Al asumir la presidencia de ATTAC Andalucía, he estado reflexionando junto a compañeras y compañeros andaluces acerca de qué propuestas concretas y realizables puede implementar ATTAC, al objeto de colaborar en mejorar desde ya la vida de los y las andaluzas, tan castigada por la crisis económica del capitalismo occidental, mediante acciones que nos permitan construir un modelo económico diferente.

Andalucía ha sufrido con especial dureza la burbuja inmobiliaria. La burbuja del cemento ha destruido en nueve o diez años paisajes, playas, bosques, olivares y vegas. Ha sumido a muchos ayuntamientos en una podredumbre moral y una ensoñación de crecimiento desarrollista, que solo ha servido a la postre para enriquecer a especuladores sin escrúpulos, ha corrompido tanto a ediles como a las almas y las mentes de pequeños ahorradores y agricultores cansados de fracasos, sequías y la neoliberal y funesta PAC -Politica Agraria Común-, así como ha convertido en empresarios de la construcción, ahora arruinados, a muchos advenedizos del sector.

También ha multiplicado el paro, sobre todo el paro juvenil. Pero igualmente ha dejado muy tocado el sistema financiero andaluz. Hay que reconocer que las Cajas de Ahorros andaluzas han colaborado de forma suicida con la burbuja inmobiliaria. Ahora privatizadas, hurtadas al pueblo andaluz, las Cajas de Ahorros ya no existen y sus bancos sustitutos tienen sus sedes reales en Madrid.

No hay pues ya nadie dispuesto a apoyar la economía real andaluza que sea “de los nuestros”. No hay ninguna institución pública financiera -al menos todavía- y ya se sabe y se dice por los mentideros de Las Cinco Llagas y las sedes politicas y sindicales que Madrid, es decir el PP, jamás consentirá un Banco Público Andaluz.

Pero lo cierto es que la economía social andaluza, toda una tupida, eficiente y solidaria red de empresas laborales y cooperativas, son una realidad pujante y las únicas que crean empleo, y/o mantienen el existente en condiciones dignas. La Economía Social Andaluza necesita apoyo y créditos blandos, lejos de la usura que sufre. He propuesto a amigos de ATTAC de este sector social que nosotros mismos nos organicemos. Es decir nosotros y nosotras solos -nada más y nada menos- organicemos nuestro propio ente financiero laboral, alternativo, popular, ético y participativo.

Desde ATTAC y la Economía Social debemos hacer un llamamiento a la sociedad y el Gobierno andaluces a crear una entidad cooperativa crediticia alternativa. Seamos prácticos y demosles donde más les les duele a los poderes financieros, que especulan a nuestra cuenta, montando de forma seria, profesional y segura una red de crédito no especulativa, profundamente andaluza y para Andalucía.

Pero no solo para la economía social, pymes, empresas familiares y autónomos, sino en la que todas y todos depositemos nuestros pocos ahorros y gastos en algo nuestro y que trabaje para nosotras y nosotros. Es posible. Si en otros lugares funciona y muy bien ¿por qué en nuestra tierra no?

Invito a ponernos manos a la obra ya. Es una actuación a la que un gobierno de progreso andaluz no puede darle la espalda.

Andalucía se debe convertir en un bastión antineoliberal. Lo debe ser porque el déficit le deje de obsesionar a nuestros gobernantes y el PP deje de condicionar. Lealtad con el gobierno de Madrid, ninguna, no la merece. Lealtad al pueblo andaluz y a su vez propuestas constructivas para el pueblo andaluz, al objeto de tomar el futuro en nuestras manos.