POR UN PARLAMENTO SOCIAL
POR UNA HUELGA DEL EURO-SUR
POR UN PODER CIUDADANO

Grupos neoliberales y de derecha extrema salieron a la calle este 27 de julio con consignas confusas y mentirosas. Atacaron a los políticos y a la política, diciendo que todas y todos son iguales. Estas proclamas, además de ser falsas, dejan a la ciudadanía indefensa frente a la banca, los capitalistas, el PP y el resto de partidos sistémicos y dinásticos.

Desde Construyendo LA IZQUIERDA defendemos la necesidad de que se vayan todos los neoliberales y todos los corruptos, pero no todos los políticos. No es justo criticarlos a todos sin distinción, olvidando que los auténticos responsables de la crisis son los bancos, los fondos financieros especulativos y las grandes empresas y compañías trasnacionales. En el caso específico de España, es el gran capitalismo bancario, rentista e inmobiliario, quien nos gobierna. Así ha sido desde finales del siglo XIX hasta hoy, con la excepción del período republicano. Fueron, precisamente, esos poderes los que financiaron el golpe de Estado de Franco y los que sostuvieron después su régimen dictatorial, gracias al beneficio de sus oligopolios económicos.

Las políticas neoliberales, exacerbadas desde 2008 e incrementadas por el Gobierno del PP, están siendo un estrepitoso fracaso. Se anuncian todavía más recortes y privatizaciones, es decir, más pequeños y medianos empresarios y más autónomos quebrados; más funcionarios despedidos; más pobreza y menos servicios públicos y sociales; recortes aún mayores a pensionistas y desempleados. No nos van a rescatar, ya estamos en un duro e injusto rescate.

Creemos necesario que la Cumbre Social celebrada el 25 de julio debe:

– constituirse en un Parlamento Social, politizando la Cumbre Social;

– convocar una Huelga General, extensiva a Grecia, Portugal e Italia;

– pedir la dimisión del Gobierno;

– animar a la constitución de un amplio frente socio-político antineoliberal, defensor de la soberanía popular y del Estado español, en el que las distintas y plurales izquierdas, todas anti-neoliberales, converjan urgentemente de manera real y efectiva.

Los partidos sistémicos, asustados y sin alternativas, buscan un pacto nacional. Nosotros nos emplazamos junto a IU, las izquierdas nacionalistas, los ecologistas de izquierda, los movimientos sociales, los movimientos de convergencia y los sindicatos de clase, para construir ¡ya! un acuerdo, un pacto, un frente, que busque las mayorías suficientes al objeto de influir decisivamente en la toma de decisiones democráticas, para auditar la deuda y terminar con las políticas neoliberales, buscando un modelo económico distinto al actual, ya totalmente fracasado. Hay que posicionarse ante el cambiante sistema-mundo, pero no como quieren los capitalistas occidentales, que es empobreciéndonos y dejándonos sin derechos laborales, al objeto de poder ellos “competir” con los países emergentes.

O somos capaces de ponernos urgentemente manos a la obra o solo nos esperan más recortes, más desahucios, más quiebras, más sufrimiento y más pobreza, no para defender nuestro futuro –como nos cuentan- sino para salvar a los bancos privados y privatizar todo lo público para entregarlo a grandes corporaciones mercantiles, de las que muchos miembros de este Gobierno y del partido que lo sustenta fueron, son o serán accionistas, directivos o consejeros.

No podemos seguir con los espejismos del pacto social de la Transición o de la recuperación de tiempos pasados, pues desmontarán el Estado social, más de lo que ya está. Hay, pues, que proponer, inventar algo nuevo e ilusionante. Tenemos programa, tenemos ideas y tenemos alternativas. ¿Nos falta organización, iniciativa y valentía para acometer nuestra responsabilidad? Hay que pasar ¡ya! a proponer y a gritar en las calles y en los foros que hay alternativas.

Ya no hay opción social-liberal que valga. Ésta ya ha fracasado y a, pesar de ello, no va más allá de proponer una ligera reforma de la ya fracasada “Tercera Vía”. Por eso, entendemos que el papel de los socialistas transformadores, radicalmente democráticos, republicanos e igualitarios, no lo representan ya las cúpulas y los intelectuales social-liberales. Construyendo LA IZQUIERDA quiere aportar su esfuerzo para construir una alternativa enraizada en la clase obrera, en las clases populares y en los movimientos ciudadanos, que de verdad cuestione este injusto sistema y contribuya a cambiarlo.

Llamamos, pues, a agruparnos en tormo a la convergencia lanzada desde Grecia por el Partido de la Izquierda Europea(PIE). Construyendo LA IZQUIERDA, que estuvo presente en esa convocatoria, entiende que solo desde la generosidad y la unidad se puede forjar un espacio común y un programa común alternativo. Construyendo LA IZQUIERDA llama a crear un frente anti-neoliberal, ciudadano e incluyente que pueda optar a gobernar. Debemos ser alternativa real de gobierno frente a neoliberales y social-liberales. Las cosas se cambian desde el poder y, para ello, hay que articular un poder ciudadano.