La situación de las personas asalariadas, cooperativistas, autónomos, pequeños y medianos profesionales, artesanos, pequeños comerciantes y precarias es ya insostenible. Las de las personas paradas, jóvenes sin primer empleo, mujeres maduras solas o divorciadas, jubilados y jubiladas con pensiones antiguas, excluidos e invisibles es ya desesperante.

El fantasma del hambre, la incertidumbre sobre si se podrá hacer frente o no a una hipoteca, la continuidad en el trabajo o la vejez próxima en un mundo sin apoyo solidario social y bienestar tiene nombre y apellidos y está dañando la salud mental y arrebatando la vida poco a poco a millones de personas ya.

Las políticas públicas, iniciadas a partir de 2009 y consagradas por la reforma “exprés” de la Constitución, son simplemente criminales, traidoras y violan los derechos del pueblo trabajador, atacando a las personas en beneficio de los bancos y de los ricos. La extrema derecha gobernante en la actualidad está ya aplicando claramente una guerra de clases contra los y las trabajadoras, paradas, pensionistas y autónomos, contra las clases populares.

En el Reino de España estamos ya millones de invisibles, sin derechos y sin futuro, sintiendo en silencio, miedo, desesperación y al mismo tiempo rabia y deseos de lucha y de cambio social. Al menos de una vida digna. No podemos ser ya más sujetos de estudios, investigaciones o de carne de soflamas. Sabemos lo que hay que hacer, solo es imprescindible hacerlo ¿Qué más podemos perder? Al menos si esto revienta no tendremos que seguir pagando hipotecas aún estando sin empleo.

El Reino de España es el paraíso de la banca. Ni los EEUU tienen una legislación tan favorable a los bancos y contra las personas como este puñetero Estado ¿Por qué esto no lo ha remediado nadie en democracia?

Por eso los invisibles debemos sublevarnos, y las y los que todavía tenéis empleo, si es que tenéis dignidad, reventar de una vez.

Escribo estas líneas lleno de rabia, si, es verdad. ¿Por qué? ¿Cuántos millones estamos destilando indignación, hartura y lo peor descreimiento?

Por eso, desde el silencio de los desempleados, maldigo a los ricos egoístas y criminales, a sus banqueros y a los gobiernos que están o han estado a su servicio. No es la hora de las tibiezas. No se se pueden hacer recortes o despidos y decir que se es de izquierdas, porque es mentir y tomarnos por tontos. Gobernar ahora -si se es de izquierdas- es rebelarse y sobre todo negarse ha aceptar el déficit y la deuda y tener la dignidad de ni engañar, ni engañarse. O irse a la calle y luchar.

Este estado de cosas necesita que nos organicemos ya. La Cumbre Social o la Coordinadora 25S son un paso, pero hace falta más y sobre todo hace falta que la Cumbre Social y sus fuerzas mayoritarias CCOO y UGT de forma especial, sean conscientes de que el Pacto Social, el estado del medio-estar en afortunadas palabras de Gaspar Llamazares ya no volverá. Y no lo hará porque la Unión Europea no lo permite y machaca desde hace años el bienestar, impone la privatización del los servicios públicos e impone el neoliberalismo en nombre del capitalismo de las potencias centrales, de las grandes fortunas y empresas centro-europeas, anglosajonas y también españolas.

Como el estado del bienestar está siendo eliminado y el PSOE ha sido colaborador imprescindible en desmontarlo en España y Europa, digan lo que digan ahora sus profesionales dirigentes, de clase media. Hace falta un proyecto de futuro. Un proyecto de futuro radicalmente democrático e igualitario. Justicia, libertad y reparto.

Ante la crisis y previsible retroceso electoral del PP, la derecha y los poderosos han abierto dos ofensivas, una contra la política y otra por hacer emerger nuevas fuerzas atrapalo-todo y basura. Fuerzas anti-políticas conducidas por viejos y viejas políticas -como es UPyD- o la ya veterana en estos temas CiU catalana. Aunque también con propuestas de reivindicar un capitalismo puro, como forma de solución. Una casta capitalista de profesionales expertos en economía y finanzas que nos conducirán a una arcadia feliz. Ese es el neo-fascismo real moderno. No hace falta democracia, ni política, solo técnicos. Claro, esos técnicos y expertos son los y las que han provocado el casino financiero y la fase actual de la crisis capitalista. El PP, no obstante, sigue siendo poderoso pues embrutece mentes, es demagogo y provoca miedo, reprime, asusta e implementa un estado policial.

Por eso el 14 de Noviembre hay que apoyar y promover con todas nuestras fuerzas y sin miedo una huelga general. Debemos explicar también como pueden secundarla las personas sin empleo o pensionistas y estudiantes: pues transformándose en piquetes de huelga extendiéndola y defendiéndola. No consumiendo, no llamando por teléfono más que para urgencias, o avisar donde hay esquiroles. Llenando calles y plazas y cortando el tráfico en todas las rotondas y cruces.

Pero tras el día 14 de Noviembre ¿Que? Tras el día 14 de Noviembre la política. No la reflexión, la influencia, el pensar. No, la política, el construir la alternativa política. Construir el nuevo e imprescindible actor político del pueblo invisible, harto, golpeado y recortado. Construir ya una fuerza socio-política participativa e inteligente, buscando el referente colectivo y el liderazgo social aceptado, no el auto-propuesto, sino el decidido colectivamente y consensuado.

La acción política requiere inteligencia, decisión y suma. La acción política necesita en estos momentos ser participativa y democrática. El carácter asambleario de muchas tomas de decisiones ha venido para quedarse, al menos en las sensibilidades que podemos definir como de izquierdas o transformadoras. Pero también hacen falta referencias, organizativas, de ideas, programáticas y personales. Si, también personales.

Si no somos capaces y ya de construir el referente político, con las fuerzas sociales y políticas antineoliberales, seremos derrotadas y derrotados. La Cumbre Social debe dar un paso más. Las propuestas políticas fracasadas y sin proyecto, más allá de un colaboracionismo con el capitalismo y como mucho encontrar su lado humano, cuando si algo es inhumano es el propio capitalismo, ya no nos sirven. Ellas solas se han hundido. No es nuestro problema, en todo caso lo es rescatar lo digno que quede en esos lares y seguir el camino por la justicia y el reparto.

Hay que ponerse manos a la obra ya, si no queremos traicionar y vender las luchas sociales que se avecinan. Hay que levantar una bandera política del pueblo altivo, digno y soberano y enfrentarse a los recortes, la dominación del capitalismo y los conservadores extranjeros. La opresión conservadora y la dictadura cada vez menos virtual que sufrimos.

Hay ya diversos llamamientos y propuestas, por eso espero que fuerzas que actúan en la Cumbre Social y en las asambleas y movimientos cívicos a la vez, convoquen y se pongan de acuerdo en día, hora y lugar. Si no, trabajaremos mucho y con dedicación por que así sea.

Las y los invisibles no podemos esperar más. Algunos con sueldos y poltronas tal vez si, pero las personas desahuciadas, paradas, despedidas, con la persiana del negocio familiar echada, no.