Hoy a las 14h, la Conferencia Social de Florencia -Alter Summit o Florence 10+10- ha comenzado a debatir sobre cómo construir un equilibrio de poderes contra la troika y la austeridad europea: una propuesta.

Rico y amplio debate con fuerzas diversas de movimientos sociales y sindicales fundamentalmente, pero también con economistas y activistas. El objetivo es construir un programa antineoliberal contra la austeridad y como frenar estas políticas.

Desde la alternativa neokeinesiana o “Rooseveltiana” a la ruptura sistémica pero, eso sí, sin sectarismo y llamando a la convergencia. Sindicalistas, activistas, miembros del 12 de Marzo portugués a expertos, buscando la respuesta. Aquí se viene ya a proponer. Por lo pronto, el 14 de Noviembre es una fecha considerada clave. El 14 de Noviembre Grecia, Portugal y España, junto a Chipre y Malta, pero también en Italia -la CGIL ha convocado una huelga de cuatro horas- y Francia con manifestaciones, se unen en un día de acción internacional de lucha contra los recortes, por la defensa de lo público y los derechos sociales y laborales, contra el paro y la precariedad y por la igualdad. El 14-N será un grito simbólico y el inicio práctico de la respuesta continental contra las políticas conservadoras y derechistas que la Unión Europea y sus gobiernos imponen.

El debate ha señalado que, en primer lugar, es el neoliberalismo el el responsable de haber creado esta crisis. En segundo lugar, la respuesta política es imprescindible. Las políticas practicadas por la Unión Europea, desde 1979 hasta la fecha, han sido nefastas para con los derechos sociales, los bienes públicos y la ciudadanía, motivando con su ultraliberalismo este estado de cosas. Por tanto, liberales, conservadores y socialdemocrátas son responsables de la situación actual.

Los grandes sindicatos se han incorporado con retraso a las luchas sociales antineoliberales, excepción hecha de la CGIL italiana y la CGT francesa. Pero ya están incorporados muchos de los grandes sindicatos confederales, si bien en algunos países hay importantes diferencias actualmente en el movimiento sindical y en otros una gran debilidad, como es el caso británico. Pero hemos avanzado y, a pesar de los desencuentros en la CES, es posible ya un 14 de Noviembre al menos en el sur de Europa. La buena noticia es que al menos los grandes sindicatos de tradición de clase, de origen en las izquierdas, ya están incorporándose en esta alternativa.

Desde Portugal nos han traído un mensaje claro, como es el no al sectarismo. Movilizaciones populares contra los recortes y la celebración de un Congreso Alternativo Ciudadano, al objeto de lograr el cambio social y político. Por supuesto rotundo apoyo a la huelga general de 14 de Noviembre, fecha que por cierto tiene origen en el país Luso. Sin embargo, tanto una asistente portuguesa como otra española, representante de CCOO, han señalado que en Portugal y España, a pesar de la situación o por ella, muchas personas no pueden acudir a la huelga por miedo al paro, el despido y la gran inseguridad legal, pues las medidas que protegían el derecho de huelga no existen ya. En nuestro caso, el derecho de huelga en el sector privado es una entelequia. No hay -señalo- derecho de Huelga y somos una dictadura ya en muchos aspectos.

Otra cuestión planteada es que debemos cambiar en Europa el paradigma político, muy escorado hacia las ideas conservadoras y con unos políticos sin ideas. Como anécdota -por cierto muy grave- un ponente del Partido Socialista Francés ha señalado que Hollande le reconoció en El Eliseo que no se podía ir contra el poder financiero, había que tranquilizar a los mercados, pues “no teníamos doctrina”. ¿Cómo que no? No la tiene ya el socioliberalismo, pero si la tenemos nosotros. Estamos forjando experiencias, estudios, análisis y debates que nos están llevando a hacer programas alternativos. Lo único es que las clases populares nos tienen que escuchar, hemos de lograr decir a las personas que hay ideas diferentes. Pero para ello, insisto, la convergencia es prioritaria. Nuevas formas de acción-información también. Hay que buscar alternativas a las huelgas generales, sin renunciar a ellas, pero debemos idear métodos más eficaces.

Se ha informado que se está trabajando ya en un amplio proceso de convergencia europeo, en el que se lleva ya un año trabajando y que en unos tres años puede estar concluido. En este asunto he intervenido y propuesto que desde el sur, desde la Europa mediterránea, en tres años la mitad podemos haber muerto de hambre si no actuamos de forma convergente y contundente ya. Que no. Que es cuestión de simple supervivencia, de frenar el genocidio social ya, por lo que la convergencia en el Estado Español y en la Europa del sur es urgente y no tiene ya demora. Es tan duro el recorte social impuesto y el que se espera rápidamente.

La Europa del Sur debe establecer su propio marco de alianzas sociales y un proceso de luchas superiores y más decididas. Los actores sociales debemos pasar a ser actores políticos. Los políticos que nos apoyan deben saber que los Movimientos Sociales sabemos andar solos y nos autogestionamos solos, por tanto podemos ir juntos, acompañándonos, si es que son antineoliberales. Pero la convergencia es confluencia en igualdad de condiciones.

Al final la asamblea propondrá a la Alter Summit más rapidez y tener en cuenta la trágica situación del sur, y ser por tanto mucho más rápidos y lograr, con carácter urgente, la convergencia y las movilizaciones. Un genocidio social no puede esperar y la movilización socio-política antineoliberal es la única solución, junto con una ciudadanía empoderada y autoorganizada.