Est√°n muy nerviosos. Es la hora

Las contradicciones de Rajoy, los¬†vaivenes¬†de Cospedal, la mirada melanc√≥lica de la vicepresidenta Soraya, la insistencia de “El Pa√≠s” y “El Mundo”, la solemne cara dura y¬†desverg√ľenza¬†de Ana Mato. Todo ello -y otras evidencias- tejen un negro panorama en torno a un Gobierno que se est√° manifestando como¬†in√ļtil, desastroso e ineficaz, excepto para reprimir las protestas populares, aplicar recortes sociales y laminar derechos fundamentales.

Tambi√©n digamos “mosquea” el¬†silencio¬†c√≥mplice¬†de CiU, el amagar y no dar del PNV y la timorata reacci√≥n de Rubalcaba, que pide dimisiones, pero no elecciones. Todos ellos saben que su suerte y la del PP es la misma. Esa es la explicaci√≥n, esa y que “la gran coalici√≥n” otea en el horizonte.

Me dicen algunos, elecciones ¬Ņpara que? ¬Ņpara que dimita el PP y gobierne el PSOE? ¬°Pero si el PSOE est√° todav√≠a peor que el PP en intenci√≥n de voto, por favor! El problema de sus nervios es que ahora no tienen m√°s recambio real que el pueblo y sus organizaciones y movimientos, y eso les¬†da¬†p√°nico. Pero ojo,¬†tambi√©n¬†a muchos progresistas les produce miedo. Es un momento de ser consecuentes, inteligentes y valientes.

En mi anterior art√≠culo muchas personas¬†creyeron¬†ver que denunciaba una conspiraci√≥n contra Rajoy. Que¬†esta existe es evidente, si no no se explican tantos datos, silencios y contradicciones -nervios al fin y al cabo-. Pero la CONSPIRACI√ďN real es contra las clases populares y la democracia. Algunos, los que manejan el Estado Espa√Īol, insisto, al margen de los partidos, pues operan e influyen en todos las fuerzas sist√©micas, en todo el espectro centro, centro-derecha, en que incluyo el grupo de Rubalcaba ahora, Zapatero hasta hace poco, y Felipe Gonz√°lez siempre.

Personas poderosas que son y han sido, que manejan datos e informes, la banca y los palcos de los campos de¬†f√ļtbol¬†de la Villa y Corte, son las y los que de verdad obligan a tomar decisiones (por supuesto conectados con los centros de poder financiero, y por tanto¬†pol√≠tico, todav√≠a m√°s contundentes de Frankfurt, Londres o Nueva York)¬†y lo hacen con la intenci√≥n clara de ganar m√°s dinero a costa nuestra. Gracias entre otras cosas a la estafa de la llamada, de forma muy discutible, “deuda de Espa√Īa”.¬†Tambi√©n por dominar e imponer su forma de seguir haciendo negocio y para ello, con una democracia puramente formal y capitidisminuida, les sobra.

El PP es el partido de la derecha y la extrema derecha. Del cacicato provinciano y de las clases medias cat√≥licas pre-conciliares, tan conservadoras como asustadas. UPyD, el partido confusi√≥n, en ocasiones con un discurso eficaz pero en el fondo con m√°s conexiones e ideas en com√ļn con la derecha de lo que parece. Es la cara supuestamente amable y justiciera del espa√Īolismo m√°s rancio y del liberalismo m√°s decidido, as√≠ como del no cambio de¬†r√©gimen (como mucho “su limpieza”). Siempre han apoyado medidas neoliberales en econom√≠a.

El PSOE no es consciente todav√≠a de su grav√≠simo problema. Convertido en un partido sist√©mico m√°s y sin alternativas radicales, como son las que ahora hacen falta. El PSOE adem√°s est√° atado por¬†numerosas¬†hipotecas con el r√©gimen vigente del que es parte fundamental y por tanto, por m√°s gui√Īos que haga ahora en la oposici√≥n a sindicatos, desahuciados o paradas y parados, no es cre√≠ble ni lo va a ser. El PSOE ha gobernado durante decenios sin modificar jam√°s la legislaci√≥n hipotecaria, ni impulsar una reforma bancaria, al¬†rev√©s¬†ha privatizado y bancarizado las cajas de ahorros. Tampoco ha defendido jam√°s el patrimonio p√ļblico en sectores estrat√©gicos como la energ√≠a y la industria pesada. Ha privatizado, ha hecho recortes y, a pesar de avances¬†innegables¬†en sanidad y educaci√≥n, as√≠ como en pensiones y en materia de derechos civiles e igualdad de g√©nero, siendo cierto esto: siempre ha practicado una¬†macro-pol√≠tica econ√≥mica de derechas. No ha disminuido nunca el poder de la oligarqu√≠a financiera y del ladrillo que domina el Reino de Espa√Īa. Adem√°s, ha sido incluso¬†rid√≠culamente cortesano y din√°stico.

Cuando la representante de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca Ada Colau, en el¬†Congreso el¬†martes¬†5 de¬†Febrero critic√≥ duramente a los partidos sist√©micos por su pasividad ante la Banca y el sufrimiento de los afectados en paro y exclusi√≥n, la portavoz del PSOE se sorprendi√≥ y molest√≥, pues el grupo socioliberal hab√≠a cedido su turno para presentar la iniciativa legislativa popular. Esta se√Īora no entendi√≥ que la ciudadan√≠a activa y movilizada no conf√≠a ya en ese partido por m√°s gui√Īos que haga. No son de fiar y su reciente pasado les avala, pero es que adem√°s el¬†derecho¬†c√≠vico a la denuncia y las luchas sociales son las que han permitido llegar al Congreso -a pesar del PSOE- la ILP contra la ley hipotecaria. La democracia actualmente donde de verdad se est√° defendiendo es en la calle y en las movilizaciones. Adem√°s, si tan experta es la molesta diputada ¬Ņporqu√© no ilumin√≥ con su sabidur√≠a al Gobierno Zapatero? Por ejemplo.

Izquierda Unida y la Izquierda Plural, si bien conectan con las luchas y est√°n en ellas teniendo una larga trayectoria de oposici√≥n, y numerosos de sus militantes est√°n en los movimientos sociales, sindicales y¬†cr√≠ticos¬†-al igual que lo est√°n socialistas de izquierdas y antineoliberales- contemplo a√ļn a riesgo de equivocarme y tal no percibo, que est√°n un poco perdidas en la mara√Īa institucional. Demasiado condicionados por el calendario parlamentario y excesivamente confiados -se que no todos y todas- por una subida en las¬†encuestas¬†de intenci√≥n de voto, que a pesar de todo son claramente insuficientes para gobernar. Creo que por no hablar de SYRIZA, la amplia¬†coalici√≥n¬†de izquierdas griega -que evidentemente no son- se pueden mirar en espejos m√°s cercanos como el de Alternativa Galega de Esquerdas. Solo con una amplia Coalici√≥n c√≠vica y antineoliberal podremos acabar con esta situaci√≥n y gobernar. Gobernar, pues es lo que les hace falta a las clases populares. Gobierno y proceso constituyente, para cambiar el r√©gimen¬†corrompido y¬†corro√≠do¬†que sufrimos.

Pero como gobernar ser√° muy duro, pues habr√°n muchos y poderosos enemigos y¬†dificultades,¬†previamente¬†hay que empoderar a las clases populares y trabajadoras y hacer del com√ļn de las gentes la alternativa. Un gobierno de progreso en el estado espa√Īol que audite la deuda y pida moratorias, nacionalice de verdad gran parte de la banca y derogue las contrareformas laboral y de la sanidad, el desempleo y las pensiones. Deber√° acometerse adem√°s una profunda reforma fiscal y muy progresiva entre otras medidas como imponer la Tasa¬†Tobin. Pues bien, ese gobierno¬†o tiene un amplio respaldo popular y un elevado sistema de¬†participaci√≥n y co-decisi√≥n ciudadana, o los poderes neoliberales espa√Īoles y europeos lo har√°n fracasar en poco tiempo. Y esto a algunas personas de izquierdas tambi√©n les pone nerviosos. Se nota. Es m√°s¬†c√≥modo el modelo¬†andaluz, pero este, que¬†por¬†cierto no evita recortes y despidos p√ļblicos muy duros, no es posible trasladarlo al Estado, y de fracasar como fracasar√≠a al no atreverse los socioliberales a enfrentarse a la contenci√≥n artificialmente impuesta del d√©ficit, abrir√≠a las¬†puertas¬†al fascismo.

Por eso, ante la rotunda crisis¬†pol√≠tica, moral, social y econ√≥mica del¬†r√©gimen, no cabe m√°s alternativa que la convergencia. El encuentro urgente de las fuerzas sociales y¬†pol√≠ticas, as√≠ como¬†pol√≠tico-sociales, dispuestas a trabajar por la justicia, la igualdad, la libertad y la democracia y ponerse a trabajar y elaborar ya un programa com√ļn de las fuerzas populares de gobierno y cambiar esto, comenzando por la jefatura del estado. Tambi√©n una estrategia de confluencia y¬†alianza con las fuerzas sociales y pol√≠ticas¬†de las izquierdas europeas. Sin olvidar un giro en¬†pol√≠tica¬†exterior.

Eso es lo que le pone nervioso al poder y al PP, que está posibilidad -que existe- se dé. Que logremos agruparnos, no para echarlos, sino para cambiar. El dilema es claro: o se está con las fuerzas y las componendas del Sistema, o se está por el cambio de régimen. Y esto no se demuestra con palabras y apoyos, se demuestra con hechos, con la práctica política y la conjunción de los de abajo.

Algunos dir√°n “este¬†escribe¬†esto y se queda tranquilo”. No. Los y las que me conocen saben que estoy trabajando activamente por lograr esa convergencia y por que nos encontremos, arremanguemos y pongamos manos a la obra.

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