El Gobierno, no seamos ingenuos, no está fracasando. Más de 6.200.000 personas paradas -entre ellas toda mi unidad familiar- es la excusa perfecta para aterrorizar y seguir recortando, eliminando derechos y atacando a los más débiles. Somos el ejército de reserva del que hablaba Carlos Marx; para atemorizar a la clase obrera e imponer sus condiciones. Somos un instrumento más de su dominación.

Frente a esto, ni sirven los paños calientes, ni sirven acciones simplemente simbólicas y de élites radicalizadas. O movilizamos a los parados y paradas o no hay nada que hacer -en Murcia lo tienen muy claro- Por tanto solo veo el proponer acciones de masas estafadas y de personas valientes y honradas dispuestas a reaccionar y defender su futuro y el de sus hijos. Más de seis millones de paradas y parados es lo que quiere el capitalismo para acabar de domesticarnos. Frente a eso, resistencia, rebeldía, acción y Frente Social Unitario socio-político, ya. A la calle!!!

El día 1 de Junio, pero no lo olvidemos, antes, el día 1 de Mayo, día de lucha de la clase obrera, son momentos excelentes para demostrar nuestra rabia de forma masiva. También para salir a la calle, no de romería, sino de verdadera demostración de fuerza. El 1 de Mayo está claro, pero con unidad y entendimiento, puesto que el adversario es el capital y los bancos y esos si que están muy unidos.

El día 1 de Junio las diversas organizaciones surgidas de las luchas y los movimientos sociales de Portugal y el Estado Español, estamos preparando una movilización general en, al menos, ambos estados. En todas las ciudades todo el mundo a la calle contra la Troika y sus imposiciones y por la dimisión de nuestros respectivos Gobiernos.

Pero como todas y todos advertimos, el origen de la crisis es político: el neoliberalismo impuesto. La solución solo será política, luego es ya imprescindible un Frente Social Unido una amplia coalición social y política que plante cara, que venza al neoliberalismo y a las y los que modificando el articulo 135 de la Constitución han dado una patina de legalidad -que no de legitimidad- a tanto recorte, crimen social y sufrimiento.