Son unos fascistas mentirosos. Ahora resulta que la culpa de la crisis es de sus víctimas. Esos hijos de puta dicen que los sueldos no bajan y no somos más pobres. Dicen que 500.000 personas paradas son defraudadores y se quedan tan anchos.

Aquí los únicos mentirosos son los políticos de extrema derecha que nos gobiernan, y aquellos otros que les pusieron el triunfo en bandeja para que nos jodieran vivos a los pobres y a las personas trabajadoras. Aquí los que defraudan son empresarios sin escrúpulos que obligan a la gente a trabajar sin cotizar. Ricos sinvergüenzas que defraudan a Hacienda, especulan y viven a nuestra costa. Políticos chorizos que tienen millones en Suiza, cobran comisiones y además se benefician de una ley electoral que es un pucherazo.

Nos criminalizan e insultan, y toda esa política desinformativa de los hijos de puta del PP es para que los pobres nos peleemos entre nosotros y desconfiemos de nosotros mismos.

Basta ya de aguantar y callarnos. Un poco de dignidad por favor. Esos bellacos, sin nosotras y nosotros, no son nada. ¿Hasta cuando vamos a consentir a esa piara de ladrones mandarnos, humillarnos y explotarnos?.

Aquí no hay negociación posible. No. Ellos, los ricos, los bancos, el Gobierno, los profesionales de la política, los directivos y jefes lo quieren todo, todo para ellos, y no van a para hasta que no acaben con nuestros derechos, nuestra salud, nuestra educación, el futuro nuestro y de nuestros hijos.

Un poco de dignidad, respuesta y lucha. Ellos no van a ceder. No hay negociación posible. Solo hay un camino, lucha de clases, reconquista de lo público y reparto.

Me inunda no la indignación, sino la rabia contra la derecha y sus insultos contra las personas paradas y trabajadores y trabajadores afirmando que nuestros pobres sueldos no bajan y que las personas paradas somos defraudadores.

Me llenan de rabia estos fascistas hijos de puta y desprecio a los tibios. Solo queda ya un camino y creo que es la lucha de clases, a la que los socialistas de corazón y a la izquierda nunca hemos renunciado. La lucha de clases es el único camino posible para los pobres, la clase trabajadora, los precarios y los jóvenes sin futuro, pues todos somos lo mismo: Clase Obrera. Los sindicatos ya no tienen nada que negociar. El único camino es la lucha de clases y ser conscientes de que van a por nosotras.