La solución no es ya de maquillajes o de adaptarse a las modas. Lo que ocurre es que las personas hartas y el pueblo de izquierdas hemos comenzado a explorar y construir nuevas vías de defensa, resistencia, liberación y auto-organización.

El problema es tener o no tener ya credibilidad. Una encuesta del grupo de poder PRISA, a través de la cadena SER en “informativos” muy amigos de los socioliberales, ya les advierte que la gente sabe que ellos en la oposición dicen una cosa, y en el gobierno hacen otra. Las clases populares europeas no han abandonado a las socialdemocracias de la II Internacional, son ellas las que nos han abandonado.

Susana Díaz, en un discurso efectista que ha interpretado magníficamente, ha errado totalmente en lo esencial. Las personas trabajadoras, excluidas y desempleadas, recortadas y ninguneadas nos hemos organizado en Plataformas y Mareas, puesto que las respuestas a la crisis capitalista y sistémica desde 2008 han sido neoliberales y favorables a sus causantes, los bancos y los poderes financieros. Ante eso nos hemos auto-organizado, si, pues nadie daba las respuestas adecuadas y los sindicatos andaban abrumados y todavía confusos en el rumbo a tomar. Los queremos clara y contundentemente a nuestro lado -a los sindicatos- y, de hecho, muchas y muchos hemos defendido su necesidad, pero a pesar de ello no hemos esperado y nos hemos auto-organizado. Sí. Pero ojo, no esperamos a que venga nadie, ya estamos.

Siempre la clase obrera, las clases trabajadoras y populares se han auto-organizado, según los tiempos y las circunstancias. La lucha de clases existe y con una dureza aterradora para los de abajo. La I Internacional no fue un producto de laboratorio, sino que unió a expresiones de lucha ya existentes, y los primeros socialistas fueron mayoritariamente obreros indignados que se organizaron ante la revolución industrial. El socialismo fue, y sigue siendo, un camino hacia una sociedad superadora de las clases y del capitalismo, surgida de la fe de los pobres y los parias en un mundo nuevo. Ahora se dice “Otro mundo es Posible”.

Pero las primeras asociaciones y nuevos movimientos surgimos algunos años antes de que todo estallara en esta enésima crisis capitalista, al descubrir que el capitalismo ha cambiado, es financiero y no productivo en el Occidente cristiano, y que está destruyendo -y va a destruir- todas las conquistas sociales y sindicales, o evitar que estas se den en los estados empobrecidos. Esto lo dijimos y advertimos ya en 1999, pero los socialdemócratas con poder, ya convertidos en social-liberales, ni nos creyeron, ni nos hicieron caso, ni nos quieren creer y simplemente nos desprecian o ignoran. Algunas y algunos incluso son educados y nos saludan. Me pregunto ¿Cuánto sufrimiento no se hubiera evitado si los llamamientos de Porto Alegre hubieran sido escuchados por las cúpulas que se decían socialdemócratas en Europa, pues son una fenómeno exclusivamente europeo?

Sin embargo, en América Latina -y no sin dificultades e incluso errores- los socialistas o bien sí nos han escuchado, o bien están intentando aplicar propuestas de forma cooperativa y participativa. Mientras desde Europa, esos sectores que ya no sé ni cómo definir, les siguen ignorando.

Por tanto, nadie se ha ido a una marea para evitar el cierre de un hospital o de un instituto, o a una plataforma para evitar que lo desahucien porque el PSOE no sabía estar allí. Es que previamente el PSOE desde 1982 no cambió la ley hipotecaria ni la propiedad inmobiliaria, y además en el año 2011 en connivencia con el PP y el aplauso de los bancos españoles, alemanes y franceses, cambió la Constitución para poner la deuda y los bancos por encima de los derechos sociales de las personas. Por eso ahora todos los recortes y privatizaciones que hace el PP son legales y están amparados por la Constitución. Son la consecuencia no de un error, sino de una traición. Ese es el origen de las mareas defensivas y también de la pérdida de credibilidad. Pero afortunadamente en esta vida nadie es insustituible.

Para comprobar si la Conferencia Política del PSOE es o no es puro maquillaje y una operación electoralista más, yo por resumir solo observaría que dicen en tres asuntos:

  1. ¿Proponen o no proponen la derogación del artículo 135bis de la Constitución, que es la madre de todas las privatizaciones y recortes? Si no es así, nada es creíble.
  2. ¿Limitan el poder real de la banca mediante control y han apoyado medidas prácticas y concretas para apoyar la reaparición de la banca pública y una fiscalidad progresiva, que no simples modificaciones de tramos impositivos o simples controles a las SICAV?
  3. ¿Qué dicen de la mal llamada deuda pública? ¿Proponen auditar la deuda y no pagar la deuda ilegitima y la provocada por la economía casino? O lo que sería más sensato, no pagarla e investigar seriamente su composición, origen y juzgar a los culpables de esa ruina. La deuda y su actitud ante ella, hoy, es la madre de todas las batallas sociales.

Seguiría con la cuestión constitucional, pero no solo por el federalismo, sino por el modelo de estado y oponerse a la herencia política de Franco, la monarquía. La monarquía y el resto de las instituciones políticas del sistema constitucional del 78 -que no se lo cuestionan- están carcomidas por la corrupción y la incapacidad. Y esto no es Gran Bretaña, aquí la monarquía borbónica de nuevo cuño, que el dictador impuso y luego la oligarquía mantuvo, es el origen y causa de la actual crisis política y de su incapacidad para regenerarse. Solo hay dos caminos: o bien los cambios profundos constituyentes, o el autoritarismo y el fascismo.

Nos hemos organizado, un respeto. No somos pobrecitos esperando un pastor o una pastora. No nos insultéis. Sabemos lo que queremos y cómo hacerlo. Tenemos los movimientos sociales, las plataformas y los partidos de izquierdas transformadoras, incluidos los socialistas antineoliberales y de izquierdas, personas bregadas en la lucha, en el trabajo, en la investigación y el conocimiento, en la universidad del paro y el sufrimiento que tanto enseña. Tenemos alternativas, inteligencia y voluntad de cambio real y por eso estamos creando plataformas y sujetos políticos alternativos. Hoy Pablo Iglesias o Francisco Largo Caballero estarían organizando plataformas y reorganizando a los socialistas en una fuerza política que creyera en la lucha social y de clases.

Somos un alternativa, desde los inicios en “Activos contra la Crisis”, a la “Cumbre Social”, la PAH o las Mareas Unidas y ahora “Suma, la gente primero” estamos luchando y creando las herramientas al objeto vencer. Vencer porque hay que derogar y ya, las reformas laboral, financiera y el artículo 135bis de la Constitución. Hay que redactar una Constitución plenamente democrática y en primer lugar hay que dejar claramente establecido que necesitamos otras políticas y no políticos profesionales, sino luchadoras y luchadores con inteligencia colectiva, capaces de enfrentarse a las oligarquías, las plutocracias, los banqueros, e instaurar un nuevo sistema de valores y la democracia con solidaridad y participación.

Si alguien quiere transformar la sociedad y cambiar las políticas públicas, tiene que poner a la política por encima de los mercados y su inmenso poder. Aquí estamos para ello.