Pensamientos desde la Vega

Demasiados acontecimientos en poco m谩s de un mes. Demasiadas incertidumbres vitales. Demasiados llamamientos, reuniones, jornadas, certidumbres. Es tanto lo que estamos haciendo a la vez, hay tampoco tiempo de reflexi贸n, preparaci贸n y formaci贸n, que podemos convertirnos en aut贸matas de la consigna.

Lo cierto es que, contemplando el amanecer verde y rojizo de la Vega de Granada, repaso y no abarco. Vivimos tiempos de acci贸n, compromiso y torbellino. En un mes hemos contemplado como el neoliberalismo se cuela en la Constituci贸n de 1978 y una simple opini贸n econ贸mica, conservadora y ultra liberal, se convierte en precepto constitucional, a煤n demostr谩ndose que es solo eso, una opini贸n, a la que otros economistas -dicho sea de paso, incluso liberales- se oponen, como es la austeridad y el recorte; que en opini贸n de neokeynesianos, liberales inteligentes, socialdemocr谩tas consecuentes, socialistas y progresistas, es un error que todav铆a provocar谩 m谩s recesi贸n y pobreza. Pero es ya un precepto constitucional. Pura doctrina neoliberal.

Al mismo tiempo, las bolsas se hunden, el paro se incrementa y la zona euro pasa por sus peores momentos, precisamente por hacer lo que la Constituci贸n -gracias a la gran coalici贸n de facto del PSOE y del PP- ha consagrado en el Reino de Espa帽a.

La deuda que nos atenaza y enriquece a los especuladores financieros no se puede pagar, Juan Torres (entre otros) dixit. La deuda de las corporaciones locales y las autonom铆as es impagable. La soluci贸n es apretarle el cuello a煤n m谩s a la ciudadan铆a. Menos prestaciones, menos salario y cada vez m谩s imposici贸n indirecta, cada vez m谩s carga fiscal disimulada, contra las clases populares.

El PP se frota las manos y espera le caiga como fruta madura el poder que los socioliberales le est谩n regalando. Pero si el euro est谩 hecho unos zorros, la deuda no se puede pagar, y la econom铆a productiva est谩 profundamente dormida 驴Para qu茅 quiere el poder al PP en estas circunstancias? Pues para aplicar dur铆simas medidas que garanticen una salida a la crisis con garant铆a para los poderes financieros y las grandes patronales y empresas, de forma que se alumbre un nuevo estado muy barato y productivo para ellos. Una democracia puramente ficticia y sin derechos reales de presi贸n, movilizaci贸n e intermediaci贸n de las clases populares y trabajadoras. Para cambiar la sociedad, transform谩ndola en un conglomerado competitivo, ego铆sta y con premios al m谩s d贸cil 鈥渢rabajador鈥 esforzado y resignado. Mano de obra barata y mucho empleo precario de baja calidad y sin derechos. Pero mucho ojo, el PP tiene adem谩s la perfecta coartada que le han brindado desde el Gobierno: el poder afirmar que las rebajas las han iniciado otros, las han asumido otros, y ellos solo finalizan la faena.

驴Qu茅 hacemos las personas que no nos resignamos? Por lo pronto, el 15 de Octubre, lanzarnos a la calle. Organizarnos mejor. Exigir a los Sindicatos m谩s contundencia y mayor compromiso con las clases trabajadoras (adem谩s, no tienen ya nada que perder y s铆 mucho que ganar) y el 15 de Octubre acompa帽arnos. Saber que hacemos el 20N y comenzar a reflexionar ya en el post 20N. que es en lo que humildemente est谩 el que suscribe. Apoyar a candidatas y candidatos de izquierdas o claramente antineoliberales y comprometidas/os con los valores republicanos de igualdad, regeneraci贸n pol铆tica, reparto, defensa del medio, persecuci贸n de la corrupci贸n y justicia fiscal.

Si se quiere hacer algo por las gentes de este estado, hace falta ya una banca p煤blica, la nacionalizaci贸n efectiva de las cajas de ahorros, eliminar las SICAV y reimplantar impuestos redistributivos. Fortalecer el sector p煤blico, la soberan铆a del estado espa帽ol y tejer profundas alianzas con las potencias emergentes, de forma que se facilite el resurgimiento de la econom铆a productiva, y el estado espa帽ol tenga de una vez buenos aliados que lo empujen y no lo hundan cada vez m谩s en la miseria como los actuales.

Pero recordad, todo puede comenzar el 15 de Octubre.

Lo que se nos viene encima y la reorganizaci贸n social

Falso debate. La propaganda neoliberal y las mentiras del sistema.

Es curioso, cada vez se demuestra m谩s y mejor que las pol铆ticas de la Uni贸n Europea, del Gobierno y de los partidos del sistema, son un fracaso. Que estas medidas solo benefician al poder financiero, mientras que empobrecen a las clases populares y arruinan a nuestros estados, pero la propaganda corporativa hace su trabajo y nos inunda haci茅ndonos a las victimas c贸mplices de su crisis.

Est谩n logrando que mucha gente piense que nos tenemos que apretar el cintur贸n a煤n m谩s. Que sobran empleadas y empleados p煤blicos. En pol铆tica todas, todos, son unos chorizos (mientras no critican ni a los banqueros, especuladores, arist贸cratas y relumbrones que viven a su costa y ordenan las pol铆ticas a ejecutar). Que en el paro hay mucho vago y que hace falta mano dura. Se dice que vivimos por encima de nuestras posibilidades -pero lo dicen de los de abajo, no de los de arriba- y esto lo afirman pobres gentes que no llegan a fin de mes. Verg眉enza de sociedad, mediatizada, embrutecida por la telebasura y asustada, muy asustada.

Muchas personas buscan seguridad y proyectos vitales que les den esperanza. Principios que les ofrezcan una vida mejor. Sabido es que a las clases populares nadie nos regala nada, luego como todos son iguales, que manden los se帽oritos porque esos, como ya son ricos, si saben lo que hay que hacer. 驴Qu茅 hacemos ante esto? 驴Qu茅 hacemos ante quien conf铆a m谩s en una Virgen de escayola que en una manifestaci贸n social, un mitin sindical o una resistencia vecinal?

El 15M ha tra铆do un rayo de esperanza a muchas personas corrientes, que no lo apoyan activamente, pero si simpatizan y mucho con 茅l. Hay pues una gran responsabilidad en el movimiento para hacerse entender, seguir siendo vistos con simpat铆a y poder conectar a煤n m谩s con las necesidades y esperanzas de una poblaci贸n sin referentes culturales, ni ideol贸gicos. Una t铆a m铆a, dec铆a que un ni帽o no pod铆a comerse un bocadillo de boxeador, muy gr谩ficamente. As铆 pues, personas sin experiencia social no pueden ser sometidas a una asamblea de m茅todo, que no recoja de alguna manera sus ideas y aportaciones (pero de forma sencilla y con lenguaje popular, no “metalenguaje metapol铆tico”) y un discurso en apariencia muy participativo, pero en realidad muy elitista. Creo pues que el 15M debiera no perder aquellas primeras propuestas de DRY tan sencillas, como entendibles y movilizadoras.

Pero ni todo empez贸 el 15M, ni todo se reduce a 茅l. El 15M es una experiencia riqu铆sima, una escuela de acci贸n maravillosa y una nueva forma de hacer y entender la pol铆tica, que todas y todos debemos abrazar con convencimiento. Pero claro, debe seguir siendo ampliamente participativo y participado o bien creamos nuevas 茅lites alejadas del pueblo y nuevas burocracias de la no burocracia. Pretender que en ciudades tipo de 300.000 habitantes donde ha habido asambleas de 3.000 personas, que ahora una de 30 sea representativa no es el suicidio del 15M, es su asesinato. Respeto la buena voluntad, pero respetemos tambi茅n a las clases populares y sus problemas, horarios y limitaciones familiares f铆sicas y temporales.

Es por ello que necesitamos dotarnos de unas estructuras nuevas y participativas, plurales e inclusivas que garanticen la continuidad, sin secuestrar ni siquiera del nombre al movimiento.

Pero sobre todo jam谩s olvidemos que la lucha es cultural. Frente a la cultura neoliberal, que es la que propicia que tras un gobierno socioliberal y que ha defraudado a sus votantes, la opci贸n sea la derecha extrema y tambi茅n neoliberal, pero encima autoritaria. El 15M debe prepararse para vivir tiempos a煤n m谩s dif铆ciles, mucho m谩s complicados y con una catarata de propaganda neoliberal a煤n m谩s dura. Tendr谩n que justificar el que es bueno desmontar el estado del bienestar, aunque nos conduzca al corralito. Lograr谩n que grandes masas apoyen a los poderosos, aunque les perjudique y por medio de un r茅gimen berlusconiano se intensificar谩 la propaganda neoliberal, exaltando a lo privado frente a lo p煤blico.

Esto nos obliga a buscar buenos y populares medios de difusi贸n e informaci贸n alternativos, distra铆dos, eficaces en sus propuestas y muy asequibles.

Pero tambi茅n a crear nuevas organizaciones pol铆ticas, que despierten, interesen y creen la esperanza que necesitamos, pero tambi茅n den la seguridad que las clases populares buscan. Esto es f谩cil, solo nos falta convencer. Sabemos lo que hay que hacer y tenemos alternativas mucho m谩s solventes que las de los fracasados que nos gobiernan y los se帽oritos fascistones que nos quieren gobernar. Sabiendo adem谩s que esta convergencia social y pol铆tica imprescindible es necesaria la confluencia de las personas que ya militan en espacios alternativos, sindicales, republicanos, es irrenunciable.

Lo primero ser谩 defender lo p煤blico, como bien de todos y garant铆a de nuestra seguridad en salud, vejez, educaci贸n y en servicios e infraestructuras, pero tambi茅n en empleo digno y de calidad.

Lo segundo el reparto, es decir una fiscalidad, unos impuestos justos y valientes que hagan que ricos y grandes empresas paguen lo que nos est谩n robando y estafando, salvando de esta forma el bienestar y caminando hac铆a el estado social.

En tercer lugar -o tal vez primero-, la soberan铆a popular, pues nos la est谩n vendiendo y traicionando. El pueblo cada vez pinta menos y la democracia cada vez es peor, as铆 pues cuando se multiplique a煤n m谩s el asalto al estado de los poderosos y cada vez este tenga menos legitimidad p煤blica, ser谩 la hora de exigir un nuevo periodo constituyente. Advierto, todo esto, puede darse en muy pocos meses.

Por eso hay que difundir una nueva cultura de la solidaridad y de la frugalidad, el buen vivir compartido y social, frente a la rapi帽a neoliberal, destructora y embrutecedora. Todas y todos, los dem贸cratas, las socialistas, ecologistas, comunistas, sindicalistas, alternativos y las buenas gentes que creen en la justicia y aman el bien y la libertad juntos. Pero libertad con pan.

Que se vayan todos

Ya hemos vivido nuestro jueves negro. Ayer las bolsas se hundieron y la deuda se situ贸 por las nubes. Hay quien habla de huelga de inversores y de p谩nico. La realidad es el fracaso m谩s rotundo de las medidas de pol铆tica econ贸mica que est谩n aplic谩ndose y los ataques contra el bienestar y lo que queda del estado social.

Lo que est谩n reventando, en Europa, es el estado y la protecci贸n social y ahora, advierto seriamente, lo que propondr谩n son todav铆a m谩s ajustes, m谩s sufrimiento de las clases populares y la 鈥渢ercermundializaci贸n de la Uni贸n Europea鈥 para hacer frente a la recuperaci贸n econ贸mica de los mercados, a costa de cercenar derechos y empobrecer a煤n m谩s a las clases trabajadoras, dejando un futuro negro a las personas m谩s j贸venes.

Lo que estamos viendo en Grecia respecto a recortes, privatizaciones y despidos es lo que nos espera si nos sigue gobernado est谩 clase pol铆tica del sistema, que solo est谩 entrenada para salvarlo. Unos porque esa es su ideolog铆a y son conservadores y neoliberales, y otros porque han renunciado a la utop铆a y se han convertido en un engranaje m谩s del capitalismo, m谩s preocupados por bancos y mercados que por las personas.

Son una pandilla de fracasados, consultando a fracasados economistas del sistema, que no tienen m谩s receta que sacar dinero a costa de los de abajo. Esa receta, la de vivir a costa de pecheros, siervos, esclavos, ilotas, es muy antigua. Por eso hay que reaccionar. Los movimientos ciudadanos tenemos una gran responsabilidad, la misma que los sindicatos y las fuerzas pol铆ticas de izquierdas transformadoras y sociales.

Tenemos alternativas. Llevamos tiempo advirtiendo y acertando en todas y cada una de nuestras advertencias, sin que se nos haga caso alguno y por eso, por no aplicar nuestras propuestas, ignorando lo que Susan George, Ignacio Ramonet, Bernard Cassen, Vicen莽 Navarro, Juan Torres, Alberto Garz贸n, Walden Bello, Samir Amin, Inmanuel Wallerstein, Miren Etxezarreta鈥 etc. etc. llevamos tiempo advirtiendo y proponiendo, estamos ahora en estas los pueblos. En el reino de Espa帽a, los de FEDEA son culpables, los economistas org谩nicos a sueldo de los bancos han marcado las pol铆ticas econ贸micas a seguir y el gobierno en mano de los mercados, err谩tico y confuso, ha implementado pol铆ticas neoliberales desastrosas siguiendo el dictat de Alemania, en lugar de enfrentarse a esta situaci贸n.

Debemos reaccionar. La alternativa en el estado espa帽ol no son las derechas. Las derechas conservadoras son hegem贸nicas en la Uni贸n Europea y por tanto ya sabemos sus recetas, que adem谩s ya se las han impuesto a los socioliberales.

La alternativa es el poder popular, la constituyente social, la profundizaci贸n, no solo en la resistencia, sino en la propuesta y una gran convergencia pol铆tico-social propositiva e inclusiva de todas las personas dem贸cratas, trabajadoras y con voluntad de iniciar un nuevo camino, no para empobrecernos m谩s, sino para articular un futuro -que existe- de reparto, justicia fiscal, econom铆a social y vida digna,聽productiva, de revitalizaci贸n del comercio local y la soberan铆a alimentaria. Porque lo cierto es que el consumismo y el crecimiento ilimitado son ya unas zarandajas que nadie con dos dedos de frente se cree. Exijamos pues una vida con dignidad, frugalidad, reparto y justicia.

La globalizaci贸n neoliberal ha fracasado.

Quieren convertirmos en seres deprimidos y sobrevivientes. Nos quieren en la cola y cabizbajos

Nos quieren ver depresivos y sobreviviendo. Nos quieren aplastar.

Los poderosos saben muy bien que la gente empobrecida, parada y excluida, solo tiene en la cabeza sobrevivir y pensar como se las arreglar谩 para comer caliente al d铆a siguiente. No es su preocupaci贸n fundamental la de aprender y formarse, sino la de encontrar un jornal, aunque sea de unas horas y por unos euros. No es la reclamaci贸n de seguros sociales, ni siquiera la de una educaci贸n en condiciones para sus hijos, sino como los podr谩 calzar y vestir.

Eso lo saben bien los y las poderosas. A cambio ofrecen televisi贸n embrutecedora, esperanza religiosa y competitividad, es decir competici贸n entre los excluidos para ver quien hace m茅ritos para salir como sea del hoyo y as铆 poder consumir m谩s, emular a base de falsificaciones sus marcas de ropa y comprar coches usados, pero r谩pidos y con potentes altavoces.

El neoliberalismo ha cambiado la vida y la cultura en los barrios y ha dado una nueva esperanza, la del consumo a tu nivel y la de admirar a pedorras y pedorros soeces, pero que siendo incultos, triunfan. La soluci贸n es vender y venderse. Saben que su mensaje ha calado y encima que les oprimen, explotan y controlan, muchas y muchos les votan, porque las derechas, los se帽oritos, necesitan mano de obra y los socioliberales (antiguos socialdemocr谩tas) hablan un lenguaje que no entienden y sacan unas se帽oras con pinta de marquesas ha hablar de econom铆a, demostr谩ndoles de esta forma efectiva que ellos no les preocupan. Les preocupan los mercados y los bancos.

Nos quieren machacar, empobrecer, embrutecer, porqu茅 saben que de esta forma nos tienen bajo su bota, o su tac贸n de aguja. Quieren que seamos sus pobres caricaturas.

Si las izquierdas transformadoras y las gentes del pensamiento critico y alternativo quieren cambiar algo, o iniciar un proceso de recuperaci贸n de fuerzas de las clases populares y de organizaci贸n de las y los de abajo, de las clases trabajadoras, lo primero que deber谩n hacer es hablar un lenguaje que la gente de los barrios les entienda. Volver a los barrios, pero no como misioneros o misioneras, sino como sufrientes y v铆ctimas que tambi茅n somos de la crisis del capitalismo y proponer soluciones, visibles y alcanzables, a veces sencillas, pero que permitan algunos 茅xitos iniciales, porque si no les pareceremos “unos pringaos”.

No es el discurso inenteligible de puro radicalismo infantil lo que nos permitir谩 articular la lucha ciudadana y la lucha de clases. No ser谩n los liderazgos mesi谩nicos los que nos har谩n avanzar m谩s all谩 de peque帽as islas. Solo el trabajo, el lenguaje sencillo y popular, los liderazgos sociales admitidos, pero jam谩s impuestos y naturales. Solo el preocuparnos por temas simples y tan esenciales a la vez como el empleo, las pensiones, la educacaci贸n y la salud, las prestaciones mejores y m谩s largas en el desempleo, nos har谩 cre铆bles.

Identificar al adversario, al enemigo, es clave y los bancos, los ricos que salen obscenamente en la televisi贸n en yates y bodorrios que nosotras pagamos son los chorizos a desprestigiar. Tambi茅n las derechas y todos los que quieren perpetuar este estado de injusticia, viviendo a nuestra costa.

Necesitamos que las personas trabajadoras, paradas y humildes vuelvan a tener orgullo y confiar en sus propias fuerzas. Por eso, apoyar por ejemplo la manifestaci贸n del 25 de Septiembre por una vivienda digna, por la daci贸n en pago y denunciando la carro帽a de los bancos es t谩n importante. Ese problema afecta a millones de personas, paradas, precarias o quebradas y con una hipoteca a fin de mes, y encima podemos triunfar. Vamos a conseguirlo.

Hay que volver a propuestas tan sencillas como entendibles y no perder tanto tiempo en m茅todos. Hay que ser operativos, movilizadores y no crear unas nuevas vanguardias separadas, por m谩s que se crea lo contrario, de las pr谩cticas, vivencias聽y pensamientos de las y los vecinos de los bloques de VPO, las antiguas barriadas sindicales, los patronatos de Santa Adela o las casas baratas.

La uni贸n hace la fuerza y para todo esto, los movimientos sociales, ciudadanos, de genero, los sindicatos y los partidos y agrupaciones pol铆ticas de izquierdas y antineoliberales, deben converger. La calle debe volver a llenarse y el 20N no errar el tiro. Los poderosos ya saben lo que har谩n ocurra lo que ocurra tras las elecciones, adem谩s la banca nunca pierde.

Un consejo m铆o (con perd贸n): si quer茅is saber si alguien que os pide el voto quiere cambiar las cosas o no, preguntadle que quiere hacer con el poder financiero, si desea controlarlo y enfrentarse a 茅l, no con demagog铆a sino con realismo. Pregunt谩dle si quiere constituir la banca p煤blica. Preguntadle si propone eliminar las SICAV y hacer una reforma fiscal progresiva y redistributiva, pero de verdad. En estos momentos esto es clave para saber si nos dicen la verdad, o si nos quieren dar gato por liebre.

No nos deprimamos. Los barrios est谩n llenos de personas paradas y deprimidas, y ese es el triunfo de los capitalistas, los poderosos y sus cipayos.

Del post-altermundismo a la desmundializaci贸n. Acertado analisis de Bernard Cassen

En esta entrada cuelgo un articulo de mi admirado amigo Bernard Cassen. Hace unos a帽os que tengo muchas coincidencias ideol贸gicas con Bernard, fundador de ATTAC y del Foro Social Mundial. Recomiendo leer y reflexionar este profundo articulo, pues sus aportaciones son un avance te贸rico. De hecho, si hay hoy dos estructuras y movimientos socio-politicos que est谩n defendiendo en el Reino de Espa帽a las ideas aqu铆 expuestas,聽estos son SOCIALISMO21 y las Mesas Ciudadanas de Convergencia.

El postaltermundismo es ya una realidad y el FSM de Belem, fue su inicio y el de Dakar, su confirmaci贸n. Ha acabado la 茅poca de los cantos de sirena generalistas y de buen rollo y estamos de lleno en el fango de la lucha contra la mundializaci贸n neoliberal y sus terribles consecuencias de injusticia, empobrecimiento y desmoche de lo que queda en Espa帽a y en Europa de Estado del Bienestar.

Cassen lo que propone es marcarnos un territorio de lucha abarcable, y luego atacar al implacable enemigo que por聽espacio geogr谩fico y estatal聽nos corresponde. Construyendo聽las alianzas internacionales en la lucha, no en los papeles, sino en la acci贸n, y adem谩s buscando no solo la resistencia, tambi茅n聽el 茅xito.

Cassen reivindica la pol铆tica, la politica en su m谩s noble sentido de la expresi贸n, como parte integrante de la lucha de los pueblos y por聽los pueblos. Nosotras y nosotros somos los protagonistas, pero en esta lucha caben alianzas con y entre los antineoliberales, anticapitalistas, democr谩tas radicales y rep煤blicanos y rep煤blicanas sociales y socialistas, as铆 como con sindicalistas de clase, dispuestos a combatir y no a pactar lo infumable.聽Le谩moslo.

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Ha llegado la hora de la 鈥渄esmundializaci贸n鈥

Bernard Cassen 鈥 Presidente de Honor de ATTAC Francia.

Frente a un nuevo fen贸meno, las palabras se apresuran a nombrarlo hasta que alguna de ellas termina por imponerse. Es lo que sucedi贸 en franc茅s con el t茅rmino 鈥渁ltermundismo鈥. Entr贸 en el campo pol铆tico entre el 2001 y el 2002. Nombrando a la nebulosa mundial de organizaciones y de redes que poco a poco se fueron reconociendo en el eslogan de los Foros Sociales Mundiales 鈥淥tro mundo es posible鈥 adoptado por la organizaci贸n Attac (creada en junio de 1998) surgida de un art铆culo de Ignacio Ramonet en Le Monde diplomatique de mayo de 1998. Se halla 铆ntimamente vinculada a momentos de alta visibilidad medi谩tica como fueron los Foros, desde el realizado en Porto Alegre en 2001 y las grandes manifestaciones contra la OMC, el FMI, el Banco Mundial, etc. desde Seattle en diciembre de 1999.

El 鈥淎ltermundialismo鈥 sucedi贸 al 鈥渁ntimundialismo鈥, concretando el paso desde una posici贸n de simple rechazo a la mundializaci贸n liberal a la proposici贸n de pol铆ticas alternativas. Una manera de contradecir el famoso TINA (There is no alternative) de Margaret Thatcher.

En enero de 2008, la revista Utopie critique y M茅moire des Luttes propusieron el concepto de 鈥減ost-altermundismo鈥(2) destinado a designar a las posibles articulaciones entre movimientos sociales, partidos y gobiernos progresistas en pos de objetivos precisos, como la lucha contra el cambio clim谩tico. La cumbre de Cochabamba, convocada por el presidente boliviano Evo Morales en 2010, constituye un buen ejemplo. El post-mundialismo no se opone al altermundismo: es solo una de sus posibles derivaciones.

Un concepto nuevo y que molesta

Y he aqu铆 que acaba de hacer irrupci贸n en el l茅xico pol铆tico franc茅s un nuevo concepto aunque alineado sin embargo al anterior: el de 鈥渄esmundializaci贸n鈥. Se ha desarrollado en por lo menos tres libros recientes: el de Georges Corm, 鈥淟e nouveau gouvernement du monde鈥 (La d茅couverte 2010), 鈥 La d茅mondialisation鈥 (Seuil 2011) de Jacques Sapir y el de Armand de Montebourg 鈥淰otez pour la d茅mondialisation鈥 con prefacio de Emmanuel Todd (Flammarion 2011). Estos dos 煤ltimos autores remontan el concepto al filipino Walden Bello, figura se帽era de los Foros sociales mundiales en su libro titulado 鈥淒茅mondialisation: Ideas for a New World Economy鈥 editado en 2002. Tambi茅n hab铆a sido propuesto ya por el autor de estas l铆neas en un art铆culo publicado en noviembre de 1996 publicado en 鈥淢ani猫re de voir鈥, publicaci贸n bimestral de Le Monde diplomatique. En esa 茅poca todav铆a no hab铆a aterrizado en el debate p煤blico(3). Las palabras tambi茅n deben esperar a que les llegue su hora鈥 y parece que la de desmundializaci贸n ha llegado.

Por si quedaran dudas, solo es preciso ver las virulentas reacciones que este concepto a suscitado en sectores esperados ( los liberales superobedientes) pero tambi茅n en otros en los que no se esperaba (algunos altermundistas de Attac). La raz贸n en ambos casos es la misma: en la medida en que Arnaud Montebourg la convierte en voz de orden de la campa帽a de las 鈥減rimarias鈥 del Partido Socialista en relaci贸n con la designaci贸n de su candidato para el El铆seo, el tema de la desmundializaci贸n queda confinado a los debates de la izquierda cr铆tica para instalarse en el panorama electoral y adquirir una legitimidad y una 鈥渞espetabilidad鈥 pol铆tica que supera el c铆rculo de los convencidos.

Uno podr铆a preguntarse si no es esa la raz贸n por la cual, en una publicaci贸n del 6 de junio de 2011 del sitio de Mediapart titulada 鈥淒esmundializaci贸n y altermundismo son dos proyectos antag贸nicos鈥, nueve miembros del Consejo Cient铆fico de Attac 鈥 es decir las principales figuras de la direcci贸n de la asociaci贸n han cre铆do poder afirmar en tono pol茅mico y sentencioso que la 鈥渄esmundializaci贸n鈥 es 鈥渦n concepto superficial y simplista鈥 Sin dudar, de paso, en poner en escena el torpe -y escandaloso鈥 artificio de una pretendida convergencia con las tesis del Frente Nacional.

Sin nombrarlos ni citarlos se apoyan, travisti茅ndolos, en las tesis de Jacques Sapir, Arnaud Montebourg y Emmanuel Todd. Lo que les vali贸 la r茅plica de un nuevo interlocutor Fr茅deric Lordon: uno en el blog de Le Monde diplomatique 鈥淨ui茅n tiene miedo a la desmundializaci贸n鈥(4); el otro en el n煤mero de agosto de 2011 del semanario 鈥淟a d茅mondialisation et ses ennemis鈥

Detr谩s de una palabra, una orientaci贸n estrat茅gica

Contrariamente a lo que afirman los dirigentes de Attac, altermundialismo y desmundializaci贸n no son conceptos antag贸nicos, sino que pertenecen a la misma familia. En el primer caso se trata de un haz de reivindicaciones y de diferentes propuestas (debido a la heterogeneidad de los protagonistas) y cuyo principal denominador com煤n, como si puede reconstituir desde afuera es el imperativo del acceso universal a los derechos(5).

La desmundializaci贸n es una orientaci贸n estrat茅gica que tiende tanto mediante acciones pol铆ticas (elecciones, instituciones y gobiernos) como ciudadanas (luchas de los movimientos sociales especialmente) a recuperar concretamente la esfera econ贸mica y financiera que las instancias pol铆ticas les ha entregado deliberadamente y que son la causa de la actual crisis sist茅mica del capitalismo. Sin esa orientaci贸n pr谩cticamente ninguna de las propuestas altermundistas tiene posibilidades de lograr 茅xito.

El objetivo de la desmundializaci贸n puede formularse muy simplemente, pero de otro modo ser铆a dif铆cil de alcanzar: tender a que el entorno de la toma de decisiones democr谩ticas coincida lo m谩s posible con la capacidad de regular los flujos econ贸micos y financieros. Lo que plantea el tema de la instancia del espacio nacional.

Lo nacional: una palanca y no un 鈥渞epliegue鈥

Aunque sea necesario establecer objetivos convergentes para las movilizaciones sociales a escala regional (europea en el caso de los europeos) y mundial, ese escenario por ahora solo es nacional. Es necesario disponer de todas las potencialidades aprovechando las fallas y las debilidades del adversario. Y eso sin dejarse impresionar por las denuncias de 鈥渦nilateralismo鈥 trivial de una parte de la extrema izquierda y del movimiento altermundialista y que remite todo cambio en Francia a las calendas europeas o mundiales, es decir a un futuro que se sabe que no llegar谩. Despu茅s de todo el 29 de mayo de 2005, los ciudadanos franceses no esperaron para votar 鈥渘o鈥 a que lo hicieran los dem谩s.

Todas las experiencias de rupturas concretadas en estos 煤ltimos a帽os han demostrado que no es en los niveles mundiales o regionales, sino a nivel nacional, como ha sido posible alcanzar algunos cambios y a煤n lograr algunas victorias. Ya sea por el accionar de los gobiernos apoyados por los movimientos sociales (como en Am茅rica latina) o por la presi贸n sobre los Estados de los movimientos populares capaces de movilizar a los pueblos (como en el mundo 谩rabe).

Los tres motores de la mundializaci贸n liberal, promovidos igualmente por los tratados europeos como estatuto de 鈥渓ibertades fundamentales鈥 son la libertad de circulaci贸n de capitales, la libre inversi贸n y el libre comercio de bienes y de mercanc铆as. Y esto no solamente en la UE sino tambi茅n entre la UE y el resto del mundo. Esos son los tres motores que es necesario atrapar y someter al control democr谩tico.

El neoliberalismo ha definido el territorio de sus intervenciones: todo el planeta, sin fronteras de ning煤n tipo. Lo importante es saber si para combatirlo debemos ubicarnos en el mismo terreno o si es necesario elegir otros y en lugar de una guerra de trincheras a nivel mundial, desarrollar una guerra en movimiento, como una guerrilla en los primeros escalones. Todo depende de la relaci贸n de fuerzas.

Precisamente para ganar ventaja se crearon las organizaciones multilaterales como el Banco Mundial, el FMI, la OMC, la OCDE, as铆 como las dem谩s instituciones Europeas y sin olvidar al G-7, G-8 o G-20. Saben que no tienen estrictamente nada que temer de una eventual confrontaci贸n con sus adversarios en ese nivel. Pueden hasta darse el lujo de 鈥渄ialogar鈥 p煤blicamente con ellos como lo hicieron algunos de sus miembros en oportunidad de la teleconferencia debate 鈥淧orto alegre contra Davos鈥 que se organizara en el primer Foro social mundial de 2001 y en la que particip贸 personalmente el megaespeculador George Soros.

En cambio los 鈥渉abitu茅s鈥 de Davos no se arriesgar铆an a algo similar a nivel 鈥渞egional鈥 por ejemplo, europeo, 驴ser铆a imaginable un di谩logo televisado entre Carlos Ghosn y el comit茅 de la empresa europea Renault? Y menos a煤n a nivel nacional, es decir all铆 donde la capacidad militante puede ser realmente movilizada(6). Las fuerzas del capital comprendieron perfectamente que una compulsa social en un Foro mundial perder铆a r谩pidamente su fuerza a medida que se fuera alejando de su 鈥渆picentro鈥 para haber desaparecido pr谩cticamente al llegar al nivel nacional.

La experiencia nos ense帽a inversamente que las luchas sociales y pol铆ticas en un determinado pa铆s pueden producir contagio en otros y as铆 regionalizarse e internacionalizarse. Es lo que han demotrado las sublevaciones 谩rabes, partiendo de la situaci贸n tunecina y las manifestaciones en masa contra las desigualdades en Israel directamente inspiradas en los indignados de la Puerta del Sol -y la rueda se cierra- r茅plica de las ocupaciones de las plazas p煤blicas en T煤nez y el Cairo鈥

Lo 鈥渘acional鈥 no es de ning煤n modo un sustituto de lo 鈥渋nternacional鈥 o de lo 鈥渆uropeo鈥. Lejos de constituir un 鈥渞epliegue鈥 es por el contrario una condici贸n previa de una estrategia del d茅bil contra el fuerte. No se comprende que tales evidencias avaladas por los hechos, escapen a la comprensi贸n de los 鈥渁nti-desmundializacion鈥 que plantea la izquierda cr铆tica, especialmente en una parte del altermundialismo-

La desmundializaci贸n no es un concepto r铆gido, sino din谩mico, y se puede traducir en una serie de medidas pol铆ticas pr谩cticas, tales como, entre otras, las propuestas de los autores anteriormente citados(7) y que no se limitan a la necesidad de un proteccionismo europeo. Su 鈥渃ombustible鈥 es la exigencia democr谩tica de recuperar la soberan铆a popular en el espacio en que pueda ejercerse realmente para regular los flujos econ贸micos y financieros.

En teor铆a son posibles dos soluciones extremas: o bien 鈥渞enacionalizar鈥 los flujos para que respondan a una voluntad pol铆tica nacional expresada a trav茅s del sufragio universal 鈥揷uando existe鈥 o ampliar a todo el planeta el espacio p煤blico democr谩tico con objeto de realizar un control efectivo sobre los ya mundializados. Se ve que ninguna de estas dos posiciones es 铆ntegramente sustentable. Por un lado, existen efectivamente una cantidad de dominios 鈥搉o solo el de la lucha contra el cambio clim谩tico鈥 que por naturaleza exceden los l铆mites fronterizos y por el otro un gobierno mundial con todas las competencias de un ejecutivo nacional del presente que no resulta previsible en un tiempo hist贸rico demasiado pr贸ximo. Se trata por lo tanto de jugar dentro del marco de las soluciones extremas e intermedias.

Las soluciones intermedias pueden adoptar dos formas. Se puede construir lo internacional a partir de los Estados constituidos, es decir ir poniendo gradualmente en com煤n fragmentos de soberan铆as nacionales que formen parte de temas libremente delegados y decididos, limitados, controlados, y revocables en condiciones previamente acordadas.

El otro t茅rmino alternativo, consiste en hacer evolucionar a los cuadros estatales para incluir mayores conjuntos de soberan铆a popular. Es necesario no confundir esta idea con la de los agrupamientos regionales basados en el libre comercio y la 鈥渃ompetencia libre y no falseada鈥. Lo que hace la diferencia es la existencia o no de mecanismos de regulaci贸n pol铆tica con bases democr谩ticas que hagan contrapeso al mercado.

La Uni贸n europea (UE), que te贸ricamente habr铆a podido entrar en esta categor铆a, al contrario es un agente activo de de la mundializaci贸n neoliberal, una verdadera m谩quina de liberalizar. Por lo tanto un terreno muy extenso para una contraofensiva desmundializadora.

Una 鈥淕renelle鈥(8) de la UE para hacer saltar el cerrojo europeo

En la medida en que las decisiones europeas sobresalen y enmarcan todas las dem谩s y que el 57% de los textos que nos gobiernan no son m谩s que actos legislativos decididos por instancias de la Uni贸n, la cuesti贸n europea se sit煤a en primera l铆nea en todo proceso de desmundializaci贸n.
En la perspectiva de las pr贸ximas elecciones presidenciales y legislativas francesas, el ciudadano debe saber que m谩rgenes de acci贸n se dar谩n tal o cual partido para poner en marcha un verdadero programa de transformaci贸n social, incompatible por lo tanto con el tratado de Lisboa.

En el caso de que las instituciones europeas establezcan un cerrojo, 驴estar谩n o no dispuestas a tomar decisiones unilaterales de ruptura(9) o por lo menos a amenazar con tomarlas en plazos pr贸ximos y previamente anunciados con el objeto de obligar a una negociaci贸n? La reacci贸n que habr铆a de esperar de la Comisi贸n y de la Corte de Justicia y de la mayor parte de los dirigentes europeos podr铆a ser r谩pidamente contrarrestada y a煤n ir m谩s all谩 mediante la vinculaci贸n de numerosos movimientos sociales de otros pa铆ses que presionar铆an a la vez sobre sus gobiernos.

Lo que convierte a la UE en agente activo de la mundializaci贸n liberal deber铆a ponerse sobre el tapete: libertad de circulaci贸n de capitales; libre comercio; pertenencia a la zona euro, planes de 鈥渞escate鈥; poderes de la Comisi贸n y de la Corte de Justicia de Luxemburgo; estatuto del Banco Central europeo; dumping social, fiscal y ecol贸gico: primac铆a de la competencia, etc. Para tratar de concretar una especie de 鈥淕renelle鈥 (versi贸n 1968) a nivel europeo.

Se objetar谩 no sin raz贸n que eso har铆a entrar a la UE en una zona de turbulencias sin precedentes y que los resultados no estar铆an garantizados de antemano. Lo que por el contrario puede garantizarse con anticipaci贸n es que si la trayectoria de la construcci贸n europea no da un giro de 180 grados la austeridad ser谩 perpetua, as铆 como la explosi贸n de las desigualdades y de la precariedad, el desguace del tejido social, el empuje de la extrema derecha y la xenofobia.

Los liberales no son sensibles a este tema, ya han hecho su elecci贸n y su 煤nica obsesi贸n es el temor a mayores turbulencias sociales. Por pusilanimidad, por confusi贸n mental entre naci贸n y nacionalismo y por europe铆smo beato, la mayor parte de la izquierda socialdem贸crata y una parte de la izquierda cr铆tica parecen partidarias de hacer lo mismo, pero por defecto. Est谩n liberando de este modo un amplio espacio para las fuerzas que rechazan verse atrapadas en la trampa de una alternancia posible.

(Este texto fue redactado sobre la base de intervenciones, art铆culos y obras anteriores. En especial mi conclusi贸n enMani猫re de voir n潞 32, noviembre de 1866); una comunicaci贸n al coloquio M鈥橮EP 鈥 Qu茅 hacer con la Uni贸n europea鈥 de junio de 2011 y un art铆culo publicado en Politis del 7 de julio 2011)

NOTAS
[1] http://www.remue-meninges-a-gauche.fr/index.html
[2] http://www.medelu.org/spip.php?article7
[3] http://www.medelu.org/spip.php?article688&var_recherche=d茅mondialisation
[4] http://blog.mondediplo.net/2011-06-13-Qui-a-peur-de-la-demondialisation
[5] Leer sobre este tema un obra muy documentada de Gustave Massiah, Une strat茅gie altermondialiste, La D茅couverte, Paris, 2011.
[6] Parad贸jicamente, el altermundismo se fortalece defendiendo este planteamiento. Existe una presencia 鈥渟upranacional鈥 muy importante, en parte gracias a los medios. Su presencia en Europa (al margen de la red Attac Europa), es marginal como lo atestigua la declinaci贸n de los Foros sociales europeos y el hecho de que los movimientos de los indignados se desarrollan al margen de 茅l. Y no hablemos del nivel nacional: sobre el total franc茅s, en enero de 2008, a lo sumo entre 3.000 y 4.000 personas participaron en la Jornada mundial de movilizaci贸n y de acci贸n convocada por el Consejo Internacional del FSM. El a帽o anterior Jos茅 Bov茅, figura emblem谩tica del movimiento alter, hab铆a logrado el 1,32% de los votos en la elecci贸n presidencial鈥
[7] En lo inmediato y esperando una futura s铆ntesis cr铆tica de las diferentes propuestas remitimos al lector a los textos de esos autores como tambi茅n al libro de Jeann-Luc melenchon 鈥淨u鈥檌ls s鈥檈n aillent tous鈥. El candidato del Frente de Izquierda en las elecciones presidenciales no emplea la palabra 鈥渄esmundializaci贸n鈥 pero ciertamente sus propuestas se inscriben en esta misma l贸gica.
[8] Grenelle (N. de T.) Los acuerdos de Grenelle se negociaron en plena crisis de mayo de 1968 entre el gobierno de Pompidou, los sindicatos y las organizaciones patronales. Sin embargo nunca se firmaron y se refer铆an esencialmente a un aumento del 35% en los salarios m铆nimos interprofesionales y la creaci贸n de sindicatos de empresa.
(9) Invocando particularmente el 鈥渃ompromiso de Luxemburgo鈥 de enero de 1966 impuesto por el General De Gaulle a sus socios de los Seis de esa 茅poca llamado tambi茅n la pol铆tica de la 鈥渟illa vac铆a鈥, recordamos los dominios comunitarios regidos por el procedimiento de mayor铆a calificada (tal el caso del mercado interno, liberalizaciones de todo tipo en consecuencia) como regla de unanimidad. Lo que significa el derecho a veto.

Art铆culo traducido por Susana Merino para Rebeli贸n