Reedición que entiendo puede ser interesante. Propuestas para articular la indignación

Vuelvo a colgar este articulo anterior, pues no es malo reflexionar e insistir sobre lo escrito, en unos tiempos en los que todo camina con prisas y escaso tiempo para pensar, leer y elaborar.

La indignación debe seguir, es lo único que nos queda, pero mejor organizados

No son buenos los análisis de urgencia, pero sí creo se puede afirmar que la socialdemocracia española, convertida al socioliberalismo, se ha hundido ella sola. Lo que queda de la socialdemocracia en el estado español sigue el paso de sus hermanas europeas y, por primera vez, pierde cientos de miles de votantes que se echan en brazos de la derecha, pues para fotocopia, mejor el original.

Parafraseando a Mitchels, la oligarquía socioliberal, imponiendo su ley de hierro, ha dejado muy dañado, averiado y varado el barco de Pablo Iglesias, a fuer de hacerlo irreconocible con su fundador. Este grupo dirigente es responsable y lo primero que debe hacer es dejar de mirar por encima del hombro y con autosuficiencia a quienes desde hacía tiempo advertimos lo que ocurriría y que, finalmente, ha ocurrido. Y que no olviden que en el Reino de España, las municipales siempre son la antesala de las generales.

Por su parte, Izquierda Unida, si bien ha subido algo en porcentajes y concejales, no ha hecho lo suficiente, y también debe entender que su endogamia la mata y la hace menos creíble. Escúchese pues la voz, el clamor de las plazas, pero de forma sincera, y téngase claro que el pensamiento crítico y transformador está en los movimientos cívicos antineoliberales a los que debe apoyar y de los que puede aprender. Y es que si algo ha crecido en la izquierda claramente, ha sido Bildu. Tomen nota todos y todas.

¿Dónde está la Izquierda?. Si entendemos izquierda en su sentido etimológico, es decir la ciudadanía en la Revolución Francesa, la Izquierda está en las plazas exigiendo sus derechos, su libertad y fraternidad, y construyendo una Revolución ciudadana.

La calle está haciendo una revolución ciudadana a la que hay que escuchar, apoyar y entender. Pero DRY y el movimiento 15M en las distintas plazas del estado español también tienen una obligación, y es la de no aislarse, la de no construir un nuevo vanguardismo alejado de un pueblo hoy por hoy todavía muy alienado y temeroso, desvertebrado, desconfiado y, si bien muy ilusionado con la exigencia de democracia, real y ya, todavía espectador. No se puede cansar a trabajadoras y trabajadores en asambleas eternas, con propuestas muchas veces difícilmente realizables. Para consolidar el movimiento hay que pensar que también es bueno lograr pequeños triunfos.

Así pues atención a los nuevos elitismos, ojo con actitudes que pueden hacer felices por unos días a minorías muy concienciadas y alternativas, pero que no enganchan con quienes buscan respuestas a su angustiosa situación actual. Utopía y Realismo deben actuar de forma simultánea.

Hay que articular una amplia alianza antineoliberal. Es necesario tejer una Coalición de Resistencia frente al neoliberalismo, reaccionando a nivel europeo, no solo en el Estado Español. Hay que seguir en la calle, por que la respuesta neoliberal a la crisis será empobrecer aún más a las clases populares y trabajadoras , robando a los pobres para dárselo a los ricos.

Los sindicatos deben cambiar. Deben entender que los nuevos movimientos como los surgidos de las protestas del 15 de Mayo, han sacado sin su ayuda más gente que nunca a las calles, incluso al margen de ellos y criticándolos. Así pues, a los sindicatos hay que pedirles humildad y cambio, porque o están con los de las plazas, con las indignadas e indignados, o con la patronal: no hay medias tintas.

La respuesta está en fortalecer los movimientos sociales creando un nuevo populismo de izquierdas, y para ello las Mesas de Convergencia o la red de convergencia social es un buen instrumento hacia la implementación de un Poder Ciudadano.

ATTAC, a través de sus comunicados, trabajos de investigación, difusión y formación ha construido un magnifico corpus doctrinal, acertando en todas y cada una de sus propuestas y advertencias; pero únicamente ha sido escuchada por la izquierda alternativa y transformadora, aunque eso es más que suficiente para comenzar.

El gobierno tiene la obligación de escuchar otros análisis o seguir el dictado de banqueros y “mercados”, que no solo le está llevando al suicidio político, sino a algo peor: a dificultar aún más la vida del pueblo que le aupó al poder.

Salvando a la banca y hundiendo a las familias, los autónomos y a las personas solo se logra la infelicidad e inseguridad general, pero no reactivar la economía. Reactivación que solo podrá venir con un paradigma económico diferente: el “buen vivir” general y no el lucro de especuladores y banqueros, se disfrace como se disfrace.

Por tanto, hay que tener confianza y seguir trabajando. Estamos acumulando fuerzas y construyendo el nuevo pueblo de izquierdas, gracias al impulso que ha supuesto Democracia Real Ya!! Ellos han logrado lo que otros no conseguíamos hace años, y es movilizar la indignación.

Pero ahora que somos actores políticos tenemos ante nosotros una gran responsabilidad, porque nos toca plantarle cara a la derecha directamente y de frente. Los movimientos cívicos y sociales debemos hacerlo, no por una lucha de poder político en el sistema, sino por defender a las clases populares de aún más neoliberalismo y recortes sociales. No podemos jugar con la gente, pues esto no es un fuego de campamento, sino la lucha por cambiar ese barrio injusto, ese centro de trabajo opresivo, el empleo precario y mal pagado, la cultura ramplona y chabacana, el consumismo irresponsable, la cola del paro sin esperanza, la hipoteca que angustia, el poder ilimitado y cruel de la banca.

Carlos Martinez
Es politólogo, socio de Attac y de la promotora de las Mesas de Convergencia

Del calor al cabreo. Reflexiones de un agosto sin vacaciones

Lo que soy ya es un cabreado. Estoy muy enfadado por que los gobiernos europeos sin excepción, nos están hundiendo a las personas, con unas políticas de ajuste, de ahorro, o de techo de gasto que solo provocan más paro y recesión. Se les está advirtiendo pero ni tienen valor para más, ni hay valores para saber que la política no es gestión, y a quien ellas y ellos representan es al pueblo soberano y no a los mercados o a los bancos.

Estoy cabreado por tanto engaño y renuncia. Pero no sólo en lo económico -del Gobierno- pues hace años que en este terreno solo aplica recetas neoliberales. Estoy más cabreado todavía por la dureza policial que alguien ha debido ordenar, y por la persecución del laicismo y de la concepción moderna, igualitaria y no confesional de un estado. La suerte es que la gente, por su cuenta, le está plantando cara al nacional-catolicismo rampante.

Estoy muy enfadado de que muchas personas no vean alternativa al avance de las derechas nacional-católicas y neofranquistas del PP, cuando la única forma de pararles es implementando políticas alternativas. Y las hay, de verdad que las hay. También plantándole cara a la resignación y buscando la unión de los indignados e indignadas, de los y las oprimidas, y de las y los antineoliberales.

Pero también me tiene mosqueado el paro y el futuro de las pensiones públicas. De que nuestras propias pensiones y derecho a un desempleo digno no estén en la centralidad de las reivindicaciones. Esto es muy grave, pues las fuerzas neoliberales y la gran coalición de facto están de acuerdo en “ahorrar” por ese lado, poniendo en grave riesgo el derecho a una supervivencia, digamos digna de millones de personas paradas, pero también de futuras y futuros pensionistas.

En medio del calor sofocante hay que alumbrar esperanza del zambullido refrescante en un mar de ilusión de personas que reaccionan. De miles y miles de jóvenes -y no tanto- que han salido ya a las calles a respirar el aire fresco y a los que ya nadie podrá volver a engañar, ni doblegar.

Hay alternativas, están en nuestros corazones y nuestras mentes, por eso el 15 de Octubre volveremos a demostrar que estamos. Estamos y ni nos resignamos, ni los poderosos pueden ya estar tranquilos. El 15-O Las calles se volverán a llenar.

Pero sobre todo, que hay y ha venido para quedarse una nueva forma de hacer y entender la política. No sirven ya las viejas recetas profesionales. Los programas no los hacen ya asesores y ”creativos”, que igual venden detergente o un refresco, que un candidato o un partido. Los programas están surgiendo en la red, en las plazas, en los Movimientos Sociales y ciudadanos, en las resistencias frente al neoliberalismo.

Que los árboles no nos impidan ver el bosque

Comunicado de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción.

Las Mesas de Convergencia, ante los hechos que estamos viviendo, entendemos que debemos seguir y profundizar en la reacción ciudadana frente los abusos del poder y de los poderosos, materializados en:

– La persecución política y la represión policial de la laicidad y de la libertad de expresión que estamos viviendo, con la connivencia y el acuerdo del gobierno del PSOE, de la derecha encabezada por el PP, y la jerarquía católica.

– El fracaso de las medidas económicas para atajar la crisis sistémica, que provocan el hundimiento de las bolsas y el pinchazo de las actividades especulativas, pero cuyas negatividades recaen sobre la ciudadanía, las personas paradas y la economía productiva, sacrificadas todas ellas para salvar a los “mercados”.

– El que se sigan implementando, por parte del Gobierno de España, medidas de “ahorro”, en realidad de recortes de prestaciones sociales y de empleo público, de menos impulso estatal para hacer funcionar la maquinaria económica y crear empleo, la única y verdadera prioridad. Todo en lugar de hacer pagar a los culpables de la crisis sus desmanes y crear una banca pública, solución imprescindible y que debe ser inmediata.

– El que las víctimas de la crisis sigamos siendo las que la sufragamos y sufrimos las restricciones tomadas para contentar a los mercados

Todo lo anterior evidencia, una vez más, como la Gran Coalición de facto entre PSOE y PP nos está imponiendo un modelo de vida y creencias, y una determinada política profundamente neoliberal que ignora a las personas, al planeta tierra y su medio ambiente. Un modelo cuyo fracaso se comprueba y certifica a diario, y del que el hundimiento de las bolsas occidentales es un ejemplo.

Es absolutamente necesario que mantengamos la movilización y la toma del espacio público como muestra de protesta y denuncia. Así, tanto el día 1 de Octubre a escala europea con la concentración en Londres, como de forma muy especial el 15 de Octubre a escala mundial, debemos dar una respuesta en las calles de todas las ciudades y pueblos del Estado Español, que evidencia:

– Al Gobierno, que no apoyamos sus cesiones a los mercados y a la banca, contra el pueblo.

– Al PP, que no nos engaña y sabemos que son los representantes más genuinos de políticas reaccionarias y clasistas, y desean llegar al gobierno para culminar la política de privatizaciones y desmembración del estado del bienestar.

– A la banca, a las transnacionales, que nos oponemos a su poder tan real como no democrático y dictatorial, basado en su capacidad de doblegar instituciones democráticas en base a su poder económico.

Denunciando todo lo anterior, y en apoyo de una política alternativa que signifique empleo (en especial para los jóvenes), disminución de la jornada laboral, salarios y pensiones dignas, llamamos a la movilización, y exigimos la adopción inmediata de las siguientes medidas:

  • Banca Pública ya
  • Creación de un salario social para paradas y parados de no menos de 550 euros mensuales
  • No más desahucios de viviendas, dación en pago como primera medida. Por el derecho a una vivienda digna
  • No más privatizaciones
  • Medidas de apoyo a Pymes y economía social, como creadores netos de empleo
  • Implantación de las ITF y supresión de paraísos fiscales
  • Lucha contra el patriarcado y persecución del terrorismo machista
  • Medidas de reactivación económicas sostenibles, armónicas y respetuosas con el medioambiente y difusoras de una nueva frugalidad, basada en el reparto y no en el consumo desaforado.
  • Nueva ley electoral, pues la actual invalidará moralmente cualquier resultado de las elecciones generales del 20 N.

Promotora Estatal de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción
Agosto de 2011

Reivindicación de la POLÍTICA transformadora ante un otoño movilizador

El Movimiento 15M ha tenido la virtualidad tanto de re-politizar la ciudadanía del estado español, como de poner la política al servicio de las ciudadanas y ciudadanos en las plazas y las calles. Hay un buen artículo en la web de Socialismo21 al respecto. La gente de la calle habla de política en las plazas y le quita a la casta profesional, el monopolio de la POLÍTICA, haciéndola regresar al pueblo.

La oligarquía política, subsidiaria de la oligarquía bancaria y empresarial –de las grandes empresas– ha sufrido un deterioro en tres meses, que años de escándalos no habían logrado introducir en el debate público.

Pero seamos propositivos y mojémonos. El desprestigio de una casta profesional no puede suponer el abandono de una noble actividad, máxime cuando esta puede enfocarse a reformar y transformar. Hacer política no es solo el cliché parlamentario. Es exigir en voz alta, por escrito o en una asamblea, medidas, acciones, reformas y mejoras, pero también soñar y edificar una sociedad diferente, tanto en nuestro modelo de vida, como en la construcción de una utopía posible, como todas -excepto la neoliberal ya superada por sus propios acontecimientos-.

Ahora que el neoliberalismo ha fracasado y como ya ni con la propaganda de intoxicación masiva convencen, no les queda otro camino a los poderosos que la imposición. Las estrategias de recorte social, de “ahorro” y de privatización, no logran levantar ni la propia economía capitalista, además están fracasadas de antemano, de tal forma que incluso prestigiosos economistas liberales advierten de los fallos profundos y tremendos errores que las políticas de ajuste y techo de gasto están causando, pues impiden la recuperación de la economía productiva.

Pero el neoliberalismo es una opción política de poder consistente en mantener un sistema injusto, con unas brutales transferencias de rentas de las clases populares a las clases poseedoras, haciendo además a la población civil ser víctima y a su vez participe de su guerra de clases.

Es por eso por lo que necesitamos utopías, metas e ilusiones. No solo se trata de pedir una fiscalidad justa y la supresión de los Paraísos Fiscales o el fin de la reforma laboral, el pensionazo y la defensa del bienestar -que también-. Creo que se trata de comenzar a decir que aspiramos a la democracia económica, al reparto, al desarrollo armónico y sostenible respetuoso con la madre tierra, el fin del patriarcado y la consecución de la igualdad y la paz.

Una nueva ilusión por una sociedad avanzada e igualitaria. Frugal, no consumista y solidaria. Un nuevo Socialismo del siglo XXI, participativo, democrático y republicano, en el más noble y alto sentido de la palabra. Si no somos capaces de tejer una nueva utopía moriremos de asco en el día a día desesperante. Necesitamos una nueva ilusión. Pero es más sin utopía, sin ideales republicanos y justicieros, sin aspiraciones humanitarias socialistas, no seremos capaces de seguir la lucha.

En las plazas nos han dejado la POLITICA, pues la oligarquía política había renunciado a ella, en beneficio de la gestión y lo “económicamente posible”, la economía de mercado y la democracia, esa si con apellidos, formal y representativa.

Pero también en las plazas nos han dejado los ideales del reparto, la paz y la total igualdad entre hombres y mujeres libres. Los valores que las y los socioliberales abandonaron están ahí y son nuestros, al menos de las y los que creemos que socialismo es democracia, es decir poder del pueblo. Socialismo es reparto y por tanto lo contrario del capitalismo y del mercado especulativo y financiero. Socialismo es acción política igualitaria y por tanto republicano, pues nada más injusto que las herencias antisociales de cuna y no de la libertad de elección.

Está bien, son necesarios los pasos previos; pero sin quedarnos en ellos. Con paraísos fiscales no hay una sociedad justa, pero sin igualdad tampoco.

Una nueva Revolución emerge en nuestras conciencias, pero no hay revolución sin utopía. El 15M también será político y hará política en la medida que sea capaz de ser utópico. La democracia no será completa -ni real- sin reparto equitativo de la riqueza y de la cultura.

Por eso, si tenemos ideales solventaremos las renuncias y las dejaciones, o superaremos la llegada al gobierno incluso de los neofranquistas del PP y sabremos seguir, porque hay una meta superior y una ilusión de todas y todos más fuerte que las amenazas de las y los señoritos derechistas. Pero sobre todo, sabremos construir algo nuevo, por un mundo nuevo.

El otoño que nos espera. El mundo comienza a cambiar de base

Hay un tema que nos produce a veces cierto miedo, y es la anticipación o predicción científica del futuro más o menos próximo. Para esto hay que tener datos, bucear en los de los centros de pensamiento del poder, las derechas y las finanzas o saber interpretar sus mensajes -siempre crípticos y nunca veraces- cuando los hacen públicos, pero que en ocasiones sus expertos publican a título personal. Nos parece, a la izquierda plural y a los altermundistas y transformadores sociales, ser como una especie de Nostradamus o, peor aún, videntes en los que cara a la galería no creemos, o simplemente nos burlamos de sus prácticas.

Lo cierto es que hacer propuestas de anticipación elaboradas no solo es necesario, es que es imprescindible y de hecho bastantes intelectuales del pensamiento crítico las hacen -incluso a veces sin proponérselo-, pero predicen. Lo que ocurre en el campo contrario es evidente: que fallan y se equivocan, pues los poderosos y sus instrumentos de coerción o de salvaguardia de “ganancias” nos llevan la delantera, cierto, pero nos juzgan según su lógica, que no es la nuestra. Por ejemplo, los círculos de pensamiento del PP o del Gobierno, de la Unión Europea y los bancos a estas horas, están analizando ya cual será el próximo futuro del Movimiento 15M y sus próximas propuestas, así cómo y de qué manera neutralizarlo y/o absorberlo y, tonterías aparte de lo que difunda Intereconomía, la extrema derecha o tertulianos pirados conservadores, ellos si lo ven y estudian y predicen con seriedad sus próximas jugadas al respecto.

La anticipación como instrumento de lucha

Otra cuestión que muchos nos planteamos, es ¿cómo pretendemos hacer la revolución pacífica y democrática en el Reino de España y no analizar lo que ahora está ocurriendo en el mundo? Pero lo que está ocurriendo a todos los niveles, incluidos en los centros de represión y ocupación, centros de alienación cultural y centros de poder político que se autodefinen de influencia. No es cuestión tan solo de saber si en tal o cual país hay manifestaciones, sino que ocurre con la actual situación geoestratégica mundial y si podemos tener o no aliados no pensados en las plazas, incluso denostados por algunos puristas, pero cuya concepción del sistema-mundo nos puede ser útil para nuestros objetivos de cambio y revolución democrática y económica.

Las y los tunecinas pillaron por sorpresa a Occidente y a la OTAN. Egipto también, pues la confianza de los USA, la Unión Europea y la OTAN en Mubarak era inmensa. Pero tras el 15M -que fue otra sorpresa- el 19J lo fue menos, de forma que ahora el estado español, Grecia y Portugal están en el punto de mira, en el objetivo. Queda claro que la primera opción es mediante planes de “austeridad”: acabar con el bienestar y lo que de estado social quede, y avanzar hacia el capitalismo salvaje, pero las resistencias populares y cómo combatirlas también están en la agenda. Está claro que las revueltas árabes les pillaron por sorpresa, y que el 15M no lo vislumbraron tal y como está resultando. Está más claro todavía que son tan engreídos, autosuficientes y estúpidos (todos y todas, todos ellos, incluidos los partidos del sistema), que aún no han sido capaces de ver que su mundo se les está moviendo bajo los pies y creen que, de grado o por fuerza, lo podrán controlar.

Hay que perderles el miedo, que no el respeto. Fallaron con las predicciones sobre su crisis económica y financiera, fallaron con el reventón de la burbuja inmobiliaria. Están fallando y produciendo, lo que es peor, mucho sufrimiento con sus planes de rescate y de contención y superación de su crisis. A pesar del auge económico, político, comercial e incluso militar de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), siguen pensando que son la comunidad internacional y controlan el mundo. Solo Alemania por ahora parece haberse dado cuenta. Pero siguen jugando a salvar los Bancos, todos ellos (Occidente) -incluida Alemania- aún a costa de machacar y asfixiar a los pueblos de nuestro estado y de toda Europa.

A pesar de sus fallos, fruto de su incompetencia y sobre todo de su autosuficiencia, los gobiernos occidentales y las potencias centrales no se resignarán a que las revoluciones populares logren sus objetivos. Será pues imprescindible no sólo seguir movilizados, sino sobre todo coordinados y teniendo en cuenta lo que puede pasar. El primer, o más conocido, vaticinador del futuro fue Marx, que predijo de forma magistral las crisis del capitalismo y las causas de lo que será su crisis terminal. Otros economistas marxistas como Kondratieff, igualmente fueron capaces de forma científica de ver lo que iría ocurriendo, para sufrimiento de las clases populares. Ya en estos tiempos, Ignacio Ramonet tiene artículos que anuncian de forma clara lo que ocurrirá con la economía financiarizada. No hacía falta ser un gurú, con tan solo ser un observador preparado, sensato e imparcial para poder vislumbrar lo que podía ocurrir. Pero es que el mismo Ramonet y Cassen no solo anunciaron la crisis que la nueva fase del capitalismo llevaba en sí misma, sino que también denunciaron que el neoliberalismo no necesitaba la democracia, sino que le sobraba; y efectivamente, no solo sufrimos la dictadura de los mercados, sino que en aras de la “seguridad” nunca la democracia formal occidental había sido de tan baja calidad, ni sufrido tantos retrocesos.

Vuelven a haber prohibiciones de partidos, leyes electorales restrictivas, paro también campos de concentración y leyes policiales de excepción. No demos pues lecciones a nadie por favor, y mucho menos a los países árabes que están buscando su propio modelo democrático, colocando al frente de la misión, por parte de Europa (UE) para “apoyar la democracia en el mundo árabe”, a una persona vinculada y atada al club Bildelberg. Resulta tragicómico. En el Estado español pocas personas hay que, viendo y estudiando los temas, se atrevan a predecir: el economista y presidente de ATTAC Andalucía, Fernando Moreno, es uno de ellos; otro es Manolo Monereo, politólogo y hombre de confianza de Anguita cuando este era coordinador de IU, y actual miembro de la Coordinadora de Socialismo 21 y de las Mesas de Convergencia. Hace poco incluso Juan Torres y Vicenç Navarro lo han hecho. En nuestros ámbitos está claro algo que podemos advertir lo siguiente, tras haber leído a todos estos autores citados, así como a Institutos de Avance que trabajan para financieros e inversores y siguiendo la propia lógica y observación personal: que la crisis financiera se agravará y mucho, y septiembre puede representar un nuevo estallido económico similar al de 2008, pues los planes de “rescate” están fallando uno tras otro.

Que podemos tener un “otoño caliente” desde todos los puntos de vista. Las rebeliones cívicas continuarán en Europa y se pueden agravar en los USA, donde los planes Obama están fallando -y fallarán aún más-. Hay varios Estados de la Unión ya con grandes conflictos.

El presente y el próximo futuro

Mientras tanto, los BRICS, que pueden tener algunos problemas -como China, que está frenando su crecimiento actual-, si bien siguen poco a poco su estrategia inteligente de avance no agresivo y de dominio comercial, pero mediante la economía productiva al revés que Occidente. Todo ello combinado con su rearme militar, si bien sin ser agresivos, pues no se plantean -a diferencia de Occidente y de las potencias centrales- ninguna intervención militar ofensiva ni guerra de ocupación. El paradigma mundial cambiante tendrá muchas consecuencias. Pero para que sea positivo y no un cambio de capitalismo por otro necesitamos fortalecer la coordinación mundial de las fuerzas de los pueblos, democráticas y sociales, mediante el Foro Social Mundial, así como en una estructura internacional política de las izquierdas revolucionarias o transformadoras pero de carácter participativo y superador del capitalismo.

Inmanuel Wallerstein señala que estamos ya ante el cambio del sistema-mundo y Samir Amin habla del capitalismo senil. Estamos en la post-globalización y seguramente en el post-altermundismo también. Los BRICS practican un nuevo capitalismo nacional, como el propio Bernard Cassen defiende. Necesitan los BRICS para consolidarse una nueva unidad monetaria, de ahí su interés por el euro, puramente instrumental, pero que existe. Ese mismo euro que a nosotros nos está perjudicando en muchas ocasiones, otras nos puede, si no beneficiar, sí al menos frenar situaciones peores. En cualquier caso, los emergentes plantean la creación de una nueva unidad monetaria y combaten, de forma blanda pero contundente, al dólar. Así pues este otoño, con un rebrote de la crisis, las luchas sociales en Europa pueden incrementarse y crecer en intensidad y a escala de la Unión Europea.

También puede haber un incremento de la extrema derecha, pues la búsqueda de elementos que favorecen finalmente a la derecha es su especialidad,-la de la Unión Europea- cargando la culpabilidad de la crisis contra los inmigrantes, en lugar de señalar a los auténticos culpables: los bancos y la especulación financiera. La deuda “soberana” servirá para seguir atacando a los pueblos y favoreciendo a los bancos, pero un nuevo colapso financiero los pondrá en grandes dificultades nuevamente y los estados, ya muy debilitados, poco podrán hacer para inyectarles más capital, además tal vez comiencen a temer las revueltas. Ante esto, intentarán nuevamente la criminalización del Movimiento 15M y seguirán las campañas contra los sindicatos de trabajadores, que se opondrán a las medidas anti libertad sindical y contra la negociación colectiva, pues no tienen otro remedio. Caminamos pues hacia una nueva Huelga General, y esto nos obliga a buscar puentes y entendimiento con la clase obrera organizada, que además de forma personal está ya muy vinculada al movimiento de los movimientos. Todo esto puede acabar bien o mal, todo depende de las fuerzas que seamos capaces de agrupar pues, gobierne quien gobierne, la calle se agitará.

Construyendo alternativas colectivas

Todavía están muy verdes las alternativas políticas, pero las vanguardias centralizadas están -y ya era hora- muy mal vistas. Por tanto, hay que buscar nuevas formulas y generar confianza entre las personas activas y concienciadas y un programa sencillo de regeneración democrática y valores republicanos, que defienda y acreciente la soberanía popular y proponga exactamente lo contrario de lo que ahora están haciendo los gobiernos y los poderes financieros.

La gobernanza mundial que está cambiando también exige un cambio de política exterior de la Unión Europea, supeditada al imperio decadente de los Estados Unidos y a la visión anglosajona del mundo cada vez más agotada. No podemos más que defender la multipolaridad y la búsqueda de nuevas alianzas comerciales y productivas con los emergentes, buscando el cambio del paradigma económico, saliendo de la falacia del crecimiento ya imposible y mentiroso a un desarrollo armónico y sustentable, y sabiendo que el principal reto de la humanidad ahora es frenar el cambio climático y salvarnos de las hambrunas que, de no hacerlo, nos asolarán en pocos años.

Perdamos también el miedo a los BRICS. No creamos las campañas contra las potencias emergentes y las revoluciones o procesos de cambio en Latinoamérica que el grupo PRISA, por intereses económicos, financia u otros grupos de la prensa corporativa, por interés también económico e ideológico, denigran. En este mundo nada es perfecto, no hay modelos a copiar, sino inventar y ver lo que es lo mejor para las clases populares y para asentar y defender una democracia verdadera partiendo de nuestras propias experiencias y haciendo converger luchas y voluntades.