A vueltas con el voto

Creo sinceramente que hay que votar. Hay que votar en conciencia y desde luego no por los mercados o quienes los representan, o por quienes quieren otra vez la imposición católica tradicionalista de moral y costumbres y defienden de una educación privada y clasista.

No todos y todas las politicas son iguales, eso no es cierto. Sí lo es que mayoritariamente se pliegan a los designios del capital y del mercado. Creo que, entre lo que queda de Agosto y Septiembre, veremos cosas y el espacio político-electoral aún se moverá más.

Creo que hay que votar por quien quiera cambiar la ley electoral haciéndola proporcional y participativa, mediante el voto de las personas y no de las hectáreas. Situar la soberanía popular por encima de todo “incluso de mercados y banqueros” y estar dispuesto a perder si se es fiel a las ideas de reparto y justicia.

Hace falta, en mi opinión, una fuerza popular, democrática y transformadora. Hace falta un fuerte movimiento republicano que regenere y cambie el régimen. Hace falta valor para defender los valores. Pero también inteligencia. El PP representa lo que representa, y el PSOE si Pablo Iglesias levantará la cabeza… Un partido debe ser consecuente y les recuerdo a los socioliberales que Oskar Lafontaine, siendo secretario general y candidato del SPD, perdió unas elecciones frente a la CDU por defender valores y luego, fiel a esos valores tras vencer el SPD, fue expulsado del Ministerio de Economía por defender que el Banco Central Alemán no podía ser autónomo, sino tener control democrático, que es lo que ahora estamos defendiendo. Yo, como Oskar Lafontaine, opino que el corazón late a la izquierda.

Efectivamente el corazón late a la izquierda y la sangre es roja. Pero obras son amores que no buenas razones, y si Botín quiere seguir mandando -como ya manda- que se presente a las elecciones.

La política debe ser autónoma de la Banca, pero la banca debe ser controlada por la política y los Bancos Centrales y el BC Europeo no deben ser autónomos. Eso es mentira, pues en realidad están sometidos a los intereses privados, por lo que entiendo que deben estar controlados democrática y políticamente.

Por eso ahora y a la hora de votar es clave exigir primero una banca pública, un sistema financiero público y, en segundo lugar, la nacionalización de las Cajas de Ahorros para ponerlas al servicio de Pymes, familias y la economía productiva.

Si de verdad se quiere defender los intereses del Estado Español, de los pueblos de España, hay que exigir la auditoria de la deuda pública y prometer ante los pueblos de España que no se pagará la deuda odiosa o la deuda privada.

¿Por qué defender los intereses de los bancos y las finanzas y no los de la gente? Es una falacia que defendiendo los bancos se defiende a las personas. Hay que reapropiarse de la política por parte de la ciudadanía.

Hay que luchar frente a quienes, a costa del empobrecimiento general, desean defender sus privilegios y para ello lanzan el mensaje de que aún hacen falta más reformas ¿Qué reformas? ¿Las de crear un sistema financiero público o las de recortar servicios públicos, pensiones, acabar con la negociación colectiva y privatizar lo poco que queda aún de propiedad colectiva?.

Este discurso es el que entiendo debemos escuchar y exigir.

Comunicado Conjunto. Los movimientos exigen otra politica al BCE

COMUNICADO DE ATTAC ESPAÑA – MESAS CIUDADANAS DE CONVERGENCIA Y ACCIÓN – FORUM FEMINISTA – CEPS – DRY

ANTE LA SUBIDA DELA PRIMA DE RIESGO ESPAÑOLA Y LAS ACTUACIONES DEL BANCO CENTRAL EUROPEO LAS ORGANIZACIONES FIRMANTES
DENUNCIAMOS:

1. Que el aumento en la prima de riesgo que encarece la financiación de la deuda pública española, y de otros países europeos, es exclusivamente el resultado de operaciones especulativas y que no responde a la situación objetiva de la economía española.

2. Que una gran parte de esas operaciones especulativas se llevan a cabo con dinero prestado a bajísimo interés por el Banco Central Europeo a los bancos privados con el fin de que éstos financien a las empresas y consumidores.Y todas ellas gracias a la falta de control y regulación de los mercados que consienten las autoridades europeas y nacionales.

3. Que esas operaciones proporcionan una gran rentabilidad a estos bancos y a los fondos que las llevan a cabo pero suponen un coste elevadísimo para nuestra economía. Y que éste recae sobre las clases trabajadoras y de modo muy particular sobre las mujeres, pues la reducción de gasto social y la pérdida de impulso de las políticas de igualdad les viene afectando especialmente.

4. Que esta especulación financiera es la causante de la crisis y la que hace que, en lugar de poder salir de ella, las economías europeas se encuentren cada vez más cerca del desastre.

5. Que es un imperativo ético acabar con estas operaciones especulativas que destrozan riqueza y condenan a los pueblos a sufrir daños innecesarios.

6. Que para acabar con el problema de la deuda que originalmente ha provocado la crisis generada por la banca internacional no es suficiente con que el Banco Central Europeo realice compras de deuda de vez en cuando, como viene haciendo, sino tomar otras medidas de mayor calado pero hoy día absolutamente imprescindibles como:
a) Establecer tasas disuasorias sobre esas transacciones financieras,
b) Auditar la deuda de los diferentes estados para rechazar el pago de la que se considere odiosa o ilegítima, reformar el mercado europeo de deuda para evitar la presencia de especuladores y poner en marcha un mecanismo permanente de financiación de los estados en las mismas condiciones en que se financió a los bancos que provocaron la crisis.
c) Y, si fuese necesario, imponer controles de capital para impedir que los especulativos pongan en peligro el proyecto europeo, la estabilidad económica y el bienestar social.

Reclamamos la puesta en marcha inmediata de este tipo de medidas y llamamos a la ciudadanía a manifestarse en contra de la pasividad y la complicidad de los gobiernos ante los especuladores financieros y a abrir un debate ciudadano, plural y democrático sobre las nuevas formas en que Europa puede liberarse de la tiranía de los mercados y del terrorismo financiero.

MESAS CIUDADANAS DE CONVERGENCIA Y ACCIÓN – DRY – CEPS – FORUM FEMINISTA – ATTAC ESPAÑA

Del capitalismo senil a exigir DEMOCRACIA ECONÓMICA YA !!

JAJAJAJA Llevábamos varias personas muchos meses advirtiendo de la fuerte guerra económica entre China y sus aliados contra el Imperio decadente. Ayer China VOLVIÓ a exigir una nueva moneda de referencia distinta al dólar. Mientras tanto la UE y España, sumisas al imperio decadente e inmersas de lleno de lleno en el capitalismo senil. Apoyarse en los BRICS es más inteligente, pero somos racistas y nos da miedo. Sálvese quien pueda!!!! SOCIALISMO O BARBARIE.

Estamos viviendo unas duras jornadas, pero sobre todo para las clases populares, pues las subidas de la deuda suponen más paro y menos crédito para pymes y familias, más recortes salariales y sociales.

Estamos en manos del Banco Central Europeo, que gestionado con criterios privados, es el principal amigo de los banqueros que han provocado esta crisis y encima les subvenciona con créditos blandísimos para que estos hagan negocio con la deuda. Estamos en manos de una caterva de falsos expertos que nos están hundiendo, mintiendo y robando.

Basta ya de creerlos. Basta ya de tener miedo: NO TENEMOS NADA QUE PERDER.

A LA CALLE QUE YA ES HORA DE PASEARNOS A CUERPO… De gritar nuestra esperanza en otro mundo mejor, que no es que sea posible es que es imprescindible.

No solo hay que exigir democracia real ya, sino DEMOCRACIA ECONOMICA YA!!!

Ya no somos graciosillas y graciosillos. Tenemos propuestas y comenzamos a elaborar programa

Nadie podía pensar que esto iba a seguir siendo tratado como la rabieta de jóvenes de clase media, con carrera y paradas/os.

Lo más peligroso para el régimen no es solo que tomamos la calle, es que se comienzan a articular propuestas serias y posibles. Que se comienza de forma colectiva y tremendamente participativa a tener un programa.

La calle es de Fraga, según el mismo afirmó y luego se despachó en Vitoria con tres obreros de Michelín muertos a balazos. Desde entonces, la sociedad bien pensante cree -impone- que la calle es suya para las procesiones, para el papa o los desfiles, pero no para las clases populares indignadas. El problema es cuando surgen colaboradores necesarios que afirman venir de otras sensibilidades y les hacen el trabajo sucio. Eso no solo despista sino que provoca identificación y luego que nadie se queje.

El principal problema es que en la calle, las asambleas y en los movimientos cívicos y sociales se están haciendo unas denuncias tan fundamentadas y realizables como ciertas. Se le está diciendo lo que de verdad está ocurriendo a la ciudadanía.

Se está denunciando la gran estafa de los poderosos y sus instrumentos, y se está exigiendo algo tan simple como imposible para aquellos que han unido su suerte a la de la Banca privada, la burocracia neoliberal de Bruselas y por el éxito de las ideas e intereses de la Revolución Conservadora de Tatcher y Reagan, cuyas ideas siguen e implementan treinta años después.

Pero ya hay ideas claras, ya hay propuestas concretas y para una de muchas muestras un botón, este articulo publicado en “Público” que es un aldabonazo más y una llamada.

Basta ya de terrorismo financiero, basta ya de terrorismo, donde las víctimas subvencionan a los verdugos.

Contra el terrorismo financiero

La extraordinaria subida de la prima de riesgo española y de otros países aún más cercanos al corazón de la vieja Europa nos pone al borde del límite de lo que la ciudadanía no debería consentir.

Nada ha cambiado en España en los últimos días –salvo la celebración de nuevas subastas de deuda pública, claro está– que haya podido dar a entender a “los mercados” que la situación de nuestra economía es peor que hace unas semanas y que, por tanto, justifique una subida en el tipo de interés que debamos que pagar para financiarnos. Se trata, tan solo, de nuevas operaciones de casino que apuestan sobre seguro, provocando ellas mismas los resultados que más les convienen a inversores que, por supuesto, no albergan ninguna preocupación acerca de lo que suceda en la economía real, en la vida de la gente, sino en cómo mejorar sus posiciones de apuesta para ganar más dinero.

Cuando los bancos que habían provocado la crisis que estamos viviendo necesitaron financiación, los gobiernos y el Banco Central Europeo no dudaron en acudir en su auxilio, en una ocasiones, porque decían que eran “demasiado grandes para dejarlos caer” y, en otras, porque había que “salvar al sistema financiero”. En ello se gastaron varios billones de euros; más de 800.000 millones sólo en Alemania y Francia.

Sin embargo, cuando fueron los estados los que necesitaron financiación, fundamentalmente como efecto de la crisis que habían provocado los bancos, aunque en mucha menor medida, en lugar de recibirla en las generosas condiciones en que lo obtuvo la banca, tuvieron que ponerse en manos de esta. Y, gracias a ello, los bancos no sólo levantaron de nuevo cabeza, prestando a tipos cinco o seis veces más altos el dinero que recibían al 1% del Banco Central Europeo, sino que así pudieron poner contra las cuerdas a los gobiernos y exigirles nuevas reformas liberalizadoras como condición imprescindible para salir de la crisis, cuando, en realidad, fue la generalización de ese tipo de medidas lo que la provocó.

Los gobiernos, y en concreto el español, vienen diciendo a la ciudadanía que para acabar con esta situación hay que contentar a los mercados y que para ello es inevitable llevar a cabo las reformas que se les exigen y que, en gran parte, ya se han aplicado: del mercado de trabajo y de las pensiones, privatizaciones de empresas públicas y, pronto, de servicios públicos esenciales. Pero estas recetas se han revelado como una gran mentira, como evidencia el que ni estén produciendo los efectos beneficiosos sobre la economía con que se justifican, ni logren detener los ataques especulativos contra nuestra deuda.

Tratar de hacer frente a una situación que el propio presidente de la Junta de Andalucía calificó de “terrorismo financiero” cediendo a la extorsión, como está haciendo el Gobierno socialista, es algo peor que una simple ingenuidad. Las reformas que ha llevado a cabo sólo han servido para debilitar aún más la capacidad de generación de empleo e ingreso de nuestra economía y, al frenar la recuperación y el crecimiento de la actividad, terminarán encareciendo aún más la deuda pública a medio y largo plazo, convirtiéndose esta dinámica en un círculo vicioso que lleve a la ruina a los propios estados, a sus servicios públicos esenciales y, por ende, a toda la ciudadanía.

Al terrorismo financiero que está destrozando economías enteras no se le puede combatir con sometimiento, sino con firmeza y decisión, defendiendo la economía que crea empleo, riqueza y bienestar y cortando las alas de los capitales especulativos.

Europa tiene medios para lograrlo.

Debe garantizar que los estados dispongan de financiación adecuada a través del Banco Central Europeo, negociando para ello las condiciones que le permitan generar ingresos y no destruir sus fuentes, como ha venido sucediendo. Es una ignominia inaceptable que se preste al 1% a bancos irresponsables y que se obligue a que los pueblos tengan que hacerlo incluso al 10%, como está ocurriendo en algunos casos.

Además, Europa debe establecer impuestos y tasas sobre las transacciones financieras especulativas que las desincentiven en la mayor medida posible.

Y Europa tiene también la obligación moral de establecer controles de capital para impedir que financieros sin escrúpulos sigan poniendo en juego el futuro de la Unión Monetaria, la estabilidad económica y social y el bienestar de sus ciudadanos.

Pero ni España ni el resto de países europeos pueden esperar a que todo se resuelva en Bruselas. Se equivocarán una vez más este Gobierno y los partidos políticos que lo apoyen si vuelven a recortar derechos sociales creyendo que así disminuirá la voracidad de los mercados. Volveremos a ir todos a peor, salvo la banca y las grandes empresas.
En una democracia real, las personas son las verdaderas depositarias de la soberanía nacional y, por tanto, deben constituirse en protagonistas de las decisiones políticas que se toman, como actores y como beneficiarios principales.

Si viviésemos en esa democracia real, y los ciudadanos supieran de verdad lo que está pasando, no consentirían el tipo de terrorismo que se está practicando, ni la complicidad de los gobiernos. Y por eso creemos que es fundamental que los movimientos sociales y las organizaciones políticas, sindicales y ciudadanas de todo tipo hagan el máximo esfuerzo para informar, concienciar y movilizar a todas las personas que, con independencia de ideologías o de posiciones políticas, simplemente se indignen y reaccionen ante la injusticia y la irracionalidad que se nos está imponiendo.

Juan Torres López
Comité Científico de ATTAC España
Carlos Martínez García
Promotora Estatal de Mesas de Convergencia
Francisco Jurado
Democracia Real Ya

En el 15M no se pone el Sol

El Movimiento 15 M no es solo Sol.

Quieren dejar el centro de Madrid limpio de “perroflautas” y de acampadas, en fin de personas libres y tranquilas que exigen más y mejor democracia, justicia social y fiscal y no más dictadura de los mercados. Todo esto en gran parte por que viene a Madrid un jefe de estado extranjero, que además es el jefe supremo de una religión del tronco judeo-cristiano y que fue oficial en el reino de España y lo sigue siendo para los monarcas reinantes.

Pero la respuesta ya esta en las plazas, en las propias asambleas de Madrid. Los estrategas del regimen no se han enterado de que con la crisis y el precariado, la peña no se puede ir de vacaciones.

Mientras tanto hoy, el reino de España ha vuelto a ser victima de las especulaciones contra la deuda que las agencias de calificación provocan y dirigen. A quienes hay que expulsar de “la plaza” es a esas agencias.

El problema más grave hoy en nuestro estado, junto a ataques a la libertad de tránsito y expresión, es el ataque especulativo que está sufriendo. Estos ataques especulativos sobre la deuda, son fruto de la ordenación neoliberal de la economía y no podrán ser combatidos ni por medidas liberales, ni por liberales.

El M15M debe reaccionar no solo por la libertad en las plazas, tambien contra la especulación.