Hablemos de las Cajas de Ahorros

Vaya por delante que, como es sabido, soy partidario de la nacionalización de las cajas de ahorros. Tras la quiebra y chorizadas descubiertas en la CAM de Alicante y Valencia, se ha vuelto a poner sobre la mesa el debate de las cajas y qué hacer con ellas.

Este mes dos han sido las noticias sobre estas antiguas entidades de ahorro popular, vinculadas a sus territorios en origen. El primero la salida a bolsa de Bankia y Banca Cívica y, tras esto, la crisis de la CAM y los desaguisados de sus consejeros, pero vayamos al origen de todo:

Las Cajas de Ahorros eran un fenómeno muy interesante y, haciendo abstracción del inicio de la mayoría de ellas -ligadas a la Iglesia Católica o a diversos organismos de caridad- fueron con los años el digamos banco de las clases medias bajas, los pequeños agricultores, y las clases trabajadoras con ingresos más o menos fijos. Surgidas en las capitales de provincia -algunas con apoyo de las Diputaciones Provinciales- pero también en pequeñas ciudades como Antequera, Ronda, Carlet, Pollensa o Sagunto, o en comarcas como El Penedés, entre otras muchas, vivían de captar ahorro y dinamizar mediante préstamos las economías locales e incluso la caridad gracias a los Montes de Piedad, es decir casas de empeño controladas.

Si bien fueron gestionadas por canónigos y racioneros catedralicios, caciques locales o menestralía urbana, es Largo Caballero, en la gloriosa II República, el que las moderniza más en aspectos legales. El franquismo no las toca, más que en aspectos de vigilancia general de toda dictadura, y en el hecho de garantizarse su control por parte de oligarquías provincianas afectas al régimen.

La llegada de la Constitución de 1978 las actualiza y con el tiempo se publica la LORCA, que es como se denomina a su ley reguladora. Las Cajas vinculadas a las provincias, comarcas y regiones de influencia tienen en su directiva o Consejos de Administración a políticos locales, cierto, pero también a representantes de las y los trabajadores, impositores, y por supuesto poseían unos servicios centrales profesionales y directores generales no políticos sino técnicos, que en muchas ocasiones constituían el autentico poder de las entidades.

La supuesta falta de profesionalidad de los Consejos de Administración estaba de acuerdo con su propia composición territorial, sus fundadores y sus propios ahorradores. Claro, no todo es idílico, la formula de nombrar consejeros de los impositores era y es un sorteo muy alambicado, tutelado y controlado, y los políticos dependen de la mayoría que cada partido tenga o no en su zona de radicación. Pero al fin y al cabo, se trata de políticas democráticamente electas. Lo que sí es cierto es la influencia decisiva de los poderes en cada provincia o comarca, los cacicatos locales y, hace ya bastantes años, el poder oligárquico de constructores y promotores se ha dejado notar, aunque también desde hace veinte años al menos de los gobiernos autonómicos.

Pero veamos ¿Cuál es la composición del Consejo de Administración de cualquier banco privado? ¿Acaso son economistas doctorados en Chicago todas y todos sus componentes, o no están los accionistas más potentes, nuevos ricos de sectores emergentes, amigos de los presidentes y también políticos retirados a los que se les premia su colaboración y supuesta experiencia?

Pero si los profesionalizados bancos privados son los que han creado esta crisis y son los principales culpables de la especulación financiera, promotores necesarios de la última burbuja inmobiliaria y culpables de tantas quiebras de pequeñas empresas ¿de qué estamos hablando?

El problema de las Cajas es, en primer lugar, que su composición cupular no era suficientemente democrática y participativa. En segundo lugar, su excesiva vinculación a los ricos y poderosos locales y provincianos, muy ligados a los servicios centrales, puenteando en numerosas ocasiones a los consejos de administración. La necesidad de fondos de las Comunidades Autónomas, para financiar proyectos muchas veces fracasados de antemano, como por ejemplo Terra Mítica. En tercero, su extensión territorial y competencia entre las propias cajas. Y finalmente, y como no, la burbuja inmobiliaria en la que se involucraron de cabeza la inmensa mayoría de las cajas -si bien no todas, ni todas en el mismo grado-. Pero sobre todo, su principal pecado, entiendo, fue actuar como bancos, imitar a los bancos y querer ser bancos, aplicando la filosofía neoliberal en todas y cada una de sus actuaciones, y fichar única y exclusivamente a técnicos y “expertos” neoliberales.

Pero las cajas eran un gran botín de los bancos exhaustos de fondos tras la crisis de 2007, incluso desde mucho antes. Las Cajas de Ahorros, vinculadas a las comarcas, los pueblos, los barrios obreros, los mercados de abastos, los polígonos industriales municipales y las cooperativas agrarias, captaban y captan más del 50% del movimiento financiero y una grandísima parte del ahorro popular donde alcanza cifras más altas -si bien esto puede haber cambiado algo últimamente-.

La reforma financiera aplicada a las cajas de ahorros por un pacto entre el Gobierno del PSOE y el PP que, en este terreno y otros ha impuesto su agenda, ha sido la privatización. La banca privada exigía su botín. Entrando ahora a través de la bolsa en las cajas pronto se notará su poder. Nuestros ahorros, los de las clases populares, serán transferidos a la gran banca comercial y, sobre todo, este botín no solo se lo repartirán los bancos con sede en Madrid, sino también capitales internacionales ávidos de nuevas adquisiciones y garantizar sus inversiones turísticas y de ladrillo en el Reino de España.

Las Cajas, además, hace ya bastantes años que están controladas por las Comunidades Autónomas en materia juridica, de designación de gran parte del Consejo y también a la hora de autorizar los créditos a consejeros y/o de instituciones o negocios a los que puedan estar vinculados, lo digo por lo de la CAM, aunque no solo. El supervisor es la autoridad monetaria -el Banco de España- y este ha sido el gran aliado de la banca y los poderes financieros en la desamortización de las Cajas de Ahorros, y para ello basta con seguir en las hemerotecas todas y cada una de las declaraciones al respecto de su presidente Fernández Ordoñez, alias MAFO.

Estamos pues ante el gran atraco masivo a las cajas, a nuestras cajas. Visto lo que iba a ocurrir ATTAC España, hace bastante más de un año, ya exigió su nacionalización. Hoy esta reivindicación es asumida por numerosas personas, asociaciones y sindicatos, y desde las Mesas Ciudadanas de Convergencia a DRY, pasando por numerosas asambleas del 15M, la exigencia es clara. Además, las cajas pueden ser el perfecto embrión para el sistema financiero público que necesitamos. No tienen que perder sus marcas o vinculación territorial, deben ser eso si participativas y pueden y deben ser solventes, pero al servicio de PYMES, de las clases populares y de la economía social.

Pienso que la nacionalización de las cajas, debe estar presente en nuestras reivindicaciones y demostrar de paso que, al margen del neoliberalismo excluyente y fracasado, y con criterios éticos y de sostenibilidad económica y ambiental, se puede tener una banca al servicio de las personas.

El techo de gasto o como despistar para acabar recortando servicios públicos

Creo que debemos comenzar a ridiculizar muchas de las afirmaciones que se escuchan de boca de tertulianos, “expertos”, y de políticas y políticos profesionales. Sobre todo por que todas ellas poseen una clara intencionalidad propagandística y un objetivo último, generalmente oculto.

Repite hasta la saciedad el profesor Navarro -entre otros- que una de las causas de la repercusión de la crisis financiera sobre las personas es el adelgazamiento de los estados en Occidente, en las potencias centrales y en Europa en especial, fruto entre otras cosas de las rebajas de impuestos generalizados a las fortunas, especuladores y detentadores de la riqueza en general. Igualmente en el endeudamiento de los estados, dado el esfuerzo hecho por estos para tratar de salvar a los bancos.

Esto anterior es cierto y es una de las más claras consecuencias de la REVOLUCIÓN CONSERVADORA. El origen de esta crisis, que no son solo las hipotecas basura, es de origen político.

Las ideas ultraconservadoras de Ronald Reagan y Margaret Thatcher eran, como diríamos ahora, globales, pues contenían aspectos para casi todas las facetas de la vida del planeta, siendo las que han traído estos lodos. Sus principales enemigos a batir fueron el estado del bienestar y los sindicatos, al objeto de lograr la desregulación económica y laboral y de esta forma iniciar una nueva era de crecimiento económico para el capitalismo, llevando al extremo las ideas liberales.

Las derechas conservadoras iniciaron una exitosa ofensiva ideológica, que contaminó a la socialdemocracia y dobló el espinazo a los sindicatos de las potencias centrales, insisto.

Creo por tanto que, si no iniciamos la lucha de las ideas, caeremos en un simple debate económico y de métodos, pero no iremos a la raiz del problema. Mientras que los ideólogos y centros de pensamiento derechistas y conservadores sí que han ido a imponer su visión del mundo. Que estén triunfando es otra cosa, porque los relativos fracasos de sus cruzadas en el mundo árabe o los BIRCS -entre otros asuntos- son parte de sus fallos. Ni pueden imponer totalmente por la fuerza sus ideas, ni han podido imponer su total dominio mundial, al menos en la medida por ellos deseada.

Insisto en lo de las ideas, por que el neoliberalismo es una ideología política, de la que su gestión económica es parte. El objetivo final, era el pensamiento único y esto se traducía en la supremacía cristiana conservadora y sectaria, exportar la democracia representativa de muy baja calidad vigente y desregular los mercados. En suma el mundo era lo que era y por tanto propiedad de los imperios centrales y su visión de la vida.

Eliminada la URSS creyeron que el virus del comunismo y del socialismo y de las revueltas sociales finalizaría. Fracasado el mal llamado socialismo real -yo diría capitalismo de estado-, ya nada volvería a ser igual.

Pero los pueblos tienen capacidad de resistencia, de caer y levantarse, reorganizarse y nuevas formulas para volver a defenderse. Desde Seattle a Portalegre surgió una nueva rebeldía, con nuevos cánones, nuevas propuestas y nuevas formulas organizativas, contando además con un importante aliado (por ahora) en la Red.

La respuesta política está presente por parte de los pueblos y así del Caracazo a los piqueteros argentinos, Génova, de las revueltas del agua de Cochabamba a la defensa de las pensiones francesas, de la revolución tunecina a la egipcia, de las plazas de Catalunya, el Carmen, las setas o Sol a la plaza Sintagma, todo es parte de una lucha global frente a la agresión mundial contra las personas y la madre tierra. Todo nació en la City, la Universidad de Chicago o Wall Street. Todo comenzó a tener respuesta entre los y las oprimidas de los barrios de Caracas, Buenos Aires, o las personas con dignidad de Europa, África, Asia. Todas nos abrazamos en Portalegre y comenzamos a caminar, respetando los tiempos, las fuerzas y las posibilidades de cada cual, así como su inventiva, su propio origen, tan diverso como plural.

En mi opinión todo se contagia y el virus de la red ha sido decisivo, pero ojo, también sin él se ha reaccionado. Algunas os preguntareis a que viene esto con el titulo; pues viene a que tenemos armas mentales e ideas para rebatirles, no solo las ideas centrales, sino también lo cotidiano y que el neoliberalismo es un gran fracaso. Es la historia de una gigantesca estafa mundial.

Estos días en el estado español el debate es el gasto público, también la nueva estafa, ADVIERTO. Es la excusa de una nueva batalla entre las distintas fuerzas políticas y económicas que detentan el poder en el estado español y yo me pregunto ¿Por qué la discusión es cuanto gastan los gobiernos locales, autonómicos y el central y no cuanto y de donde ingresan fondos para mantener los servicios y prestaciones públicas? La excusa de los coches oficiales es un engañabobos. Pensad que un camión de bomberos, una ambulancia, un camión de la basura o un autobús de línea pueden ser coches oficiales (de hecho en su inmensa mayoría lo son), el problema es si se gasta bien o no, y si se recauda con justicia y de forma redistributiva o no.

La transparencia en el gasto exige democracia participativa, es su única garantía y aún así… Luego o se cambian las reglas del juego o a estas alturas ya nada es de fiar. Durante años el PP y el PSOE, desde el gobierno, han rebajado impuestos que han beneficiado a las grandes fortunas y transnacionales. Hemos participado y participamos en guerras neocoloniales costosísimas, que no nos podemos permitir y hemos vivido gobernados de facto por los bancos privados y oligarquías tradicionales en el reino de España. Ha sido el imperio del frentismo.

¿Qué es lo que se nos está inculcando?, Pues la disminución de la salud, la educación, las pensiones públicas y despidos masivos en el sector público. Esa es la traducción de todo y cuando uno de los gritos más coreados en las marchas y manifestaciones de las personas indignadas y activistas sociales ha sido “esta crisis no la pagamos” el llamado techo de gasto es la nueva fórmula, para que si la paguemos y encima a gusto. Todo con la excusa de sanear las cuentas públicas, que ciertamente hace falta, pero como y a costa de quienes.

¿Cuándo se van a exigir cuentas a los bancos y banqueros privados?¿Cuando se perseguirán a los operadores privados con operaciones en Paraísos Fiscales?¿Cuando se suprimirán las SICAV? Y finalmente ¿Quién pide un techo de gasto para tanto delincuente financiero? Los y las tertulianas no se ocupan de ellos. Que no nos engañen más.

Ni vacaciones, ni calor, como no sea el humano. No nos pararán

Recién llegado de Madrid, apenas hace cinco horas, no puedo vencer el mono de ponerme a teclear ante el ordenador, al tiempo que reflexiono, revivo y reconstruyo en mi mente demasiadas emociones, nueva gente en mi vida a la que empiezo a querer ya y sentirme junto a ellos parte de una nueva esperanza y de una nueva forma de luchar y de hacer política que ha llegado para quedarse. Quiero advertir que como siempre no pretendo tener razón, sino dar mis razones e informar, para que entre todas y todos profundicemos esto tan hermoso que nos traemos entre manos.

El sábado por la tarde ya se llenó Sol. Las marchas -y los que desde todo el estado llegamos para acompañarlas- fuimos llegando en columnas tan festivas como reivindicativas y pude presenciar en el recorrido de la marcha SUR como, salvo dos gestos hostiles, el pueblo de Madrid que no se había ido de puente nos recibía con sonrisas de aprobación, aplausos y cariñosos gestos. Era una gran fiesta reivindicativa. Una reflexión, el M15M ha llegado para quedarse y tanto el como sobre todo su espíritu tienen un largo recorrido, porque si ni finales de Julio, ni un puente, ni el calor manchego de Madrid han podido con nosotras, será muy difícil acabar con esto. Domarlo o controlarlo más.

Tras la asamblea de bienvenida de los barrios de Madrid y pueblos de la Comunidad, algunos fuimos a descansar pues el domingo era un día muy completo de trabajo. A las 11h, en la reparadora sombra y césped del oasis del Retiro, las asambleas iniciaban su trabajo. Sus conclusiones estarán ya en la red y creo mejor acudir a ellas -pues no deseo meter la pata- pero si diré que creo se ha avanzado en madurez, capacidad de elaborar propuestas alternativas y en pensamiento político critico. El M15M avanza en politización en el alto y noble sentido de la palabra y esto se notó incluso en las consignas de marchas y la manifestación; pues el pensamiento crítico, para no recurrir a viejos clichés, se está abriendo paso en debates que cuestionan el sistema, en propuestas antineoliberales y de defensa de la público en consecuencia y de denuncia de los daños del capitalismo en la acción política cotidiana, las personas y el medio ambiente.

Los avances en materia organizativa son igualmente importantes y sobre todo se depuran cada vez más los entramados participativos que proporciona la red.

El mismo 24 a las 18.30h la manifestación, la gran manifestación, con personas de Madrid y los pueblos grandes y no tan grandes de su entorno, pero con una decisiva presencia de personas de todo en el estado. No entraré en guerra de cifras, pero creo que basta ver las imágenes panorámicas para comprobar como éramos muchas más de lo que los medios afirman.

Se trató de una marcha tan festiva como reivindicativa, con una muy activa y numerosa presencia de jóvenes, con cánticos y consignas. Gentes más maduras, viejos luchadores y luchadoras, personas del mundo del trabajo, paradas y parados, afectados por la hipoteca, familias, pensionistas y un largo etcétera, heterogéneo y su actitud, lo corroboran. Gentes que desembarcaban nuevas en los movimientos sociales y personas sindicadas, politizadas o con experiencia, junto a grupos de jóvenes anticapitalistas. Muchas banderas republicanas y banderas de todo el estado español, desde Andalucía hasta el País Vasco o Asturias.

Las consignas identificaban con claridad un enemigo, la banca, con un protagonista que se lo ha ganado a pulso, Botín. Pero no solo, pues la exigencia de otra forma de ejercer la política y nuevas leyes electorales, incluso un nuevo proceso constituyente, flotan claramente en el ambiente.

Está claro que gobierne quien gobierne, tendrá enfrente algo cada vez más organizado y a la búsqueda de nuevas alianzas sociales; y el PP lo tiene observado, tanto que sus medios afines están ya hace un tiempo empeñados en la descalificación del 15M y en su criminalización. Este nuevo terreno de juego se lo tendrá que plantear, sin triunfalismos, con dosis de realidad y con mucha decisión el M15M, pues el escenario puede cambiar sustancialmente. De hecho que las intenciones ya manifiestas de la derecha solo las puede torcer un fuerte movimiento popular y la propia crisis, que ella sola ya pondrá mucho de sí.

Lo que si fue unánime fueron dos gritos tan claros como contundentes. El primero que esta crisis, que la ha generado el sistema, nosotros no la pagamos. Y la segunda, que con este sistema vamos de culo. Algo nuevo emerge con tanta fuerza, que ni siquiera el puente de Santiago logra aguarlo. El 24 de Julio, miles de personas marchan sobre Madrid.

Como conclusión, nos podemos felicitar, ha sido un avance. Pero también los partidos políticos deben ver, aprender y ser conscientes de que esta gran politización en la horizontalidad que está surgiendo, les obligan a cambiar, sus formas, sus estrategias y su visión, pero también sus estructuras internas y sus formulas participativas. También hay un claro aviso a la socialdemocracia, que no sólo no ha visto o ha negado lo que venía encima de la ciudadanía, sino que su alineamiento con el sistema y el abandono real de sus políticas de protección, reformas y providencia, han logrado que las y los jóvenes politizados, las izquierdas transformadoras, el altermundismo y la democracia radical, no los consideren ya de izquierdas y además lo hacen con sólidos argumentos y muchos, muchos ejemplos prácticos, demasiados.

En cualquier caso, ante la dictadura de los mercados, la calle está defendiendo la soberanía popular. La defensa más activa de la democracia, frente a los planes del FMI y la ultra neoliberal UE, está en las plazas y las personas están empezando a exigir otra política, pero también otro mundo, incluso otro sistema. Sabemos de sobra que podemos ir a peor y que los bancos y los tinglados financieros, para salvarse, necesitan nuestro empobrecimiento.

Pensamientos en mi mochila camino de Madrid. O pensamientos de autobús

La defensa del sistema público de pensiones y la vuelta de la edad de jubilación a los 65 o 60 años deben volver a ser reivindicaciones centrales. La lucha contra la dictadura de los mercados también. Las medidas anti-crisis que está imponiendo la UE y el FMI solo se basan en reducir costes sociales y salarios y en eliminar empleo público, esto solo traerá más paro y más pobreza.

El profesor Navarro argumenta excelentemente como las medidas de austeridad, que en resumen son reducir salarios y prestaciones sociales, están impidiendo la remontada. Yo personalmente pienso y, aún a riesgo de equivocarme, afirmo que a las grandes fortunas y grupos financieros no les importa esto lo más mínimo, pues al estar la economía financiarizada y no ser productiva ellos obtienen sus beneficios de mover las capitales en el mundo de las finanzas globales y por tanto sus negocios son la deuda pública o la especulación, ahora ya con los elementos fundamentales de la cadena alimentaria humana. Saben que los y las pobres primero se preocupan de comer y luego de todo lo demás.

Los Capitalistas son tan ruines que imaginan que el empobrecimiento también genera humillación y favorece la sobrexplotación humana, de hecho seguro que piensan de esta forma.

Creo que debemos volver a decir las cosas por su nombre. Es cierto que los gobiernos de las potencias centrales están cediendo ante los mercados financieros. De hecho, estamos como estamos por que políticamente así se ha decidido. Lo que vivimos son los frutos del triunfo de la Revolución conservadora de los años ochenta y noventa del siglo pasado.

Pero ninguna fuerza política con capacidad de tener poder en Europa ha hecho frente a esta situación, por lo que modificar el estado de las cosas es tarea de la ciudadanía, de las clases populares y de su capacidad de auto-organización. Y lo diré hasta la saciedad: hay alternativas, alternativas posibles y realistas, los artículos en las web de Attac están plagadas de ellas.

Pero también necesitamos de la organización, nuestra, plural y participativa, pero con intenciones políticas; la política en el más alto sentido de la palabra, en el concepto clásico de la misma es imprescindible para simplemente entendernos y poder cambiar las cosas. Los Foros Sociales Mundiales han llamado a la acción política de las clases populares y trabajadoras y han denunciado firmemente el capitalismo que es el mal más terrible que padece la humanidad.

Hay experiencias muy interesantes de auto-organización política, de forma abierta. Por ejemplo, en el Estado Español las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción están haciendo reflexiones dignas de ser tenidas muy en cuenta por todas y todos los que queremos que esto cambie y lo haga para bien de la ciudadanía.

No olvidemos pues en nuestras reivindicaciones y propuestas la Democracia Económica. Hoy la barrera fundamental entre la izquierda y la derecha, o entre el liberalismo y el altermundismo o el socialismo transformador y democrático, está precisamente en defender o no la democracia económica, entre apoyar o no el reparto.

Lo que el poder y los poderosos quieren es nuestro aislamiento, por ello tenemos que caminar en la difícil trocha de la acumulación de fuerzas, la elaboración de un programa y la búsqueda de alianzas, entre sectores sociales, sindicales y de elaboración política. Ahora bien, si confundimos política con los profesionales y las profesionales que vemos constantemente en televisión, eso es nuestro problema o hacerles el juego.

La República no solo es historia, es futuro

Cuando hace setenta y cinco años y ante un golpe de estado militar apoyado por las derechas monárquicas, los fascistas españoles y el carlismo ultramontano, los militares y guardias de asalto leales, los sindicatos obreros y los partidos del Frente Popular se vieron obligados a defenderse y luchar, no solo se estaba librando una batalla entre la reacción y fascismo frente a la legalidad republicana, sino contra un sueño de avance, mejora, modernización e instauración de una democracia real.

La causa republicana era un compendio de aspiraciones laicas, culturales y científicas, educativas, obreristas y transformadoras, junto a un liberalismo progresista y democrático y una aspiración de construcción federal del estado. Las viejas ideas republicanas de Costa de “escuela y despensa”, mejoradas con aspiraciones de justicia agraria, infraestructuras modernizantes y alegría, mucha alegría por haber alcanzado el siglo XX, tras haber derrotado en las urnas a una monarquía, caduca, decimonónica y corrupta, cuya última hazaña fue apoyar una dictadura, la de Primo de Rivera.

Pero para conmemorar hay que tener motivos y el primero es una Constitución muy avanzada para su época -la de 1931-, que instauraba el estado social por primera vez en España y que permitía avances sustanciales. La República era la inconclusa revolución burguesa que nuestro estado nunca tuvo y, si bien es cierto que habían personas y organizaciones potentes que pugnaban por más, no lo es menos que significó un soplo de aire fresco y limpio y fue la culminación de las ideas regeneracionistas, que desde finales del siglo XIX pugnaban por abrirse paso.

Claro que cuando a alguien le montan un golpe de estado, con voluntad expresa de desatar una limpieza étnica de republicanos, rojos, marxistas y anarcosindicalistas, lo que no hace es esperar tranquilamente que le degüellen; no al menos aquellas clases trabajadoras que, a diferencia de las actuales, estaban muy organizadas, concienciadas, y eran cultas gracias a las Casas del Pueblo y los Ateneos Libertarios y con mucha tradición de lucha social. Por eso las primeras respuestas fueron las sindicales.

Ahora tratan de ocultar aquello, unos por que sus abuelos fueron miembros de las escuadras negras que asesinaron en la retaguardia franquista o financiaron y apoyaron el golpe, otros porque siguen creyéndolo bueno, y unos terceros por claudicación ideológica y/o pura y simple traición a los ideales de sus predecesores políticos. Curiosamente, los que nunca han ocultado su condición ni la han disimulado han sido, hemos sido, los y las descendientes de familia e ideas de los vencidos y más si estos se enfrentaron con decisión al golpe militar fascista.

¿Pero es eso lo importante ahora? No, en cualquier caso, no solo. La República fue un cambio de régimen, que trajo una nueva Constitución y nuevas formas de gobernarse. No fue perfecta, pero lo intentó y no podemos hablar de resultados pues solo duró unos ocho años, tres de ellos de guerra. Si bien, y esto hay que saberlo, los gobiernos republicanos no declararon el estado de guerra hasta tres meses antes de perderla, pues ellos se enfrentaban a una sublevación ilegal e ilegítima, no a una fuerza militar reconocida y reconocible.

El legado republicano actual

Lo importante es su legado. Ahora que en las plazas y calles del Reino de España se vive una rebelión pacifica, ciudadana y profundamente democrática, las aspiraciones de una República de los y las iguales, con derechos, obligaciones -pero para todos, incluidos los poderosos- y con justicia social, las ideas republicanas adquieren su plena vigencia.

La reivindicación republicana tuvo mucho de exigencia de una verdadera democracia. La democracia en el estado español no llega de forma satisfactoria hasta 1931 y hasta entonces lo gobernaron una alianza de las oligárquicas económicas y la Corona, con el firme apoyo de sus instrumentos coercitivos.

Hoy salimos a la calle gritando “la llaman democracia y no lo es”, pues eso entiende el movimiento 15M que la que afirman tenemos. La herencia de transición impuesta por los vencedores inteligentes, las oligárquicas financieras -claro apoyo del franquismo, mientras este le fue útil- y que las debilitadas y exhaustas fuerzas de la izquierda tuvieron que aceptar por el simple hecho de ser reconocidas y legalizadas. Tal vez es lo máximo que entonces se pudo alcanzar -seguramente así fue, no seamos injustos- porque a pesar de los magros resultados, incluso esos no los regaló nadie y menos a las clases trabajadoras.

Así pues, ahora tenemos una oportunidad, ahora hemos comenzado una revuelta democrática, agudizada por la crisis financiera y sistémica mundial y sus crueles secuelas contra las clases populares. Por eso también ahora, o se está con las víctimas de la crisis, con las clases populares y trabajadoras, o se está con los bancos, con los poderosos, con los oligarcas. No es posible estar con ambos. No se puede decir que se está con los de abajo y sin embargo pactar con los de arriba, porque cada vez cuela menos.

El 15M, al igual que la República y las fuerzas que la impulsaron, es un movimiento regeneracionista, de salud democrática y de aspiraciones sociales, aún no definidas muchas de ellas -incluso moderadas en ocasiones-, pero es una fuerte y clara amenaza para el régimen vigente, es decir la alianza político-financiera que nos gobierna. Y esto acabará provocando rupturas y fusiones en busca de una democracia mejor y de una justicia social y reparto real.

Le propongo humildemente al 15M la confección de un programa popular y republicano, que avance desde lo público hacia la justicia y una nueva Constitución que modifiquen las reglas de juego actuales pues contienen trampa, y de hecho la vigente Constitución no solo no se ha cumplido jamás en lo que a aspiraciones de las clases populares se refiere, sino que tampoco en la profundización política se puede en ella leer algo. Hoy, gracias a la dictadura de los mercados vigente, es papel mojado.

Los enemigos del progreso social son los mismos, a solo que veamos un poquito y sin prejuicios la historia. Solo hay eso, unas siglas que tienen que aclararse en qué lugar están, pues por sus hechos no están en el que les correspondería o en el que sus padres ideológicos las hubieran situado. Es por eso por lo que hay que profundizar en las aspiraciones del 15M, para aclarar el campo, entre otras cosas.

En cualquier caso, hay que construir la alternativa y esta debe ser participativa y cívica e igualitaria. El principal enemigo ahora, el nuevo falangismo de hoy, es el neoliberalismo.

La guerra de clases lanzada por las clases poseedoras en todas las potencias centrales está ahí con toda su virulencia haciéndonos pagar la crisis a las víctimas de la crisis. Por eso entiendo imprescindible levantar una alianza social profundamente democrática, es decir republicana y rex-publicana y, entre las clases populares -es decir trabajadores y trabajadoras de todas las clases- hacer frente a rentistas y oligarcas.