El FMI trata de imponerse. De nuevo y con más fuerza ¡Internacionalismo!

Los planes de ajuste son una antigua ocupación del Fondo Monetario Internacional. Africanos y africanas, los pueblos de Latinoamérica y muchos de Asia, saben de las recetas del Fondo, que ahora se trasladan a Europa.

Para alguien, como yo, que pertenece a ATTAC desde hace años, está claro que la lucha frente a la globalización neoliberal, solo puede tener éxito si es global, de la misma forma que la actual guerra de clases impuesta por los poderosos, que si creen en ella, es internacional y el FMI, unos de sus principales instrumentos.

El éxito de las manifestaciones, asambleas y movilizaciones del Movimiento 15 M, puede ensimismarnos en la lucha solo en el estado español y hacernos olvidar que nuestros problemas y amenazas son globales. Cierto es que hoy en el Reino de España, las luchas locales, tienen todo su sentido y son imprescindibles; que si el barrio no se organiza, no podemos cambiar el mundo, pero no olvidemos, de lo local a lo global. Lo que en España se está imponiendo, no es más que un plan “tipo” FMI, y en el día de ayer -21 de Junio-, este organismo se encargaba de recordarlo trágicamente exigiendo aún más “reformas”, es decir más retrocesos en el bienestar y en lo público.

El FMI está atenazando a Grecia y la vigila ya, digamos, personalmente. Al estado español, por ahora, solo le advierte y le indica claramente:

1. Hay que modificar aún más la negociación colectiva, destrozándola y cuarteándola en pactos personales y/o empresa a empresa (aunque esto, y se lo advierto nuevamente a los sindicatos, ya es una realidad en las pequeñas empresas y en las cadenas de los nuevos servicios y las grandes superficies).

2. Se debe abaratar y facilitar todavía más el despido.

3. Los servicios y prestaciones públicas no pueden incrementarse, al contrario, se deben disminuir, y los recortes aplicarse al objeto de asegurar el pago de la deuda. Es decir, la deuda de Bancos y a los bancos privados es objetivo imprescindible del FMI, a costa nuevamente de las personas. Por supuesto, deuda de forma indiscriminada y sin auditar, claro.

4. Hay que privatizar los servicios y lo poco público que quede. Hay que adelgazar la administración Pública, traducido, despedir funcionarias, no crear nuevas plazas y disminuir los sueldos de los que trabajan en el sector público.

La Patronal española, curiosamente,- por boca de la CEOE- ayer exigía lo mismo. Luego los mercados se suman y para cuadrar todo el gran dictador patrio Botín, el Sábado pasado en su famosa Junta de accionistas del Banco Santander no solo reclamaba lo mismo, sino remachaba con fuerza, su exigencia de una “reforma del sector financiero” que por supuesto no consiste en imponer impuestos a la banca, crear un sistema financiero público o implementar las ITF; no, consiste en profundizar y adelantar aún más si cabe la privatización de nuestras Cajas de Ahorros y su salida a bolsa, para hacerse con ellas. Ahora adquiere pleno sentido la consigna de los indignados e indignadas “No es una crisis, es una estafa”. Como puede comprobarse, todo coincide como no podía ser de otra forma, con el FMI y sus exigencias.

Algunos “logros” del FMI

El FMI arruinó a la gente sencilla de Latinoamérica en los años setenta, ochenta y noventa del siglo pasado. Arruinó a la Argentina con esas recetas.

Pero también tuvo su respuesta y el inicio de un nuevo proceso, que desde el “Caracazo” en Venezuela, pasando por Lula y el enérgico MST (Movimiento de los trabajadores rurales Sin Tierra de Brasil), las insurrecciones del agua en Bolivia, Evo, Correa, los piqueteros argentinos, el triunfo del Frente Amplio en Uruguay, acabando en Ollanta Humala, entre otros acontecimientos, son el fruto más o menos bordado de resistencias populares y el inicio de algo todavía incipiente y encaminado a tomar opciones no neoliberales de la gestión política y profundización democrática. Procesos estos que recomiendo no mirar con ojos eurocéntricos o a la luz de lo que al respecto mal informa, si no miente, toda la prensa corporativa española.

Hay sin embargo un factor cuya influencia ha sido decisiva en el triunfo de estos comienzos y sin el que estos no se hubieran iniciado de igual manera, el Foro Social Mundial cuyas primeras ediciones fueron en Brasil. Esto me lleva a otra conclusión, no hagamos inventos, el FSM está creado, sirve y coordina o mejor pone en común luchas y experiencias, contempla la acción política con otros ojos y no es partidista, ni partidario, es social.

Pero el FMI no solo ha provocado con sus planes, como el que ahora impone ya en Europa, las revueltas americanas. Las revueltas tunecinas, egipcias y marroquíes tienen mucho que ver con revueltas sociales y frente a dictadores que, de forma brutal, imponían e imponen políticas neoliberales auspiciadas por Occidente, el FMI y el Banco Mundial del que son deudores siendo estados además con una deuda asfixiante. Un ejemplo, la lucha tunecina una vez derrocado Ben Alí se centra ahora en la deuda, en combatir la forma de hacerle frente a la deuda.

Igualmente los africanos tanto del norte, como del centro- sur, pusieron mucho entusiasmo en el Foro Social Mundial de Dakar que coincidió con numerosas insurrecciones populares africanas, nos solo en el Magreb, también en varios países del África negra, muy desconocidas y olvidadas en Europa. El FSM fue cemento renovado de la solidaridad y acción de los pueblos de África.

Ahora Europa

El nuevo campo de la batalla global del FMI -o lo que éste representa y además su principal valedor- es Europa. Europa es la zona del mundo con una mayor implantación del credo neoliberal a niveles continentales.

En Europa subsisten, ciertamente amenazados pero subsisten, los restos del estado del bienestar y de derechos sindicales y sociales. Junto a eso hay una democracia representativa cada vez de peor calidad, pues la Unión Europea ha hurtado gran parte de la efectividad real de la soberanía popular, no por qué la idea de Europa sea mala, sino lo es esta Europa ¿Unida?, gobernada sin un Parlamento soberano.

Es Europa un mal ejemplo para reivindicaciones sociales en otros continentes. La mano de obra es cara para los poderosos, y siendo muy cualificada, es un bocado apetecible para acumular aún más ganancias si se logran disminuir los gastos de “mantenimiento de esta maquinaria y sus piezas”, y en eso están. El FMI, que es una institución más y como otra cualquiera, no es sino el instrumento, del que circunstancialmente se está dotando el sistema, el mercado, para conseguirlo.

Las principales herramientas, el Pacto del Euro, los planes de gobernanza europea y la deuda. La deuda es el nuevo gran negocio, y devolverla, la gran excusa del desmoche del bienestar.

Pero el mundo ha cambiado y mucho. Ni Europa, ni los EE.UU son ya lo que fueron, ni su fuerza económica e incluso militar la que fue, propaganda de las más inmunda aparte.

Sé que esto ahora es complejo de explicar, solo lo enuncio, pero la irrupción de los emergentes, los BRICS y los empantanamientos bélicos en Irak y Afganistán, la aventura neo-colonial en Libia y la tozudez anexionista y etnicista de Israel, están provocando muchas dificultades a las potencias centrales, que pobres ilusos, aún creen ser o nos hacen creer, que son la “comunidad internacional”. La emergencia de la potencia Turca, será el nuevo quebradero de cabeza, junto con el tablero de ajedrez egipcio, del occidente neo-imperialista.

Solo enuncio. Así pues mi tesis es que tenemos ya un instrumento de lucha global antineoliberal y por la justicia de los pueblos, que es el Foro Social Mundial, para enfrentarnos a la destrucción del planeta, la guerra y las guerras y denunciar el patriarcado, el hambre y la pobreza.

Creo que falta le hace a la izquierda, a la izquierda social y transformadora mundial, una quinta internacional participativa e inclusiva, formada no solo por partidos políticos, sino por movimientos cívicos y sociales de carácter progresista, socialista,- tengo que añadir no “socioliberal”- y revolucionario, en el más alto y noble sentido de la palabra, que por cierto y afortunadamente ha dejado de dar miedo en el estado español.

El FMI, que nos quiere dar y fuerte en el estado español, e imponer medidas que no lograrán sino más precariedad, pobreza y ruina, es una institución internacional, luego dotémonos de instrumentos internacionales y utilicemos los existentes, pues tienen experiencia acumulada, textos, propuestas, alternativas y discursos, pero también realidades en las y de las que aprender. Por eso demonizan tanto y se gastan tanto dinero en desprestigiar estos foros, que cada vez son más imprescindibles.

Lo primero será coordinar las plataformas europeas. Hay dos ya en marcha, las Universidades de Attac en Friburgo y la del CADTM y en Octubre la Conferencia de Londres de la Coalición de Resistencia contra la austeridad y por la auditoría de la deuda, el 1 de Octubre.

Solo profundizar y seguir en las luchas nos hará alumbrar algo la situación y defender la democracia, la soberanía popular real y efectiva.

Más de un millón de personas en las calles. Acordemos

El día 19 de Junio, el Movimiento 15 de Mayo logró convocar más de un millón de personas -bastante más tal vez- a la calle en todo el estado español.

Todas las ciudades se comportaron, de acuerdo con su tamaño y sistema de movilidad, magníficamente. No solo capitales de provincia, sino muchas ciudades y pueblos del territorio se lanzaron no solo a mostrar su indignación, sino a hacer propuestas, exigir el freno al Pacto del Euro-plus y profundos cambios, no solo de la estructura pro-oligárquica de la democracia española, sino también del injusto sistema que padecemos y las políticas neoliberales aplicadas para “superar” la crisis financiera, social, ecológica y de valores que padecemos. Prácticas neoliberales consistentes básicamente en cargar la factura de la crisis sobre las clases populares en lugar de hacerlo sobre los que la han provocado, los bancos básicamente y los gobiernos y la Unión Europea, que han desregulado y permitido la especulación más soez y criminal.

No parece que por ahora nadie haga caso a las reivindicaciones sociales del Movimiento 15M y de las plataformas de Democracia Real Ya!! y otras de las que hablaremos.

El Gobierno, incluso portavoces del PP, hablan de ciertas medidas legales. El PP, con su proverbial desvergüenza, afirma representar a los indignados, seguramente Camps y Rita, Esperanza Aguirre o su TV de cabecera Intereconomía lo demuestran diariamente, con sus “piropos” al movimiento. El PSOE igualmente parece dispuesto a tomar ciertas medidas legislativas para cambiar algo la ley electoral, y en cualquier caso sondear y deslumbrar a “representantes” del colectivo de indignación. Pero, ¿qué hay de revocar la reforma laboral o el pensionazo? ¿qué compromiso existe con respecto a votar en la UE contra el Pacto del Euro e impedirlo? ¿qué medidas se proponen para auditar la deuda y dejar de cargarla toda ella, incluida la de los bancos y la oligarquía del ladrillo, sobre el pueblo? ¿Para cuándo dejamos la supresión de los Paraísos Fiscales? Por ejemplo, porque eso solo es cuestión de voluntad política, pues desde ellos se ejerce una pura y simple delincuencia fiscal.

Es fácil jugar con los meandros de los conceptos jurídicos-políticos. Se pueden crear comisiones de estudio mixtas que hagan propuestas. Se puede incluso hablar de listas electorales abiertas pero ¿qué hay de que en el Reino de España voten más los kilómetros cuadrados que las personas? ¿qué hacemos con el voto antidemocrático y dictatorial de los “mercados”, que son quienes imponen las políticas reales? Mientras se gobierne tanto desde el poder mínimo de un Gobierno como desde la oposición de derechas -sea españolista o nacionalista-, pensando solo en el mercado, no hay avances en nuestras luchas. Hay que ser conscientes, de que no solo de pan vive el hombre, pero ya está bien de consentir el latrocinio generalizado de robar a los pobres para dárselo a los ricos. De pagar nosotras las deudas y quebrantos de los bancos.

Por tanto, urge un programa. Un programa mínimo, pero un guión fijo y consensuado del que el Movimiento de los movimientos, no se separe o bien clarifique al menos nuestra composición. No se trata solo de perfilar nuestras opciones de cambio político, sino de aclarar las propuestas socio-económicas, por cierto, tan políticas como las anteriores, porque el neoliberalismo no es otra cosa más que una ideología política.

Es por ello que el Movimiento debe ser muy plural y conjugar los interese y anhelos de las y los jóvenes parados y precarios, las paradas. No olvidemos la lucha contra el paro y por el empleo, los autónomos y pequeñas empresas familiares, pero también de la clase obrera tradicional, de las clases trabajadoras y, en última instancia, ser conscientes de que las nuevas precarias y las y los nuevos empleados de los servicios son los nuevos proletarios, muchas y muchos de ellos en régimen de semi-esclavitud. Ahí es donde entra el para algunos y algunas espinoso tema de las organizaciones de trabajadoras/es y obreras, sin las que es imposible generalizar ninguna lucha, y lograr el éxito en cualquier convocatoria de huelga general frente a políticas antisociales o defensa de la democracia, incluida por supuesto la económica.

No podemos coincidir en la fobia sindical con la gran patronal. No podemos borrar del legado democrático de este Estado a personas como Marcelino Camacho: sería tan injusto como no democrático. Los Sindicatos de clase, no solo CCOO, sino la CNT, UGT, o STV lucharon mucho y bien contra la dictadura; no lo olvidemos y no caigamos en las trampas sibilinas de los medios al servicio del neoliberalismo. Claro que no estamos de acuerdo con las cesiones a las que los sindicatos mayoritarios han llegado. Les exigimos que se acabe con el pensionazo y acaben con las negociaciones estériles que solo conducen a perdidas de derechos laborales y al empobrecimiento generalizado de las clases trabajadoras. Les exigimos autocrítica, deben pensar por que los “mayoritarios” son tan odiados incluso, por tantos jóvenes indignados, indignadas y precarias.

En última instancia, las organizaciones de clase deben estar con los intereses que dicen representar y en estos momentos tienen dos opciones, o se suicidan con el socioliberalismo y siguen practicando socioliberalismo sindical, o están con los y las precarias, con las víctimas de la crisis.

Al neoliberalismo le sobra hoy ya la democracia. Por eso un programa de defensa de la democracia y de la soberanía popular resulta revolucionario.

La virtualidad que ha tenido DRY al convocar el 15M con un espléndido manejo de la red y sus posibilidades ha sido exitoso, pues en contra de todo ha logrado despertar a conciencias adormecidas y cuestionar el tinglado demócrata formal establecido, un estado de derecho de cartón piedra al servicio de los poderes económicos fundamentalmente. Pero hay que tener solidez, principios de hierro y fuertes convicciones políticas para no ceder ante cantos de sirena, espacios o tertulias y minutos de gloria. La hidra cultural del sistema es muy poderosa y ni culpo a nadie, ni mucho menos acuso, solo advierto, si me permitís el atrevimiento.

Hace falta una fuerte alianza y confluencia social. Nada ha ocurrido por casualidad pero, como afirma un amigo, primero hemos tenido la acción y ahora tenemos que elaborar el programa. Pero eso será algo conjunto.

Lo cierto es que hay ideas y propuestas, ATTAC ha jugado en eso un importantísimo papel. El Foro Social Mundial ha sido clave en su denuncia y su lucha contra el neoliberalismo a escala planetaria. Varias revoluciones han triunfado ya en América Latina y el Norte de África, además de la de Islandia.

En varios países europeos, como Francia, Gran Bretaña o Grecia y Rumania, tienen clara la necesidad de la confluencia de personas, organizaciones y luchas. En el Estado Español, las Mesas Ciudadanas de Convergencia han unido a diversas personas, activistas, sindicalistas, feministas, intelectuales y gentes muy politizadas en un llamamiento muy plural, pero también con una denuncia muy fuerte del sistema y de la dictadura de los mercados, que además -al igual que a los socios y socias de ATTAC-, les permite estar codo con codo con el Movimiento y en el Movimiento, sin pedir nada, solo luchando, aportando y punto. También gentes autónomas o del ámbito, y las diversas escuelas libertarias y marxistas lo están haciendo, junto con jóvenes que rechazan la política partidaria, pero que sin embargo hemos sido capaces de lograr un espacio común.

No quiero se me entienda lo contrario de lo que quiero decir, pero frente a los intereses ciegos de los banqueros, los especuladores, los ricos y poderosos, los que asesinan el planeta y la madre tierra, el patriarcado, todos y todas nos necesitamos, pero ojo, necesitamos también una visión cosmopolita de lo que está pasando y una confluencia de luchas europea e internacional. Lo siento, pero no podemos perder la perspectiva global, pues se nos explota y oprime también con una visión e intereses globales y desde la globalización neoliberal. El FMI, los clubs de poder e influencia como Bildelberg, la Trilateral o la OMC, son instituciones globales que deciden por nosotras sin ningún control democrático efectivo. Son estas instituciones las que realmente mandan.

Tampoco el G8 o el G20 poseen esa legitimidad y ese consenso, así pues no los obviemos de nuestro marco de lucha, pues sus decisiones nos afectan y mucho.

Converjamos pues y acumulemos fuerzas, pero sobre todo continuemos nuestras discusiones y debates y hagamos también converger, en mi opinión, la experiencia acumulada ya de luchas, resistencias e incluso derrotas y victorias de organizaciones obreras, asociaciones altermundistas, estructuras participativas europeas y mundiales y veamos que, si bien nadie es imprescindible, todas y todos nos necesitamos.

El fraude de la deuda “pública”

Cuando Correa llegó al poder tras vencer las elecciones en Ecuador, se encontró con el regalo de una deuda acumulada inmensa que le reclamó el FMI por cuenta del mismo y de la banca privada anglosajona. Correa y su ministro de Economía Pedro Páez- al que tengo la suerte de conocer y reclamar una cierta amistad-, no se arrugaron y exigieron una auditoria de la deuda. El resultado fue que Ecuador era el acreedor, no el deudor. El pequeño gran país latinoamericano no se arredró y comprobó que parte de esa deuda era privada, otra parte estaba hinchada y parte compensada; es decir, una estafa.

El FMI ahogó a Argentina igualmente con la deuda y también esta, si bien pagó una parte de la misma, lo hizo a su manera, impuso sus condiciones y plazos, auditando igualmente.

Ahora es Europa el blanco del negocio de la deuda, en especial el sur de Europa, aunque no únicamente. Se nos hace creer que nuestros estados están terriblemente endeudados y que se debe primero devolver aún a costa de la educación, salud y pensiones públicas, pues lo prioritario es rebajar la deuda. Se están haciendo grandes campañas de intoxicación en los medios haciendo creer que si no se rebaja la deuda -a base de apretarse el cinturón las clases populares, evidentemente- no se saldrá de la crisis económica.

Los estados europeos en general, y España en particular, están efectivamente muy endeudados, pero ¿cuánta de esta deuda es privada y cuánta pública?. ¿Cuál es la cantidad de la deuda que corresponde a los bancos y a los grandes constructores y promotores inmobiliarios privados?. También podemos preguntarnos: ¿Cuánta sería la cantidad de dinero no recaudado por el estado y las comunidades autónomas debido a irresponsables e injustas rebajas de impuestos a las clases pudientes y bancos?

Lástima que en Europa por ahora no tengamos ministros de Economía como Pedro Páez, miembro también del Consejo Científico de ATTAC España y del Foro de las Alternativas y del FSM.

Los estados europeos han hecho caja según recetas neoliberales, es decir a base del IVA e IRPF de los trabajadores por cuenta ajena y propia, de la privatización del sector público y de la externalización de servicios.

La enajenación de lo público y malvender empresas y bancos públicos, amén de las rebajas de impuestos -tal y como magníficamente han investigado y difundido economistas críticos como Vicenç Navarro y Juan Torres, entre otras y otros-, han posibilitado la aparición de estados profundamente anoréxicos y debilitados pero que, sin embargo como en el caso español, deben sostener una salud pública hasta ahora eficiente y de calidad. Esto ha conducido inexorablemente al endeudamiento, y la solución que ahora se plantea no es instituir los ITF o impuestos sobre transacciones especulativas, impuestos a grandes fortunas -suicidamente eliminados-, o la supresión de los paraísos fiscales y la persecución de la delincuencia financiera. Más al contrario, las soluciones se buscan en medidas como el copago o la reducción de servicios.

No soy economista, además hay buenos y muy didácticos economistas que entienden de esto más que yo. Mi propuesta por tanto es política, por lo que apoyo que es imprescindible una auditoria de la deuda pública, europea y del estado español.

Uno de los temas abordados en la reciente Conferencia Social Europea -organizada por Transform Europa y ATTAC Francia, entre otras muchas organizaciones sociales y sindicales en la Sede del Parlamento Europeo- fue el de la deuda y su negativo impacto sobre los pueblos de Europa, al ser la excusa más utilizada para favorecer las llamadas políticas de austeridad que están liquidando el estado del bienestar de nuestro continente. El presidente de CADTM, Eric Toussaint, fue ponente de este tema en el que llevan trabajando muchos años en África y América Latina, y que ahora se traslada a Europa.

El FMI lleva años imponiendo la misma política económica profundamente neoliberal, calcada de unos a otros países y que ahora se nos está imponiendo en Europa.

Las organizaciones sociales europeas, como la red ATTAC Europa, Transform, diversos sindicatos, foros sociales y en España, Socialismo21, ATTAC y las Mesas Ciudadanas de Convergencia, han firmado un documento en el que la lucha contra el fraude de la deuda pública y la exigencia de una auditoria sobre ella, por organismos públicos e independientes, es ahora también, junto a la lucha contra el Pacto por el Euro-plus, la prioridad en las luchas sociales a nivel europeo.

El 1 de Octubre nos reuniremos en Londres y sería muy interesante la presencia en dicha conferencia -auspiciada por la activa y bien organizada Coalition of Resistance británica- de las diversas plataformas de resistencia social de estado español (la red ATTAC, DRY, las Mesas de Convergencia, Plataforma de afectados por la Hipoteca, Ecologistas y Verdes, sindicatos y ONGs de carácter solidario y progresista), debemos coincidir y tratar de articular resistencias y convocar una Huelga General Europea de carácter socio-político.

Por ahora la única respuesta está en la movilización y la creación de conciencia ciudadana y de denuncia del gran fraude y la gran mentira con la que están atenazando y dominando a la ciudadanía. La solución, insisto, es negarse a pagar, auditar previamente, e imponer un sistema fiscal justo y redistributivo. Los gobernantes europeos debieran aprender de algunos latinoamericanos, y ojalá Elena Salgado supiera la mitad que Pedro Paez y le fuera la mitad de leal a su pueblo de lo que él le fue.

¿Ahora qué?

Tras las elecciones autonómicas y municipales del 22 de Mayo se han hecho ya análisis más que suficientes, contradictorios algunos a pesar de estar hechos en el mismo ámbito ideológico de izquierda transformadora, pero sugerentes todos.

Creo -y permítaseme afirmar- que en el reino de España hay que comenzar a distinguir de una vez entre lo que el grupo de interés e influencia PRISA, con sus medios, plumas y tertulianos denomina la izquierda -es decir el PSOE y más en concreto su cúpula e ideólogos socioliberales- y la izquierda real, mucho más amplia, veraz y que en estos tiempos responde más a actitudes y compromisos personales, que de grupo o partido.

Las elecciones municipales y autonómicas han supuesto un vuelco en el poder institucional del estado, que no tanto en el reparto de votos (si bien ha triunfado y sin paliativos el PP, el partido de la derecha, de los neofranquistas, los rentistas y las sectas cristianas conservadoras). La victoria sin embargo de las derechas apenas supera el 30% del total del censo electoral, lo que indica que ante la división de los y las progresistas, la claudicación a los mercados de su segmento mayoritario y la falta de pedagogía política de la izquierda, un tercio de la población del estado español -tercio por ahora conservador- controla y manda en el país al margen de la mayoría social.

Menos mal que llegó el 15 M. Afortunadamente, el grito de Democracia Real Ya!! prendió y la afortunada consigna de “no somos mercancía en manos de políticos y banqueros” ha cuajado y logrado la movilización ciudadana más grande tras aquel “No a la guerra.”

El 15 M ha puesto en marcha un proceso no electoral ni electoralista, estableciendo un efecto que cuestiona el modelo político, construye poder ciudadano y puede acabar con el modelo impuesto tras la Transición.

La Transición la aguaron diversos factores, entre ellos la fortaleza de la oligarquía bancaria y del cemento -alimentada y cuidada por el franquismo-, los altos cuerpos administrativos, pero sobre todo el golpe de estado del 23-F, y la consolidación que gracias al mismo obtuvo “la monarquía del 18 de Julio” como garante de la democracia, nada más y nada menos.

Así pues y en estos momentos veamos cómo, en mi opinión, nos envuelve el siguiente panorama político-social:

Creo que ahora el verdadero y único motor del cambio es el Movimiento 15 M, y en él debemos estar y profundizar nuestra relación. Al igual que en Túnez, no hay que bajar la guardia, ni ceder en la presión. Reconozcamos que las vanguardias tradicionales no han sido capaces de lograr el efecto DRY, ni el movimiento posterior. De hecho, ante el hundimiento electoral del socioliberalismo y su rechazo frontal, nadie a su izquierda ha captado de forma significativa su electorado -tal vez la abstención así como un reparto en que, por cierto, se incluye el PP-, luego yo pediría humildad en los aparatos de la izquierda política a la hora de hacer valoraciones, pero también proyecciones.

Las movilizaciones sociales continúan y el espíritu combativo de los jóvenes -y no tan jóvenes- que las iniciaron, permanece no solo intacto, sino inmune a cualquier intento de control o manipulación política. Precisamente son los movimientos sociales de carácter antineoliberal y de pensamiento crítico, pero horizontales y muy participativos, los que más se han aproximado a ellos y mejor recibidos han sido por los impulsores de DRY y acampadas y acampados, incluso se les ha solicitado colaboración y han establecido una línea caliente de acción, elaboración e incluso inmersión en DRY y el Movimiento. Por tanto, mucho cuidado con sacar conclusiones políticas precipitadas e interesadas.

Existe además el peligro de que el concepto negativo de la práctica política institucional se vea incrementado con los pasteleos -algunos difícilmente explicables- que hemos vivido tras el proceso electoral. El peso de querellas localistas es difícilmente entendible por una inmensa mayoría de población urbana y juventud postmoderna.

Así pues, no es malo preguntarnos “ahora que hacemos”, ante una ofensiva todavía más fuerte del neoliberalismo, la rampante potencia de la derecha política españolista y filo-xenófoba, cada vez más berlusconizada. Ahora precisamente que el pueblo italiano comienza a reaccionar, en nuestro país un importante sector de la población, se berlusconiza al igual que su clase política conservadora. Al mismo tiempo, asistimos al suicidio político del socioliberalismo tras haber liquidado a la socialdemocracia, si es que esta realmente existió alguna vez en el reino de España.

Intuimos, comprobamos, que la solución que busca el PSOE -sus cuadros, incluido sus cuadros medios- es la derechización en pos del centro perdido, buscando seguridad y tablas de salvación. Así pues caminan hacía un neofelipismo que, a base de promesas de nuevas leyes y de libertades civiles -que no en el reparto de la riqueza y la justicia fiscal-, además de cierta sensibilidad social que permita conectar con sectores aledaños al 15M y profesionales ilustrados ante el temor del avance neo-franquista.

Los amigos verdes plantean presentarse en solitario. Yo, desde el respeto más profundo, creo que tienen más posibilidades de aportar e influir en una coalición roji-verde de ecologismo social y antineoliberal. Pienso que esta apuesta les engrandecerá.

En relación a IU, creo que debe ser más generosa y valiente, no limitándose a ofrecer su casa y una confección más o menos participativa de su programa, pues esto de la casa común ya lo inventó Alfonso Guerra hace unos años e intentó unir al eurocomunismo y guerrismo y construir una suerte de socialdemocracia de izquierdas.

Que IU juega un papel importante nadie lo discute. Tiene presencia institucional y ha crecido un 1% estas elecciones, pero esto puede parecer insuficiente para sumar apoyos con más fuerza -además la realidad es muy tozuda-. Creo pues sinceramente en un amplio frente social, antineoliberal y verde, federalista y radicalmente democrático. Los socialistas, las feministas, las personas ecologistas, sindicalistas, altermundistas y activistas sociales tienen, tenemos, mucho que decir y aportar. Aunque sobre todo yo señalaría que, si no se percibe que tras el 15 de Mayo lo que se ha puesto sobre la mesa es otra forma de hacer y entender la política, se es inquilino o inquilina de otro planeta.

Yo comenzaría por elaborar, o más bien consensuar, un programa político, tan simple como entendible. Propongo un cambio político tan radical como sencillo, ampliando la base social y, no lo olvidemos, de clase. En lo fundamental este programa existe ya y está basado en gran parte en aportaciones altermundistas y del Movimiento 15M, así como en las reflexiones de intelectuales comprometidos con la causa social y los movimientos cívicos.

Continuaría buscando convergencias sin sectarismos, incluso el borrón y cuenta nueva y la búsqueda de alianzas por encima de los partidismos y/o capillas. La unidad en la diversidad, la confianza, la amistad y tejiendo una nueva solidaridad. Hay que hacer política con sentimientos y humanidad.

Creo que un buen comienzo sería tejer una red que permita el encuentro del 29 de Septiembre y el 15 de Mayo, con lo que ello implica y significa.

La ciudadanía está haciendo política. El grito de democracia real ya! es político. La idea fuerza de ATTAC contra la dictadura de los mercados es política. En las plazas se ha hecho y se hace política. El llamamiento de las Mesas de Convergencia es político y en la búsqueda de la confluencia y la conjunción. Pero todo desde una nueva visión, tal y como el Movimiento del 15 de Mayo nos ha indicado desde la indignación, la reacción y la acción.

Hay que combatir con mucha firmeza el Pacto por el Euro, pues en ello nos va el bienestar y el derecho a una vida, a una vejez digna. Hay que enseñar los dientes a los burócratas de Bruselas, advertir seriamente al PP que no solo puede ser gobierno, sino que lo es ya en numerosas autonomías y estas serán las principales encargadas de los recortes sociales, y decirle con mucha firmeza al Gobierno Zapatero QUE NO, que no aceptamos esta nueva vuelta de tuerca a favor de los mercados y en la destrucción de la Europa Social.

En estos momentos la fuerza del pueblo se forja en la calle, y los gobernantes han de ver que, a la hora de elegir entre los bancos o la gente, el pueblo reacciona. La gran excusa de la deuda pública es una estafa gigantesca a favor de los bancos. Lo que está ocurriendo en Grecia el cruel ejemplo de lo que, a cámara lenta, nos están imponiendo.

¿Quieren una solución desde el gobierno? Dejen de pagar la supuesta deuda y en eso si les apoyaremos.

Del 15M a la construcción política ciudadana

El 15 M nos ha dado múltiples lecciones y lanzado útiles consejos, en mi opinión, si queremos escucharlo y sobre todo profundizar en su estela. El movimiento del 15 M, no es casualidad, tampoco algo espontáneo.

Durante años varias personas en este país han informado y vertido opinión de forma machacona, haciéndolo con criterios tan fundamentados como constantes y críticos.

Varias organizaciones de la sociedad civil, como ATTAC, Ecologistas en Acción, DDHH, las asociaciones de la Memoria Histórica, Foros Sociales ciudadanos de varias ciudades del estado, las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción etc. etc. han estado con un discurso nuevo, constructivo y propositito y convocado actos de afirmación cívica frente a la “solución” neoliberal a la crisis.

Se ha elaborado relato. Activistas del Reino de España han participado en los Foros Sociales Mundiales, europeos etc. habiendose construido foros locales muy activos al rebufo de aquellos.

Pero también han confluido luchas y activistas de la red y por la libertad de Internet. La ley Sinde fue un revulsivo, que primero hizo ver que la actual libertad “vigilada” de internet, estaba en peligro y en segundo lugar que este nicho de negocio había quien lo quería explotar aún más, lo que provocó una nueva respuesta, en este caso muy abierta y muy plural, sin una adscripción política clara.

Así pues desde el No a la Guerra, los Foros, la oposición a la ley Sinde, pasando por las victimas de la crisis, paradas y parados, estudiantes, personas precarias y seiscientos euristas, sectores todos ellos olvidados por los grandes sindicatos, e hipotecados desahuciados por los bancos, mientras contemplaban como los bancos recibían ayudas, créditos al 1% de fondos públicos europeos y ellos a la calle. Han estallado.

Solo faltaba la chispa y esta la encendió Democracia Real Ya!! Con gran éxito, visión y contundencia.

Estamos pues ante un movimiento muy abierto y participativo, que ejerciendo en su seno la democracia directa y lejos de aparatos políticos y cúpulas sindicales ha sido capaz de iniciar algo. Tal vez, eso quiero creer, lo que en el fondo hay es un cuestionamiento total de poder y la forma de administrarlo. La segunda transición hacia formulas republicanas y democráticas, que administren las necesidades, ilusiones y vidas de las gentes, de otra manera.

Estamos ante un cambio de la forma de entender la política y eso aterra a los y las profesionales de la cosa, sin excepción. Pero también estamos ante una revuelta social, provocada como respuesta a un sistema social profundamente injusto, que roba a los pobres para dárselo a los ricos.

Lo que ahora hay que ver es que hacemos y si los actuales contenedores para solicitar el voto ciudadano, sirven o no a las personas progresistas y que ansían cambios y más democracia, es decir democracia real. La principal y valiente conclusión que podíamos sacar tras el 22 de Mayo, es que no.

No sirven viejos aparatos que no han logrado frenar el triunfo de la derecha neoliberal y ultraconservadora, pero tampoco la socialdemocracia. No solo se le ha dado la espalda, por dársela ella primero a su potencial electorado, sino que se le ha hecho un corte de mangas, del que debiera haber extraído ya consecuencias, en lugar de seguir apostando por el neoliberalismo y el aparatismo alejado de la calle y el sentir de la calle. Las cúpulas socialdemócratas he llegado a la conclusión, que las integran extraterrestres.

Pero tampoco otras opciones de las izquierdas, excepto Bildu y por otras circunstancias, han logrado cuajar en captar el descontento popular. Subir un 2% o un 3%, de votos en estas circunstancias debería dar que pensar y mucho. Darle solo la culpa a la ley electoral es como hacen otros dándosela a la crisis. Hay que hacer análisis más serios y rigurosos.

Así pues, creo que lo primero es escuchar el clamor de las plazas y ver que se quiere. Contribuir al Movimiento 15 de Mayo, desde la humildad, la colaboración desinteresada y colaborar de forma colectiva a su empuje liberador, justiciero, demócrata y de explosión popular contra las oligarquías financieras, bancarias y politicas que nos gobiernan.

Una amplia alianza social antineoliberal, verde y por el reparto, la justicia fiscal y los servicios públicos, es imprescindible.

Alto al poder de bancos y banqueros.

Alto a los créditos regalados y subvenciones a ricos, banqueros y grandes empresas.

Apoyo a Pymes, paradas, parados y familias. Que el crédito vuelva a fluir. ITF ya.

Ni una sola privatización más. Recuperación pública de los servicios y sectores estratégicos regalados a los poderes financieros y empresas transnacionales. Recuperación para el pueblo de las Cajas de Ahorros, alto a su bancarización.

Prohibición de operar en los Paraísos Fiscales a bancos y empresas españolas o que operen en el Reino de España. Eliminación de las SICAV y recuperación de los impuestos a las grandes fortunas.

Apoyo decidido a la economía social y verde. Fomento de las cooperativas y SAL y a nuevas formas económicas.

Cambio de ley electoral.

Presupuestos participativos. Referendums obligatorios para leyes y decretos que afecten a la vida, bienestar y bienes públicos de la ciudadanía.

Cambios constitucionales, incluyendo el sistema político y proponiendo la solución republicana como única formula verdaremente democrática.

Podían ser estas, algunas de las propuestas, más e incluso menos, pero que nos unieran a todas la mujeres y hombres del estado español, que deseemos avanzar hacía una sociedad más justa, libre y con reparto.

Hay que analizar seriamente el próximo futuro que nos aguarda y sacar conclusiones generosas e incluyente, no sectarias. La inconsciencia y la cobardía de algunos que a fuer de moderados se han pasado, lo que puede provocar es arrojar hacía el fascismo a amplias capas de las clases populares.

No se trata solo de que las próximas elecciones las gane el PP, no, es que la cultura de la sumisión ante los ricos, poderosos y autoritarios, cale en la sociedad, ante la búsqueda de seguridad de millones de ciudadanas y ciudadanos, que se encuentran solos y sin que nadie de los teóricamente, suyos, (los suyos) haga nada por ellos y si por los bancos.

O se dedique a la pelea y la bronca interna y mientras discutimos si galgos o podencos, nos hurten la poca democracia formal que aún nos queda.

Las y los antineoliberales nos debemos asociar y unir.

Ahora y por lo pronto, es primordial oponerse al Pacto por el euro y la gobernanza europea, pues barre lo que queda del bienestar en Europa. Hemos de Hacer del 19 de Junio un día de advertencia y de lucha, por que ya está bien de suprimir derechos y sociales, salarios y servicios públicos de las capas populares para dar el dinero a los bancos.

Ya está bien de transferir las rentas del trabajo hacía los capitales. Ya está bien de hacer de Europa la gran fortaleza mundial del neoliberalismo a costa de sus pueblos.