¿Acuamed un caso aislado? Por favor…

El caso Acuamed demuestra la realidad que muchas personas conocemos y hemos venido denunciado hace mucho tiempo. Los medios del sistema y muchos papanatas y aventureros de la politica llevaban años denunciando la corrupción de políticos exclusivamente en una operación muy bien orquestada para desviar el foco de donde se fraguan los grandes negocios corruptos y en los que siempre están presentes grandes empresas y “grandes” empresarios, muy famosos algunos de ellos.

Los altos funcionarios y gerentes públicos y los directivos de las empresas con tamaño suficiente, controlan la contratación de la obra pública, el servicio publico y suministro a espaldas de controles democráticos, repartiéndose el pastel e incluso dictando leyes, decretos y presupuestos.

El tinglado de la corrupción necesita de empresas corruptoras y corruptas, tanto o muchísimo más que de políticos. Gerentes y muy altos funcionarios públicos están en el enjuague.
La corrupción para ser evitada, exige entrar a saco también con sagas funcionariales que controlan ayuntamientos, diputaciones y ministerios enteros, desde tiempos de Franco e incluso Alfonso XIII y que al margen de los “eventuales” o los políticos de turno como ellos dicen, son un elemento fundamental del poder oligárquico en España. Poder real que encima controla “el cumplimiento de la legalidad”.

A muchos de los que claman por un mayor poder funcionarial hay que advertirles de varios miles de personas enquistadas en los recovecos del poder e imprescindibles para favorecer la corrupción. Además Son todos ellos -altos funcionarios y altos directivos corruptos y corruptores- colegas, incluso comparten despachos profesionales fuera de horas. Una puerta giratoria de la que nunca se habla y a la que tal vez se le teme.

La inmensa mayoría de los y las funcionarias son honradas, pero eso no obsta para denunciar a quienes no lo son. La democracia en cualquier caso, no la garantiza una oposición, sino el voto. El sector público es sagrado, por eso lo debe controlar el pueblo. Nos referimos además a determinadas castas -en ese caso, si son castas-, que controlan determinados sectores de la administración y que en demasiados casos sin éxito muchas y muchos funcionarios, igualmente denuncian.

Lo peor de la transición, fue no liquidar los poderes oligárquicos franquistas enquistados en la Administración del Estado ni limitar el poder de las grandes empresas que se habían hecho multimillonarias utilizando mano de obra esclava de presos rojos, políticos y presos de guerra del ejercito legitimo. Pero también participando de todos los negocios turbios de la dictadura o aprovechándose de la inexistencia de libertad sindical.

El problema es que todo continua igual y hoy el poder en el estado español, lo detentan los mismos, más algunos demócratas de nuevo cuño o vástagos de esas familias y mafias empresariales convertidos en políticos en una puerta giratoria en sentido contrario, de la que nunca se habla. Por ejemplo Rato y Pujol provienen de familias de banqueros ya antes de entrar en la cosa pública. Pero hay muchos más. Toda esta reflexión, me la sugiere Acuamed y ojalá la investigación se continúe y profundice.

El asunto es que el poder oligárquico controla el Estado y sus resortes, exigiendo des-regulaciones y privatizaciones, pero sin embargo utilizando los recursos del estado en beneficio propio. Son sanguijuelas de lo publico. Son ladrones, sin más. Por eso hay que entrar a saco con su poder. Mientras tanto, se sigue contando escaños.

Nunca había habido tantos y tantas inútiles juntos cargándose el socialismo en España

La crisis de la socialdemocracia es europea, es cierta y muy intensa. Pero lo que fue -que de forma mayoritaria ya no lo es- el socialismo español, esta sufriendo un desgaste del que ya no levanta cabeza o no sale del descrédito así como de una gran falta de credibilidad por culpa de los aparatos del PSOE.

Falta de crédito que sufrimos igualmente aquellas y aquellos socialistas que hartos de tratar de resituar el PSOE en las izquierdas y con las clases populares, decidimos irnos al objeto de continuar nuestro trabajo y lucha como socialistas democráticos, fuera ya de un paquidermo enfermo, pero sin embargo, chulo y creído. Nos vemos obligados y obligadas a explicar constantemente “somos socialistas, si, pero de izquierdas, republicanos y antineoliberales” como una constante cantinela.

Así pues el elefante enfermo, sin embargo es feliz por estarlo. Controlado por una oligarquía profesional socioliberal o simplemente liberal -en el mejor de los casos- pero siempre ligada al sistema. Sistema oligárquico y financiero, que por cierto está abandonando a su suerte a esa nave errática “psoista” que ya no le sirve y a la vista está, como empresas privadas de comunicación propiedad de capitalistas, están apoyando a otros, o mejor, a otro staff político como lo define un amigo mío, -más novedoso y radical, en apariencia-  y el que no se lo crea que vea o lea la mayor parte de esos medios y no solo hablo de la sexta tv del señor Lara.

El socialismo, lleva un germen en su interior de cambio social, de transformación que lo hace peligroso. No se trata tan solo de traer la república o de combatir la corrupción o de mantener y mejorar el estado del bienestar. Menos todavía de hablar de una democracia nueva y diferente, que cree un capitalismo diferente y autóctono, una especie de capitalismo nacional o europeo pero honrado. No. Se trata de que por medios democráticos, construir la justicia para caminar hacía el reparto de la riqueza y superar el capitalismo. No cambiar el capitalismo, sino superarlo, pues es intrínsecamente injusto. Por eso no interesa. Por eso se le compra, si su oligarquía se deja y se dejó. Se utiliza unas décadas y ahora se le hecha a la basura.

No es lo importante que el vino se sirva en una botella, un porrón o una bota, lo importante es que sea vino. Si el PSOE no es útil, ni al socialismo, ni a las personas, ni a la clase trabajadora así como la ciudadanía rebelde, pues se crea otro instrumento socialista, que reclame la construcción del socialismo siendo útil a las personas y se prosigue la lucha. Por eso surge Alternativa Socialista y por eso se busca la unidad de fuerzas socialistas, no vinculadas al sistema, ni al Estado, ni ha la monarquía, ni a los poderes financieros a través de SOCIALISTAS(*).

En medio del boicot de las y los que viven ya, -alguno hace más tiempo-, a costa de la politica espectáculo, ya sea como actores, empresarios, tramoyistas, operadores, directores o acomodadores, está surgiendo un proyecto que se niega a que desaparezca, lo que entre cuatro barones, una baronesa y un pijo, se están cargando miserablemente: el legado de Pablo Iglesias. El legado de LLaneza o del Doctor Otero o de Don Inda. La llama de Olof Palme o la consecuencia hasta la muerte de Salvador Allende. Legado socialista que solo socialistas pueden recuperar.

El socialismo, no es populismo, no es democracia tan solo, no es radicalismo. El socialismo es devolución de la democracia a las clases subalternas, si, pero con reparto, equidad y sin clases. Si no hay clases, no hay ricos y si hay ricos los ricos temen dejar de serlo. Por eso mejor favorecer una revuelta plebeya, que el camino hacía el socialismo y lucha de clases.

El camino de la izquierda y su recuperación en el siglo XXI solo podrá venir a través del socialismo democrático. Las personas queremos vivir con dignidad, justicia, servicios asegurados, cultura, educación, salud, empleo y vivienda, pero tambien con colores de libertad, alegría y naturaleza limpia. Sol, mar y amor. No queremos grises ni aburrimiento. No queremos colas, pero si reparto.

Se confunden quienes creen que ser más de izquierdas desde el socialismo es defender la novedad, pactar con la novedad o gobernar con la novedad. En el estado español necesitamos que no gobierne el PP y se deroguen numerosas leyes reaccionarias, represivas y que solo favorecen a los poderosos y a las grandes empresas. Para ello tras el 20D hay que buscar pactos y un gobierno diferente, de cambio y tal vez de progreso. Pero no debemos ocultar que la Troika nos vigila, el Banco Central Europeo nos tiene por el cuello y que la UE no es garantía de equidad, al contrario. Si no informamos correctamente, la decepción puede dar muchos disgustos. Por eso no valen los paños calientes, sino los pasos decididos, aunque sean prudentes.

Por todo lo enunciado y más cosas, vale la pena intentarlo y seguir trabajando por un proyecto socialista democrático, sin fanatismo, sin sectarismo, sin insultar en las redes, sin llamar la atención a nadie de forma amenazadora. Simplemente por lograr la felicidad de las personas en libertad y con democracia. Tal vez por eso, que ninguna empresa de comunicación y de (des) información nos apoye es una garantía.

(*) www.cli-as.es

 

De los piquetes y los escraches a acabar pidiendo a Pedro Sanchez que forme gobierno. Jo

Tanto esfuerzo, luchas, manifestaciones, piquetes y multas desde 2008 hasta ahora para que toda la presión se termine reduciendo a que PEDRO SANCHEZ un socioliberal del PSOE (partido del que muchos socialistas hartos de pasar verguenza nos hemos ido) nos haga el favor de ir a la Moncloa a presidir un Gobierno -dicen de progreso- una coalición de izquierdas, dicen (como mucho será de centro-izquierda). Esta claro que el PP ni puede, ni debe gobernar. Ha perdido y el pueblo de forma mayoritaria ha votado opciones diferentes al PP, partido corrupto y cruel con las victimas de la crisis. Pero advierto la opción Pedro nos terminará defraudando. Esta operación “PSOE por favor gobierna”, puede ser maniobra para hundir al PSOE, dicen algunos “listos” pero también le puede acabar pasando factura a toda la izquierda y a los “nuevos”. Yo insisto, solo aviso.

Pero perdonad, es que si me fuí del PSOE no es para terminar apoyando a alguien que creo ni es socialista, ni de izquierdas, ni nada. Pero no será sectario, “antes muerte que sencilla”. Antes PP fuera de la Moncloa que gran coalición, incluso. Mientras tanto, nosotras -las gentes socialistas y de izquierdas republicanas- a construir socialismo, a construir partido socialista ¿Que donde? En SOCIALITAS y con www.cli-as.org

La oligarquía que domina el PSOE no tiene dos almas

Decir que en la dirección del PSOE hay dos sectores, uno de ellos más sensato y otro más ligado al PP, es no conocer el PSOE. Toda la oligarquía que controla el PSOE es la misma.

Tal vez un sector tiene más ganas de tratar de gobernar, porque esa es su tabla de salvación y otro que no confía o confía menos en que podría hacer ese gobierno o que margen de maniobra tendría un gobierno en minoría y sin rupturas, maniatado por aliados molestos o cambiantes.

Los socialistas nos hemos de organizar nosotras mismas, al margen de las oligarquías socioliberales y construir el partido socialista de los insumisos a tanta renuncia y traición: es decir de las victimas de la crisis, del trabajo, de clase y de las personas que aspiran al cambio social real y la República.

Ese partido ya está en construcción. Es www.cli-as.org y SOCIALISTAS la unión entre ISI y Alternativa Socialista.

Pero mientras tanto y a partir de su constitución, este Parlamento ya electo lo que debe hacer es dejar de una vez de marear la perdiz -todos- y nada más se de la primera sesión, derogar la ley mordaza, la reforma laboral y recortes, re-pagos, leyes reaccionarias y privatizaciones.

El socialismo democrático: o el enemigo a batir

 

Decía Don Indalecio Prieto –el mítico y ocurrente Don Inda- que la política hace extraños compañeros de cama. En la pre-campaña y campaña electoral ha quedado muy claro. El apoyo de la mayor parte de los medios del sistema a los llamados partidos emergentes ha sido tan nítido, que todo apunta a que en los sanedrines del poder y del PP el enemigo era un desgastado, vacío y sin ideas PSOE, metido además en un lio interno, entre un “sinsustancia” Pedro Sánchez y una burócrata fajada en las técnicas de la lucha cainita de las Juventudes Socialistas. Las juventudes socialistas, hace años que se volvieron conservadoras ante el panorama de las izquierdas y movimientos alternativos juveniles. En muchos casos son más una agencia de empleo político que un movimiento juvenil incluido en las luchas de los jóvenes sin futuro, más allá de contadas y honrosas excepciones. Eso explica la empantanada situación del PSOE actual, gestionado por ex miembros de esas juventudes burocratizadas y ajenas a toda crítica social o al aparato de su partido matriz. Jóvenes-viejos que leyeron tan solo las versiones más edulcoradas de Petit y hace diez años decían ser del republicanismo social aguado y falso de Zapatero, pensando muchos de ellos que el cambio social eran las nuevas tecnologías que no el reparto, la igualdad, lo público por encima de lo privado; que del socialismo, más vale no hablar. Esos que jamás leyeron ni a sus propios clásicos son los que ahora gestionan el PSOE, así claro no hay manera.

¿Luego si el PSOE está tan débil y ajeno a la ideología que le vio nacer, porqué el poder, los medios del poder y otras familias de la izquierda o del populismo progresista con aspiraciones hegemónicas lo quieren hacer desaparecer? Sencillo, el socialismo democrático, tiene aunque ocultas pero vivas en las mentes y corazones de miles de socialistas democráticos –sean del PSOE o de los partidos socialistas nuevos y regeneracionistas como ISI o AS (cli-as) o SOCIALISTAS y otros- ideas transformadoras; de nacionalización de los sectores estratégicos; defensores de lo público a ultranza y una convicción republicana a prueba de aparatos y traiciones. El problema para el sistema, no son los y las “profesionales”, la oligarquía liberal, burócrata e inútil que controla el PSOE. El problema es el socialismo. El gran problema es que el socialismo, si tiene modelo diferente y diferenciado de sociedad. El gran problema es que el socialismo democrático y dejemos ya de confundir socialismo con PSOE –hoy ya no tienen nada que ver- es una fuerza transformadora que respetando la libertad, se propone repartir la riqueza. Combatir la corrupción, pero no solo política sino la capitalista. Que los sectores energéticos, de transporte público, gran parte del sistema de banca y ahorro y por supuesto educación, salud, vivienda, así como el sistema de pensiones sean de propiedad y gestión públicas y de esta forma resolver todos los problemas cotidianos de las clases populares, de la clase obrera, del pueblo. Pero no solo es eso. La lucha capital-trabajo es en el centro del debate político. La cuestión del salario y la dignidad humana. La organización del trabajo. El sindicalismo de clase como herramienta de liberación y no como un mero sindicalismo de servicios asexuado y profesional. La organización de la clase trabajadora como clase y por tanto la comprensión suficiente como para incluir a los precarios, los jóvenes falsos autónomos así como la creación y la cultura, creadores y creadoras y cooperativistas en la lucha de clases del siglo XXI. Lucha de clases que no desaparece, solo se transforma.

No se trata pues, tan solo, de combatir la austeridad –siendo esa la bandera principal en estos momentos-, se trata de propiciar un profundo giro social, económico y político que nos ayude a ser felices. Se trata del sueño socialista. Se trata de tener fe en una sociedad sin explotadores ni explotados, de trabajadores de todas clases. Sin ese sueño, al final la realidad te vence y el capital te corrompe. El problema es que el socialismo, tiene un proyecto de sociedad sin la oligarquía vigente y dominante e insisto en democracia y con democracia. No se trata de recurrir a la patria para echarle en cara nada a los corruptos y especuladores, nuestra patria es el mundo y un invento para dividirnos en demasiados casos. Nuestra patria es la clase y el mundo.

Por tanto lo que hay es una lucha de poder y por la hegemonía política que aun sin querer –quiero pensar- hace coincidir en ciertos objetivos a corrientes de pensamiento diferentes.

Por todo eso algunos medios y think-tank conservadores, llevan años trabajando por comprar, corromper –por cierto con demasiado éxito- y luego destruir el socialismo. Hay centros de estudio e influencia anti-socialistas y algunos de ellos han fichado a personas que dicen ser socialistas, para trabajar por el capitalismo y el fin de las ideas socialistas. Se pueden dar nombres de personas que dicen ser “socialistas” y que han sido cooptados por la Trilateral o el Club Birdelberg.

Lo que ocurre es que para destruir el socialismo en el estado español, la primera diana ha sido el PSOE. Tal vez han errado el tiro, o tal vez no. El ejemplo de Jeremy Corbyn, está en el horizonte. Pero ya lo he explicado en diversos artículos, en el Partido Laborista por su propia organización interna y la existencia de diputadas y diputados de distrito, eso ha sido posible. Pero en el PSOE es sencillamente imposible. Por ello estamos proponiendo una alternativa, que está siendo silenciada y censurada. Tal vez por esto, en los medios de pensamiento conservador, reaccionario y nacionalista-derechista hay una clara y obstinada planificación para destruir todo lo que huela a socialista o a socialismo democrático.

En consecuencia, las socialistas y los socialistas hemos de ser conscientes de la situación que se está produciendo. De que para salvar esa situación el PSOE ya no es útil, al menos en estos momentos. De que hay que construir una alternativa, propia y orgullosa de ser socialista. No en fotocopias, muy trufadas de otras doctrinas y de viejos recelos anti-socialistas. No, sino con una estructura propia desde la que decirle al nuevo precariado-proletariado sin futuro, que efectivamente, en este sistema no hay porvenir. De que con capitalismo no puede haber freno al cambio climático, ni defensa del oxígeno frente a la sociedad del carbono, ni fin del patriarcado. Que sin república no puede haber democracia. Porque una familia desigual no nos puede representar.

Porqué el neoliberalismo, no puede ser lo único racional y posible y la única fuente de pensamiento, que sabe lo que hay que hacer, cuando el mundo está plagado de guerras, hambre, pobreza y desastres naturales provocados por la codicia de las clases poseedoras. Por eso solo el sueño socialista nos puede ayudar a cambiar la realidad. Por eso quieren destruir el socialismo democrático.

 

Carlos Martínez

Politólogo

Es Miembro de Alternativa Socialista y de SOCIALISTAS

www.cli-as.org