Conferencia en el Parlamento Europeo

En sede del Parlamento Europeo y con el apoyo y paraguas del grupo de Diputados de Izquierda Unida Europea GUE, con la intervención del Presidente del mismo y varios diputados y diputadas de la Izquierda, además estuvieron e intervinieron dos diputados del Grupo Socialista, una francesa y un holandés y un diputado del grupo Verde, francés.
En la conferencia organizada por Transform Europa, participarón, varios ATTAC como Francia, Alemania, Hungría, Portugal etc., así como Sindicalistas, feministas, miembros de ONGs progresistas y de Grupos de Ciudadanos y la Británica Resistance Coalition, que es la que está canalizando la potente indignación en las islas. Igualmente hubo activistas griegos del Foro Social Griego y organizadores/as de las revueltas helénicas entre otras y otros, tales como Eric Toussaint y el CDTM.

La Conferencia trata de garantizar el Foro Social Europeo y articular la resistencia contra los planes de “austeridad”, y sobre todo contra y frente al Pacto por el Euro y la Gobernanza Europea, que es el ataque más duro y descarnado contra el estado del bienestar y contra las clases populares. El pacto por el euro exige una autentica revuelta y levantamiento europeo de los pueblos de Europa que sufren gobiernos, todos ellos aliados con la banca y los poderosos contra las clases trabajadoras, los jóvenes y las mujeres.

Yo acudí invitado por Socialismo21 en calidad de miembro de la Junta de ATTAC España e informé ampliamente de la revuelta social española, al igual que lo hizo Araceli Ortiz, sindicalista, miembro de las mesas de convergencia y de Socialismo21 que estuvo en la conferencia junto a dos compañeros de la Fundación Pere Ardiaca, que acudieron y que están igualmente vinculados a Sin Permiso, a las mesas, y a DRY de Barcelona.

Los cuatro participamos activamente en los debates e hicimos propuestas además de informar y ser objeto de mucha atención y recibir numerosos apoyos para la expresión de la indignación en España y sus deseos tanto de éxito como de extensión. En este sentido propuse la fecha del 19 de Junio para una movilización europea por la democracia y contra el Pacto por el Euro, siguiendo la estela de la propuesta de las Asambleas y de DRY en el estado español. Igualmente la fecha del 15 de Octubre.

Se ha consensuado un comunicado, así como lineas de trabajo y de movilización. Se ha propuesto radicalizar las movilizaciones y hacer diversas campañas sobre diputadas y diputados europeos y nacionales que la red Attac Europa ha puesto en marcha ya.

Igualmente se ha acordado acudir a la Conferencia Europea Contra la Austeridad y las Privatizaciones el 1 de Octubre en Londres, organizada por la Coalition of resistance británica y que pretende ser un punto público de encuentro y debate y es una movilización ya en si misma y un acto de rechazo organizado.

Lo cierto es que poco a poco se están articulando las resistencias y las luchas. Se hablará igualmente con la CES y con otros sindicatos para conformar alianzas con las clases trabajadoras y luchar todas y todos juntos.

Una de las principales consideraciones ha sido, el exigir una auditoría independiente y democráticamente controlada sobre la deuda pública y lo que de real hay en ella y la cuantía del fraude que sobre las poblaciones se está cometiendo, al hacer pagar a los pueblos las deudas de los bancos y los especuladores financieros, apoyar a las ITF, suprimir los paraisos fiscales y proponer en firme la negativa a pagar la deuda y volver a poner la custión verde y ambiental en el centro del debate, así como la ausencia de democracia real en Europa y las instituciones europeas.

Próximamente llegará el comunicado. Mientras tanto, nuestra prioridad ahora debe ser el preparar intensamente la movilización del próximo 19 de Junio y tomar nuevamente con más fuerza aún las calles.

Propongo que ATTAC España, Socialismo21, las Mesas de Convergencia y DRY acudan a Londres.

No he de callar por más que con el dedo…

Carta abierta a las cúpulas del PSOE:

La dirección socialista ha encontrado una formula mágica para justificar su debacle electoral: la Crisis. La crisis es la palabra talismán, pues derriba gobiernos, crea indignación… pero en el caso del Estado Español, el electorado del centro-izquierda ha dado la espalda a la socialdemocracia.

Pero no es tanto la crisis financiera “internacional” -es decir, de las potencias centrales y desarrolladas- sino la gestión de la crisis. La gestión de la crisis que han aplicado las dirigencias y gobiernos de carácter socioliberal ha consistido en aplicar a rajatabla medidas NEOLIBERALES. Sabiéndose como se sabe que la crisis la han provocado, en su fase actual, los banqueros y los fondos basura y especulativos, así como la burbuja inmobiliaria, en la que también están implicados los banqueros, nada de esto ha sido corregido y/o se han depurado responsabilidades.

Las clases populares han visto sus derechos y posibilidades recortadas. Se está transfiriendo, de forma escandalosa, rentas de las clases trabajadoras a la banca y la injusticia fiscal campa a sus anchas pues es sabido que, entre las SICAV y los Paraísos Fiscales, los ricos no pagan impuestos, pero exigen privatizaciones, recortes, libertad de despido…, no solo las políticas implementadas para superar la crisis no han sido socialdemócratas, es que no han sido ni siquiera keynesianas.

La Unión Europea que se está construyendo está alejada tanto del control democrático, como de la más mínima sensibilidad social y, cargándose el capitalismo renano, ha optado por el anglosajón, por la desregulación, la desprotección y, para colmo, el amparo al negocio de la deuda mediante rescates o la implantación de planes tipo FMI, semejantes a los que hace una década arruinaron a Argentina. Es decir, que los bancos privados saquen tajada de la deuda pública que, a falta de una auditoría, podemos señalar que en un gran porcentaje es privada.

Resumiendo, ¿acaso se podía pedir el voto tranquilamente a un o una huelguista del 29 de Septiembre, o a las y los manifestantes del 15 de Mayo?

Si el PSOE no cambia profundamente pronto alcanzará resultados similares a las históricas derrotas de sus homólogos europeos. El problema no son los candidatos, son las políticas y los programas. El problema es que las fuerzas transformadoras del siglo XXI comienzan a ser otras.

La ciudadanía ha hablado y a su manera a dicho no. Todo lo demás son excusas de mal pagador o ausencia de autocrítica de personas que viven en otro planeta.

Hay que refundar LA IZQUIERDA. Las izquierdas plurales y alternativas al neoliberalismo imperante solo podrán ser muy participativas, abiertas, populares y populistas, no dogmáticas, no sectarias y con un lenguaje y definición diferentes. Se necesita una carga de pensamiento basada en la reivindicación democrática participativa, el republicanismo y el cambio de paradigma económico, hacia lo verde y sustentable. Mientras tanto, hay que levantar y construir serias resistencias de las clases populares y hay que identificar claramente el enemigo, y éste es la banca, los poderes especulativos financieros, las grandes transnacionales y las ideas xenófobas, autoritarias y conservadoras de las derechas. El PP engaña, miente y es descaradamente neoliberal, pero en estas elecciones ha dicho lo contrario de lo que iba a realizar, y mucha gente, por hartazgo, cabreo o búsqueda de la seguridad que da ser lacayo de un rico, les ha votado.

Hace falta mucha pedagogía política y las izquierdas la han abandonado, si bien los movimientos cívicos -menos mal- la hemos recuperado.

La renovación de ideas progresistas, de izquierdas y transformadora, está pues ahora en las calles, los blogs y los sitios de la red. Si las cúpulas políticas que afirman no ser conservadoras nos ven como enemigos, es su problema, o bien que han cambiado de bando. Si nos intentan manipular ya han fracasado de antemano.

La liberación de los pueblos de las trabas del capital y la opresión está en sus manos, pero es que siempre ha sido así.

Lo que no se puede negar es que han aparecido nuevos actores políticos y esta realidad ha llegado para quedarse, porque los tiempos están cambiando.

La indignación debe seguir, es lo único que nos queda, pero mejor organizados

No son buenos los análisis de urgencia, pero sí creo se puede afirmar que la socialdemocracia española, convertida al socioliberalismo, se ha hundido ella sola. Lo que queda de la socialdemocracia en el estado español sigue el paso de sus hermanas europeas y, por primera vez, pierde cientos de miles de votantes que se echan en brazos de la derecha, pues para fotocopia, mejor el original.

Parafraseando a Mitchels, la oligarquía socioliberal, imponiendo su ley de hierro, ha dejado muy dañado, averiado y varado el barco de Pablo Iglesias, a fuer de hacerlo irreconocible con su fundador. Este grupo dirigente es responsable y lo primero que debe hacer es dejar de mirar por encima del hombro y con autosuficiencia a quienes desde hacía tiempo advertimos lo que ocurriría y que, finalmente, ha ocurrido. Y que no olviden que en el Reino de España, las municipales siempre son la antesala de las generales.

Por su parte, Izquierda Unida, si bien ha subido algo en porcentajes y concejales, no ha hecho lo suficiente, y también debe entender que su endogamia la mata y la hace menos creíble. Escúchese pues la voz, el clamor de las plazas, pero de forma sincera, y téngase claro que el pensamiento crítico y transformador está en los movimientos cívicos antineoliberales a los que debe apoyar y de los que puede aprender. Y es que si algo ha crecido en la izquierda claramente, ha sido Bildu. Tomen nota todos y todas.

¿Dónde está la Izquierda?. Si entendemos izquierda en su sentido etimológico, es decir la ciudadanía en la Revolución Francesa, la Izquierda está en las plazas exigiendo sus derechos, su libertad y fraternidad, y construyendo una Revolución ciudadana.

La calle está haciendo una revolución ciudadana a la que hay que escuchar, apoyar y entender. Pero DRY y el movimiento 15M en las distintas plazas del estado español también tienen una obligación, y es la de no aislarse, la de no construir un nuevo vanguardismo alejado de un pueblo hoy por hoy todavía muy alienado y temeroso, desvertebrado, desconfiado y, si bien muy ilusionado con la exigencia de democracia, real y ya, todavía espectador. No se puede cansar a trabajadoras y trabajadores en asambleas eternas, con propuestas muchas veces difícilmente realizables. Para consolidar el movimiento hay que pensar que también es bueno lograr pequeños triunfos.

Así pues atención a los nuevos elitismos, ojo con actitudes que pueden hacer felices por unos días a minorías muy concienciadas y alternativas, pero que no enganchan con quienes buscan respuestas a su angustiosa situación actual. Utopía y Realismo deben actuar de forma simultánea.

Hay que articular una amplia alianza antineoliberal. Es necesario tejer una Coalición de Resistencia frente al neoliberalismo, reaccionando a nivel europeo, no solo en el Estado Español. Hay que seguir en la calle, por que la respuesta neoliberal a la crisis será empobrecer aún más a las clases populares y trabajadoras , robando a los pobres para dárselo a los ricos.

Los sindicatos deben cambiar. Deben entender que los nuevos movimientos como los surgidos de las protestas del 15 de Mayo, han sacado sin su ayuda más gente que nunca a las calles, incluso al margen de ellos y criticándolos. Así pues, a los sindicatos hay que pedirles humildad y cambio, porque o están con los de las plazas, con las indignadas e indignados, o con la patronal: no hay medias tintas.

La respuesta está en fortalecer los movimientos sociales creando un nuevo populismo de izquierdas, y para ello las Mesas de Convergencia o la red de convergencia social es un buen instrumento hacia la implementación de un Poder Ciudadano.

ATTAC, a través de sus comunicados, trabajos de investigación, difusión y formación ha construido un magnifico corpus doctrinal, acertando en todas y cada una de sus propuestas y advertencias; pero únicamente ha sido escuchada por la izquierda alternativa y transformadora, aunque eso es más que suficiente para comenzar.

El gobierno tiene la obligación de escuchar otros análisis o seguir el dictado de banqueros y “mercados”, que no solo le está llevando al suicidio político, sino a algo peor: a dificultar aún más la vida del pueblo que le aupó al poder.

Salvando a la banca y hundiendo a las familias, los autónomos y a las personas solo se logra la infelicidad e inseguridad general, pero no reactivar la economía. Reactivación que solo podrá venir con un paradigma económico diferente: el “buen vivir” general y no el lucro de especuladores y banqueros, se disfrace como se disfrace.

Por tanto, hay que tener confianza y seguir trabajando. Estamos acumulando fuerzas y construyendo el nuevo pueblo de izquierdas, gracias al impulso que ha supuesto Democracia Real Ya!! Ellos han logrado lo que otros no conseguíamos hace años, y es movilizar la indignación.

Pero ahora que somos actores políticos tenemos ante nosotros una gran responsabilidad, porque nos toca plantarle cara a la derecha directamente y de frente. Los movimientos cívicos y sociales debemos hacerlo, no por una lucha de poder político en el sistema, sino por defender a las clases populares de aún más neoliberalismo y recortes sociales. No podemos jugar con la gente, pues esto no es un fuego de campamento, sino la lucha por cambiar ese barrio injusto, ese centro de trabajo opresivo, el empleo precario y mal pagado, la cultura ramplona y chabacana, el consumismo irresponsable, la cola del paro sin esperanza, la hipoteca que angustia, el poder ilimitado y cruel de la banca.

15-M: Hartos de la estafa y la impunidad

Juan Torres López y Carlos Martínez García – Rebelión.

La inmensa mayoría de lo políticos, periodistas y tertulianos no han querido oír en los últimos tiempos a los jóvenes con tasas de paro del 45%; ni a las miles de personas que reclamaban al Banco de España y los tribunales que los defiendan de las estafas de los bancos en forma de contratos de swaps, clips y demás engaños; ni a los cientos de miles de familias que han perdido la vivienda; ni a las docenas de miles de pequeños y medianos empresarios que cierran sus empresas porque no reciben ni un euro de bancos que usan las ayudas públicas para seguir especulando; ni a los padres y madres de familia que tienen cada vez más dificultades para llegar a fin de mes mientras los beneficios de las grandes empresas y bancos se disparan; ni a quienes decíamos que las medidas que se estaban tomando no eran para resolver la crisis sino para que quienes la habían provocado salieran de ella con más poder y más beneficios; ni a quienes empezaban a sentirse indignados porque el gobierno llamara a La Moncloa para crear empleo a los grandes directivos de las empresas y bancos que más puestos de trabajo han destruido en los últimos años.

Han estado haciendo oídos sordos a todo esto. Nunca hablan de que los bancos matan de hambre a la gente ni explican cómo les engañan y quitan sus viviendas. Y ahora que la gente reacciona y sale a la calle harta de todo eso, quieren ser ellos los grandes intérpretes de lo que está pasando.

Pero se van a equivocar de nuevo.

Lo que está ocurriendo y lo que va a ocurrir en nuestras calles es bastante más sencillo de lo que parece. La gente ve, la gente lee y la gente entiende mucho más de lo que le ofrecen los medios propiedad de los bancos y de las grandes empresas que solo programan bazofia para que la mayoría de la gente ni vea, ni piense, ni sepa nada inconveniente para ellos. Cada vez más gente entra internet y habla con otras gentes para informarse por otras vías y ha empezado a descubrir que Botín, Miguel Angel Fernández Ordoñez, Francisco González, Rajoy, Esperanza Aguirre, Zapatero y compañía han montado una estafa colosal y que ya se ha empezado a cansar de soportarla.

Se han dado cuenta de que sí sabían que se iba a producir una crisis de gran envergadura pero que la ocultaron para que no se viera la responsabilidad criminal de quienes la habían provocado, los bancos y las autoridades de los gobiernos y los bancos centrales que miraban a otro lado.

Se han dado cuenta de que las multimillonarias ayudas que le dieron a los bancos con la excusa de que así se iba a reactivar el crédito para que no se siguiera perdiendo empleo ha sido también mentira porque lo que han hecho los bancos con ese dinero ha sido emplearlo en especular con la deuda de los gobiernos y así extorsionarlos mediante el auténtico terrorismo financiero que practican las agencias de calificación para exigirles reformas que les den aún más ventajas.

Se han dado cuenta de que la reforma laboral, la de las pensiones, de las becas y ayudas a la educación, el recorte de salarios y las que vendrán para modificar la negociación colectiva o para privatizar los servicios públicos no tienen nada que ver con las causas de la crisis, sino que son la forma de abrir nuevos negocios para que sigan forrándose los mismos de siempre.

Y la gente empieza a darse cuenta de que ya no se puede soportar tanto engaño en nuestra vida política, con cientos de cargos imputados por corrupción sin que los dirigentes de los partidos les digan nada, con un bipartidismo favorecido por una ley electoral sencillamente no democrática, por créditos bancarios que nunca devuelven y por medios de desinformación propiedad de las grandes fortunas o de empresas y bancos que solo informan de lo que les conviene. Es decir, miles de personas se han dado cuenta ya de que no vivimos en una democracia y que, por tanto, hay que reclamar la Democracia Real cuanto antes.

Eso no es todo, porque también hay algo más.

La gente que está en las calles, la que apoya a la que ya está en la calle y la que se va a ir sumando a la calle SÍ TIENE ALTERNATIVAS aunque los políticos convencionales se empeñen en descalificarnos diciendo que somos antisistema (cuando en realidad es el sistema el que es anti-nosotros) que solo sabemos protestar y decir que no.

Somos muchos y de sensibilidades variadas pero basta ver los documentos que han ido circulando llamando a las manifestaciones para percibir que hay cuestiones comunes y básicas que nos unen a todos porque, por encima de nuestras diferencias, somos, sobre todo y simplemente, ciudadanos y ciudadanas que lo que queremos es algo tan elemental como democracia real y justicia de verdad.

Entre otras demandas que pueden verse en los documentos de Democracia Real Ya u otras organizaciones que apoyan las movilizaciones, como ATTAC, queremos que haya una ley electoral que no sea discriminatoria, que garantice la igualdad de todos las personas ante los procesos electorales, queremos una jurisdicción que expulse de la vida política a los corruptos, queremos leyes de medios que garanticen pluralidad y no la concentración perversa de ahora….

Queremos normas que garanticen que los banqueros y las grandes patronales no puedan extorsionar a los gobiernos ni imponer su voluntad a los poderes representativos. Queremos que las decisiones económicas las tomen aquellos que hemos elegido para que las tomen, y no otros disfrazados de mercados. Y que los mercados estén sometidos a la ética de la satisfacción social y no a la del lucro sin cese.

Queremos recobrar las empresas que los gobiernos concedieron a bajo precio a capitales privados y que ahora se llevan nuestro capital y beneficios a otros lugares despidiendo a nuestros conciudadanos y prestando servicios mucho peores y más caros.

Queremos una banca pública controlada estrictamente para que garantice financiación a los pequeños y medianos empresarios y a las familias.

Queremos medidas de urgencia para que se investigue a los responsables de la crisis y paguen con dinero y cárcel por sus estafas, engaños y crímenes económicos en aquí y en los paraísos fiscales.

Queremos una reforma fiscal que acabe con la injusta situación actual que permite que los más ricos prácticamente no paguen y que hace recaer la mayor carga impositiva en los asalariados y pequeños y medianos empresarios de rentas más bajas, arruinando así a las clases medias y trabajadoras que son el sostén de las democracias.

Queremos que los poderes públicos impidan desde ya que siga habiendo miles de familias que pierden sus viviendas a manos de las entidades financieras, que se penalicen las actividades especulativas y que nuestro patrimonio natural y ambiental se siga destruyendo como hasta ahora solo para que ganen dinero unos pocos desalmados.

Esto es más o menos lo que quieren estas personas, jóvenes y más maduras, que han irrumpido en nuestras calles como un tsunami que durará mucho más de lo que algunos se creen.

No hace falta mucho debate para entender lo que piden, lo que pedimos. Es bastante elemental:

Que los culpables paguen el daño que han causado, que si antes han salvado tan generosamente a los ricos, salven ahora a las personas, y que se garantice que las decisiones que se toman en las instituciones políticas sean las que hayamos decidido los ciudadanos y ciudadanas cuando elegimos a nuestros representantes y no, como está sucediendo, las que imponen los banqueros y grandes propietarios para salvar solamente sus intereses egoístas.

Eso es todo lo que exigimos. De momento.

A los que tienen el gobierno, a los que tienen el poder, a los que mandan realmente

Esta crisis económica, política, social y ambiental que sufrimos, aún siendo del capitalismo y por la estricta aplicación de la ideología política neoliberal, la estamos padeciendo las ciudadanas y los ciudadanos de a pie. Las clases populares estamos pagándola, y encima las clases poseedoras están haciendo negocio a nuestra costa.

El casino económico ha arruinado bancos y cajas de ahorros, ha pinchado la burbuja inmobiliaria, y millones de paradas y parados lo están sufriendo. La crisis se está pagando a base de:

  • Congelar las pensiones y aumentar la edad de jubilación, hasta los 67 años.
  • Congelar el sueldo a los funcionarios y funcionarias un 5%, olvidando que muchas de ellas ni siquiera son mileuristas.
  • Subir el IVA de forma indiscriminada.
  • Consentir el trabajo en precario cada vez más y facilitar el despido.
  • Retirar pequeños subidos de supervivencia a paradas y parados.
  • Recortar los derechos sociales y congelar o disminuir en todas las autonomías las partidas destinadas a Estado del Bienestar.
  • Recortando la inversión pública, de forma que se incrementa el paro y circula menos dinero, hundiendo a pymes y autónomos.
  • Recortando los impuestos a los ricos, familias poderosas y a las grandes empresas. Ayudando económicamente a la banca privada y no cobrándole más impuestos.
  • Consintiendo y tolerando los paraísos fiscales y no persiguiendo a las fortunas y bancos españoles que operan en ellos.
  • No cobrando impuestos a los capitales especulativos. No imponiendo las ITF, de forma que los capitales fuertes y transnacionales paguen impuestos.
  • Privatizando servicios y sectores públicos de forma que el empleo se precariza y se hace caja momentánea vendiendo bienes que son del pueblo para que se beneficien grandes empresas y transnacionales sin escrúpulos, que precarizan luego el empleo y maltratan a los usuarios y consumidores.

Se está escuchando solo a los banqueros y grandes empresarios, muchos de ellos además con producciones deslocalizadas. A las fundaciones de “expertos” pagadas por bancos, que propugnan políticas económicas a pesar de ser una pandilla de fracasados, sus ideas neoliberales nos han hundido y nos están hundiendo más.

Hay propuestas de justicia y reparto, científicamente contrastadas de los expertos y científicas antineoliberales, que también los hay y mejores, pues no les mueve el deseo de servir a bancos, sino al pueblo y no se les escucha; en lugar de eso, los chulos neoliberales les llaman demagogos.

Todo esto se debe a que mandan los banqueros y los poderosos, por eso la gente con más capacidad crítica está indignada y se comienza a movilizar.

La soberanía popular está bajo mínimos y la Constitución de 1978 -excepto en el asunto monárquico y temas formales y formalistas- es papel mojado, pues en ella se afirma que España es un estado social y de derecho y últimamente solo se habla de estado de derecho, para reprimir y restringir derechos, pero no lo de SOCIAL.

Las derechas conservadoras imponen su agenda. Los grandes empresarios son recibidos por el monarca, constituyéndose en gobierno de facto y se gobierna pensando solo en tranquilizar a los mercados y mientras el crédito no fluye. En lugar de crear bancos públicos, se subvencionan los bancos y se privatizan las cajas de ahorros.

Esto es insostenible. Por todo ello, creo que debemos oponernos al Pacto de Gobernanza Europeo, el llamado Pacto del Euro, que será la puntilla contra las clases populares y un libro blanco para la definitiva imposición del NEOLIBERALISMO como doctrina política y económica en la Unión Europea, convirtiéndola en el paraíso de la injusticia social mundial. Instamos pues a que no se apruebe el Pacto del Euro y nos movilicemos frente a él.