De Gaza a París, pasando por Damasco. Soluciones

 

Todavía conmocionado por el horror vivido por miles y miles de personas en París la noche del 13 al 14 de Noviembre de 2015, comienzo a escribir esta líneas. Siento el dolor de las familias y la muerte horrible de personas que disfrutando de un rato de ocio en un concierto, pudieron sentir como se disparaba sobre ellas y sin duda eran conscientes de que les llegaba el fin. Seguramente el mismo horror de niños palestinos viendo caer bombas de racimo sobre Gaza o personas inocentes masacradas en Siria, o presos del Estado Islámico cuando sintieron fríos cuchillos abriendo sus gargantas.

La nación árabe ha sido humillada en demasiadas ocasiones por el occidente colonialista, o las últimas invasiones que los pueblos árabes e islámicos han sufrido. Pero el principal pecado occidental, de EE.UU, Europa e Israel, ha sido desmantelar, perseguir, asesinar y liquidar el nacionalismo árabe laico y progresista, el socialismo árabe, el gran legado nasserista. Ha sido el financiar cofradías islámicas reaccionarias y sectas islámicas o a los Hermanos Musulmanes, al objeto de que estos quitarán de en medio a los partidos socialistas, progresistas, democráticos, laicos, pues todos ellos eran en mayor o menor medida antiimperialistas, y no aceptaban ser sumisos a los EE.UU y sus antiguas potencias coloniales Francia y Gran Bretaña.

Nunca mejor dicho, el tiro ha salido por la culata. En 2014 escribí http://portuarioenexcedencia.com/?p=1046  Por tanto la descripción de los hechos es válida y actual, pues es historia, historia que quieren que olvidemos y borrarla.

El terrorismo yihadista es cruel, ataca a todo lo que huele a progresista y sobre todo odia la libertad, los derechos humanos y el marxismo. El marxismo es su gran Satán, no tan solo los EE.UU, es más con los EE.UU se ha entendido perfectamente y ha colaborado con ellos. De hecho el gran padrino del islam radical es Arabia Saudita, el gran aliado de la OTAN en el Oriente Próximo, junto con Turquía y Jordania.

Pero de aquellos polvos estos lodos. Ahora personas inocentes europeas, personas disfrutando de un merecido ocio, son las víctimas de una cuadrilla de fanáticos que merecen todo mi desprecio. Son además mis enemigos, pues persiguen hasta la muerte a cualquier progresismo, odian al marxismo socialista y exterminan a toda persona que no siga sus imposiciones. Pero las bambas norteamericanas, francesas, británicas e incluso españolas, de la OTAN en su conjunto, siempre excepto en Afganistán, han sido lanzadas contra estados árabes laicos, siempre laicos –aún con todas sus imperfecciones- acabando de crear una criatura maligna, que no le teme a la muerte y además de muy inteligente. Muy feroz.

Israel y Arabia Saudita han sido junto con Turquía, dos actores imprescindibles para armar este teatro. Teatro de operaciones bélicas, que ahora se ha trasladado a Europa. Ya están aquí. Gracias señores de la OTAN.

Rusia lleva tiempo, algunos años ya, advirtiendo de lo que venía y que los servicios secretos y el ejército ruso conocían a la perfección. De hecho hasta ahora los rusos “ablandando” el terreno con una nueva potencialidad aérea mejor y más efectiva que la occidental, se han convertido ya en un actor imprescindible. Irán, el otro. Pero no olvidemos al denostado Hizbola libanes que está jugando un papel no menor con su disciplinado, entrenado y valeroso ejército partidario y particular, el único que ha sido capaz de derrotar a Israel hasta ahora y cuya intervención en Siria está siendo decisiva.

Me voy a mojar, veamos soluciones, que las hay.

La única solución para frenar en el terreno militar, la locura del sunnismo radical –que no lo es todo, ni mucho menos- es que el Gobierno sirio, Hizbola, los rusos y los iraníes y los kurdos, destruyan el ejército internacional del EI. Digo el ejército y sus crueles luchadores sobre el terreno, que están masacrando a las poblaciones autóctonas. La OTAN será incapaz, pues desconoce el territorio, sus soldados son meros profesionales que hasta ahora tan solo han coleccionado fracasos y son incapaces de actuar en terrenos tan inhóspitos y duros para blanquitos sobrealimentados y con demasiado que perder. Esto que digo es duro, pero es cierto.

Es parte imprescindible de la solución el resolver urgentemente el problema palestino. El Estado Palestino es de existencia imprescindible para la paz y la tranquilidad en Europa e Israel se debe retirar de los territorios ocupados y acabar con las colonias. Retirar a todos los colonos. El estado teocrático, racista y militarista de Israel debe volver a sus fronteras de 1948 o no habrá paz. No podemos estar permitiendo las chulerías y las actitudes fascistas de los gobernantes conservadores y ultra religiosos israelíes que son la versión hebrea del yihadismo. Sin una Palestina independiente y posible, no habrá paz jamás.

Hay que retirar todas las tropas occidentales, de la OTAN que ocupan varios países árabes, por cierto sin éxito. Hay que exigir responsabilidades a personajes Como Aznar, los ultra-conservadores estadounidenses, los asesores y consejeros de seguridad de los EE.UU de varias administraciones y a los poderes privados que controlan el petróleo y el mercado de las materias energéticas de los que los gobiernos occidentales y varios musulmanes, son títeres.

Se debe apoyar en el terreno y sobre el terreno a las poblaciones víctimas inocentes de la guerra. Debe acabar la doble vara de medir para con Israel y Egipto. Hay que dejar de pensar que Arabia Saudita y las monarquías del Golfo, son leales aliadas. Estas monarquías, por cierto amigas de la familia real española, no son sino unas puras y duras dictaduras teocráticas en manos de reyes corruptos y partidarios de un islam rigorista y reaccionario.

Las izquierdas. Los socialistas internacionalistas, antineoliberales y los marxistas, hemos de apoyar a los partidos de izquierdas palestinos y árabes en general. Hemos de ser solidarios con ellos y exigir a nuestros gobiernos y a la Unión Europea que dejen de ser perseguidos. Hay que ayudar a recuperar el legado de Nasser, de Bumedian, de los intelectuales marxistas palestinos y egipcios, marroquíes y tunecinos. Hemos de denunciar los gravísimos errores de la OTAN y exigir el fin de las agresiones. Hemos de exigir una política exterior absolutamente diferente y multilateral.

Todo eso o nadie podrá frenar atentados de personas que no temen morir.

Carlos Martínez

Politólogo

Cuando las multinacionales y los bancos imponen su política: La gran mentira, el gran negocio.

 

Desde hace un tiempo bastantes economistas -sobre todo británicos- y diversos movimientos ciudadanos como Attac o la propia Alternativa Socialista humildemente, estamos advirtiendo que la crisis, no solo no se ha ido, sino que tiene todas las papeletas para regresar, a España sí, pero también en Europa así como globalmente, pues las potencias emergentes están igualmente en su diana, de hecho, están siendo sus impulsoras.

Nos preguntamos ¿Pero qué pasa en el mundo? Pues se trata de un contagio mundial. Ocurre que 2000 billones de deuda son insostenibles y el sistema financiero apunta nuevamente al colapso pues necesita más inyecciones de liquidez. La única conclusión posible es el fallo del capitalismo, hablemos con propiedad. Es tal y como ya predijo Karl Marx la crisis de un sistema basado en la desigualdad, la explotación de las personas y el consumo sin tregua ni medida de todas las energías y materias primas de la tierra. De la explotación de la naturaleza sin miramientos, cuidado ni tregua y de sacar todo lo posible de las personas, en beneficio de minorías poseedoras. No podemos hablar de otra manera, ni disimular, ni seguir engañando a las gentes. Es lo que hay y punto. No es demagogia, los demagogos son los que ocultan, engañan, niegan y cantan la fortaleza del capitalismo. Pero para salvaguardarlo deben recurrir a fondos públicos y a restringir derechos y democracia.

La dirección del mundo occidental, está en manos no de parlamentos, eso es falso(al menos en Europa y las potencias centrales), sino de grandes empresas, conglomerados y fondos financieros. Estos son los propietarios de los medios de comunicación e imponen su cultura y su visión -la de sus propietarios- al objeto de imponer leyes, modas, partidos o destruyen lo que les estorba. Siempre encuentran recambios. Por tanto pretender luchar contra la austeridad por ejemplo y no tener un programa socialista, una organización socialista superadora del capitalismo, es pretender gobernar, para hacer la caridad que las multinacionales te permitan. Hablemos de una vez con crudeza, pues no estamos para juegos.

La crisis que seguimos sufriendo en el estado español, ha pasado de los seis millones de paradas en 2009 a las tres millones de personas pobres sin ningún apoyo social, los millones de trabajadores y trabajadoras pobres y precarias y el empobrecimiento general de las clases populares. ¿Qué es lo que ha urdido el sistema para perpetuarse en España?: romper la izquierda e inventar Ciudadanos. Seguir apoyando a Rajoy, pero buscar un sustituto por si acaso, capaz de gobernar con PSOE o PP para que nada cambie.

La crisis sigue y lo hace imponiendo la desigualdad. Una desigualdad creciente en su España. La marca España PP y grandes empresas, más partidos afines es la que permite construir un Estado, con una economía débil; sumisa a la Europa alemana y que depende para la inversión casi exclusivamente de los capitales extranjeros. Un estado con un débil mercado interior excepto en periodos ocasionales, excepcionales y con un empleo nuevo de tan mala calidad y mal pagado que no permite a su vez crear más empleo por parte de pymes y negocios familiares de servicios, comercio e industria ligera. Empleo de mala calidad, a pesar de las mentiras de Rajoy es empleo que no crea empleo, pues las empresas necesitan clientes y los clientes solo pueden sobrevivir y cuantos más jóvenes son las personas, en peores condiciones.

Con respecto a 2013, Rajoy y las políticas impuestas por “el mercado” y la Unión Europea como todo logro exhiben que se han creado sobre el papel 434.000 empleos. Pero las cotizaciones sociales con respecto a esa fecha solo han sido de un 0,96% superiores, lo cual indica la pésima calidad de los trabajos y como una gran parte de ellos son en negro. Obreras y obreros pobres para sustentar una economía pobre en la que sin embargo se enriquecen los ricos, los empresarios sin escrúpulos, los inversores extranjeros, los productores de comida basura barata y los delincuentes de cuello blanco o chupa y coche de gran cilindrada.

Lo que se ha impuesto es una devaluación salarial sin precedentes que encima impide la creación de buenos empleos y de paso pone en peligro el sistema público de salud y el futuro de las pensiones.

Por tanto, lo prioritario es la lucha contra la austeridad, lo cual significa también denunciar el capitalismo y volver a hacer propaganda socialista. Volver a ilusionar a las clases trabajadoras con un futuro mejor y con la recuperación de su dignidad, sus derechos, su seguridad, seguridad en una educación pública, una sanidad pública y una vejez digna. Las y los jóvenes de nuestros días no tendrán vejez digna de seguir así las cosas. Luego no entiendo como padres que dicen amar a sus hijos puedan votar al tripartito neoliberal, a las derechas conservadoras o al socioliberalismo castrado, que no van a revertir la tendencia pues creen en la necesidad de la austeridad y consideran la inversión pública –en España una de las más bajas de Europa- como un gasto.

Tampoco los inventos. La oligarquía dominante es un clásico. Es cierto que el panorama induce a pocas alegrías. Marketing en lugar de ideas, discurso y trabajo serio. Pero lo cierto es que las palabras que dijera hace ya decenios Pablo Iglesias el gran apóstol socialista y organizador obrero, sin organización de la clase, sin un partido obrero, sin sindicatos combativos y organizados a la vez, nada será posible.

Hemos regresado al capitalismo “manchesteriano” del siglo XIX, nada pues más antiguo que las recetas neoliberales, conservadoras o de Ciudadanos, por ejemplo. Hemos regresado a los jornales, las proletarias que sin saber que lo son trabajan como burras en tiendas de Zara, en grandes superficies o hacinadas en centros comerciales insalubres y repletos de personas, muchas tan pobres como ellas mirando, pasando en tiempo y paseando, pues no pueden comprar y si lo hacen es de rebajas o lo más sintético y barato posible.

Si nos podemos tomar una caña, nos la servirá un camarero que igual es grado en Trabajo Social o Bellas Artes, contratado o contratada por dos horas diarias, un mes de contrato, pero trabajando diez horas y haciendo lo que antes hacían dos camareros profesionales cobrando cuatro veces más. Esa es la sociedad que Rajoy, pero antes Zapatero nos han construido a órdenes del IBEX, las multinacionales privadas, siempre privadas y la banca subvencionada por el Banco Central Europeo.

Por eso desde el socialismo democrático llamamos a derribar esa muralla del austericidio impuesto por los poderosos, por los poseedores.

Construir izquierda es labor de corredoras y corredores de fondo

Hace un cierto tiempo los medios privados televisivos y ciertos digitales han impuesto la política espectáculo. Ahora con la proximidad de un proceso electoral el espectáculo se dispara. Desde fechas pre-electorales e incrementadas ya en  electorales, se han disparado las iniciativas políticas del corto plazo, la rueda de prensa y la tertulia televisiva. El marketing frente a los mensajes y el discurso. Los segundos en televisión antes que reflexionar en un artículo y/o tratar de crear opinión en una asamblea ciudadana o sindical. El fichaje “estrella” antes que la persona constante y comprometida. El joven brillante de clase media antes que la víctima de la crisis o la persona que sabe que es fichar para poder salir del trabajo; que te despidan o soportar un jefe privado autoritario o a una jefa de servicio antipática. O saber lo que es montar un empleo autónomo y no llegar a fin de mes tras pagar seguros e impuestos.

La tarea política efectiva no se hace en despachos, ni con “funcionarios” del partido. Se hace el club deportivo, la asociación social, el club del pensionista o en el bar de la esquina, además de en el sindicato o la calle, pues el PP se ha cargado las colas del paro, mediante visitas concertadas. Haciendo trescientos kilómetros o más en un día para visitar compañeros y dar ánimos o convencerles de la necesidad de remar juntos. Quemarte las pestañas redactando mociones y propuestas o asesorar a costa de tus horas libres a municipios pequeños o concejalas de la oposición. No es el brillo lo que hace la luz. La luz, la energía la produce el día a día y las personas que nunca sacan en la sexta televisión.

Para que las Marchas de la Dignidad salgan a la calle y meter un millón de personas en Madrid, hubo que patearse pueblos, estar en asambleas, organizarlas y poner dinero del bolsillo propio, aunque sea a costa del subsidio del paro. Eso es lo único que garantiza el ser y el estar. Los líderes artificiales acaban cayendo o vendiéndose.

Me da la impresión de que en el progresismo transformador, nos hemos vuelto locos. Tan locos que después de varias huelgas generales, el 15M, las Marchas de la Dignidad y las luchas contra los desahucios y la pobreza, solo hemos logrado según parece, que un partido trampa y de derechas cono C.s (ciudadanos) esté levantando cabeza apareciendo como el adalid del cambio.

Las izquierdas hemos caído en una suerte de carrera por el exclusivismo y la identidad partidaria, o más bien la exclusiva confianza en los de mi célula o mi círculo, frente al análisis social y las necesidades de la gente. Estamos en una guerra de descalificaciones totalmente alejada de lo que fue el ejemplo del Frente Popular.

Los partidos son imprescindibles y son un arma organizativa de las clases trabajadoras y populares insustituible. Pero estos momentos exigían confluencia real. Por eso quienes la han impedido serán los responsables de la recuperación del bipartidismo el alumbramiento del tripartidismo y la inutilidad del cuatripartidismo -que al sistema ya no le molesta-  tal y como los medios neoliberales demuestran día a día.

Exigir que todas y todos debemos ir a las elecciones, bajo unas siglas que son las propias de un partido en exclusiva, no solo es prepotente e irreal, es sencillamente no reconocer la realidad democrática de la pluralidad de la izquierda. Subirse a un proceso de confluencia popular y en común, para después ir al copo de las candidaturas y las cabezas de lista es sencillamente falsear el proceso. Los procesos de unidad de las fuerzas progresistas y avanzadas como fue el Frente Popular o la Unidad Popular chilena son entes colectivos con un nombre común que no elimina a nadie y une a todas las fuerzas sociales y políticas que lo apoyan. Por tanto no se ha querido la confluencia, es mentira. Pero lo que no entendemos es porqué en Galicia si, en Cataluña si, incluso en País Valenciano tal vez si y en el resto del Estado no. Pablo Iglesias Turrión y su equipo tienen mucho que explicar, por muy superiores que se crean. Pero IU tampoco ha entendido la cuestión. Es cierto que lo intentó, pero luego ha vuelto a las viejas andadas de copar un proceso de unidad política y popular. La enseñanza de este sálvese quien pueda es que los demás debemos apostar por lo mismo en un futuro. Porqué se han roto muchas ilusiones y credibilidades.

A pesar de todo, no podemos consentir que un partido corrupto, autoritario y que solo defiende los intereses de los poderosos, la burguesía y las multinacionales siga dominando el estado español. A este partido el IBEX le ha creado ya su sustituto y su cara amable que hará posible una gran coalición, si el PP falla, que sea posible y permita que la nueva derecha, pero no por ello menos derecha y neoliberal de C.s pueda gobernar con un PSOE socioliberal y timorato, que siempre arma programas políticos electorales de centro-izquierda, para acabar haciendo políticas de centro-derecha y liberales, profundamente liberales cuando no neoliberales.

No sé a estas horas como lo haremos, pero hemos de evitar in extremis, que la derecha y el liberalismo radical vuelvan a gobernar este Estado. Por el bien de nuestros hijos, de nuestros abuelos, de la justicia, la equidad y la democracia. Por el bien de las mujeres y por el de una juventud con un 53% de paro. Para frenar el TTIP e impedir que continúen las privatizaciones y la dictadura de los fondos financieros y la banca.

Este país necesita una pasada por la izquierda. Una lucha clara y determinante contra la austeridad y una nueva constitución republicana. Plantarle cara a la Unión Europea alemana y anti-social que sufrimos. Cambiar el modelo productivo. Recuperar los servicios públicos y los bienes públicos robados en favor de manos privadas.

Necesitamos de una fuerza socialista democrática tan contundente con los poderosos como amable y regeneradora. El socialismo, solo lo pueden traer los socialistas democráticos y en libertad, pero aclarando primero que afirmar ser socialista y no ser republicano de verdad, estar por la nacionalización de sectores estratégicos y creer en la necesidad de la lucha de clases, desde la democracia, pero también desde la coherencia: es ser un impostor.

El socialismo democrático, no exige pedigrí y años de militancia. No. Puede ser asumido por personas provenientes de otras escuelas de pensamiento y experiencias de lucha. Pero los socialistas siempre hemos dicho, afirmado y firmado como lo que somos, socialistas. Desde los orígenes pre-marxistas y marxistas. Democráticos pero igualitarios y redistribuidores. Construir ese socialismo liberador, es una carrera de fondo, que no polvo de estrellas.

Mientras tanto, hay que frenar a las derechas ya, en Diciembre. Hay que cambiar. Hay que redistribuir y hay que frenar la maldita “austeridad” que no es sino que los ricos, sean más ricos, las multinacionales sean quienes dicten las leyes e impongan su ley y que los derechos laborales sean cercenados al objeto de que las personas volvamos a trabajar por un plato de sopa, un puñado de higos o una vida sin dignidad con jornales de miseria. Porque han vuelto los jornaleros, ya no solo al campo y a las obras, sino al supermercado, el bar, el hotel, la tienda o las oficinas de los brókeres y los centros financieros e informáticos.

Grito contra la “austeridad” basta de incrementar la pobreza

 

Ante estas próximas elecciones generales, todos los partidos preparan sus planes a favor del empleo y por el crecimiento económico. Unos desde posiciones liberales, otros desde posturas “medio-pensionistas” o neo-blairistas y otros desde posiciones cercanas a la socialdemocracia. Pero ninguno afirma con veracidad a los pueblos del estado español la realidad con la que se van a encontrar.

Hay proyectos de la derecha liberal de más “reformas” es decir nuevos recortes encubiertos. Proyectos de contrato único y por tanto seguir cargando la recuperación capitalista sobre las malas condiciones salariales y la contratación basura de por vida, que si son realizables, pues es lo que impone desde la oligarquía española, el capitalismo alemán, la City, el banco central europeo y la Unión Europea. Proyectos de recuperación de las ayudas e inversiones públicas y sociales, así como un ligero repunte del sector público y banca pública (En Alemania, Francia e Italia etc. hay banca pública) como panacea, así como no dejar tiradas a las personas sin prestación alguna, cada vez más numerosas.

La derecha advierte, que esos proyectos solo serán realizables en una pequeña parte, incluso perdiendo ellos las elecciones, lo cual no solo es de desear, sino de esperar ¿Por Qué? Pues porque saben que el estado español carece de moneda propia y por tanto de la capacidad de emitir moneda además de un banco central (Banco de España) dependiente de los poderes financieros, que ellos controlan y que encima no está ligado al control político y por tanto popular y democrático.

Por eso todos engañan, unos porque disimulan sus recortes y hablan de crear empleo como el PP pero sin decir que será empleo basura, con sueldos de hambre y que incrementará las personas trabajadoras pobres. Un empleo digno del de los años sesenta del siglo pasado en la España franquista, desea imponer la derecha política y económica, a pesar de que ya los derechos laborales son papel mojado. Ciudadanos el partido liberal-españolista, la derecha liberal disimulada y fraudulenta, apoya el despido libre por medio del contrato único, el copago sanitario, pero ojo, también el TTIP. La ex socialdemocracia y la pre socialdemocracia nueva y novedosa, apoyan medidas distintas, lógicamente más sociales y más o menos radicales, pero en el caso del PSOE acepta partes importantes del TTIP así como todas las directivas y reglamentos neoliberales de la Unión; los tratados europeos y eso hace ver que no cumplirán sus promesas. Los tratados de la Unión que ellos han apoyado, reman en dirección contraria y además prohíben las políticas socialdemócratas. Otra fuerza emergente con un programa ciertamente más social y con más nervio, tampoco pone el dedo en la llaga. Hay en la izquierda, quien ha inventado una suerte de macro-PER que en este caso si es una medida realizable al igual que fórmulas de salario social que PSOE y PODEMOS también proponen y la verdad eso es mejor que seguir como estamos. Salario social en sus variantes, planes de empleo, incluido el de empleo garantizado y que Bankia siga siendo pública y la banca pública haga llegar el crédito a pymes, autónomos y familias. Además de medidas de regeneración democrática.

Pero ¿Qué es primero? la palanca que conecte con las clases populares, al objeto lograr el apoyo a las víctimas de la crisis o simplemente construir una maquinaria electoral para vencer elecciones en plan atrápalo todo  y después ver como lo hacemos, que recetas utilizamos para curar el cáncer austeridad-paro-pobreza-salarios de vergüenza y encima corrupción-autoritarismo y democracia de nula calidad. Mis reflexiones me inducen a proponer:

-En primer lugar no engañar. Mientras el Banco Central Europeo no esté sujeto a control político y los Tratados de la Unión no sean al menos revisados, solo pondremos tiritas y aspirinas para combatir el cáncer.

-En segundo lugar denunciar con claridad a los verdaderos responsables de la pobreza y la austeridad, que son la cutre pero insaciable oligarquía española que ha sacado sus garras de forma inmisericorde y sin embargo ya casi nadie denuncia. Esta, incluye las familias banqueras que controlan los resortes de poder; a una gran patronal que vive al albur de las subvenciones y contratas públicas, pero predica el liberalismo decimonónico o a “los inversores extranjeros” que imponen la desaparición de las condiciones laborales y que no son sino fondos de inversión capitalista o millonarios estrafalarios y endiosados, cuando no mafiosas reconvertidos, que creen ser los amos y muchas veces ciertamente lo son.

Pero a las personas empobrecidas y excluidas los nuevos radicalismos, que no izquierdas, les han hablado tan solo mal de los políticos, de la casta y cierto hay políticos corruptos, inútiles, chorizos y autoritarios, cierto. Pero mientras tanto, la oligarquía olvidada ha vuelto a tomar posiciones gracias a la crisis de 2008 y las grandes familias capitalistas, vuelven a ser intocables e insaciables. Tal vez, para que no se asusten, se puede tener la tentación de pactar con ellos alguna subidilla de impuestos, alguna vuelta atrás en ciertos recortes, alguna medida social, así como ligeros incrementos de inversión en sanidad y educación públicas. Esa tentación, solo puede acabar en desastre para las clases populares. Por tanto al pan, pan y a las grandes fortunas ponerlas en su sitio.

-En tercer lugar mientras no construyamos otra Europa, nos enfrentemos a la Europa alemana y a los jerarcas financieros que controlan de forma autoritaria y mafiosa el Banco Central Europeo. Mientras el Banco Central Europeo no sea controlado por la democracia y los gobiernos, poco, muy poco de lo prometido, se cumplirá.

Por tanto o hay otra Europa muy diferente, más social y regida por elementos de control popular y democrático en lugar de por una eurocracia ni electa ni democrática y profundamente antisocial o ningún programa de centro-izquierda, se puede cumplir.

Los socialistas democráticos europeos –una vez más aclaro que cuando hablo de socialistas y socialdemócratas, no estoy hablando del socioliberalismo de la “tercera vía” blairista- estamos alzando la voz contra la austeridad y eso es lo que ha llevado a Jeremy Corbyn a vencer las elecciones internas del Partido Laborista, o a Oskar Lafontaine -que es la persona con unas posiciones más clarividentes hoy en la izquierda mundial- a hacer un claro y duro discurso contra el Banco Central Europeo y denunciar la moneda única, por mal construida y por ser un factor de desigualdad y estar hecha tan solo a la medida del marco alemán. O eso, o tan solo nos quedarán las soluciones del mal menor, como en Grecia o Portugal, aun siendo avances claros.

Pero es que Corbyn en Gran Bretaña, tiene moneda propia y banco central propio y puede emitir deuda o moneda, si es necesario y Lafontaine vive en una Alemania que al fin y al cabo, es como si la tuviera, pues el euro baila a su favor. Por tanto serían posibles programas anti-austeridad en Gran Bretaña y Alemania (muy difícil dada su posición económica más favorable a costa nuestra) de vencer la izquierda y ojalá así ocurra por el bien de Europa. Pero en el sur de Europa, el dogal, la bota, la dictadura de los mercados es más dura todavía. No tenemos soberanía económica y a este paso tampoco la tendremos popular. Por eso desde el socialismo democrático lo más claro que podemos decir para no engañar a nadie, es que hay otra Europa o hay muy poco margen. Hemos de conseguir otra Europa. Porqué la culpa no es Europa, es la excusa. La construcción europea se basa en el dogma liberal. No es democrática en sus instituciones y tiene un parlamento que es un puro teatro.

¿Quiere decir esto que hay que estar contra la Unión Europea?… Pues contra de esta Unión, sí. La UE solo tiene un objetivo y es destruir el estado social y el bienestar y transformar la Europa de la Unión en un mercado “competitivo” en el mundo a costa de acabar con las conquistas sociales europeas, o mejor dicho de las clases obreras europeas y de sus sindicatos y partidos, conseguidas tras más de cincuenta años de lucha. Un neoliberalismo rampante es la única doctrina autoritaria que el sistema consiente. Por eso las izquierdas europeas, nos hemos de unir y crear frentes de los pueblos, o cualquier elección democrática en Europa es ya papel mojado. La clave del éxito de la extrema derecha en Europa, que ellos si se atreven contra Alemania y el BCE aunque el problema es que son la cara de otro capitalismo duro y cruel aunque lo disimulen y para ello impulsan posturas xenófobas y racistas que imponen ante el abandono de las clases pobres que olvidadas y humilladas por la austeridad, deben competir en prestaciones con extranjeros de otras culturas y otro color.

Los derechistas, liberales y ex socialdemócratas han destruido el estado social y la democracia europea. Han introducido las privatizaciones obligatorias y están regalando la Unión y sus estados a las multinacionales privadas extranjeras preferentemente. Es toda una estrategia a largo plazo para destruir las izquierdas y acabar con la cultura obrera, la cultura de clases y la solidaridad popular. Con trabajadores semi-esclavos que solo pueden pensar en su supervivencia y en no reivindicar para no ser despedidos. Es la privatización del estado y de la política. Por eso si al menos no denunciamos esta situación, no podremos avanzar.

Si no rescatamos el orgullo de las clases trabajadoras, si no impulsamos la lucha de clases, desde la democracia y las movilizaciones, el discurso y la ilusión, si no volvemos a recuperar el orgullo de ser obreros, trabajadores, la gente que produce y crea, las personas que inventan o trabajan, no podremos organizar a un pueblo consciente, un pueblo de izquierdas y el orgullo de clase, no se construye desde el victimismo.

Por eso hemos de llamar a combatir la austeridad criminal que se nos impone. Por eso hemos de rescatar y reescribir el socialismo democrático. Por eso hemos de refundar el socialismo para que vuelva a estar inmerso en la lucha de clases. La lucha de las personas pobres ante tanto atropello y humillación. Un socialismo enraizado en el pueblo y con las víctimas de la crisis. Un socialismo que forma parte de la historia de Europa y que realizó tantas conquistas, hasta que cayó en manos de oligarquías cómplices y colaboracionistas de los bancos, los EE.UU y los oligarcas económicos, las grandes empresas multinacionales. Y así sin ideas ni capacidad de ilusionar se conforma con gestionar, lo que le permiten. Un socialismo que desde la democracia impulse el cambio y el reparto de la riqueza, la cultura y la libertad. Que conecte con jóvenes precarizados y sin expectativas vitales, que se está criando ya sin las ventajas sociales y los avances laborales de sus padres y de sus abuelos. Que sea capaz de vencer unas ideas tan anticuadas e injustas como las conservadoras y liberales. Que se reconozca ese precariado juvenil como lo que es, el nuevo proletariado mal pagado y sin derechos, que debe volver a conquistar su dignidad.

Carlos Martínez

Alternativa Socialista

Las vacas socialistas

Cuando se habla de la gestión municipal y de cómo los ayuntamientos surgidos en estas últimas elecciones municipales, están cambiando las cosas en los municipios, pocas veces se piensa en aquellos que gobiernan el 90% de territorio del estado español.
Los municipios rurales, son los grandes ignorados. No solo sufren envejecimiento y discriminación –pues sus vecinas y vecinos reciben proporcionalmente menos servicios públicos que los urbanos- sino que además están sufriendo un proceso de despoblación, peligroso, muy peligroso para la defensa del ecosistema y la soberanía alimentaria. La industrialización agraria a gran escala, junto a la invención de una nueva agricultura transgénica, química infectada de productos híbridos artificiales y cancerígenos que en ganadería bate tristes records. Está agro-ganadería artificial que muchas personas deben cultivar, al objeto de sobrevivir, junto con la nefasta PAC o política agraria común de la Unión Europea, destruyen nuestro modo natural de vida y alimentación. Una PAC que ni es agraria, ni es común, ni menos europea, pues está al servicio de las grandes multinacionales del sector. Toda esta mezcla acaba con nuestros pueblos.
A pesar de ello, hay otros modelos de gestión agraria, como el de Carcaboso en Extremadura, uno de los municipios pioneros en ser libre de productos transgénicos, gobernado por una joven alcaldesa Lorena Rodríguez ecosocialista y extremeñista, que tuvo un gran maestro en el arte de luchar por la tierra y la agricultura ecológica y natural.
Hay vacas socialistas. Sí. En Almaraz de Duero, José Martin alcalde por Ahora Decide/Alternativa Socialista ha impulsado una ganadería comunal y pública, socializada y de propiedad municipal, que crea poco a poco empleo, limpia los terrenos comunales, mantiene el equilibrio ecológico de tierras públicas y de paso comienza a crear recursos para un pequeño municipio rural zamorano, evitando su muerte. Las vacas socialistas son toda una metáfora del intento heroico, pero posible de pequeños pueblos que se niegan a desaparecer. A veces las vacas socialistas (pues es un impulso de un socialista, enfrentado al bipartidismo y a un lerdo aparato provinciano socio-liberal) pueden ser un ganado público o pueden ser dotar de servicios públicos y cuidados municipalizados, que no privatizados, para atender a una población muy envejecida de la Castilla y León profundos, que todavía crean más empleo.
Así, con la tranquilidad y la dureza de pedernal leonesa, alcaldes y alcaldesas socialistas, crean en Zamora o en Extremadura o en otras regiones, ejemplos de defensa de lo público y de expansión y extensión del sector público o bien de apoyo público a pequeños labradores locales, al objeto de garantizar la vida. Muchas veces la solución pueden ser las vacas socialistas o tierras sin transgénicos o el cuidado de ancianos que lo dieron todo, por parte de jóvenes que de paso tienen futuro.
El apoyo a la economía social y alternativa, la iniciativa de pequeños agricultores creando calidad, frente a la mierda alimentaria con la que nos inundan las multinacionales. Mierda que está siendo engullida por las clases populares, por la clase obrera empobrecida, que solo tiene acceso a productos baratos y/o de baja calidad, debido a los recortes salariales, los empleos basura, la precariedad y el paro. Un estado desigual, en una Europa más desigual. Una opción de clase. Ya que las clases trabajadoras son catalogadas de consumidores baratos por las grandes superficies, pues creemos productos baratos semi-elaborados y hagamos negocio engordado e inyectando colesterol a los pobres. Total. Esa es la máxima de un gran negocio aliado de empresas químicas, farmacéuticas y comercializadoras-distribuidoras.
El mundo también se cambia a base de pequeñas cosas. Pero todo eso puede desaparecer si el TTIP, arrasa a las vacas socialistas en beneficio de vacas capitalistas engordadas a base de piensos transgénicos, hormonas y vitaminas artificiales. Las vacas capitalistas son un gran problema para la salud, pero también para la democracia y la posibilidad de construir una sociedad más justa. Por eso es imprescindible volver a luchar por la soberanía alimentaria. Pero para que exista la soberanía alimentaria y dejemos de alimentarnos con productos veneno y falsos, hace falta que existan agricultoras, ganaderas, agricultores y pueblos.
La apuesta pública por una agricultura y ganadería que sea social, libre de transgénicos y fitosanitarios venenosos, es imprescindible, pues de lo contrario el mundo agrario, se ve obligado a cultivar lo que le ordenan y encima a cambio de tan solo supervivencia, en el mejor de los casos. Agricultores pobres, creando frutos inventados en laboratorios para pobres, haciendo ricos a los comercializadores y a los propietarios de las grandes empresas de abonos o “semillas seleccionadas”. La agricultura también se ha convertido en una suerte de nueva esclavitud. El campesino ha pasado de ser el aparcero del cacique o del señorito, a serlo de la gran superficie.
Por eso se deben defender con uñas y dientes a las vacas socialistas de Almaraz de Duero. Por eso personas como José Martín, deben marcar el camino de una nueva sociedad. Ojala hayan muchas y muchos Lorena Rodríguez y Pepe Martín.