Ante lo que se nos viene encima y se silencia

Acabo de leer un brillante artículo de Marco Antonio Moreno en El Blog Salmón acerca de la crisis financiera más la que de nada más y nada menos afecta al Deutsche Bank que se encuentra a punto de dar un grandísimo disgusto. Las bolsas bajando y Arabia Saudita entrando ya en dificultades a causa de las bajadas del crudo, que ellos mismos han provocado. Una ruina en Arabia Saudita crearía muchas dificultades a muchos bancos y fondos de inversión, de varios Estados occidentales.

Claro alguien puede pensar que a él que le afecta la caída de las bolsas, un banco alemán o la quiebra de un jeque árabe. Pues afecta y mucho. Todo esto, va a significar reducción de beneficios de empresas y bancos y por tanto despidos. Porqué la solución siempre es la misma, despedir trabajadores, succionar a la clase obrera y reducir servicios, derechos,impuestos a los de arriba. Jamás reducir sueldos de los directivos o activos de las accionistas mayoritarios. Estamos hablando todo esto, en le marco de la economía capitalista.

La recesión económica mundial que ya está aquí está provocando miles de despidos de trabajadores de banca en Alemania y eso es muy preocupante. La Eurozona no levanta cabeza, con una Grecia moribunda, una Francia enferma, una Alemania con fuerte resfriado y un estado español débil y sin ideas de futuro, ni capacidad industrial ya. Una España dedicada al turismo y al ladrillo por quienes diseñan la economía europea. Pero también por la oligarquía española dominante, el establishment de Madrid, fuertemente rentista y especulador.

Y mientras todo eso -el repunte de la crisis financiera- tiene lugar, en Madrid se establece un teatro sobre si se pacta o no pacta un gobierno pensando en sillones a repartir o en medidas algunas de las cuales no se van poder tomar pues hay otras prioridades sin atender.

Tal vez la discusión sería en lugar de la que hay establecida, el estudiar como se capea el temporal o el tomar medidas para evitar que la nueva recesión capitalista vuelva a ser pagada por las clases populares, por la clase obrera. Es decir no volver a tomar medidas neoliberales para “superarla”.

¿Que necesitamos en este momento? En mi opinión, fuertes y combativos sindicatos obreros y partidos de clase inteligentes, no sectarios pero con principios e ideas más allá de las que tan solo pretenden capear el temporal, pero no cuestionar el porqué estamos donde estamos y en lo sustancial no hemos avanzado nada y el poder el poder real, sigue estando en manos de los de siempre.

Con otro agravante y es que los bancos fuertes, las grandes empresas del IBEX y los fondos de inversión, gestionados todos ellos fuera de España y con múltiples intereses, no les importa ya lo que nos pueda pasar o quien gobierne. Por dos razones, la primera porque si no les interesa lo que hay, se van a invertir en otros lugares y punto. La segunda es que con una gestión globalizada y con unos capitales volátiles y sin control político ni gubernamental alguno, los poderosos van a ejercer un chantaje sin misericordia o lo dicho, buscar otros nichos de negocio.

Por tanto necesitamos una respuesta politica fuerte, a ser posible coordinada con otras potencias europeas en dificultades y con unas clases populares movilizadas. Nosotros mismos hemos contribuido a destruir el orgullo de clase y nuestros instrumentos socio-políticos de defensa y organización.

Estamos donde estamos tambien porque no hemos sido capaces de ejercer una docencia sobre el pueblo, las clases trabajadoras y educarlas en la medida de nuestras posibilidades en la resistencia, la dignidad y la conciencia de clase. La cultura neoliberal imperante, nos domina, nos controla incluso la indignación y encauza nuestra protesta y voto protesta.

Por eso hacen falta unas ideas fuerza sencillas y claras, pero a la vez transformadoras. Hace falta soñar en una sociedad diferente y trasladar ese sueño. Hace falta que los sindicatos de clase, se vuelvan a creer que son sindicatos de clase y existe la clase obrera. Existe el precariado, existe la lucha sindical, que no consiste tan solo -ni mucho menos- en negociar en las moquetas acuerdos confederales. Pues luego esos macro-acuerdos ni la mayor parte de los grandes patronos, y no tan grandes, los respetan, ni los trabajadores y trabajadoras tienen suficiente fuerza para imponerlos.

Por eso no será con marketing y encuestas, con estudios sociológicos y mensajes según la mercadotecnia politica aconseje, como se lograra luchar por la igualdad. Porqué la igualdad no es tan solo una cuestión de sexos, géneros o identidades personales, la igualdad es que todas y todos somos iguales y por tanto no deben haber explotadores, ni explotados. Se que esto a muchos ilustrados de clase media les provocará la risa. Pero sin sueños, sin ideales no hace politica, al menos en la izquierda. La izquierda, es la que le planta cara a la derecha. Por eso la izquierda, no es tolerada y se le divide, trocea, persigue y si se puede se elimina.

Poderosos centros de pensamiento derechista y neoliberal, están dedicados tan solo a combatir el socialismo. Hay que ver el susto que Bernie Sanders les está dando en el centro del imperio y lo está haciendo porqué es socialista y se muestra orgulloso de ser socialista. Bueno otro día hablamos de lo que es y no es el socialismo. Bernie si tiene claro que debe hacer un socialista democrático, tanto que Pedro Sanchez todavía no le ha apoyado.

Pero desde aquí y con honradez advertimos que nuevamente viene una recesión capitalista y que las fuerzas del mercado y sus aliados, quieren que los de abajo, las clases trabajadoras, la volvamos a pagar. Eso es lo que hay que enfrentar ahora, esa es en mi humilde opinión, la prioridad.

Marketing sustituyendo ideas. El mercado entra en politica de cambio

Si algo es cierto, parece lo es que la antigua solidaridad entre las izquierdas en momentos históricos intensos o frentes antifascistas -ahora sería antineoliberales- se ha perdido. La cultura neoliberal ha penetrado hasta la médula a las fuerzas de progreso y cambio introduciendo la competitividad y competencia furibunda. El querer destrozar al otro y hacerse con su “nicho de mercado” osea la muerte de las ideas y el triunfo del marketing. Recuperando el discurso socialista, democrático y antineoliberal, estamos recuperando también la solidaridad.

No he de callar. Derecho a discrepar

Siempre que reflexionas en voz alta sobre Podemos y manifiestas alguna duda, disconformidad o critica, te sale un fans o un comisario político poniéndote a caldo. Muchas veces recurriendo a la descalificación e incluso al insulto. La verdad estoy harto de tanta falta de respeto por la libertad de expresión y la democracia. Yo tengo derecho a criticar a Podemos si en algo no estoy de acuerdo, o al PSOE al que critico en casi todo o a IU, CiU, el PP o a los curas.

Creo que se debiera pedir un poco de respeto. De todas formas los socialistas hemos tenido muchas persecuciones a lo largo de la historia y no siempre por parte de la derecha. Debate de ideas y propuestas, si, pero amenazas veladas o insultos o descalificaciones no. Orgulloso de ser socialista, republicano, rojo y de Alternativa Socialista.

www.cli-as.org

¿Es posible en estos momentos la unidad de la izquierda?

¿Es posible en estos momentos la unidad de las izquierdas? ¿Realmente es unidad de las izquierdas que alguien disuelva las distintas escuelas de pensamiento? ¿Garantiza un partido único la unidad, la democracia interna y la democracia?
Esta situación -partido único- no es la de la tradición del Frente Popular en la España de la II República, ni siquiera la de el Gran Polo Patriótico de Venezuela, menos la del Frente Amplio de Uruguay.
¿Tienen derecho las ciudadanas y los ciudadanos a votar según sus ideas?
¿Es democrática la existencia de varios partidos de izquierda que representen diversas formas de pensar y de hacer política? ¿Porqué a personajes como Salvador Allende u Olof Palme no se les ocurrió nunca exigir la disolución de otros partidos de izquierdas, a pesar de que los suyos eran mayoritarios? Palme además a pesar de la posición hegemónica de su partido, mantuvo excelentes relaciones con los comunistas suecos.

Claro, la unidad de acción de las izquierdas, primero se debe hacer entre partidos de izquierdas y que se reclaman de la izquierda. En segundo lugar el partido único, deja mucho que desear en la mejora de una democracia real y normalmente los ejemplos históricos precedentes son muy negativos, dictatoriales o para olvidar. En tercer lugar los modelos de más éxito social y político en estos momentos lo representan dos socialistas democráticos clásicos y veteranos, Corbyn y Sanders que si están haciendo temblar el corazón del establishment del imperio.
Como no pretendo tener razón, ni menos imponerla, me hago estas preguntas. La respuesta se la debe dar cada cual.

Solo avanzo que la democracia y el hegemonismo están reñidos en numerosas ocasiones. Que la tradición socialista siempre ha convivido, aunque haya sido conflictivamente con otros partidos de izquierdas, pero nunca en situaciones normales ha ejercido la fuerza frente a otras escuelas, ideas y partidos de la izquierda. La construcción de una pata socialista democrática, real, transformadora, de clase y ligada a la tradición obrerista, marxista y democrática de Pablo Iglesias, que desde luego, -el PSOE no encarna-, debe ser articulada por personas socialistas, orgullosas de serlo y vinculadas a las nuevas formas de entender la política, la lucha de clases y el ejercicio del poder educadas en los valores socialistas.

La aportación del socialismo democrático, será constructiva e inclusiva. Pero como a Bernie Sanders, no nos importará tener momentos de de aparente soledad o debilidad. Al final el socialismo democrático es lo único que puede voltear el sistema. Personajes como Oskar Lafontaine son de los únicos que en estos mementos tienen en su cabeza una idea clara de que hacer con Europa, con esta Europa injusta, nada democrática, antisocial y construida para el beneficio de las multinacionales, las grandes fortunas y una desigual distribución de la riqueza.

A las y los socialistas

Este escrito – desde mi libertad de expresión y opinión política-, esta dirigido tan solo a personas socialistas, socialistas democráticas y socialdemócratas consecuentes. Por tanto es un reflexión socialista y para socialistas. En este caso:

A mi sinceramente me gustaría saber si los socialistas y las socialistas que nos sentimos en la izquierda, estamos por la república y/o un cambio constitucional, apoyamos a las clases trabajadoras y populares, estamos honradamente por construir un proyecto, un PARTIDO SOCIALISTA de clase y transformador o estamos por pasarnos a Podemos, donde por cierto, hay escasa democracia interna y si no veamos las quejas de numerosos círculos y en el que mandan un grupo de personas muy reducido. Que además proceden de la tradición comunista leninista y troskista -muy respetables todas ellas, pero no son la nuestra- o bien vamos a construir el bloque socialista y de clase y salvar el legado de Pablo Iglesias de la destrucción a la que cuatro impresentables, cantamañas y vendidos al sistema, están destruyendo.

Un partido que reescriba el socialismo desde el siglo XXI y a su vez trabaje de forma real por la unidad de las izquierdas, aclarando previamente que sin socialistas, no habrá y valga la redundancia, unidad de las izquierdas.
Hay ya un partido socialista en marcha y en construcción Alternativa Socialista www.cli-as.or más ISI en SOCIALISTAS. Pero por tener las cosas muy claras y ser honrados planteo:

-Es legitimo irse a Podemos, si, claro. Pero quien quiera hacerlo que lo diga y deje de marear la perdiz.

-Es legitimo construir un partido socialista democrático, transformador, de clase y por el reparto. Que es en mi opinión el lugar de quien se considere socialista, crea en el socialismo democrático y este por defender la tradición socialista, desde el socialismo.

Eso si, es duro, difícil, sacrificado e ingrato y además exige enfrentarse a dos aparatos fuertes. Pero creo es la misión de las y los socialistas. Además el socialismo democrático es el futuro y personas como Corbyn, Sanders o Lafontaine nuestra ilusión y nuestra esperanza -de futuro-. Hoy estos tres veteranos son los únicos que levantan ilusiones.