No más líos

Estamos en un momento de impasse en la construcción de la Unidad Popular. Ahora en Común resulta la maquina-herramienta más interesante y está viviendo el trabajo colectivo de muchas personas y sus aportaciones, pero lo pueden fastidiar todo varias cuestiones. Entiendo que:
A. La desconfianza mutua entre sus participantes.
B. El tener una actitud sectaria hacía los partidos políticos, cuando estos son actores necesarios por muchas razones y además un instrumento que al final resulta necesario. Por otro lado son una garantía de continuidad y un vivero de personas entregadas. (Esto es comprensible para con partidos autoritarios de toda laya, pero no todos somos iguales).
C. El que algunos partidos quieran controlar en beneficio propio a Ac. al objeto de convertirlo en su plataforma y/o tratar de imponer a algún candidato que de no ser así, no tendría posibilidades, pues es una persona ajena a la movilización social real y no participante en Ac. ni con contacto con “la plebe”, el pueblo obrero real. O bien carente de liderazgo social pero, de confianza del aparatillo proponente.
D. El no saber hacer propuestas realistas y rompedoras a la vez. Ni radicalismo infantil, ni revisionismo claudicante, ni conversiones al sistema disfrazadas de populismo de izquierda.
E. Si no somos decididos, no nos hacemos trampas y somos leales, triunfaremos y sentaremos las bases para un trabajo político común.

F. Si no olvidamos que hay oligarquía, clase trabajadora explotada y sectores populares sumidos en la desesperanza por culpa los ricos y poderosos. Si no olvidamos que la clave de bóveda del sistema oligárquico español y el bipartidismo es la monarquía. Si no tenemos claro que hay que acabar con la llamada austeridad.
Es tiempo de esperanza, pero también de honradez politica y no hablo de combatir la corrupción, hablo de ser claros y veraces con todas y todos los que nos estamos implicando en procesos colectivos y participativos. No es momento de dividir y de fraccionar en base a supuestas pertenencias a la izquierda que no renuncia a serlo. Si toda la gente nos considera de izquierdas, se diga lo que se diga en declaraciones a revistas digitales o ese aparato de salsa rosa politica que es la sexta y que solo consume la élite transformadora.

Vamos a ser serios, vamos a ser racionales, vamos a ser inteligentes y vamos a ser radicales, para crear el frente antioligarquico que este estado necesita.

Vamos a ir juntos contra la austeridad criminal que se nos impone.

Vamos a valorar la experiencia y la sabiduría de años de entrega y de lucha, de caídas y errores, de vida.

¿Quieres decir “Que Corbyn SOY yo”?

 

Estos días las bases del Labour o Partido del Trabajo, que sería la traducción más correcta del Laborismo, que es la socialdemocracia de origen obrero y sindical británica, nos ha dado una gran alegría. Tras una campaña acompañada por una escasa información en el Reino de España, muy medidos apoyos, excepto tal vez las constante información y apoyo de Alternativa Socialista, comprobable en www.cli-as.org , del digital Sin Permiso www.simpermiso.info y de Vicenç Navarro poco ha sido lo publicado (excepto ya los últimos días) y menos lo apostado por Corbyn de forma clara y decidida. Pero lo cierto es que el veterano socialista ha vencido por un resultado abrumador y ahora… Pues todos somos Corbyn, e incluso ha habido quien con gran atrevimiento ha afirmado que Corbyn es él en Gran Bretaña.

El Laborismo

El origen como es sabido está en los sindicatos, las míticas TUC o Trade Unions. Siembre ha tenido un ala moderada, los fabianos o socialistas intelectuales de origen burgués muchos de ellos y el ala izquierda, iniciada por el bevenismo de Bevan y la grandiosa figura de Tony Benn que en sus últimos meses de vida presidió la Resistence Coalition una especie de Marchas de la Dignidad británicas, muy combativas. Tampoco podemos olvidar el laborismo gales o escoces en el que la influencia cristiana fue grande y muchos pastores de las iglesias reformadas galesa y escocesa lo apoyaron en origen, prestando sus templos para asambleas obreras sindicales.

Cuando alcanzan el poder en 1945 los laboristas nacionalizan, siendo primer ministro Clement Atllee, desde el carbón a la industria del acero, la industria aérea, crean banca pública y el sistema nacional de salud. Nacionalizan ferrocarriles. Construyen numerosas viviendas obreras y crean los servicios sociales públicos con un programa claramente socialista y nacionalizador. Seguramente el programa más a la izquierda real hecho por socialistas democráticos en el poder en Europa occidental. A pesar de que el stablishment británico no puede consentirlo, los gobiernos conservadores siguientes gracias a las combativas Trade Unions no logran arrebatar esas conquistas a la clase obrera británica. Incluso en los años setenta el Labour regresa al poder mediante Harold Wilson que vuelve a ser primer ministro, por cierto también procedente del ala izquierda que es un discípulo de Bevan el creador del sistema nacional de salud. Wilson reduce mucho el gasto militar. Wilson además mantuvo buenas relaciones con la URSS y en ese sentido, es un adelantado a Willy Brandt. Luego Corbyn, no inventa nada, Sigue la estela de los veteranos laboristas de izquierdas, partidarios de un socialismo nacionalizador y la economía mixta, anti belicistas y ligados a las luchas sociales, culturales y de clase.

El mérito de Corbyn es resistir al blairismo que es el “NUEVO LABORISMO” y rompe con la tradición ciertamente moderada y realista, pero socializadora del Labour. Conecta Jeremy Corbyn con los excluidos y pisoteados por la gran y triunfante contra-revolución conservadora de Margaret Tatcher y es capaz de agrupar a los damnificados y perjudicados de la Tatcher y el neo laborismo de Blair.

La tercera vía

Iniciada por el nuevo laborismo blairista, en concreto ideada por el sociólogo Anthony Guiddens siguiendo las sugerencias de Blair, acaba con las ideas socializadoras, abraza el mercado y conduce a toda la socialdemocracia europea a su visión, de apoyo del mercado y en el mercado, es decir el capitalismo. Blair lamina de forma definitiva ideológicamente la socialdemocracia que deja de serlo y pasa a ser liberal, culminando un tránsito de al menos veinte años. En España, el PSOE español está total y absolutamente imbricado y sigue estándolo en la tercera vía blairista. Pero Sánchez, pero antes Felipe y Zapatero lo estuvieron, es más Felipe González, fue un adelantado de la destrucción práctica del socialismo democrático, pero no solo en el estado español. La clave de bóveda es aceptar la idea de que la socialdemocracia apoya las privatizaciones y no interviene desde el estado en economía, dejando de regularla y tan solo se ocupa de un mínimo estado del bienestar sostenible y privatizado en parte, así como de los derechos civiles, pero… Sin pasarse. Es decir dejan a la socialdemocracia, al socialismo democrático, sin ideas, sin posibilidades, sin futuro.

Las resistencias socialistas

A grosso modo, a brochazos, los de la tercera vía no solo liquidan las ideas marxistas y reformistas obreras o socialdemócratas consecuentes como el ideario de Olof Palme, sino que laminan a sus alas izquierdas. Tímidas resistencias de Alfonso Guerra, nunca terminadas, Alfonso amagaba, pero no daba. La labor intelectualmente destacable de Antonio G. Santesmases en Izquierda Socialista del PSOE pero igualmente frustrante. Destaca sobre todo la gran figura de Oskar Lafontaine que es el primero en darse cuenta de que al menos en el socialismo continental europeo,( islas al margen), que en los partidos de la II Internacional ya no hay nada que hacer y siendo secretario general del SPD y ministro de Economía y Finanzas, dimite. Lafontaine con su dimisión ya advierte en esos momentos inútilmente que la gran trampa europea es la “autonomía” de los bancos centrales y el status del Banco Central Europeo que sin embargo los socioliberales ya, de la tercera vía incluido el PSOE desde Felipe a Pedro Sánchez, acatan con entusiasmo, junto a un sistema monetario del euro mal diseñado y peor construido que es el gran genocida de los pueblos del sur y el este de Europa.

Pero el Labour es otra cosa. El partido-movimiento más antiguo del mundo, debido a su creación y constitución, mantiene un ala izquierda muy a la izquierda, que refugiada en las sedes de barrio y las circunscripciones de distrito subsiste y ni siquiera Toni Blair logra evitar la existencia de diputadas y diputados de izquierdas, que votan en el Parlamento casi siempre en contra de Blair y su derechista, imperialista y belicista política. Por tanto Corbyn es una genuina expresión del laborismo clásico y de izquierdas, pacifista y comprometido contra la pobreza, que engancha con las clases populares. Esa es otra cuestión no menor, en Gran Bretaña, si se cree en las clases y en la existencia de la clase. No es una cuestión de castas, lo es de clase, de pobres y ricos. Incluso siendo un reformismo posibilista no se reniega de la clase, puesto que la worker class ahí está y Corbyn es ahora su líder de la misma forma que existe el stablishment cuyos tentáculos de clase poseedora alcanzan al Partido Laborista.

En otros partidos europeos ex socialdemocrátas, siguiendo el ejemplo alemán de Lafontaine, como Francia, Grecia o muy humildemente en España, han surgido partidos socialistas democráticos disidentes del socioliberalismo oficial. Socialistas democráticos ecosocialistas, antineoliberales y republicano en el caso del estado español. La resistencia en el PSOE es sencillamente imposible a pasar de batallas interesantes como la de Pérez Tapia, pero también incluso la de Eduardo Madina, al que sería injusto, no citar.

Conclusión

Corbyn es un laborista de izquierdas. Es de izquierdas y es un socialista democrático clásico. Lo que Corbyn o Lafontaine son y representan hoy en día es el socialismo democrático. No es un “ciudadanismo” difuso y populista con ribetes peronistas, a la latinoamericana.  Corbyn hunde sus raíces en Attlee, Beban incluso Harold Wilson, pero también en Bertrand Russell. Lafontaine y Corbyn son dos viejos leones socialistas ni cansados, ni agotados y que tal vez por eso acumulan una gran experiencia que da seguridad y produce lucidez, mucha lucidez.

No es pues asimilable a ningún líder español de los que salen en la tele y los medios privados jalean. Tal vez sería alguien como Antonio García Santesmases si este hubiera sido un hombre de acción y más decidido, -que no honesto y valiente-, su posible equivalente. Por supuesto con Pedro Sánchez nada que ver. Pedro Sánchez es un neo-blairista y el resultado más logrado del líder tipo tercera vía de segunda generación.

Creo que lo que los socialistas españoles debemos hacer ahora es lo mismo que Corbyn, pero como Lafontaine o Mélenchon, construyendo socialismo fuera de la II Internacional. Crear fuerzas socialistas que partiendo de nuestra rica historia con errores y fracasos, pero también triunfos y sacrificios ingentes. Organizar nuestra aportación contra la austeridad y por y con las clases trabajadoras, las clases subalternas y por el reparto. De hecho hace más de cien años que tenemos nuestro Pablo Iglesias y eso significa hoy aquí y ahora: lucha con y por el precariado siempre con contratos temporales y sueldos basura, contra los salarios cada vez peores; el nuevo proletariado joven, con estudios y títulos trabajando de camareras y reponedores; jornaleras y jornaleros de la informática y los servicios o nuevamente la emigración, como sus abuelos y bisabuelos. Pero también estar codo con codo con los y las desahuciadas, las violentadas y agredidas, los y las paradas que marchan con dignidad por un cambio social y político construido colectivamente.

Carlos Martínez

Politólogo, es primer secretario de Alternativa Socialista

www.cli-as.org

Jeremy Corbyn y el proceso de recuperación del socialismo para las izquierdas y las personas jóvenes

 

Lo que ha sucedido en el Partido Laborista de que un candidato de izquierda moderada venza en las elecciones a poderosos “apararatistas” neoliberales y socioliberales, es algo muy difícil de extrapolar al PSOE y tiene mucho que ver con la propia estructura del laborismo británico. Corbyn un socialdemócrata clásico y muy veterano, es capaz de derrotar al establishment británico de dentro y fuera del partido. Todo el socialiberalismo europeo tiene demasiados contactos y servidumbres con grupos empresariales, bancos y fundaciones liberales y anti socialistas. También el Laborismo, pero Corbyn lo ha sabido y podido romper.

Pero ¿Cómo y por qué? El Partido Laborista fue fundado por los sindicatos y es un partido obrero hasta que Tony Blair lo convierte en el partido de las clases medias beneficiadas por la “revolución conservadora” de Margaret Tatcher y transformando a él y a toda la ex socialdemocracia europea en un movimiento liberal-progresista y neoliberal. Pero el blairismo no logra romper con asuntos muy importantes, que siguen ligándolo a sectores populares, obreros y barrios empobrcidos. Veamos:

-Una red de locales en distritos populares, con líderes locales, que además ganan elecciones lo que permite personas de izquierda socialdemócrata en ciertos distritos, que garantizan las mayorías laboristas. Los diputados y diputadas son de distrito y el distrito hay que pateárselo y trabajarlo vecina a vecina. Esto facilita la existencia de una izquierda laborista que votó en muchas ocasiones contra el gobierno de Blair. En bastantes ocasiones hasta cincuenta parlamentarios británicos se enfrentaron con constancia y valentía a su gobierno neoliberal y belicista. Eso en el PSOE es imposible, máxime con listas provinciales llenas de listas y listos, aduladores y fieles a lo que se mande o no repiten, salvo honrosas, pero en ocasiones, discretas excepciones.

-Una tradicionalmente fuerte izquierda laborista cuyo máximo exponente fue durante muchos años Tony Benn que además mantuvo fuertes conexiones y complicidades con el movimiento social y altermundista, anti-guerras y sindical. Además el carácter transversal del laborismo posibilitó el voto desde la extrema izquierda a posiciones conservadoras. Se trata de un partido-movimiento que Blair no logró destruir en sus años de mandato. Así pues la existencia de veteranos militantes de izquierdas que han resistido han permitido conectar con jóvenes hartos de recortes y empobrecimiento.

– El fracaso de las políticas de austeridad y las constantes derrotas de direcciones liberales, a diferencia del PSOE han hecho emerger en el laborismo la idea de que derrotada su ala derecha, era necesario dar una oportunidad a su ala izquierda. También posibilita esto unas estructuras menos rígidas que las del PSOE y más participativas, menos burocráticas y con varias posibilidades diferentes de pertenecer al Laborismo. En el PSOE el ala derecha ya casi es total y siempre ha sido hegemónica y los diputados críticos nunca han constituido un bloque ni se les ha tolerado votar en contra de legislaciones y decisiones conservadoras del aparato liberal, habiéndolo pagado muy caro, los escasos diputados que se atrevieron ha hacerlo. Además el PSOE sufre desde hace años la asunción de políticas de contención, austeridad, recortes y privatizaciones sin que internamente se mueva un musculo salvo excepciones.

Es por eso que el instrumento que los veteranos que hemos resistido y pataleado podemos ofrecer a unos jóvenes hartos de traiciones, desengaños y desconfianza es otra herramienta diferente. Es gritar a los cuatro costados que se puede ser socialista democrático y luchar contra la precariedad, los contratos basura, los salarios de mierda y la eliminación de becas, precisamente desde las ideas e impulsos que las crearon y consiguieron. También legislaciones laborales avanzadas, ahora laminadas. Pero ir más allá y construir una nueva política, mediante una nueva forma de hacerla creando un partido nuevo y novedoso, nuestro, de nosotros, donde podamos ser felices construyendo otra realidad y nadie aunque tenga menos de treinta años nos venga dando la vara y la orden. Un partido que mire al futuro, un futuro, al que le metemos mano o nos será muy difícil vivir con dignidad y un partido en el que no nos ilusionen y luego nos engañen como a pardillos. Un partido que no se construya sobre jóvenes que dijeron unas cosas y terminaron haciendo pura y dura vieja política.

 

Carlos Martínez

Co-primer secretario de Alternativa Socialista

Las dos mentiras de Pedro Sanchez

Pedro Sanchez ha afirmado en el comité federal del PSOE que ellos son la única alternativa socialista real. Miente y lo sabe, primero por ni él ni su partido son ya socialistas y en segundo lugar porqué no son alternativos a nada. Ni al sistema, ni a la UE, ni a la monarquía. La alternativa socialista y que se proclama alternativa y socialista es ALTERNATIVA SOCIALISTA (CLI-AS).
Pedro Sanchez y el ex-PSOE son el triste reflejo de una historia traicionada. AS es la esperanza y la imbricación en la izquierda real y confluyente de el socialismo democrático.

1mentira, que es socialista. No lo es

2 mentira, que son alternativa ¿De que?

Cuidado con las tonterias pre-electorales. Es la politica espectáculo

Está cundiendo el que definirse de derecha o de izquierda, es   politica antigua. Eso es asumir la trampa del sistema. Por ejemplo José Antonio Primo de Ribera afirmaba lo mismo en los años treinta del siglo pasado en que acusaba a la izquierda, de antigua y en estar anclada en Rousseau. Negar la existencia de la derecha es de ciegos y la de la extrema derecha de incautos, por ser educado. ¿Patricia Botín no es de derechas? ¿Es que acaso no es de derechas Warren Buffet? Aunque alguno afirme que la Botín no es casta. Claro que escuchar esas tonterías en boca de personas que se definen comunistas, es alarmante. Como socialistas democráticos enfrentados a la tercer vía y el neoblairismo somos de izquierda.

Desde hace mucho tiempo se ha dicho que la izquierda representaba, el avance, la libertad y las nuevas ideas de progreso y felicidad. El socialismo es más. Es izquierda pero es una idea diferente de vida, economía y el reparto de la riqueza. Pero sin izquierda, no se construye socialismo.

Además Marie Lepen tampoco afirma ser de derechas. Y los nazis, hablaban de las derechas y de superar el socialismo.

Cuidado que en épocas pre-electorales se pueden decir muchas tonterías..

Definitivamente nos ha invadido la politica espectáculo y la forma yanki de entender la politica.