El socialismo democrático: o el enemigo a batir

 

Decía Don Indalecio Prieto –el mítico y ocurrente Don Inda- que la política hace extraños compañeros de cama. En la pre-campaña y campaña electoral ha quedado muy claro. El apoyo de la mayor parte de los medios del sistema a los llamados partidos emergentes ha sido tan nítido, que todo apunta a que en los sanedrines del poder y del PP el enemigo era un desgastado, vacío y sin ideas PSOE, metido además en un lio interno, entre un “sinsustancia” Pedro Sánchez y una burócrata fajada en las técnicas de la lucha cainita de las Juventudes Socialistas. Las juventudes socialistas, hace años que se volvieron conservadoras ante el panorama de las izquierdas y movimientos alternativos juveniles. En muchos casos son más una agencia de empleo político que un movimiento juvenil incluido en las luchas de los jóvenes sin futuro, más allá de contadas y honrosas excepciones. Eso explica la empantanada situación del PSOE actual, gestionado por ex miembros de esas juventudes burocratizadas y ajenas a toda crítica social o al aparato de su partido matriz. Jóvenes-viejos que leyeron tan solo las versiones más edulcoradas de Petit y hace diez años decían ser del republicanismo social aguado y falso de Zapatero, pensando muchos de ellos que el cambio social eran las nuevas tecnologías que no el reparto, la igualdad, lo público por encima de lo privado; que del socialismo, más vale no hablar. Esos que jamás leyeron ni a sus propios clásicos son los que ahora gestionan el PSOE, así claro no hay manera.

¿Luego si el PSOE está tan débil y ajeno a la ideología que le vio nacer, porqué el poder, los medios del poder y otras familias de la izquierda o del populismo progresista con aspiraciones hegemónicas lo quieren hacer desaparecer? Sencillo, el socialismo democrático, tiene aunque ocultas pero vivas en las mentes y corazones de miles de socialistas democráticos –sean del PSOE o de los partidos socialistas nuevos y regeneracionistas como ISI o AS (cli-as) o SOCIALISTAS y otros- ideas transformadoras; de nacionalización de los sectores estratégicos; defensores de lo público a ultranza y una convicción republicana a prueba de aparatos y traiciones. El problema para el sistema, no son los y las “profesionales”, la oligarquía liberal, burócrata e inútil que controla el PSOE. El problema es el socialismo. El gran problema es que el socialismo, si tiene modelo diferente y diferenciado de sociedad. El gran problema es que el socialismo democrático y dejemos ya de confundir socialismo con PSOE –hoy ya no tienen nada que ver- es una fuerza transformadora que respetando la libertad, se propone repartir la riqueza. Combatir la corrupción, pero no solo política sino la capitalista. Que los sectores energéticos, de transporte público, gran parte del sistema de banca y ahorro y por supuesto educación, salud, vivienda, así como el sistema de pensiones sean de propiedad y gestión públicas y de esta forma resolver todos los problemas cotidianos de las clases populares, de la clase obrera, del pueblo. Pero no solo es eso. La lucha capital-trabajo es en el centro del debate político. La cuestión del salario y la dignidad humana. La organización del trabajo. El sindicalismo de clase como herramienta de liberación y no como un mero sindicalismo de servicios asexuado y profesional. La organización de la clase trabajadora como clase y por tanto la comprensión suficiente como para incluir a los precarios, los jóvenes falsos autónomos así como la creación y la cultura, creadores y creadoras y cooperativistas en la lucha de clases del siglo XXI. Lucha de clases que no desaparece, solo se transforma.

No se trata pues, tan solo, de combatir la austeridad –siendo esa la bandera principal en estos momentos-, se trata de propiciar un profundo giro social, económico y político que nos ayude a ser felices. Se trata del sueño socialista. Se trata de tener fe en una sociedad sin explotadores ni explotados, de trabajadores de todas clases. Sin ese sueño, al final la realidad te vence y el capital te corrompe. El problema es que el socialismo, tiene un proyecto de sociedad sin la oligarquía vigente y dominante e insisto en democracia y con democracia. No se trata de recurrir a la patria para echarle en cara nada a los corruptos y especuladores, nuestra patria es el mundo y un invento para dividirnos en demasiados casos. Nuestra patria es la clase y el mundo.

Por tanto lo que hay es una lucha de poder y por la hegemonía política que aun sin querer –quiero pensar- hace coincidir en ciertos objetivos a corrientes de pensamiento diferentes.

Por todo eso algunos medios y think-tank conservadores, llevan años trabajando por comprar, corromper –por cierto con demasiado éxito- y luego destruir el socialismo. Hay centros de estudio e influencia anti-socialistas y algunos de ellos han fichado a personas que dicen ser socialistas, para trabajar por el capitalismo y el fin de las ideas socialistas. Se pueden dar nombres de personas que dicen ser “socialistas” y que han sido cooptados por la Trilateral o el Club Birdelberg.

Lo que ocurre es que para destruir el socialismo en el estado español, la primera diana ha sido el PSOE. Tal vez han errado el tiro, o tal vez no. El ejemplo de Jeremy Corbyn, está en el horizonte. Pero ya lo he explicado en diversos artículos, en el Partido Laborista por su propia organización interna y la existencia de diputadas y diputados de distrito, eso ha sido posible. Pero en el PSOE es sencillamente imposible. Por ello estamos proponiendo una alternativa, que está siendo silenciada y censurada. Tal vez por esto, en los medios de pensamiento conservador, reaccionario y nacionalista-derechista hay una clara y obstinada planificación para destruir todo lo que huela a socialista o a socialismo democrático.

En consecuencia, las socialistas y los socialistas hemos de ser conscientes de la situación que se está produciendo. De que para salvar esa situación el PSOE ya no es útil, al menos en estos momentos. De que hay que construir una alternativa, propia y orgullosa de ser socialista. No en fotocopias, muy trufadas de otras doctrinas y de viejos recelos anti-socialistas. No, sino con una estructura propia desde la que decirle al nuevo precariado-proletariado sin futuro, que efectivamente, en este sistema no hay porvenir. De que con capitalismo no puede haber freno al cambio climático, ni defensa del oxígeno frente a la sociedad del carbono, ni fin del patriarcado. Que sin república no puede haber democracia. Porque una familia desigual no nos puede representar.

Porqué el neoliberalismo, no puede ser lo único racional y posible y la única fuente de pensamiento, que sabe lo que hay que hacer, cuando el mundo está plagado de guerras, hambre, pobreza y desastres naturales provocados por la codicia de las clases poseedoras. Por eso solo el sueño socialista nos puede ayudar a cambiar la realidad. Por eso quieren destruir el socialismo democrático.

 

Carlos Martínez

Politólogo

Es Miembro de Alternativa Socialista y de SOCIALISTAS

www.cli-as.org

El Comité Federal de la superficialidad : Articulo de Armando Fernandez Steinko

El Comité Federal de la superficialidad

La reunión del Comité Federal del PSOE del día 28 de diciembre de 2015 prometía tener una particular importancia para el panorama político del país. Sin embargo el miedo a una crisis interna, la superficialidad en el análisis político y la situación de empate técnico entre los seguidores de Pedro Sánchez y de Susana Díaz le han quitado relevancia a pesar de la aceleración de los tiempos políticos.
Tres son los asuntos colocados encima de la mesa: a.) la posibilidad de entrar en un gobierno de gran coalición con el Partido Popular b.) las líneas rojas de la negociación con Podemos para la hipotética formación de un gobierno de coalición y c.) la fecha de celebración del próximo congreso federal que, a pesar de que no entraba en el orden del día, ha estado presente en todo momento reflejando las tensiones por el control del Partido.

a.) Este asunto no genera disparidad de opiniones. El punto de vista de los sectores próximos a Felipe González, que buscan un “pacto de Estado” con el Partido Popular argumentando con el espíritu de la Transición, está arrinconado. El desplome del PASOK en Grecia y la pujanza de Podemos convierten este escenario en extremadamente peligroso para el PSOE en la actual situación. A esto se suma un cierto respiro en la dinámica independentista tras la pérdida de medio millón de votos por parte de los partidos nacionalistas y de la situación de parálisis provocada por las divisiones de las CUP. La única decisión tomada en firme en la reunión del Comité Federal ha sido esta: descartar la posibilidad de una gran coalición con el Partido Popular.
b.) Las líneas rojas de la negociación con Podemos ya habían sido trazadas antes de la celebración del Comité Federal: no hacer concesiones en la cuestión del referendum de autodeterminación que pide Podemos. Inmediatamente después de las elecciones Susana Díaz subrayó esta línea roja utilizándola como estrategia discursiva con el fin de intentar erosionar a Pedro Sánchez. Pero se trataba de una simple escaramuza pues tampoco este tema ha generado nunca desacuerdos de fondo entre los dos sectores más visibles del Partido.
c.) La pugna entre Susana Díaz y Pedro Sánchez por el liderazgo del Partido se articula hoy alrededor de la fecha de celebración del próximo congreso. Mientras el primero prefería aplazarlo hasta abril, Susana Díaz prefería celebrarlo en las fechas previstas con el fin de asentar su propio liderazgo frente a la posibilidad de una segunda vuelta electoral. Díaz esgrimía como argumento una mayor capacidad de arrastre electoral que Pedro Sánchez pero no fue capaz de aportar prueba alguna, con lo cual no ha sido capaz de erosionar el liderazgo de Sánchez frente a sus compañeros tal y como como ella pretendía. El empate técnico entre ambos sectores ha impedido tomar una decisión sobre la fecha de celebración de dicho congreso, decisión que se ha acordado posponer para una próxima reunión en enero.  Con todo: se puede decir que, en contra de lo esperado, ha sido Pedro Sánchez el que ha salido vencedor por ahora de esta pugna debido a la debilidad de los argumentos de Susana Díaz.

En definitiva: el Comité Federal no ha servido ni para aclarar posiciones políticas, ni para tomar decisiones difíciles aunque sí para constatar una preocupación  tapada por argumentos formales y por el recuerdo de viejas glorias, pero que estaba en boca de la mayoría de los asistentes: desde Elena Valenciano a María Chivite. Lo que ya había sido consensuado y decidido ha sido ratificado oficialmente, y lo que aún no había sido decidido -sobre todo la celebración de la fecha del congreso- ha sido pospuesto. Por otro lado se ha producido un -inesperado- reequilibrio de fuerzas entre ambos líderes. Los peores resultados del PSOE desde la Transición parecían colocar a Susana Díaz en una buena posición para disputarle el liderazgo a Pedro Sánchez. Las grandes federaciones rurales del sur -Andalucía, Extermadura (Fernández Vara), Castilla La Mancha (Martínez Guijarro)- pero también las de Asturias (Javier Fernández), Madrid (Sara Hernández), la de Cataluña (Miquel Iceta) o la de Canarias, se decantaron, en un primer momento, más bien por Susana. Ella encarna la continuidad del aparato y muchos de sus apoyos y fidelidades proceden de los años compartidos en las Juventudes Socialistas. Pero Susana es una máquina de discursos para ganar elecciones antes que una mujer de profundidades analíticas e intuiciones estratégicas que es lo que se requiere en situaciones como esta. Tampoco Pedro Sánchez lo es pero su educación es más cosmopolita aunque su carrera ha sido mucho más corta dentro del PSOE. Su arrinconamiento parecía evidente al comenzar la la reunión pues sólo lo apoyaban las federaciones más pequeñas -Murcia (M. Tovar), Logroño, Aragón (Alfonso Gómez) Castilla y León (Luis Tudanca) etc.- aunque también la importante organización de Euskadi encabezada por Idoia Mendía, que apostó desde el principio por él.
Lo que más llama la atención es el ingenuo intento de Susana Díaz de imponerse a su rival sin traer  nada bajo el brazo excepto su aparente capacidad personal de arrastrar (“muchos”) más votos que Pedro Sánchez y su deseo -también más personal que otra cosa- de adelantar el congreso lo más posible. Esta superficialidad se ha vuelto contra ella. A medida en que iban sucediéndose las intervenciones quedaba claro que sus argumentos políticos eran débiles con lo cual fue perdiendo muchos de los apoyos iniciales. Barones y baronesas olfatearon, con razón, que desde Sevilla llegaba más táctica personal que estrategia a la altura de una situación difícil. Iceta y una parte de la federación extremeña se desmarcaron y Ximo Puig, que en un principio argumentó cuestiones de agenda para no inmiscuirse a la pugna, decidió acudir a última hora decantándose por Pedro Sánchez.  Al final no se votó el espinoso tema del Congreso pues Susana temía el empate o, incluso, perderlo. Los de Susana han conseguido atar a Pedro más corto, pero no han quedado como gente con respuestas inteligentes a los grandes problemas y Pedro ha conseguido esquivar su arrinconamiento aunque, no tanto, debido a su propia fortaleza como a la debilidad política de su adversario. Está en el aire la posibilidad de que un tercer candidato con posiciones más asentadas, más socialdemócratas, irrumpa con fuerza en el futuro aunque hoy  parece difícil: el PSOE no es (¿aún?) ese Partido Laborista británico exhausto después de veinte años de Tercera Vía, y que decide rearmarse ideológicamente frente al neoliberalismo. Pero entonces ¿cual va a ser la línea del PSOE a partir de ahora? Al no haber habido una discusión de calado tampoco han sido sustanciosas las conclusiones aunque en la resolución del Comité Federal aprobada por unanimidad quedan plasmadas algunas referencias generales:
1.)  reafirmación del (mágico) argumento relacional: “el PSOE es lo contrario del PP”. Esto permite  descartar su apoyo a la investidura de Rajoy así como la formación de una gran coalición de cualquier tipo. Pero sobre todo permite seguir elevando ese plano esquema bipartidista a la categoría de “estrategia” como ha venido sucediendo desde 1978.
2.)  apuesta por combatir la desigualdad, por recuperar el Estado del Bienestar y por blindar los derechos sociales en la Constitución. Esto último es un paso audaz e incluye una crítica implícita de la reforma express del artículo135 de la Constitución y del espíritu de gran coalición neoliberal en la que pudo apoyarse. Pero no se hace mención alguna a las posibles causas del desplome del Estado del Bienestar, a las políticas neoliberales o a las  de austeridad dictadas por Bruselas que no se ponen en duda sino que, por el contrario, parecen reafirmarse con la seguridad del que busca la protección del primo zumosol. También esto permite seguir como hasta ahora: hacer las paces con todo el mundo y perseverar en la planicie de la estrategia relacional: el “otro”, en este caso el Partido Popular es, una vez más, el único responsable de la situación con lo cual las cosas volverán a su cauce una vez sustituido por el PSOE.
3.)   Apuesta innegociable por la “unidad de España” y apoyo “leal” al Partido Popular en la defensa de dicha unidad frente a los intentos de erosionarla con referendums o consultas. Alusión a una “federalización del modelo territorial” pero sin ni siquiera apuntalar un atisbo de idea novedosa que vaya más allá de las tesis de Manuel Azaña en los años de la República, sin hacer mención alguna a la raíz identitaria del problema nacional etc.
En resumen: el Comité Federal refleja la preocupación con la que la dirección del PSOE afronta la situación creada tras las elecciones pero no aporta ideas, iniciativas o reflexiones con altura de miras sobre cómo salir de ella. El intento de sustituir a un candidato por otro ha sido todo su contenido aunque, en contra de lo esperado, se ha producido un empate que ha obligado a posponer la fijación de la fecha de celebración del próxima congreso. Los argumentos políticos no han ido más allá del encaje de la explicación de la pérdida de votos en un esquema relacional, el mismo  que ha venido funcionando durante décadas en España: los problemas no tienen una explicación sustancial -por ejemplo una determinada política económica o las premisas erróneas a la hora de construir del estado de las autonomías- sino la malvada acción del eterno contrincante político que ahora es el Partido Popular. Este argumento lleva a otro: la mera alternancia en el poder es suficiente para generar soluciones con lo cual la estrategia del partido se reduce a encontrar al candidato más idóneo para conseguirlo. La dirección del PSOE no parece haber caído aún en la cuenta de que la ciudadanía considera dicha alternancia como un argumento formal incapaz de dar solución a los grandes problemas del país. Si en algo tienen en común  los ideólogos de la gran coalición con el grueso de la ciudadanía, es en que este formalismo debe dar paso a al intento de abordar las cuestiones de fondo. El problema de los que apuestas por la gran coalición es su insistencia en aplicar recetas fracasadas en nombre del un argumento de Margaret Thatcher que siempre le dará una ventaja a los que más tienen: “there is no alternative”.

Advierto: una nueva gran coalición, la de la clase media en marcha

Me barrunto una nueva GRAN COALICIÓN la de la clase media emergente y los partidos de clase media moderada o radicalizada. La clase media no se va a morder entre ella. La clase media está ya de acuerdo en lo sustancial, OTAN, no tocar mucho a la UE y salvar la monarquía pues no es prioritario ahora decidir su futuro. Gatopardo un niño de teta.

Pedro Sanchez ya no es necesario, para garantizar el sistema. Patricia Botín dice el nuevo timonel, ya no es casta. Rojoy está tranquilo ante resultado de PODEMOS y Ciudadanos ratifica que dejará gobernar a Rajoy. El pastel ya está repartido.

Hay que reorganizar el movimiento obrero y los partidos obreros que hoy son los de las y los precarios, paradas y empobrecidos. Jóvenes sin futuro y mujeres aplastadas por el patriarcado.

La clase media firma la paz y se apresta a repartirse el poder.

La clase trabajadora se debe reorganizar. Hay que construir un nuevo laborismo de izquierdas, de clase y republicano.

Elecciones sin nervio

Teníamos muchas expectativas para las elecciones que derribarían a Rajoy. Las mareas movilizadas contra los recortes en salud y educación. Dos huelgas generales. La lucha heroica de la PAH, el movimiento social y de clase aún sin proponérselo, más potente de los últimos años. La Marchas de la Dignidad con su masiva manifestación sobre Madrid. Las luchas mineras o de Coca-Cola o de Panrico o de… Todo eso ahora está desmovilizado, frenado o en silencio. Eso no quiere decir que no siga habiendo luchas y lucha de clases. Pero alguien decidió que había que cambiar calles por urnas y sofá ante la sexta tv por asambleas de lucha social. Así de sencillo. A todas y todos nos vienen nombres a la cabeza de responsables y de cómplices, pero no es cuestión en estos momentos de “joder con la pelota” por tanto, ahí lo dejo.

La frustración ante la imposibilidad de una sola candidatura de unidad popular, la falta de inteligencia política para construir un frente popular ante tanto robo, desmán, privatización, corrupción incluso coronada y autoritarismo ya con tintes pre-bélicos. La creencia en que solos si se puede, demostrará que no se puede solos. Las izquierdas son plurales y no reconocer esto, es ser un extraterrestre o pensar que vivimos en otro continente. No ha sido posible, han fallado otras experiencias en común que han final han quedado en un “coitus interruptus” por lo que al final han salido las navajas barberas de la desilusión y el frio ambiental.

Pero a pesar de todo, yo me pregunto ¿Vamos a dejarle todo el campo a Rajoy y a Ribera, que son la cara y cruz de la misma moneda pro-austeridad y pro-TTIP? Tampoco el jugador socioliberal del partido rendido a “los mercados” es la solución, no estamos en tiempos de jugar a lo menos malo, sino de frenar de cuajo la austeridad y de cambiar la ya gastada Constitución, cambiar la ley electoral y olvidar coronas en pos de más democracia.

Pero alguien que se cree muy sabio –alguien o algunos- olvidó que la izquierda, sin movilización social no ilusiona. La izquierda sin emociones por una sociedad diferente no vence. La izquierda necesita o bien un partido muy fuerte y estructurado que sea el partido obrero y el partido del pueblo, con fuertes sindicatos ligados a él –ósea la socialdemocracia clásica cuando era partido de masas creíble- experiencia que ojala revitalice Jeremy Corbyn o bien lo que fuera el mítico PCI, o la Unidad Popular de Allende en Chile, que tenía mucho que ver con el modelo europeo de izquierdas y derechas  y nada que ver con el vecino peronismo. Aquí tenemos el antecedente del Frente Popular, que fue un éxito electoral al igual que el triunfo del impar Salvador Allende. Hablo claro de victorias en las urnas, que son las que yo como socialista democrático contemplo. La izquierda necesita estar en las calles para vencer en las urnas e ilusionar y emocionar.

A pesar de ello, no me resigno ante estas elecciones generales ya inminentes y creo que hay que lograr que las fuerzas progresistas sumen más diputadas y diputados y frenen a las derechas. Hemos de trabajar en ello, porqué la desigualdad avanza y es cada vez más escandalosa. Las clases populares están cada vez más empobrecidas. Se está imponiendo un sistema laboral precario, con unos sueldos pésimos e indignos. Una juventud sin más futuro que la emigración o la hostelería degrada ya a una suerte de explotación y abuso que exige medidas de fuerza contra tanto explotador mangante. Los repagos sanitarios y la degradación paulatina e intencionada de los servicios públicos. Hay que frenar eso y más. Solo una izquierda fuerte en el Parlamento, lo podrá impedir acompañada de una no menos fuerte movilización social, que debe regresar.

París, Beirut,Gaza, Ramala,Ankara,Damasco,Mosul… Imágenes de una guerra única

Hablando claro y harto de lamentar lo que los poderosos han fomentado, estamos hace unos años ante un conflicto bélico internacional. Lo que está en juego es el control estratégico de las rutas de comunicación de la energía fósil, de los posibles oleoductos, pero también del agua.

Los instigadores de todo este desaguisado bélico que vivimos, son los poderes occidentales que están jugando una gigantesca batalla al objeto de que el cambio que se está produciendo en el sistema-mundo, no les perjudique en sus intereses y negocios privados.

Estamos ante un nuevo keinesianismo de guerra. Un nueva paz armada que comienza a ser cada vez más una guerra caliente. Con varios actores entremezclados y cambiantes en ocasiones.

El problema de La OTAN y los organismos de poder real occidentales, es que su desconocimiento, su engreimiento y su racismo, les lleva a cometer errores de bulto que pueden acabar pagando muy caros. Por ejemplo su desconocimiento de la cultura árabe, del islam, de las realidades tribales y familiares, de lo que son los pueblos del mundo, nos arrastra a una situación caótica de la que ellos, los poderosos, las multinacionales occidentales y la OTAN esperan acabar sacando partido.

Venden armas, se enriquecen, distraen a sus clases trabajadoras y populares para que olviden su lucha contra la austeridad  y de paso juegan en el tablero mundial un peligroso partido geoestratégico que no es para defendernos, sino para consolidar su dominio. Estos días por ejemplo, nadie habla en Europa del TTIP o de la austeridad, o del cambio climático.

Las intervenciones del conglomerado OTAN en África del Norte, Afganistán, Iraq, Siria y Palestina, han final han resultado ser un desastre. Han destruido varios Estados laicos y ahora en todos ellos, bandas armadas, mafias y ejércitos religiosos campan a sus anchas. Las todas mujeres afganas llevan burka, todas.

Pero el desastre humanitario principal provocado por el Estado Islámico por ejemplo, no son los lobos solitarios o los comandos suicidas en Europa. No, antes de eso los kurdos, los cristianos árabes, los turcomanos y otras minorías de Irak y Siria, han sido vejadas, asesinadas, expulsadas de sus aldeas y ciudades, expoliadas, incluso utilizadas como esclavos sus hombres y niños y sus mujeres sistemáticamente violadas. Sorprende la frialdad con la que el occidente cristiano, ignora a las minorías cristianas árabes que para más “inri” son en su mayoría de obediencia papal, son católicos y no pasa nada. Eso demuestra la mentira y la hipocresía de los poderes de occidente, de Europa, de la OTAN y de los católicos conservadores.

Así pues Israel en una guerra de ocupación y una limpieza étnica, lenta pero sistemática garantiza sus reservas de agua y expande territorio para alejar el frente de su retaguardia. Es además un portaviones OTAN, aunque el rearme iraní y la guerra de Siria, de la que no son ajenos les crea dificultades. Sumado a un Líbano en el que el poder de Hizbola que ya es incuestionable tambien le provoca serias problemas. Por eso le interesa que sus vecinos guerreen.

Arabia Saudita, Turquía y Jordania, han apadrinado al ISIS en origen, con la complicidad de la CIA y el MI6. Han financiado a guerrillas fundamentalistas sirias y en el caso de los saudíes, sin ellos, la expansión del rigorismo islámico hubiera sido imposible. Ellos han financiado mezquitas, ambulatorios, emisoras, televisiones, escuelas coránicas fundamentalistas y a su vez son la principal base militar de los EE.UU para operar en la zona y lanzar sus operaciones de castigo.

¿Quien es pues el enemigo en esta guerra en apariencia de Gila? Pues muy sencillo, los pueblos, las reivindicaciones nacionalistas progresistas árabes y norteafricanas, las clases obreras organizadas, la denuncia de la globalización neoliberal, el socialismo y el marxismo. Pero ¿Es esto una locura transitoria mía? Si lo fuera no hubieran coincidido todos los poderosos de cualquier tipo y religión en machacar todas las revoluciones y primaveras árabes, las reales claro. Ni se hubiera machacado a los regímenes laicos árabes. Ni se hubiera destruido el estado de bienestar que había en varios de ellos. Ni se hubieran perseguido intelectuales árabes progresistas. Ni se hubiera creado un ejercito religioso fundamentalista en Afganistán contra el gobierno del Partido del Pueblo bajo protección soviética. Ni se hubiera pergeñado en Europa y los EE.UU la contra-revolución conservadora que está acabando con el estado del bienestar y las libertades sindicales, laborales y restringiendo la democracia, de forma constante y organizada desde hace treinta y cinco años.

Estamos pues ante una guerra de control mundial. El imperio central tiene aliados en Oriente próximo y otras partes del mundo y se enfrenta a las potencias emergentes, en especial China y Rusia y para ello hay que limpiar y controlar las retaguardias. Eliminar con apariencia democrática a enemigos peligrosos que distraen con sus reivindicaciones del objetivo fundamental que se disfraza de la defensa de un estilo de vida.

Para el armamento no hay austeridad. Para bombardear aldeas árabes, no hay austeridad. Para destruir Libia, no hubo austeridad.

Ahora precisamente es cuando debe resurgir el internacionalismo, por la paz, los derechos, contra la pobreza, por la igualdad y la dignidad de los pueblos.

Denuncio a todos los fundamentalismos ya sean neoliberales, conservadores, islámicos, protestantes ultra-conservadores, hebreos fundamentalistas o ultra-ortodoxos, no son sino partes de un tablero para asegurar nuestro dominio y su riqueza de clase poseedora y su reparto del mundo, del planeta tierra.