La ley mordaza. La criminalización de los movimientos sociales, sindicatos y partidos de la izquierda real

La ley mordaza nos retrotrae a leyes como la de “Bandidaje y terrorismo”. la ley de “Represión de la masonería y el comunismo” o la ley de “Orden Público” de los mejores tiempos del franquismo.

Es una ley represora pensada en las respuestas sociales y sindicales a la crisis capitalista y las políticas de austeridad, de robo y latrocino contra las clases populares y los derechos sociales y laborales, que al objeto de superar su crisis, se están imponiendo.

En un Estado donde el derecho de huelga es papel mojado como ocurre en el Reino de España, en las empresas privadas excepto en empresas muy grandes y de sectores de tradición sindical y de clase como son fabricas metalúrgicas, automoción, transporte, minerías y puertos, no solo es inexistente, sino que son despedidos las y los que osan declararse en huelga. En un Estado en el que amplisimos sectores laborales como hostelería, comercio y grandes superficies o sectores de servicios avanzados, se vive en el precariado más puro y duro, cuando no en la semi-escalvitud, la huelga es algo ya digno de heroísmo y/o de solicitar ser “echado o echada” a la p… calle. La forma más clara de protesta y rebeldía social, de dignidad que queda es la manifestación, concentración u ocupación callejera.

Si millones de personas solo pueden ocupar y cortar calles para manifestar su dignidad frente a tanto atropello, la solución es multar, asustar, poder detener, atemorizar también en las calles. La famosa frase del ministro franquista Manuel Fraga Iribarne, fundador del PP “la calle es mía” pronunciada en la pre-transición por ese llorado padre de la Constitución y “carnicero” de Vitoria, se vuelve a pronunciar con los hechos. La calle es del PP y de la oligarquía.

La clase dominante, la derecha de siempre gobernante, nos impone su ley, con el objetivo de vivir en paz, tranquilidad, asustar al populacho y poder vivir tranquilos y sin protestas sociales. La calle es de ellos, el Estado es de ellos, los bancos son de ellos, las fabricas son de ellos, los grandes centros comerciales son de ellos. Todo es de ellos de la clase oligárquica y poseedora.

Como todo es de ellos, nos roban en los recibos de la luz, nos arrojan de nuestras casas, nos rebajan los sueldos, no pagan impuestos, extorsionan, compran a políticos y sindicalistas -que se dejan comprar-, compran periodistas, periódicos y televisiones y nos sientan en los sofás. Incluso nos ofrecen “realitís” socio-politicos, para desforgar en el salón de nuestras viviendas, pero a la calle… A la calle,no. La calle es de ellos, de los ricos y sus ejércitos privados de guardaespaldas, seguratas o policías a su servicio, encima sufragados con nuestros impuestos.

La ley mordaza exige respuestas y movilizaciones. La ley mordaza no se puede tolerar. Esta bien hacer un acto simbólico delante del parlamento, pero no basta.

Mientras los jueces juzgan rápidamente a huelguistas o piqueteros, a personas que defienden la justicia, los juicios de los grandes chorizos, corruptos y prevaricadores, se eternizan y los millonarios protegidos por amnistías fiscales y paraísos fiscales se ríen de las clases populares.

Si Franco no nos calló, estos menos. La ley mordaza no es una simple cuestión de libertades. Es una ley represora, dictatorial y anti-social. Hemos de responder.

Las Marchas de la Dignidad van a responder y volver a salir a la calle. Este estado necesita una gran dosis de dignidad, valentía y valores. Este Estado, su pueblo, necesita y ya volver a salir a la calle.

 

Si ya sabemos lo que hay que hacer. A la calle, otra vez. Desmontemos su plan B y su plan C

Nos vamos a Oviedo. El próximo 24 estaremos en con las Marchas de la Dignidad en Asturias*, marchando junto con la convocatoria “Somos Reales”, manifestándonos y dejando clara que la monarquía corrupta no nos representa y la “buena” sociedad y políticos que chupan de su teta o la defienden, tampoco.

Lo real es el paro y la pobreza, cada vez más amplia y extendida.
Por eso estaremos en Asturias, en la calle dando la cara. Hay que volver a las calles. Hay que dejarse de mirar el ombligo.

Si, ya sabemos lo que hay que hacer y como. LLevamos desde 2009 haciendo propuestas, todas realizables y buenas para salir de esta. Estamos preparando programas desde 1997. Basta de descubrir el mediterráneo y otra vez a la calle. En las asambleas del 15M ya analizamos todos los problemas, que a su vez Attac y otras habían denunciado desde 1997. Desde el FSM (Foro Social Mundial) en todas sus ediciones, desde las Mesas de Convergencia, pioneras de tantos programas y organigramas posteriores, surgidas tres mases antes del 15M, estamos analizando y haciendo propuestas muy debatidas. El problema de la deuda lo comenzó a denunciar Eric Toussait** hace ya más de quince años. Si el camino hacía el socialismo transformador y democrático en el siglo XXI, hace muchos años lo llevan trazando Hugo Chávez, Enrique Correa o Evo Morales, junto con el Frente Amplio de Uruguay, el MST y el PT brasileño, hace tiempo ya -para lo rápido que corre la politica hoy en estos tiempos- trufado este socialismo del siglo XXI con el espíritu Portoalegre de los Foros Sociales Mundiales.

Lo que hay que hacer en Europa o con la Unión Europea entre otros, los socialistas Oskar Lafontaine*** y Mélenchon**** nos lo han dejado meridianamente claro y Alexis Tsipras lo ha clarificado y polemizado más todavía. Pero es que la “Alter Summit” (http://www.altersummit.eu/?lang=es) o el Foro Social europeo también. Pero ojo todas esas propuestas, todo ese programa común ha sido debatido en grandes asambleas mundiales, europeas, en todas las plazas del estado español. Ahora lo que hay que tener es el coraje de juntar esas ideas y alternativas democrática y ampliamente elaboradas y construir la amplia confluencia o conjunción de las fuerzas populares y de la izquierda transformadora y concurrir unidos a las próximas citas electorales, comenzando por las elecciones locales.

Como sabemos lo que hay que hacer ya, lo sabemos ya insisto y sabemos como hacerlo, insisto y lo hemos debatido en cientos de asambleas insisto, hemos de volver a salir a la calle. Las conquistas sociales y los cambios reales de sociedad, nunca se fraguan en unas elecciones. Creo en las elecciones, soy un socialista democrático, pero al igual que el padre del socialismo en este Estado, Pablo Iglesias*****, se, que hay que organizarse, no solo en partidos, hay que luchar y hay que cambiar la correlación de fuerzas, el poder, el poder de los oprimidos, explotados y subalternos. Eso exige lucha socio-sindical y politica al mismo tiempo.

Los sostenedores de régimen corrupto del 78, están muy preocupados,sí, pero tienen ya un Plan B y otro C, pero si las personas salen a las calles con la exigencia de PAN,TRABAJO Y TECHO y demuestran nuevamente su fuerza, el plan de ocultar la realidad y de hacer creer que estamos en la buena senda, se les cae. Si este plan se cae en la calle, tenemos las de ganar, las de crear poder popular y poder comenzar a corregir el rumbo. Torcer la agenda neoliberal europea. Construir pueblo de izquierdas.

Las Marchas de la Dignidad****** tienen claro el rumbo y el programa. Y el programa es simple, sencillo, entendible. Vamos a ganar, pero si no ganamos la calle, no venceremos nada y nos tocará negociar y ceder, ceder, ceder.

Todas a Oviedo el 24 de Octubre. Todos en Asturias. Todas y todos el 29 de Noviembre en las calles. Solo un éxito rotundo el 29 de Noviembre en todas las capitales de provincia de todo el reino de España, puede hacer volver a cambiar la situación. No olvidemos el 15M fue en la calle. El 22 de Marzo con las marchas 22M llenado amplias avenidas en Madrid, es el inicio de todo. Como la pobreza, la corrupción, la mentira y la represión, no cesan, sino que se incrementan, hay que volver a salir, pasearnos a cuerpo y demostrar que estamos y somos. Que queremos y vamos.

Carlos Martinez

del Consejo Cientifico de Attac. Miembro del secretariado de Alternativa Socialista

*https://www.facebook.com/pages/Somos-Reales/748578378521727?fref=ts

** Fundador del CDTM, miembro de Attac Francia, belga y activista por la abolición de la deuda

*** Ex secretario General del SPD alemán, cofundador de Die Linke, fue Ministro de Hacienda y dimitió por sus diferencias con las políticas de la “tercera vía” del SPD

**** Fue ministro socialista en Fracia y fundador del Parti de Gauche y miembro del Front de Gauche fraces, eurodiputado

*****Fue el fundador del PSOE y la UGT hace más de 130 años. Primer diputado socialista en España y director de “El Socialista”, durante muchos años.

******http://marchasdeladignidadmadrid.wordpress.com/

 

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Carta abierta a las y los socialistas republicanos y antineoliberales

5 octubre 2014 | Categoría: Comunicados

Conocemos a muchas personas que, siendo socialistas democráticos y de izquierdas cabales, siguen en el PSOE. Otras y otros lo hemos abandonado ya, o bien nos hemos desinteresado sin importarnos nuestra situación en el mismo y sin aceptar su disciplina.

Nuestra actitud crítica, ya sea dentro o fuera del PSOE, responde a un compromiso con las ideas fuerza del socialismo de origen marxista, de clase y comprometido con el ideal republicano, tanto como concepto político de combatir el dominio de los poderosos sobre las clases trabajadoras y populares, como de cambio de régimen, con una jefatura de estado elegida democráticamente y responsable ante la ley, que en el caso del Estado español signifique el fin del súbdito y el surgimiento del ciudadano. Una república federal, plurinacional y pluricultural, que reconozca los derechos totales de los pueblos que la conformen. Una Constitución nueva que reconozca los derechos sociales, blinde el sector público y permita la construcción del socialismo en libertad.

El PSOE, desde hace ya muchos años, sólo provoca disgustos y frustraciones, incluso vergüenza en excesivas ocasiones,  a las personas socialistas. Socialistas que queremos el reparto de la riqueza, la defensa de la naturaleza y el medio-ambiente, los derechos sociales, un poderoso sector público que controle en beneficio general todos los servicios a la ciudadanía y la producción estratégica, la soberanía popular y el control democrático real del pueblo sobre sus instituciones. Nos importa la economía social, una economía al servicio de las mayorías y no en beneficio de las minorías. Buscamos una profunda regeneración democrática que acabe con los corruptos y quienes han consentido estas prácticas, se han beneficiado de ellas o han permitido la continuidad de personajes corrompidos y caciquiles en cargos públicos. Trabajamos, en suma,  por un proyecto de transformación social, por la igualdad y la justicia desde el socialismo democrático, proyecto que el PSOE abandonó hace tiempo.

Pero creemos que hay más. Vivimos una profunda crisis social motivada por una crisis capitalista, tanto financiera, como de producción y una creciente desindustrialización. Una globalización injusta y neoliberal que está provocando millones de víctimas inocentes tanto en España como en el resto del mundo. Los millones de paradas y parados, así como personas en riesgo de exclusión social y personas empobrecidas, están sufriendo el egoísmo y la depredación de las viejas, pero siempre poderosas, oligarquías. Pero igualmente denunciamos la colaboración necesaria con ellas y sus beneficios por parte de los diversos gobiernos de turno. En este sentido, las cúpulas del PSOE han contribuido a esta situación, mediante reformas laborales y de los sistemas de pensiones y el total descontrol sobre la banca privada, cuando no un apoyo descarado a sus intereses. También han colaborado en la bancarización de las Cajas de Ahorros, la desindustrialización o las privatizaciones y la venta de patrimonio público, tanto industrial como de servicios, a empresas y grupos privados para que estos hagan negocio con bienes creados por el pueblo y el Estado, contribuyendo a la desposesión de las clases populares.

Los dos últimos mandatos de Felipe González y los gobiernos de Zapatero, se distinguieron por la adopción de medidas desreguladoras, privatizadoras y negativas tanto para el sector público, como para la ciudadanía, acabando con la Banca Pública. Una Banca Pública que funcionaba bien y en cuya privatización y desmoche, tanto González, como Aznar y Zapatero son equiparables. A los hechos, los decretos y las hemerotecas nos remitimos para efectuar estas duras pero tristemente ciertas afirmaciones.

El PSOE, preso de una oligarquía profesionalizada, ligado a bancos, grupos de información e interés y aliado en ocasiones con sectores de la oligarquía, es parte del sistema y del entramado económico-político, que tiene como clave de bóveda a la monarquía y al monarca como garante del pacto social no firmado, pero férreamente sostenido. El PSOE nunca votará en favor de nada que ponga en peligro el sistema y el régimen del 78.

Es justo reconocer que ha habido aportaciones positivas, sobre todo en materia de derechos civiles, construcción de una administración más moderna, protección social, pensiones, educación y salud públicas, principalmente en los primeros años de gobiernos socialistas. Sin embargo, esto se construyó en base a las privatizaciones y no al fomento de unas clases obreras industriales cualificadas o trabajadoras con derechos estables y sueldos dignos que pudieran mantener las prestaciones sociales. El peaje para ingresar en la Unión Europea a la larga ha sido demoledor. Finalmente y para acrecentar el sufrimiento de las clases populares, se reformó el artículo 135 de la Constitución, poniendo los intereses de los bancos y los fondos tenedores de la mal llamada deuda pública por encima de los de las personas y lo público.

Muchas y muchos de nosotros durante años hemos criticado la deslocalización y los cierres industriales, las privatizaciones y la corrupción. Hemos dado la cara, nos hemos ido con dolor, pero sabiendo que era lo mejor. Otros habéis continuado luchando dentro. Pero sin conseguir cambiar el rumbo de un partido que con los años se ha ido tornado cada vez más liberal.

¿Qué os invitamos a pensar y a hacer?

El pueblo en 1982 venció las elecciones, pero le fue arrebatada la victoria. Muchas cosas que se esperaban no llegaron y el régimen se consolidó.

En estos momentos estamos también ante una situación de quiebra y crisis de régimen. Ante esto, las personas socialistas podemos hacer dos cosas, o apuntalar el PSOE y legitimarlo propiciando que, mediante algunos cambios cosméticos pactados con el PP y el rey, mantenga el injusto sistema al que ha derivado la errónea gestión de lo nacido en el 78, o bien estar junto con las fuerzas destituyentes y por un cambio democrático real. O bien estamos con las clases populares en marcha, o nos quedamos con el stablishment  y la corona. O estamos por el reparto, o seguimos sosteniendo lo que queda de un estado del bienestar en crisis, cada vez más reducido. O estamos con los que apoyan el TTIP y los tratados EE.UU-UE que van a arruinar todavía más nuestro tejido productivo, los derechos sociales y laborales, o nos situamos, de verdad, o con quienes se enfrentan a la globalización neoliberal y la resistencia frente a las políticas de la Troika.

Desde el respeto y la comprensión, seguir en el PSOE legitima todas esas políticas que ahora el PSOE propone. Y, admitámoslo, los cambios son imposibles, pues es un partido sistémico cuyas cúpulas están copadas por socioliberales.

Es por eso que creemos que, desde la izquierda, la socialdemocracia de clase y consecuente, el socialismo transformador, la lucha de clases y la profundización en la democracia, hemos de construir una alternativa socialista al servicio de las clases populares, por el reparto de la riqueza y por la República.

Hemos de construir juntas y juntos un Partido Socialista que, desde la herencia marxista y desde la socialdemocracia histórica, implemente el ecosocialismo, la defensa de la madre tierra, sabiendo que mientras domine el capitalismo, el mundo camina directo hacía su destrucción, mediante el cambio climático, desastres ambientales y un consumo suicida de hidrocarburos. Pero también un mundo sin derechos, libertades o dignidad en el trabajo, la enfermedad o la vejez. Con una democracia cada vez de peor calidad.

El socialismo, su historia y su aportación intelectual y de acción al movimiento obrero español y a la causa antifascista, no merece su disolución. Nuestra tradición no merece diluirse en algo por inventar y totalmente ajeno a la tradición socialista. Tenemos derecho a la existencia propia, tal y como deseó Pablo Iglesias, y somos capaces de contribuir a potenciar y darle credibilidad a un frente amplio, democrático y participativo, por el cambio real, desde el socialismo.

Hay ideas, hay izquierdas y derechas. Las derechas no renuncian. Nosotras tampoco. Vencer a los dominadores exige no solo vencer unas elecciones. Los que hemos estado en el PSOE o estamos todavía en posiciones críticas dentro de él, sabemos que ganar solo unas elecciones no sirve para nada. El poder lo tienen otros. Por eso sin un fuerte tejido social y partidario, sólido y convencido, que resista embates y se enfrente de una vez a la oligarquía, no hay nada que hacer. Hacen falta esas ideas y esas ilusiones. Tenemos que ilusionar, convencer y tener un proyecto de futuro. Y ese proyecto, es el socialismo democrático. El socialismo.

Para construir el proyecto socialista hacen falta socialistas organizadas que rescaten el socialismo para las clases trabajadoras y populares. Os invitamos a construir esa fuerza. Algunas y algunos ya estamos trabajando en ello. Hemos levantado un proyecto, hemos creado un partido, Alternativa Socialistawww.cli-as.org,  pero lo hemos hecho pensando en tener un foco de resistencia, trabajo, colaboración y en crear el polo socialista de la unidad popular frente al neoliberalismo y el régimen. Dado que ya estamos presentes en los procesos de los Ganemos, las Marchas de la Dignidad u otros elementos deconstituyentes en marcha y por tanto, ofrecemos nuestra presencia a todas las personas que se sientan socialistas y quieran trabajar por la unidad y la transformación social.

No pretendemos el monopolio de nada, ni protagonismo, más allá de estar ya dando la cara en nombre del socialismo. Tenemos voluntad de hablar, de pensar, de reflexionar y hacer algo juntas y aportar nuestra corta pero ya rica experiencia fuera del PSOE, no para hegemonizar, sino para construir juntas y juntos.

Invitamos a reflexionar, hablar, actuar y construir. Pero… tenemos muy poco tiempo.

Secretariado Permanente de Alternativa Socialista.

www.cli-as.org

 

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Reflexiones previas para el programa municipal: El Municipalismo

Por un programa fuerte, para gobernarnos los y las ciudadanas.

 

Introducción:

Las primeras corporaciones locales durante la transición, son un fenómeno político muy interesante para estudiar y recuperar. Sirvieron para poner en marcha multitud de planes e iniciativas. Pero sobre todo recuperaron el poder local para la democracia y fueron fieles a la forma de entender la acción política en los años setenta y ochenta, pero con aspectos innovadores.

Los primeros gobiernos locales –los doce primeros años de gestión municipal- se encuentran todo por hacer. Barrios enteros sin asfaltar, escasez de zonas verdes, excepto en los centros urbanos. Redes de saneamiento y aguas escasas, viejas y abandonadas o simplemente inexistentes. Carencia total de servicios, sociales, culturales y deportivos. Ninguna gestión planificada excepto en grandes ciudades y unos ayuntamientos controlados por los altos funcionarios locales, en los que las concejalías carecen de lugares de trabajo y reunión y los alcaldes de la dictadura no han dejado nada, que no sean vicios de funcionamiento, caciquismo  y sumisión al Gobernador Civil. Todo está por hacer y todo se hace.

Los partidos políticos no se ocupan realmente de apoyar o formar e informar a sus ediles. Surge el movimiento municipalista y son los propios alcaldes y concejales, los que crean desde abajo el municipalismo. Muchos de los ediles provienen del activo movimiento vecinal del tardofranquismo o bien del sindicalismo clandestino o son cuadros políticos locales recién salidos de la clandestinidad. Igualmente muchos de ellos –la presencia masculina es abrumadora- son personas que llegan a la política por primera vez, recién afiliados o procedentes de otras esferas vitales, lo cual le da a las corporaciones locales una gran riqueza y ansías de saber. De hecho los modelos de gestión, incluso en alcaldes de un mismo partido, son muy diferentes, sin bien pronto comienzan a ser los ayuntamientos catalanes en especial los de PSC y PSUC  los que marcan impronta y se adelantan en sus propuestas y planes que comienzan a ser exportados y/o copiados. La mayoría de los ayuntamientos catalanes de esa época no son de CiU, son de izquierdas y centro-izquierda. Además las Comunidades Autónomas son muy débiles e incipientes. Estamos en la pre-autonomía. Lo cual fortalece y mucho el papel político de los ayuntamientos y facilita una gestión, autónoma y localista en el buen sentido de la palabra.

No todo es oro lo que reluce. Ya en algunos ayuntamientos surgen problemas y  extrañas alianzas, pero no hay casos de corrupción en el sentido que hoy la conocemos. Los alcaldes son todos de partidos y muchos de los llamados independientes son derechistas e incluso alcaldes heredados del franquismo, de los que en la UCD aparecen en bastantes casos.

No obstante los primeros ayuntamientos democráticos poco tienen que ver con los que luego, transcurridos al menos ocho años, sustentan su financiación en la burbuja inmobiliaria y son víctimas de una gran operación especuladora diseñada más allá de sus intenciones políticas. Aunque transcurrido algún tiempo,  muchos de ellos colaboren de forma decidida con la burbuja inicial y las agresiones al territorio y sean actores imprescindibles del” ladrillazo” a partir de la modificación de la ley Aznar-Rato.

Hay que señalar que tras los doce primeros años, o dieciséis según casos – pues en las ciudades el cáncer privatizador comienza antes- se inician las privatizaciones, que en las zonas rurales y ciudades pequeñas, tardan algo más. Se procede a reconvertir  todos los servicios de gestión pública en privada y ello a pesar de haberse creado empresas públicas municipales, muchas de ellas de gran solvencia y buenos resultados. Pero todo esto sucumbe ante la ola neoliberal, el clientelismo y la mercantilización de la política que afecta de forma sangrante a los ayuntamientos que a pesar de sus carencias financieras, sirven en muchos casos de recaudadores ilegales de “fondos B” para sus partidos a nivel autonómico o federal incluso.

 

La Burbuja y la mercantilización. El siglo XXI

 

Contratos de recogida de residuos sólidos o recalificaciones del PGOU –planes de ordenación urbana- correspondiente generan beneficios escandalosos y se hace caja con ellos. Los alcaldes y alcaldesas son muchas veces meros gestores de intereses “superiores” y en cualquier caso, se transforman en conseguidores locales de unos partidos que imponen sus candidatos en demasiadas ocasiones.

Estos alcaldes y alcaldesas impuestos ya con el auge de la globalización neoliberal, creen que cuantas más grúas se vean en su paisaje urbano, más riqueza y mejor para su pueblo o ciudad. Durante el 2001 hasta el 2008 Se aprueban PGOUs con tanta extensión urbanizable o urbana directa que en muchos de ellos todavía se tardarán años en construir lo construible. Se vive un auténtico periodo de hierro del urbanismo racional y democrático, tornado todo en oro para los especuladores y los bancos. Son los constructores, promotores y propietarios de suelo, los que imponen sus condiciones y “urbanizan”.

Pero la fiebre privatizadora alcanza a los servicios públicos esenciales de forma muy destacada. En el estado español, la figura de la concesión administrativa es la gran trampa. La gestión y el servicio son públicos, pero lo desarrolla una empresa privada. Lógicamente las empresas privadas entran a saco porque hay beneficios. Pasamos pues a partir de los finales de los años noventa a la gestión empresarial del municipio y a su conversión en ente de gestión para clientes y no en gobierno local de la ciudadanía. Esa es la figura clave que ahora hay que desmontar, la del cliente, que debe volver a ser la ciudadana o el ciudadano.

Curiosamente, Aznar amplía las competencias de los alcaldes, pero es para restringir las de los Plenos municipales y facilitar las recalificaciones, así como para hurtar democracia local. Vemos un claro antecedente de lo que se pretende con la elección directa de alcaldes, que necesariamente conllevará menos competencias de control plenario.

Pero hay algo nunca resuelto y es la financiación local y sin ella, los ayuntamientos nunca podrán desarrollar su gestión de forma satisfactoria para la ciudadanía.

Las corporaciones actuales controladas por alcaldes del bipartidismo son en muchos casos, la mayoría realmente, las corporaciones de la burbuja y forjadas en sus vicios. Además, muchos de sus alcaldes son los mismos. Pero no podemos cometer el pecado de generalizar a todos, pues en bastantes casos se ha actuado con corrección, no todos los partidos cuentan con ediles corruptos y no solo el PSOE y el PP, el que más –el PP- incurren en ello –también CiU y partidos regionalistas de derechas están fuertemente castigados por casos de corrupción- por lo que si hacemos un análisis veremos que el urbanismo es una de las fuentes esenciales al objeto de averiguar la política que practican los ayuntamientos, dado el carácter transversal además del mismo.

 

El nuevo municipalismo

 

Por tanto estas próximas elecciones municipales deben ser las que cambien el panorama político e ideológico de la gestión local. También la participación ciudadana a lo hora de tomar decisiones debe estar presente y no ausente como hasta ahora.

El nuevo municipalismo, ha de pensar en un nuevo modelo de ciudad, además del fomento de la participación y la creación de elementos cívicos de intervención en la gestión local, que de hecho ya se están adelantando en la confección de las candidaturas para 2015, han de desarrollar una ciudad ágora democrática.

Pero, la mercantilización de la política y su conversión en política espectáculo, que en ocasiones tiene difícil traslación al municipio, por la dificultad de su gestión y la prontitud que se exige en la resolución de los problemas vecinales, serán a pesar de esto, unos problemas que pueden dificultar tanto el proceso inicial de conformación de encuentros amplios, ganemos etc., como el desarrollo posterior de las acciones de gobierno.

De todas formas en mi humilde opinión, lo que creo fundamental es recuperar la idea de que estas elecciones son muy políticas y deben serlo más si queremos garantizar una acción municipal diferente y no solo de transparencia y de buena gestión. Sino de reparto, cambio del concepto de la propiedad del suelo, políticas de igualdad transversales y fiscalidad local progresiva y justa. Lucha contra la pobreza, justicia en la vivienda y freno a los grupos de presión de grandes empresas, bancos e inmobiliarias.

Ayuntamientos constituyentes que impulsen un cambio constitucional que acabe con un régimen incluidas las Comunidades Autónomas, que los considera entes tutelados y subsidiarios. Además de objetivos número uno, para multiplicar los beneficios de las grandes empresas de servicios y multinacionales de la desposesión de lo público, surgidas al amparo de las privatizaciones impulsadas por el bipartidismo, las leyes de reforma local, la OMC –Organización Mundial del Comercio- el FMI y la Unión Europea, impuestas en la propia legislación española. Radicalmente enfrentados al objetivo de déficit que el artículo 135 de la Constitución impone. Por eso para defender la política local, también hay que cambiar de Constitución.

 

Carlos Martínez

Politólogo y urbanista

Primer secretario de Alternativa Socialista

Situemos el problema: El sistema-mundo en profunda crisis o la excusa del islamismo radical

 

Cuando en los años cincuenta y sesenta del siglo XX surgió el nacionalismo y el pan-socialismo árabe, teñido de antiimperialismo o al menos de lo que hoy conocemos como multilateralismo o “tercerismo” en el lenguaje político de la época, fraguado en las luchas anti-coloniales y espoleado por la creación del estado de Israel, los EE.UU, Gran Bretaña, Francia y el propio Israel comenzaron un largo y duro trabajo para eliminar esta amenaza a sus intereses neocoloniales o de dominio.

 

El ya mítico FLN-Frente Nacional de Liberación- de la independencia de Argelia o la Unión Nacional de Fuerzas Populares de Marruecos también forjada en la lucha frente a los franceses. El Destur original tunecino. El BAAS o Partido Socialista Árabe del Renacimiento de Siria e Irak. La figura clave en la construcción del socialismo árabe Gamal Abdel Nasser el líder de la revolución egipcia, Así como la irrupción de la OLP y las fracciones palestinas socialistas y marxistas más radicalizadas, todos ellos laicos aunque muy respetuosos con el Islam, fue para los árabes el inicio de su modernización entrando en el siglo XX de manos de un marxismo moderado, un modelo socialista propio y una posición política independiente cuando no hostil hacía sus antiguos colonizadores. Era el renacimiento como llevaba el BAAS por bandera. Era la búsqueda de la unidad árabe por primera vez, desde las ideas de igualdad, transformación, creación del estado social, en lugar de la caridad religiosa y era la conquista de sus materias primas y energéticas en lugar del Califato de Estambul y de las antiguas colonias. Era la defensa de las fronteras palestinas diseñadas por la ONU y sistemáticamente violadas por el estado racial y religioso de Israel. Occidente judeo-cristiano y la guerra fría no podían consentir el nacionalismo popular y soberanista de la nación árabe.

 

Una anécdota: Cuando a finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta del siglo XX, la España franquista inició una campaña reivindicando Gibraltar español –ciertamente, lo es. Es una colonia del decadente Imperio Británico y una base militar extranjera- se hicieron muchas manifestaciones estudiantiles propiciadas por el SEU el sindicato estudiantil falangista y la propia estructura juvenil de FET y de las JONS el partido fascista del régimen. Las algaradas ante la embajada británica eran frecuentes, En una de ellas el ministro de la gobernación –el de interior- le llamo al embajador preguntándole si enviaba la Policía Armada-era como se llamaba la actual Policía Nacional- a disolver la manifestación, a lo que el embajador británico le respondió “Mejor no me mande los estudiantes”. Pues bien, eso es lo que ha ocurrido en una parte importante del mundo árabe, las potencias centrales, la CIA y el MOSSAD han creado la manifestación yihadista, las milicias islámicas radicales de todo tipo y ahora envían a la Policía Armada, es decir sus drones, aviones y misiles a disolver a sus criaturas del emirato o antes de Al Quaeda. Criaturas que con su acción favorecen los intereses del Imperio central y occidental, así como de su hijo Israel, pero que a su vez reflejan la frustración y desesperanza de la nación árabe, engañada, ninguneada y utilizada al menos de forma descarada desde 1918 al final de la I Guerra mundial.

 

El socialismo árabe tras la temprana muerte de Nasser, sufrió desde golpes de estado, cercos económicos, agresiones militares a su propia crisis de valores o la llegada de la corrupción, cuando no la traición o la usurpación de su legado por personajes autoritarios y militaristas. Pero que sin embargo siguieron siendo laicos y respetuosos con las importantes minorías cristianas de Irak, Siria, Palestina y el propio Egipto. Cristianos árabes que apostaron muchos de ellos por el apoyo a estos partidos que eran laicistas y progresistas. Cierto es que se cometieron errores, pero las mujeres circulaban libremente sin pañuelos ni velos por las calles, maquilladas si era su deseo, vestidas como consideraban oportuno y comenzaron a ir a la universidad. Apareció la sanidad e instrucción pública y se crearon infraestructuras como la presa egipcia de Asuán o el potente sistema sanitario público iraquí hoy destruido.

Pero ilegalizaron a los hermanos musulmanes y muchas cofradías religiosas musulmanas fueron perseguidas. También en algunos de esos países se reprimió el chiismo, que sin embargo gobernó y gobierna en Siria,- no solo en el actual Irán-, que en esos momentos –Irán- era el aliado fundamental de los EE.UU en la zona.

 

La guerra fría y la alianza estratégica de muchos de estos regímenes con la Unión Soviética –la Rusia y Repúblicas de su influencia de la extinta URSS- así como sus derrotas militares frente a un agresivo y conquistador estado de Israel, minaron el nacionalismo pan-árabe. La invasión soviética de Afganistán, marcó un antes y un después. En esos momentos, ante la revolución iraní y la presencia militar soviética en Afganistán, los EE.UU fraguan una sólida alianza con las monarquías corruptas y ultra-religiosas árabes del Golfo, Jordania o Marruecos en el Magreb, que siendo rigurosos partía de décadas anteriores. Frente al socialismo o nacionalismo popular árabe, se potencia un islamismo rigorista, reaccionario, financiado por los sauditas y otros aliados de la región y se crean, arman hasta con misiles de última generación de la época a las guerrillas islámicas, los movimientos de un Islam anti-comunista y anti-socialista, anti-progresista con una lectura del Libro, más que discutible hasta el momento e influenciado por un Islam asiático, muy riguroso que además considera el diablo, todo lo que previamente han construido los socialistas pan-arabistas y/o los regímenes aliados de la URSS. Frente a antiimperialismo, religión. En esa operación la CIA y los servicios secretos de Israel juegan un importantísimo papel.

De aquellos polvos, estos lodos. Liquidado el socialismo árabe, el nasserismo, solo queda la religión como esperanza y la caridad como sistema de protección social. Cierto que, también desde el islamismo surgen tendencias anti-imperialistas y soberanistas árabes o persas, sobre todo en Líbano, Irán o el Hamas palestino, que propiciara el Mossad y que ahora tan caro le cuesta.

 

Occidente, la OTAN, los EE.UU lo que tratan de controlar no es a regímenes crueles y opresores, pues las monarquías del Golfo lo son. Lo que se trata de controlar son las rutas de abastecimiento de crudo y cercar militarmente por su interior a Rusia y China.

Rusia lleva años advirtiendo del peligro del yihadismo radical. Denunciado su apoyo occidental y al mismo tiempo reprimiéndolo con mucha dureza en el interior de sus fronteras, en el Cáucaso a los islamistas chechenos.

La pregunta que todas y todos nos hacemos es ¿Cómo la mayor potencia militar del mundo-por ahora-no ha detectado la formación de un ejército –el del Emirato- en una zona desértica en el centro de Irak? Además ¿Cómo es que todo el armamento que porta el Emirato es de fabricación occidental o de sus aliados?

Siria ha sido envuelta en una cruel guerra civil, cruel por ambas partes, pero en la que los aliados de los EE.UU y las monarquías del Golfo o la civilizada Francia, son mayoritariamente, las mismas milicias que han fundado el Emirato. El Levante al que en su nombre se refieren, los hasta ahora aliados de los EE.UU son los estados de Líbano y Siria, mucho ojo. Es decir se pretende construir un estado teocrático entre Irak, Siria, Líbano y parte de Turquía. Pero ese sueño ha tenido padres, impulsores como Arabia Saudita, los emiratos del golfo y los EE.UU e Israel.

 

Pero claro, la frustración árabe y la ausencia de valores diferentes al islam o modernizadores del mismo en estos países, así como la eliminación incluso física de la mayor parte del socialismo árabe, provocan que ahora el yihadismo sea la última esperanza de unos pueblos saqueados y engañados, se vuelva contra sus antiguos padrinos. Ahora el diablo ya no es el comunismo o la Unión Soviética o el socialismo nasserista, ahora el diablo son los EE.UU y Occidente.

La realidad final es que todo esto no es sino el tablero bélico con el que el capitalismo de las potencias centrales, con los EE.UU a la cabeza trata de mantener y acumular riquezas. Controlar el mundo para disponer de reservas de crudo y de paso impedir que los estados emergentes se repartan la riqueza mundial. Es una forma de combatir la crisis del capitalismo de las potencias centrales mediante la guerra. Asustar a las poblaciones europeas y norteamericanas y entretenerlas con nuevos enemigos de forma que no descubran que el verdadero enemigo es el sistema, son los detentadores de la riqueza, la globalización neoliberal.

 

La lenta decadencia de los EE.UU según señala Immanuel Wallerstein. Los problemas cada vez más graves del dólar muy cuestionado por los BRICS emergentes y que comienzan a utilizar nuevas monedas. Las crisis constantes de la zona euro y la UE que continuamente cae cuando parce que va a levantarse, provocadas por sus suicidas políticas de austeridad y recortes. La crisis de Ucrania y las agresiones criminales del estado de Israel contra el pueblo palestino. Todo ello, no es sino la manifestación de un mundo que de forma inexorable se está reordenando y por ello la OTAN y sus aliados se enfrascan en guerras locales, con la excusa de exportar la democracia a tiros.

Será para peor o para mejor si logramos que los principios del sentimiento Portoalegre se abran paso y el reparto y la justicia, construyan la paz mundial. Pero el mundo está cambiando. En estos momentos, al capitalismo no le interesa la paz. En estos momentos los capitalistas para seguir acumulando necesitan menos democracia, nada de reparto e invasiones y bombardeos que garanticen su control de las rutas comerciales estratégicas y los oleoductos.