Los socialistas republicanos y de izquierdas nos debemos organizar

Amigas y amigos de izquierdas y republicanos en el PSOE, lo importante no es el continente, sino el contenido. Ser socialista y ser del PSOE no tienen nada que ver. No hay relación causa efecto. No. Por eso os animo a no desfallecer y a seguir trabajando por el socialismo, es decir por el reparto, lo público sin paliativos, la solidaridad y el trabajo en pos de una sociedad sin clases desde el socialismo ¿Como? Auto-organizándonos. No necesitamos pastores, que además son unos profesionales sin escrúpulos y que no piensan en vosotros sino en su interés personal. Os hacen pasar verguenza alabando al rey, a su heredero y con una actitud cortesana y pelota, defienden a la Monarquía, pero también cuando gobiernan indultan a banqueros delincuentes.
¿Que más hace falta? Los socialistas republicanos y de izquierdas nos estamos organizando y nosotros en www.cli-as.org estamos tratando de construir una Alternativa Socialista. Pero ojo, si somos muchas y muchos, se puede abrir un proceso constituyente socialista y ecosocialista, que responda a los intereses de las clases populares y no a los de los banqueros o la familia real. En la izquierda y desde la izquierda luchando por un frente común, popular y amplio que logre al menos el cambio de régimen.

Nuestro trabajo, nuestra experiencia y nuestra historia personal y colectiva, debe ser ofrecida a las clases trabajadoras y al pueblo, desde nuestra propia forma de ser y ver la vida por la justicia,libertad y democracia, pero democracia de verdad y sin limites y eso incluye la democracia económica. Un nuevo socialismo comprometido frente al calentamiento global, el productivismo y consumismo suicida y por tanto claramente enfrentado a las oligarquías de las que las cúpulas del PSOE tan amigas son. No será nuestro fracaso, ni el de las ideas de Pablo Iglesias si logramos construir un partido socialista y nos olvidamos de unas siglas ya vacías y mentirosas que otros utilizan en beneficio propio.

En estos momentos tan duros y de crisis social y económico-financiera, pero sobre todo de crisis política y moral, la única regeneración posible es una república federal. Por eso por la República y con la República y con las organizaciones, movimientos y partidos que las apoyan. A la calle y en la calle, con el pueblo de izquierdas. 

Se abre un nuevo ciclo

 

Decir que nada ha pasado tras las elecciones europeas y las aguas moverán a su cauce es terriblemente conservador. Incluso denota miedo. Miedo al futuro y a la propia seguridad personal y comodidad ideológica –no hablo de la material, esa hace tiempo que no existe- sobre cómo afrontar el futuro. Y todo con el trasfondo de las pasadas elecciones europeas.

 

En primer lugar las elecciones han sido europeas. En segundo lugar ha vencido la abstención y en tercer lugar todo denota que el sistema político está en crisis, una profunda crisis de credibilidad y de capacidad. Capacidad política y económica a nivel europeo.

Los partidos del sistema y el pacto europeo entre liberales, conservadores y ex socialdemócratas carecen tanto de credibilidad como de alternativas. Las fuerzas del sistema no tienen más propuesta que salvar el mercado capitalista, ser competitivos en el mundo a base de rebajar salarios y hurtar derechos sociales y democráticos y seguir. Seguir mandando.

Las nuevas recetas no pueden venir de la extrema derecha. Pero cuando la izquierda abandona los barrios y los pueblos y se hace un discurso temeroso y cuidadoso, confundiendo el rigor intelectual con la ausencia de energía y discurso de los sentimientos, no sea que se meta la pata o se diga alguna inconveniencia, la clase obrera harta y sin referentes y sus hijos parados y sin futuro miran hacía quien les ofrece ilusión y esperanza. Eso explica fenómenos como el francés y el español, de PODEMOS si bien ambos y afortunadamente para el Reino de España, son antitéticos y opuestos.

 

La gente se queja de que cuando hablan los políticos no les entiende y además no les hacen vibrar y esperar que todo pueda cambiar y que ellos sean los protagonistas de ese cambio.

La Unión Europea aburre. Es un nido de lobistas y hay mucha influencia de las multinacionales –más que de las personas comunes- sobre ella. Los funcionarios y eurodiputados, los comisarios utilizan un lenguaje alambicado y una jerga incomprensible. El resultado que llega a los barrios europeos son las privatizaciones, recortes sociales, deslocalizaciones industriales y constantes ataques a la agricultura autóctona. Lo peor es que la ausencia de alternativas potentes y que hagan volver a soñar, provoca desafección y desconfianza. La enorme abstención ha sido también una forma de protestar. Hubiera sido mejor que se votara y se iniciará algo nuevo, sin lugar a dudas, pero esa ha sido la realidad.

 

El panorama es que la socialdemocracia ha agotado sus propuestas, ha asumido el capitalismo no como algo inevitable, sino bueno y es incapaz de generar ilusión. Como mucho es un mal menor. Los conservadores y liberales, son otra cosa, son el sostén del sistema puro y duro y partidarios de la injusticia y la insolidaridad, por tanto ni pierdo el tiempo con ellos ni os lo hago perder. De todas formas han ganado las elecciones puesto que las clases acomodadas y las clases medias liberales si han acudido a votar, ellos si saben lo que vale un voto. Pero ni unos ni otros, insisto, tienen alternativas.

 

Las izquierdas europeas

 

En lo que según un amigo argentino, ellos denominan el “campo popular”, las cosas mejoran pero lentamente y sin mucha capacidad de movilización con las y los que sufren el paro, la exclusión y la violencia estructural de esta violenta y maleducada sociedad de mercado y consumo, excepto en Grecia y en menor medida en Portugal y Reino de España.

 

Las teorías clásicas ayudan, nos enseñan a analizar, pero no a conectar con el pueblo. Mejor dicho a construir pueblo, tal y como los marxistas italianos nos enseñaron. Hay además que decir también que ideas fuerza en los años treinta y cuarenta del siglo pasado, ya no sirven en su literalidad para estos tiempos. Sus prácticas políticas menos.

 

Por tanto hay que construir algo nuevo. Que recoja saberes y experiencias, pero que sepa ver las demandas e incluso las modas. No es solo el programa lo que les interesa a las personas. En el Reino de España la gente desconfía tremendamente de los programas y no se los lee, porqué desde la transición política tras el franquismo, ningún programa de gobierno se ha cumplido. Ninguno. Tan solo en algunos ayuntamientos.

 

Cuando las ideas no bastan, los lenguajes políticos se tecnifican y el neoliberalismo ha ganado la batalla cultural, son seguramente esas mismas herramientas, pero utilizadas en nuestro favor las que nos pueden hacer cambiar. No se puede despreciar que estamos no en la sociedad de los compañeros y compañeras, sino de los fans y eso es difícil de tragar pero es así.

 

Tenemos las herramientas que tenemos y la radicalidad no es ya el programa, sino la forma de lanzar el mensaje. Frases que todo el mundo entienda. Propuestas que tengan que ver con la vida cotidiana y de lo local a lo global. Las alternativas son sencillas:

-Defender lo público y los servicios públicos del bienestar, incrementándolos y creando nuevo empleo de calidad con ellos.

– Como hay dinero, mucho dinero obtenerlo donde está oculto y robado a la sociedad, es decir en Paraísos Fiscales, SICAV, el fraude consentido y la delincuencia fiscal y financiera que los ricos practican habitualmente.

– Plantarle cara a la deuda, que es impagable y solo sirve como elemento de desposesión de las clases populares. Es decir de atraco y dominio. Hace falta un gobierno con valores y valor. Es imprescindible exigir y provocar al menos una quita muy importante y auditar la deuda.

-Defender el medio ambiente y el territorio. Para concienciar a amplias capas populares y obreras sobre las ventajas de un proyecto ecológico, hay que explicar y hacer pedagogía sobre lo concreto, por ejemplo que la implantación masiva de las energías renovables, puede crear cientos de miles de puestos de trabajo, al tiempo que abaratar sensiblemente el recibo de la luz. Hacer planes serios y eficientes de transporte público barato y potentes vías de circulación peatonal y en bicicleta protegidas y debidamente señalizadas en detrimento del vehículo privado. Así como la agricultura ecológica, no solo como fuente de alimentación sana, sino de desarrollo económico. Fabricación de nuevos materiales de construcción, reciclaje y transporte. Nuevos modelos de distribución alimentaria favoreciendo los mercados de proximidad y la soberanía alimentaria y con ello el abaratamiento de costes de transporte y por tanto de precio o simplemente mejora de la calidad del producto consumido.

-Banca Pública. Comenzar por hacer públicos y democráticamente controlados los bancos y cajas rescatados con dinero público.

-Acabar con las leyes hipotecarias y de vivienda. El poder fascista de grandes empresas de telecomunicación, eléctricas y bancarias debe ser no solo rebajado, sino controlado y los servicios de interés general deben contar con el sector público para su producción y distribución.

-Proteger los derechos ciudadanos y garantizar una renta solidaria y digna a las personas sin empleo de forma indefinida. Ir implementando la renta básica.

 

En el plano estatal y no solo europeo, pues en cualquier elección y de forma lógica se aluden igualmente a problemas del conjunto del reino y pensando ya en las próximas elecciones municipales, hay que hacer planteamientos políticos básicos y muy consensuados socialmente.

-Acabar con la corrupción del régimen del 78 del siglo pasado. La corrupción, no solo es una lacra, es la seña de identidad de un régimen monárquico que con una ley electoral impresentable pretende mantener el poder de las élites, no solo políticas, sino también económicas. No habrá regeneración política en este estado, sino se pone pie en pared a una poderosa oligarquía económica que maneja los hilos de la información y la política.

Hay más, muchas más, pero cuando la socialdemocracia se ha hundido es la hora de rescatar programas socialdemócratas, aunque con otras formas y nuevos  contenidos como el ecosocialismo y el republicanismo social. Aunque lo más importante es  que generen la esperanza de que esta sociedad injusta y este régimen corrupto se puede cambiar.

 

Posibles modelos a aplicar

 

Pero a la hora de proponer, también hay que analizar modelos de éxito. Es muy importante saber que se puede. No iré a los injusta y de forma racista denostados modelos latinoamericanos, sino europeos. Claro al hablar de Europa o bien nos referimos al modelo de bienestar que aún en crisis pueden servir como ejemplo práctico, o también a modelos de éxito electoral y de esperanza, como mínimo.

 

SYRIZA es pues el caso de libro. De sobra conocemos su gestación y su amplia composición y su programa, cuanto menos las personas informadas. Una amplia coalición donde hay desde antiguos maoístas, trotskistas, eurocomunistas y socialistas y socialdemócratas, pero que ha conectado con sectores populares, economía social, pequeños empresarios y autónomos así como con las víctimas de la crisis y tiene programa y líder. SYRIZA tiene un líder para ser primer ministro creíble. SYRIZA tiene una cara que genera ilusión y una persona en la que el pueblo griego de izquierdas y progresista se identifica. Pero SYRIZA tiene una gestación no menor a los diez años. Es decir que SYRIZA ya se ha asentado y esto también da confianza. Hay quienes ven su programa desde las izquierdas, moderado, pero hoy en Europa los únicos que aterrorizan los mercados son los griegos de SYRIZA. Lo cual nos debe conducir a imitarlos en todo, pero sobre todo en su voluntad de victoria.

 

Estas elecciones europeas en las que he participado como candidato de la Izquierda Plural y representado a Alternativa Socialista he sostenido un discurso alto y claro, no depurado, pero si vibrante al objeto de transmitir la voluntad de vencer y de gobernar. Tsipras está convencido de que va a gobernar y para derribar al bipartidismo hay que vencer en unas elecciones democráticas o no hay nada que hacer.

 

Además SYRIZA ha elaborado un programa de gobierno y para gobernar Grecia, pero sin embargo, tiene muy presente a Europa de la UE, pues saben que su acción de gobierno sin una estrategia europea, es imposible de realizar, al tener el dogal de la deuda apretándole el cuello y ser este su principal problema. Es curioso que Alemania ha sido la principal instigadora de la deuda griega y ahora es su carcelero. En el Reino de España la cosa no es muy diferente.

La consideración final es que hace falta una izquierda amable y asumible. Asumible no quiere decir blanda o claudicante. Al contrario quiere decir consecuente, pero participativa y que sea consciente de que el problema no se soluciona mediante un programa maravilloso a presentar  a las elecciones, sino en cómo se  acompaña al pueblo en su sufrimiento y como se conecta con las necesidades reales de la gente. Las personas no quieren que se les robe, ni toleran la corrupción, quieren ser felices, tener seguridad en el buen sentido de la palabra, seguridad social, seguridad de que sus hijos van a poder estudiar, seguridad de tener una vejez tranquila y con pensiones dignas, seguridad de que sus hijos van a encontrar empleo, seguridad alimentaria y de garantía de alimentación. Pan, techo, trabajo, las Marchas de la Dignidad lo han entendido perfectamente. Las personas quieren felicidad en lo cotidiano y lo sencillo y libertad, en lo personal y colectivo.

 

Tsipras habla de la felicidad de las personas.

 

Tenemos ya algo avanzado y es que lo que los partidos políticos solos, tanto nuevos o novísimos de izquierdas, como los más clásicos no han podido o sabido hacer, ya existe y son las Marchas de la Dignidad. En las Marchas todo el mundo está y todas y todos debatimos, discutimos, acordamos e impulsamos. Somos el nuevo espacio socio-político más convergente, porqué nuestro programa son las personas y su sufrimiento y cómo enfrentarnos a las causas del sufrimiento al objeto de buscar el pan y la felicidad. Es pues la deuda y el atraco a lo público y los servicios el objetivo a batir, ¿porque se piden votos? No, porque la injusticia y la insolidaridad, la desigualdad es lo que hace a las personas infelices.

 

Conclusiones urgentes

 

Creo que hay que construir nuestra SYRIZA.

 

El sistema en el Reino de España, comienza a temer, a temer mucho a una energía que las gentes vuelven a recuperar. Tanto que el viejo y nada edificante Borbón ha debido abdicar para frenar el auge de las izquierdas transformadoras y defender el régimen oligárquico que ha generado finalmente la transición. Las familias ricas y poderosas del franquismo, siguen rigiendo el estado ahora vasallo de los EE.UU y de Alemania. Por eso y ante tanta inseguridad hace meses, tal vez algún año, viene fraguándose una operación de volver a apuntalar el régimen en crisis y decadencia. Pero es que la Unión Europea también ha entrado en una profunda crisis y por tanto urgía tomar medidas y poner alguien serio, más joven y militar con las enseñanzas bélicas más actualizadas a controlar la autoritaria e inconstitucional en muchas de sus prácticas monarquía español. El nuevo rey militar es pues el triunfo de un golpe de salón oligárquico, que el régimen necesita para perpetuarse.

 

Los partidos políticos en este tema muy claro y sencillo, se deberán definir. Están con el pueblo y la democracia o con la oligarquía y su vasallaje extranjero, económico y militar. Esa será la línea fronteriza.

 

Ahora llegan las elecciones municipales y el precedente de Abril de 1931 aterroriza a los poderosos y a las cúpulas políticas sistémicas. Rubalcaba y Susana Díaz apoyando al rey y al régimen han demostrado que esto no es cuestión de edades, es cuestión de estar o no con la democracia y con la democracia económica a con la oligarquía tradicional y su principal herramienta de dominio, la monarquía.

 

Por todo eso, ahora las elecciones municipales y si hacemos lo mismo que en las elecciones europeas perderemos la posibilidad de vencer. Nosotros y nosotras no estamos aquí solo para asustar, estamos para ganar y gobernar, como pueblo y con el pueblo, para el pueblo.

 

Carlos Martínez

Politólogo y activista social.

Es co-Primer Secretario de Alternativa Socialista

Declaración

 

Por el derecho a decidir de los pueblos del estado español. Referéndum ya

2 junio 2014 | Categoría: Comunicados

 

Declaración del presidente y primeros secretarios Alternativa Socialista

Estamos por abrir un nuevo proceso constitucional con la perspectiva de crear un Estado republicano laico y democrático que se convierta en el garante del interés general.

(Asamblea Federal de AS Diciembre de 2013)

La descomposición avanzada de muchas de las instituciones del Régimen de 1978 cercenadas tanto por la por la corrupción que alcanza a todas las magistraturas del Estado (Incluida la familia real), como a las cúpulas y/o diversos cargos públicos de los principales partidos que lo sustentan, que en caso del PP resultan abrumadora. Así como debilitado -el régimen- por las protestas sociales y democráticas de las clases populares y en especial de las clases trabajadoras desposeídas de sus derechos, que sufrimos con especial saña el paro y precariedad. La crisis financiera, económica y social resuelta tan solo en favor de banqueros y fondos financieros de las grandes fortunas. Las respuestas que ya se están articulando y siendo cada vez más potentes y continuadas. Pasando por el serio varapalo electoral del bipartidismo en las últimas elecciones europeas hacían presagiar ya hace varios días que el régimen preparaba una operación de altura al objeto de perpetuarse y tratar de ofrecer una imagen de solidez que pudiera mantener su tinglado, cada vez más deslegitimado.

Ante la crisis de régimen que todo lo enunciado provoca, la cabeza del viejo rey con una imagen muy deteriorada era lo menos que el sistema podía ofrecer al objeto de iniciar un cambio cosmético, para que todo siga igual. A esto debemos sumar las constantes llamadas a la gran coalición PSOE-PP realizadas por numerosos representantes de los poderes económicos y por políticos muy influyentes cercanos a ambos partidos. Si a esto le sumamos la actual mayoría absoluta del PP el circulo queda completamente cerrado. La operación que venía fraguándose hace muchos meses había ejecutarla urgentemente. Había que reaccionar y ya, de espaldas al pueblo

La Constitución vigente obliga a la elaboración de una ley orgánica al objeto de cerrar la sustitución real y proclamación del “heredero” como próximo rey. Pero deberá ser el Parlamento férreamente controlado por los partidos dinásticos el que decida y eso sin lugar a dudas hurtará la voz al pueblo, de no reaccionar este.

En Alternativa Socialista somos republicanos y republicanas. Nuestra tradición socialista nos lleva a exigir la igualdad de derechos de todas las personas y su absoluta igualdad siendo esto contradictorio con un régimen ya superado que basa en el nacimiento en una determinada familia la sucesión a la jefatura del estado.

En consecuencia exigimos el derecho a decidir de los pueblos que habitan en el Reino de España.

El ciclo que se inició en 1978 ya ha caducado. La democracia exige que se respete el derecho a decidir de una sociedad nueva que no vivió en gran medida la excepcionalidad de la transición (nada modélica por cierto, pues se hizo bajo la constante amenaza del “ruido de sables” de los generales de Franco) que ahora ya no se dan y además están en discusión por amplias capas populares.

Es por ello que exigimos se respete el derecho a la libre expresión de los pueblos sobre su futuro. Que el Parlamento convoque a un proceso constituyente, en lugar de elaborar una ley orgánica que perpetuaría la herencia del dictador.

Secundamos las movilizaciones populares exigiendo una nueva Constitución.

Alternativa Socialista cree firmemente que es la hora de la República.

Declaración de Enrique del Rey Presidente de Alternativa Socialista

Ana Barba y Carlos Martinez Primeros Secretario de Alternativa Socialista

Hace falta ya un partido SOCIALISTA… Para ayudar también a construir la convergencia

Este articulo Hace Falta un Partido Socialista, fue escrito antes de las elecciones europeas. Antes de la dimisión de Rubalcaba y antes del cuestionamiento generalizado de las cúpulas, -de todas las cúpulas- del PSOE.

Este artículo es un llamamiento a todas y todos los socialistas que lo somos, pues nos cuestionamos el mercado, la primacía de lo privado, la corrupción, la monarquía y estamos por el reparto, lo público y la justicia. A aquellas y aquellos, hartos y hastiados de renuncias y de traiciones al legado de Pablo Iglesias, pero que también apostamos por otra forma de hacer política y otras formulas organizativas participativas y transparentes.

La solución del socialismo como formula de avance social y camino hacía la justicia social y la sociedad sin clases, pasa por que el PSOE deje de manipular y utilizar el socialismo, al objeto de confundir y ser la ocupación de un grupo de profesionales de la cosa pública, constituidos en aparato controlador y cooptados no por sus ideas o valores, sino por su fidelidad al grupo dominante.

El PSOE está demasiado hipotecado a los poderes, el rey y los banqueros, como para que sea posible cambiarlo. Por otro lado la ciudadanía se está organizando al margen y la izquierda social y transformadora también.

Algunas y algunos socialistas ya estamos en ello y dando la cara fuera de un partido atrofiado, pesado, controlado por el sistema y sostén del régimen.

Dese estas lineas llamo a autoorganizarnos en libertad y de esta forma rescatando el socialismo, contribuir a rescatar a la ciudadanía, a las clases populares, a la clase obrera.

No tenemos soporte mediático. De hecho prácticamente todos los medios censuran las informaciones sobre la Alternativa Socialista y nuestra existencia ya real y tangible.

Construir el socialismo ¿Para qué? Pues para lograr la unidad de los pueblos y la ciudadanía al objeto de construir una sociedad justa y diferente a esta que sufrimos. Si, pero desde la convergencia, la confluencia y la unidad. El PSOE de Felipe Gonzalez rompió con la tradición socialista de esfuerzos unitarios y colectivos, como La Conjunción Repúblicano-Socialista de principios del siglo XX, la UHP de Asturias o el Frente Popular. Pero también la Alianza Nacional de Fuerzas Democraticas de la clandestinidad antifranquista en los años 40 del siglo pasado. El romper los proyectos comunes fue el transito hacía la tercera vía liberal realmente y el socioliberalismo.

Por eso no llamamos a construir una fuerza electoral simplemente,no, sino una fuerza ideológica y política que desde el socialismo democrático contribuya a crear la SYRIZA española. A armar un potente polo ecosocialista y transformador que ayude a construir lo nuevo.

 

HACE FALTA UN PARTIDO SOCIALISTA

 

En este país el despiste ideológico y la quemazón política a la que los aparatos y cúpulas de los partidos nos han arrastrado es demencial. Poca, muy poca gente se fía de los partidos, de todos ellos. Por un lado se han renunciado no ya tan solo a las ideologías, sino a cumplir los programas electorales, de los que se decía con absoluta tranquilidad, hasta hace poco, -pues ahora es políticamente incorrecto-, que se hacen para no cumplirse. Al mismo tiempo, unos medios supuestamente informativos, pero todos ellos en las manos de grandes empresas y bancos, han lanzado sutilmente una campaña anti política que a la postre solo beneficia a la derecha, aunque en ocasiones parezca que con esta iniciativa, perfectamente orquestada, se preocupan de la gente común.

La organización en política es clave, así como más todavía lo son los adherentes y simpatizantes, pero también y no en forma menor la confianza popular. Pero sin ideas, nada se puede. Tampoco sin medios, al menos humanos. Si bien el concepto y método interno de los partidos progresistas y de cambio social debiera cambiar profundamente.

Las derechas jamás han renunciado a sus principios, pero sin embargo el centro-izquierda español, al haber renunciado a la ideología transformadora y de clase, por parte de los dirigentes del PSOE ya en los inicios de la transición, la única idea real paso a ser la lógica del poder, mantenerlo o recuperarlo. Con ideas modernizadoras ciertamente, pero no por ello necesariamente de izquierdas. Sin bien y es justo reconocerlo, con dos ideas fuerza, la actualización administrativa y la descentralización, junto a la europeización del estado lo cual también conducía a reforzar el bienestar. Estado moderno, descentralizado y con un estado del bienestar semejante al europeo, si bien sin su base industrial.

La factura pagada por los gobiernos del PSOE para ingresar en Europa ha sido la deslocalización y el cierre de la industria pesada a cambio de infraestructuras de transporte e inversiones de fondos FEDER con el precio de dejar de construir barcos o extraer carbón. Es simplificar mucho, lo sé, pero no es el objetivo de estas líneas explicar esto. Si añadiré que el estado español al carecer de una base obrera industrial sólida y extendida territorialmente, se vio obligado a financiar las conquistas sociales del bienestar en los Gobiernos de Felipe González en base al endeudamiento y las privatizaciones del sector público bancario, energético e industrial. Y quiero señalar esto, al objeto de que no se me diga que solo resalto negatividades al objeto de arrimar el ascua a mi sardina. Pero lo cierto es que el desmantelamiento minero e industrial a la larga ha resultado profundamente negativo. También para la izquierda. Se ha profundizado pues incluso aunque sea de forma involuntaria en el capitalismo rentista, el ladrillo y el turismo como únicas salidas a crear empleo y en fortalecer el sector servicios, pero con unos servicios –valga la redundancia- de muy bajo valor añadido.

Lo cierto es que el PSOE se transformó en una partido modernizador y  progresista en materia de derechos civiles, excepto en cercenar la excesiva influencia y dominio de la Iglesia Católica, pero difícilmente homologable a un partido socialdemócrata obrerista y de clase. Ni siquiera intervencionista en economía. Felipe González es un adelantado a la tercera vía. Una vía social-liberal novedosa ciertamente en esos momentos,-principios de los ochenta del siglo pasado- que además se construyó gracias al voto de las capas más humildes y obreras de la sociedad. Se pactó con la clase media y esta aportó su dirigencia, pero se recabó el voto de los pobres –aunque no solo- para acabar siendo un partido real de clases medias y populares. No disponemos en España de regiones homologables a las industriales de centro-Europa, tan solo algunas comarcas, lo cual tiene sus servidumbres.

La fidelidad ideológica a un partido obrero, democrático y de izquierdas, se sustituyó por el clientelismo y la fidelidad familiar, la simplificación impuesta por los medios informativos o el apoyo al mal menor, frente a la derecha cavernícola que dominó el estado en el franquismo y que sin solución de continuidad desembarcó en la UCD para encontrar su justo acomodo en el PP, que es su lugar natural.

Del Felipismo a Aznar y del Aznarato a Zapatero. Tras la reforma exprés de la Constitución, Rajoy. Era lógico, para una fotocopia mejor el original.

El problema que trata de abordar este artículo, no es tampoco el relato histórico de un régimen lastrado por la ley electoral, partidos mayoritarios bien estatales o nacionalistas con una amplia base clientelar, la represiva ley de partidos de Aznar-Zapatero o bien el fiasco legal de la modificación exprés del artículo 135 de la Constitución, no, es proponer como podemos encontrar alguna salida digna y coherente a esta situación política. Solución que pasa por la recuperación para la ciudadanía de la política y de las decisiones sobre la política. Comenzaré por la mayor, el régimen del 78 ha colapsado. Lo corroe la corrupción que comenzando por el rey, alcanza a los partidos mayoritarios que sufren de un desprestigio supino.

Pero a pesar de ello, la cosa no acaba de caer o de cuajar una nueva alternativa ¿Por qué? En primer lugar la derecha se piense lo que se piense por parte de muchos ingenuos, no va a dar lugar a otras formaciones políticas de carácter liberal, diferentes y modernas, el mismo PP es intocable en sus principios y además le funciona bien. La derecha española con mucho más de un siglo de existencia en su versión liberal, es profundamente conservadora, tiene una más que centenaria tradición caciquil y es inmune a la corrupción, desde siempre. De hecho caciques corruptos son muy importantes en su base territorial. De convicciones monárquicas y centralista excepto en su parte fuerista o de origen carlista que con el tiempo contribuye a alumbrar los nacionalismos llamados por cierto con prejuicios centralistas, periféricos. Si bien en el caso catalán pasando el tamiz liberal moderado de Cambó y evolucionado hacia una derecha moderna.

No me preocupa  en absoluto la derecha. Esta ni tiene solución desde un punto de vista progresista ni siquiera intentos regeneradores como lo es la UPyD pierden sus tics centralistas y autoritarios.

Las Izquierdas

Las izquierdas son el problema. En la transición se pensó por parte de la oligarquía franquista de carácter aperturista que para consolidar una democracia a la europea, lo que había que hacer era moderar la izquierda. Esto pasaba por dos premisas, aceptar la monarquía y la inevitabilidad del sistema capitalista. Ambos supuestos fueron aceptados  por el PSOE renovado de González y Guerra. El PCE aunque fuera por imposición al objeto de legalizarse hubo de transigir con la monarquía. A pesar de ello, la ley electoral fue el instrumento y lo sigue siendo, más depuradamente anti-democrático del sistema, al objeto de garantizar el turnismo, es decir dos grandes partidos sistémicos gobernando con el comodín de los nacionalismos conservadores, vasco y catalán. Esto último ha fallado al menos por el momento pues el independentismo de CiU ha contribuido a la crisis del régimen de 1978 y de forma no menor.

A todo esto hay que añadir que el centro-izquierda y la izquierda española, personificados en su momento en PSOE y PCE son proyectos autónomos y que pueden gobernar juntos un ayuntamiento o una autonomía, pero el Estado, no, eso son palabras mayores y es otra cosa. Desde la transición Felipe González hizo del PSOE algo total y absolutamente al margen de cualquier veleidad frentepopulista. El modelo de González era el alemán del momento. Los intentos de Santiago Carrillo de buscar la unidad de las izquierdas, fueron inútiles, de hecho el PCE de Carrillo, propuso en varias ocasiones gobiernos de concentración nacional. Estas negativas a la unidad gubernamental de las izquierdas –y no solo ellas- consagro al PCE como un proyecto autónomo también. Es más el PSOE en más de una ocasión trato de absorber o laminar el PCE y a tal fin Alfonso Guerra inventó aquello de la casa común de la izquierda, que por supuesto era el PSOE. Cuando aparece Izquierda Unida, el perfil de autonomía del proyecto se agudiza y algún intento en sentido contrario hay como ocurrió con el PASOC español o la teoría del “sorpasso”. El hecho de que ambos intentos fracasaran debiera hacer pensar a los herederos de aquellas direcciones políticas.

Pero dando un salto y resaltando cuales son las circunstancias actuales, nos circunscribimos a ellas y en cómo pienso que podemos actuar.

El problema más grave que vivimos es la profunda despolitización por no decir anti política que han generado tanto la corrupción y el clientelismo, como la profunda oligarquización de la política española, profundamente profesionalizada en el peor sentido del término, en todas las fuerzas institucionales y muy poco participativa. Esto dificulta tanto las nuevas incorporaciones a los partidos políticos de izquierdas especialmente, así  como lo difícil que es “repescar” o volver a activar para la acción política a personas muy cualificadas y generosas políticamente, pero que sin embargo han sufrido profundas decepciones y desengaños e incluso persecuciones, expulsiones injustas o disoluciones, por mantener criterios propios, ser inteligentes o creer en la libertad en el seno de su partido político.

Es muy grave comprobar como las oligarquías de hierro de los partidos han quemado, dilapidado y arrojado a personas válidas,  con sentido común y criterio, carentes en absoluto de la “ética acomodaticia” que predomina en demasiados aparatos.

Puestas así las cosas y difíciles de negar o bien montamos una causa general, lo cual no es mi intención, o bien reconocemos que la militancia política no es atractiva para mucha gente inteligente y/o con su vida personal profesionalmente resuelta, pero que podría aportar y mucho. Todo esto, es la pescadilla que se muerde la cola, por lo que al final las personas en general no se interesan en militar en un partido, lo cual salvo honrosas excepciones acaba generando la endogamia política y el aislamiento de esta vida, de personas que debieran hacer parte de su vocación el solucionarla. Es el ejemplo ese que hace referencia de cómo  va hablar un cura de matrimonios, o que sabe de eso –el matrimonio- para aconsejar. Como va a saber algo del paro, la desesperanza, las estrecheces del pueblo, quien ni las sufre o lo que es peor, no las ha sufrido nunca, no tiene contacto cotidiano con quien las sufre o hace tanto que ya ni se acuerda.

Ante estos problemas lo primero de lo que hay que ser conscientes en el seno de la izquierda, es que nosotros, aunque más luchadores, incluso éticos y horrados, somos más de lo mismo en el sistema político para el común de los mortales. Si no somos conscientes de esto, nada que hacer.

Esto nos lleva a plantearnos el dilema de cómo lo podemos hacer, para que las ciudadanas y los ciudadanos, sean conscientes de que la política, les es imprescindible y sin su participación activa en la misma, siempre serán dominados por unas élites. Lo cual nos conduce de forma inexorable en primer lugar a defender las diferentes opciones políticas, las ideologías y los posicionamientos de clase. Pero también a que instrumentos políticos concretos nos referimos. Mi primera consideración es que en el Estado Español, es necesario un partido socialista.

¿Por qué un Partido Socialista? Primero porque existe en Europa y muchos puntos de América Latina, una profunda tradición socialista ya centenaria, con un cúmulo de derrotas y conquistas, pero que ha conformado una forma de vivir y de entender la política por parte de la clase obrera y las clases populares. En el estado español, son las tradiciones socialista y la anarco-societaria primero luego anarcosindicalista, las más antiguas. Hay todo un poso innegable. En segundo lugar las tradiciones socialistas han sido siempre muy plurales en su interno y los juegos de corrientes y familias constantes y ello favorece la democracia interna y la sensación de libertad. Desde el primer marxismo ortodoxo de Pablo Iglesias, a la conjunción republicano-socialista pasando por Largo Caballero, Indalecio Prieto o Besteiro, terminado por Negrín, tenemos toda una gama de colores y posibilidades, que alguien puede pensar que pudieran ser contraproducentes, pero tienen algo muy importante, ninguno de ellos dejo de creer jamás en la libertad y en el papel central de la clase obrera y al mismo tiempo permitieron agrupar en el socialismo a distintas gentes bajo unos principios en los que la centralidad de la clase obrera era la clave de bóveda y el socialismo, el socialismo real y democrático, -que no socialdemócrata todavía-, el objetivo, que entendían, no lejano, sino alcanzable en tiempos próximos y es era la diferencia fundamental, los socialistas de entonces creían y las y los socialistas de hoy hemos de creer en la posibilidad ya, del tránsito hacia el socialismo. No hay ningún escrito de ninguno de ellos-Iglesias, Largo incluso Besteiro- que pueda llevar a pensar que sucumbieran jamás a los cantos de sirena del capitalismo. Solo y ya con todos ellos fallecidos la socialdemocracia española comienza a romper con sus raíces o a aceptar el capitalismo.

Los procesos transformadores latinoamericanos en los casos de Venezuela, Ecuador o el MAS Boliviano, entre otros, -no así en el caso cubano, dicho esto con respeto-, están protagonizados en estos momentos, por partidos socialistas, por tanto que nadie piense que cuando hablo de socialismo y de libertad, estoy pensando tan solo en el pasado. Desde Pepe Múgica a Lula, pasando por Correa o Chávez, hay toda una serie de matices a veces importantes, pero todos ellos eran y son amigos, en primer lugar y en segundo están construyendo una América Latina diferente,  conjugando amplias movilizaciones y movimientos sociales con elecciones democráticas y libertades totales en sus repúblicas.

El socialismo hoy

Pero no nos quedamos ahí, también en Europa de nuestros días hay dos personajes claves que representan un liderazgo personal fuerte e incómodo, pues siempre dicen lo que piensan y tratan de ser consecuentes y son Oskar Lafontaine y Jan Luc Mélenchon. Estas dos personas son los más claros antecedentes de una profunda renovación ideológica de la socialdemocracia, conectándola con otras fuerzas de izquierdas, construyendo alianzas con los comunistas y volviendo a darle color y alegría a la izquierda europea, que centra ahora en otra fuerza multicolor y novedosa, la SYRIZA griega, sus esperanzas de reconquista del espacio social y del poder político.

Por tanto con esas premisas, las enseñanzas del Socialismo del siglo XXI latinoamericano de Rafael Correa, Pepe Múgica o de Evo o Chávez en sus claves de poder popular y revolución ciudadana y también de estado plurinacional –caso Bolivia- así como las aportaciones imprescindibles de la izquierda alemana Die Linke y el Partido de Izquierda francés, hay que construir un Partido Socialista en el Reino de España, de carácter verdaderamente federalista y republicano. Sin República en el estado español, jamás habrá federalismo.

Pero no nos quedemos en Francia, Alemania o Venezuela y Uruguay, veamos Holanda. Si he dicho Holanda. En los Países Bajos existe un Partido Socialista, el SP que es el tercer partido más votado. Tiene por ahora el 15% de los votos y está en alza. Cuenta con quince diputados en el Parlamento de 150, más dos eurodiputados y en las pasadas elecciones estuvo a punto de una victoria espectacular. Es un partido que en 1971 se constituyó como maoísta es decir fue un partido de carácter marxista leninista pero que en 1993 se transformó en socialista y además recibió la aportación de muchos militantes del Partido del Trabajo o Laborista de carácter socialdemócrata, hartos de su deriva socioliberal y sus prácticas neoliberales. Pero el SP o Partido Socialista de Holanda, no ha renunciado a su contacto personal con la clase obrera y el pueblo holandés y a sus ideas transformadoras del capitalismo. Es un partido voluntariamente con status de observador en el PIE o Partido de Izquierda Europea y con una base muy crítica para con la Unión Europea, digamos que es euro-escéptico y apoyó el voto NO a la Constitución Europea que por cierto, fue rechazada en Francia y Holanda.

El Partido Socialista holandés es un partido nuevo y moderno, con unos cargos públicos que están obligados a tener un gran contacto con sus electores y el pueblo en general y con unas premisas claramente de izquierdas, pero asamblearias a la vez, pues constantemente organizan y se organizan de forma muy participativa y además son  muy activos en fórmulas de participación democrática directa y de acción social y asistencial para con los más desfavorecidos. De hecho su única equivocación en un momento determinado, fue moderar su discurso, lo cual les costó muchos votos. De forma que su mensaje de izquierdas y sus formas muy populares y de clase en la acción política y su profunda cercanía son las bases de su éxito. Sus dirigentes además, están convencidos de que pronto serán la fuerza política más votada de Holanda.

El SP ha crecido a pesar de existir un poderoso partido de origen socialdemócrata y de ser un partido socialista, con lo cual al igual que en Grecia SYRIZA con sus nuevos modos políticos, ha quedado claro que tras la crisis de la socialdemocracia tornada en liberalismo progresista no ocupa el espacio del socialismo de clase y del ecosocialismo. En SYRIZA hay fuertes componentes ecologistas de izquierdas y socialistas de militantes que abandonaron el PASOK desde el año 2010 hasta el 2012. Esto nos demuestra que una fuerza socialista pero con nuevas aportaciones y nuevas formas, no solo es posible, sino necesaria.

¿Qué Partido Socialista?

Evidentemente no puede ser un partido simplemente regenerado. Un PSOE maquillado. La cuestión no es tan solo primarias sí o no y oligarquías internas si o no.  Tampoco consiste tan solo en recuperar las esencias de los clásicos del socialismo como Jaures, Iglesias, Kaustky, el importantísimo legado del austro-marxismo o la tradición obrerista de lucha, que también y tal vez de forma no menor en el caso del austro-marxismo, insisto. Sino nuevas aportaciones como la ecología anticapitalista y liberadora del MAS boliviano, el ecologismo de izquierdas y sobre todo el concepto ecosocialista que tanto interesa a los amigos del Partí de Gauche, entre otros, pero también a los movimientos de recuperación y de regeneración del socialismo del estado español, como es el caso de Alternativa Socialista. Hoy cualquier tránsito hacia el socialismo, pasa por la defensa de la Madre Tierra, el territorio y los mares o la oposición decidida a la mercantilización del oxígeno, el carbono, el agua o las energías naturales. La naturaleza es de todas y todos, por tanto su gestión es colectiva, es socialista y el mundo está siendo destruido por un capitalismo depredador venga de donde venga.

Por tanto el socialismo debe recuperar su tradición societaria y cooperativa, su apoyo en creencia en la potencialidad de la economía social. También en las conquistas de los partidos de masas hoy destruidas o en trance de destrucción. Los grandes logros socialdemócratas de pensiones, educación pública, seguridad social de alta calidad, asistencia sanitaria universal y becas universalizadas, junto a los logros de la revolución feminista como el derecho a decidir, la total igualdad jurídica entre hombres y mujeres, el aborto o la sexualidad libre y formada, educada y liberadora. Junto con un medio ambiente que no sea el negocio privado de nadie, ya sean grandes constructoras, empresas extractivas, modernos latifundios agrarios de empresas multinacionales de alimentación o compañías privadas de agua potable.

Se trata de un socialismo alcanzado por métodos democráticos, en libertad y con libertad tal y como ya existe en fase de tránsito y reformas en varios países de nuestra América a pesar de las mentiras que se publican, escuchan y ven en medios “informativos” corporativos españoles.

Se trata de estudiar seriamente el modelo holandés y actuar en consecuencia.

Se trata de construir un partido, donde la aspiración de igualdad, no solo sea de género, sino de clase. La igualdad no sea un Instituto especializado o una profesión, sino la superación del capitalismo y por tanto la total igualdad entre hombres y mujeres y el control por parte de ellas y ellos de la economía y la naturaleza.

Para lograrlo y el mientras tanto ¿Qué? Pues asambleas decisivas y decisorias en cada espacio de competencia. Cargos de responsabilidad con mandatos limitados y revocables en cualquier momento y obligaciones de contacto e información a las personas interesadas y afectadas.

Volver a crear espacios alternativos de vida y convivencia, cultura y ejemplaridad.

Democracia y libertad. Libertad como elemento integrador y por tanto decisorio. Reglas de participación colectiva y no solo para militantes.

Bueno, no voy a definirlo yo, sería una gran contradicción después de lo que he escrito. Pero si puedo resumir en que no se puede afirmar que se es socialista y defender los oligopolios privados como por ejemplo en el  Reino de España, las compañías eléctricas o la banca privada sin ningún tipo de intervención contundente y la existencia de una poderosa y activa banca pública, por ejemplo, repito. Tampoco se puede afirmar que se es socialista y defender un régimen que consagra la desigualdad política al reservar la jefatura del estado a una casta familiar hereditaria, carente de todo mérito y capacidad, sobre todo carente de legitimación democrática. Producen nauseas personas que afirman ser socialistas en España y que critican a repúblicas americanas como autoritarias y de baja calidad democrática, mientras gozan de jefes y jefas de estado electos democráticamente que trabajan por la justicia. Mientras, esas mismas personas están ligadas a fundaciones anti-socialistas y pro-capitalistas. Sencillamente producen náuseas y por tanto es imprescindible rescatar el socialismo de la boca de esas personas creando un partido donde esas contradicciones no se puedan producir.

Pero hay más y es importante también rescatar importantes tradiciones de la izquierda como la que supuso el euro-comunismo. Hay que reconocer que las aportaciones al bienestar europeo de los partidos comunistas de Francia e Italia fueron fundamentales y sus aportaciones teóricas en el caso italiano, plenamente vigentes.  Así como las de muchos teóricos de la escuela trotskista y documentos de partidos de dicha tendencia.

La democracia es algo más que elecciones cada cuatro años. Eso sirve para dentro y para fuera de la política, es decir para el interno de los partidos y para la gestión de la sociedad.

La ejemplaridad personal es imprescindible. Nuevas personas, nuevas ideas, nuevos partidos. Los partidos no son un fin en sí mismo y son útiles si construyen en la línea para la que fueron fundados. Por tanto un partido socialista ni puede permitir la puerta giratoria, ni el enriquecimiento ilegitimo y mucho menos corrupto, ni el apoyo a un Sistema, el capitalismo, aunque se le llame el mercado, que es injusto y que sacrifica millones de vidas de mujeres, niños y hombres en su propio beneficio. Destruye el planeta para acumular capital, ganancias y poder y origina guerras para mantenerlo.

Finalmente, un partido socialista que propicie las alianzas políticas y de clase para vencer a la injusticia y la insolidaridad. Para acabar con el negocio asqueroso de la deuda, la destrucción del tejido solidario y el dominio de las oligarquías económicas. La mercantilización de la política y de la vida.

Un partido que luche por la felicidad. Pero para eso hay que procurar ser felices y no construir fuerzas políticas hoscas  y antipáticas,  donde el debate se torna bronco y hostil, donde en realidad muy pocos deciden.

No hay un partido en el estado español hoy, con tales premisas. No soy ingenuo, sé que toda obra de personas tiene problemas y el partido socialista que imperiosamente necesitamos, las tendrá e incluso en su gestación las tiene, pero vale la pena intentarlo.

Hay hoy una realidad en este reino corrupto y con una democracia de pésima calidad, por no decir autoritaria y es que hay millones de personas que no se sienten reflejadas en nada de lo existente y la prueba es que la izquierda emergente no acaba de cuajar y de subir en votos lo necesario para gobernar incluso por razones psicológicas y culturales y que surgen fuerzas confusas del ni de derechas ni de izquierdas, que al final no cuestionan la injusticia ni a las oligarquías económicas y financieras que son las que realmente mandan, ni a un estado centralista, autoritario y con una jefatura de estado corrupta. Todo esto exige la emergencia de fuerzas diferentes que ayuden a acabar con esta situación y acompañen en el tránsito hacía una democracia real a la ciudadanía y que lo hagan también con ideas y principios. En el caso socialista, principios de igualdad, reparto así como la existencia de un poderoso sector público estratégico y de servicios que oriente la economía hacia el bien común y no hacía los oligopolios y monopolios capitalistas. Con una tradición de libertad, democracia, libertad de expresión y vocación de alianza y unidad con las otras familias de las izquierdas transformadoras al objeto de sumar en una suerte de SYRIZA del estado español salvando las distancias nacionales y de los nacionalismos de izquierdas y solidarios.

Finalmente hay que construir una opción para gobernar, para vencer en unas elecciones democráticas. Los socialistas y las socialistas tenemos vocación de un gobierno cívico y democrático, de un poder popular que venza y gobierne y se dirija a las y los ciudadanos con la voluntad de hacer otras cosas porque se pueden hacer y si no se han hecho, ha sido por que no ha habido ni valor ni voluntad política.  Pero insisto, en compañía, en alianza común, en suma política.

Carlos Martínez García, politólogo, es miembro del Consejo Científico de Attac, de Alternativa Socialista y de la Coordinadora de las Marchas de la Dignidad.

Las razones para que las y los socialistas votéis a la Izquierda Plural

El domingo se votarán en unas elecciones transcendentales que de ser un claro avance para las izquierdas significarán la posibilidad de un cambio de ciclo político y un claro varapalo a este régimen corrupto, monárquico y confesional, regido por unos oligarcas crueles y especuladores que oprime al estado español.

Los votantes y las votantes socialistas, hasta ahora de forma mayoritaria hemos o han votado al PSOE pero este partido, lo es del sistema y una parte fundamental para sostener el régimen, padeciendo en su seno la corrupción de algunos, excesivamente tolerada. Está dirigido con puño de hierro por una oligarquía comprometida con la banca y las grandes empresas energéticas e inmobiliarias. No así sus bases, ni mucho menos sus votantes. El PSOE conserva apoyos entre la izquierda y entre personas humildes, aunque luego sus políticas reales no los o las tengan en cuenta.

Propongo pues que votéis a La Izquierda Plural (IU,ANOVA,ICV,ALTERNATIVA SOCIALISTA, VERDES etc. etc.) 12 fuerzas políticas coaligadas de las que la más representada institucionalmente es IU.

Lo propongo entre otras razones por:

1 Por que en la coalición La Izquierda Plural vamos socialistas. Llevamos candidatos socialistas en la lista. Yo mismo soy miembro de la candidatura y soy socialista, seguidor de Pablo Iglesias y de Francisco Largo Caballero o Don Juan Negrin. He sido responsable político en el PSOE al igual que otros y otras compañeras de Alternativa Socialista. Luego es una lista de coalición con socialistas en su seno.

2 En nuestro grupo europeo La Izquierda Europea hay socialistas, ecosocialistas y socialdemócratas en Alemania, Francia, Holanda, Bélgica, Grecia, Portugal y Estado Español al menos. En los casos griego, francés, alemán y holandés, muchos y muchas. Personas que como nosotros rompieran con las cúpulas socioliberales y exsocialdemócratas, por su sumisión a los planes Troika y a los mercados. En el caso español la reforma del artículo 135 de la Constitución supuso una de las mayores agresiones cometidas contra las clases trabajadoras y el pueblo. Una traición imperdonable.

3 Por coherencia. Las ex socialdemocracias no son ya sino unos partidos incluido el PSOE sin alternativas reales de cambio y que han renunciado al socialismo, es decir a construir el socialismo. Siendo meros gestores del capitalismo, que además ni cuestionan, ni discuten.

4 Las clases populares y trabajadoras necesitan nuevas formaciones políticas participativas, abiertas y democráticas. La ciudadanía exige transparencia, coherencia y liquidar la corrupción. Democracia participativa a todos los niveles y corruptos fuera.

5 La Unión Europea que se nos ha construido es un club de mercaderes, que impulsa las privatizaciones, desmantela los estados sociales y aniquila las conquistas socialdemócratas. El territorio se destruye y se especula con él y no hay propuestas de crear empleo digno y de calidad. Las ex socialdemocracias en general y el PSOE actual en particular son y han sido y serán cómplices de esta situación. Llevan ya muchos años gobernado en la UE en coalición las ex socialdemocracias y liberales y conservadores.

6 Presenta el PSE -EPS (exsocialdemócratas) a presidente de la Comisión Europea a un alemán Martin Schulz del SPD que gobierna en coalición con la CDU de la señora Merkel. Es decir los ex socialistas apoyan a un alemán que gobierna con la derecha alemana y defiende medidas de austeridad. La Izquierda Europea, el PIE presenta a Alexis Tsipras de origen eurocomunista y que en su formación SYRIZA un modelo a seguir y construir en el estado español, no solo acoge a numerosos y numerosas socialistas griegas que abandonaron el PASOK sino que presenta un programa socialdemócrata real,cabal y realizable como el mismo Tsipras afirma, que cuenta con el respaldo mayoritario del pueblo griego.

7 Las personas socialistas siempre hemos estado defendiendo a la clase obrera, a las clases populares y a los humildes y eso hoy solo se hace estando con las victimas de la crisis, los que luchan y sufren y son victimas de desahucios, reformas laborales sucesivas, congelaciones de pensiones y atracos varios que desde todas las fuerzas políticas que han gobernado y gobiernan han ejecutado y ejecutan.

8 El PSOE cuando llegan las elecciones siempre presenta un programa de centro-izquierda que luego sistemáticamente incumple. No nos dejemos engañar otra vez.

9 Somos los socialistas por Tsipras. Por el cambio real, por otra Europa y por la construcción del Estado Social como muralla a la agresión neoliberal. Los socialistas estamos en la Izquierda Plural y con la izquierda plural. Nostras no pedimos el voto a los socialistas desencantados, respetamos mucho nuestras ideas, nosotras y nosotros le pedimos el voto a los socialistas.