“Lo más imprescindible es que de una puñetera vez se logre la unidad de las izquierdas”

Carlos Martínez (Alternativa Socialista): “Lo más imprescindible es que de una puñetera vez se logre la unidad de las izquierdas” Imprimir E-Mail
jueves, 07 de agosto de 2014

Las izquierdas deben tener en cuenta que la gente quiere participar, ser protagonista de su futuro, exigiendo una nueva política y una nueva forma de hacer las cosas

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SB-Noticias.- Carlos Martínez, portavoz de Alternativa Socialista, explicó en La Trapera de Radio San Borondón de que cada día está más convencido de que cuando se olvida -adrede- la lucha de clases, los poderosos se frotan las manos, razonamiento que le llevó a escribir un artículo de opinión en donde entre otros razonamientos asegura que los mayores “chorizos” son los banqueros y las grandes fortunas, algo que el conjunto de los ciudadanos no debemos olvidar nunca.

En relación con un necesario cambio de estrategia política, Carlos Martínez insiste en que no podemos olvidar que la dura situación que vivimos, marcada por las graves injusticias sociales y laborales debido a la imposición de las políticas neoliberales, viene dada por imposición de los oligarcas que mandan realmente y que viven a nuestra costa.

Desde su punto de vista, vivimos un momento en el que debemos expresarnos con mucha claridad, como demuestra con el artículo referido anteriormente que ha escrito a modo de grito y que reconoce que ha tenido más difusión de la que esperaba, puede que porque las personas necesitan mucha claridad: “Análisis sesudos de la situación hay cientos, pero como todo el mundo sabe ya lo que está pasando, lo que debemos hacer es ponernos manos a la obra y dejarnos de tonterías”.

Son muchos los expertos que han diagnosticado el problema y han marcado las salidas, por lo que entiende que ahora es el momento de no seguir buscando excusas, es el momento de no dar más rodeos, y de buscar esas salidas, a través de la lucha: “Nos encontramos que ante un enemigo potente, llevamos mucho tiempo planteando que se tiene que construir un frente común, desde las mesas de convergencia, pasando por el 15M, la apuesta por el asamblearismo, así como las enormes reivindicaciones sociales, culminando con las marchas de la dignidad”.

Teniendo en cuenta además que tras las elecciones europeas el escenario político es completamente diferente, no solo por la irrupción de Podemos, sino porque a pesar de sus errores la Izquierda Plural obtiene también buenos resultados, todo combinado con la ruptura definitiva del bipartidismo, por ello es importante que tengamos en cuenta que la gente quiere participar, ser protagonista de su futuro, exigiendo una nueva política y una nueva forma de hacer las cosas en política, de modo que quien sea incapaz de ver esto, se quedará apartado: “Antes o después se va a quedar fuera del panorama”.

Según Carlos Martínez, la obligación de las personas que están inmersos en los procesos de convergencia política es proponer a la gente alternativas para organizar mejor la lucha: “Lo más imprescindible es que de una puñetera vez se logre la unidad de las izquierdas”, de modo que aunque es una realidad la izquierda mosaico, como define Armando Fernández Steinko, en relación a las diferentes formas de pensar y actuar, no menos cierto es que todo ese mosaico puede confluir ante la enorme cantidad de cuestiones trascendentales que afectan a la sociedad.

“Hay un enemigo principal, que es el PP, al cual tenemos que torcer, porque está acabando con todo, incluida con la democracia”, pero también “hay que denunciar a la oligarquía española, no solo la social y militar, sino también la económica, que al fin y al cabo es la que manda”, cosa que no se hizo en la transición, a cambio entre otras cosas de la legalización de los partidos políticos y de amnistías políticas.

 

Cuando se olvida-adrede-la lucha de clases, los ricos se frotan las manos. NO HAGAMOS FAVORES

En el estado español o Reino de España,secularmente las grandes fortunas o bien han estado exentas de impuestos o bien nunca los han pagado. En tiempo de Franco, no había declaración de la renta, sino un complejo sistema tributario casi voluntario, donde los impuestos indirectos -los más injustos- reinaban más todavía que hoy en día. La corrupción era tremenda, pero estaba prohibido informar.

El escándalo Pujol oportunamente sacado cuando más cogido por los huevos está el hipercorrupto y mafioso PP, ha destapado nuevamente la caza del político. El objetivo de esta campaña, no es regenerar la política -eso se logrará tan solo si la izquierda alternativa y constituyente tomamos el poder- no. Sino que nos olvidemos de los capitalistas. Los capitalistas han logrado en el estado español, implantar la semi-esclavitud y que les besemos la mano por darnos un empleo basura. Tras poner miles de millones de euros para salvar sus bancos. La poderosa oligarquía española intocable desde 1939 -no hablemos de antes de 1931- sin solución de continuidad. El gran pecado de la transición fue no tocar un pelo la oligarquía rentista que había sido sostén de la dictadura. Las mismas familias, siguieron y siguen mandando.

Los más chorizos e hijos de puta son los banqueros y las grandes fortunas, no lo olvidemos nunca. Los ricos roban, defraudan y encima explotan. Los políticos de centro y de derechas, del bipartidismo en su conjunto han robado,si. Pero las grandes fortunas roban, extorsionan, manejan la política. Que nadie olvide que Rato y Pujol por ejemplo eran banqueros antes que ser políticos.

NO OLVIDÉIS LA LUCHA DE CLASES y la humillación de tener que soportar que personajes multimillonarios controlen, fijen las leyes e impongan su ley. Los capitalistas son los que mandan. No sea que metiéndonos solo con los criados, olvidemos los amos.

No olvidemos que hay otra puerta giratoria. La oligarquía española siempre destina a becarios de familias del entorno, sobrinos, sobrinas así como segundos o terceros hijos a la política activa. Pero ellos los oligarcas son los que manejan, junto con su apéndice la corona, el poder real. Por eso no olvidemos la lucha de clases.

Entrevista que me hacen en Radio San Borondón. Mi opinión sobre la actualidad politica

Carlos Martínez (politólogo): “Hay un centenar de personas en la izquierda alternativa con la responsabilidad de ponerse de acuerdo o traicionarán a la sociedad” Imprimir E-Mail
lunes, 28 de julio de 2014

Desde su punto de vista, la izquierda alternativa tiene que mejorar en la estrategia de comunicación, para saltar la censura que impone el sistema neoliberal

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SB-Noticias.- Carlos Martínez, co-secretario de Alternativa Socialista y sociólogo, analizó en La Trapera de Radio San Borondón la actualidad sociopolítica de España e insiste una vez más en que el momento actual requiere de un gran pacto entre las diferentes fuerzas de la izquierda social y política para vencer al sistema neoliberal, que sigue ensañándose con las capas más bajas de la sociedad con sus políticas de recortes.

Entiende que no nos podemos conformar con escalar peldaños en la política o con movilizar a cientos de miles de vez en cuando, sino que se debe conformar un bloque capaz de derrotar al bipartidismo, porque está en sus momentos más débiles. Al respecto, dijo que aunque sea importante que realicen asambleas de organizaciones a las que asisten 200 personas, realmente no cambiará nada porque no es mayoritaria la representación.

“Se ven asambleas a donde van 200 personas, pero se llevan a cabo en ciudades de medio millón de habitantes o de más de un millón, por lo que esas asambleas no representan a todos, sino a 200 activistas que tratan de salvar la vida a los demás”, reflexionó el politólogo en La Trapera, en donde afirmó que otro gallo cantaría si a esas asambleas fuera tanta gente como para llenar un estadio.

Partiendo de la base de que no se debe idealizar los movimientos u organizaciones políticas, entiende que las marchas por la dignidad han sido muy importantes porque ha dejado claro que la lucha está por encima de partidos, colectivos y liderazgos, una de las principales cuestiones que ha impedido la unidad de la izquierda, aunque no hay que desdeñar a las personas que se atreven a dar la cara y ofrecerla para que el sistema trate de rompérsela.

Al respecto, afirma no es malo que dentro de la izquierda alternativa existan líderes carismáticos, como pueden ser Pablo Iglesias, Alberto Garzón o Cañamero, en el plano político, Vicens Navarro, en el plano socioeconómico o Ada Colau, en el plano de la lucha social, porque es bueno que asumamos que en general la gente delega en los líderes, por miedo o por comodidad: “A todo el mundo no le gusta que le partan la cara”.

Sin embargo, como no se pueden negar los liderazgos, es preciso recordar que esos líderes tienen una gran responsabilidad ante la gente: “Al igual que existen los mercados, que están dominados por los grandes poderes económicos como Botín, en política también hay líderes, por eso esos líderes tienen la responsabilidad de promover los procesos de cambio”, aseguró.

La izquierda tiene que mejorar en su estructura de información. Es una idea básica para Martínez, quien recuerda que el sistema se ha hecho con los grandes medios de comunicación para dominar la información que se ofrece al ciudadano y para silenciar a sus enemigos, en este caso las formaciones políticas y sociales alternativas.

Explicó que por desgracia es casi nula la información que sale en la prensa informando a la opinión pública de las millonarias multas a las que se están enfrentando los sindicalistas andaluces o muchas personas que fueron identificadas por la policía en las marchas por la dignidad: “A la gente no le debe caber duda de que los grandes empresarios dominan el sistema, que a su vez domina a los medios de comunicación, que imponen la censura informativa”.

Recuerda cómo el sistema está criminalizando la lucha social para amedrentar a la gente, cada día más indignada, recordando que son muchas las personas que tienen que pagar una cuantiosa multa sencillamente por manifestarse en las calles y son más de 2000 sindicalistas que están pendientes de juicios, en los que se les puede imponer penas de prisión por ejercer sus derechos constitucionales.

Por último, Carlos Martínez afirmó que en España hay hoy un nivel represivo brutal y, aunque no estamos como en Colombia, en donde se mata a gente en cada esquina, “todo llegará si no cambiamos las cosas”.

Verano de 2014. El golpe neoliberal es un hecho. Mientras tanto las izquierdas dudan

Carlos Martínez

ImageLo hemos advertido ya varias personas hace tiempo. Recordemos en lo que por mi parte advertí o todo parecerá un yo –individualista y ególatra- de, tenía razón. Por tanto permítaseme recordar varios artículos a pie de página. Manolo Monereo y más personas informadas y militantes, incluso periodistas con muy buena información como Jesús Maraña entre otros han advertido y no errado, sobre lo que nos venía encima.

La oligarquía española –esa si es española- por medio del PP y con su instrumento el Gobierno, pero también con la complicidad de sectores muy influyentes del PSOE, así como con la tibieza de sus cúpulas, están todos ellos diseñando una nueva fase de la transición. La segunda Transición.

No se trata en resumen, tan solo de recortar y anular servicios sociales, derechos laborales, sueldos más bajos y dejar sin ser de obligado cumplimiento los convenios colectivos. De lo que se trata es de modificar la legislación electoral y de regulación de los derechos civiles y libertades, al objeto de dejarlas bajo mínimos. No es  solamente la austeridad y el empobrecimiento del pueblo. Es un ataque a la democracia.

El objetivo, es mantener el régimen decadente y corrupto de 1978, con importantes cambios cosméticos como lo son las caras nuevas de Felipe VI, Susana Díaz, Pedro Sánchez, lo que en la primera fase de la transición se llamó la generación del rey, que ahora se vuelve a reeditar. Incluso, tal vez se puedan aceptar ciertas reformas constitucionales al objeto de salvar los muebles en Cataluña y poder entronizar a una mujer. El PP no aporta caras nuevas, pero no le hace falta. El PP hace la faena sucia y cual fiel administrador del “señorico” desmonta todo el engranaje de conquistas sociales y sindicales. El Gobierno ultra-derechista le quita lastre a los oligarcas, para que vuelvan a recuperar beneficios, gobernar sus bancos y empresas sin control ni oposición laboral, al tiempo que les reparte lo poco que va quedando del sector público para su lucro privado y apuesta por la Europa alemana en afortunada expresión del politólogo Manolo Monereo.

Pero hay más. Para consolidar el poder oligárquico y salvar el régimen, el bipartidismo y con ello su seña de identidad y  parapeto institucional, la corona, se preparan nuevos paquetes normativos. El PP autoritario ya sin tapujos, pero con todo el poder mediático de su parte, más el apoyo del poder financiero, emprende serios recortes democráticos. La ley mordaza, ley represora donde las haya y que garantiza la paz social a la fuerza y con fuerza para los oligarcas y el rey. La segunda fase de la reforma laboral y los recortes sociales en preparación, contando para ello con unos sindicatos muy debilitados y en el caso de los mayoritarios, cada vez más empequeñecidos y con una gran déficit de confianza entre las capas más jóvenes de la población trabajadora, inmersos ya en la precariedad y una competitividad tan salvaje como inducida incluso desde el sistema educativo. La legislación electoral en materia local que se prepara, al objeto de liquidar la democracia municipal y papel tan político que juegan los ayuntamientos en este Estado. Los ayuntamientos son un peligro para el sistema oligárquico español y su forma de representación política. Han sido motores de cambio sociales e históricos las elecciones municipales, así como la antesala de cambios políticos estatales. Como en estas elecciones municipales, la izquierda social, transformadora y real, se ponga de acuerdo y además se logre articular una alternativa socialista –desde el socialismo democrático, pero profundamente antineoliberal, republicana y no pactista, que rompa con la herencia de la transición- así como nuevas fuerzas emergentes desde la protesta cívica, o la subida de votos de izquierda, de la izquierda real, pintan bastos para la derecha y el tinglado del 78, por tanto el PP prepara nuevas leyes, decretos… Trampas. Trampas tan fascistas como la de Catilla la Mancha, pero profundamente demagógicas, pues su objetivo no es el ahorro y la economía de “políticos” sino evitar que el pueblo, tome el poder.

Ya se encargará el poder y las personas ligadas al poder, el verdadero poder, el financiero y el de las clases poseedoras de vencer las dudas –si es que las tiene – de Pedro Sánchez y del “nuevo” PSOE al objeto de que pactando acuerdos, transaccionales, dádivas, “concesiones” se logre recuperar el consenso de la transición, pasada y presente y en la que falta de una pieza, CiU, actúa como acicate para llegar a acuerdos, con Catalunya también como telón de fondo. Hay que salvar España.

La gran coalición bipartita ya está funcionando. Se inició con la modificación exprés del artículo 135 de la Constitución. Siguió con la reforma financiera, la desregulación eléctrica, lenta y constante, el descarado robo a la ciudadanía de unas eléctricas mafiosas y sin nadie que las frene. La no creación de la Banca Pública y la no supresión, inmediata, de la legislación hipotecaria. Pero esta gran coalición se ha manifestado en toda su magnitud durante y después de la abdicación del viejo y corrupto Borbón en su hijo, un militarista atlantista, agente político de los EE.UU, blindando a su vez a la familia real de dar cuenta de cualquier delito, por leve y civil que sea. Cuando algunos decimos la única salida democrática es la República a veces desde la inconsciencia o la complicidad sistémica se pregunta ¿Qué República? Yo respondo que Sarkozy fue detenido por delitos económicos y tráfico de influencias, hace poco ¿Es eso posible en el Reino de España? No. Pues en la República Francesa sí. El modelo de república ya lo diseñará un proceso constituyente, que para eso se exige. Así pues, centrándonos, la gran coalición funciona. Al mismo tiempo,  la política espectáculo ha entrado de lleno en el estado español –el sistema es muy hábil- pues este nuevo nicho de negocio de las televisiones privadas, necesita de discrepancias y así se “debaten” las diferencias, a veces más epidérmicas que reales. En otras ocasiones más serias e incluso no sistémicas, pero mientras los debates se mantengan en los platós y no salten a las calles, las plazas o los centros de trabajo, todo es controlable. Aunque la idea coincidente de ambos partidos dinásticos es clara, laminar a la izquierda y constituirse en únicos representantes de los deseos del pueblo del estado español. Incluidos de los pueblos sin estado.

El PSOE tras la traición del 135, la primera y segunda reforma laboral y el haber privatizado y bancarizando las cajas de ahorros, se vuelve a presentar como alternativa al nefasto PP y es que la corona, Botín y otros poderes, saben que mientras el turno de “el Pardo” continúe, sus intereses no peligran y los de la banca alemana, francesa y anglosajona, tampoco.

Ante esto, es imprescindible la unidad. Vencer las próximas elecciones municipales y autonómicas –allí donde las haya- y cambiar tanto el panorama político, que sea imprescindible un profundo, real y verdadero cambio, que solo un proceso constituyente puede traer.

El programa está y lo tenemos –pues coincidimos al 85% en todas las propuestas que hacemos la izquierda mosaico en afortunada definición del profesor Fernández Steinko. Hay un ejemplo de éxito y con logros sociales y movilizadores, Las Marchas de la Dignidad. Porqué necesitamos una pata electoral, es cierto, pero otra social, en la calle, los centros de trabajo, los barrios y entre los pobres. Las Marchas de la Dignidad son un movimiento social y político, pues en su estructura y coordinadora, no solo hay movimientos sociales y sindicatos alternativos, hay partidos políticos de la izquierda mosaico, repito el concepto. Luego espacio de confluencia lo hay y programa mínimo también. Por tanto las Marchas de la Dignidad son algo más que un espacio de luchas sociales y movilizaciones, son el único espacio político real con capacidad de generar, consensos, programas, calendarios y por supuesto acabar con la austeridad, enfrentarse a la pobreza, el neoliberalismo e impulsar la constituyente.

Los aparatos de los partidos, deben ser más humildes y de paso todos ellos, los que tienen más o menos tiempo darles la palabra de verdad a la gente y no solo a las y los activistas.

Las y los socialistas que todavía quedan el PSOE que algunos hay todavía, no pueden seguir legitimando una política colaboracionista con las oligarquías y su régimen. La nueva ejecutiva de Pedro Sánchez, si algo no es, es eso nueva. Cuajada de barones y con un joven secretario de organización experto en perseguir socialistas de izquierdas en La Rioja. Pero es sobre todo una ejecutiva de continuidad socioliberal y recuerda excesivamente al primer Zapatero. Pero todas y todos sabemos cómo acabó Zapatero. Decididamente, para los que todavía creían en los Reyes Magos, el PSOE no tiene solución, ni posibilidades de volver a la izquierda. Nada que ver con ese PSOE en el que Gómez Llorente, defendió en su nombre una enmienda a la Constitución defendiendo que España fuera un República o recibió en las Cortes al Borbón, sin aplaudirle. Nada queda ya. Son la generación del rey Felipe VI y otro Felipe ha conseguido su objetivo. Por eso las y los militantes socialistas hemos de construir izquierda junto con la gente que sufre y la genta que ansía el poder para el pueblo, para las clases trabajadoras al objeto de cambiar. Hemos de construir el Partido Socialista a la izquierda, con la clase y de los pobres y de las personas solidarias y socialistas, al objeto de continuar el legado de Pablo Iglesias, donde debe estar y apoyar la confluencia de la izquierda mosaico.

Volvemos a donde estábamos ocho meses antes de las elecciones europeas. Ahora somos más y hemos dado algunos pasos más. Las Marchas han demostrado su vitalidad y la popularidad de su programa de casa, trabajo y pan. Ni desahucios, ni recortes, ni austeridad, ni pobreza, ni límites a la libertad. Proceso constituyente y reparto de la riqueza. Ese es el sencillo programa y ni viejos, ni nuevos dogmatismos, ni el miedo a gobernar, ni la política espectáculo, ni los viejos aparatos, ni los nuevos aparatos pueden hurtar a las clases populares la posibilidad de hacer otras cosas, otras políticas. El coto a la esclavitud de la deuda y el austericidio, la corrupción, también se combaten y con mucha efectividad desde los ayuntamientos, desde unos ayuntamientos gestionados por el pueblo y para el pueblo.

Carlos Martínez. Politólogo y CO-Primer Secretario de Alternativa Socialista

¿Desbandada socialista? ¿Hacía donde?

Las y los socialistas debiéramos comenzar a ser conscientes de nuestras posibilidades y capacidades en la construcción del frente amplio de las izquierdas transformadoras. La crisis profunda y que a pesar de la “operación Pedro Sánchez” sufre el ex PSOE o precisamente por su implementación y resultado final, no solo no ha tocado fondo, sino que se está profundizando. Ante esto todos quieren sacar tajada del ex PSOE, pues este PSOE ya no representa los valores del socialismo.

La socialdemocracia socioliberal vigente principalmente en Europa y en el Reino de España, no aporta, además no quiere aportar nuevas ideas y soluciones alternativas al mercado, a la sociedad capitalista y por tanto es parte del sistema. Ni tan siquiera se propone ejecutar medidas socialdemócratas, si llegara a gobernar. La prueba es la gran coalición alemana, el gobierno de Valls en Francia o los acuerdos en el Parlamento Europeo, por más que Pedro Sánchez con buenos reflejos ordenara no votar a Joncker. Perece que la moda ahora es Renzi, pero el renzismo es otra modalidad de socioliberalismo, incluso a la derecha de la teoría francesa -otra cosa es la practica del PSF- pero nada más.

Por tanto los socialistas debemos auto-organizarnos como socialistas y actuar como tales y conforme a nuestra tradición. Pero también a las nuevas aportaciones teóricas del socialismo actual, como el ecosocialismo o el socialismo del siglo XXI. Uno de los principales inconvenientes que tenemos en el Reino de España para eso, es que el PSOE hace más de treinta años que no ofrece ningún marco de formación ni de reflexión teórica. Los y las militantes del PSOE o son autodidactas o no tienen ni idea de que es el socialismo y lo confunden con una suerte de gestión del sistema, pero más social y con más derechos civiles. Nada más. Ni idea no diré ya de Marx, Pablo Iglesias, Julian Besteiro, Fernando de los Rios, Largo Caballero o Jaures, o el socialdemócrata Bersteín, no, ni siquiera Olof Palme. Claro Allende, Morales o Correa, tabú. Ante esto o bien se acomodan o bien la respuesta a sus rebeldías y frustraciones, la buscan fuera del socialismo transformador y al menos marxiano en nuevas formaciones o en el nacionalismo pequeño-burgués, que nada tienen en común al menos en origen con el socialismo.

Nada de esto lo digo por provocar, tan solo por tratar de reflexionar sobre porqué no se es capaz de apostar fuerte, muy fuerte, por una regeneración y recuperación del socialismo, que solo puede darse ya al margen del PSOE oficial y socioliberal.

Construir un polo socialista antineoliberal, republicano y transformador de la realidad, es la solución. Además participativo, horizontal y con liderazgos compartidos, esa es la respuesta. Con debate, con dudas, sin certezas absolutas y sin dogmas. Pero conscientes de que una parte muy importante de la historia del movimiento obrero español no puede ser arrojada a la basura. Pero sobre todo porque el socialismo democrático es la garantía más real de transformar la sociedad financiarizada y mercantilista que vivimos en una sociedad solidaria, libre e igualitaria. También real y radicalmente federal y federalista.

Es muy difícil y hay que trabajar mucho. Pero el desgaste y el desprestigio social del ex PSOE solo lo podemos superar las y los socialistas, construyendo socialismo y la fuerza política socialista, amable, tranquila y radical a la vez que contribuya a la creación del frente popular que transforme el régimen podrido del 78 e impulse un pacto constituyente, la solidaridad y la creación del estado social, en principio.