Por sus obras las conoceréis

Susana Diaz en uno de sus acostumbradas demostraciones de autoridad desautoriza a Elena Cortés consejera de Vivienda de la Junta de Andalucía. No se puede esconder tras las la trinchera de las normas, la insensibilidad social. En este caso, además, parece que hay una sentencia que obliga al realojo de los desahuciados de la Corrala Utopía En cualquier caso es un mazazo contra la lucha social frente a los desahucios, la escasez de vivienda asequible y contra los abusos de los bancos.
Susana Diaz ha entendido que el ejemplo era peligroso y podían extenderse las ocupaciones, pero no se ha preguntado ¿Porque familias pobres ocupan viviendas? Este caso es de solidaridad de libro. Pero se le ha dado por ahora el triunfo al PP que se frota las manos y a la Banca.
Susana juega con las cartas marcadas pues el PP ya le ha dado garantías plenas si desea cambiar de socios. Cree además poder vencer en solitario las próximas elecciones autonómicas y en cualquier caso gran coalición, aunque sea de facto ya la tiene ofrecida.
Mi solidaridad con Corrala Utopía y mi opinión sobre que ser socialista no es tener un carnet o decirlo en campaña electoral. Es que cuando llegan estos casos hay que enfrentarse a los poderes y a los poderosos. Soluciones siempre se encuentran, pero darle satisfacciones a las banca, que es lo al final se traduce de la actitud de la señora Diaz y que demuestra en realidad lo que es y quien es.

Lo que hay tras esto es la sumisión a los mercados y la banca. Pero también y creo es lo más importante, los anuncios de la gran coalición PP-PSOE que se aproximan y pretenden acampar en Andalucía. Es la Europa Alemana. Por eso el pueblo debe decidir a quienes apoya o no y no dejarse engañar por cantos de sirena, si no que se mira a Francia y el gran fracaso social y popular de las políticas de Hollande. El socioliberalismo es un fraude y hace falta un proyecto socialista y ecosocialista que diga las cosas claras y las haga bien. Hemos de cambiar a los del 135 y al corrupto régimen del 78.

Han de pagar caro el daño causado

¿Como los pueblos de Europa no van a ser euroescépticos? Les machacan y roban sus derechos sociales, privatizan mediante directivas obligatorias sus servicios públicos, se reducen sus derechos laborales y son gobernados por una casta de eurocrátas desconocidos, alejados de la realidad y vendidos a los intereses de las grandes empresas transnacionales. El euro ha supuesto importantes subidas de precios y es una moneda a la medida de Alemania y encima estos eurocrátas en silencio y sin control democrático, están negociando con los EE.UU un tratado comercial el TIIP que va a poner en peligro, nuestros empleos, agricultura e industria ¿Quién en su sano juicio no va a ser euroesceptico?
Por eso estas elecciones europeas son importantes como tales, al objeto de potenciar voces que se opongan a este desaguisado antipopular y antisocial, acabando con la gran coalición europea entre liberales-socioliberales-conservadores y derechistas varios que impulsa la austeridad y los recortes.
Pero en el Reino de España, deben servir para contribuir a echar un PP, chulo, corrupto, que nos roba derechos y bienes públicos y va a acabar con la democracia mediante la ley mordaza y las autoritarias leyes que desde el Ministerio de Justicia impulsa. No es hora de quejas, sino de actuar y de hacer y se hace en la calle y en las urnas. Vamos a despedirlos de una vez.
Por desmontar la mentira de la deuda y auditarla.
Por lograr pan, trabajo y techo.
Por una vida digna y con rentas dignas. Por el empleo digno.
Por acabar con las imposiciones anti-democráticas de la Troika.
Para acabar con las grandes coaliciones europea y española entre las derechas y los socioliberales.

Construir la Europa de los pueblos, exige hacer otras políticas y tener un programa que las impulse realmente. La labor que hasta ahora han realizado las organizaciones de la sociedad civil de carácter altermundista y progresista ha sido encomiable. Pero entiendo que ha llegado la hora ya de hacer política e impulsar profundos cambios políticos, que rompan la agenda noeliberal.

Por todo, no nos dejemos engañar. No es lo que dicen o prometen, es lo que han hecho y el profundo dolor que están causando los del 135 y la gran coalición europea. Miedo, desesperanza, hambre, sanidad de peor calidad, enseñanza segregada para ricos y pobres… Quiebras en pymes y economía social. Ruina para los pequeños agricultores. Engaños, mentiras, palabras huecas de profesionales sin escrúpulos, que lo que acaban generando es que nuestros hijos ya no tengan futuro y colaborar en un régimen que ignora la dignidad de las personas.

No es lo que hasta ahora se haya votado, es que hay que cambiar y para cambiar les hemos de vencer a todos ellos.

Tipos que despiden y dejan familias sin esperanza, personas duras y crueles que imponen su ley. Personas que desprecian a los humildes. Gentes que se creen los dueños del cortijo. Políticos profesionales sin oficio ni beneficio, que no han fichado en su vida y defienden con uñas y dientes su estatus social impuesto por aparatos de poder sin ideas, ni ideales ¿A esos vas a apoyar? En las europeas nos jugamos tanto que no es cuestión ni de juegecitos, ni de egos, sino de proyectos serios y voluntad de victoria. Estas elecciones no son para medir proyectos, no, son para ganarles y señalarles el camino de la puerta.

Las lecciones de las elecciones municipales francesas y el Reino de España

 

La alta abstención francesa, en las elecciones municipales indica, en primer lugar el desgaste de la política y las y los políticos tradicionales, pero sobre todo la profunda decepción causada por Francoise Holland y el Partido Socialista Francés al aplicar desde el poder la agenda neoliberal alemana. El sistema con su publicidad engañosa y su alta capacidad de engaño y manipulación confunde al PS- y esto pasa en España, con el PSOE- con la izquierda, hecho este radicalmente falso y amplias capas populares se sienten desprotegidas y sin alternativas, fruto de esa manipulación.

El co-presidente del Parti de Gauche lo ha expresado muy gráficamente “la política de Hollande, su viraje a la derecha, su alianza con la patronal y su sumisión a las políticas de austeridad europeas han desembocado en un desastre”.

Sin embargo la misma prensa empresarial española, airea el avance de la derecha y silencia sin embargo los avances del Front de Gauche así como diversas coaliciones de izquierdas roji-verdes y del propio Parti de Gauche. No se quiere que se sepa que hay alternativas.

Pero la principal advertencia de Jan Luc Mélanchon el dirigente socialista francés del PG ha sido no aceptar coaliciones PCF y FG-PS pues estas podían inducir a confusión. Para un socialista francés, que abandona el PS por neoliberal, lo que no puede aceptar es apoyar luego a ese partido aunque sea vía coaliciones interesadas. E insisto en la idea, los y las socialistas que abandonamos los partidos socioliberales hemos de ser coherentes y por tanto como somos cuñas de la misma madera y luchamos para recuperar el socialismo y la socialdemocracia para el pueblo y la clase obrera,- más ahora aportamos las tesis ecosocialistas-, lo que no se nos puede pedir luego, son paños calientes. No hemos hecho un duro viaje para ser inconsecuentes y eso se debe entender.

Pero el electorado español debe ser inteligente, viendo lo que ocurre en Francia, pero también lo que hace poco más de dos años, hizo la cúpula y el Gobierno del PSOE, al objeto de no volver a tropezar en la misma piedra. Por tanto no solo no confiar en las y los que modificaron de urgencia el artículo 135 de la Constitución y que es la madre de todos los recortes actúales, sino también en aquellas que dicen ser socialdemócratas y desde el poder aplican la agenda neoliberal una y otra vez. La respuesta es sencilla, hay alternativa, pero esa alternativa debe ser real y demostrar que se quiere el poder, se quiere gobernar –como hace SYRIZA en Grecia- al objeto de cambiar radicalmente las políticas que nos recortan, empobrecen y sitúan los derechos de los acreedores extranjeros, los bancos, las grandes empresas y los ricos, por encima de las personas, las personas dignas, honradas y trabajadoras.

Por eso en estas elecciones europeas debemos iniciar el camino del cambio. Hemos de explicar, ser pedagogos, educadores de multitudes como lo fue Pablo Iglesias y señalar que hay un camino diferente y que las clases populares necesitan organización y el Gobierno al objeto de construir poder popular. Pero también una amplia coalición de fuerzas sociales europeas al objeto de dar la batalla en Bruselas y organizar la batalla en las calles del continente.

Mi amigo y compañero Armando Fernández Steinko  afirma que desde el estado español, hemos de ser capaces de quebrar la agenda neoliberal europea y las Marchas de la Dignidad, nos señalan el camino de cómo hacerlo, pues no lo olvidemos el Reino de España, es uno de “los enfermos de Europa” y la debilidad del sistema y de un régimen desprestigiado y corrupto, lo posibilitan.

Carlo Martínez

Politólogo y de Alternativa Socialista

Comunicado muy claro de ALTERNATIVA SOCIALISTA ante las europeas

ALTERNATIVA SOCIALISTA EXIGE QUE LAS FUERZAS QUE CONCURREN A LAS ELECCIONES EUROPEAS SE MANIFIESTEN ANTE EL TTIP ENTRE LA UNIÓN EUROPEA Y LOS EE.UU

30 marzo 2014 | Categoría: Comunicados

Alternativa SOCIALISTA considera que el Tratado Trasantlántico comercial, entre la UE y los EE.UU debe ser frenado, no solo por las consecuencias negativas que tendrá sobre la industria y la agricultura europeas, sino también por la opacidad y oscurantismo en su negociación. El TTIP no solo debe ser denunciado, sino que desde Alternativa Socialista entendemos debe ser uno de los ejes principales en estás elecciones europeas. Alternativa Socialista exige que todas las fuerzas políticas concurrentes a los comicios se manifiesten ante este tratado y, en el caso de apoyarlo, sepan las clases populares y trabajadoras, así como sus segmentos de autónomos, pequeños empresarios y agricultores, que no están defendiendo sus intereses, sino los de las grandes transnacionales y los poderes industriales y financieros de los EE.UU.

Al objeto de difundir las resistencias y propuestas que ya se están llevando a cabo, con el objeto de denunciarlo, hacemos nuestra la carta de varias organizaciones sociales, ecologistas y de agricultores, al objeto de apoyarla y difundirla:

 

Organizaciones sociales y sindicales [1] han entregado una carta en las sedes de la Comisión Europea en Madrid y Barcelona destinada a Francisco Fonseca Morillo, Director de la Representación Permanente. Con ello se han sumado a la campaña internacional en oposición a las negociaciones comerciales que tienen lugar de forma antidemocrática y a espaldas de la sociedad.

El Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones entre la Unión Europea y los Estados Unidos (TTIP) suscita una creciente oposición a ambos lados del Atlántico. Grupos de la sociedad civil de la Unión Europea y de EE UU han expresado su preocupación por una posible eliminación de salvaguardas y la degradación de normas y regulaciones en materia social, laboral, alimentaria, medioambiental, sanitaria y energética. Se vislumbra un recorte generalizado de los derechos fundamentales de la población y un poder de influencia sin precedentes para las grandes corporaciones.

El TTIP permitiría a los inversores reclamar indemnizaciones como resultado de regulaciones, leyes, normativas u otras decisiones gubernamentales que tengan el efecto de reducir sus oportunidades de lucro. Debido a que casi todas las medidas de la administración pueden ajustarse a esa definición, las políticas públicas han sido objeto de demandas inversor-Estado en todo el mundo.

Según las filtraciones de documentos “secretos”, varias regulaciones previstas por el TTIP serían contrarias al Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC). Además, los posibles impactos del Tratado sobre las reglas de seguridad alimentaria afectarían directamente a las y los consumidores causando problemas de salud.

En el ámbito de la salud y de la educación pública, el Tratado reforzaría la liberalización de los mercados de servicios, es decir, una mayor privatización de los servicios públicos, a pesar de que una amplia mayoría de la población se opone rotundamente a ello.

Finalmente, en un contexto de economía de casino financiero y responsable de la actual crisis, que impacta gravemente en los derechos básicos de la población mediante los recortes actuales, preocupa el objetivo del TTIP de liberalizar aun más los servicios financieros que podría impedir a la administración regular el sector financiero, restringir fusiones y adquisiciones, establecer impuestos y tasas a bancos y transacciones financieras, así como establecer un control de los capitales.

La eliminación de los controles sobre el capital y la liberalización de los servicios financieros han exacerbado la crisis de la deuda europea. La consiguiente imposición de privatizaciones, el desmantelamiento de las leyes de protección laboral y los drásticos recortes sociales –mientras los bancos que alimentaron la crisis siguen protegidos por las leyes comerciales- son un reflejo del impacto devastador de las normas comerciales.

Ante esta situación, las organizaciones del Estado español demandan la paralización inmediata de las negociaciones del TTIP. Asimismo han emprendido una amplia campaña de denuncia y movilización a nivel europeo y transatlántico, con el objetivo de evitar que la firma del Tratado tenga lugar. En la misma línea, han reivindicando la urgente necesidad de un Mandato de Comercio Alternativo y una revisión del actual régimen comercial que desemboque en alternativas basadas en la democracia, cooperación, participación real, derechos humanos, justicia social, igualdad de género y sostenibilidad.

Alternativa Socialista se compromete, al igual que la red ecosocialista europea, a luchar frente a este tratado y defender la soberanía alimentaria y la industria cooperativa, social y pequeña del estado español.

 

Alternativa Socialista (CLI-AS)

www.cli-as.org

Dignidad en marcha contra la ignominia

 

Carlos Martínez García
Politólogo y Presidente de ATTAC Andalucía y de Alternativa Socialista
Juan Torres López
Catedrático de economía y miembro del Consejo Científico de ATTAC España

Las Marchas de la dignidad que ha congregado a más de un millón de personas en Madrid el pasado fin de semana suponen un antes y un después que a nadie puede dejar indiferente.

Por mucho que quiera disimularlo el gobierno del PP, que una vez más recurre a la mentira como arma política al vincular la marcha a los incidentes violentos que su propia torpeza policial ha causado, la movilización ha sido una expresión plural y democrática del rechazo que concitan las políticas que se están aplicando en los últimos años.

Los hechos son indiscutibles: de la mano de las reformas puestas en marcha por Zapatero desde que se rindió ante la Troika y más tarde por Rajoy, España es el país europeo donde más crecido la desigualdad y donde más se ha concentrado la renta en los grupos ya de por sí más ricos. Las reformas financieras, la laboral y los recortes sucesivos en gasto social, lejos de mejorar la situación económica han provocado más paro, más deuda, más cierre de empresas y más pobreza y sufrimiento en millones de personas. Han permitido recuperar el beneficio de las grandes empresas y el de los bancos pero desde cualquier otro punto de vista son un completo desastre, no solo económico sino político y social, porque también están significando un desmantelamiento de la ya de por sí limitada democracia y un incremento de las brechas sociales de todo tipo.

Es así porque, como muchos venimos denunciando ya desde 2007 que podría pasar, la crisis se ha convertido en una simple excusa para llevar a cabo las políticas de concentración de poder y riqueza que hasta entonces no se habían atrevido o no habían podido aplicar las élites.

Pero una respuesta tan gigantesca como la del sábado pasado en Madrid indica que cientos de miles de personas se han puesto ya definitivamente en pie para acabar con todo esto y para evitar que se siga produciendo la ignominia. Porque no puede ser que se sigan dando privilegios a los banqueros que han provocado la crisis en lugar de hacerles pagar por sus responsabilidades. Porque no hay derecho a que paguemos miles de millones en intereses de una deuda ilegítima y que no haya después lo suficiente para hacer frente a los gastos que requiere la economía y las estructuras esenciales de bienestar social. Porque no hay derecho a que las grandes fortunas y empresas sigan defraudando y apenas paguen impuestos mientras que se saquea a las rentas más bajas. Porque no hay derecho a que la justicia ampare a los corruptos ni a que se indulte por doquier a los pocos que no tiene más remedio que condenar. Porque no hay derecho a que se nos impongan desde fuera, sin que podamos decidir por nosotros mismos, políticas que está a la vista que solo crean más paro, más deuda y menos capacidad de generar riqueza sostenible y respetuosa con nuestro planeta con el único beneficio de enriquecer a unos pocos. Porque no hay derecho que hayan desahuciado de sus viviendas a docenas de miles de personas por deberle unos cientos de euros a los bancos que nos han robado miles de millones y que ahora se pongan a la venta a precios de saldo para que se forren los fondos buitre y especulativos.

Por eso, la Marcha que el sábado ocupó Madrid ni es el final ni es la respuesta de unas cuantas fuerzas o corrientes políticas.

La Dignidad que la ha impulsado es el comienzo de nuevas marchas que van a culminar sin remedio en la única solución que tiene España: paralizarlo todo para paralizar estas políticas tramposas, antidemocráticas, injustas y fracasadas. Y, por supuesto, esto no lo va a conseguir ni un partido ni unos cuantos, ni algunos sindicatos y ni siquiera personas, por muchos millones que sean, de una única sensibilidad social o corriente política. Detrás de la Dignidad que mueve estas marchas hay y deben estar personas decentes de todas las corrientes e ideologías (y también, claro está, las organizaciones de todo tipo que anteponen esos sentimientos a cualquier otro interés propio) que simplemente quieren cosas tan elementales como que no se impongan medidas injustas sin debate social, que se encierre a los ladrones y que los jueces corruptos se vayan con ellos, que los gobiernos den cuentas de lo que hacen y que el dinero de todos no vaya solo a los de arriba, como viene pasando siempre, sino que se facilite con él, de la forma más transparente posible y previa la contribución de todas las personas, la creación de riqueza, el empleo y el cuidado de los seres humanos y de la naturaleza.

Aunque una parte importante de quienes fueron en Marcha a Madrid ya han vuelto a sus lugares de origen, sabemos que la inmensa mayoría seguirá trabajando y difundiendo la denuncia de lo que está pasando y la convicción de que no se podrá acabar con ello sin la movilización de la gente en las calles, en sus centros de trabajo, en las manifestaciones y más tarde, cuanto toque, en las elecciones, para echar cuanto antes de las instituciones a quienes han aplicado y aplican las políticas que denunciamos.

Hoy día ya no se disimula que la Troika y los grandes poderes financieros y empresariales desean y están buscando por todos los medios que el próximo gobierno sea de consenso entre el PP y el PSOE. Otra componenda para tratar de vencer las resistencias que saben que irán a más frente a las medidas que quedan por aplicar y ante los efectos cada día más graves y evidentes de las que se han tomado hasta ahora.

Es fácil aventurar el efecto que tendrían un gobierno de ese tipo, a la vista de lo que han sido capaces de hacer cada uno por separado desde mayo de 2010 hasta la fecha, y por eso es imprescindible que el espíritu y la forma de hacer de las Marchas se extienda por toda la sociedad, haciendo lo imposible para se acerquen a ellas todas las personas que con independencia de su origen, su ideología o su sensibilidad política sienten vergüenza por lo que viene ocurriendo en España y no están dispuestas a consentir más injusticia, más corrupción, más privilegios para los de arriba y más mano dura para los de abajo.

El sábado, un clamor de dignidad protagonizado por miles y miles de personas inundó Madrid, un clamor que se debería extender a partir de ahora por toda nuestra geografía, pacífica, democrática y alegremente hasta paralizarlo todo para que todo el mundo exprese su rechazo a tanto engaño y tanta injusticia e incluso incompetencia. Paralizarlo todo para paralizar la ignominia: no hay otro camino posible para abrir una necesaria brecha en el bloque gobernante que es el auténtico responsable de lo que está ocurriendo en España.