El régimen se derrumba. Pero advirtamos, el sistema busca sus soluciones

 

 

Esta mañana un amigo, me decía “Todos estamos jugando con 20 barajas” refiriéndose a la gran cantidad de movimientos que se están produciendo en todo lo que “se mueve” al margen de la derecha y la extrema derecha y la verdad es que vivimos tiempos tan confusos como interesantes. Los momentos históricos de cambio, no son como para tener recetas hechas o programas inamovibles y este lo es. Es un momento histórico, repito, por lo que las aguas desbordadas buscan sus cauces naturales, pero también el abonado de nuevos campos y tierras de cultivo, con sus feraces arrastres.

El régimen del 78 carcomido por la corrupción y despreciado por la gente, vive una profunda crisis y ha debido cambiar de rey a la carrera al objeto de salvar los muebles. El viejo corrupto ha sido sustituido por otro más joven un militarista, atlantista con fidelidad perruna a los EE.UU y conservador. Hijo de rey y nieto político de Franco.

Los partidos del sistema, -los mayoritarios- comienzan a no serlo ya tanto y ven por fuerza como el suelo se les hunde, fruto de su prepotencia e ignorancia de los anhelos y sufrimientos del pueblo. Igualmente denostados por constantes casos de corrupción y regidos por férreas oligarquías ancladas e hipotecadas por el Sistema-caso del PSOE- o bien parte de esa oligarquía rentista y especulativa como el PP u otros nacionalistas de derechas.

En esta situación, se observan dos actitudes entre muchas personas de las clases populares, bien la de pasar y desconfiar de todo, esperando que alguien, quien sea haga algo. O bien implicándose en política y/o la acción social o sindical. Lo cierto es que hay intensos movimientos, tan intensos como falta de certezas y a quien las tenga, le aconsejaría dudar más. Todos los movimientos que el stablihsment y las oligarquías dominantes están dando son tendentes a controlar la revuelta democrática que se está fraguando y en caso de conflictos iniciar una voladura controlada del régimen y en ello creo que están.

El reino de España es uno de los mayores problemas para la agenda neoliberal euro-anglosajona (Europa más los EE.UU y satélites) pues genera inestabilidad para con sus intenciones de construir una nueva súper-potencia económica y militar, continuando su guerra política y financiera contra el mundo emergente, pero también y al mismo tiempo contra las clases trabajadoras de su retaguardia. Guerra de clases contra los pueblos propios y de otras latitudes. Contra Repúblicas que buscan su independencia económica y contra las clases trabajadoras, que en excesivas ocasiones se ven envueltas en un fuego cruzado, que no les interesa objetivamente.

 

Pero centrémonos en el Reino de España

 

Si alguien cree por ejemplo que la política del Gobierno del PP y la del otro partido dinástico el PSOE se decide en su interior y en sus órganos decisorios, es un o una ingenua. Son los grandes grupos empresariales, bancarios, de comunicación y organismos como el FMI o el BCE además del conglomerado militar-industrial de los EE.UU y Alemania los que por unas u otras vías están decidiendo que hacer y cómo hacerlo junto con la oligarquía y la corona españolas. Se han dado cuenta que el anterior rey, no les servía ya y han puesto a otro. La derecha ahí está, con problemas, miserias y corrupciones varias, pero como todavía es útil, pues ya se verá. Además la derecha incluso ya tiene posibles recambios, si es que estos fueran necesarios. El problema para nosotras las clases trabajadoras y subalternas, está en el centro-izquierda, la izquierda y los sectores populares. El cómo intervenir y que hacer. Yo creo que ellos –los poderosos- sí que tienen clara la hoja de ruta y de hecho se está notando. Además hace meses que saben lo que hacer y mueven fichas. Enuncio.

Los cierto es que lo que sí se está demostrado de forma meridiana, es que las ciudadanas y los ciudadanos exigen una nueva forma de hacer y entender la política y esto es un triunfo del discurso de los Movimientos Sociales y su lucha, denuncia, novedoso discurso. Sería de justicia recordar ahora a las Mesas de Convergencia y su proyecto anticipador participativo y de gentes, pero que o bien se adelantó o bien fue frenado por personajes obtusos incapaces de pensar más allá de recetas ya superadas o imbuidos por místicas minoritarias o bien contentos de sus minorías -afortunadamente este proceso ya ha sido superado- la lastima es que hayan hecho falta tantos años y tanto sufrimiento de gente sencilla y ajena a estos procesos, pero que los sufre para llegar a esta situación y hacer pagar a los responsables de las políticas neoliberales de la troika haciéndoles perder la mayoría últimamente. Si bien esas políticas se siguen aplicando, solo que las clases populares ya comienzan a responder.

En cualquier caso todo lleva su proceso y de las Mesas de Convergencia al 15M y del 15M a las Marchas de la Dignidad y de las Marchas de la Dignidad a las últimas elecciones europeas en las que las izquierdas en su conjunto, desde la Izquierda Plural a Podemos, pasando por ecologistas y nacionalistas de izquierdas y centro-izquierda obtienen unos buenos resultados y se trunca la mayoría absoluta de los partidos dinásticos y del Sistema.

Yo creo que lo primero que hay que hacer ante este panorama político es sumar. Hay que aprender a sumar. Sin suma la izquierda, que es plural, no logra nada y para esa suma, todas y todos somos necesarios. En segundo lugar que el -por ahora- Reino de España, no es Madrid y su diversidad, distribución poblacional y capacidad de lucha y sacrificio, así como de respuesta de los pueblos sin estado no permite crear ningún espacio de confluencia regido solo por madrileños y desde Madrid o la volveremos a pifiar. En tercer lugar las personas han adquirido una importancia mayor que las siglas, esa es una herencia del 15M pero es también fruto de la desconfianza del pueblo en los partidos políticos –todos- y aunque parezca mentira pero hay que tener la decencia de denunciarlo, es también un triunfo del Sistema que lleva varios años machacando con publicidad contra la política, los políticos y los partidos ¿Que por qué? Pues porqué la derecha ideológica es inmune a esta publicidad. Sus partidos en realidad son históricamente agrupaciones de intereses de notables y de caudillos locales y además se mueve como pez en el agua en la anti política que es lo que permite que esta, -la política- la hagan los oligarcas. Además a más mierda y acusaciones de casta contra políticos y políticas, más facilidad para los oligarcas -grandes empresarios, banqueros, financieros, familias ricas tradicionales y propietarios de los grandes medios de comunicación de masas que junto a aristócratas no arruinados, constituyen todos ellos trufados y mezclados la oligarquía española- hagan lo que les venga en gana. Por tanto mayores dificultades para alcanzar y organizar un frente amplio. En cuarto lugar los partidos deben cambiar y mucho. Lo cual conlleva problemas importantes, pero muy fáciles de solucionar técnicamente hoy, experimentando nuevos métodos de consulta y decisión. Pero también ni engañar, ni inventar la pólvora, es decir crear nuevas estructuras y acabar generando neo-aparatos eso sí muy novedosos en la cascara. En ese sentido, no es malo estudiar procesos latinoamericanos con sus fortalezas y debilidades. Por ejemplo asambleas locales o círculos o agrupaciones muy democráticas y participativas en las bases, pero con  férreas direcciones de muy pocas personas y con base en las capitales estatales e incuestionables. Por tanto ojo igualmente con los nuevos aparatos surgidos “desde abajo” bien sea por su brillantez y sus éxitos, de la misma forma que en los viejos aparatos por su control del ente administrativo y de comunicaciones, la hacienda, los contactos centralizados y la información.

Por eso operaciones como la de “Guanyem Barcelona” u otras menores como el Frente Amplio de Alcorcón, tienen tanta importancia. Surgen como iniciativas personales, pero acaban agrupando a personas y colectivos, partidos, asociaciones etc. al objeto de derrotar las agendas neoliberales y sobre todo de preparar una elecciones municipales que deben suponer un varapalo a la política neoliberal, la troika y sus imposiciones y también a la monarquía, clave de bóveda del sistema.

Por tanto se vuelve a hablar del frente amplio o del frente popular a construir al que Diego Cañamero llamaba en Sevilla el día 21 de junio, en la manifestación de rodea el Parlamento en Sevilla convocada por las Marchas de la Dignidad.

La reunión de las Marchas de la Dignidad estatal que tiene lugar en Mérida, debería avanzar en el sentido de buscar y obligar a la convergencia. Si alguien no la desea, se notará y será muy difícil encontrar excusas. Digo las Marchas de la Dignidad puesto que en estos momentos es la plataforma más amplia de la izquierda social.

El miedo a las ideologías

Hay no obstante un problema que deseo reseñar y entrar en él. Se dice que lo importante es el programa y los acuerdos, no las ideas elaboradas, la ideología. Sabemos que en nombre de grandes ideas se han cometido crímenes, engañado y manipulado a pueblos o traicionado a las clases subalternas. Pero en ocasiones se evita el difundir e informar, el que en nombre de principios de libertad, igualdad, fraternidad, república, democracia, socialismo la humanidad ha avanzado. Se han conquistado cotas de bienestar y se han librado luchas sociales y sindicales, se ha practicado la lucha de clases y ello ha contribuido a derrocar regímenes dictatoriales, conseguir la jornada de ocho horas, el voto de las mujeres, el derecho de voto de las gentes y no solo de los propietarios, la sanidad y educación públicas y mejoras en derechos laborales. Todo esto fue conseguido por socialistas, sindicalistas revolucionarios, sufragistas, socialdemócratas y comunistas. Siglas sindicales agruparon a la clase obrera y partidos de masas arrancaron mejoras a la burguesía, hicieron revoluciones, vencieron al fascismo. Todas estas conquistas, tras la imposición y triunfo de la ola conservadora en los años ochenta del siglo pasado, fueron puestas en cuestión y el pueblo de izquierdas del mundo comenzó a sufrir duras derrotas por el empuje ultra-liberal ya sea mediante los golpes de estado o la conquista de las mentes occidentales gracias al consumismo, el anti-estado, las falsas rebajas de impuestos y la doctrina de la insolidaridad popular o la imposición de duras terapias de shock a los pueblos. Una doctrina política, el neoliberalismo, impulsada por centros de pensamiento y de manipulación de la derecha y del capitalismo han ido obteniendo la victoria también mediante una batalla cultural. La derecha no ha renunciado a sus principios e ideas, pero las izquierdas parece que lo deben hacer y si encima son socialistas –socialistas transformadores y superadores del capitalismo- más.

La cultura neoliberal y postmoderna se han impuesto. En gran parte la traición de las cúpulas socialdemócratas que han llevado a esta doctrina a un callejón sin salida y a una crisis de identidad suicida que han hecho mucho en favor de las tesis neoliberales. Pero los errores de muchos partidos comunistas también, así como sus degeneraciones burocráticas han contribuido a esta situación. Todo esto parece que nos hace llegar faltos de visión y doctrina a estos momentos así como de renuncia obligatoria de nuestra historia, nuestras tradiciones y nuestros clásicos. Sin embargo y por eso hablo de derrota cultural de los pueblos, la derecha ni se arrepiente de su crueldad centenaria, ni del autoritarismo, ni de la explotación liberal, ni del colonialismo, ni de haber enviado a trabajar niños a las minas también en Europa, ni de haber propiciado el fascismo entre otras muchas cuestiones. En el Reino de España ni siquiera condena el franquismo.

El capitalismo, los oligarcas a través de sus gobiernos y alianzas militares, siguen inventando guerras, destruyendo estados y propiciando muerte y sufrimiento y lo justifican, lo defienden, lo socializan y hacen creer que eso es bueno. Los malos son los que buscan independencia, crecimiento, desarrollo y reparto de la riqueza y otro mundo al menos multipolar. Frente a eso gritos, asambleas y muchos slogans en la red. Nada. Las clases trabajadoras cuando iniciaron sus luchas y luego sus conquistas, tenían sueños y tenían fe, fe en la victoria y creencias muy sólidas en sus ideas. Por eso fueron capaces de morir por ellas. Hoy no se pide tanto, a los amedrantados occidentales, seres educados en la abundancia a los que la muerte nos da pánico y ya no tenemos capacidad de sacrificio. Sin embargo el poder genera una democracia cada vez de peor calidad, vuelve a producir leyes represivas y se rearma y reorganiza fuerzas policiales de represión, criminalizando la protesta sindical y social. Endurecen las derechas dominantes las normas de libre expresión, se cercena la libertad sindical y se acaba con los derechos laborales. Es la expresión dura y descarnada de la lucha de clases, pero sin embargo muchas de nosotras negamos todavía la existencia de la lucha, de la guerra de clases. Sin embargo y para mayor abundamiento, se privatiza todo lo público, desposeyendo al pueblo trabajador de lo suyo, que son los bienes públicos y de titularidad pública.

Ante esto las ideas socialistas de reparto, fiscalidad realmente progresiva, poderoso sector público e inversión pública y control de la economía por parte de los estados, última trinchera de las oprimidas, vuelven a tener plena vigencia, es más yo diría que son imprescindibles. Se pone como ejemplo a los procesos latinoamericanos de empoderamiento popular y se olvida que estos han surgido de profundas luchas sociales y populares, luchas por la democracia y con frentes amplios y muy diversos, pero al mismo tiempo no se dice que el alma del Gran Polo Patriótico de Venezuela desde hace años, es el Partido Socialista Unido de Venezuela. La revolución ciudadana de Ecuador la lidera Patria Altiva y Soberana-Partido Socialista y en Bolivia el Movimiento al Socialismo. El Frente Amplio de Uruguay es una coalición de partidos políticos de izquierdas y así podemos seguir más.

Se habla de ciudadanía y de empoderar a la ciudadanía pero se están creando partidos con toda la cuerda dada y con una estructura novedosa pero partidaria. Incluso ausente por ahora al menos de cualquier auto-critica. En el Reino de España, tras las elecciones europeas se ha creado entre los sectores del pensamiento “crítico” un nuevo lenguaje de lo políticamente correcto que impide o condena radicalmente cualquier disidencia o critica al nuevo poder emergente. Curiosamente proveniente de la tradición comunista, si bien imbricado con los de abajo y por la democracia. Democracia es la nueva palabra tabú. Pues bien, sin socialismo, sin reparto, sin igualdad total, no hay verdadera democracia.

Por eso creo que en medio de toda esta revolución política y bienvenida sea, el inicio de un proceso constituyente socialista, tiene todo su sentido, proceso constituyente de las y los socialistas. Pero no interesa al sistema. No le interesa a los poderosos que surja con fuerza un socialismo realmente democrático y transformador. Tampoco les interesa a otros sectores políticos que ya conforman nuevos centros de poder y no ciudadano precisamente. Es legítimo, sí, pero al menos digámoslo.

Al final y dado que las ideologías en cuya muerte soñaba el franquista Fernández de la Mora, no han muerto, creo que la única solución para defender los intereses populares y acabar con este Reino injusto, es crear la SYRIZA del estado español. Sumar para crear la convergencia y entender que vivimos nuevos tiempos y nuevos modelos.

Vivimos momentos históricos, no volvamos a perder otra oportunidad y sepamos estar a la altura de las circunstancias. Estos momentos pues y para alcanzar el triunfo, la victoria electoral y mediante esta empoderar al pueblo y cambiar las políticas de la Troika y del chantaje de la deuda, traer la República, hace falta unidad, hace falta un ente político de las clases populares, del pueblo unido.

Viva la República

Hoy cuando el PPSOE demuestra más que nunca ser una realidad apoyando el régimen dinástico y autoritario que el PP está construyendo desde el Gobierno con el apoyo de los poderes económicos y de la corona, hemos de pensar con ilusión y esperanza en el futuro, que la República no es una utopía, es lo que llega.

Hoy el nuevo Borbón jefe del estado por cuna, toma posesión rodeado de cortesanos, si, pero también protegido del pueblo por 7000 policías y tiradores de élite del Ejército y de la Guardia Civil al objeto de amedrantar e imponer. Vemos en directo la consumación al golpe de estado contra el pueblo -hoy es la fase militar-. Ha sido necesario ocupar militarmente Madrid, para imponer al nuevo Borbón que además entrará en la ciudad en un coche que lo fue de Franco -todo un símbolo-de su origen. Este tipo, el tal Felipe es un atlantista fiel y sumiso a la política militar de los EE.UU, es militar y militarista y muy conservador y un autista social y humano.

La derrota de la selección de fútbol en Brasil, es toda una metáfora de un país en crisis social, política, económica y sobre todo moral. Los jugadores mejor pagados del mundo, han sido derrotados por la República de Chile a la que creían podían vencer. No somos nadie, ni nada, si no somos capaces de recuperar nuestra dignidad como pueblo.

Finalmente, a los y las socialistas avergonzados por la actitud cortesana y servil de sus cúpulas: Las y los socialistas de izquierdas, republicanos y por el reparto y la lucha frente a la Troika, nos hemos de organizar. No temáis, solo podemos vencer y seguir y contribuir al frente republicano y de la dignidad que traiga el pan, el trabajo y el techo al pueblo atracado y esquilmado. Tenemos ideas fuerza y empuje y tenemos también organización, en marcha más la que vamos a construir en un proceso constituyente socialista y trabajando por el FRENTE DE LA DIGNIDAD.

No podemos renunciar ni a nuestras ideas, ni a nuestra lucha

Estoy recibiendo llamadas de amigos y conocidos con años de lucha y entrega social, al igual que servidor y que con aire de triunfadores me dicen que me apunte a tal o cual cuadrilátero. Vamos como cuando un colega del Real Madrid me llama a mi que soy culé para decirme que nos venció -igual- es triste y denota ganas de absorción, no de confluencia, ni de convergencia. Yo amigas y amigos, soy socialista de la escuela marxista y republicano y altermundista, además militante de ALTERNATIVA SOCIALISTA www.cli-as.org y por tanto no necesito acudir a una circunferencia. Los socialistas de izquierdas tenemos nuestro espacio, tradición, experiencia y lucha siempre muy difícil. Somos una parte de la izquierda social de este país y tenemos nuestro espacio. Hace falta una SYRIZA en el estado español y podemos construirla. Podemos alcanzar la convergencia, pero sin renunciar, ni a la República, ni a la lucha de clases en el siglo XXI ni a la conquista del buen vivir y la vida digna para las clases populares con reparto de la riqueza. Pero no podemos consentir ni el triunfalismo, ni las borracheras de éxito, ni la laminación del socialismo por fuerzas postmodernas, que ya bastante daño le ha hecho la oligarquía de Ferraz. Socialistas de Pablo Iglesias a mucha honra.

El espacio Socialista ¿Tiene futuro el socialismo en el estado español?

 

Comenzaré aclarando en mi convicción y saber, que el socialismo del estado español fue construido por un sector del movimiento obrero, de carácter inequívocamente marxista y enraizado en la lucha de clases y la organización de la clase obrera para la defensa de sus intereses, su organización y ser su instrumento político. El Partido Obrero como le gustaba definirlo a su fundador Pablo Iglesias, que era un marxista ortodoxo.

Los tiempos cambian y el PSOE también, pero hasta la llegada al poder en el mismo de Felipe González, el PSOE no rompe su tradición marxista, republicana y su carácter de partido de la clase obrera. González transforma al partido de los socialistas en un partido socialdemócrata moderado, adelantado a la tercera vía y levanta -asumiendo reivindicaciones y luchas obreras y populares- un estado del bienestar asentado y financiado sobre el endeudamiento público y las privatizaciones de sectores públicos industriales y de servicios. No es el objetivo de este artículo describir una época, pero si constatar un hecho. A cambio de avances en protección social, se deslocaliza la industria pesada, se privatiza y se introduce un liberalismo económico que la derecha de la UCD no había sido capaz de implementar.

Felipe rompe con el marxismo, pero también con la socialdemocracia. Une la suerte del partido de Pablo Iglesias al régimen del 78, no impide la aparición de la corrupción y a cambio de avances sociales destruye todo lo que signifique construcción del socialismo y control democrático sobre los poderes económicos. Esto se hace no atacando a la oligarquía, sino pactando con ella o simplemente entendiéndose con sus demandas y tranquilizando sus inquietudes al permitir que esta se siga enriqueciendo sin límites. El socialismo pasa a mejor vida, desaparece y se convierte tan solo en un mito que permite mantener una ficción electoral.

Muchas y muchos socialistas del estado español han ido abandonando el partido y marchándose a sus casas o a otros espacios, al no estar conformes con la deriva neoliberal de sus direcciones, quedando las cúpulas del PSOE en manos de personas ya sin ningún entronque con la escuela socialista-marxista, la experiencia republicana y la lucha de clases. Una serie de profesionales de clase media que se convierten en “profesionales”, sin ideología concreta y sin pasado reivindicativo luchador, se erigen en la clase “modernizadora” y “progresista” que nunca más socialista.

La crisis pues del PSOE hoy en día es fruto de esas renuncias, traiciones y olvidos. De construir un partido con algún ciento de mil de afiliados sin ideales trasformadores y de cambio al sistema capitalista y sumisos a la monarquía y a los poderes fácticos en una parte mayoritaria, excepto corrientes críticas y algunas rebeliones por las bases, siempre laminadas. De vez en cuando, -en la oposición claro-, se desempolvan viejas reivindicaciones o se asumen exigencias de las clases populares que excepto en el terreno de los derechos civiles, jamás se cumplen después en los gobiernos. Como consecuencia de ello, el lobo ya no viene más, el voto útil deja de ser una tabla de salvación. El lobo ahora es una profunda crisis de credibilidad.

CRISIS DEL SOCIALISMO CUPULAR DINASTICO

La cuestión es muy sencilla, si el socialismo no desea construir una sociedad alternativa al capitalismo. Defender el sector público y ampliarlo no solo en las tres patas del estado del bienestar (educación, sanidad, pensiones)  sino igualmente implementando la propiedad pública de sectores estratégicos como la banca, la electricidad y las energías, el transporte y las comunicaciones e intervenir cortándole las alas a las oligarquías dominantes ¿Entonces para qué sirve un partido que se llama socialista? Para nada y si encima forma parte de un engranaje corrupto y cruel con la gente como es el régimen monárquico de 1978, todavía vigente, menos. Pero si la suerte del PSOE se une a la monarquía corrupta y católico-conservadora y al PP derechista, clasista, corrupto y autoritario, un PSOE hermanado al PP no hace ya falta y por tanto surgen nuevos actores.

El rescate del socialismo, no es un capricho intelectual, ni menos un deseo personal. Es una necesidad real, pues en el estado español hay un poso, una tradición y una memoria histórica que sabe que se puede avanzar hacia la igualdad, el reparto y la justicia, hacía la democracia económica y la economía al servicio de las personas desde la democracia y la libertad. Socialismo en libertad, justicia en libertad y amplia propiedad pública democráticamente controlada. Freno a la pobreza y el desempleo, protección social y vida digna desde un ambiente libre y buscando la felicidad. Defendiendo la tierra, el oxígeno, el agua y la naturaleza como bienes públicos y de uso y disfrute colectivo.

POR EL RESCATE DEL SOCIALISMO

Como socialistas alternativos es necesario, que sepa la sociedad que no solo nos proponemos acabar con la corrupción, mandatos limitados y salarios en la cosa pública indecentes. Sino que como socialistas queremos primero regular y luego reapropiarnos colectivamente de la riqueza. No podemos decir que los políticos son corruptos y muchos no lo son, aunque excesivo número de ellos sí, pero sin embargo callar ante la corrupción y el atraco de los banqueros, los ricos, los industriales y constructores grandes, poderosos y desposeedores de los bienes públicos. Frente a esto hay una alternativa que se llama el socialismo. Un socialismo que grandes personas como Salvador Allende trataron de impulsar u otros como Pepe Múgica lo ejemplifican con su vida personal, sencilla, austera y comprometida.

El PSOE oficial ha cortado toda utopía de raíz, impidiendo el debate de ideas y todo sueño emancipador que cuestione no solo ya el régimen monárquico, sino a las oligarquías capitalistas que nos extorsionan y dominan.  Con Borbones en la cúspide del estado, el federalismo es imposible y el estado plurinacional y pluricultural una quimera, así de sencillo es.

El problema es que todos y todas esas “profesionales” no solo han arruinado el PSOE sino que están poniendo en trance de desaparición al socialismo.

QUE SOCIALISMO

El socialismo es patrimonio de la clase, de los y las humildes, de las personas empobrecidas y de las y los socialistas orgullosos de serlo y que lo han, lo hemos defendido en medio de descalificaciones, vetos, incomprensiones y amenazas. El socialismo de Pablo Iglesias, si se reivindica, ha de ser con todas sus consecuencias. Por eso hay que decir alto y claro:

-A todas aquellas y aquellos que afirman ser socialistas y dicen serlo, su sitio está en construir un espacio socialista autónomo y diferente, que recupere el instrumento del pueblo trabajador al margen de quienes jurídicamente poseen unas siglas, pero legítimamente, no. No pueden seguir apoyando a personas que no sirven los intereses del pueblo. Pero tampoco a otras personas que ajenas a la tradición pablista y socialista quieren recolectar sus votos y su trabajo. No son socialistas y además disimulan sus nombres o no sabemos claramente lo que proponen salvo comerse el espacio socialista, aprovechando el descrédito de las cúpulas ex socialistas del PSOE.

-Invito junto a otras muchas personas a rescatar el espacio que ha sido traicionado, destruido y ninguneado y recuperarlo como una construcción útil y necesaria. Para ello el socialismo se debe adaptar a los tiempos, pero no como plantean los y las socioliberales asumiendo el mercado, sino haciendo verdaderamente bandera de la defensa del fin del patriarcado, el enfrentamiento al productivismo destructor y la constante agresión al carbono que da vida y al medio que nos acoge. Defendiendo los derechos de los pueblos sin estado y buscando una nave republicana común. Haciendo política con y como personas electas desde abajo y por abajo, con mandatos revocatorios y limitados y siempre transparentes y diáfanos, primarias y listas abiertas.

-Un socialismo preocupado por el pan, el techo, el trabajo y que se enfrente a los poderosos. Desde la mafia de Bruselas, a la deuda ilegitima, el euro alemán o la UE al servicio de los poderosos y de sus negocios privados. Un socialismo cotidiano en los barrios y con las y los que no llegan a fin de mes o nada tienen ya y que no necesitan discursos sino trabajo, pensiones dignas y rentas frente a la exclusión y por la dignidad. Basta de floridos discursos. Trabajo, comida y escuela. Para eso hay que plantarle cara a la oligarquía y no pagar la deuda impagable y criminal. Buscar otros caminos y otras soluciones.

-No trabajemos “para el inglés” si es que de verdad somos socialistas y construyamos nuestra alternativa en el espacio de ideas, sueños y esperanzas del que nuevos profesionales se quieren nutrir. Respetamos todas las opciones políticas y todas tienen derecho a ser y estar si el pueblo las apoya. Pero en democracia no se construye sanamente, chupando de lo que fue positivo, no sea que… Al final se lucre la oligarquía y los capitalistas.

-A las y los socialistas: por favor vamos a dejar de hacer el gilipollas –perdón pero no se me ocurre una expresión más clara y contundente-. Eso o no nos quejemos. Tenemos seis mesas como mucho para auto-organizarnos. Si no es así, adiós al legado de Pablo Iglesias al menos en muchos años.

El gran timo otra vez en marcha

Hace unas semanas buenos periodistas como Jesús Maraña y otras personas como Manuel Monereo autor del artículo que reproduzco a continuación, vienen denunciando extraños movimientos y operaciones del sistema. Las elecciones europeas han precipitado muchas cosas pero, todo esta pensado y preparado. Nada al azar.

La cuestión es que Podemos ha tenido un gran éxito, hay que reconocerlo y felicitarles. Se han atrevido a hacer, lo que otros no, entre los que me incluyo. También han tenido unas palancas mediáticas muy potentes que otros no. Los socialistas críticos, marxistas, republicanos y regeneracionistas no hemos tenido sino censura y olvido incluso de los digitales progresistas, denuncio, excepto “Crónica Popular”.

No somos una operación de Izquierda Unida y hemos actuado por coherencia política en el seno de La Izquierda Plural. Pero sin medios y sin una puta linea de información, menos aún un programa televisivo, o dos o tres. Y es que el enemigo a batir señoras y señores, no es IU, es el socialismo y lo digo con todo el respeto y la consideración para IU y su espíritu de lucha (pero se lucha para vencer y gobernar o nada de nada). El PSOE se suicida solo, su reconocimiento a la Monarquía y su sumisión a la Troika y la traición del 135 de la Constitución le van a impedir remontar el vuelo. Pero ya que está mal, pues se dirán los cancerberos del poder, “vamos a debilitarlo más y hacer ya lo que nos dé la gana de verdad”. Madina el otro o Tapias, da igual, que se estrellen. A Susana han decidido no quemarla. Mientras tanto hay otras cosas con las que entretener al personal. Nosotros (ellos) a lo suyo.

La operación abdicación es un golpe de estado de la modalidad “golpe de salón” siendo una operación de poder, organizada por el poder real y de consecuencias controladas. Que todo, todo, todo cambie para que todo siga igual.

Hemos de responder con dureza y organizarnos todas y todos juntos y solo así podremos en una amplia alianza social, republicana y por tanto democrática y frente a los recortes y las políticas Troika. Algo más que primarias, algo más que regeneración socioliberal ya imposible (el PSOE ya no engaña), algo más que tenemos programa y somos los mejores. Algo más que una cara, algo más que la generación del Príncipe también en la izquierda real y entre los de abajo.

La pelota está en nuestro tejado. Nosotros en Alternativa Socialista y otras fuerzas menores hemos estado predicando en el desierto y finalmente hemos tenido razón ¡ Que lastima!

No perdamos tiempo. En la calle, en las luchas se está forjando una alianza con muchas personas jóvenes y hartas y muchos veteranos hasta las narices ya de engaños y traiciones, dispuestos a luchar por la República justa y de los y las iguales. Las Marchas de la Dignidad nos dan una gran lección: sigamos y profundicemos y solo así podremos.

 

¿Monarquía o Democracia?: República

10/6/2014 08:02

Manolo Monereo *

Para el niño que miraba
García Linera

manolo monereo1.- González y Cebrián: el eterno retorno de la restauración oligárquica.

Las crisis desnudan la realidad, la desvelan y la definen. Hay que estar un poco atentos y tener  algunos dispositivos analíticos adecuados  o simplemente olfato para ver aparecer al poder en sus distintas y complementarias caras. Pasamos de “del gobierno de coalición” a la abdicación-huida del Rey  y al inicio de  la enésima restauración borbónica.  Alfonso Ortí lo ha contado y repetido tantas veces que deberíamos saberlo de memoria: dos siglos de gobiernos oligárquicos y de dictaduras, en manos y a los pies  de unas clases dirigentes corruptas, sin proyecto  de país y siempre comprometidas con  las  grandes potencias en la fatigosa  tarea de perpetuar el  carácter periférico y subdesarrollado de una España a la que traicionan cada día. Ahora toca, de nuevo, la alianza con la todopoderosa  Alemania  y  cumplir con la tarea para la que está  preparada desde siempre: expropiar a  su pueblo, combatir sus derechos y libertades, lucrarse del patrimonio público y someter, someter sueños, aspiraciones, identidades: obligar a mirar  hacia abajo para no ver el cielo.

Para estas tareas siempre han existido hombres como González y Cebrián, expertos en crear consensos entre los poderosos, mediadores entre intereses contrapuestos y  muñidores de pactos varios. Objetivo: no perder el control ¿De quién? De los que mandan, de los que no se presentan a las elecciones y gobiernan. Está ahí: el Ibex 35, los grandes medios de comunicación, el capital monopolista-financiero, la clase política del bipartidismo reinante y ellos, siempre ellos, los felipes y felipillos, los escribientes a sueldo, la corte milagrera y añeja  de los cenáculos madrileños.

No perder el control: por eso echan al Rey y nos deleitan con el cuento de hadas de Felipe y Leticia. No perder el control: por eso mantienen a un Rubalcaba decrépito, aún a costa de acelerar la desintegración de este PSOE, o quizás, para hundirlo definitivamente, a la búsqueda de la nueva modernidad emergente de un Renzi que se atreve a realizar las reformas necesarias: usar la antipolítica como política. No perder el control: por eso echan a los directores  de los grandes  periódicos, censuran sin miramientos y convierten –el salario del miedo– a periodistas de oficio en mercenarios  al servicio de la nueva transición. No perder el control: por eso  es necesario y urgente crear artificiosamente una nueva legión monárquica, el otro felipismo, coordinando todo el complejo comunicacional, incluido el demoscópico, en esa hercúlea tarea, solo comparable –son los mismos– con el lavado de cerebro previo al  referéndum sobre la OTAN.

2.- El campo político y las dicotomías fundadoras: ideas-fuerza que generan y construyen fuerza social y política.

Se ha tardado muchos años en crear la oposiciónpolítico-electoral entre la clase política y el pueblo. Muchos años. Estaba ahí, al menos,  desde el 15M. Se les nombraba de muchas formas y al final se concretó en casta política, es decir, se construyó un ellos y un nosotros, un “enemigo” enormemente visible, actor  opuesto al pueblo, a la gente, a la  ciudadanía. La crisis sistémica reforzaba la separación y el dualismo. Traducirla políticamente no era fácil e IU lo tuvo en su tejado mucho tiempo. Había condiciones pero  no se supieron aprovechar: la política es despiadada y no espera. En unos pocos meses se pueden frustrar años de trabajo, de resistencia y de lucha. Pasó en la otra transición y en esta no debería pasar.

Pablo Iglesias tuvo la audacia y, no hay que olvidarlo, la capacidad intelectual y política para saber que ese hueco, ese  nicho electoral, existía y que había fuerza subjetiva para liderarlo. En ello anda. Se ha hablado de muchas cosas y se hablará de muchas más: la ayuda de los medios, populismo,  caudillismo, hasta mesianismo. Tiempo habrá. Una cosa básica: pocas veces la teoría política, el  diseño electoral y una coherente campaña han contribuido tanto al éxito  de una experiencia como Podemos. Uno, que es un viejo leninista, podría decir aquello de “sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario”, más o menos.

Fijémonos en lo siguiente: si los actores fundamentales del campo político en estas sociedades son los periodistas, las sociólogas especializadas en encuestas y los políticos,   hagamos números con el equipo dirigente de Podemos y saldrán las cuentas: capacidad, experiencia y saber. Si le añadimos juventud, desparpajo, lenguaje y simbología se entenderá que no estamos ante un fenómeno pasajero. Es más, si como pensaba Bourdieu, un nuevo actor entra en el campo cuando consigue transformarlo y, diría yo, impone una nueva agenda, Podemos lo ha hecho; las primarias, como ejemplo: hacer política exigirá desde hoy  y en casi todas partes hacer primarias. Puede gustar o no, pero se harán: las ideas se hacen fuerza social   y política.

3.- Una nueva dicotomía: ¿Monarquía o República?

No será tarea de unos días, pero la masiva presencia de jóvenes, de miles de hombres y mujeres con banderas republicanas exigiendo el derecho a decidir y la apertura de un proceso constituyente, nos dice que se están creando  las condiciones para hacer de la reivindicación de la Republica un eje decisivo de articulación, agregación y ruptura del imaginario político.

Recordemos la Unión Cívica por la Republica creada por Anguita y su enorme trabajo en eso que se llama las instituciones de la sociedad civil. Repasemos la iniciativas, las asociaciones, las fuerzas que reclaman desde hace años un proceso constituyente y como han ido proliferando las juntas republicanas. Cada vez hay menos nostalgia y más propuesta. Se trata de ir a la Tercera  Republica, a una nueva y formidable democratización del poder económico, político y cultural para definir un nuevo proyecto de país y, más allá, construir una nueva clase dirigente.

Ahora hay que abordar un plan de trabajo serio y riguroso que vaya  organizando una ruptura y una agregación política, no politicista, por así decirlo. Agregar significa, aquí y ahora (crisis del Régimen del 78) unir imágenes, creencias e intuiciones para convertirlas en un dispositivo de ruptura: unir para dividir. Clase política, casta, corrupción, recortes sociales, pobreza, precariedad y, sobre todo, bloqueo de futuro para las nuevas generaciones deben asociarse a la vieja política de un Régimen monárquico sólidamente asentado y al servicio de los poderes económicos, políticos y mediáticos.

Tercera República como proceso de construcción de un pueblo que quiere y puede autogobernarse y autorregularse. Enfrente, el enemigo, los poderes salvajes del dinero y su  alianza de hierro con una clase política corrupta y sin otro proyecto que liquidar derechos sociales, sindicales y laborales y apropiarse de los bienes públicos. No será tarea de un día, pero todos nos damos cuenta que el tiempo histórico se acelera y que las esperanzas y las ilusiones crecen y se organizan. Lo que hacemos tiene consecuencias y llevamos la iniciativa: los de arriba ya no pueden gobernar como antes y los de abajo recobran capacidad de organización, compromiso político e imaginación.

¿Seremos sujetos  y productores conscientes de nuestra propia historia?