España es un mal negocio

 

La profunda crisis que vive el estado español y el deseo de territorios muy activos, emprendedores y cultos de marcharse e independizarse tiene su explicación, no solo por una cuestión identitaria e idiomática, que también, sino sobre todo por la actitud autoritaria, chula, despectiva y altanera de muchas y muchos españolistas y centralistas patrioteros, que dicho sea de paso, no existen solo entre la derecha.

Pero no solo eso, hay más claves que analizar y si bien este artículo no desea ser un trabajo científico, sino divulgativo como muchos de los míos, si al menos pretende tener rigor.

Para comenzar para cualquier persona sensible y cabalmente democrática, honrada y cumplidora con sus obligaciones fiscales, el vivir en un Estado, cuya jefatura está implicada en escándalos desde hace ya muchos años, salsa rosa constante y que es una institución heredada de una dictadura –incluso en el caso de que se le pudiera otorgar un papel positivo en la transición,- no deja de serle muy frustrante. Que el partido en poder sea un partido inmerso de lleno en casos de corrupción, fraudes fiscales y concursos en la administración trucados en favor de “donantes”, le  resulta inaceptable. Tan impresentable al menos como la corrupta CiU y Unió.

Cualquier persona demócrata e informada sabe que el Reino de España, es un estado bananero, ridículo, corrupto y en crisis económica, social y política. Que esa crisis le incluye además al principal –por ahora- partido de la oposición, igualmente lastrado por casos de corrupción e igualmente monárquico a pesar de la que está cayendo, con lo cual la alternativa real puede ser imposible. Es decir, si esta persona solo se informa por “El País” por ejemplo o por “La Vanguardia” o el “Correo” puede pensar que solo hay dos alternativas políticas y ambas desautorizadas por sus contradicciones, carencia de ideas o su apoyo al régimen del 78, amén de su pacto de sangre dinástico y de apoyo al objetivo de déficit, ahora además y por su voluntad, por imperativo constitucional.

Por tanto las ganas de permanecer en semejante Estado no son digamos imperiosas, de no ser que crea en él por profundas convicciones. Si además es objeto por haber nacido en una determinada nación  de chistes, burlas, boicots, desprecios y criminalización indiscriminada, cerramos ya el círculo.

Para que pagar impuestos a un Estado corrompido, injusto y dominado en exclusiva por un establishment madrileño o radicado en Madrid. Con unos medios informativos centralistas y centralizados y unas infraestructuras financiadas por todos, pero pensadas para fortalecer Madrid o más bien su burguesía, aunque como la T4 (Nueva terminal del aeropuerto de Madrid) sean la historia de un gran fracaso.

La oligarquía radicada en Madrid y muchas de las personas que están culturalmente colonizadas por ella soslayan algo muy importante y es que España no es Uruguay. No lo es porque ojalá tuviéramos la calidad democrática de Uruguay y su presidente, no, sino por el peso abrumador de su capital y el hecho de que la mayor parte de su población habita en ella. No, es el caso del estado español. La Comunidad de Madrid, ni es la más poblada, ni la más grande, ni tiene la consideración y simpatía de muchos habitantes del estado, sean de donde sean –incluso por razones futbolísticas-, pero no solo por eso. Ciudades como Valencia, Barcelona, Bilbao, Sevilla o Las Palmas, se han hecho a sí mismas, en cualquier caso con el apoyo de sus respectivas conurbaciones o áreas de influencia. Son grandes, pobladas y disponen de servicios, pero estas ciudades, no son las únicas, hay más y en la mayor parte de ellas las burguesías locales, los indianos o un puerto, la industria local u otros factores como una gran Universidad, han contribuido a crearlas y hacerlas crecer. El centro, el centralismo y la Villa de Madrid, necesitó su Carlos III. Sí. Ser Corte y capital, sede de muchísimas empresas de todo tipo que tienen radicada su producción o clientela en otros territorios pero su oficina central en la ciudad manchega de referencia de forma que la sede conforma el todo, así como a causa de ser el recipiente de toda la burocracia del Estado, nos encontraríamos  ante la gran ciudad, la mayoría de cuyos habitantes son a su vez sus víctimas. Estos factores enumerados son la consecuencia de su fortaleza. Pero ojo, fortaleza creada y construida por personas trabajadoras llegadas de todos lados buscando empleo y/o cercanía a las oligarquías dominantes.

A esto añadimos el centralismo borbónico, consustancial a la esencia del Reino de España. Si la historia es la maestra de la vida, la dinastía francesa afincada en el reino, se implantó tras una guerra contra los otros reinos “periféricos” sus derechos y sus leyes. Los borbones llevan el germen centralista en sus genes. No puede haber federalismo en el estado español, con una monarquía, es así de simple y a su vez la monarquía borbónica constituye un escollo insuperable al objeto de lograr un libre pacto de federación de las naciones, nacionalidades y realidades nacionales de España.

De hecho y a pesar de los esfuerzos del matrimonio Aznar, Madrid está sufriendo una profunda crisis de prestigio, económica, política y moral. La Comunidad con más casos de corrupción a sus espaldas. Con una burguesía cerril, reaccionaria y que lidera al resto de las burguesías más reaccionarias de España, hace del propio pueblo de Madrid su principal víctima aplicándole recortes sanitarios y educativos, desmantelamiento de todo lo público, encarecimiento abusivo e inmisericorde del transporte público y barrios de cientos de miles de personas azotados por el paro y el empobrecimiento, mientras sectores de población cercanos a los poderes dominantes les apoyan aún en sus miserias y despropósitos. Los centralistas ponen a Madrid, como ejemplo y esto no solo no cuela, sino que es un grave error.

Pero el problema no solo es Madrid o mejor dicho la burguesía que lo tiene por base. Una democracia se basa en el constante derecho a decidir. A decidir un parlamento, un gobierno, un jefe del estado –bueno, eso en Uruguay, no en España- así como a dotarse de leyes para el bien común y un libre pacto federativo entre ciudadanos. Pero esto en el Reino de España, es negado por sus fuerzas vivas y apoyado por amplios sectores del pueblo. El problema es que se piensa y es cierto que las independencias de Cataluña y del País Vasco, pueden hacer quebrar la caja de la Seguridad Social española y el Fondo de Pensiones y Jubilaciones público, pero no se hace ningún gesto de simpatía hacia quienes pueden ayudar de forma clara a impedir esa quiebra.

Es decir para muchos habitantes de otras naciones del estado español, se tiene la sensación de que su obligada pertenencia al Estado es producto del egoísmo de territorios que no se plantean la independencia, pero que necesitan y eso es cierto, las aportaciones e impuestos que ellos generan.

Es decir la unidad del Reino de España, es vista como una imposición y no fruto de un acuerdo federativo. Es producto de la rapiña de unas oligarquías económicas y políticas, que tomando Madrid como centro de operaciones controlan, juegan, dominan y hablan de España, como si fuera su coto de caza o su cortijo.

El principal enemigo del federalismo y de la aceptación del pacto de los pueblos, es la chulería, la dominación y la ausencia de una democracia real, de calidad y eficiente en el Reino de España.

La crisis de este estado es real. Pero nada se hace por resolverla. Un periodo constituyente sería imprescindible y el reconocimiento de las diferentes culturas y leguas también. Vivimos de espaldas unos a otros. Cantamos canciones en inglés pero si alguien lo hace en catalán siempre hay el gracioso mal educado que exige la traducción. Se pronuncian los nombres de forma correcta en la legua anglosajona, incluso en árabe pero si alguien se llama Josep siempre hay el imbécil que le dice José.

A las personas de izquierdas, nos debe quedar claro que el conflicto es de clase. Que la burguesía catalana y no digamos la valenciana o la andaluza son tan injustas, egoístas, dominadoras y explotadoras como la castellana, madrileña o la vasca. El problema que vivimos hoy es de implantación de un modelo neoliberal injusto y en eso coinciden todas las grandes patronales, bancas y burguesías. Todos los ricos son iguales.

Por tanto la lucha de clases puede ser otro elemento que favorezca el pacto federal. Además la lógica estatal unitaria, se impone entre las y los de arriba. La globalización capitalista une las luchas de los ricos del mundo contra las clases populares y trabajadoras.

Por tanto creo que al margen de los señoritos hemos de buscar nuestra propia vía de liberación.

Pero hechas estas consideraciones de clase, para mi imprescindibles, no dejo de reconocer que el Reino de España, se ha vuelto una madrastra incomoda, impuesta y gruñona. El PP y la extrema derecha, que son lo mismo, más la monarquía hacen el resto. Por si faltaba algo, las fuerzas del régimen monárquico, reforman en horas su Constitución y nos entregan a bancos y especuladores de la deuda liquidando aspectos sociales positivos del texto del 78, lo que supone  todo un despropósito. Toda una operación al objeto de liquidar el bienestar en beneficio de los poderosos.

Por lo que yo finalizaría afirmando que España es un mal negocio para las naciones que la integran, pero también, por supuesto y en mayor medida para sus clases populares. La salida de la crisis financiera y capitalista en general que las oligarquías españolas han encontrado es el empobrecimiento generalizado del pueblo, los recortes salariales, el fin de la libertad sindical, la reducción cruel y salvaje de las prestaciones sociales y la liquidación de los sistemas de providencia, solidaridad y cultura, todo en beneficio de las oligarquías y las burguesías hispanas, sean de Madrid o no.

Hay un hecho positivo en el sentido de lo unificadora y federal que puede ser la lucha de clases y es que en las Marchas de la Dignidad, que precarios, personas paradas y trabajadoras van a realizar sobre Madrid el 22 de Marzo, fuerzas sociales de todo el estado, incluidos sindicatos, asociaciones y asambleas nacionalistas de izquierda e independentistas van a avanzar con sus hermanos de clase de otros territorios hacía Madrid. Por primera vez en mucho tiempo todas las fuerzas sociales e indignadas de todo el estado van a caminar juntas.

España en manos de sus oligarquías es un mal negocio. La plutocracia y la burguesía rentista españolista nos han hundido, fracasado y vendido el estado español a otras potencias extranjeras y a poderes financieros internacionales, luego que dejen de hablar de una vez, de España y de la patria. Son unos traidores.

 

 

Carlos Martínez

Politólogo y activista social de las Marchas de la Dignidad

(Attac, Socialismo21, CLI-ALTERNATIVA SOCIALISTA)

 

Atención proximamente comienzan en el parlamento andaluz la elaboración de la ley de Banca Pública

Potencial andaluz en la banca

El presidente de ATTAC en Andalucía, Carlos Martínez, forma parte de un grupo de trabajo para la redacción de un documento para la creación de una banca pública en Andalucía. “Hay que inventar un sistema financiero andaluz que sea abierto, democrático y participativo. Es escandalosa la desaparición de las cajas andaluzas. Es una tragedia”, considera Martínez, que ve en Andalucía un potencial importante en la economía social, la capacidad de agroindustria, las energías renovables y la formación y cualificación de sus ciudadanos. “La Unión Europea nos ha destinado a ser el solarium del Europa, al ladrillo y al turismo. Pero tenemos que cambiar de paradigma económico, si no, iremos por un camino errático y sin rumbo. Desde Andalucía se pueden plantear alternativas”, destaca.
En “El País” de Andalucía
Advertimos, la ley debe ser de Banca Pública y no un sucedáneo o mini-ICO Andaluz.
Ya nos robaron las Cajas de Ahorro andaluzas miserablemente. Andalucía necesita un sistema de Banca Pública para apoyar a pymes, cooperativas y sociedades laborales, pero también para familias. Cualquier intento de burlar esto será denunciado y será un acto contra el pueblo andaluz.

La estamos cagando

No tengo una tele, no tengo un escaño, no tengo trabajo ni dinero, pero tengo la voluntad del corredor de fondo. Menos rollo y a por Syriza.

Se me comen los diablos, viendo lo que está pasando. El caso es que hace meses lo barrunté. Ni la gente escarmienta y se rebela con decisión, ni los políticos de toda la vida y hablo de los profesionales -los que me interesan- se ponen de acuerdo.

Menos mal que están las Marchas de la Dignidad. Menos mal que los sin trabajo hemos sido capaces de conseguir algo casi-unitario, pero al menos amplio y luchador.

¿Por qué? Le das a uno dos tertulias y a otros un incremento de votos del 6 o el 10% y tan felices. Ya se puede cambiar el mundo. Ya se pueden ganar las elecciones europeas y mientras tanto el PP se sigue manteniendo y el PSOE a pesar de sus mentiras y engaños, comienza a remontar. Parece que las noticias de lo que esta haciendo Hollande a España no llegan. Pero claro las izquierdas transformadoras tampoco presentan un panorama muy claro y además le parecen temer a la democracia. Pero si cualquier aparato que se precie puede ganar unas primarias carayo.

Seguiremos, si, seguiremos a pesar de no tener un duro y de que por ejemplo a mi me esperan al menos dos meses sin cobrar un céntimo. Seguiremos. Lo único que nos queda es la dignidad y esa ni se compra, ni se vende. De joven también fui pobre y se lo que es eso.

Esta claro que la política no cambia. Por eso la gente desconfía tanto, pero ojo eso no es la excusa para quedarse en casa en el sofá o viendo las manís por la red. Solo deseo que niños bonitos y viejos burócratas dejen de enredar. A por ellos de una vez.

 

Sobre las prioridades y los tiempos. Amanece la revuelta

Tiempos revueltos y tiempos de revuelta. Los activistas y las victimas de la crisis, muchas veces el mismo sujeto, necesitamos éxitos y moral. También organización. Necesitamos organización permanente, porque sino otros y otras, profesionales de la cosa pública, se harán gratis con el fruto de nuestros esfuerzos y sacrificios. Esto ya lo anunció Mélenchon, si vencía Hollande a Sarkozy en Francia. No por que no hubiera diferencias entre ambos, sino porque el socialista del Front de Gauche ya advirtió que Hollande no rompería con el neoliberalismo, y sus últimas medidas lo demuestran. Volviendo al estado español, Rubalcaba en el Comité Federal del PSOE este sábado 18 de Enero, señaló la necesidad de grandes alianzas para salvar el modelo social. Es decir, se apunta la gran coalición. Así que cuidado.

Por tanto, la pregunta sería cual es el camino. En primer lugar, posiciones políticas claras y nítidas. En segundo lugar, dejar de hablar de alianzas desde abajo para finalizar erigiéndonos en líderes mediáticos. Hablar de unidad, y antes de conseguirla montar plataformas diferentes con ideas similares. También el creer que todo pasa por mi casa y mi coalición, que aunque yo utilice viejos métodos y tics de aparatos ya trasnochados, la gente me va a votar sin más aunque presente candidatos grises y no fajados en la calle o la fabrica. La unidad imprescindible se hará en la suma, la suma de voluntades, esfuerzos y fuerzas. Los liderazgos personales, serán los acordados en común y mediante procedimientos democráticos o nos volverán a engañar. Volverán a derrotar al pueblo.

¿Donde puede estar la convergencia real? En las luchas. Gamonal ha sido una victoria por la férrea voluntad de lucha de sus habitantes, la unidad de sus objetivos y la extensión a las reivindicaciones sociales y de clase. Tras Gamonal, las Marchas de la Dignidad. Hay en el horizonte un nuevo elemento de unidad en la acción y de programa elaborado desde abajo, sencillo, unificador, concreto y una acción protagonizada por las victimas de la crisis tanto paradas y parados, precarios como jóvenes y trabajadores y trabajadoras sin futuro.

Las Marchas de la Dignidad, que el día 22 de Marzo confluyen en Madrid al objeto de denunciar la ausencia de brotes verdes, que son mentira para el pueblo empobrecido. Así como la estafa de la deuda mal llamada pública -pues la mayor parte la han generado constructores, bancos y grandes empresas-, excusa para ejecutar recortes en educación, sanidad, pensiones y desempleo. Poniendo en primer lugar la exigencia de rescate a las personas mediante rentas similares a la básica y el reparto del trabajo, la primacía de lo público sobre los intereses privados. Así como la denuncia del régimen corrupto y decadente que sufrimos, son el compendio de una acción conjunta desde abajo -esta vez si y de verdad- en la que convergen sindicatos, mareas, asambleas de barrios, partidos y movimientos de parados, cívicos y mujeres.

Es el enfrentamiento pacífico y democrático del pueblo contra la Troika y los gobiernos pasados y presentes que han asumido y asumen su mandato dictatorial que nos gobierna. Este gobierno de falsos patriotas que se enfrentan a la voluntad de pueblos y les niegan sus derechos democráticos a decidir en nombre de España, y sin embargo venden el reino de España a Alemania, Francia, Gran Bretaña, los EE.UU. o a empresas multinacionales, debe dimitir. Ellos son los vendepatrias. Las Marchas de la Dignidad los denuncia.

Por tanto, la revuelta democrática y pacífica por parte del pueblo está en marcha a través de los resistentes que ahora pasamos a la ofensiva.

Ahora les toca a los políticos de las fuerzas transformadoras y las personas que quieren hacer política, al objeto de derrotar al neoliberalismo, ponerse de acuerdo. No se trata de crear pequeñas plataformas ilusionantes, no. Se trata de crear la fuerza emergente esperanzadora e inclusiva, que sea capaz de derrotar a los neoliberales y los conservadores del régimen del 78, al objeto de levantar un gobierno popular y enfrentado a la Troika y los bancos.

Hace ya tiempo algunos advertimos de lo imprescindible que era construir la Syriza española y que esta no existe, hay que organizarla. Pues bien, esa advertencia e ilusión ahora se torna en obligación.

Mientras tanto, los y las sin trabajo, sin techo, sin pan, pero con dignidad nos estamos organizando, y por fin hemos encontrado el vehículo que nos lleva desde la protesta a la exigencia.

El programa es muy sencillo, queremos trabajo, no más desahucios, libertad sindical real y fin de la reforma laboral, restitución de lo robado, justicia y solidaridad. Solidaridad para tener pensiones dignas, salud digna, empleos dignos, instituciones democráticas dignas, electos dignos, subsidios y rentas para desempleados dignas y permanentes. Futuro digno. Lo exigimos porque sí hay dinero. Hay dinero de sobra, lo que pasa es que lo tienen los ricos, los corruptos, los bancos y las grandes empresas.

Por eso es 22 de Marzo todas y todos a Madrid a dar la cara y a decirle al PP que no nos engaña. Que sabemos que algunas grandes empresas ganan ahora más porque nos han robado los derechos y hacen trabajar a los nuevos obreros por un puñado de higos. Gracias a nuestra pobreza que varias reformas laborales han provocado y a la reforma exprés de la Constitución consolidado, somos más pobres, lo público ha menguado y los ricos y los bancos son más ricos y ha aumentado la desigualdad. Así de sencillo es el programa. Ya lo tenemos. Amanece la revuelta.

Hay que extender las luchas : Gamonal, Marchas de la dinidad

Hay que crear uno, dos, tres, cien Gamonal.
El 22 de Marzo todas y todos a tomar Madrid con las Marchas de la Dignidad.
Las causas las conocéis de sobra, así que en marcha y si sois personas dignas a luchar.