Las Marchas de la Dignidad o el nuevo actor socio-politico de las personas dignas castigadas por la deuda y la austeridad

Ha surgido un nuevo sujeto socio-político desde abajo : La Marchas de la Dignidad. Un autentico frente social y popular. Con una estructura no burocrática y participativa, pero organizada, yo añadiría con una movilización muy bien organizada.
La manifestación del 22 de Marzo ha sido tan exitosa que el Gobierno solo ha podido para quitarle protagonismo organizar una provocación y ejecutar una carga policial brutal y tratar de criminalizar. Las Marchas de la Dignidad tienen ya, detenidos políticos. Pero hemos perdido el miedo.
Ahora toca ser responsables y cuidar lo conseguido y las formas, las decisiones compartidas. Pero también huir de una borrachera radicalizadora que nos haga morir de éxito. Ese es un peligro endógeno.
Lo cierto que hay un nuevo actor en el panorama político que le puede hacer frente y de cara a la agenda neoliberal. Es más, en mi opinión las Marchas de la Dignidad son el único agente social que
puede en estos momentos frenar la agenda neoliberal.
La capacidad de convocatoria de las Marchas de la Dignidad ha quedado demostrada y hoy por hoy es superior a cualquier estructura sindical burocrática, infinitamente superior al socioliberalismo incluidos sus aliados sindicales y también a la
izquierda y extrema izquierda oficial en su conjunto. Es así porqué es una obra colectiva y con apoyo popular, de las clases populares y de los humildes.
Ahora exijo, que se cuente con nosotras y nosotros, no se nos ningunee, pero tampoco se nos utilice y menos por parte de quienes llevan años dejando a las clases populares con el culo al aire.

 

Pero también afirmo que ha sido fruto de una amplia convergencia socio-politica y sindical de las fuerzas transformadoras y realmente antineoliberales.

 

Vive la Historia y el 22M ven a Madrid

Somos los dignos y las dignas, las víctimas de la crisis que no se resignan. Las Marchas de la Dignidad el 22 vamos hacía el centro financiero y político, sede de la mayor parte de la oligarquía cruel y rentista que domina el Reino de España. Hacia la sede de los bancos culpables, rescatados con dinero público pero que desahucian, provocan el cierre de pequeños negocio e incrementan el paro y le niegan créditos a la economía productiva en manos de empresas familiares provocando cierres y más paro. Pero también el centro del bipartidismo que dos años antes en alianza han modificado el artículo 135 de la Constitución, en muy pocas horas, al objeto de situar la deuda y los intereses financieros por encima de los derechos humanos. El déficit es el nuevo pecado mortal de la iglesia neoliberal y el Gobierno de entonces y el de ahora con fidelidad perruna siguen los dictados de la Alemania de Merkel y de la Troika.

Por todo esto, haz historia, vive la historia y el 22M ven a Madrid.

 

In memorían: Capitan pagador de la XIII Brigada Mixta (Interncional. Pero con un 50% de valencianos.) Balero Martinez Blay Desparecido al romper frente en Brunete, donde acababa de ser enviado desde el frente de Córdoba. Con 23 años Balero fue a Madrid y cayó. Yo le debo el volver para recuperar sus ideales de República, igualdad y libertad. A eso le añado, reparto, justicia y socialismo, lo que es lo mismo. Los marchistas no caeremos, vamos en paz, pero esta vez si triunfaremos.

Las Marchas de la dignidad o el reinicio de las movilizaciones generalizadas

 

Reino de España: Las Marchas de la dignidad o el reinicio de las movilizaciones generalizadas
Las Marchas de la Dignidad tienen orígenes difusos y plurales como todo lo que últimamente nace con empuje. Hay tras ellos movimientos de parados del Levante y Extremadura  y muy pronto se forma una coordinadora inicial de un grupo de personas y sindicatos alternativos como las Intersindicales o el SAT entre otros. También fuerzas cívicas como el Frente Cívico, Attac Andalucía, la PAH y otras así como algunos partidos políticos. Todos ellos figuran en las actas y enhttp://marchasdeladignidad.org/. Unas reuniones en la Parroquia de San Carlos Borromeo de Entrevías, ya de por si todo un símbolo, comienzan a poner en marcha algo difuso todavía pero que tiene la férrea voluntad de hacer visibles a los invisibles, las personas paradas y el amplio precariado así como denunciar las políticas impuestas por la Troika y los recortes de los gobiernos, tanto el central como los autonómicos.

Somos los dignos y las dignas, las víctimas de la crisis que no se resignan, caminando hacia Madrid. Hacía el centro financiero y político, sede de la mayor parte de la oligarquía cruel y rentista que domina el Reino de España. Hacia la sede de los bancos culpables, rescatados con dinero público pero que desahucian, provocan el cierre de pequeños negocio e incrementan el paro y le niegan créditos a la economía productiva en manos de empresas familiares provocando cierres y más paro. Pero también el centro del bipartidismo que dos años antes en alianza han modificado el artículo 135 de la Constitución, en muy pocas horas, al objeto de situar la deuda y los intereses financieros por encima de los derechos humanos. El déficit es el nuevo pecado mortal de la iglesia neoliberal y el Gobierno de entonces y el de ahora con fidelidad perruna sigue los dictados de la Alemania de Merkel y de la Troika.

Pero vamos a lo que considero más interesante. En un momento de reflujo de las movilizaciones, tras la dureza y éxito digamos mediano de dos huelgas generales tradicionales, realizadas en medio de tremendas dificultades, un grupo inicial de no más de sesenta personas, en una iglesia muy poco convencional, lanzan una llamada a caminar para seguir la lucha. Una nueva forma de lucha generalizada y sostenida, con un proceso muy difícil y que tiene que movilizar a los más débiles con apoyo de los que tienen la suerte de tener trabajo y de unas sesenta organizaciones. En un estado en el que no hay libertad sindical real, pues en las pymes, la hostelería y el amplio y variado sector comercio, con trabajadores y trabajadoras precarios, la huelga está prohibida. Cerca de un 70% al menos de la masa laboral del Reino de España, carece de derechos de huelga, reunión y negociación colectiva eficaz.

Los sindicatos mayoritarios, tras las huelgas generales, pero también tras su no reconocida debilidad provocada por la propia crisis, el fin del pacto social y la desafección de mucha gente joven fundamentalmente, debido a su tibieza y su al menos más que aparente conformismo, están noqueados. No son ajenos a esta debilidad las fuertes campañas de las derechas política, económica y mediática en su contra, es cierto, pero su falta de garra y de empuje, es evidente. Es en ese momento cuando aparece una novedosa forma de luchar frente al autoritarismo patronal y un gobierno, que encima de estar implicado hasta las trancas en casos de corrupción gobierna en beneficio de parte de forma dura e intransigente. Es el gobierno de los bancos y de los poderosos y hay que hacerle frente  exigiendo su dimisión. Cosa que otros actores políticos y sindicales no han hecho. Exigirles que se vayan, porque ni nos representan, ni defienden al pueblo.

Por tanto ya que no se puede hacer una huelga general de éxito y total, iniciamos formas diferentes e inclusivas de lucha. Yo vislumbro un antecedente en las marchas de la India por su independencia. Las marchas indígenas en Latinoamérica. Las marchas campesinas. Las marcha internacional de las mujeres. Las marchas de parados de los EE.UU cuando la gran depresión de 1929. Pero con consignas de ahora claro. Por tanto y por primera vez en una movilización global de todo el estado, el tema de la deuda, es uno de los ejes centrales. Mientras pagar la deuda sea lo prioritario no habrá dinero para la protección social y la educación pública, pero tampoco para hacer inversiones y apoyar a pymes y economía social. Encima la mayor parte de la llamada deuda pública es privada como sabemos y por tanto se está recortando para fortalecer las grandes fortunas y rescatar bancos y empresas del IBEX y esto es sencillamente criminal.

La deuda es impagable, pero es un sistema excelente para que los poderosos y los gobiernos de la Troika opriman a sus pueblos y los conviertan en seres sin derechos, luchando simplemente por la comida del día siguiente. La deuda es un arma de destrucción masiva de la democracia. Ante todo esto las Marchas de la Dignidad gritan rebelión cívica y democrática y denuncian la represión y autoritarismo del partido de las derechas que prepara leyes para dominar y asustar al pueblo trabajador que exige sus derechos.

Las Marchas deben ser el inicio de algo. Se sabe que CCOO comienza a verlo y muchas de sus secciones sindicales a apoyarlas, incluso personas de UGT lo están haciendo a nivel individual. Es lógico, las Marchas no van contra nadie, solo exigen el fin de la austeridad, la dimisión del Gobierno, techo y pan. Pero esta nueva forma de movilización debe permanecer en el tiempo y tal se intenta. Además hay un hecho muy significativo y es que por primera vez todas las fuerzas sociales y sindicales alternativas de todo el Reino de España, caminan juntas en una movilización. Sindicatos y movimientos sociales nacionalistas que hasta ahora han organizado sus propias huelgas generales nacionales, en estos momentos se movilizan y caminan ya hacía Madrid. Porqué a pesar de la censura de la prensa y medios corporativos, las marchas ya están a la hora de salir este artículo en las carreteras.

Los peligros que pueden acechar a las Marchas son el sectarismo y el viejo vanguardismo incluso con nuevos nombres y k por medio. Aquellas y aquellos que puedan pensar que pueden decidir sobre las Marchas por derecho imagino que divino-pues otro…- así como quienes vean en las Marchas de la Dignidad su “frente de masas” o incluso quienes sufran el espejismo de pensar que ya es el día, se equivocan. Por eso las provocaciones son un peligro que los organizadores tenemos en cuenta y sobre el que advertimos. Las Marchas necesitan ser un éxito, mostrar músculo y capacidad. Pero también ser permanentes al objeto de seguir luchando y concienciando con el ejemplo a millones de personas paradas, pobres e invisibles de este estado y además lograr la unidad de todas y todos, tanto organizaciones, como personas dispuestas a cambiar la situación y demostrar que todo se puede hacer de otra manera. De despertar a quienes temen a los poderosos o se conforman con su pobreza y venden su dignidad.

Las Marchas de la Dignidad, Madrid 22 de Marzo pueden y deben ser el inicio de una nueva etapa de resistencias y de movilizaciones, que aúnen a todas las luchas dispersas y en muchos casos exitosas que se están produciendo a lo largo y ancho del Estado frente a ayuntamientos autoritarios, multinacionales sin escrúpulos, deslocalizaciones, EREs fraudulentos, privatizaciones de lo público así como ventas tramposas de patrimonio público o leyes injustas represoras, patriarcales, ultra-consrvadoras o talibán-católicas. Todas esas luchas deben converger y pueden converger. Lo que partidos políticos y plataformas electorales no han logrado para batir con éxito a los que sirven a sus amos, se ha logrado por un puñado de movimientos sociales, sindicatos llamados minoritarios y las izquierdas consecuentes y alternativas. Pero esto va a depender no de nuestra capacidad de imponer o llevarnos el gato al agua en una asamblea, sino de nuestro ejemplo, capacidad de sacrificio, inteligencia y capacidad de ser inclusivos y no sectarios. También de nuestra coherencia antineoliberal y social.

 

Carlos Martinez es politólogo, co-primer secretario de Alternativa Socialista y ex presidente de Attac España. Miembro de la coordinadora de las Marchas de la Dignidad por Attac Andalucía.

Reflexión y llamamiento ecosocialista

Reflexión para desilusionados/as por el socialismo

13 marzo 2014 | Categoría: Comunicados

Comunicado de Alternativa Socialista (CLI-AS)

socialismo imagen laberinto

Estimadas y estimados compañeros socialistas:

Desde Alternativa Socialista queremos trasladaros una reflexión sin ánimo de ser mal interpretados, y desde la ideología socialista que compartimos, personificada en el ideal de Pablo Iglesias de triunfo de la clase obrera como medio para implantar la justicia y la solidaridad.

Nuestra sociedad se ha visto abocada por la acción del neoliberalismo y la connivencia de sectores que se autodenominan socioliberales o socialdemócratas, a convertirse en una sociedad tan injusta o más que la de los inicios del siglo XX. El régimen monárquico, administrado por una elite política profesional amparada por grupos mediáticos, al servicio de la banca y las grandes corporaciones, está en descomposición. Esta degradación es reflejo de la quiebra que se avecina en en el sistema capitalista, enfrentado a una escasez cada vez mayor de recursos. En esta situación, el bienestar se destruye, lo público se privatiza, el paro y la pobreza ascienden imparables y las viejas oligarquías depredan cada vez más las magras rentas de las gentes del común,  arrastradas a una situación material en la que cada vez es más difícil la mera subsistencia.

Las y los socialistas no podemos permanecer impasibles ante esta situación, sino que debemos organizarnos para construir una sociedad más justa, solidaria, sostenible y democrática, que garantice el efectivo derecho a una vida digna. Para ello, es necesario establecer un marco de unidad que nos permita actuar de acuerdo con nuestras ideas y valores, evitando pactos con fuerzas no sólo ajenas a la tradición socialista, sino manifiestamente contrarias a los principios internacionalistas y anticapitalistas de la izquierda.

Como federalistas consecuentes, reconocemos el carácter plurinacional del Estado y las legítimas aspiraciones de los pueblos a que sus derechos sean reconocidos. Pero como socialistas ponemos el acento en la lucha política, sindical y social, dirigida a la defensa de la clase trabajadora, mediante un proyecto democrático, autogestionario y transversal, que rechace el dogma suicida del crecimiento indefinido y apueste por una economía al servicio de las personas, que satisfaga las necesidades humanas dentro de las posibilidades que brinda nuestra Madre Tierra.

Debemos, también, buscar nuevas formas de participación alejadas del viejo partidismo paternalista de la segunda restauración borbónica, y hacer partícipes de la acción política a todos los miembros de las clases trabajadoras, pequeños empresarios, autónomos, agricultores, y todas las gentes del común depauperadas por la dinámica rapaz de esta crisis terminal del capitalismo industrial.

Para alcanzar esos objetivos, entendemos que es preciso construir un frente común de la izquierda, que aglutine a aquellas personas y organizaciones políticas y sociales transformadoras. Un frente plural que ofrezca un programa de gobierno y de acción política y social sustentado sobre la conciencia de clase y medioambiental, que desemboque en un radical cambio de paradigma político y económico y edifique esa nueva sociedad cimentada sobre la igualdad, la democracia participativa, la libertad, la sostenibilidad y la fraternidad.

¿Te apuntas?

Alternativa Socialista  (CLI-AS)

www.cli-as.org

Nota: La imagen pertenece a la edición de la Editorial Lumen de “El nombre de la rosa” y ha sido utilizada con intención de cita y reconocimiento por lo bien que expresa el laberinto de las denominaciones con respecto al contenido.

reflexión ecosocialista

Reflexión para desilusionados/as por el socialismo

13 marzo 2014 | Categoría: Comunicados
 

socialdemocraciaComunicado de Alternativa Socialista (CLI-AS)

A las compañeras y compañeros socialistas afectados y desilusionados por las crisis de su partido en Cataluña, Navarra, Aragón o en otras zonas del territorio del Estado Español.

Estimadas y estimados compañeros:

Solo deseamos hacer una reflexión conjunta, apoyándonos en una idea que compartimos, un sueño personificado en el ideal de Pablo Iglesias, de triunfo de la clase obrera, de justicia y solidaridad. Nuestra compleja sociedad actual puede ser diferente a la de los siglos XIX y XX, pero por acción del neoliberalismo e inacción del social-liberalismo, se está convirtiendo en una sociedad tan injusta como la de los inicios del socialismo.

Lo importante amigas y amigos, no es el continente, el partido, sino el contenido, el socialismo. Sinceramente, entendemos que no podemos perder más nuestro tiempo y energías tratando de cambiar unos partidos intrincados fuertemente por una oligarquía política profesional conectada y amparada por grupos mediáticos, bancos y empresas energéticas. Estructura que, además, es parte del sistema, está ligada a los intereses de supervivencia del régimen del 1978 y a la monarquía, sin más posibilidad de cambio. Mientras tanto, el bienestar se destruye, lo público se privatiza, el paro y la pobreza ascienden imparables y las viejas oligarquías rentistas se enseñorean cada vez más del Estado y de todos sus órganos y poderes. Las personas socialistas no podemos permanecer impasibles ante esto, debemos organizarnos para evitarlo y luchar por el reparto, la solidaridad y la democracia.

Pero lo que tampoco podemos hacer es fraccionarnos y unirnos a otras ideas, grupos y partidos, ajenos a la tradición socialista. Podemos estar por el derecho a decidir, podemos ser, y lo somos, federalistas consecuentes, que reconocemos el carácter plurinacional y multicultural del Estado, favorables a profundos cambios en su estructura. Pero hay algo que nos une: la conciencia de clase.

Podemos, debemos, adquirir formas plurales, mediante fórmulas nuevas e imaginativas, acogiendo en igualdad de condiciones a personas que se acercan a la política con el deseo de ser otra cosa, de hacer otra cosa.

Sabemos que estamos en una sociedad compleja, pero el carácter depredador y financiarizado del capitalismo, hace que los intereses de las clases obreras, trabajadoras y cooperativistas, pequeños empresarios, autónomos y falsos autónomos, pequeños agricultores y economías familiares, ahora sean coincidentes frente a tanta agresión y robo de derechos sociales y democráticos. Estamos en una situación de excepción.

Pero como socialistas, trabajamos por un ideal que va mucho más allá de nuestros intereses, de nuestros propios deseos, podemos defender una nueva forma de hacer política, desde un socialismo transversal e inclusivo y de cambio real. Desde el ecosocialismo, que aúna reivindicación y conquista social, con la defensa del más claro bien común, la madre tierra, sin la cual, nada es posible.

Construyamos algo nuestro y trabajemos por la creación de un frente común de las izquierdas transformadoras, que aúne fuerzas políticas y personas por la libertad y el reparto. Un frente, una alternativa plural, en la que el socialismo es imprescindible, que defienda los derechos de los comunes, los invisibles, los pobres, las mujeres frente al patriarcado y la República frente a este régimen cada vez más corrupto, autoritario e injusto.

¿Quieres que trabajemos juntos por ese proyecto?