La agresión imperialista que se prepara contra el pueblo sirio

Entrevista en Radio San Borondón

Sobre el ataque a Siria, afirma que “Es llamativo ver que potencias occidentales como Estados Unidos y Francia estén apoyando a grupos terroristas”

ImageAudio de la entrevista

Carlos Martínez, politólogo, miembro de Construyendo la Izquierda y presidente de ATTAC en Andalucía, reflexionó en La Trapera de Radio San Borondón sobre diferentes asuntos de la actualidad informativa. Sobre el inminente ataque de Estados Unidos y Francia a Siria, dijo que esta intervención militar tiene muchísima oscuridad y está destinada a controlar el tablero de ajedrez de la zona, favoreciendo a Israel y las tendencias proeuropeas y norteamericanas en esa zona.

Martínez, que lleva muchos años estudiando el conflicto árabe, valoró que el Parlamento británico haya decidido quedarse al margen de este ataque. Al respecto, dijo que el Partido Laborista, que se caracteriza por ser muy moderado, ha sido en este sentido mucho más consecuente por ejemplo que en España el PSOE, oponiéndose a una guerra que los socialistas españoles han bendecido, pero va más allá al destacar que incluso un grupo de diputados conservadores se opuso tajantemente a la intervención, votando en contra de su propio Gobierno.

“No se han opuesto a la guerra en Siria porque sus razones sean antiimperialistas, ni porque estén en contra de intervenciones militares, porque han apoyado muchas otras, sino porque como han apoyado otras y han visto que han sido un desastre, entienden que ahora puede volver a ocurrir”, afirma, para aclarar que lo que más le llama la atención de este problema es que las potencias occidentales como Estados Unidos y Francia, también Reino Unido aunque no intervenga en esta ocasión, están apoyando a grupos terroristas, a gente vinculada a la Al Qaeda que sin embargo tanto han combatido en otros países, como excusa para invadir, como es el caso de Afganistán.

“No digo que Al Assad y sus seguidores sean unos corderitos, ni unas hermanitas de la caridad, ni mucho menos, como tampoco digo que en Siria no se utilicen métodos dictatoriales, ni que no haya una policía política terrible, porque es algo que no se puede negar, pero sí digo que esta intervención militar en ciernes tiene muchísima oscuridad, y más que destinada a hacerse con las reservas petrolíferas como en Irak, se trata a controlar el tablero de ajedrez de la zona, favoreciendo al Estado de Israel y las tendencias proeuropeas y norteamericanas en esa zona”, afirmó el politólogo.

Llama la atención sobre otra cuestión que debe ser tenida en cuenta, como es el hecho de que tanto rusos como chinos están siendo más duros que en ocasiones anteriores y están enfrentándose a los países que quieren llevar a cabo los ataques a Siria, no en vano desde Rusia se han enviados dos potentes acorazados, potentemente armados, además de que es un país que cuenta con una base naval fija en ese país.

Por tanto, cree que se está abriendo un panorama muy peligroso. “Yo no sé si se ha calibrado lo que hay y no sé si los españolitos estamos tranquilos y contentos con todo esto. Siempre recuerdo que en Andalucía tenemos una diana gordísima, como es las bases militares estadounidenses de Rota y Morón, además de que en Gibraltar hay otra base militar”. Añade que “Gibraltar es un enclave imperialista muy peligroso” como prueban las maniobras militares de la semana pasada de la armada británica.

Al respecto, Carlos Martínez afirma que ninguna potencia mueve sus portaaviones y sus acorazados como hizo la semana pasada Gran Bretaña si no es porque van a ser protagonistas de una acción bélica en breve en el teatro de operaciones del Mediterráneo en este caso, por lo que es una excusa lo del ataque químico porque los británicos ya estaban dando los pasos para el ataque, aunque ahora el Parlamento lo haya vetado.

Asegura que Gibraltar y Rota serán bases de apoyo de esa operación agresiva de las potencias imperialistas contra Siria, por lo que los españoles no pueden estar tranquilos. “Con estos gobiernos que padecemos, estamos condenados a ser siempre unos perritos falderos de lo que decida el Obama de turno”, señaló, para dejar claro que para llegar al poder en Estados Unidos, primero hacen falta muchísimos millones de dólares y, por tanto, muchísimos apoyos de grandes empresas, incluida la industria bélica y armamentística, por lo que por muy buenas intenciones que Obama pudiera tener en temas de sanidad o servicios sociales, no es ni más ni menos que una tapadera del verdadero cariz de Estados Unidos: seguir siendo el imperio dominante en el mundo.

Hay que echar al PP de una vez

La desvergüenza del PP y su Gobierno estatal o los autonómicos que domina exige, por limpieza democrática y salud pública, que les echemos. Llegó al poder mediante engaños, financiado corruptamente según sus tesoreros, y no ha cumplido sus compromisos electorales. Además de que cada vez somos más pobres los de abajo, naturalmente. No solo están deslegitimados por ser un partido corrupto -en ese aspecto y si bien no a su nivel recaudatorio, no está solo por desgracia y todos los grandes partidos sistémicos tienen excesivos casos en su haber-. Aunque llegados a este punto hay que advertir que no todos los partidos se han corrompido, pero PP, PSOE, CiU figuran en el cuadro de honor junto a otros, aunque más alejados. Pero no solo hablamos de librarnos de esta franquicia política de la derecha por corrupta, sino también por cruel para con las clases populares y trabajar solo en beneficio de los bancos y las grandes compañías y fondos de inversión, mientras que engaña y manipula a las clases populares.

Las políticas del PP solo buscan salir de la crisis capitalista -es decir la de sus clientes- empobreciendo a las y los trabajadores, liquidando derechos laborales, sociales, educativos y sanitarios. Ahorrando a costa de las personas humildes y trabajadoras o desempleadas. Con un ejército de paradas y parados que supera ampliamente los seis millones y favorece el miedo, la sumisión y la precariedad de unas clases trabajadoras asustadas, sin referentes de ningún tipo y embrutecidas en muchos casos, por canales de televisión basura tanto públicos como privados y una información en todos los medios corporativos, tendenciosa, falsa y preñada de ideología neoliberal o directamente conservadora y autoritaria.

Una población hipotecada, engañada por años de falso crecimiento económico. Además los partidos con opciones a gobernar la han burlado de forma sistemática, lo que ha conducido a pensar que todos son iguales y que fuera del sistema -de su sistema- no hay alternativas. El estallido de la burbuja inmobiliaria inició una subida feroz del paro. Siendo el estado español un desierto industrial, puesto que el precio de su ingreso en la Unión Europea a cambio de migajas en forma de autovías fue desmantelar su industria y convertirse en país-balneario que sin ladrillo es incapaz de crear empleo. A ello se suma una oligarquía incapaz, rentista, reaccionaria y nada imaginativa, de carácter especulativo, así como profundamente retrógrada, y que sigue siendo la misma que domina el país desde hace más de cien años, con alguna anecdótica adición. Por tanto, y no lo olvidemos, tenemos unas élites económicas que han cooptado a élites políticas y que por tanto son las culpables por su chantaje económico constante, sus golpes de estado o sus imposiciones, siempre. Pero también de de nuestra nula capacidad productiva y la baja calidad democrática.

A ello se une un pueblo desorientado, que tras la dura derrota de la clase obrera y la democracia en 1939, ha sido incapaz todavía de generar una respuesta de clase y una alternativa democrática frente a la plutocracia tradicional y el neofranquismo activo que el PP representa de forma clara y convencida. Al fin y al cabo el PP es el partido de los ricos, al que votan demasiados pobres engañados, perdidos o sin dignidad. Pero también fruto de la incapacidad de las izquierdas políticas y sindicales de generar la respuesta que la reaccionaria oligarquía española y españolista merece. Una falta de valores y de valor de algún partido formado de aluvión y con miedo en sus moderados dirigentes, a que sus bases reclamaran demasiado o no olvidaran tanta miseria, represión, miedo y hambres. Una ley electoral tramposa y divisiones sectarias en las izquierdas, hicieron el resto.

La gigantesca operación del ser Europa, como muy bien señala uno de los politólogos más lúcidos, Manuel Monereo, fue el gigantesco señuelo que ahora nos tiene atascados.

En el País Valenciano hay un deporte tradicional llamado el tiro y arrastre o “Tir i Arrastre”, que consiste en pasar un carro cargado sobre una pista de tierra, blanda y arenosa en la que el carro se estaca si el conductor y el “aca” o caballo no tienen pericia. Están conjuntados y saben que deben hacer. Además y afortunadamente el uso del látigo está mal visto e incluso penalizado. Luego por analogía, las izquierdas sociales, sindicales y políticas, caminamos sobre una senda blanda, embarrada y sin consistencia debajo, con un carro cargado de cientos de kilos de sectarismo, división, miedo, egoísmo, falta de visión y estrategia política, en el que todos además queremos ser el carretero y nadie el noble e imprescindible caballo o yegua. El aca de los huertanos valencianos. Nadie para tirar sobre un camino lleno de barro, cieno y hojas muertas, olvidando que el caballo de las clases populares es imprescindible y que los carreteros no pueden ser los que a cualquier aparato se le ocurran o los que la prensa digital progresista invente. Además caballo o “aca” y carretero deben quererse, estar unidos y conocerse. Y ojo cualquiera no sabe conducir el carro y amar al caballo, sabiendo transmitir ese amor.

La lección del 15M es la respuesta a tanto engaño y el inicio de la crisis de régimen. Pero renuncia a plantear formulas organizativas políticas, que por otro lado no podía plantear. Si bien, pone el dedo en la llaga lo cual es muy importante. Gracias al 15M se reactivan además respuestas y plataformas ciudadanas y surgen novedosas fórmulas de denuncia. Ha habido varias huelgas generales, pero sin embargo vivimos una apatía generalizada en este ocaso del verano y las agresivas propuestas de la gran patronal la CEOE, no han tenido la contundente respuesta que merecen.

No encuentro otra vía de acción que conquistar nuevamente la ilusión, los valores, el valor y las emociones que nos inflamen y permitan crear un ambiente alternativo y de sí se puede.

Todo este esfuerzo exigirá un nuevo formato organizativo plural de movimientos, sindicatos y fuerzas políticas antineoliberales. Un sujeto como lo fuera “Activos contra la Crisis”, que llegó a juntar en una mesa a todos los actores sociales, excepto aquellos a los que sus compromisos con el poder no les permitían estar con las gentes de la calle. Por tanto, nada se podrá reemprender con éxito sin ese sujeto que ya se experimentó con éxito y nos permitió hacer un programa sencillo y consensuado frente a la crisis capitalista.

No se trata de reeditar nada, pero si tal vez de volver a poner en marcha estructuras similares y que además surgieron desde los movimientos sociales, aunque se dio entrada a partidos políticos incluso a personas.

Pero para echar al PP, también se nos abre otra oportunidad y es derrotarlo en las elecciones europeas. Aprovechar un proceso electoral para manifestar nuestro rechazo al PP y al neoliberalismo en su conjunto. Este momento, exige, contundencia, seguridad en nosotras mismas y generosidad, pero también inteligencia y ver qué es lo mejor para las clases populares, no para unos profesionales o para un sector determinado, sino para el conjunto de las víctimas de la crisis. Además ¿No se le dice al pueblo humilde y trabajador que la Unión Europea impone recortes? Pues bien vamos a decirle a la burocracia autoritaria y no electa democráticamente de Bruselas, que no queremos recortes, ni más subvenciones a la banca privada y más dinero para los poderosos a costa de los de abajo.

Para lograr esto, humildemente y como activista social y político, propondría:

-La creación de un frente socio-político de movilización popular contra la forma de enfrentar la crisis de los neoliberales en general y el PP en particular, consistente en fortalecer a la gran banca privada y a la patronal CEOE, rebajando sueldos, derechos y servicios. Es decir, ROBAR A LOS POBRES Y DARSELO A LOS RICOS.

-Elaboración de un programa político, sencillo y comprensible, al objeto de marcarnos todo los más diez objetivos que nos permitan vencer en las urnas europeas y poder a partir de ese triunfo reorganizar la ofensiva antineoliberal, democrática y anti-oligárquica, de carácter político.

– Una candidatura de convergencia política de todas las fuerzas antineoliberales, de clase, las izquierdas transformadoras y reales y los sectores democráticos, sociales y culturales que nos permita la victoria y por tanto la preparación para lograr transformar a este Estado en un ente democrático, justo y representativo de los intereses de las clases populares y no solo de los de las oligarquías políticas y económicas.

Si cuando acabe Septiembre esto no está ya en marcha y organizándose, pienso que habremos sido una vez más derrotados.

La hipocresía de las “democracias occidentales”. De quejarnos del doble rasero a construir la V Internacional Socialista

Las mentiras de las potencias centrales. Para dominar, todo vale

Las democracias occidentales, que creen ser tanto la “comunidad internacional” en exclusiva, como la esencia de los valores democráticos y las libertades, no toleran sin embargo que el resto de los pueblos del mundo elijan su camino.

Muchas de estas “democracias”, tanto europeas como del norte de América y sus ramificaciones en Oceanía y Asia, son antiguos imperios y/o potencias coloniales, o bien en el caso de los EE.UU. un nuevo imperio con características novedosas de mediados del siglo XX, pero imperio al fin y al cabo.

Todos estos estados son capitalistas, y su ideología predominante es la liberal más o menos autoritaria, además de judeo-cristianos.

El hecho de haber sido potencias colonizadoras y cristianas les hace considerarse superiores, más cultas y que sus parámetros vitales u organizativos son los correctos, por lo que se otorgan el derecho de decidir que es civilizado o que es democracia. Ciertamente todas ellas celebran elecciones parlamentarias o presidenciales regulares, pero de facto están controladas y gobernadas por oligarquías políticas de casta y muy imbricadas con la plutocracia económica, que es quien realmente tiene el poder y decide mediante un férreo control de los medios de comunicación y difusión, así como el chantaje económico a quien pueda gobernar así como que políticas públicas deben adoptar sus gobiernos. Como puede verse, tremendamente ejemplar. Además ya se sabe que, desde sus inicios, la democracia es cosa de ricos, y si no que se lo pregunten a los ilotas o siervos atenienses que, al igual que las mujeres, no podían elegir ni ser elegidos aunque fuera por sorteo, ni mucho menos decidir.

Así, las llamadas democracias son en realidad un conglomerado militar-empresarial dirigido y orientado a defender el capitalismo y la supremacía de los poderosos occidentales o sus aliados financieros y energéticos. Lo demás son cuentos, mentiras y justificaciones. Lo que sí que es cierto es que fue en estas potencias donde la llamada revolución industrial antes primó, lo cual les dio una posición de ventaja y adelanto. Inventos como los barcos de hierro y acero, la máquina de vapor adaptada a barcos y ferrocarriles, junto con la ametralladora, les otorgaron la superioridad necesaria bélica, y el cristianismo y su afán proselitista y muy activo, la fuerza necesaria para ocupar y “evangelizar” a otros pueblos bien con religiones más pasivas e introspectivas, o bien sin un armamento tan modernizado e industrializado, junto con la ausencia de ejércitos profesionales, lo que posibilitó la ocupación y el expolio económico.

Tras la descolonización generalizada de África y Asia ya en el siglo XX surgen nuevas formas de control y de neocolonialismo. Además de la lucha ideológica y de dominio frente al comunismo soviético. Pero ni entonces, en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado, ni en estos momentos, las potencias centrales y “democráticas” permiten -o al menos lo intentan- que ningún estado, aunque sea de forma tímida, intente conquistar y defender su propia soberanía. La independencia real y la búsqueda de modelos propios y alternativos de desarrollo y de reparto de la riqueza son combatidas, en la medida de sus posibilidades,por las “democracias cristianas occidentales”. Con mayor o menor éxito, pues a pesar de su poderío militar hay países y repúblicas que están buscando su propio camino y vías democráticas o de gobierno, pero también económicas y comerciales, sobre todo a partir del inicio del siglo XXI.

No podemos olvidar a vías de liberación en el siglo XX como la de los “No Alineados” o el socialismo árabe, la guerra de independencia de Argelia, los míticos Cuba y Vietnam. Muchos otros como Irán, Guatemala o posteriormente Chile fueron laminados en sus intentos de labrarse su futuro sin piedad y con sangre durante la llamada “Guerra Fría”. Actualmente, son los estados del ALBA los que están en el punto de mira, si bien con poco éxito, entre otras cosas debido a los precipitados cambios que se están produciendo en el sistema-mundo.

Pero veamos ejemplos concretos en estos últimos dos años: la saludada e hipócritamente alabada primavera árabe no ha terminado sino demostrando la crueldad del doble rasero judeo-cristiano. Por ejemplo, en Israel y en los EE.UU. funcionan dos regímenes teocráticos y sectarios y no ocurre nada. Es más, ellos dan lecciones a los demás e imponen a sangre y fuego sus criterios sin respetar ninguna legalidad internacional y no pasa nada. Cuando en Egipto vence las elecciones un partido conservador y de carácter islámico -tan islámico como “cristianista” por ejemplo pueda ser el Partido Republicano de los EE.UU. o el Partido Popular en España- sin embargo les resulta intolerable la solución árabe. Es tolerable que los partidos políticos sistémicos y liberales europeos como el PP sean autoritarios, o en España el PSOE y el PP modifiquen su Constitución al objeto de favorecer a los bancos y a los acreedores de grandes grupos financieros, pero no pasa nada. Encima se echa en cara que los Hermanos Musulmanes no han sabido hacer disminuir el paro ni la pobreza, y eso lo dicen medios españoles en un estado cuajado de paro y corrupción bananera, y se quedan tan anchos y tranquilos ¿Pero qué está pasando en Grecia, España, Italia, Irlanda, etc.?

Pero todo es más mentiroso todavía cuando comprobamos que las teocracias feudales del Golfo, comenzando por Arabia Saudita, son aliados que además, si interesa, se apoyan a grupos islamistas vinculados a Al Queda para desestabilizar lo que corresponda o iniciar guerras civiles muy cruentas.

Resulta intolerable la intromisión occidental y judeo-cristiana, o como se permite sin rechistar un golpe de estado en Egipto, golpe de estado con toda la cuerda dada, y no se dice nada en contra de masacres y asesinatos masivos si estos los perpetran los aliados o sátrapas a sueldo de los estados OTAN. La crueldad y el racismo de los mandatarios y mandatarias occidentales no tiene medida, por lo que lo único que pretenden es controlar el tráfico energético y petrolero, defender al estado de Israel, y consolidar su poder militar mundial al objeto de defender sus intereses, es decir los de sus plutocracias ¿Si no porque partidos hermanos de la Hermandad Musulmana egipcia en unos estados son aliados y en otros enemigos? ¿Qué diferencias existen entre los partidos gobernantes en Marruecos, Túnez, Turquía y hasta ahora en Egipto? Ninguna.

Occidente ya ha bombardeado y/o destruido Irak, Afganistán, Libia, Siria y ahora Egipto. Los verdaderos culpables de incitar tanta muerte, destrucción y asesinatos son dirigentes cristianos occidentales, liberales y que viven y gobiernan en “democracias”. Tras enfrentamientos étnicos y tribales o políticos entre árabes, al final aparece la mano negra judeo-cristiana. La impronta de las cruzadas no ha desaparecido.

Pero al objeto de lograrlo, lo primero es pacificar el frente interno y controlar, engañar y comprar la dignidad de los propios pueblos y clases trabajadoras y populares occidentales y europeas de forma particular. La Unión Europea y su gobierno de eurócratas en Bruselas no es una democracia. Un parlamento sin funciones y una legislación pro-capitalista y privatizadora, que declara ilegales incluso políticas socialdemócratas consecuentes y de control estatal de la economía, no es sino un régimen autoritario encubierto, es decir (hablemos claro de una vez) liberal.

Las terribles mentiras y deformaciones de todos los medios públicos, privados y medio-pensionistas occidentales es terrible. La ignorancia o incultura de supuestos expertos en política internacional, auténticos charlatanes vendedores del bálsamo de Fierabrás, mercenarios sin escrúpulos, es igual de sanguinaria y falsa. O bien son talibanes cristianos y propagandistas políticos pro-capitalistas y judeo-cristianos furibundos y dogmáticos. Liberales autoritarios.

Cuando se contempla este panorama cada vez se echa más en falta la V Internacional Socialista y de los pueblos oprimidos del mundo. Comenzando por los pueblos de Europa y siguiendo por todos los de la madre tierra. A la geo-estrategia capitalista e imperialista solo se le puede responder con una estrategia internacionalista. Esto a partir de los Foros Sociales Mundiales quedó muy claro. Pero hay que profundizar más y organizarse mejor. Habiendo fallecido Hugo Chávez, tal vez Evo Morales debiera retomar la idea.

No nos engañemos: necesitamos en medio de tanto recorte, agresión, empobrecimiento y sufrimiento volver a coordinarnos las fuerzas sociales, democráticas y transformadoras del mundo. No solo ya de Europa. También en Europa. En el estado español el asunto es obligatorio y de extrema necesidad.

De cuando la derecha aprovecha la falta de valores para hacer demagogia

Hablemos claro sobre el Paraíso Fiscal y la Gasolinera insostenible instalados en la Colonia Británica ubicada en Andalucía

La hipocresía del gobierno del PP le ha provocado caer en su propia trampa, y es que ahora y cuando nunca lo había hecho -ni se le había ocurrido hacerlo- se ve obligado a denunciar y combatir los delitos ecológicos que la Roca gibraltareña comete a cientos diariamente.

También se ve obligado a denunciar el Paraíso Fiscal y lavadero de dinero negro español masivo que es Gibraltar. Sin embargo, ambas cosas perjudican los intereses de defraudares y empresarios sin escrúpulos -la mayoría por cierto sociológicamente de derechas y potenciales votantes del PP- pero tanto ha tensado la cuerda el gobierno que ahora…

Lo cierto es que durante años Ecologistas en Acción y ATTAC Andalucía han denunciado en solitario y con nulo éxito ambas cuestiones que ahora el PP se ve obligado a utilizar. Ningún gobierno nos había hecho caso -a Attac y a Ecologistas en Acción- y además se había protegido la actividad delictiva de cuello blanco, porque de lo contrario no se explica nada de esto. Lo dijimos hace tiempo y está escrito, ningún Caso Malaya hubiera sido tan fácil sin un Paraíso Fiscal a veinte minutos en “Mercedes”, ni Gürtel o caso PP-Barcénas hubieran tenido otra válvula de escape -por cierto, la colonia británica no ha aceptado las comisiones rogatorias de la justicia española sobre estos asuntos-.

La izquierda y el centro-izquierda institucionales no han estado muy finos en este asunto, y ahora le dejan al PP la baza de perseguir fraude y delitos ecológicos aunque sea obligado por las circunstancias. Con tal de llevar la contraria o llamar al dialogo le dejan al PP el campo libre en la defensa de intereses legítimos que nunca había defendido, ni están en su ADN defender. El problema no es Gibraltar español, que lo es. Gibraltar es una colonia tomada por la fuerza -como todas- y mantenida por la fuerza de las armas -como todas-. El problema es consentir un Paraíso Fiscal que roba dinero al fisco español y perjudica por tanto a la sanidad o la educación públicas entre otros servicios, y una base militar imperialista y agresiva que favorece el control del estrecho por los anglo-americanos exclusivamente.

La izquierda institucional, y no digamos los socioliberales, no se han enterado de que Gibraltar es rico porque la Línea y su entorno es pobre, y porque su Paraíso Fiscal y las consecuencias que produce empobrecen la zona e impiden su desarrollo. Hace años, discutí con un diputado “socialista” español por Granada, que me decía ante mis denuncias que Gibraltar no era un Paraíso Fiscal. Por otro lado, la principal industria gibraltareña es la bélica y en esa base se reparan también buques nucleares. Por eso Gibraltar no tiene paro.

El problema grave es que hay cuestiones de primer orden ideológico que han sido abandonadas por muchos dirigentes que se creen de izquierdas, como el anti-neocolonialismo, la justicia fiscal global, el reparto en beneficio de lo público, la persecución del fraude y la especulación, así como oponerse a la privatización de la política. Ahora y gracias a ellos, el PP puede comenzar a hacer demagogia y enarbolar la bandera que debiera haber defendido la izquierda. Solo encuentro dos explicaciones, que son: o bien el desconocimiento y la ignorancia, o bien la sumisión perruna a la OTAN.

Un consejo, mirad estos días cuantas web de izquierdas y personas de izquierdas que nos hemos atrevido a hablar claro sobre este asunto y con un mensaje de izquierdas. A mi personalmente no me sale del alma dejarle esta asunto al PP cuando hasta ahora ha sido consentidor mientras otros -rojos y rojiverdes a mucha honra- lo hemos denunciado y escrito está.

Finalmente ¿Alguien me puede dar un ejemplo de un Paraíso Fiscal cerrado o clausurado mediante el diálogo? De hecho no se ha eliminado ninguno. ¿Si China no fuera China y sus valores -que los tiene- Gran Bretaña hubiera respetado el tratado de los 99 años y devuelto Hong Kong?

El dinero robado y blanqueado en Gibraltar es tan criminal como los recortes sociales y una demostración de que, como se afirma en los muros de CLI-AS, sí hay dinero. Hay mucho dinero, de sobra, pero los ricos nos lo ocultan y los gobiernos europeos consienten.

Un pueblo que olvida se queda sin presente

(Reflexiones en un hermoso pinar que alberga miles de fusilados por el fascismo. Es decir por los abuelos de los poderosos que ahora nos recortan y vigilan).

Cuando la extrema derecha franquista y la derecha monárquica impusieron a la izquierda “institucionalizable” -PCE, PSOE, PSP y nacionalistas entonces de centro- el olvido y el perdón en la Transición, convirtiendo la primera amnistía del rey en una suerte de ley de punto final, sabían ellos -las derechas monárquicas herederas del franquismo- muy bien lo que hacían.

Por un lado, se dejaban sin juicio a cientos de criminales de guerra, torturadores, delatores interesados y crueles, policías sanguinarios y fascistas con las manos manchadas de sangre. Pero también se amnistiaba de facto altos funcionarios, empresarios y militares corruptos, que no solo y en este caso con toda justicia a presos y presas políticas. De esa forma, personas que habían cobrado “comisiones”, recibido prebendas y dádivas generosas a costa de la igualdad de oportunidades, o bien utilizado mano de obra esclava formada por miles y miles de prisioneros de guerra y políticos. Todas esas personas todavía y en muchos casos gozaban en 1978 de buena salud, lucidez, edad carcelaria, saneadas empresas, bancos y riquezas. Pero es que además se dejaba de informar a un pueblo atemorizado, sociológicamente franquista –que no fascista- o indiferente. También con la cabeza lavada por la iglesia católica reaccionaria que, en su gran mayoría, colaboró con la dictadura.

Si bien el pueblo de izquierdas, castigado, ofendido y humillado trató de levantar cabeza, se le dijo que había que olvidar y perdonar a los que nunca olvidan ni perdonan –los poderosos, los ultra-conservadores, los ricos monárquicos conservadores. Tan solo algunas personas, algunos grupos trataron de reivindicar no la memoria, sino incluso nuestro propio presente.

A cambio de una democracia vigilada por los poderes fácticos, una ley electoral con pucherazo incluido, y una Constitución con luces sociales pero sombras jurídicas y políticas. Una monarquía heredada de la dictadura garantizaba la continuación del súbdito, en lugar de alumbrar al ciudadano y la ciudadana.

Cierto que el pueblo de izquierdas, los sindicatos libres recién legalizados a base de miles de huelgas, despidos, represalias y luchas, lograron avances sociales y sobre todo cotas de bienestar y de derechos sociales muy importantes -incluso brillantes- arrancándoselas a una derecha en retirada o que deseaba hacerse perdonar, o bien se veía obligada a pactar. Por cierto, ahora se nos arrebatan todas esas conquistas logradas a partir de finales de los sesenta del siglo pasado, en medio de quejas, sí, pero también de una pasividad pasmosa ante tanto atraco y crueldad. Pasividad tan solo rota por unos cientos de miles de activistas, vistos con simpatía por millones de televidentes que los valoran en las encuestas, pero no se les unen en la calle o en las huelgas.

La Transición con sus miedos, sus olvidos y sus negaciones, acabó destilando una izquierda domesticada que pronto, en el caso paradigmático del PSOE, pasó al centro-izquierda para descubrir la modernidad y todo lo más mantener unas cotas de progresismo social y moral, reorganizar el estado e implementar medidas de protección social, pero jamás la transformación, justicia igualitaria y reparto. La misma oligarquía económica enriquecida durante el franquismo controla hoy en día, verano del 2013, los bancos, el ladrillo, el turismo y todo lo que enriquezca. Una jerarquía católica, cada vez más reaccionaria y exigente, jamás está satisfecha con su poder y sus negocios, y sigue controlando la educación de la pequeña burguesía e incluso de capas populares gracias a las subvenciones de gobiernos que se creen progresistas. Esos “progresistas” que olvidaron, ahora subvencionan curas y monjas, defienden a los banqueros y hablan de la libertad de mercado y competitividad, como señal de nivelación social. Nada es por casualidad.

El pasado 14 de Agosto, unos amigos visitamos los lugares de la represión granadina. Miles de víctimas del fascismo, procedentes en su mayoría de poblaciones próximas –Atarfe, Albolote, Maracena, Granada, Fuentevaqueros, Santa Fé, Alfacar, etc.- con algunos cientos de miles de habitantes menos que en la actualidad. Cuando se hablan de más de 10.000 ejecutados pensamos en los parámetros de población actuales y no en los de la época. Si hacemos ese sencillo calculo, nos encontramos con que la población granadina fue diezmada o incluso más que diezmada en el verano de 1936, teniendo en cuenta que más de la mitad de la provincia permanecía en esos momentos en manos del Gobierno legal de la República, y que por tanto esos miles de fusilados, lo eran tan solo, hasta 1939, de la comarca de la Vega de Granada.

En Viznar, lugar de miles de ejecuciones y enterramientos en las cunetas y en fosas comunes por parte de los señoritos falangistas, el frente republicano y las fuerzas leales y antifascistas estaban en el Peñón de la Mata -a unos diez kilómetros en línea recta- o en la Alpujarra a no más de cincuenta. Pero pone más los pelos de punta visitar el lugar de Fuente Grande en Alfacar, a un kilómetro de distancia y también lugar de ejecuciones sumarias criminales y de enterramientos y en en lugar donde, entre otros, fue asesinado Federico García Lorca, solo hay poesías inocuas aunque muy hermosas o muy lejanas alegorías, y ni una reivindicación o denuncia de la causa o del porqué fue el poeta ejecutado. Ni una denuncia de sus criminales ni una mención al régimen legal de la República. El Parque García Lorca no hace justicia a los asesinados. Solo banderas republicanas o discursos y actos ocasionales, promovidos por personas o colectivos muy determinados, han exigido memoria y reparación. Es un monumento a la cobarde y olvidadiza Transición. Ahora que el PP es su gestor -pues es propiedad de la Diputación- puede celebrar hipócritamente el 18 de Agosto, aniversario del asesinato del poeta, sin ningún símbolo que hiera la sensibilidad de los nietos políticos de los que asesinaron al autor del Romancero Gitano.

Pero en el barranco de Víznar, en un cartel reciente se recuerda a los que ofertaron sus vidas. Allí ni dios ofertó su vida. Allí fueron fusilados en contra de su voluntad miles de sindicalistas ugetistas y cenetistas, socialistas, personas de izquierdas, obreros del campo, republicanas y republicanos, así como autoridades democráticamente electas por el pueblo. Fueron conducidos en camiones y camionetas en la madrugada, por ser fieles a la legalidad republicana, la causa de la clase obrera y no por su iniciativa precisamente. Asesinados con frialdad y enterrados por aterrados y obligados habitantes del lugar. Ruego se cambie el texto del cartel.

Ese es el olvido. Incluso el recordar con miedo. El no decir la verdad. El no querer molestar a quienes nos volverían a hacer lo mismo si pudieran.

Por eso la memoria hay recuperarla. Se perdieron unos años preciosos. Por eso ahora un pueblo desmemoriado, con la dignidad hurtada y los valores ocultados por sus claudicantes oligarquías políticas, camina sin referencias, sin ancestros, sin ejemplos. Y encima los nietos de los criminales predican que todos y todas eran iguales, fabricando su historia y negando la crueldad sin límites de la dictadura franquista. Franco fue más asesino que Mussolini. Si todos somos iguales y todos somos lo mismo, que gobiernen los ricos, los conservadores, los corruptos, pues ellos conocen los mecanismos del poder y saben lo que hacer.

Ahora se nos fusila robándonos la sanidad, rebajándonos y congelándonos las pensiones, obligando al copago -o mejor repago- de los medicamentos, o enviándonos criminalizados a las colas del paro. Ahora el nuevo exilio son los miles de jóvenes titulados y formados expulsados del Reino de España por el inútil y rentista capitalismo español.

Por eso me ilusionó recordar que muy cerca de los campos y barrancos de la vergüenza, jóvenes granadinos o llegados desde Alcoy, Cartagena o Valencia, conformaban un frente estable en la sierra de Huétor, en Sierra Nevada o finalmente en Calahonda, y resistían enarbolando la bandera republicana durante casi tres años.

Les enseñe a mis amigos mi mayor tesoro, las cartas del joven teniente del Batallón Otumba Valero Martínez Blay, recién licenciado en derecho, enviadas desde Guadix o desde el Cortijo de Iznalloz en el término de Deifontes, en el frente granadino. Unos meses después, Valero desaparecía en combate en la dura batalla de Brunete, en su batallón -el Otumba- del ejército regular republicano encuadrado en la XIII Brigada Internacional, de la que formaban parte dos batallones de soldaditos españoles, el citado y el Juan Marco.

Por eso, como afortunadamente no me robaron la memoria, resisto, igual que tantas y tantos activistas jóvenes que la están recuperando, y por tanto rebelándose frente a tanta injusticia pero también miedo y olvido. Además la memoria nos brinda principios, referentes y héroes.