Las tramas negras o como salir de esta

La corrupción está alcanzando en el estado español cotas inaceptables. No solo por la financiación ilegal del PP, que por cierto cualquier persona informada conocía hace años. Lo que ocurre es que ahora se puede demostrar, debido tal vez a que a alguien se le ha ido la mano, o no… Es decir algo suena. El caso de los EREs en Andalucía, también muy grave y encima chapucero, en el que el PSOE andaluz está pringado, quiera o no, y su táctica de avestruz, pésimamente gestionada, está resultando ser un balón de oxígeno para el “tocado” PP, que de esa forma tiene la excusa del “y tú más”. Aunque la verdad es que lo de Gürtel, Bárcenas y otros, así como el asunto CAM y otras lindezas superan ya todos los limites imaginables, y además sitúan a la derecha españolista en el lugar que ciertamente les corresponde en cuanto a su bajeza moral.

Pero no lo olvidemos: el caso “PP” -que es como debiera llamarse el conocido como Bárcenas- ha sido destapado al alimón por dos piezas clave del sistema y régimen vigente, como son El Mundo y El País, es decir los grupos económicos que hay tras ellos, lo cual hace sospechar que poderosas manos se mueven por detrás y preparan algo. El establishment madrileño que domina el estado español seguro que tiene recambio y solución a sus problemas, y esta puesta al descubierto de las miserias del PP -seguramente preparada de antemano- tendrá sus motivaciones y sus beneficiarios.

Hace tiempo que se sabe que Rajoy tiene poderosos enemigos y que la plutocracia dominante tiene la voluntad de controlar más férreamente una situación que se les puede ir de las manos, pues la gravedad de la crisis financiera se puede llevar muchas cosas por delante, incluida la monarquía, que es la clave de bóveda del ya corrupto régimen del 78 y los beneficios de los oligarcas que realmente mandan.

No obstante, también hay otra corrupción no menor, y no menos dañina y asquerosa, y es la de las privatizaciones. El sector público español lleva más de treinta años vendiéndose muchas veces como autentico saldo. Habría que auditar todas las privatizaciones de fábricas, astilleros, bancos, servicios y seguros, así como solares y tierras. Dilapidar lo público o lo expropiado -como RUMASA o REPSOL entre otras operaciones- exigiría una revisión. En el aznarato hubo privatizaciones muy numerosas y muy opacas, pero Felipe González ya inició la tendencia con entusiasmo. Ahora ya sin sector industrial, ni bancario, ni de comunicaciones público, en la época de Rajoy le ha tocado el turno a lo último que quedaba, y por tanto las ventas alcanzan a la sanidad, la educación o las pensiones. Opino que las privatizaciones, que son expropiaciones de patrimonio común y de todas y todos en beneficio de propietarios privados -en especial empresas muy grandes y grandes bancos en situaciones de muy poca transparencia- son parte del germen del régimen corrupto en el que ha devenido el de 1978. Todo esto sea dicho sin olvido ni menoscabo para con la gran corrupción, latrocinio y miseria generalizada que fue la cruel dictadura franquista.

Y ante tanto robo, expropiación fraudulenta y “liberalizaciones” para construir monopolios privados, saldos con hospitales y universidades, financiaciones ilegales de partidos en especial el PP y negocios incluso de queridas reales ¿Qué hacemos?

La Unión Europea también es responsable con sus políticas neoliberales de nuestra ruina, expolio público y desierto productivo. Todo ello en beneficio de capitales e intereses extranjeros. No lo olvidemos a la hora de hacer programa.

Oposición al régimen de expolios

La debilidad de la oposición convencional es bien visible. La ausencia de organización socio-política que sea capaz de generar la resistencia contundente y la ofensiva de las clases populares es exasperante. El PSOE no es capaz de frenar su propio hundimiento a pesar del mal gobierno y corrupción del PP, además el mismo partido socioliberal, tiene demasiadas causas pendientes. Por otro lado el PSOE es junto el PP pilar fundamental del sistema y por tanto, está preso de las mismas deudas y además en temas fundamentales como el sistema financiero o la llamada deuda pública y la monarquía pacta con el Partido Popular. Ambos son coincidentes en su defensa de la Europa alemana y neoliberal. El PSOE de Andalucía además se acaba de meter en un jardín de unas elecciones primarias en las que está haciendo el ridículo más espantoso, e introduciendo de forma innecesaria una crisis suplementaria en el propio PSOE estatal y dejando a su socia de Gobierno, IU-CA, en una posición delicada, acrecentada por el escándalo de los EREs y las contradicciones casi diarias del Gobierno autonómico. Es cierto que IU-CA ha dado pasos interesantes y tomado medidas decididas en vivienda y protección social, pero el Gobierno andaluz gobierna respetando el objetivo de déficit que Madrid y Bruselas imponen y existen serias dudas acerca de si esa situación se va a poder mantener. Por otro lado, lo que sus socios del socioliberalismo pretenden también con las “primarias” es, además de apartar el cáliz de los “eres”, tomar la iniciativa política, y creen los muy ingenuos pueden recuperar la mayoría absoluta.

No olvido -y vuelvo hacía atrás en el relato- que CiU y PNV también son fuerzas sistémicas -en especial CiU- y que últimamente el PP ya ha encontrado su muleta en UPyD, que además capta la sangría de votos derechistas con hábiles maniobras de despiste, acrecentadas por la ausencia de una opción de izquierdas, no ya con posibilidades de crecer -hecho este que indudablemente se dará- sino de gobernar, de ser recambio de poder, que al fin y al cabo es lo que importa.

La situación de crisis política y del régimen, así como de crisis financiera, económica y social, pero sobre todo la inmunda transferencia de rentas de las clases populares en beneficio de los ricos que se está produciendo, exigen un profundo cambio tanto constitucional como de las políticas públicas que se están imponiendo.

IU debe decir y ya alto y claro, si desea “exportar” el modelo andaluz en el estado español y si va a apoyar al socioliberal PSOE actual, si es que este se deja y sus compromisos con las oligarquías económicas no le aconsejan la gran coalición con la derecha (escenario más que posible). O bien apuesta por acompañar en la construcción de un amplio bloque popular de poder cívico y antineoliberal. Un Frente Amplio, democrático y con un programa social y de reconstrucción del bienestar, el reparto, la reforma fiscal y la banca pública, así como la defensa de la soberanía estatal y popular. Lo repito, pues lo he escrito ya, cincuenta diputados sirven para hacer a Eduardo Madina o Rubalcaba, en el mejor de los casos, presidente del Gobierno. O para seguir siendo oposición.

Gobernar, alcanzar el gobierno, que es un paso para alcanzar el poder, es muy difícil e IU no tiene hoy por hoy y por sí sola capacidad para ello, ni masa crítica que los sostenga en el gobierno del estado. Un gobierno de izquierdas y que aplique medidas realmente socialdemócratas y de progreso tendrá muchas dificultades, pero es imprescindible alcanzar el gobierno y cambiar las cosas, plantarle cara a Europa, acabar con las privatizaciones, recuperar y nacionalizar sectores estratégicos. Garantizar las pensiones, recuperar el empleo público y apoyar decididamente a pymes, economía social y las cooperativas, así como a sectores económicos no especulativos y productivos.

Para eso hacen falta no cincuenta, sino al menos ciento setenta diputados y diputadas y seis mil personas cualificadas, cuanto menos para llenar organigramas del estado y puestos que no se pueden dejar en manos de personas supuestamente neutrales, pues ya sabemos cómo se las gastan los “profesionales”.

Es posible alcanzar el gobierno

Yo diría que imprescindible. Hay que acabar con tanto latrocinio y con tanto robo de los de arriba a los de abajo y tanta privatización.

Han privatizado la política. Se están repartiendo el Estado. Nos están empobreciendo y vuelve a haber hambre. Nos llaman demagogos, bien, más vale ser demagogo que chorizo y sinvergüenza.

Hay que construir una alternativa de Gobierno y tener voluntad de Gobierno. Dar confianza y seguridad, pero a los humildes, a las clases obreras, a los pequeños empresarios, a las y los que sufren, a las y los desempleados.

Hay que tener un liderazgo solvente capaz de generar esa confianza. Liderazgo político y social, pero también personal. Seamos serios, se puede ser muy participativo y democrático, pero alguien tendrá que representarnos y se puede tener una dirección colegiada, pero solvente y querida. Sin gobernar tampoco podremos avanzar hacia la democracia participativa y real, ni hacía el necesario cambio constitucional.

Es pues imprescindible construir una gran convocatoria convergente y ciudadana, una alianza de toda la izquierda transformadora, que ilusione y además puesto que se trata de una experiencia, participativa y diferente, con parámetros políticos novedosos, servirá para empoderar al pueblo, a los pueblos del estado español y además ese empoderamiento será imprescindible, pues una opción de gobierno diferente, democrática, social y socializante, así como con un nuevo paradigma económico y ecológico, necesitará de mucho y decidido respaldo cívico, pues será atacada sin piedad.

Pero hemos de crear ilusión y generar confianza en nuestras capacidades, inteligencia, espíritu de sacrificio y honestidad.

Lo que hay ya se conoce y su tremendo fracaso también. Si bien el fracaso social y económico del neoliberalismo, es su triunfo político y sobre todo su beneficio, el beneficio de los de arriba, el de las escasas familias oligárquicas que dominan el estado español. Todo se está haciendo en beneficio de unas castas ya conocidas. El sufrimiento y la desesperanza en el futuro de millones de personas, exige nuestra coalición ilusionante y también nuestra capacidad para mover ya el patio. Todo está demasiado tranquilo para las tropelías que están cometiendo.

Aunque sea solo por dignidad habría que llamar ya a las movilizaciones y exigir la dimisión del Gobierno y nuevas elecciones. Pero mientras estas se producen o no, hay que llenar las calles.

Termino afirmando, que o nos movilizamos o las izquierdas serán laminadas sin piedad por los enemigos de clase. Ellos, los amos, necesitan un gobierno más fuerte y autoritario todavía. Rajoy, su “Maricomplejines”, está claro que no les es suficiente. Además la Troika y el FMI exigen más. No nos engañemos, las oligarquías hispanas y su rey están felices con esas exigencias. Por tanto, ni vamos a poder negociar, ni nos van a dar tregua, ni podemos seguir esperando no se sabe qué. Falta energía, coraje, decisión y valor. Falta contundencia en la denuncia y en el verbo. Falta que digamos basta pero de verdad.

Hemos de echar al Gobierno

La corrupción que sufrimos hace ya años es insostenible. Lo he dicho mil veces e indica la podredumbre del régimen del 78, salpicado a lo largo de casi toda su historia de casos de corrupción.

Ahora corremos el riesgo de, ante el caso “Barcenas” o “EREs”, olvidar la gran mancha de aceite nauseabundo que supuso la reciente corrupción urbanística, cuyos efectos sociales perversos todavía se notan y son la causa de muchas pasividades actuales.

La gran corrupción de la derecha españolista -corrupta desde siempre y con mil casos en su haber- así como las mentiras del presidente Rajoy, exigen que les demos la boleta y se marchen.

Pero escuchando los medios de propaganda privados y públicos, sus tertulias y editoriales, se llega a la conclusión de que el sistema, el régimen, tienen un gran miedo a que caiga el gobierno y hablan de la debilidad de la oposición, como si el PSOE fuera la oposición y no parte del sistema, del entramado del régimen. Aparte de Izquierda Plural y otros grupos muy pequeños -entre los que no incluyo a UPyD, por supuesto-, que son ciertamente poco desarrollados. Pero si son inteligentes pueden crecer y mucho, y si acompañan en la implantación de un Frente Amplio podemos triunfar y presentar una alternativa creíble y con personas muy cualificadas y entregadas, capaces todos juntos y juntas de sustituir a toda esta reata de chorizos que nos domina al servicio de la oligarquía económica, en beneficio de los ricos.

Hay pues oposición fuerte, pero son las clases populares y las víctimas de la crisis. Una respuesta social variada y muy experta en sus temas concretos, que debe unirse mucho más y generar un sujeto activo. Solo ya nadie, nadie, puede. Pero todas y todos juntos, si. Aunque cuidado ¿De quien es la responsabilidad de unir y crear el sujeto político activo del cambio? Pues nuestra, de las personas activistas y responsables de movimientos, partidos y sindicatos. Y si no somos capaces de generar la resistencia popular suficiente como para echar a este gobierno, será culpa nuestra. Si no generamos una mayor movilización, no podremos con los corruptos.

La derecha real y los sectores capitalistas y oligárquicos se están organizando y preparando una respuesta diferente. Tienen el recambio a Rajoy, si no “El Mundo” no hubiera descubierto tanta miseria. Incluso Solana ya ha pedido -no se si en su nombre, en el de su partido, o en el de las empresas que representa- que el gobierno no caiga.

¿Como esperan salir de esta? Pues dejando pasar el tiempo, y que la mezcla de calor y siesta acaben por diluir nuestro enfado, disgusto y energías.

Por eso, y ya, ahora mismo, hay que llamar a organizarse, a echarse a la calle y a exigir la dimisión de los y las corruptas.

Hay una lucha que comienza a despuntar y es que, tras asaltar la sanidad pública, la educación pública y estar implementando el desmoche del sistema público de pensiones, ahora toca privatizar los Ayuntamientos, dejarlos sin competencias reales y repartirse el botín de las concesiones y las obras públicas, así como los servicios y los cuidados.

Cada lucha, cada concentración que se convoque, debe convertirse en un acto contra la corrupción y contra la derecha gobernante o los y las corruptas, estén donde estén y gobiernen con quien gobiernen.

Por tanto, la propuesta es sencilla: que se vayan todos. Que recambio hay… ¿acaso no estamos nosotros y nosotras?

“A nadie se le escapa ya que España se ha convertido en un reino podrido de corrupción”

Entrevista en Radio San Borondón.

El politólogo dijo que en estos días se está demostrando la gran mentira del PP, pero también la tradicional gran pasividad de los pueblos de España ante la corrupción de la derecha

Audio de la entrevista

Carlos Martínez, miembro de ATTAC España y promotor de Construyendo la Izquierda, valoró las noticias desveladas por El Mundo sobre pagos de sobresueldos en el PP que afectan directamente al presidente del gobierno estatal, Mariano Rajoy, así como a otros altos dirigentes del partido durante el mandato de Aznar y recuerda que por menos de lo que estamos viviendo hoy en España se han producido levantamientos populares en países como Turquía y Egipto.

Martínez afirma que a nadie se le escapa ya que España se ha convertido en un reino podrido de corrupción a todos los niveles, pero que afecta directamente a buena parte de los responsables del sistema, de modo que en el PP pocos son los que se salvan de la quema, pero este es un problema que afecta a todas las organizaciones, como por ejemplo al PSOE con los ERE’s en Andalucía.

Cree que la corrupción institucionalizada que sufrimos es algo consustancial al régimen de 1978, porque excepto los primeros años del Gobierno de UCD, aunque hubo algún caso raro, y los primeros años del gobierno de González, aunque también hubo algún caso raro, hemos vivido en una situación de constante corrupción, por mucho que los partidos del sistema se llenen la boca anunciando que trabajarán para acabar con esta lacra, caiga quien caiga, lo que se demuestra que es una mentira porque no hacen nada.

Opina que en estos días se está demostrando la gran mentira del PP, pero también la tradicional gran pasividad de los pueblos de España ante la corrupción de la derecha, que no debemos olvidar que significa un gobierno que trabaja para los poderes económicos, pero también caciquismo. Dicho esto, indicó que detrás de estas revelaciones de la podredumbre que rodea al PP están los dos grandes medios de comunicación del sistema, como son el Grupo Prisa y El Mundo.

Plantea Martínez que detrás de estas publicaciones está un ajuste de cuentas en la propia derecha, tratando de beneficiar a sectores más extremos “liquidando a Rajoy y sus muchachos” para volver a resucitar a Aznar, Aguirre y otros personajes, que se mueven con muy poca vergüenza asegurando que están anonadados cuando están inmersos en otros escándalos de corrupción.

Desde su punto de vista, para que la democracia exista, este es un estado de cosas con el que hay que acabar y recuerda que por menos de lo que estamos viviendo hoy en España se han producido levantamientos populares en países como Turquía y Egipto, sin olvidar las movilizaciones masivas ocurridas en Brasil semanas atrás y que se han traducido en una respuesta positiva por parte del Gobierno de Dilma Rousseff, sin embargo en España, parece como si a los ciudadanos no les duele nada.

El politólogo recuerda que para que haya corruptos tiene que haber necesariamente corruptores. Hay un gran núcleo de grandes fortunas, empresas de servicios, de obras públicas, de la construcción, financieras, etc., que están alimentando por detrás a la corrupción y añade que esta es una lacra que mancha por igual a todas las oligarquías del régimen, sean políticas o económicas.

“Ya en estos momentos la única solución es que se vayan todos, porque son incapaces de regenerarse”, afirmó Carlos Martínez en La Trapera de Radio San Borondón, quien deja claro que esto no quiere decir que en esos partidos no haya personas honradas, como tampoco se puede asegurar que no haya algún gran empresario que sea honrado, aunque como dice el dicho popular “Nadie se hace rico honradamente”.

No dejar títere sin cabeza o tener cabeza

Repasar la actualidad estatal puede ser frustrante, no porque los señoritos y señoritas del bipartidismo reinante nos insulten constantemente con su engreimiento e ignorancia, sino porque nos toman por tontos constantemente, y la verdad motivos les damos con nuestra infinita paciencia y pasividad.

No hay en estos momentos ningún aparato político -y digo ninguno- que esté a la altura de las circunstancias. Unos se alegran de haber nacido a pesar de sus crisis y el rechazo cada vez mayor que sufren, pero todo lo fían al sistema y su capacidad de dominio y manipulación. Otros no son todavía conscientes de que la situación histórica exige soluciones históricas y frentistas ante el austericidio y la limpieza étnica contra las y los humildes y pobres, cometida diariamente por el gobierno de la extrema derecha que nos oprime. De los experimentos de fuerzas de extrema derecha con mensaje confuso y mentiroso no hablo, pues aunque sus siglas son nuevas, sus trayectorias personales son ya muy antiguas.

Lo cierto es que la crisis del bipartidismo, corrupto y sin nuevas propuestas, no es tan rápida como se merece. A esta crisis se le apareja la de la jefatura del estado. Una Monarquía rancia y ultra-católica que, con mirada despectiva y auto-suficiente, pide buena educación al pueblo soberano. Mientras tanto ellos cazan osos y elefantes a nuestra costa, les facilitan negocios a sus queridas, utilizan el nombre de su dinastía para enriquecerse, y se operan de cirugía estética constantemente y a nuestra costa. El heredero, un personaje derechista y militarista, mira con desprecio a quienes ante su vista y cada vez con más frecuencia agitan banderas de la libertad, es decir los símbolos de la República.

En Andalucía, modelo que algunas personas de cierto aparato quieren exportar al resto del Estado Español, el presidente Griñán da la espantá. En su lugar, este Inspector de Trabajo, funcionario profesional apoya -aunque lo niegue- a un depurado producto de la oligarquía política profesional en el más negativo sentido de la expresión. Es la más palmaria expresión de la endogamia partidaria y del acceso a la política de personas sin experiencia, no ya profesional, sino simplemente vital. Personas que no conocen a gente de la calle más que de visita o de las audiencias oficiales. El PSOE andaluz está gravemente lastrado por casos de corrupción, tanto administrativa como urbanística, así como imbuido de una prepotencia del que se cree el amo del cortijo, y ese modelo no es exportable. Defendí el gobierno de coalición y esperaba más del mismo. También reconozco que era imprescindible, pero de ahí a sostenerlo en el tiempo -y menos a exportarlo- va un abismo.

Hay diversos intentos de fraguar algo desde abajo. Será imprescindible converger, y para ello tanto el sectarismo como la prepotencia son enemigos mortales. Habrá que buscar la coincidencia y un programa simple e ilusionante. Por eso bienvenidas sean las diferentes llamadas y encuentros, todas ellas, así como la confluencia entre ellas. Pero solo desde la generosidad y también desde la convicción de que nada se podrá hacer sin los y las miles de activistas que en los barrios, las plazas, los centros de trabajo o las colas del paro, están jugándosela diariamente, sometidos a multas, detenciones, espionaje y represión policial, pero también al despido o al peligro de exclusión. Por tanto, los aparatos y los personajes deben saber que, sin miles y miles de gentes que llenan las calles, así como que diariamente se reúnen, esfuerzan, convocan y movilizan, no hay nada sólido que construir. Además, esas personas fogueadas y luchadoras, afortunadamente no son fáciles de llevar, pero sí tienen una fuerza y una capacidad de sacrificio impresionante. No contar con ellos y ellas, así como con sus plataformas, asociaciones, sindicatos y partidos es un error, que estoy convencido no se producirá ¿O sí?

Sin un bloque o frente popular amplio, ciudadano y trabajador, no podremos vencer a los del régimen, y hay que vencerles y gobernar. Sacar cuarenta y cinco diputados y diputadas para que Patxi Lopez o Carmen Chacón sean presidentes del Gobierno, y afiancen la monarquía a costa de los votos de la izquierda es un acto inútil. Pero no tener la suficiente fuerza para impedir la gran coalición de las derechas y centros liberales -entre los liberales incluyo a las cúpulas del llamado PSOE- sería un acto suicida. Por eso, nuestra única solución es apostar muy fuerte, con decisión, y vencer.

Las elecciones europeas son el primer reto. Las elecciones andaluzas el segundo -si no es que son simultaneas, hecho este casi seguro. En ambos espacios hay que buscar amplias alianzas de las izquierdas políticas y sociales. Pero esas alianzas deben ser al margen de los que aceptan el objetivo de déficit, así como reformaron el articulo 135 de la Constitución, traicionando a las clases populares y sacrificándolas a los intereses de los bancos y las imposiciones de la Troika.

Las elecciones europeas, afirmo una vez más, las podemos ganar y ese será el inicio de la regeneración y el cambio político y social.

No pretendo tener la razón, solo doy mi opinión fundada y advierto a quien quiera escuchar.

No vivimos en una democracia

La calidad democrática de Occidente está ya a la altura del betún, y sin embargo la alienación de sus pueblos es tan grande que jamás han estado los poderosos tan tranquilos.

El espionaje contra los y las ciudadanas. Los servicios secretos campando libremente, pues nadie en su sano juicio pensará que la CIA, la NSA o el CSID y sus ramificaciones, así como las brigadas de información policiales o los diversos servicios de seguridad europeos, han dejado de espiarnos tras los graves escándalos, a causa de las últimas filtraciones de espías arrepentidos u ONGs de la contra-información pública.

Vivimos todos los activistas y disidentes espiados, seguidos y fichados en toda Europa y los EEUU, y estos a su vez vigilan a los gobiernos tanto “amigos” -es decir, sumisos- como por supuesto a los insumisos y soberanos. Y luego se atreven nuestros mandatarios occidentales a dar lecciones de democracia al resto del mundo.

No se respetan los derechos y las libertades. En Grecia han prohibido las manifestaciones de protesta, en el Reino de España nos multan, golpean, detienen y hay ya otra vez presos políticos, y luego tienen la desfachatez de hablar de Irán, de Cuba o de Venezuela incluso. Valientes sinvergüenzas y mentirosos. Nos sojuzgan y oprimen, nos roban y expolian y luego hablan de democracia.

Lo único que se está defendiendo son los intereses de la dictadura de los mercados. La única libertad es la del mercado especulador y la de los monopolios de las potencias centrales.

El secuestro del presidente de la República de Bolivia ha sido el último episodio. Si la Internacional Socialista fuera socialista -y no lo es hace ya muchos años- hubiera expulsado a Hollande y al PSF por perseguir y casi asesinar a un responsable -ese sí- socialista. Este secuestro ha sido ya la demostración más palmaria de un estado policial mundial con sede en Washington y provincias en la Unión Europea.

Hace años que nos siguen y nos espían. Hace años que en el Estado Español vivimos en un reino corrupto e injusto, con una democracia cada vez más devaluada y simplemente representativa. Blindada por una ley electoral que promueve el pucherazo. Por menos, egipcios, brasileños y turcos se han echado a las calles. Pero aquí en el reino bananero de las españas, a pesar de estar dominados por una reata de ladrones nadie nos llama a decir basta.

Creo que muchos me deben tomar por loco o por insensato. Ni una cosa ni otra. Simplemente soy una persona responsable, que si vive de aquí a diez años desea poder seguir comiendo, y no rebuscar en los restos de las basuras como vi hacer a tantos viejos y viejas en mi niñez y juventud. Yo a principios de los años sesenta del siglo XX, he visto pedir un trozo de pan. Si, de pan, de limosna.

Que se vayan todos los políticos profesionales que nos oprimen. Que se vayan todas las personas como ese que dice que es socialista y quiere echar al paro a todos los obreros de los astilleros españoles, por poner un solo ejemplo.

Pero como no se irán ¿Cuando los echamos?

No hay democracia, ni justicia, ni dignidad.