Esperanza y acción

El problema ante una crisis capitalista tan cruel en el Reino de España, no es tener las palabras adecuadas o no, ni tan siquiera el tener programa -aunque esto sean palabras mayores-, el problema es tener credibilidad o no tenerla.

Las personas estamos tan abrumadas y recibiendo tantos mensajes contradictorios que solo la coherencia da prestigio. Solo la constancia en el tiempo nos hace ser escuchados. Solo la permanencia en las denuncias y las luchas sociales nos hace ser dignos de apoyo. Solo las y los que no pedimos nada a cambio, ni tan siquiera un voto, somos vistos con simpatía. Ese ha sido el éxito de los movimientos sociales, de la PAH, de ATTAC, de las asambleas locales del 15M, o de las y los activistas sociales. Coherencia, constancia y generosidad. Denuncia, lucha, sacrificio y relato.

No se puede estar durante años haciendo lo contrario de lo que se predica y luego pedir que se confíe y se crea en lo que uno representa. La gente no es tonta, está informada, sabe leer y tiene memoria. Memoria y rabia, la rabia de ver a los hijos en paro, la vivienda en peligro o vivir de los abuelos y que los bancos son primero y las personas… nunca.

Por todo esto, quien generosamente quiera luchar, bienvenida y bienvenido. Pero los que solo piden el voto, y luego han servido y sirven a los mercados y no se creen lo de cambiar el mundo, ya no merecerán nunca más nuestra confianza. Ya nos han engañado demasiadas veces.

Hemos de construir, entre todas y todos los de abajo, nuestro instrumento de liberación. Hemos de rescatar la política para que nos sirva y nos sirva solo a nosotras y nosotros, las personas pobres, paradas, desahuciadas, empobrecidas, recortadas, solidarias o luchadoras.

Estamos trabajando ya alguna gente, pero os necesitamos a todas y todos, necesitamos vuestro aliento y cariño.

Ay de aquellas y aquellos que dilapidaron años y generaciones de luchadores, sindicalistas y republicanos abnegados. Ay de aquellos que tuvieron la ilusión de los trabajadores y trabajadoras, de los pobres y les fallaron. Ay de aquellas y aquellos que hicieron de los ideales de un mundo nuevo su profesión, olvidando, negando la lucha de clases. Ahora que nos hemos levantado solas y solos ya no nos hacen falta.

Desde abajo estamos construyendo la esperanza y la ilusión de cambio. Desde el paro y el trabajo precario estamos construyendo la izquierda social y liberadora. Desde abajo seremos capaces de impulsar un nuevo régimen. Nada será fácil. Pero en esta lucha contra la reacción asesina y genocida que nos gobierna en nombre de un capitalismo ladrón e inhumano, las reformas no son posibles. Esta crisis la han creado ellos, los capitalistas, para poseer una sociedad esclava y sin derechos, que vuelva en lo social al siglo XIX, y por tanto no es cuestión de recuperar algo que hemos perdido, sino de Socialismo o barbarie, y por ahora vence la barbarie. El socialismo solo anida en los corazones de los que quieren cambiar profundamente el sistema y saben que el capitalismo, por cierto ya senil y en crisis, es malo, negativo y dañino.

Por eso esta enfermedad ya no se cura con aspirinas, sino operando el cáncer que nos corroe.

Por eso muchas personas tenemos esperanza a pesar de ver como empobrecemos o nuestra ropa se hace vieja. La tenemos porque a pesar de todo trabajamos por derribar y desmontar la falacia y la mentira que nos han contado. Tenemos tanta rabia y tanto amor que triunfaremos.

“La crisis podría ser la oportunidad de lanzar una Europa socialista”

Entrevista muy interesante y de recomendada lectura de Boaventura de Sousa Santos.
Carlos Martinez
En España, las fuerzas a la izquierda del PSOE están totalmente fragmentadas y no tienen alternativa que transmitir con credibilidad. El problema es saber si el PSOE tiene alguna posibilidad de renovación interna y a mi juicio, con las condiciones actuales y teniendo en cuenta que es cómplice de todo este sistema, es muy difícil.
Desde un punto de vista sociológico, los indignados no constituyen un movimiento, no tienen la estabilidad ni la organización de otros movimientos como el feminista o el ecologista. Yo los llamo ‘presencias colectivas’, fuertes, que están en la calle y que son importantes, pero tienen sus limitaciones. Por este motivo, tenemos la emergencia de nuevos sujetos políticos democráticos, porque la otra posibilidad es la emergencia de sujetos políticos no democráticos, como estamos vienen en Grecia, que es una cosa muy triste, muy cruel en un país que padeció el nazismo.
Es lo que decía Gramsci, que estamos en una guerra de posición, no de movimiento; de posición para defender esta situación en la que estamos. Por eso es importante que podamos movilizar las grandes masas de población, no sólo los de izquierdas, estar muy mezclados en términos de orientación política y de clases,  y que se comprometan con una solución alternativa que rompa con este status quo.
Mencionaba antes un nuevo socialismo. ¿Qué país está ahora más próximo de ese modelo?
Ninguno, porque para llegar al Socialismo del Siglo XXI antes hay que debatir el Socialismo del Siglo XX y no se ha hecho. Lo propuse en Venezuela y otros países y la gente no quiere y, además está Cuba, que es un producto del socialismo del siglo XX

Lo que hay en Latinoamérica es una socialdemocracia que ni siquiera se puede decir que sea muy avanzada, pero es muy importante para esos pueblos. Fue posible por el boom de los recursos naturales. El boom de los recursos naturales dura entre 5 y 10 años. ¿Qué pasará cuando no haya dinero para las bolsas familiares, cuando las aguas estén contaminadas, los indígenas expulsados de sus tierras, la selva destruida por la frontera agrícola?

“La crisis podría ser la oportunidad de lanzar una Europa socialista”

http://www.publico.es/dinero/446341/la-crisis-podria-ser-la-oportunidad-de-lanzar-una-europa-socialista

“El nacionalismo catalán controla el Parlamento a pesar de que a Mas le ha salido muy mal la jugada”

Afirma que estas elecciones serían para Artur Mas como “el parto de los montes”, puesto que de los comicios se esperaba mucho por parte de CIU y el batacazo ha sido importante

ImageAudio de la entrevista

SB-Noticias.- El politólogo Carlos Martínez, miembro promotor de Construyendo la Izquierda y de Socialismo 21, valoró en declaraciones a La Trapera de Radio San Borondón los resultados de las elecciones catalanas de este domingo y dijo que no cabe duda de que la suma del nacionalismo de centro-derecha, centro-izquierda e izquierda controla el Parlamento catalán y que las fuerzas “españolistas” han quedado relegadas a un segundo plano.

Aseguró que para Mas estas elecciones han sido como el parto de los montes, puesto que desde CIU se anunciaban las elecciones como un acontecimiento histórico por los resultados que preveían y sin embargo no solo no han conseguido la mayoría absoluta sino que han perdido 12 escaños con respecto a hace dos años y añadió que la conclusión es que muchos sectores de la derecha catalana que tradicionalmente habían votado a CIU en esta ocasión lo han hecho a otras formaciones de centro-derecha españolistas ante el temor de la independencia.

Martínez explicó que se ha comprobado un trasvase del nacionalismo de derechas de CIU hacia el nacionalismo de centro-izquierda de ERC, como igualmente habría que destacar la entrada de Candidatura d’Unitat Popular (CUP) que con tres diputados sitúan en un Parlamento europeo por primera vez a una fuerza política con muchas conexiones con la izquierda alternativa y movimientos sociales como el 15M.

El también presidente de ATTAC Andalucía, valoró la ligera subida de ICV-EUiA, coalición que pasa de 10 a 13 escaños gracias al crecimiento de más de 120.000 votos logrados ahora con respecto al 2010, aunque no deja de reconocer que había unas expectativas que no se han logrado cumplir en estos comicios.

En el caso del PSC-PSOE, hablamos de un partido que continúa con la caída libre iniciada en las pasadas elecciones generales, constatada en los pasados comicios vascos y gallegos puesto que no debemos perder de vista que en esta ocasión ha perdido 8 diputados y ha pasado a ser la tercera fuerza del arco parlamentario catalán.

Para quienes desde el PSOE de Madrid tratan de minusvalorar lo sucedido alegando que se han salvado los muebles, les recuerda que Cataluña siempre ha sido una comunidad con muchos apoyos socialistas y que de las dos provincias que más votos han dado siempre a ese partido, una de ellas es Barcelona, detrás de Sevilla, sin embargo en esta ocasión la capital catalana ha dejado de ser bastión socialista.

Afirma que si en Sevilla se hubieran obtenido tan malos resultados como los logrados por el PSOE en Barcelona, los socialistas se abrirían las venas, sin embargo los socialistas barceloneses disimulan los resultados cuando realmente no tiene disimulo posible, de tal modo que se puede afirmar sin temor a fallo que la crisis que está viviendo el PSOE de la provincia de Barcelona es la que está viviendo de forma generalizada el partido en todo el Estado.

Sobre el populismo derechista de Ciutadans (C´s), considera lógico que haya logrado esta formación un crecimiento de 3 diputados con respecto a 2010, aumento basado en la apuesta independentista de Mas, no en vano hablamos de que votantes tradicionales de CIU pero españolistas ante el temor de la separación han preferido dar su voto a esta formación de centro-derecha, aunque destaca que lo peor de este dato es que podríamos estar hablando de una fuerza que se asemeja a organizaciones de ultraderecha europeas con cierto rostro amable, al menos por ahora.

Sobre los resultados del PP, el aumento logrado no es significativo y se debe fundamentalmente al posicionamiento de CIU sobre la independencia catalana, no en vano hablamos de que les han votado sectores del catalanismo descafeinado que prefieren seguir ligados a España por razones económicas, aunque que no ha dado para dejar de ser la cuarta fuerza parlamentaria.

Carlos Martínez concluye asegurando que no cabe duda de que a pesar de ganar las elecciones con mucho margen a Artur Mas le ha salido muy mal la jugada, puesto que los soberanistas catalanes le han dado la espalda y han votado a ERC y destaca la imparable caída del PSOE, el hecho de que el PP no pueda sacar pecho de su crecimiento porque ha sido minúsculo y el crecimiento de las formaciones reales de izquierdas, aunque ICV-EUiA no haya cubierto sus expectativas de crecimiento.

Grito

Muchas personas hemos llegado a la conclusión de que hace falta una especie de Frente Amplio Antineoliberal o algo similar. Una SYRIZA en el estado español. Un proceso de alianza político popular que acabe con la política de austeridad impuesta y con la democracia de bajísima calidad que sufrimos, que permite que la banca sea impune e intocable y el capitalismo alemán y anglosajón nos dominen y humillen.

¿Pero por qué no comenzamos a construirla? ¿Qué fuerzas telúricas se oponen? ¿Qué traición se está urdiendo contra los pueblos del Reino de España? Unas veces por egoísmo, y otras por espíritu de secta, logran que no se dé ni un paso. Tal vez ha llegado ya la hora de pasar de aparatos y aparatillos políticos y comenzar a construir el actor político que las personas necesitamos imperiosamente ante esta situación de debacle, empobrecimiento y atraco colectivo que sufrimos.

La lista de injusticias se incrementa cada día. Las estafas al pueblo de la banca, los gobiernos y casi todos los partidos, por no decir todos -pues todos tienen un muerto o dos al menos en su armario- nos dejan inermes y sin esperanzas. Nadie nos defiende y todos los días en todo el estado, ya sea en Galicia, Valencia, Madrid, Catalunya, Andalucía o Extremadura… Nos roban, despiden, desahucian y nos encadenan a su maldito objetivo de déficit y su mal llamada deuda pública.

La deuda de millonarios, banqueros y grandes constructores inmobiliarios, se ha convertido en la deuda de todas y todos y, al objeto de pagarla, estamos siendo victimas de un genocidio social cruel, de una guerra de clases sin piedad y sin prisioneros. Nos están matando lentamente -a los viejos y dependientes por la vía rápida- mientras seguimos impasibles esperando que alguien haga algo.

Es cierto que el 14N hemos comenzado a reaccionar. Los precarios, estudiantes, los y las sin empleo y los obreros y obreras hemos vuelto a coincidir en piquetes de esperanza y lucha, en paros y en la calle. Es cierto que la Cumbre Social ha estado y está. Es cierto que la PAH, con su acción diaria y heroica, nos da esperanzas. O que jóvenes economistas críticos y asambleas del 15M comienzan a vislumbrar el que hacer. Pero también lo es que nos hace falta el instrumento político que nos haga ser eficaces y arroje al olvido a esta derecha cruel, ultraliberal y sin escrúpulos que nos domina.

No podemos esperar más o lo próximo será encadenarnos. Oskar Lafontaine y Mélenchon han llamado a una revolución ciudadana internacional. Bien, pues vamos allá, pero ¿donde, como, con quién? Tienen razón, muchas y muchos llevamos tiempo diciéndolo. Manos a la obra, cada cual en su pueblo, ciudad o centro. Hay propuestas y llamamientos en el conjunto del estado, desde las Mesas de Convergencia, el 15M y lo que fue DRY o el PRC, las asambleas de barrio o de economía alternativa, la Cumbre Social, el Foro Cívico, ATTAC, o las más políticas y/o politizadas como Socialismo21, Construyendo La Izquierda o la realidad gallega de AGE, ya en marcha pero sin confluir, sin converger todavía de forma eficiente y real. Todos ellos llaman a la convergencia, pero todavía no nos hemos visto y encontrado. Como dicen en Cádiz: nos vamos a comer un mojón. Yo, el loco Carlos, grito pidiendo ¡comencemos de una vez!. Como ciudadano humilde les exijo que, teniendo acuerdos y proyectos como tienen, nos reunamos de una vez.

Que se vayan todos y comencemos nosotras y nosotros. Ellos, los aparatos, están en lo suyo, sus congresos y conferencias, sus encuestas, sus repartos. Sin política y sin convergencia política no haremos nada y nos hundiremos cada vez más en la miseria. Prefiero hacer reír que engañar.

Precisamente nuestra incapacidad es la culpable. La culpa no es de otros, es nuestra. Es cierto que hay un caldo de cultivo que antes no había, pero los pensionistas amenazados, los sin trabajo y los jóvenes sin futuro, necesitamos algo más que palabras. Las buenas gentes y honradas militancias de los partidos, que están por esto, que además llenan los espacios convergentes, todos ellos en una demostración que la actual forma de funcionar los partidos ni les llena, ni les ilusiona y por ello buscan y practican la militancia social en otras instancias -en las nuestras- lo deben exigir en sus espacios o bien al menos echar una mano más decidida todavía a la tarea común de la revolución ciudadana.

Nadie nos regalará nada. Nos necesitamos todas y todos y también necesitamos a las personas y entes político-sociales que crean en esta tarea. los ejemplos del MVR y el Gran Polo Patriótico, el Frente Amplio de Uruguay, la Alianza PAIS, el MAS, Die Linke, SYRIZA y otros nos deben animar.

De cuando el Socialismo es travestido de liberalismo-progresista o dar gato por liebre. Por una aportación socialista al futuro próximo

No es mi ánimo terciar en la crisis del PSOE o de la socialdemocracia en el conjunto de Europa. Tampoco lo es el atacar gratuitamente a los detentadores jurídicos de las siglas que idearan al alimón Pablo Iglesias y Jaime Vera. Para ambos líderes sociales y socialistas, lo importante eran las ideas, el contenido y las acciones a llevar para concienciar a la clase obrera -de hecho, la voluntad de Pablo Iglesias era denominar Partido Obrero a secas al que fundó- así como de la necesidad de organizarse en primer lugar, al objeto de defenderse actuando políticamente y de construir una sociedad sin clases y con la propiedad colectiva de los medios de producción y de consumo, como objetivo.

Así pues, el primer entuerto a deshacer es el de confundir una idea de emancipación, reparto, lucha contra la explotación y la creación de una nueva sociedad justa, sin dominadores ni dominados y con los medios de producción socializados y públicos, es decir una sociedad no capitalista, ni clasista, con un partido político determinado cuyas propuestas públicas, ni se plantean -hace algunos años- por ejemplo nacionalizar la banca, las industrias básicas y estratégicas, las telecomunicaciones, la energía o la creación de una amplísima red de economía social, que ponga en manos de las clases trabajadoras las empresas y las tierras. Un partido al que todo esto le suene a sanscrito, o a antiguo, sencillamente no es socialista. Puede ser otra cosa, pero sintiéndolo mucho no es socialista, que siendo ya virtuales, y según la Wikipedia, el socialismo es:

El socialismo es el control por parte de la sociedad, organizada como un entero, sobre todos sus elementos integrantes, tanto los medios de producción como las diferentes fuerzas de trabajo aplicadas en las mismas. El socialismo implica, por tanto, una planificación y una organización colectiva

Esta es pues la descripción que aparece en Internet -y, por cierto, no corregida por nadie- representada además junto a una imagen de Carlos Marx, cuyo yerno Paul Lafargue constituyo el primer núcleo marxista español que daría origen al PSOE y la UGT, en contraposición a una AIT en la que el anarquismo era mayoritario en su Federación española. Así pues y de una vez dejemos de pensar en el PSOE cuando en el Reino de España, hablemos de Socialismo, en nuestros días.

Escrito esto, tengo que opinar necesariamente que los partidos solo son instrumentos con objetivos y propuestas dirigidas a la sociedad, pero nada más. Y por supuesto no son un fin en si mismo, de hecho en el estado español esto ha generado un gran rechazo y desprestigio de los mismos y no puede indisociarse de la aparición del 15M.

Así pues si alguien habla de socialismo, es porqué cree en una sociedad diferente y todos sus actos se encaminan hacia su construcción. El primer paso será pues denunciar las injusticias del capitalismo y mostrar que hay otra forma de hacer las cosas, informando y haciendo pedagogía, pero también tratando de crear e instituir paulatinamente o mediante una revolución de las clases populares. El Socialismo también puede comenzar a construirse de forma democrática y mediante una victoria electoral como la de Salvador Allende y la Unidad Popular en Chile, Hugo Chávez en Venezuela o Evo Morales en Bolivia.

El segundo paso será buscar la justicia social, la democracia tanto política como económica y el reparto desde el gobierno del estado. No la colaboración o el fortalecimiento del propio sistema capitalista y sus instituciones. En este espacio temporal, podemos hablar de leyes justas, democracia participativa, reparto del trabajo, favorecimiento de la economía social y nacionalizaciones y/o socializaciones, conviviendo con un sistema mixto económicamente hablando y en tránsito hacía una sociedad mejor. No solo mediante los pilares del llamado bienestar activos, sino profundizando en el cambio atacando el poder económico de las oligarquías mediante bancos públicos, empresas estatales, intervención y regulación económica, control de movimientos de capital, exigencia de transparencia bancaria, fomentando también bancos éticos y cooperativas. Potenciando los elementos de poder popular como son los Consejos Comunales y Ayuntamientos participativos.

El construir el socialismo exige de un esfuerzo internacional e internacionalista. El buscar alianzas políticas con los pueblos que luchan por la justicia y su emancipación, sus organizaciones sociales y políticas y los gobiernos que aplican fuertes correcciones sociales tendentes a la redistribución de la riqueza y la nacionalización de sus recursos naturales. No es pues de socialistas favorecer alianzas imperialistas militares (recordemos que la II Internacional se rompió con el estallido de la Guerra Mundial de 1914, y que muchos socialistas -incluidos los españoles- estuvieron en contra de la misma), pero tampoco formar parte de instituciones, clubs y centros de pensamiento tales como el Club Bildelbeg o la Trilateral destinados a combatir el socialismo, las luchas emancipadoras de las clases trabajadoras y garantizar el dominio de los poderes financieros, extractivos e industriales del capitalismo, actualmente también del neoliberalismo.

El tercer paso será encontrar la vía al socialismo. El socialismo no podrá ser con capitalismo, es lo contrario, ni tampoco sin democracia, cuando esto se ha olvidado ha fracasado. Pero democracia es el gobierno del pueblo y no el derecho a la propiedad privada. De hecho los mercados rebajan siempre la calidad democrática e imponen mediante su dominación cultural, el pensamiento.

Alguien tras leer estos párrafos se burlará y los atacará afirmando son antiguos y demagógicos. Incluso afirmará que el socialismo ya no es eso. Para rebatirlo deberá defender posiciones liberales, o demócrata-cristianas o una mezcla de ambas, pero esto lo ocultará al objeto de confundir y desprestigiar. Lo moderno es claudicar ante los poderes. Lo antiguo es oponerse a la dominación de la banca y los mercados. No hay solución ya diferente al mercado y se hará en nombre de ideas ya fracasadas y tan antiguas o más como las liberales-conservadoras, aunque se disfracen y pinten de colores, o bien apoyando un sistema, el capitalista, llamado eufemísticamente de Mercado, que ya iniciado el siglo XXI está reventando por los cuatro costados y creando grandes sufrimientos a la humanidad poniéndola en peligro gracias a la destrucción de los ecosistemas.

Buscar un capitalismo de rostro humano es un fracaso, pues el capitalismo no es ni puede ser humanista. Pretender asociar democracia a mercado, es una idea liberal, pero no socialista y el último fracaso de esta idea lo protagonizó el anterior presidente de la República Francesa Sarkozy. Otra cuestión diferente es pretender contra-argumentar con que se es socialdemócrata y que por tanto no se pretende llegar más que a la construcción de un estado del bienestar “sostenible”.

El socialismo tiene varias escuelas. No podemos hablar de una sola corriente de pensamiento socialista. Podemos remontarnos muy lejos para hablar del mismo. Pero cuando esta doctrina de cambio y redención emerge es realmente en el siglo XIX, al objeto de aclararnos y poder referirnos al mundo contemporáneo. Ciertamente podemos situar a Carlos Marx en la centralidad de las ideas socialistas o del socialismo moderno y de su árbol nacen las ramas. Pero sería incierto llegados a este punto no hablar del socialismo kantiano o del fabianismo, no propiamente marxistas, si bien el propio revisionismo de Eduard Berstein sitúa siempre a la clase obrera en la centralidad de la política y en la abolición de las clases su objetivo. Para Lasalle o Berstein la instauración de la democracia plena sin privilegios de clase, la democracia económica y la planificación, son imprescindibles. Es pues Berstein un reformista del marxismo, pero no solo no abjura de él, sino que se ve obligado a justificar sus propuestas de reforma. Por cierto, en 1904 el PSOE se posiciona a favor de las tesis marxistas ortodoxas y se opone a las de Berstein. Pero es cierto que existen escuelas socialistas socialdemócratas y por tanto gradualistas, pero jamás dejan de plantearse una intervención económica y sobre la economía y de superar la sociedad burguesa. Hasta la aparición, claro está, de la verdadera causa de rigor mortis en la socialdemocracia como escuela de origen socialista: la tercera vía.

Besteiro, abstracción hecha de su intervención en el golpe de Segismundo Casado al final de la Guerra Civil, es un pensador marxista. Sus libros así lo atestiguan y su posición “accidentalista” en cuanto a la forma de estado tiene lugar en el contexto del estado burgués, puesto que su aspiración -la de Besteiro- es la de un estado socialista con el poder en manos de la clase obrera y una democracia plena instaurada, pero sin poder burgués.

Es pues en estos momentos posible afirmar, que incluso las posiciones reformistas y gradualistas de los socialdemócratas obreros de inicios del siglo XX e incluso bien entrado este, mereciendo aquí la cita Olof Palme, nada tienen que ver con las claudicaciones de la construcción de la Unión Europea, ente neoliberal y por tanto privatizador por excelencia, la aceptación de “un estado del bienestar sustentable” ¿? O la astracanada de que bajar los impuestos es de izquierdas.

Por todo esto la socialdemocracia entra en crisis. Lo hace porque su modelo actual es el capitalismo y se desarrolla en el capitalismo. Deja de creer y practicar la lucha de clases en una sociedad tremendamente injusta y que sufre, no ya la lucha sino la guerra de clases de los ricos contra los pobres. Confunde al precariado urbano con titulación universitaria pero sin trabajo y sin futuro con sus padres, no entiende su lenguaje. Pacta no ya una alianza de clases en pro de la democracia y la justicia social, sino directamente con la oligarquía. Oligarquía europea y española, el establishment madrileño en el caso del Reino de España. Como mucho, se alía con las burguesías vasca y catalana.

El posible papel del socialismo ante la crisis de régimen

Así pues, propongo que los y las socialistas de Reino de España, construyamos nuestra alternativa en torno al Socialismo del siglo XXI, de forma que este se ponga en lucha junto a las clases populares empobrecidas y el precariado urbano sin futuro, reivindicando la democracia económica y buscando la alianza con las restantes fuerzas y familias de la izquierda plural, muchas de las cuales también se reivindican del socialismo.

Los Socialistas y las Socialistas siempre nos manifestamos en contra del sectarismo y de las imposiciones. Creemos que las alternativas políticas se presentan para GOBERNAR. Nuestros programas son de Gobierno, no de mera critica o rechazo. Sabemos que sin el gobierno nada se puede comenzar a cambiar. Pero estamos también hartas y hartos, con un profundo hartazgo de ver llegar personas que creíamos compañeros y al alcanzar el gobierno, a cambio de unas cuantas reformas, algunas de ellas ciertamente importantes sin embargo ver como han consolidado el poder de la oligarquía tradicional española. Ver una banca privada cada vez más poderosa y consentir el desmantelamiento industrial obedeciendo las órdenes del capitalismo alemán y francés.

Las palabras son claves, y modernización y hallar nuestro hueco en la globalización, no son nuestra seña de identidad.

El partido no es un fin en si mismo. Los partidos además sufren un gran desprestigio y para escarnio de los que tal han conseguido, el que fundará Pablo Iglesias sufre el desprecio del precariado culto urbano y el de gran parte de las clases populares empobrecidas, además de una pérdida del tino y del rumbo político ya irremediable. Por eso los Socialistas y las Socialistas hemos de buscar y encontrar nuestro camino. Esto les da miedo a algunas personas y además sienten la tentación del la secta. La solución creo es abrirse y caminar y contagiarle a las izquierdas comunes y varias, la férrea voluntad de gobierno, de gobernar para el cambio y la transformación y de aglutinar a las clases populares, con un programa antineoliberal, una acción política lejos de dogmatismos y de tutelas autoritarias así como la imprescindible construcción de una actor político democrático, es decir por elección, todo electo y elegible democráticamente, cada persona comprometida un voto, revocable y solidario, amable y alegre. Pero sobre todo contribuir a volver a movilizar políticamente a tantas y tantos socialistas, que engañados y cansados de tanta renuncia, están en sus casas o no encuentran su espacio propio, al objeto de volver a intervenir llamadas y llamados por personas de su propia tradición.

La situación que vivimos de profunda crisis de régimen, no solo de recesión económica, así como de ataque genocida a las clases populares exige de nuevas y renovadas fuerzas políticas, con nuevos leguajes y estructuras más amplias y participativas que nos permitan enfrentarnos con éxito al neoliberalismo, pero también alcanzar el poder, al objeto de impulsar un gobierno de izquierdas en Europa que le plante cara a la troika (FMI, BCE,UE).