¿Ahora qué?

Tras las movilizaciones y luchas desde Septiembre hasta el 14 de Noviembre de 2012

Siempre podemos esperar a que otras u otros piensen por nosotros. Siempre habrá personas que creerán que la decisión es solo de ellos. Yo me permitiré la impertinencia de opinar y de proponer. No deseo halagar a nadie, pero creo que debemos hablar y exponer con decisión y fraternidad.

Hemos llegado hasta aquí con la complicidad de muchas y muchos y el empeño colectivo más o menos coordinado. La aparición de nuevos actores como el 15M o la C25S también ha sido no solo importante, yo diría decisiva. Permitidme la contundencia, pero los movimientos sociales sí hemos estado a la altura de las circunstancias.

La convocatoria de Huelga General el pasado 14 de Noviembre por parte de la Cumbre Social, pero también la CES y apoyada por todos los sectores opuestos a los recortes y la austeridad, aunque también al neoliberalismo, así como por parte de los y las que cuestionamos el régimen del 78, hemos facilitado y animado a que varios millones de personas hayan salido a la calle. El malestar es patente. Hay que seguir la lucha que tan solo ha comenzado, pero que ya comienza ha encontrar eco en una sociedad harta, dispuesta -y eso es seguro- a lanzarse a la calle. Esta lucha social tiene dos patas fundamentales: la Cumbre Social y también el legado del 15M y las asambleas barriales y populares que lo continúan. En ambos casos las y los sindicalistas, tanto de los sindicatos mayoritarios como más radicales han jugado su papel importantísimo e imprescindible, pero junto a ellos activistas altermundistas, ecologistas, vecinales, de consumo justo y responsable, feministas y por la acción solidaria, hemos confluido, sin olvidar a sectores del precariado urbano y personas sin trabajo, sin casa, sin futuro. Esa ha sido la salsa imprescindible que está ligando el guiso de la lucha social.

Cierto es que hemos tenido el decidido apoyo de partidos políticos. Unos que siempre han estado en esto y otros de forma oportunista, advenediza y calculada, que han decidido unirse ya tarde. Pero la izquierda social y transformadora ha concurrido siempre, y lo ha hecho, además, con brío. Si bien hay que reivindicarlo alto y claro, los movimientos sociales (Asociaciones socio-políticas, sociales, sindicales, vecinales, plataformas y asambleas de barrios y plazas) no solo hemos estado; no, es que somos los que hemos convocado, acompañado y luchado, junto a tantas personas y actores políticos.

La política es imprescindible. Los partidos y coaliciones necesarios para articular la respuesta socio-institucional y transformadora. Pero la sociedad activa española ya no se organiza solo en base a los grupos políticos -por cierto, tampoco en el pasado, basta recordar la gran influencia histórica de la UGT, la CNT, o las CCOO durante el tardo-franquismo-. Es más, estos -los partidos- sufren un merecido rechazo en muchas ocasiones (la mayoría), si bien injusto en algunas otras.

Pero afortunadamente esta ola social en lucha está dando la cara y además auto-organizándose mejor de lo que cupiera prever.

Es cierto que persisten desconfianzas. Pero los sindicatos -incluidos los mayoritarios, incluso estos con más saña- están sufriendo tan duros y ultraderechistas ataques que hace falta mucha miopía o sectarismo como para no vislumbrar que la extrema derecha, las patronales y los conservadores, desean su aniquilación, puesto que están demostrando ser un elemento catalizador y organizador de la protesta obrera y de sectores de empleados públicos y privados muy importantes. Las clases trabajadoras tienen una articulación sindical, y las críticas a sus burocracias -a veces merecidas- no pueden situarnos junto a las turbias y fascistas tertulias de “Interconomía” y similares, o medios afines al PP y la patronal.

La Cumbre Social, en la que están incluidas más de cien organizaciones -entre las cuales se encuentran ATTAC, Socialismo21 o las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción, junto con CCOO, UGT, USO y la Confederación Intersindical- es el espacio más organizado y fuerte frente a los recortes y las políticas de “austeridad”. Al pago de la deuda bancaria, ilegítima e incluso la publica –mucho menor está- antes que las personas y sus derechos, yo diría más bien a su costa. Esa es la realidad actual. La única oposición seria, contundente y que preocupa es la de las calles y las ocupaciones, las huelgas, los encierros y los boicots.

La mayoría absoluta del PP y los nacionalismos de derechas, junto al desfondamiento del PSOE, fruto de ser el iniciador de los recortes, modificador de la Constitución del 78 junto a la derecha y, por tanto, facilitarle el argumento jurídico a los ultra liberales para que toda la batería de medidas antisociales sean aplicadas. Pero también su craso error de acompañarle en el vergonzoso paripé de las medidas legales, al objeto de “paliar” los inhumanos efectos de los desahucios, lo que añade más rechazo todavía a esta muestra de bipartidismo excluyente y autista. La dirección del PSOE y sus aparatos locales y regionales debilitados tienen numerosas ataduras sistémicas como para resultar creíbles.

A esto hay que añadirles los esfuerzos por apoyar las luchas sociales, de la izquierda plural y las izquierdas nacionalistas –IU, CHA, ICV, Compromis, BNG, AGE,  ERC, etc.- pero con poca fuerza institucional, al menos para entorpecer los avances conservadores en materia de desregulación y privatización. La lucha institucional no dará resultado, pues la derecha y el socioliberalismo son mayoritarios, pero sí puede erosionar a los partidos del turno -y mucho- si es hábil, acompaña a las movilizaciones –sin pretender nada más que eso, acompañar- y se abre a una realidad que exige, para tener éxito, la convergencia socio-política. Pero claro, sin administrar recortes por un lado y movilizar contra el déficit por otro, haciéndolo al mismo tiempo. Donde pueda gobernar la izquierda no debe someterse a la austeridad. En Andalucía, el Gobierno de progreso debe declararse insumiso y enfrentarse frontalmente a los recortes. Ningún recorte sin buscar excusas ni atajos, cueste lo que cueste, buscando la complicidad del pueblo y huyendo de burdas explicaciones reaccionarias como la existencia de supuestos enchufados que, por otra parte, resultan ser trabajadores, no responsables ellos y ellas de su contratación.

Por eso me reafirmo. La Cumbre Social debe ser responsable y consciente de la gravedad de la misión que tiene entre manos y de la ocasión histórica que le ha tocado vivir. La Cumbre Social debe reunirse inmediatamente, evaluar y proponer ya un calendario de nuevas movilizaciones que, propongo, se coordinen con las de la Alter Summit o Cumbre Alternativa europea lanzada en el reciente Foro Social Europeo de Florencia. Las propuestas de Florencia 10+10 creo deben ser estudiadas y sus llamamientos a la convergencia de las luchas entre movimientos sociales, incluidos los de indignación, los sindicatos, asociaciones por la justicia social y personas reconocidas con prestigio intelectual y que están enfrentándose al pensamiento único, las doctrinas neoliberales y haciendo pedagogía frente a las mentiras que los media públicos y privados nos cuentan.

Los Movimientos de resistencia, denuncia, las Plataformas y la Cumbre Social deben buscar su lugar de encuentro y de unidad de acción. La lucha es contra el sistema, pues el sistema ha emprendido una guerra de clases poderosas y ricas contra nosotras y nosotros. El sistema ya ha entrado directamente al genocidio de personas mayores pobres, discapacitadas y paradas y parados de larga duración acortando sus expectativas de vida. El sistema, privatizando la sanidad, acorta nuestras vidas y cercenando la educación, deja a los hijos de las clases trabajadoras sometidos a ser precarios el resto de sus vidas. La lucha es tan dura que requiere unidad, decisión, coherencia y ser participativa e inclusiva.

Pero la Cumbre Social también tiene la obligación de hacer POLÍTICA. La huelga general es política, claro, como lo son las manifestaciones contra la deuda, los recortes y el poder de la banca y financiero. Eso exige hacer política y favorecer un frente amplio antineoliberal, o cuanto menos facilitarlo, contando con las fuerzas y personas que siempre se han opuesto a las “reformas” y a la reforma exprés de la Constitución, puesto que si no nos dotamos de ese instrumento no hay recambio. La solución no está en que nadie alcance 20 o 30 diputadas y diputados mientras las derechas sigan pudiendo gobernar -como en Galicia- ante el hundimiento socioliberal. Tampoco está en aupar a un gobierno tipo “tercera vía”, timorato frente a la troika y que siga aplicando la contención y el déficit. La solución es plantarle cara a la troika y provocarla, exigiendo con contundencia la moratoria de la deuda, previa auditoria que elimine la ilegítima por privada. La solución esta en enfrentarse políticamente a la neoliberal Unión Europea, y eso desde un Estado grande y muy poblado daría miedo, por eso pretenden machacarnos y destrozarnos.

La Cumbre Social se debe coordinar con las clases obreras y populares del sur de Europa, de la Europa marginada y excluida y hacer frente común, pero igualmente conjuntada no solo con la CES, sino con la Alter Summit, estableciendo una solidaridad y movilización entre los pueblos de la vieja y decadente Europa frente a los culpables de la crisis. Culpables que, a pesar de ello, nos siguen gobernado. Gobiernos que siguen los dictados de los que, desde fuera de la democracia, nos gobiernan en nombre del capitalismo, como lo son los poderes financieros, los mercados.

La Cumbre Social, las plataformas reivindicativas y de denuncia social y los movimientos por la construcción y unificación de las izquierdas antineoliberales son, en mi opinión, fundamentales para construir el actor político que necesitamos ya.

Si podemos

El éxito de la jornada de lucha-huelga general del 14 de Noviembre debe servir para continuar avanzando en el proceso de lucha antineoliberal y de convergencia.

La Huelga General del 14N ha tenido factores que la convierten en algo diferente, un antes y un después. En primer lugar, el ser una huelga europea -o al menos del sur de Europa, pero con actos de apoyo en Alemania, Bélgica, Francia, Gran Bretaña, etc- es decir un acto internacionalista, visto además con mucha simpatía en América Latina. En segundo lugar, la convocante es la Cumbre Social, conglomerado de organizaciones sociales y sindicales muy plural y que le ha dado una impronta ciudadana a la convocatoria, añadiendo los conceptos de huelga de consumo, acción cívica e inclusión de amplios sectores de la ciudadanía arrojados del mundo formal del trabajo por el capitalismo financiero y ex-fordista que sufrimos. En tercer lugar, la dimensión inclusiva del movimiento estudiantil, obrero y de personas paradas y pensionistas en la lucha. Señalaría en cuarto lugar que estos diversos factores sin embargo están creando un caldo de cultivo que, al contrario de lo que pudiera parecer, está fomentado el espíritu de clase, la lucha de clases.

La clase de abajo, la clase no poseedora de capital financiero, la clase obrera de metalúrgicos, ferroviarios o dependientes con trabajo, pero hijos parados, estudiantes sin futuro o precarias y precarios, sin un contrato fijo como sus mayores, pero hermanadas y hermanados por la lucha. Los abuelos que conquistaron y consiguieron con sacrificios y cárcel el estado del bienestar y sus nietos que ya no lo disfrutan. Los autónomos y profesionales, proletarizados en realidad por franquicias, grandes empresas y cadenas alimenticias o comercializadoras transnacionales. Todas y todos hermanados por la guerra de clases que los ricos nos han declarado. El genocidio social que los bancos, poderosos, gobiernos conservadores y sistémicos, así como las grandes multinacionales nos han declarado, con crueldad, rapiña y violencia.

En este sentido hay que analizar la irrupción de los movimientos de indignados o el 15M, como nuevos e importantísimos actores en lucha. Es precisamente el precariado originado entre las personas de las llamadas clases medias empobrecidas y entre los hijos de clases trabajadoras que creyeron ser clases medias. Este precariado, culto, preparado y con infancias felices aterriza ahora en un mundo cruel y “dickensiano” sin esperanzas, y con unos políticos profesionales acomodados que les ignoran, no entienden su lenguaje y les excluyen o tratan de engañarles, lo cual inexorablemente conduce a una nueva rebeldía urbana, de gentes más inteligentes que los integrantes de la carrera política, cooptados por las oligarquías políticas en base a su nivel de sumisión, que no de preparación. Lo importante para la resistencia social, sindical y política alternativa es encontrar el cemento, que facilita el encuentro entre el sindicalismo, el movimiento social y lo alternativo. El enemigo es común.

Una nueva visión del conflicto está trasladándose a las calles de Europa esta vez, y en especial del Sur de Europa. El Sur ha sabido responder, y hoy Grecia, Portugal, Italia y el Reino de España están dando la talla. La lucha de los pueblos del sur está molestando profundamente a los dirigentes económicos y políticos conservadores, creando una gran confusión en las filas de lo que antaño fue la socialdemocracia, y hoy es tan solo una facción política en crisis a la búsqueda de un capitalismo con rostro humano. Ese es el quid de la cuestión, el capitalismo está en crisis y la crisis capitalista se quiere superar a espaldas de los de abajo. Para conseguirlo hay que eliminar todas las conquistas y derechos.

Lo cierto es que este 14N ha hecho ver cuestiones que hay que analizar y poner en el centro del debate, en mi opinión:

– Es necesario buscar un actor político que pueda, mediante un proceso convergente, transformar la movilización social en un sujeto político que nos haga transformar toda la marea humana que ya ha llenado avenidas y plazas y parado centros de trabajo, en una transformación seria y real que restablezca derechos y libertades perdidos, y posibilite el alcanzar una sociedad más justa y el reparto.

– Creo que la Cumbre Social y el 15M pueden -y deben- lograr puntos de encuentro y acción comunes. No estamos ya para tonterías. Los procesos ya se acompasarán o no, igual da. Lo importante ahora es encontrar una unidad de acción que el traspasar la lucha social de resistente a ofensiva, implica y exige.

– La Cumbre Social debe politizar claramente sus exigencias. De hecho una huelga general siempre es política. La necesidad de acabar con la reforma laboral y los recortes exige una nueva política, y ninguno de los que nos han traído hasta esta situación es útil. La reforma exprés de la Constitución del 78, además de inutilizarla, la parcializa a favor de bancos y poderosos, e impide el estado social. El problema es que no tenemos la fuerza política convergente capaz de alcanzar esas reivindicaciones y con voluntad de gobernar. Gobernar para cambiar, no para pactar con los poderosos o con sectores del sistema. Voluntad de ser mayoría social, no parte de la sociedad. Mientras tanto tenemos la Cumbre Social, pero nos hace falta más.

– La experiencia de lucha europea y de los pueblos del Sur de Europa nos obligará a fortalecer e integrarnos en la Alter Summit o Conferencia Alternativa europea. Es imprescindible. La CES, siendo muy importante, no es ya el único instrumento que puede impulsar la lucha de las clases populares europeas. La CES necesita de los movimientos sociales y alternativos, pues la lucha es global. Por tanto, solo una coordinación de fuerzas sociales, sindicales y personas reconocidas, honradas, austeras y sabias, a las que leemos, estudiamos y nos fiamos, puede promover una coordinación, conjunción y propuesta de luchas. El sindicalismo, que es muy importante y en el que yo creo, atraviesa algunas situaciones nacionales muy críticas y ha sido debilitado por el capitalismo y la legislación. También por el ultraliberal y reaccionario acerbo comunitario, es decir por la Unión Europea. Luego necesitamos nuevas fuerzas e iniciativas. La Alter Summit puede ser ese ente a nivel europeo.

– En el estado español no hay libertad sindical. En el Reino de España se ha instaurado un régimen autoritario que condiciona e impone a los habitantes de este estado una legislación restrictiva, y que facilita a los grandes empresarios, bancos y a los ricos y poseedores todos los derechos, y además les protege con unas fuerzas policiales y de seguridad a su exclusivo servicio. Este régimen autoritario posee unos medios de información a su servicio, tanto privados como públicos, que falsean datos, la realidad y la visión social y del mundo. Criminalizan todo acto de insumisión, protesta o simple reivindicación democrática. Establecen una férrea censura sobre la familia real, excrecencia medieval imprescindible para mantener su dominio e imponer la falta de democracia que sufrimos. La democracia que se sufre en el Reino de España es de una calidad pésima y nos asemeja más al Reino de Marruecos que al de Suecia o Noruega.

Tras estas reflexiones, creo que el 14 de Noviembre ha sido un éxito de las clases trabajadoras. La falta de libertad sindical y de democracia ha arrojado a millones de personas a las calles. Las alianzas sobre el terreno conseguidas hay que mantenerlas y conquistarlas como permanentes.

Me permito solo terminar con un ejemplo de lo que podemos hacer: Fathi Chamky, portavoz de ATTAC-CADTM de Túnez, compañero y amigo, altermundista y marxista revolucionario y anticapitalista, encarcelado en la dictadura, en Florencia me contó lo que ahora las izquierdas plurales están haciendo en Túnez. Hicieron la revolución y acabaron con la dictadura de Ben Alí. Tras acabar con el régimen mafioso de Ben Alí, ganaron las elecciones los islamistas y estos siguen practicando las mismas políticas neoliberales que la dictadura pro-occidental, por lo que ahora han constituido un Frente Popular, al objeto de en la lucha ganar la confianza del pueblo y junto a los Sindicatos, la UGTT, asociaciones -ATTAC entre ellas- de derechos humanos, feministas y partidos políticos de izquierdas, marxistas para los tunecinos, así como revolucionarios, es decir los que no apoyaron la dictadura. Todos agrupados en el Frente Popular tratan de poder cambiar el panorama político y aplicar medidas antineoliberales y de justicia. Ojalá aquí fuéramos capaces. Yo al menos, pero se que muchas personas más, sí nos atrevemos a hacer esta propuesta. La cuestión es sencilla: todas y todos los antineoliberales unidos frente a este estado de cosas. En Europa hace falta un gobierno de izquierdas (he dicho de izquierdas) que rompa la dinámica liberal-autoritaria que sufrimos ¿Seremos capaces?

FLORENCIA 10+10 PRESENTA LA ALTER SUMMIT – CUMBRE ALTERNATIVA- Crónicas florentinas

EL 14 DE NOVIEMBRE PRIMERA ACCIÓN Y HUELGA GENERAL EUROPEA. ESTAMOS HACIENDO HISTORIA. TODAS Y TODOS A LA LUCHA.


Maquiavelo, el tratadista de la República Romana, inspirado en sus instituciones ciudadanas, ha facilitado seguramente en su patria, el nacimiento de una idea y una ilusión republicana europea. Nunca podemos decir lo que bueno que será algo, hasta que no funciona. Pero al menos despertemos ilusión, para comenzar. La ciudadanía europea, las clases populares y obreras cuyo sentir puedan recoger las redes, organizaciones cívicas, sindicatos y movimientos sociales presentes, han constituido una Cumbre Alternativa frente a las Cumbres de la Unión Europa, neoliberales, cada vez menos democráticas y representativas y claudicantes ante los mercados por cuyos intereses velan, que no por los nuestros.

 

Así pues 90 redes, movimientos, sindicatos, asociaciones ecologistas y movimientos sociales junto a personalidades hemos comenzado a caminar, creando la primera red europea de resistencia y propositiva frente al neoliberalismo europeo, pero solidaria con los movimientos y luchas mundiales y lo cual se demostró simbólicamente dando la palabra al Comité organizador del Foro Social Mundial, Túnez 2013 en cuyo nombre Fathi Chamky dejó afirmó que es el mismo capitalismo el que nos oprime y explota a las dos orillas de Mediterráneo y al mundo entero, en el acto de lanzamiento europeo de la Alter Summit.

Previamente en la 10-10 o Foro Social, había habido varios seminarios y asambleas sobre la Convergencia y la necesidad de la convergencia, hay que insistir. Es pues la Cumbre Alternativa una consecuencia y extrae del Foro 10+10 experiencias, conclusiones y admite propuestas. Pero la Alter Summit también es fruto de las diversas situaciones nacionales en diferentes países de la Unión. Las personas asistentes del Estado Español,(Attac, CCOO, ELA) sacamos la conclusión entre otras de que en Europa hay dos percepciones y situaciones muy diferentes, por un lado la Europa central afectada por el neoliberalismo y la austeridad, pero que no vive la emergencia, la tragedia y el genocidio social del Sur. Portugal, el Estado español, Gracia e incluso Italia, vivimos una situación mucho peor, aunque los efectos devastadores del neoliberalismo se perciban en toda Europa. Hay- añadiría- una tercera Europa, la del Este, tal vez más acostumbrada a apretarse el cinturón y menos consumista, más empobrecida, que encima vive y sufre un auge de los fascismos o nacionalismos de extrema derecha. Con unos movimientos sociales y una izquierda sindical y política, todavía muy débil. Necesitan nuestro apoyo, pero también poseen movimientos incipientes pero muy combativos. Pero esta realidad dispar y el peso reaccionario de casi todos los Gobiernos del Este, aunque no solo de ellos, impiden cambiar el sentido conservador y ultraliberal de la Unión Eropea. Hace falta pues alguna victoria política en la UE algún Gobierno popular y de izquierdas verdaderas que ponga en cuestión todo este tinglado neoliberal y controlado por el poder financiero.

 

Tiene pues la Alter Summit un triple reto y esto será difícil. Por lo pronto parte con un Comité provisional de Coordinación, en el que por ahora y mediante Attac España, hay representación. Pero esta debe ratificarse y aumentarse. En el reino de España, hay diversas experiencias como las que han surgido del 15M, la C25S y la Cumbre Social. La Cumbre Social, entiendo se debe implicar y así se propondrá en la Alter Summit. Una representación con status de observadora de CCOO, -al igual que ELA y CIG- estuvo presente y acudió a las reuniones preparatorias, pudiendo comprobar la presencia activa de grandes sindicatos como la CGIL, la CGT francesa, los sindicatos belgas, tanto de tradición cristiana como socialista, la Federación Europea de Transportes y observadores de la ETUC y de otras organizaciones, así como la presencia activa del sindicato CGT en siglas traducidas ,Griego, que representa los trabajadores y trabajadoras del sector privado.

La Coalitión of Resistance británica, una especie de Cumbre Social, es muy activa en la Alter Summit. Los británicos con el apoyo de Tony Benn y Ken Loach, son organizaciones muy combativas y cuentan con la presencia de los debilitados sindicatos británicos. La Red Attac Europa, Transform, y varios movimientos feministas y ecologistas forman parte igualmente de la Alter Summit.

 

Así pues la Cumbre Social se debe integrar, -propongo-. También movimientos sociales de indignación y protesta, es mi opinión. Puede que no sea rápido. Pero entiendo que si algo no tenemos en el reino de España, es tiempo. O actuamos con urgencia o nos masacrarán. Allá cada cual con su responsabilidad, pero si no somos capaces de organizarnos y alcanzar un programa mínimo como ha hecho la Alter Summit, de reivindicaciones y acciones, comenzando por la Huelga General del 14 de Noviembre, de carácter europeo y con una agenda de movilizaciones a seis meses vista, traicionaremos a las clases populares de los pueblos del Estado Español. La lucha requiere de la unidad de acción, del programa común y de la construcción conjunta del sujeto socio-político, que nos permita avanzar para arrebatar el poder a los neoliberales.

Aprendamos otra vez de Túnez y su recién creado Frente Popular. No es la hora de sectarismos como afirma el 12 M portugués. No es hora de que ciertos profesionales políticos pretendan imponer sus percepciones o intereses. No es hora de las acciones burocratizadas y antiguas. Tampoco es hora de molestar a nadie, más que a los de arriba. La Convergencia, se demuestra construyéndola. Concretando, poniendo día y hora. Socialismo21 ha propuesto unos estados generales de la izquierda transformadora. Bueno, es un gran paso hacia la concreción. Mejoremos la propuesta, colaboremos unas con otras, da igual a quien se le ocurra, lo cierto es que hay que hacerlo.

El Alter Summit, se reunirá en Diciembre en Bruselas. A dicha reunión, debiera acudir ya al menos una representación de la Cumbre Social. La cumbre Social, se debe abrir y comenzar a actuar de forma más constante y operativa, pues la lucha que viene necesitará de amplio consenso y alianza social, pero también de una puesta en cuestión del sistema imperante. Para que se nos escuche y tenga en cuenta, debemos crear conflicto. Conflicto social y socio-político.

La construcción del sujeto movilizador y político, necesita también del precariado y de los millones de personas paradas. Pero solo una radicalización de las luchas permitirá sumar a ambos colectivos, claves para el éxito.

Regresamos de Florencia para luchar con decisión en la jornada de lucha y de huelga general del 14, que solo es un reinicio. Pero también de que la Alter Summit sea acogida en el estado Español, con el interés que merece.

Carlos Martinez

El 14 de Noviembre es la fecha clave según la Alter Summit de Florencia. Europa social en lucha

Hoy a las 14h, la Conferencia Social de Florencia -Alter Summit o Florence 10+10- ha comenzado a debatir sobre cómo construir un equilibrio de poderes contra la troika y la austeridad europea: una propuesta.

Rico y amplio debate con fuerzas diversas de movimientos sociales y sindicales fundamentalmente, pero también con economistas y activistas. El objetivo es construir un programa antineoliberal contra la austeridad y como frenar estas políticas.

Desde la alternativa neokeinesiana o “Rooseveltiana” a la ruptura sistémica pero, eso sí, sin sectarismo y llamando a la convergencia. Sindicalistas, activistas, miembros del 12 de Marzo portugués a expertos, buscando la respuesta. Aquí se viene ya a proponer. Por lo pronto, el 14 de Noviembre es una fecha considerada clave. El 14 de Noviembre Grecia, Portugal y España, junto a Chipre y Malta, pero también en Italia -la CGIL ha convocado una huelga de cuatro horas- y Francia con manifestaciones, se unen en un día de acción internacional de lucha contra los recortes, por la defensa de lo público y los derechos sociales y laborales, contra el paro y la precariedad y por la igualdad. El 14-N será un grito simbólico y el inicio práctico de la respuesta continental contra las políticas conservadoras y derechistas que la Unión Europea y sus gobiernos imponen.

El debate ha señalado que, en primer lugar, es el neoliberalismo el el responsable de haber creado esta crisis. En segundo lugar, la respuesta política es imprescindible. Las políticas practicadas por la Unión Europea, desde 1979 hasta la fecha, han sido nefastas para con los derechos sociales, los bienes públicos y la ciudadanía, motivando con su ultraliberalismo este estado de cosas. Por tanto, liberales, conservadores y socialdemocrátas son responsables de la situación actual.

Los grandes sindicatos se han incorporado con retraso a las luchas sociales antineoliberales, excepción hecha de la CGIL italiana y la CGT francesa. Pero ya están incorporados muchos de los grandes sindicatos confederales, si bien en algunos países hay importantes diferencias actualmente en el movimiento sindical y en otros una gran debilidad, como es el caso británico. Pero hemos avanzado y, a pesar de los desencuentros en la CES, es posible ya un 14 de Noviembre al menos en el sur de Europa. La buena noticia es que al menos los grandes sindicatos de tradición de clase, de origen en las izquierdas, ya están incorporándose en esta alternativa.

Desde Portugal nos han traído un mensaje claro, como es el no al sectarismo. Movilizaciones populares contra los recortes y la celebración de un Congreso Alternativo Ciudadano, al objeto de lograr el cambio social y político. Por supuesto rotundo apoyo a la huelga general de 14 de Noviembre, fecha que por cierto tiene origen en el país Luso. Sin embargo, tanto una asistente portuguesa como otra española, representante de CCOO, han señalado que en Portugal y España, a pesar de la situación o por ella, muchas personas no pueden acudir a la huelga por miedo al paro, el despido y la gran inseguridad legal, pues las medidas que protegían el derecho de huelga no existen ya. En nuestro caso, el derecho de huelga en el sector privado es una entelequia. No hay -señalo- derecho de Huelga y somos una dictadura ya en muchos aspectos.

Otra cuestión planteada es que debemos cambiar en Europa el paradigma político, muy escorado hacia las ideas conservadoras y con unos políticos sin ideas. Como anécdota -por cierto muy grave- un ponente del Partido Socialista Francés ha señalado que Hollande le reconoció en El Eliseo que no se podía ir contra el poder financiero, había que tranquilizar a los mercados, pues “no teníamos doctrina”. ¿Cómo que no? No la tiene ya el socioliberalismo, pero si la tenemos nosotros. Estamos forjando experiencias, estudios, análisis y debates que nos están llevando a hacer programas alternativos. Lo único es que las clases populares nos tienen que escuchar, hemos de lograr decir a las personas que hay ideas diferentes. Pero para ello, insisto, la convergencia es prioritaria. Nuevas formas de acción-información también. Hay que buscar alternativas a las huelgas generales, sin renunciar a ellas, pero debemos idear métodos más eficaces.

Se ha informado que se está trabajando ya en un amplio proceso de convergencia europeo, en el que se lleva ya un año trabajando y que en unos tres años puede estar concluido. En este asunto he intervenido y propuesto que desde el sur, desde la Europa mediterránea, en tres años la mitad podemos haber muerto de hambre si no actuamos de forma convergente y contundente ya. Que no. Que es cuestión de simple supervivencia, de frenar el genocidio social ya, por lo que la convergencia en el Estado Español y en la Europa del sur es urgente y no tiene ya demora. Es tan duro el recorte social impuesto y el que se espera rápidamente.

La Europa del Sur debe establecer su propio marco de alianzas sociales y un proceso de luchas superiores y más decididas. Los actores sociales debemos pasar a ser actores políticos. Los políticos que nos apoyan deben saber que los Movimientos Sociales sabemos andar solos y nos autogestionamos solos, por tanto podemos ir juntos, acompañándonos, si es que son antineoliberales. Pero la convergencia es confluencia en igualdad de condiciones.

Al final la asamblea propondrá a la Alter Summit más rapidez y tener en cuenta la trágica situación del sur, y ser por tanto mucho más rápidos y lograr, con carácter urgente, la convergencia y las movilizaciones. Un genocidio social no puede esperar y la movilización socio-política antineoliberal es la única solución, junto con una ciudadanía empoderada y autoorganizada.

Crónicas florentinas. Desde Florencia en la Altersummit o nuevo foro antineoliberal

Escribo desde la patria de Maquiavelo, cuya sombra espero nos ayude a crear “el Príncipe” que ahora es el pueblo harto, indignado y preñado de austeridad y pobreza por el capitalismo europeo. Pueblo dividido en mil repúblicas grupales que necesita unirse frente al imperio y la iglesia, que ahora representaría la Europa conservadora y sumisa a los imperios, el dinero y una idea ya caduca del mundo, un mundo cambiante y diferente.

Cada vez que vengo a una reunión internacional me entristece ver como una lengua extendida por tan solo dos estados europeos se ha impuesto sobre las demás, y que gente joven y ciertamente consciente y progresista la utiliza sin meditar el asesinato de las lenguas romances, celtas o germánicas.

Desde la Europa latina, desde la toscana roja y maquiavelista, escucho la jerga anglosajona como si fuéramos una reunión de yupis de multinacionales. El imperio triunfa sobre el babel popular y el inglés, impuesto a sangre y fuego en Irlanda, triunfa en las orillas del renacimiento, la cuna de la ciencia política y entre las y los que estamos por el cambio del sistema-mundo. Con esa lógica, dentro de poco, todo en chino. Pero eso si, menos los italianos, ellos y ellas utilizan su lengua. Son un pueblo culto a pesar de Berlusconi.

Estamos nuevamente en el mismo lugar que se celebró el primer Foro Social Europeo, seguramente el más productivo. Ese Foro gestó a SYRIZA, solo por eso… Ese Foro escuchó en silencio respetuoso al gran Pietro Ingrao hablar contra la guerra y la injusticia. Ese Foro significó el principio. Solo el recuerdo del maestro Ingrao ya me emociona, eso y un millón de personas cantando en la calle Bandiera Rosa, ya bastaban.

Tras él, los FSE fueron languideciendo, por no decir repitiéndose con pocas aportaciones mientras la crisis -es decir, el triunfo del neoliberalismo- hacía de la vieja Europa su principal bastión. Ante la magnitud de la crisis y el genocidio social conocido como austeridad había que reaccionar también a escala continental. Grecia, España y Portugal son el ejemplo a seguir en la lucha.

La Altersummit Florence 10+10 ha sido la respuesta. Una respuesta más social, sindical, socio-politica y propositiva que los FSE contra la agresión neoliberal exige más y mejor organización, y por tanto mejor formato. Creo que esto es un avance, y hace falta crear el sujeto político europeo de carácter convergente y para la acción.

La luz de la primera huelga general de la Europa greco-latina está en el ambiente. Esta luz sin duda nos hará avanzar. ATTAC España, presente en Florencia dentro de la red ATTAC Europa, será participe e informará de la cruel situación que sufren los pueblos del Reino de España, pero también sus luchas y esperanzas.

Ya nada regresará al pacto social de la Europa de la postguerra. Ahora lo primero es luchar y coordinar las luchas. Construir un gran Polo Social frente a la Europa del Capital y, tras eso, ir debatiendo propuestas y soluciones. Dos fundamentales, cómo levantar otra Europa social y democrática, y también como denunciar a los verdugos, los causantes, y juzgarlos en tribunales populares, al objeto de que se conozca su naturaleza y los pueblos sepan quienes son los mercados.

En la inaguración las llamadas a la convergencia entre movimientos sociales, sindicatos y actores politicos antineoliberales, han sido constantes y recurrentes, y no hay otra. Pero convergencia, ni convocatorias, ni estratos diferenciados, ni mucho menos autoridades. CONVERGENCIA.

Pero converger y coordinarnos para ser efectivos y contundentes. La pobreza y el hambre avanzan por el sur, pero millones de alemanes sobreviven con mini-sueldos de miseria. Aquí en la Florencia roja, autoliberada por los partisanos antes de la llegada de los aliados en 1944, trataremos de forjar una nueva alianza partisana antineoliberal. Maquiavelo, tan falseado por frailes y conservadores, estoy seguro que nos inspirará.

Mientras tanto un acordeón suena con la música del Bella Ciao ¿Será toda una premonición?.