Gracias, pueblo de Venezuela

Hoy el mundo tal vez es un poco más justo. Las elecciones de Venezuela tenían un significado internacional. La posición antineoliberal y antiimperialista de Hugo Chávez, y el proceso Bolivariano y en tránsito hacia el Socialismo en y desde Venezuela, es un referente internacional y es un referente en América Latina en su construcción como patria grande con la que soñaran los libertadores.

El pueblo bravo y arrecho de Venezuela no se ha dejado vencer por las amenazas del imperio, el desprecio racista de la Europa neoliberal y decadente, y la propaganda mundial tan falsa como dura contra la democracia venezolana.

Tampoco las venezolanas y venezolanos se han dejado engañar por los cantos de sirena de su oligarquía local y su propia prensa y medios que, estando en manos privadas en más del 70%, son una pura constante y machacona propaganda anti-chavista. El inteligente pueblo venezolano no desea la vuelta atrás, y contempla los estragos que el neoliberalismo causa en las potencias centrales contra sus pueblos.

Tras esta nueva victoria, se deben consolidar el poder popular, los movimientos populares, patrióticos e internacionalistas, los derechos sociales cada vez mejores y más extendidos y la construcción de un modelo socialista en libertad. El pueblo de Venezuela sufrió antes que nosotras las políticas del FMI y las garras neoliberales, mediante la pérdida de derechos, los recortes y el hambre, pero supo reaccionar y ahora sabe defender sus conquistas.

Una mezcla de protesta popular, dura y valiente en el “Caracazo” y el triunfo electoral del Movimiento V República, permitieron elaborar una nueva y modélica Constitución. Solo alcanzando el poder político, los pueblos sabios de América Latina están conquistando el bienestar, la justicia y la transformación social.

Felicidades al Gran Polo Patriótico, pues su candidato Hugo Rafael Chávez Frias ha vencido. El socialismo venezolano y las clases populares aunados en este movimiento social han garantizado su triunfo y han sido lo suficientemente inteligentes como para saber que solo aunados en el GPP -es decir, no cegados por la lógica de partido y aparato- han derrotado al neoliberalismo mundial.

Ahora pedimos, desde el Reino de España en recesión, decadencia, sin soberanía popular ni nacional, su solidaridad activa, pues la necesitamos. Demandamos los socialistas antineoliberales y antiimperialistas su apoyo para construir la alternativa al tiempo que muchas personas llamamos a construir una alternativa política popular y social que nos haga recuperar la dignidad y los derechos sociales y democráticos.

De la misma forma que cientos de miles de españoles y españolas pobres marcharon a Venezuela entre los años cuarenta y sesenta para no morir de hambre y de miseria moral, ahora volvemos a necesitar de Venezuela. Gracias pueblo venezolano por haber reafirmado nuestra esperanza de que otro mundo es posible.

Que ninguna persona progresista, transformadora, socialmente avanzada y socialista vuelva a creer las mentiras de los medios europeos, de la prensa española, y en especial del grupo PRISA. El pueblo pobre, trabajador y digno de Venezuela está tras su presidente -y lo que significa- de forma libre y consciente.

Aprendamos que la política, yo diría la POLÍTICA es un elemento imprescindible para lograr frenar esta escalada de injusticia y recortes contra las clases populares. Que el socialismo es algo más que gestionar el capitalismo, es transformar, repartir, nacionalizar todos los sectores estratégicos, e impulsar el poder popular de forma descentralizada y participativa. El socialismo es construir justicia, lograr la igualdad y molestar profundamente a las oligarquías, distribuyendo sus riquezas, eliminando su poder y nacionalizando su banca. Lo demás son mentiras y engaños. Desde la pobre y decadente Europa tenemos mucho que aprender.

¿Porqué Chávez?

Yo no lo hubiera expresado mejor, por eso lo difundo. Chávez no solo es por ahora imprescindible en Venezuela. Es necesario para el antineoliberalismo internacional y para los pobres y las pobres del mundo.

Ignacio Ramonet
Presidente de la asociación Mémoire des luttes (Memoria de las luchas), presidente honorífico de Attac
Jean-Luc Mélenchon
Copresidente del Partido de izquierda, diputado europeo

Hugo Chavez es sin duda el jefe de Estado más difamado en el mundo. Al acercarse la elección presidencial del 7 de Octubre, esas difamaciones se tornan cada vez más infames. Tanto en Caracas como en Francia y en otros países. Atestiguan la desesperación de los adversarios de la revolución bolivariana ante la perspectiva (que las encuestas parecen confirmar) de una nueva victoria electoral de Chávez.

Un dirigente político debe ser valorado por sus actos, no por los rumores vehiculados en su contra. Los candidatos hacen promesas para ser elegidos: pocos son los que, una vez electos, las cumplen. Desde el principio, la promesa electoral de Chávez fue muy clara: trabajar en beneficio de los pobres, o sea -en aquel entonces-, la mayoría de los venezolanos. Y cumplió su palabra.

Por eso, este es el momento de recordar lo que está verdaderamente en juego en esta elección, ahora cuando el pueblo venezolano se alista para votar. Venezuela es un país muy rico, por los fabulosos tesoros de su subsuelo, en particular sus hidrocarburos. Pero casi todas esas riquezas estaban acaparadas por las élites políticas y las empresas transnacionales. Hasta 1999, el pueblo sólo recibía migajas. Los gobiernos que se alternaban, democrata-cristianos o social-democratas, corruptos y sometidos a los mercados, privatizaban indiscriminadamente. Más de la mitad de los venezolanos vivía por debajo del umbral de pobreza (un 70,8% en 1996).

Chávez hizo que la voluntad política prevaliera. Domesticó los mercados, detuvo la ofensiva neoliberal y posteriormente, mediante la implicación popular, hizo que el Estado se reapropiara los sectores estratégicos de la economía. Recuperó la soberanía nacional. Y con ella, ha procedido a la redistribución de la riqueza, en favor de los servicios públicos y de los olvidados.

Políticas sociales, inversión pública, nacionalizaciones, reforma agraria, casi pleno empleo, salario mínimo, imperativos ecológicos, acceso a la vivienda, derecho a la salud, a la educación, a la jubilación… Chávez también se dedicó a la construcción de un Estado moderno. Ha puesto en marcha una ambiciosa política del ordenamiento del territorio: carreteras, ferrocarriles, puertos, represas, gasoductos, oleoductos.

En materia de política exterior, apostó por la integración latinoamericana y privilegió los ejes Sur-Sur, al mismo tiempo que imponía a los Estados Unidos una relación basada en el respecto mutuo… El impulso de Venezuela ha desencadenado una verdadera ola de revoluciones progresistas en América Latina, convirtiendo este continente en un ejemplar islote de resistencia de izquierdas alzado en contra de los estragos del neoliberalismo.

Tal huracán de cambios ha volteado las estructuras tradicionales del poder y acarreado la refundación de una sociedad que hasta entonces había sido jerárquica, vertical, elitesca. Esto sólo podía desencadenar el odio de las clases dominantes, convencidas de ser los legítimos dueños del país. Son estas clases burguesas las que, con sus amigos protectores de Washington, vienen financiando las grandes campañas de difamación contra Chávez. Hasta llegaron a organizar –en alianza con los grandes medios que les pertenecen– un golpe de Estado el 11 de Abril del 2002.

Estas campañas continúan hoy en día y ciertos sectores políticos y mediáticos europeos se encargan de corearlas. Asumiendo -lamentablemente- la repetición como si fuera una demostración, los espíritus simples acaban creyendo que Hugo Chavez estaría encarnando «un régimen dictatorial en el que no hay libertad de expresión».

Pero los hechos son tozudos. ¿Alguién ha visto un «régimen dictatorial» ensanchar los límites de la democracia en vez de restringirlos? ¿Y otorgar el derecho de voto a millones de personas hasta entonces excluidas? Las elecciones en Venezuela sólo ocurrían cada cuatro años, Chávez organiza más de una por año (14 en 13 años), en condiciones de legalidad democrática, reconocidas por la ONU, la Unión Europea, la OEA, el Centro Carter, etc.

Chávez demuestra que se puede construir el socialismo en libertad y democracia. Y convierte incluso ese carácter democrático en una condición  para el proceso de transformación social. Chávez ha probado su respeto al veredicto del pueblo, renunciando a una reforma constitucional rechazada por los electores vía referendum en 2007. No es casual que la Foundation for Democratic Advancement (FDA), de Canadá, en un estudio publicado en 2011, situara entonces Venezuela en el primer lugar de los países que respetan la justicia electoral[i].

El gobierno de Hugo Chávez dedica el 43,2% del presupuesto a las políticas sociales. Resultado: la tasa de mortalidad infantil ha sido dividida por dos. El analfabetismo, erradicado. El número de docentes, multiplicado por cinco (de 65 000 a 350 000). El país presenta el mejor coeficiente de Gini (que mide la desigualdad) de América latina. En su informe de Enero de 2012, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPALC, un organismo de la ONU) establece que Venezuela es el país suramericano que – junto con el Ecuador-, entre 1996 y 2010, ha logrado la mayor reducción de la tasa de pobreza. Finalmente el instituto norteamericano de sondeos Gallup ubica al país de Hugo Chavez como la 6ta nación «más feliz del mundo»[ii].

Lo más escandaloso, en la actual campaña de difamación, es pretender que la libertad de expresión esté constreñida en Venezuela. La verdad es que el sector privado, hostil a Chávez, controla allí ampliamente los medios de comunicación. Cada cual puede comprobarlo. De 111 canales de televisión, 61 son privados, 37 comunitarios y 13 públicos. Con la particularidad de que la parte de la audiencia de los canales públicos no pasa del 5,4%, mientras que la de los privados supera el 61%[iii]… Mismo escenario para los medios radiales. Y el 80% de la prensa escrita está en manos de la oposición, siendo los dos diarios más influyentes –El Universal El Nacional–, adversos al gobierno.

Nada es perfecto, por supuesto, en la Venezuela bolivariana -¿Dónde existe un régimen perfecto?-. Pero nada justifica esas campañas de mentiras y de odio. La nueva Venezuela es la punta de lanza de la ola democrática que, en América Latina, ha barrido con los regímenes oligárquicos de nueve países, apenas caído el muro de Berlin, cuando algunos vaticinaban «el fin de la historia» y «el choque de las civilizaciones» como horizontes únicos para la humanidad. La Venezuela bolivariana es una fuente de inspiración de la que nos nutrimos, sin ceguera, sin inocencia. Con el orgullo, sin embargo, de estar del buen lado de la barricada y de reservar los golpes para el malévolo imperio de los Estados Unidos, sus tan estrechamente protegidas vitrinas del Oriente Próximo y donde quiera reinen el dinero y los privilegios. ¿Por qué Chávez despierta tanto resentimiento en sus adversarios? Indudablemente porque, tal como lo hizo Bolívar, ha sabido emancipar a su pueblo de la resignación. Y abrirle el apetito por lo imposible.

Por una huelga general europea contra las políticas neoliberales

 Comunicado de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción.

Ante las informaciones aparecidas en prensa sobre la última reunión de la Cumbre Social el pasado 1 de Octubre, las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción, tal y como manifestaron sus portavoces en dicha reunión, se muestra a favor de una Huelga General Ciudadana y global, es decir de toda la sociedad afectada por recortes, políticas neoliberales, y la primacía del pago de la mal llamada deuda pública a los bancos privados sobre las personas.

Creemos que una fecha indicada sería, a no más tardar, en el mes de noviembre. En este sentido, nos reiteramos en nuestra propuesta de coincidir con los pueblos griego y portugués siempre que esta sea su voluntad, y si es posible también el pueblo italiano.

Recordamos la necesidad perentoria de denunciar la represión que se está desatando contra los presuntamente implicados en la convocatoria del 25 de Septiembre a “rodear el Congreso”, y que no es sino una punta de lanza de una persecución social generalizada y una reducción constante, por parte del Gobierno derechista, de las libertades democráticas. Recordemos el rosario de multas ya impuestas, así como las detenciones y palizas a huelguistas y manifestantes en diversos puntos y lugares de todo el estado español. Dicha comunicación se debe hacer pública y la Cumbre Social fue en este aspecto tajante, lo que debe ser conocido.

Las Mesas Ciudadanas de Convergencia, no obstante, desean plantear que toda esta situación exige poner encima de la mesa dos temas claves que explican los recortes y el empobrecimiento de las clases populares, como son la construcción exclusivamente neoliberal de la Unión Europea y el problema de la deuda. La conocida como deuda pública en realidad es la excusa para refinanciar a bancos y grandes grupos empresariales, en detrimento de las personas, y con fondos públicos. Hay dinero, pero está en las SICAV, en el fraude fiscal, y en los Paraísos Fiscales.

La Cumbre Social ha adquirido gran responsabilidad en la reacción popular frente a los recortes y la represión sindical y política. La represión sindical incluye no solo la agresión y persecución a piquetes informativos, sino que se encuentra en los propios decretos de la reforma laboral, lo que obliga a responder constantemente a las provocaciones del poder o a los intentos de manipulación de los responsables de esta situación.

Solo pretendemos apoyar, impulsar y proponer, ante tanta y tan constante provocación. Solo pretendemos responder ante tanta agresión continuada y denunciar que la crisis sistémica es una oportunidad para los poderosos.

Promotora Estatal para las Mesas de Convergencia

Propuesta de las MESAS DE CONVERGENCIA

Consideramos que el conflicto y, a través del mismo, el fortalecimiento de los sujetos débiles y de los excluidos, ahora inmensa mayoría, es la única forma de refundar la política, de imponer el cambio y posibilitar el surgimiento de nuevos actores que recuperen la democracia, condenada ahora a una esterilización formal.

La respuesta nacional es importante. Sin embargo, las respuestas nacionales no son suficientes. El contexto: un mercado globalizado, la libertad de circulación de capitales y la liberalización completa de los mercados financieros, y la legislación impositiva emanada de la UE y del área EURO, limitan la eficacia de una respuesta nacional. El conflicto se debe articular en un doble nivel: nacional y europeo.

Somos conscientes de las resistencias que una respuesta europea suscita en el espacio sindical institucional: CES y de la distinta perspectiva que las organizaciones sindicales del centro y norte de Europa tienen en razón a la menor incidencia negativa (aunque existente) que las políticas neoliberales han ocasionado en las clases populares de tales países.

Nuestra propuesta es trabajar para organizar una respuesta general en el sur de Europa, una HUELGA GENERAL, en los países más afectados por la agresión social: Grecia, Portugal, España e Italia, sin descartar a Francia, que se debe plantear en un horizonte temporal cercano. El éxito de una respuesta como la que proponemos, estamos seguros que cambiaría el debate en el movimiento sindical europeo y abriría el camino a una respuesta europea general: la única que permite situar en otros términos la salida de la crisis. Esta reflexión va dirigida, fundamental aunque no exclusivamente, a los sindicatos, que son los que tienen capacidad de convocatoria y organizativa para una iniciativa de este tipo, que deberían iniciar los contactos, entre las organizaciones sindicales de estos países, para posibilitar esta convocatoria.

Crónica de la convocatoria de una huelga general anunciada

La Huelga General es un recurso histórico de la clase obrera, que tenía un carácter revolucionario en los principios del movimiento obrero. Era el medio de conseguir subvertir el orden burgués y a veces resultaba más una herramienta incluso teórica que posible.

En la medida en la que los movimientos obreros se extienden y adquieren fuerza, la huelga general deja de ser solo un método revolucionario, pero nunca pierde su carácter político. En el estado español, la mítica Huelga General de 1917 es la primera y, si bien tenía el objetivo de no solo combatir la carestía de la vida, lograr una mejor redistribución de la riqueza acumulada por los propietarios e industriales durante la I Guerra Mundial, y denunciar el estallido de la burbuja bélica –digamos-, también pretendía denunciar el corrupto y fracasado régimen monárquico de la Restauración. Una monarquía podrida, instaurada sobre el cacicato, la institución militar y la poderosa iglesia católica estaba dando ya muestras de su incapacidad, así como de la profunda injusticia sobre la que se fundamentaba.

La Huelga General de 1917, convocada en un principio por la UGT a la que se unió con todas sus consecuencias la CNT, también convocante, a punto estuvo de acabar con un poder carcomido. Solo la salida de las tropas a la calle salvaron al Rey y a la oligarquía, terminando con este movimiento de forma violenta y represiva. Pero la Huelga General del 1917 al final logró gran parte de sus objetivos el 14 de Abril de 1931.

La Huelga General de 1917 fue el principio del fin del régimen de la Restauración borbónica y del turno de El Pardo. La Huelga del 17, si bien fue convocada por la UGT y la CNT, también lo fue por un amplio movimiento socio-político que incluía al PSOE de la época que sí era socialista, a partidos republicanos y federalistas-republicanos, incluidos sectores intelectuales, todavía alejados del movimiento obrero. El comité de huelga terminó encarcelado, pero el impulso tomado ya no se pudo detener sino tras dos golpes de estado, el de Primo de Ribera y el que encabezó el dictador Franco.

La Cumbre Social va a convocar una Huelga General. Diversos sindicatos forman parte de esta Cumbre. También sindicatos corporativos y gremiales, junto a los dos de clase mayoritarios -CC.OO y UGT- además de numerosas organizaciones sociales, OSC y ONG, colegios profesionales, movimientos y espacios socio-políticos. Por primera vez ha tomado la palabra en ella un miembro de la Coordinadora del 25S y, además, la Cumbre Social ha condenado la represión desatada por el Gobierno del Reino de España contra el movimiento de “Rodea el Congreso”.

La Huelga General que viene será ciudadana, es decir global y de toda la sociedad productiva, pensionista, parada o en formación. Será de todas las actividades y sectores económicos y sociales. Será un movimiento huelguístico más abierto que tan solo el mundo laboral asalariado, por tanto será política. Será una huelga política contra los recortes, los presupuestos generales del estado más antisociales que ha parido gobierno alguno desde 1978, y será también un aldabonazo frente a la injusta y neoliberal Europa que se ha construido. Será igualmente la Huelga General del Sur de Europa.

Así pues CC.OO, UGT, la Intersindical o Las Mesas de Convergencia, Attac, Socialismo21, FACUA, así como diversos movimientos y fundaciones, son igualmente convocantes. Lo cual quiere decir que adquieren la misma responsabilidad que los sindicatos a la hora de apoyar, extender y defender la huelga, la protesta, la acción cívica, en defensa de una sociedad maltratada en defensa de los bancos, los poderes financieros y los ricos. La oligarquía rentista que nos domina debe comenzar a preocuparse, su régimen instaurado en 1978 ha entrado en crisis.

Al igual que en 1917, una monarquía gastada y manchada, un pacto del El Pardo, con un turno político desprestigiado y una burbuja reventada -la bélica entonces, la financiera y del ladrillo ahora- marcan ciertos paralelismos. Cierto es que no todos los convocantes llegan tan lejos, pero también que no todos analizan la situación con la misma determinación, valentía y rigor. Lo bueno es que hay un cemento que nos une, y es el rechazo de los recortes y la mal llamada austeridad, en realidad robo y estafa masiva del poder, del capitalismo a las clases populares, a las clases obreras, a las clases medias.

La propia Constitución de 1978 no les sirve ya a sectores del turno monárquico. Después de su reforma exprés de 2011, introduciendo el neoliberalismo a través de la contención del déficit, y la obligación de dar primacía al pago a los bancos de la deuda llamada pública. Constitucionalizando los recortes, es ya papel mojado la carta magna del 78. Nos hace falta una constitución democrática, pues esta no lo es.

Pero el problema es Europa. Europa de la UE, concebida como un espacio no democrático, liberal, privatizador y antisocial. Basada ahora en una moneda sin fundamento económico sólido y en la destrucción del estado del bienestar, al objeto de acumular capital los poderosos y competir ante un mundo en proceso de cambio. El objetivo es competir con China, convirtiéndonos en “chinos socio-económicos”, dicho sea burdamente y con todo respeto por el pueblo Chino.

Ante esto, todo el sur de Europa debe saltar como un resorte. Las clases populares del Sur, empobrecidas, despreciadas, oprimidas y sangradas por oligarquías propias y centroeuropeas, así como anglosajonas en general, se deben rebelar ya. Nos están hurtando la democracia, nos están dejando sin soberanía popular y nos han robado ya la soberanía nacional. Nos estafan con la trampa de la llamada deuda pública.

La Cumbre Social debe tender puentes con las Asambleas y movimientos ciudadanos, con el 25S y a partir de este domingo 7 de octubre comenzar ya a marchar frente a tanta injusticia y mentira. Porque sí hay dinero, lo que ocurre es que está en los paraísos fiscales, las SICAV y las cajas fuertes de los ricos, los traficantes, los especuladores. Ya no podéis engañarnos más.

Denuncia de la represión y llamamiento de Attac por la convergencia antineoliberal

Attac España exige el sobreseimiento de los cargos de los detenidos del 25S y el cese de los responsables policiales y políticos

En un ejercicio de soberbia y completo autismo, el 25 de septiembre de 2012 se blindaron las Cortes para no tener que escuchar de cerca los lamentos de un pueblo que día a día va muriendo en sus esperanzas de vivir en una sociedad más justa y más libre, mientras que se prestan oídos y caudales a las peticiones, cuando no exigencias, de los poderosos (bancos, empresas de automóviles, constructoras, intereses extranjeros) que se apropian de nuestro futuro.

Las personas que en ejercicio de su libertad asistieron a las manifestaciones creían garantizada su seguridad por un despliegue de fuerzas policiales, que en lugar de actuar como esa policía democrática de servicio al ciudadano, se comportó como el aparato de represión de un estado autoritario. Las imágenes que circulan y que no han podido ser censuradas, dan buena muestra de la desproporcionada actuación policial la noche del 25S en la plaza de Neptuno y Atocha.

Responder con una brutal represión policial a las pacíficas movilizaciones ciudadanas, no puede quedar impune. Es ineludible una investigación a fondo de los sucedido que desenmascare a los provocadores infiltrados y saque a la luz las órdenes dadas por la autoridades gubernativas y luego aplicadas por los mandos policiales. Este gobierno tendrá que responder sobre qué amenaza ve en que la ciudadanía pacíficamente reclame estos ideales para tener que desplegar más de 1200 antidisturbios, fortificar el Congreso y ordenara el apaleamiento a cientos de personas.

Estamos asistiendo de hecho a una escalada de violencia que se inició con la represión preventiva contra compañeros de la PAH durante el 15S y siguió con el encausamiento de otros 8 por delito de sedición en la Audiencia, acusados de formar parte de la Coordinadora 25S que organizaba un acto de repulsa totalmente pacífico

El jueves 27 han sido puestos en libertad los 34 detenidos, entre los que se encontraba nuestro compañero Miguel Quinteiro de Attac Galicia, pero una vez conseguida su liberación, desde ATTAC España queremos exigir el inmediato sobreseimiento de todos los cargos que se les imputan, pues estas valientes personas se limitaron el 25S a ejercer su derecho constitucional de manifestarse, para reclamar simplemente democracia y justicia, y ello en un momento en el que el gobierno español no hace sino acatar sumisamente los dictacks de instancias no democráticas, como es la troika (CE, BCE y FMI), aplicándose en un desmantelamiento suicida de los servicios públicos que no van a acabar con la crisis pero si con la democracia.

ATTAC España, al tiempo que exige responsabilidades políticas por lo sucedido, empezando por el cese del Director General de la Policía y continuando por el de la Delegada de Gobierno en Madrid, llama a la ciudadanía a continuar movilizándose y organizándose desde los diferentes análisis y enfoques para, de forma pacifica, oponernos a las políticas neoliberales, e insta a las organizaciones sociales y políticas a iniciar procesos encaminados a generar espacios de convergencia anti-neoliberales que nos permitan librarnos del sometimiento por parte de los agentes financieros y sus cómplices en los gobiernos.