De vuelta, aunque no me fui. Crónica de un raro Agosto

Las dos primeras semanas de Septiembre serán frenéticas. Reuniones, asambleas, llamamientos, preparaciones de todo tipo de actos… Pero este raro agosto, de crisis, paro y debates en la red, ha sido -espero- la antesala de un otoño caliente. Lo que más me ha dañado no es el no haber podido ir de vacaciones como antes, cuando tenía trabajo remunerado. Ha sido comprobar lo dañina y simple que puede ser la red –el internet– cuando nos supera. Los malentendidos que crea y la agresividad política que en ocasiones destila. No es buen lugar para una asamblea o un debate una habitación en penumbra, sin sentir otra respiración, olor, sabor o matices que no sean los tuyos. Un acto tan individualista no es bueno para poner nada en común.

No así para trabajar, escribir -ya no utilizamos el bolígrafo y emborronamos cuartillas-, o bien leer, convocar, gritar, llamar, proponer. Todo lo que antes hacíamos sin pantalla y ahora disponemos de teclado y, la verdad, llegamos -por ahora- más lejos y a más personas.

Pero la red posibilita también que quince amigas y amigos en un subidón -o pensando que los demás somos tontos y no nos enteramos, o bien somos unos reformistas vendidos- de propia iniciativa o a “sugerencia de alguien” la líen y nos tengan a todas y todos los de la red; es decir, los no más de 20.000 frikis que en todo el estado estamos enganchados a esto, revueltos e incluso enfrentados. Así ha sido y en este mes de agosto, en el que una convocatoria masiva de quince nos ha tenido en una discusión bizantina en lugar de estar cortando calles (por cierto en Granada y desde la Cumbre Social lo hemos hecho). Quien dice cortando calles, dice expropiando en supermercados o haciendo marchas como el SAT, o preparando, con trabajo y participación social, inclusiva y con el tejido social, las fuertes movilizaciones que la campaña de extorsión, amedrentamiento, robo y estafa a la que la dictadura de los mercados -que en este Reino por ahora gestiona el PP- nos tiene sometidos.

Si de algo estoy tras este agosto convencido es de que la red no es democrática. Puede ser que lo acabe siendo pero ahora no.

Si al final, por seguir lo políticamente correcto en el mundo alternativo, por no quedar mal o por si acaso, la red y quince personas nos acaban metiendo en un berenjenal, es que algo está fallando. Y lo que falla, en mi opinión, es muy grave.

Todo señala a que están todavía fraguándose las formas más oportunas de coordinar la resistencia frente al neoliberalismo y la dictadura capitalista. No hay todavía estructuras de coordinación y por tanto somos presas fáciles para cualquier aventura o aventurero.

Por lo pronto, la decisión de acudir a Madrid el 15 de Septiembre -que convoca la Cumbre Social en la que, además de CCOO y UGT, están desde ATTAC a Ecologistas en Acción, pasando por la Confederación Intersindical, las Mesas de Convergencia o Socialismo21 entre más de cien organizaciones- sí tiene consenso social. Pero no solo se trata de ir a tomar Madrid el 15, se trata de deslegitimar las políticas neoliberales y dar un golpe de efecto que junte a más personas cada vez, y nos permita plantarle cara al Gobierno y dejar claro que carece de mandato popular para hacerlas. Pero el Gobierno este, y también los que las han introducido -como el anterior-, o las imponen como la Unión Europea o Alemania.

Queda aún mucho trabajo por hacer y si no, cuando sean las elecciones gallegas hablamos. Queda mucho por informar y educar, también en la acción o si mañana hubieran elecciones generales en este reino Borbón, hablaríamos. A veces quemar etapas es contraproducente. Pero lo que siempre es negativo es no extender las luchas entre todo el mundo víctima de la crisis, y no contar con quienes han demostrado que lo pueden hacer.

El 15 de Septiembre solo debe ser el comienzo. No tenemos nada que perder. Vamos a tener que acabar montando también redes sociales y solidarias y no dejando ese trabajo a la Iglesia Católica, Cruz Roja o la Caixa. Vamos a tener que establecer sólidos vínculos de apoyo con los barrios empobrecidos y marginalizados y luchar y salir a la calle a la vez. Eso va ha exigir mucho más esfuerzo y organización que juntarse quince en la red, llamar a rebato, y el que no me siga es un traidor.

Pero también -y lo he dicho ya en alguna ocasión, y perdón por autocitarme- tenemos hasta Noviembre, todo lo más Diciembre, para construir una coalición política antineoliberal y creíble, para unas clases populares tan machacadas como desorientadas. Solo un frente de los pueblos en lucha del Estado Español puede dar miedo al sistema desde un punto de vista político. Sin reapropiarnos de la política las y los ciudadanos no podemos hacer nada.

Todas y todos los antineoliberales y anti-recortes -pero de verdad y no por coyuntura política-, tenemos una gran responsabilidad.

Feliz Septiembre movilizador. La lucha social continúa. Es nuestra única solución y nuestra única tarea. El poder no quiere negociar, no le hace falta. Pero el poder sí quiere nuestra desunión, y además nos pone un juguete en las manos que controla total y absolutamente, la red. Saben que muchos pobres, la mayoría y muchas y muchos empobrecidos y humildes, no tienen internet -al menos con frecuencia- y cuando entran, pues la mayoría lo hace donde lo hace.

La acción también es educación popular.

Ante la ausencia de POLÍTICA surgen las aventuras políticas

La política es el noble arte de implementar ideas, proyectos, convivencia, libertad y, yo añadiría, reparto e igualdad.

La desafección de la política profesional de inicios del siglo XXI no es nueva. Este articulo no pretende ser histórico, pero si señalaré que tiene un objetivo: el de alertar y llamar a la organización cívica de la política y la reapropiación de tan noble actividad por parte de ciudadanos y ciudadanas.

En la anterior crisis capitalista -la de 1929- ante el derrumbe de un sistema y la falta de expectativas sociales, también la política -comúnmente entendida- sufrió un gran desgaste. Pero el sistema fue capaz de rehacerse tras experimentar diversas formulas de superación de la gran recesión. Su apuesta final y solución, es conocida, la guerra. En concreto la II Guerra Mundial. Pero antes se probaron diversas soluciones, sobre todo en Europa.

El auge del Fascismo, el Nazismo y el Falangismo, se deben a respuestas nacionales de clases medias asustadas ante su empobrecimiento y el peligro –para ellos y sus ideas conservadoras- del Socialismo y el Movimiento Obrero. Con el apoyo de la gran burguesía y las grandes fortunas europeas, surgieron movimientos de señoritos de las clases medias y medias bajas, violentos y anti-políticos, es decir anti-democráticos pero también,  anti-comunistas y anti-sindicalistas.

Con una Europa en Crisis, un aumento exponencial del paro y un movimiento obrero en lucha y organizado, la solución burguesa fue la de combatir por igual al parlamentarismo, los partidos políticos y sobre todo a la clase obrera y sus organizaciones socialistas de diversos tipos y familias. También a los demócratas liberales, que no aceptaron colaborar, pues bastantes acabaron haciéndolo. Constituyendo partidos políticos supuestamente apolíticos y que declaraban ser ni de izquierdas ni de derechas, a pesar de ser ultra-nacionalistas, racistas, autoritarios y/o totalitarios y tradicionalistas, profundamente partidarios de la propiedad privada a pesar de ciertas consignas sociales. Así pues, ni clases, ni política. En realidad, represión social y sindical, muertes y ausencia de libertad.

Esa fue la respuesta de los señoritos aventureros, muchos de ellos arruinados e incluso parados. Surgidos de unas clases medias asustadas y sin rumbo pero también de una pequeña burguesía brutal y reaccionaria, en una Europa que comenzaba a ser decadente, con unos imperios coloniales en peligro. El sistema también acabó librándose de ellos y rehaciéndose tras una mortífera guerra antifascista, en la que los sectores populares y socialistas o bolcheviques aliados acabaron siendo, tras la contienda, adversarios durante la guerra fría. Pero el fascismo había cumplido su objetivo, y la clase obrera europea occidental cambió la revolución y el reparto por el pacto social y el bienestar.

El pacto por el estado del bienestar, tregua imprescindible para las burguesías europeas principalmente, pero de Occidente en general, también fue roto por la revolución conservadora de finales de los ochenta del siglo pasado y en esas seguimos. En realidad, cuando hay personas incluso desde posiciones de izquierdas que se preguntan “¿cuándo acabará la crisis?”, mi respuesta es: cuando hayan logrado sus objetivos políticos de dominio y control sobre las clases populares y trabajadoras, despojándolas de sus derechos y conquistas sociales y democráticas, en pos de lograr su competitividad en el mundo, es decir competir ante la nueva organización económica mundial, libremente y con pueblos sin derechos en su retaguardia, que les permitan a ellos seguir ganando y acumulando capital. Pero también con pueblos dóciles y asustados que les posibiliten su intento de volver al dominio mundial.

Objetivos del Neoliberalismo

Al objeto de tal fin, todo es bueno. Pero la guerra de clases de los poderes financieros y los ricos contra las clases populares, tiene una herramienta principal en el siglo XXI y es la manipulación cultural e informativa. Nueva propaganda masiva que busca, culpabilizar a los pueblos de la situación, es decir de su crack y su estallido financiero, haciéndoles creer que todas y todos somos culpables, hemos vivido por encima de nuestras necesidades y ahora nos debemos apretar el cinturón. Para lo cual el paro es un arma de terrorismo capitalista masivo contra los pueblos y las clases trabajadoras. En segundo lugar, desacreditar todas las herramientas y estructuras de defensa social y política de las clases populares. Es decir el desprestigio de la política, los sindicatos y la criminalización de los movimientos sociales, al objeto de dejar en sus manos o de falsos mesías la solución a sus problemas.

Posibles respuestas

Por eso, en estos momentos ni hay tercera vía posible, ni volveremos al pacto social, no están en ello. Por eso o estamos con las víctimas de la crisis y los pueblos, o estamos con los poderosos y las grandes fortunas y bancos. No hay intermediación posible. Por eso la denuncia de las políticas neoliberales y las ideologías conservadoras debe ser clara. Pero cuidado, para el empoderamiento político de ciudadanas y ciudadanos es imprescindible la acción política estructuradora de un frente del pueblo antineoliberal. Un frente amplio. Ante esto, pienso que los ataques indiscriminados a la política favorecen a los poderes. Pero las provocaciones o acciones elitistas y grupales propuestas por iniciados y poseedores del fuego de la movilización también. No son actos al margen de las clases populares y de sus organizaciones, movimientos y asambleas o grupos sociales amplios auto-organizados los que nos conducirán a ningún lugar que no sea favorecer intereses de los de arriba, por muy buena voluntad que nos asista.

Ahora en el reino de España surgen gentes que se autodefinen de la “sociedad civil” y que apartan a los demás como apestados. En realidad son grupos de defensa del sistema y de la injusticia. Es el nuevo fascismo del siglo XXI ahora con ropajes ultra-liberales y anarcocapitalistas, capitaneados además por personas fracasadas e incluso ex delincuentes. Esa es la conclusión del “ni de izquierdas, ni de derechas”. Liberalismo autoritario, disfrazado de sociedad ciudadana harta. También grupos de derechas travestidos de progresistas, y anti vieja política capitaneados por viejas políticas, pero beneficiadas por la desmemoria fruto de una sociedad harta de las políticos sin perfiles, pro-capitalistas y sin nuevas propuestas ni ilusiones, que todos ejercen por igual cuando gobiernan. Hartos de oligarquías las personas pero, al mismo tiempo, sin información, sin politización, sin formación, confundidos y manipulados por mil telebasuras. La manipulación está servida y el autoritarismo también.

Las luchas sociales, sindicales y socio-políticas -no así las políticas, en absoluto las últimas- contra la crisis, en estos últimos dos años han dado un salto cualitativo. Desde la anticipación y esfuerzos de ATTAC, la acción de ecologistas, feministas, los Foros Sociales Mundiales y los ejemplos denostados por el poder, de América Latina y el Norte de África, pasando por el surgimiento del 15M, más dos huelgas Generales y grandes manifestaciones socio-sindicales y populares que han sacado millones de personas a las calles, se ha comenzado a articular la respuesta.

El deseo de movilización, no obstante, también contrasta con el miedo y la desesperación masiva de millones de víctimas, a las que no llegamos todavía. Esa es ahora la prioridad. Trabajar codo con codo y preocuparnos por los que sufren y solo sobreviven, incluso se conforman con malvivir. Hay que tejer redes de solidaridad social también.

Desde Activos contra la Crisis en 2010, hasta la Cumbre Social, hemos acumulado experiencias y también nuevas fuerzas y personas incorporadas a la lucha contra la estafa y el fraude generalizado de los bancos y los poderes financieros contra los pueblos.

Hemos visto como se salvan los bancos y se nos hunde a las personas, con privatizaciones, cierres y recortes en salud y educación, despidos, cierres y anulación de la libertad sindical. Hemos contemplado como las políticas neoliberales avanzan inexorablemente y somos más pobres, pero no hemos logrado todavía más que preocuparles un poquito y solo en días contados. Mientras tanto, en nombre de la democracia, recortan la misma. No les sirve ya la democracia. Por eso desprestigian de forma indiscriminada la política, pues su objetivo es erosionar y debilitar lo que pueda quedar del pueblo de izquierdas, del pueblo soberano.

Pensemos pues un poco con sosiego, al menos cuatro o cinco días. Reflexionemos, analicemos lo que queda de Agosto y centremos nuestra estrategia. Hagamos autocrítica sin flagelarnos. Hemos avanzado, si. Estamos mejor posicionados frente a los de arriba. Conocemos las causas de la crisis y sabemos qué hacer para superarla. Pero no la fastidiemos. Nada al margen de las víctimas reales de la crisis, que viven en a millones en barrios y pueblos, podrá ni hacernos avanzar, ni empoderar y crear una ciudadanía activa y una clase obrera en lucha, ni una juventud sin futuro, consciente de ello y dispuesta a conquistarlo.

Acción y programas

1. Hemos de agruparnos aún más. Las cúpulas sindicales deben entender que estamos ante una tarea titánica y con nuevos actores y ante un capitalismo financiero diferente. Los partidos antineoliberales y transformadores, así como las personas politizadas, se deben unir y formar una nueva agrupación, amplia e inclusiva que recoja las tradiciones de la izquierda, e incluso entienda que cultura de izquierdas es la más importante también en el estado español y que ilusione y conforme una nueva mayoría social con voluntad de gobernar. Con voluntad de gobierno antineoliberal. Los sindicatos y los movimientos sociales creo tienen la obligación de mojarse e impulsar esta nueva articulación política antineoliberal y popular.

2. La agrupación europea, la convergencia de las izquierdas y los movimientos sociales a nivel continental, es imprescindible. Es muy necesario crear una plataforma europea sólida, anti crisis capitalista y por la Europa social, democrática e igualitaria. En esto, los movimientos y sindicatos con estructuras europeas tienen una gran importancia y deben ponerse a trabajar frenéticamente. También las izquierdas socialistas europeas que han roto con la tercera vía y el socioliberalismo.

Así pues el PIE (Partido de la Izquierda Europea), la CES (Confederación Europea de Sindicatos), TRANSFORM, ATTAC Europa o los movimientos sociales y políticos con hermanos europeos, adquieren una gran importancia a la hora de articular una respuesta, que además urge ya con nuestros hermanos griegos, portugueses e italianos. Pero también alemanes y franceses.

3. No me olvido de la acción internacional. La globalización neoliberal, hija directa del neoliberalismo y cuyas consecuencias negativas afectan a todo el mundo, exige la vuelta a la solidaridad internacional de los pueblos y las clases oprimidas. Por eso los Foros Sociales Mundiales deben dar un profundo cambio y saltar a coordinaciones y a políticas de lucha social, más activas. Por eso la construcción de una red internacional de acción y solidaridad conjunta, es imprescindible. Opino, quien no tenga el internacionalismo en la cabeza y quien no sea capaz de coordinar luchas internacionales e incluso apoyarse en los gobiernos antineoliberales del mundo, no podrá confrontar con éxito la lucha contra las oligarquías del Reino de España.

Esta situación que vivimos estos días en el Reino de España, da lugar a aventureros y aventuras. A tentaciones de sustituir la acción de las personas solidarias y activas o simplemente sufrientes de la injusticia, por acciones a su margen. Lo más peligroso es que da lugar a aventureros de derechas y ultraconservadores, disfrazados de eficacia y capacidad y novedad, a pesar de ser viejos delincuentes convictos por fraude bancario. La solución no es un ex banquero, ellos han creado la crisis. La solución no es la algarada auto justificativa. La solución es la amplia convergencia socio-política antineoliberal. Tenemos la Cumbre Social, tenemos otras herramientas, pues utilicémoslas.

A la calle, que ya es hora. Otra vez, está el 15 de Septiembre sobre Madrid. Pero eso solo será el reinicio.

La crisis también es política. La crisis también afecta a las izquierdas

La crisis política española es fruto del agotamiento de los partidos del sistema o del segundo turno del Pardo, con una Transición inconclusa que no acabó con numerosos quistes franquistas en los aparatos del estado. Es igualmente fruto de una Constitución ya superada por los acontecimientos y encima violentada por una reforma exprés que sacraliza en su texto el neoliberalismo. De esos polvos constitucionales, estos lodos de los recortes, el déficit y el Pacto Fiscal.

La crisis de las instituciones políticas y judiciales es más que palpable. Comenzando por la hasta ahora intocable monarquía. La familia real se ha visto envuelta en escándalos, situaciones comprometedoras, despilfarros y “amistades peligrosas”, además de constantes intromisiones políticas e injerencias inconstitucionales, intolerables, siempre tendentes a favorecer a las grandes patronales, la banca y los EE.UU. en política exterior, así como a las reaccionarias y teocráticas monarquías árabes.

El poder judicial, no depurado jamás y heredado directamente del franquismo, hace ya muchos años que está muy mal valorado por la población. Los casos Garzón y la guinda del caso Dívar han sido detonantes de este merecidísimo desprestigio social. Además de ser lento, pesado, caro y funcionar mal, y siempre con criterios de clase y conservadores.

La llamada “clase política”, pues el concepto de ciudadano político o en política ha perdido terreno a favor de una clase profesionalizada y sin contacto en casi ningún caso con la vida cotidiana de la gente, constituye excepto excepciones, un grupo social distante y alejado de la vida cotidiana y muy endogámico. Muchos de sus miembros, sin haber trabajado jamás en otras actividades, han fortalecido una oligarquía política poderosa y en la que no se asciende por merito, capacidad, liderazgo y apoyo democrático, sino por cooptación pura y dura, basada en la fidelidad a quienes ostentan en ese preciso momento el poder político partidario. Se dice que no todos son iguales y es cierto, pero la ley de hierro de las oligarquías políticas, es muy raro donde no funciona.

El desprestigio de los partidos es común a todos. Es cierto que IU, en la izquierda, y UPyD en la derecha, conservan simpatías. Especialmente IU entre las victimas humildes de la crisis. Sin embargo, también con respecto a la coalición de izquierdas se perciben, de forma generalizada por la ciudadanía, otros problemas que pueden ser analizados sociológicamente de forma más seria, pero que -ley electoral aparte y haciendo abstracción del ataque y/o en ocasiones ignorancia mediática- el electorado no la percibe como una fuerza con posibilidades reales de poder cambiar sus vidas, gobernando el Estado. No creo que sea mi tarea decirle a la dirección de IU lo que debe hacer. Pero sí el sugerir que, a la izquierda antineoliberal, transformadora y revolucionaria o por un cambio real, tiene la necesidad de una amplia convergencia que ya no refunde, sino que funde o ayude a fundar un frente amplio constituyente y anti neoliberal con voluntad manifiesta de gobernar, le es y nos es imprescindible, a todas las victimas de la crisis. (Insisto en ese concepto).

Pero la pregunta es, como siempre, ¿Qué hacer? Ante una crisis de valores, pero también ante una falta de credibilidad y apatía o fastidio hacia los partidos, sindicatos e ideologías. El 15M ha servido para movilizar y situar en la lucha social a un sector: el precariado de clase media, fundamentalmente. Los nuevos segmentos precarizados de una clase media empobrecida y sin recursos propios y que se rebela o bién se aproxima a las consignas de la extrema derecha.

Lo de ni izquierdas, ni derechas, estuvo bien mientras duró, pero es una posición peligrosa, pues es una consigna falangista importada de los fascistas italianos en los años veinte y treinta del siglo pasado. Prueba de ello ha sido la aparición de personas vinculadas a la Falange actualizada y a Mario Conde en DRY.

En cambio, resulta que las derechas si lo son, es decir tienen muy claro que son conservadores y ultra liberales. Actúan con valores propios del conservadurismo ultra-católico y españolista, mientras que es la izquierda sociológica la que se desangra con debates estériles dentro de sus filas. El 15M ha puesto en cuestión la política institucional en gran parte corrupta y vendida a los poderes financieros que sufrimos. Pero no al capitalismo. La respuesta es, sin embargo, la reapropiación de la política por parte de la ciudadanía, no su abandono.

La Izquierda real y transformadora debe decidir si desea ser un proyector de conciencia, solamente, o se propone alcanzar el poder. Para ello, será necesario articular una amplia alianza de las clases populares y antineoliberal, o sencillamente será imposible defender la soberanía popular y estatal, así como lo público y los derechos sociales, incluso humanos. Inicializando un proceso constituyente o simplemente -nada más y nada menos- que exigiendo una auditoria de la deuda del Estado, como parte imprescindible en un programa mínimo antineoliberal.

En este aspecto hay que resaltar la importancia de la Cumbre Social y su convocatoria de marcha a Madrid, el 15 de Septiembre como protesta articulada y contundente de los movimientos sociales, asociaciones civiles y los sindicatos de clase. Solo entendemos muchas y muchos que esta Cumbre, debe ser más participativa y abierta a las nuevas formas de protesta pacifica de los barrios, juveniles y estudiantiles. Pero la Cumbre Social en si misma es ahora mismo la construcción más sólida de frente amplio, social y antineoliberal.

No hay posibilidad de implementar un programa antineoliberal -y esto lo debe saber la dirección de IU- ni desde una oposición condicionante, y la prueba más palpable es Extremadura, ni desde una coalición minoritaria, como es el caso de Andalucía. El poder se detenta o no. Para alcanzarlo, y en estas condiciones de subordinación a la Unión Europea, hace falta igualmente una estrategia de alianza con las fuerzas de izquierda europeas. Pero también una acumulación de fuerzas muy superior a la actual en el seno de la coalición de izquierdas, que incluye a aquellas personas que se consideran herederas de la tradición socialista. También a las nuevas izquierdas ecologistas, alternativas y altermundistas, en pie de igualdad. Construyendo algo nuevo.

La construcción de una SYRIZA española, con las fuerzas socialistas y nacionalistas de izquierdas que apuesten por ello, junto a IU y a partidos ecologistas y republicanos, puede ser un escenario que permita aglutinar un Frente de Izquierdas. Otra posibilidad es apoyar un Frente Cívico, un movimiento democrático muy inclusivo y plural, más todavía que la Cumbre Social por hacernos una idea. Si bien entiendo que cualquier opción que no pase, incluso al mismo tiempo, por fundar la izquierda, nos debilita.

Ante el agravamiento insoportable del paro y la pobreza

COMUNICADO MESAS CIUDADANAS PARA LA CONVERGENCIA Y LA ACCIÓN

Las recientes acciones simbólicas y mediáticas de expropiación de alimentos en varios supermercados de Andalucía por centenares de personas en paro y sindicalistas del SAT  han colocado en el primer plano de actualidad el agravamiento del explosivo cóctel de paro y pobreza que se extiende por todo el país, y golpea con particular intensidad en Andalucía y Extremadura.

El discurso oficial del gobierno de Rajoy, y ayer de Zapatero, justifica las medidas de recorte del gasto y la inversión, así como la contrarreforma laboral, con el objetivo de crear empleo y reducir el paro. Nos encontramos con una versión actualizada de “neolenguaje” orwelliano, en realidad dichas políticas agravan la recesión, intensifican el paro y la pobreza, y hunden la economía española en una depresión duradera.

En la edición del 2º trimestre de la EPA la cifra de personas en paro en el conjunto del estado es de 5.693.100 con una tasa del 24,63%. Andalucía se destaca con 1.362.900 parados/as y una tasa del 33,92%. La persistencia en el tiempo de estas altas cifras de desempleo y la perspectiva a incrementarse superando la cifra de 6 millones de personas en paro en los próximos meses, junto a los efectos de las recientes medidas gubernamentales de recorte de las prestaciones de desempleo, recorte de las partidas presupuestarias para políticas activas de empleo y formación ocupacional, eliminación de la financiación de la dependencia, restricción de los subsidios y ayudas sociales, congelación de las pensiones y “repago” sanitario, etc., el triste record de 46.559 desahucios durante el primer trimestre del año, todo ello nos empujan a un brutal salto hacia la pobreza y exclusión social masivas.

Las consecuencias del último decreto gubernamental sobre las prestaciones desempleo agravarán la pobreza y la indefensión:

1.- Se reduce la prestación de desempleo al disminuir del 60% al 50% la base reguladora de la prestación a partir del séptimo mes. Esta reducción golpeará especialmente a los trabajadores con salarios bajos cuyo cálculo de la prestación se encuentre por debajo del tope máximo. La disminución total de la prestación en los 18 meses finales puede alcanzar la cifra de 2.324, 3 euros (1).

2.- Se reduce la prestación con carácter general como consecuencia de la eliminación de la bonificación del 35% a la cuota del trabajador a la seguridad social (la cuota pasará del 3,05% al 4,7%) lo que significa disminuir de media la prestación de desempleo mensual en 28 euros.

3.- Las prestaciones de desempleo del trabajo a tiempo parcial se verán reducidas al eliminarse el tope mínimo.

4.- Desaparece el subsidio especial para mayores de 45 años (no tiene carácter retroactivo).

5.- Se retrasa de los 52 a los 55 años la edad para acceder al subsidio de paro hasta la jubilación.

A medida que los mayores de 45 años en paro agoten sus prestaciones contributivas se quedarán sin ingresos, y lo mismo sucederá con el colectivo de 52 a 55 años.  La posibilidad de  acceder a otros subsidios como el de Renta Mínima de Inserción en Catalunya, o sus equivalentes en otras comunidades autónomas, está constreñida por el endurecimiento de los requisitos para tener derecho (por ej. en Catalunya no es suficiente estar sin empleo e ingresos).

En la actualidad el 21,8% de la población española se encuentra por debajo del umbral de pobreza, en Andalucía ronda el 30%, y la pobreza relativa infantil en España alcanza el 26%. Con esta situación de partida, el futuro de la pobreza y la exclusión es espeluznante a medida que los nuevos colectivos de personas en paro pierdan sus prestaciones y subsidios como consecuencia de los recortes denunciados.

¿Cómo subsistirán  1.737.600 hogares que en la actualidad todos sus miembros están en paro? ¿De que vivirán los 580.000 hogares que en junio de este año no tienen ingresos?. ¿Dónde se alojaran las personas desahuciadas conforme mengue el colchón familiar?. ¿Que pasará si esta situación se prolonga varios años más?

Ante este drama social de excepción, de terribles consecuencias humanas, sociales y políticas, es necesario, además de insistir en las alternativas programáticas ante la crisis, banca pública, reparto de la riqueza y del trabajo, defensa de lo público, recuperación de los instrumentos de soberanía económica, moratoria y restructuración de la deuda externa, cambio radical del modelo económico y social, proceso constituyente, etc.,  adoptar medidas de URGENCIA:

1º.- Establecer una Renta Garantizada de Ciudadanía para cubrir las necesidades básicas de todas las personas.  En Euskadi tenemos un buen referente de renta con estas características (aunque sometida a recortes por el actual gobierno autonómico), en otras comunidades existen formatos de aplicación muy limitada, en Catalunya la RMI ha sido brutalmente recortada. La propuesta de ILP en Catalunya, apoyada por numerosas entidades sociales, cívicas y políticas, entre ellas la Assemblea Social, por una Renta Garantizada de Ciudadanía de contenido universal y avanzado  nos ofrece una buena posibilidad de referencia y trabajo (2).

Esta actividad que se inicia en alguna comunidad autónoma en función del contenido de sus estatutos y competencias, merece ser extendida y generalizada al resto de comunidades autónomas y al conjunto del estado. La pobreza golpea a toda la sociedad española, y los recursos financieros y económicos de la sociedad deben tener como prioridad la satisfacción de las necesidades básicas fundamentales de toda la ciudadanía.

2º.- Transitoriamente, poner en marcha de manera inmediata una red de distribución pública de alimentos y productos básicos en todas las localidades y barrios, con la participación de las organizaciones sociales, ciudadanas y de parados, que canalicen las aportaciones de la administración y del sector privado (especialmente cuotas obligatorias a las cadenas de distribución), y que eviten su utilización clientelar con fines sectarios. Extensión capilar de comedores sociales públicos con funcionamiento autogestionario.

11 de agosto 2012
Comisión Promotora Mesas Ciudadanas para la Convergencia y la Acción

Nota:
(1)    Ver informe sobre el paro y las medidas de recorte de las prestaciones de desempleo de la CONC: http://www.ccoo.cat/pdf_documents/2012/reforma_proteccio_atur_2012.pdf

(2)    Ver Memoria y proyecto de ley: http://www.rendagarantidaciutadana.net

El estado más desigual de Europa

El reino de España es el estado más desigual de Europa. Somos ya país bananero, con grandes fortunas como la de Amancio Ortega y gente pasando hambre. Vemos nuestro modelo más próximo en México. No es broma, es una constatación de la realidad.

En este reino hay gente pasando hambre ya y cerca de dos millones de familias sin ingreso alguno, mientras las clases populares solas soportan mas del 80% de los ingresos de la Hacienda Pública.

Al lado de esto, la expropiación forzosa de seis carritos de la compra en dos supermercados es una anécdota, pero terriblemente ejemplarizante y una denuncia simbólica contundente. Me solidarizo con el SAT y su acción.

Este Reino injusto, es donde más poder tiene la banca y menos impuestos pagan las grandes fortunas. Pero esta desigualdad e injusticia fiscal no es cosa de siete meses. Los neo-franquistas del PP la han agudizado, si. Pero que dirigentes del socioliberal PSOE hayan pedido justicia y condenado este acto justiciero y denunciador, no tiene nombre. Por lo menos se hubieran callado los mismos que se fueron indultado a banqueros delicuentes.

Hay que reaccionar y ya. Lo próximo, el robo de los 400 euros a personas paradas de larga duración, o al menos la dificultad y condicionantes que se pondrán a esta miserable “paguilla”, indica la catadura moral de nuestras oligarquías dirigentes.

QUE SE VALLAN TODOS.