De victimas de la crisis a la convergencia

Estos días en Gandía -Valencia- las y los amigos de ATTAC del País Valenciano celebran unas jornadas altermundistas al objeto de reflexionar y, estoy convencido, tomar nuevo impulso para reemprender nuevas luchas. Una de las áreas de debate será precisamente la de la convergencia de las luchas sociales y los movimientos. Amablemente me han invitado para hablar de eso, de convergencia. Se lo agradezco, llevo ya unos años junto a muchas otras personas trabajando desde ATTAC o desde mis convicciones políticas personales de socialista antineoliberal y republicano acerca de la necesidad de forjar un actor socio-político convergente.

Estamos además siendo testigos de cómo las victimas de la crisis estamos comenzando a reaccionar. De la indignación hemos saltado a la calle, hecho huelgas generales, pero también huelgas de padres, de maestros, de personal sanitario, y ahora asistimos a una hermosa lucha de defensa de lo público, en concreto de la sanidad pública.

Las y los vecinos solidarios impiden desahucios, surgen plataformas vecinales, surgen grupos organizados de afectadas y afectados y la solidaridad emerge. Nos han machacado, robado y estafado tanto que comenzamos a reaccionar.

Lo bueno de todo esto es que está surgiendo una convergencia por la base, en las luchas. Las personas dignas gritan con emoción “el pueblo unido jamás será vencido” y esa es la lección: las victimas nos comenzamos a reunir y salir. Pero lo mejor es que esto no lo impulsa nadie en concreto, sino muchas y muchos. Los movimientos sociales que hemos elaborado el relato -como ATTAC- y ahora movilizamos también. Pero igualmente la triunfadora moral Plataforma de Afectados por la Hipoteca, que ha logrado poner en la agenda la ley medieval hipotecaria, que aterroriza a las clases populares en los barrios y ya nadie, excepto la banca y la derecha gobernante, defienden.

El personal sanitario y sus coordinadoras, junto a pacientes y pueblo consciente. La Cumbre Social, con más de cien organizaciones –entre ellas CCOO, UGT, USO, CI, y tantas otras- que ya es convocante de huelgas generales cívicas. Los docentes y estudiantes, las y los investigadores, actores, mineros, todas y todos, el pueblo trabajador comienza a emerger y estoy convencido logrará converger. Los movimientos surgidos en torno al 15M. Todo ese magma ya imparable.

Las políticas suicidas neoliberales nos están llevando al hoyo. Ya lo decíamos. Ya lo avisamos, pero ni el gobierno PSOE nos hizo caso, se burló y a veces envió personas diciendo que nos entendían –lo cual es peor porque te sientes engañado-. Ni mucho menos la derecha reaccionaria, autoritaria y liberal que sufrimos. La causa es que no son capaces unos de imaginar un mundo justo, con control democrático generalizado y efectivo y sin mercados dominantes y “libres” imponiendo su voluntad y los otros las derechas y las grandes patronales, porque esta es la oportunidad de acabar con el bienestar y los derechos de los de abajo en aras de una sociedad clasista y de dominio de los de arriba. Esta es la hora de ajustar cuentas, domar a los díscolos y abaratar sus “costes sociales y fiscales”. Esta es la hora de imponer el negocio, por encima del servicio.

Es como la definición católica de dios, uno y trino, pero con solo dos personas, en este caso. Una sola ideología -la neoliberal- cuyo máximo garante es la Unión Europea, y dos partidos sistémicos con diversos matices. Porque si hace un tiempo decíamos que la diferencia entre derecha e izquierda estaba en defender o no lo público, ahora ya podemos profundizar más y afirmar que la Unión Europea actual es la que durante varios años, y con distintos gobiernos en el Reino de España y en toda Europa, ha diseñado y aprobado las directivas y reglamentos que ahora se aplican, y que imponen la desregulación, la privatización, la primacía de la banca y un banco central europeo al servicio de los intereses de los banqueros y de los negocios privados, culpable en gran parte de la estafa de la mal llamada deuda pública, y enemigo de lo público y los pueblos. Esa es la Europa que nos han construido. Por eso, los pueblos y los movimientos sociales hemos de converger en la Alter Summit o Cumbre Alternativa y defender un concepto radicalmente diferente y denunciar, pero también lograr, otra Europa. En concreto, los pueblos de Sur, la Europa del Sur, hemos de reaccionar con especial fuerza. Lo estamos haciendo, pero todavía nos queda camino, aunque ya no nos quede tiempo.

Mientras tanto, los y las políticas profesionales hacen cálculos y estudian encuestas o arriman el ascua a su sardina soñando tendencias. No, no es hora de cálculos, esta resistencia social está alumbrando nuevas formas de actuar y de organizarse. Pero sobre todo ha puesto encima de la mesa la importancia y la necesidad de los movimientos sociales, sean sindicales, de genero, altermundistas, barriales o ecológicos y sobre todo su profunda capacidad de aguante al estar forjados en la debilidad, lejos del poder y en la calle. No pedimos nada, no pedimos votos, pero damos y además somos capaces de organizar sin necesidad de ninguna vanguardia profesional. Estamos por todo el mundo y comenzamos a coordinarnos en el mundo, porque el capitalismo es internacional. Desde Porto Alegre hasta hoy y con muchos éxitos y experiencias ya que aportar y sobre todo sabiduría de la resistencia acumulada.

Nada se construirá ya sin los movimientos. Nada en este Reino de España será capaz de movilizarse sin hombres y mujeres que no se resignan. Por eso, desde algunos aparatos se nos lanzan sonrisas, invitaciones, sugerencias o insinuaciones. Pero no, no es el momento de trabajar para nadie, sino para nosotras y nosotros, las victimas de la crisis. Los que estamos parados, los desahuciados, despedidas y despedidos, los congelados, las y los recortados, los del plato único, los y las de la ropa de mercadillo, las y los estudiantes sin futuro y los doctorandos sin trabajo. Por eso hemos de converger, por que si no nos volverán a utilizar. Seamos prácticos y no seamos cálculo de nadie, sino solo instrumentos de las y los ciudadanos.

Soy consciente de la necesidad de un actor político y, aun no habiendo ejemplos perfectos, sí hay experiencias en las que mirar. Esta muy de moda SYRIZA, y ciertamente a mi me gusta mucho su tarea y logros. Pero SYRIZA surgió en el Foro Social de Florencia hace diez años y es fruto de un trabajo conjunto de varios partidos, grupos, personas y movimientos sociales, todos ellos en pie de igualdad y con importantes adhesiones a lo largo de la crisis económica, social y política griega. SYRIZA no es el fruto de una idea, un congreso o una asamblea, es el fruto de años de buscar y tejer convergencias. Por tanto, solo dos reflexiones y una conclusión: la primera reflexión es que no intentemos por arriba desde un partido, aparato o coalición, decir que nosotros ya somos SYRIZA; no, tienen derecho a afirmar lo que quieran y pedir el voto, pero no son una construcción común.

El segundo pensamiento es que hemos de profundizar en la convergencia socio-política, al menos todas y todos los que estemos por ella al objeto de cambiar estas políticas neoliberales con éxito. Necesitamos un actor socio-político, no un centro de pensamiento o influencia, ni un referente. Un actor activo y con voluntad de poder popular y empoderamiento ciudadano, de gobierno del pueblo y para el pueblo.

La conclusión es que, ante la gravedad de la crisis y el genocidio social que se está cometiendo contra nosotras y nosotros, no tenemos diez años. Tal vez ni diez meses. Lo contrario será defraudar y, sobre todo sin darnos cuenta, apuntalar las políticas neoliberales y a los que ni desean enfrentarse a la estafa de la deuda, ni cambiar la nefasta y antisocial estructura de la Unión Europea.

Construyendo la convergencia. La izquierda existe

Artículo colectivo elaborado por la Comisión Promotora de CONSTRUYENDO LA IZQUIERDA (Antonio Criado Barbero, Armando Fernández Steinko, Carlos Martínez García, Esperanza Acosta, Francí Xavier Muñoz, Javier Caso Iglesias, Judith Santano Merchán, Manolo Monereo Pérez, Núria Domene, Pedro González de Molina, Rafael Sainz Álvarez).

Nosotras y nosotros, las personas nucleadas en torno a Construyendo LA IZQUIERDA, pensamos que la ciudadanía del estado español, que está siendo gravemente atacada por la aplicación de políticas neoliberales al objeto de solucionar a su costa la crisis capitalismo, tiene perfecto derecho a conocer quiénes son los responsables de sus padecimientos y el por qué este sistema les convierte en victimas.

Las personas tienen que saber de donde parten sus males. Por qué están paradas o parados. Por qué les rebajan las pensiones y cuál es el origen de las doctrinas e ideas cuya ejecución está causando tanto sufrimiento y ruina a las clases populares, trabajadoras y autónomos y empresarios familiares.

El pueblo tiene derecho a identificar a que ideología, a que ideas, a que familias políticas pertenecen las gentes, que los explotan, utilizan, les cobran hipotecas hinchadas y prestamos de usura, para luego enviarles al paro o desahuciarlos.

Las clases populares deben saber que las ideas neoliberales, es decir el liberalismo llevado a sus últimas consecuencias inspira todas estas políticas. Estas ideas defienden que el estado debe ser reducido a la mínima expresión  poniendo en peligro la sanidad, la educación, las pensiones, las prestaciones de desempleo y muchos servicios públicos. Pero además incrementa el paro y destruye empleo de calidad como es el público. Desde los años ochenta del siglo XX, los conservadores, así como otras familias derechistas y las grandes empresas multinacionales de producción y servicios, están imponiendo una dominación económica y cultural tendente a eliminar el estado del bienestar.

Los ideólogos neoliberales, los políticos neoliberales y los centros de opinión y poder derechistas, ultra-liberales y ultra-conservadores, están imponiendo paulatinamente un modelo económico desregulado y opaco. Pero este sistema neoliberal no solo se ha impuesto gracias a ideologías conservadoras, sino que ha contado con la colaboración necesaria de sectores que fueron progresistas y una socialdemocracia oficial, que comenzó aceptando la llamada “tercera vía”, para acabar siendo también neoliberal. Cúpulas de partidos que afirmaban ser de progreso, han aceptado las tesis liberales, acabando con las ideas transformadoras y de igualdad de la izquierda. Renunciaron a las propuestas e ideales del Movimiento Obrero y han acabado aceptando las indicaciones y “sugerencias” de grandes banqueros y gestores de fondos financieros.

A la izquierda clásica le costó darse cuenta de que surgía un nuevo capitalismo financiero y que el fordismo y el capitalismo clásico había muerto en Occidente. Acabando de paso con la cultura obrera, solidaria y combativa. Una nueva cultura neoliberal y consumista ha colonizado nuestras mentes y roto la solidaridad y las utopías.

Por eso, con el surgimiento de los nuevos movimientos sociales, se ha puesto el dedo en la llaga y situado al capitalismo financiero en su lugar de nuevo dominio mundial. Este capitalismo está poniendo en peligro nuestra vida digna y nuestro derecho al reparto justo de la riqueza. El triunfo de los mercados financieros, sobre todo y todos, ha supuesto el inicio y gestación de esta crisis; en la que mientras ellos –los de arriba- hacen negocio a nuestra costa, nosotras y nosotros sufrimos y pagamos.

Pero fue la izquierda, gracias a las luchas y sacrificios del movimiento obrero, la que consiguió una mejora innegable de las condiciones de vida de las personas; así como la independencia nacional y social de muchos pueblos del mundo y el estado democrático y social. La izquierda y el movimiento obrero -mediante revoluciones triunfantes, alianzas y luchas desde los centros de trabajo y los gobiernos- logró en Europa en los años cincuenta, sesenta y setenta del siglo pasado, sanidad, educación, prestaciones, transportes y medios públicos universales. Esta izquierda luchadora no puede ahora permanecer impasible ante tanta destrucción de lo conseguido.

Aquellos partidos obreros y socialdemócratas del centro-norte de Europa que junto a los comunistas italianos y franceses articularon un pueblo de izquierdas digno y orgulloso de serlo, no pueden, no podemos consentir ahora el triunfo de la cultura neoliberal y que este triunfo se materialice renunciando a las ideas que consiguieron grandes avances sociales. Tampoco a que se consientan traiciones y chaqueteos en nombre de nobles palabras como el socialismo.

En España en condiciones todavía más duras y en plena dictadura franquista, conseguimos conquistas que ahora se están dilapidando.

Ante todo esto, desde Construyendo LA IZQUIERDA, proponemos no renunciar a nuestras propuestas; renovadas ya al objeto de enfrentarnos al neoliberalismo, que es el nombre de la doctrina política que sustenta el capitalismo actual. Defender la democracia y recuperar la soberanía popular, así como la de los pueblos de Europa y del Estado Español; sojuzgados bajo la dictadura de los mercados.

Llamamos a que todas las propuestas tendentes a buscar la unidad de los de abajo, de las clases populares; a fin de recuperar la democracia y la primacía de la política frente al economicismo liberal y socio-liberal, el conservadurismo y la derecha política y económica.

En estos momentos de emergencia social exigen una mayor implicación, también de los sindicatos, en especial los mayoritarios, pues lo que está en juego es mucho. En el pasado la conjunción entre organizaciones políticas y sindicales fue decisiva para construir un sistema verdaderamente democrático y justo, como fue la II República o la lucha antifranquista.

Es imprescindible que las mujeres y los hombres que creemos en otro mundo posible, en la justicia social y el reparto, en la igualdad y en el socialismo, valores todos ellos democráticos, nos unamos, nos juntemos, nos aliemos. Por eso vemos con simpatía las diversas plataformas unitarias o llamamientos que están surgiendo, a partir del que hicieron las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción, tras el que llegó ese importante y amplísimo movimiento de regeneración democrática que es el 15M y las actúales convocatorias ya hechas o en marcha.

No es momento para fomentar las divisiones sempiternas de la izquierda, ni para “camuflar” las propuestas de izquierdas en programas “de los de abajo contra los de arriba”, no es momento de travestir para “ganar” unas elecciones confundiendo a los ciudadanos y reconociendo la derrota de la izquierda frente al pensamiento único (neoliberal); no podemos continuar divididos en “reinos de Taifas” para volver a ser derrotados una vez más. Es tiempo de unidad y de honestidad, es tiempo de compromiso, de lucha en la calle, de generosidad, es tiempo de establecer alianzas amplias, de limar las diferencias y converger en un programa común, antineoliberal, donde lo humano sea lo primero por encima de la economía, y en un Frente de izquierdas común. Es tiempo de recuperar la política con mayúsculas, es tiempo de lucha. O logramos ir unidos o la crisis se resolverá en contra de la mayoría de la población.

Nosotras y nosotros, desde Construyendo LA IZQUIERDA, no renunciamos a la igualdad y a la democracia económica, entendiendo que no hay democracia sin justicia y sin reparto; pero para lograr la igualdad, la democracia económica, social y política, así como la justicia y el reparto, creemos que las izquierdas debemos abrirnos, expandirnos, fundarnos e ir a la construcción de un Frente Amplio Antineoliberal, una “SYRIZA en el Estado Español” que haga confluir en una fuerza electoral, renovada y potente, participativa, asamblearia e igualitaria, la alianza de las fuerzas políticas, socialistas, ecosocialistas, nacionalistas de izquierdas, comunistas y de clase, pero también democráticas y cívicas, en una UNIÓN que permita enfrentarnos con éxito a estafa neoliberal llamada crisis, que es su negocio, su excusa para enriquecerse aún más y de paso acabar con nuestros derechos; en suma, UNIÓN en un Frente Amplio Antineoliberal para evitar convertirnos en mano de obra barata, precaria y semi-esclava.

Esperanza y acción

El problema ante una crisis capitalista tan cruel en el Reino de España, no es tener las palabras adecuadas o no, ni tan siquiera el tener programa -aunque esto sean palabras mayores-, el problema es tener credibilidad o no tenerla.

Las personas estamos tan abrumadas y recibiendo tantos mensajes contradictorios que solo la coherencia da prestigio. Solo la constancia en el tiempo nos hace ser escuchados. Solo la permanencia en las denuncias y las luchas sociales nos hace ser dignos de apoyo. Solo las y los que no pedimos nada a cambio, ni tan siquiera un voto, somos vistos con simpatía. Ese ha sido el éxito de los movimientos sociales, de la PAH, de ATTAC, de las asambleas locales del 15M, o de las y los activistas sociales. Coherencia, constancia y generosidad. Denuncia, lucha, sacrificio y relato.

No se puede estar durante años haciendo lo contrario de lo que se predica y luego pedir que se confíe y se crea en lo que uno representa. La gente no es tonta, está informada, sabe leer y tiene memoria. Memoria y rabia, la rabia de ver a los hijos en paro, la vivienda en peligro o vivir de los abuelos y que los bancos son primero y las personas… nunca.

Por todo esto, quien generosamente quiera luchar, bienvenida y bienvenido. Pero los que solo piden el voto, y luego han servido y sirven a los mercados y no se creen lo de cambiar el mundo, ya no merecerán nunca más nuestra confianza. Ya nos han engañado demasiadas veces.

Hemos de construir, entre todas y todos los de abajo, nuestro instrumento de liberación. Hemos de rescatar la política para que nos sirva y nos sirva solo a nosotras y nosotros, las personas pobres, paradas, desahuciadas, empobrecidas, recortadas, solidarias o luchadoras.

Estamos trabajando ya alguna gente, pero os necesitamos a todas y todos, necesitamos vuestro aliento y cariño.

Ay de aquellas y aquellos que dilapidaron años y generaciones de luchadores, sindicalistas y republicanos abnegados. Ay de aquellos que tuvieron la ilusión de los trabajadores y trabajadoras, de los pobres y les fallaron. Ay de aquellas y aquellos que hicieron de los ideales de un mundo nuevo su profesión, olvidando, negando la lucha de clases. Ahora que nos hemos levantado solas y solos ya no nos hacen falta.

Desde abajo estamos construyendo la esperanza y la ilusión de cambio. Desde el paro y el trabajo precario estamos construyendo la izquierda social y liberadora. Desde abajo seremos capaces de impulsar un nuevo régimen. Nada será fácil. Pero en esta lucha contra la reacción asesina y genocida que nos gobierna en nombre de un capitalismo ladrón e inhumano, las reformas no son posibles. Esta crisis la han creado ellos, los capitalistas, para poseer una sociedad esclava y sin derechos, que vuelva en lo social al siglo XIX, y por tanto no es cuestión de recuperar algo que hemos perdido, sino de Socialismo o barbarie, y por ahora vence la barbarie. El socialismo solo anida en los corazones de los que quieren cambiar profundamente el sistema y saben que el capitalismo, por cierto ya senil y en crisis, es malo, negativo y dañino.

Por eso esta enfermedad ya no se cura con aspirinas, sino operando el cáncer que nos corroe.

Por eso muchas personas tenemos esperanza a pesar de ver como empobrecemos o nuestra ropa se hace vieja. La tenemos porque a pesar de todo trabajamos por derribar y desmontar la falacia y la mentira que nos han contado. Tenemos tanta rabia y tanto amor que triunfaremos.

“La crisis podría ser la oportunidad de lanzar una Europa socialista”

Entrevista muy interesante y de recomendada lectura de Boaventura de Sousa Santos.
Carlos Martinez
En España, las fuerzas a la izquierda del PSOE están totalmente fragmentadas y no tienen alternativa que transmitir con credibilidad. El problema es saber si el PSOE tiene alguna posibilidad de renovación interna y a mi juicio, con las condiciones actuales y teniendo en cuenta que es cómplice de todo este sistema, es muy difícil.
Desde un punto de vista sociológico, los indignados no constituyen un movimiento, no tienen la estabilidad ni la organización de otros movimientos como el feminista o el ecologista. Yo los llamo ‘presencias colectivas’, fuertes, que están en la calle y que son importantes, pero tienen sus limitaciones. Por este motivo, tenemos la emergencia de nuevos sujetos políticos democráticos, porque la otra posibilidad es la emergencia de sujetos políticos no democráticos, como estamos vienen en Grecia, que es una cosa muy triste, muy cruel en un país que padeció el nazismo.
Es lo que decía Gramsci, que estamos en una guerra de posición, no de movimiento; de posición para defender esta situación en la que estamos. Por eso es importante que podamos movilizar las grandes masas de población, no sólo los de izquierdas, estar muy mezclados en términos de orientación política y de clases,  y que se comprometan con una solución alternativa que rompa con este status quo.
Mencionaba antes un nuevo socialismo. ¿Qué país está ahora más próximo de ese modelo?
Ninguno, porque para llegar al Socialismo del Siglo XXI antes hay que debatir el Socialismo del Siglo XX y no se ha hecho. Lo propuse en Venezuela y otros países y la gente no quiere y, además está Cuba, que es un producto del socialismo del siglo XX

Lo que hay en Latinoamérica es una socialdemocracia que ni siquiera se puede decir que sea muy avanzada, pero es muy importante para esos pueblos. Fue posible por el boom de los recursos naturales. El boom de los recursos naturales dura entre 5 y 10 años. ¿Qué pasará cuando no haya dinero para las bolsas familiares, cuando las aguas estén contaminadas, los indígenas expulsados de sus tierras, la selva destruida por la frontera agrícola?

“La crisis podría ser la oportunidad de lanzar una Europa socialista”

http://www.publico.es/dinero/446341/la-crisis-podria-ser-la-oportunidad-de-lanzar-una-europa-socialista

“El nacionalismo catalán controla el Parlamento a pesar de que a Mas le ha salido muy mal la jugada”

Afirma que estas elecciones serían para Artur Mas como “el parto de los montes”, puesto que de los comicios se esperaba mucho por parte de CIU y el batacazo ha sido importante

ImageAudio de la entrevista

SB-Noticias.- El politólogo Carlos Martínez, miembro promotor de Construyendo la Izquierda y de Socialismo 21, valoró en declaraciones a La Trapera de Radio San Borondón los resultados de las elecciones catalanas de este domingo y dijo que no cabe duda de que la suma del nacionalismo de centro-derecha, centro-izquierda e izquierda controla el Parlamento catalán y que las fuerzas “españolistas” han quedado relegadas a un segundo plano.

Aseguró que para Mas estas elecciones han sido como el parto de los montes, puesto que desde CIU se anunciaban las elecciones como un acontecimiento histórico por los resultados que preveían y sin embargo no solo no han conseguido la mayoría absoluta sino que han perdido 12 escaños con respecto a hace dos años y añadió que la conclusión es que muchos sectores de la derecha catalana que tradicionalmente habían votado a CIU en esta ocasión lo han hecho a otras formaciones de centro-derecha españolistas ante el temor de la independencia.

Martínez explicó que se ha comprobado un trasvase del nacionalismo de derechas de CIU hacia el nacionalismo de centro-izquierda de ERC, como igualmente habría que destacar la entrada de Candidatura d’Unitat Popular (CUP) que con tres diputados sitúan en un Parlamento europeo por primera vez a una fuerza política con muchas conexiones con la izquierda alternativa y movimientos sociales como el 15M.

El también presidente de ATTAC Andalucía, valoró la ligera subida de ICV-EUiA, coalición que pasa de 10 a 13 escaños gracias al crecimiento de más de 120.000 votos logrados ahora con respecto al 2010, aunque no deja de reconocer que había unas expectativas que no se han logrado cumplir en estos comicios.

En el caso del PSC-PSOE, hablamos de un partido que continúa con la caída libre iniciada en las pasadas elecciones generales, constatada en los pasados comicios vascos y gallegos puesto que no debemos perder de vista que en esta ocasión ha perdido 8 diputados y ha pasado a ser la tercera fuerza del arco parlamentario catalán.

Para quienes desde el PSOE de Madrid tratan de minusvalorar lo sucedido alegando que se han salvado los muebles, les recuerda que Cataluña siempre ha sido una comunidad con muchos apoyos socialistas y que de las dos provincias que más votos han dado siempre a ese partido, una de ellas es Barcelona, detrás de Sevilla, sin embargo en esta ocasión la capital catalana ha dejado de ser bastión socialista.

Afirma que si en Sevilla se hubieran obtenido tan malos resultados como los logrados por el PSOE en Barcelona, los socialistas se abrirían las venas, sin embargo los socialistas barceloneses disimulan los resultados cuando realmente no tiene disimulo posible, de tal modo que se puede afirmar sin temor a fallo que la crisis que está viviendo el PSOE de la provincia de Barcelona es la que está viviendo de forma generalizada el partido en todo el Estado.

Sobre el populismo derechista de Ciutadans (C´s), considera lógico que haya logrado esta formación un crecimiento de 3 diputados con respecto a 2010, aumento basado en la apuesta independentista de Mas, no en vano hablamos de que votantes tradicionales de CIU pero españolistas ante el temor de la separación han preferido dar su voto a esta formación de centro-derecha, aunque destaca que lo peor de este dato es que podríamos estar hablando de una fuerza que se asemeja a organizaciones de ultraderecha europeas con cierto rostro amable, al menos por ahora.

Sobre los resultados del PP, el aumento logrado no es significativo y se debe fundamentalmente al posicionamiento de CIU sobre la independencia catalana, no en vano hablamos de que les han votado sectores del catalanismo descafeinado que prefieren seguir ligados a España por razones económicas, aunque que no ha dado para dejar de ser la cuarta fuerza parlamentaria.

Carlos Martínez concluye asegurando que no cabe duda de que a pesar de ganar las elecciones con mucho margen a Artur Mas le ha salido muy mal la jugada, puesto que los soberanistas catalanes le han dado la espalda y han votado a ERC y destaca la imparable caída del PSOE, el hecho de que el PP no pueda sacar pecho de su crecimiento porque ha sido minúsculo y el crecimiento de las formaciones reales de izquierdas, aunque ICV-EUiA no haya cubierto sus expectativas de crecimiento.