El mundo no es lo que los medios europeos y el Instituto Real Elcano nos cuentan

Llevo tiempo escribiendo y afirmando (junto a personas de más alta categoría intelectual que yo) que el mundo ya no es lo que era hace tan solo diez años. Plantearse cambiar el mundo, creer que otro mundo es posible y no analizar la nueva correlación de fuerzas, o pensar que estamos todavía como por ejemplo en 1998, es una simpleza que nos puede llevar a cometer errores o vivir en una depresión constante, pensando que el imperio y el capitalismo anglosajón son invencibles.

Ni una cosa ni otra. Cierto es que el poder de las potencias centrales sigue siendo fuerte y arrogante, pero menos. Como diría el castizo “menos lobos, Caperucita”. Sin embargo, observo que a la hora de analizar estos hechos por parte de los pensadores y pensadoras europeas, y españoles en especial, no se presta a la observación geoestratégica la debida importancia de rigor y veracidad. Mientras que en nuestro Estado, por parte de la prensa empresarial del sistema, sí se le otorga gran audiencia a los escritos y opiniones de voceros del “Real Instituto Elcano”, cuyos derechistas y descaradamente pro-neoliberales e imperialistas análisis son ampliamente difundidos e impuestos como la verdad a pesar de sus constantes fracasos, como por ejemplo en sus predicciones y opiniones sobre Venezuela y sus elecciones. Al tiempo que se silencian y censuran otros puntos de vista contrastados, que no coinciden con la propaganda pro-imperialista.

Entre otras cosas ahí radica parte de la diferencia entre los politólogos/as pensadoras/es europeos y angloamericanos de izquierdas o de derechas, pues mientras estos analizan hasta el milímetro las evoluciones políticas y económicas de los BRICS y los estados no neoliberales -o en proceso de dejar de serlo- arrimando el ascua a sus necesidades propagandísticas, los pensadores de izquierdas europeos y europeas estamos todavía mayoritariamente abrumados por la fuerza de la dominación cultural, ideológica y económica del poder establecido en nuestro espacio vital e intelectual.

Sin embargo, muchos pensadores de izquierda latinoamericanos, asiáticos y africanos han adoptado ya otro visor de la realidad mundial, cierto que con reservas y prudencia, pues las dentelladas del viejo lobo imperial, aún en su decadencia, pueden ser peligrosas y dañinas; sin embargo, sí se atreven a analizar el declive imperial del norte.

El hecho es que, siguiendo a Wallerstein, podemos afirmar -y de hecho lo afirmo, basándome en su autoridad- que el sistema-mundo está cambiando.

La solución neoliberal

El hecho de vivir en el área regional más ultraliberal del mundo, la Unión Europea, no nos deja en ocasiones vislumbrar lo que ocurre a nuestro alrededor, abrumados tal vez por la metódica tarea de los gobiernos europeos y la burocracia de Bruselas en desmontar, destruir y desprestigiar precisamente la mejor aportación de la Europa contemporánea al mundo, según Susan George: el estado social.

Lo que realmente está ocurriendo es que la receta de las oligarquías político-económicas europeas para competir en el nuevo mundo que llega, es precisamente desmontar todas las cargas y controles democráticos de los capitales anglo-europeos, cercenando para conseguirlo los derechos sociales, y conducir a una “tercermundialización” de las clases populares y trabajadoras europeas. Es decir, ellos sí saben que esto cambia, luego su receta es desmontar todo obstáculo fiscal, social y democrático que impida al capitalismo “europeo” el ser “competitivo” frente al peligro asiático.

Por otra parte, los medios de comunicación de las potencias centrales siguen haciendo creer a sus clientes cautivos, a las masas narcotizadas por su desinformación, que la comunidad internacional de valores, la democracia y por tanto la cultura y la fuerza están en manos exclusivamente de angloamericanos y europeos. Para cualquier periódico o televisión de Europa occidental y del norte de América, la comunidad internacional no son más de diez estados, todos ellos blancos, cristianos y occidentales o bien aliados japoneses, israelíes, incluyendo como mucho a sátrapas a sueldo en el tercer mundo.

El racismo anti-islámico, la fobia y el miedo ante el chino, el oscuro objeto de deseo del mulato o mulata -bueno para la danza o el fútbol, pero incapaz para la política “democrática”, además de corrupto- nos hace vivir en un mundo tan irreal como ya inexistente. Será que, por estos lares, no hay corrupción y cientos de chorizos, sin oficio ni beneficio, metidos en política.

Se califica de dictadores a líderes electos democráticamente por porcentajes de voto que harían palidecer de envidia a cualquier dirigente europeo, y se quedan tan anchos.

¿Pero mientras tanto cual es la realidad y cuales los síntomas de la decadencia del Norte y su sistema mundial ante su “exportación de la democracia y la civilización”, aunque sea a tiros? Empantanadas las operaciones y expediciones militares de conquista, la estrategia se les vuelve más complicada. Los generales usamericanos y británicos saben que no pueden vencer y optan por la vieja técnica de los ejércitos coloniales de principios del siglo XX de comprar y pensionar a jefes territoriales y/o religiosos para no ser atacados, mientras sus colegas españoles le rezan a la Inmaculada -patrona de la Infantería española- para no sufrir emboscadas en Afganistán. Las aventuras coloniales, desde finales del siglo XIX, siempre han acabado en fracaso a medio plazo.

Así pues, al menos hay que controlar las retaguardias metropolitanas y para ello, la propaganda es clave. Los medios de comunicación se encargan de ello, atemorizando contra los chinos, mintiendo descaradamente sobre los procesos latinoamericanos, a pesar de que ni Fidel o Raúl Castro, Chávez o Evo Morales tengan absolutamente nada que ver con la crisis financiera del Norte y los abusos inmorales de su banca. Al revés, el único sitio donde los bancos españoles ganan algo de dinero es en Latinoamérica, para más “INRI”.

Europa versus BRICS

Pero resumiendo mucho esa es la situación: control sobre las clases trabajadoras y reducciones de sueldos y derechos, privatizaciones de servicios públicos, favoreciendo el negocio privado a costa de las clases subalternas, sosteniendo a los bancos subvencionándolos con abundantísimo dinero de la Hacienda pública, lo que incrementa la deuda y, para colmo de todo, rebajas impositivas a los más ricos. Justo lo contrario de lo que está ocurriendo en la mayoría de los BRICS.

El gasto social, los paulatinos incrementos salariales, las nacionalizaciones o re-nacionalizaciones, así como la existencia en todos ellos de poderosas bancas públicas y sectores de producción estratégicos en manos de las Repúblicas son las políticas dominantes en los BRICS y en potencias cercanas a ellos, como Argentina, Venezuela, Turquía entre otras. No olvidemos tampoco que la Sudáfrica creada por Mandela ya es BRIC -de ahí la S-.

Al igual que Brasil y China, que han hecho de la abandonada a su suerte África sub-sahariana objetivo prioritario de inversiones y comercio, pero también de penetración geoestratégica, no se olvide.

Se nos habla de su ausencia de democracia o la mala calidad de la misma en el resto del mundo no cristiano-occidental, cuando por ejemplo Brasil tiene un sistema electoral más moderno, transparente y eficaz que los Estados Unidos de América. Europa ha sufrido en los últimos diez años la mayor restricción de derechos democráticos, comenzando entre otros muchos ejemplos por la ley de partidos o la muy anterior ley electoral españolas, ejemplos tan poco edificantes como exportables. Por no decir las leyes represivas y racistas británicas o el estado autoritario que vive Italia, aunque claro, es un autoritarismo liberal y por tanto asumible por las y los poderosos judeocristianos.

Siendo justos, en todas partes cuecen habas. La democracia imperfecta y capitidisminuida campa por todo el mundo y esa es parte de nuestra lucha y denuncia.

Pero empecemos por enunciar como están las cosas, al menos:

– Estamos seguramente ya en la post-globalización y la actual guerra de divisas y monedas es un ejemplo de ello.

– Los emergentes -y los chinos en especial- practican un nacional-capitalismo. El Partido Comunista Chino, como afirma mi amigo Manuel Monereo, les dio definitivamente la independencia a chinas y chinos, pero no ha construido el socialismo. Tal vez lo primero era poder ser por fin independientes.

– Las alianzas indo-rusas en el aspecto tecnológico y militar. El creciente interés de Alemania por China y Rusia indican que en las oligarquías centroeuropeas algo comienza a olerse, y se sabe que Francia y la RFA se están resituando al mismo tiempo que nos hunden a España y Grecia.

Podría ser más prolijo, pero esto pretende ser un artículo de divulgación, con algunas alternativas.

Por lo que, ante la decadencia de los EE.UU., la Unión Europea, pero también su aliado japonés, está claro que unir nuestra suerte económica y mundial a la santa alianza entre la City de Londres y Wall Street de Nueva York, no solo es una torpeza, es que no conduce a nada. Además de los ataques constantes que el euro sufre del dólar y también de la libra, pero sobre todo de la moneda imperial, artificialmente creada y por todo el mundo sostenida. El dólar hace décadas que lo sostenemos en el resto del mundo y los EE.UU. basan su economía exclusivamente en su potencial militar, pero eso también comienza a estar en cuestión al menos en unos años.

Hay Alternativas

Que alternativas podemos dar desde la izquierda:

– En primer lugar, informar correctamente y hacer saber a todas las gentes los cambios económicos y políticos que están produciéndose en el mundo.

– Hacer ver como Latinoamérica y África fueron hundidas y arruinadas por imponerse planes tipo FMI, que son los que se están implementando en Europa, y en España de forma especial. Como las privatizaciones masivas condujeron a Argentina al corralito y también como la República Argentina, haciendo lo contrario, re-nacionalizando y rescatando de la privatización al sistema público de pensiones, entre otras medidas, está saliendo y rápidamente -cierto que con fallos, pero saliendo- de la postración a la que se le condujo.

– Hay que hacer ver lo sinvergüenzas y mentirosos que son los “expertos” que nos están llevando como corderos al matadero. Están defendiendo y vendiendo como soluciones prácticas neoliberales ya fracasadas.

– Hay Gobiernos amigos de las clases populares y trabajadoras del mundo, y esos Gobiernos ni son los europeos, ni los del Norte. Por eso nos mienten sobre todos aquellos que siguen políticas diferentes y que, sin ser perfectos ni mucho menos, al menos se enfrentan con gallardía a los mercados, a la banca occidental a los tratados comerciales injustos.

– El reino de España debe cambiar de política económica y exterior. La política exterior española no debe estar subordinada a una potencia decadente y económicamente en muy mala situación, con una abundantísima deuda externa como son los EE.UU., y aún más su fiel aliado la Gran Bretaña.

– Hay que buscar acuerdos con los BRICS y acercamiento a otras potencias. Hay que reivindicar en la Unión Europea un multilateralismo real. Hay que cambiar no solo el modelo económico interno, también el exterior y ser oposición a la Europa conservadora, nacionalista y egoísta, que vive en una vejez autista. Se debe exigir a Alemania que, si está cambiando de alianzas y busca nuevos ejes, nos haga participes, y en última instancia no ser “más papistas que el papa” con la UE, pues tanto Gran Bretaña en un sentido, como Alemania y Francia en otro, juegan sus cartas.

Políticamente, las izquierdas debemos trabajar en dos sentidos: el fortalecimiento de los Foros Sociales Mundiales y buscar su impulso transformador, así como en la construcción de una V Internacional participativa, puesto que las fuerzas del capitalismo actúan a niveles globales, así como las fuerzas conservadoras y derechistas. Esto también nos obliga a tejer alianzas mundiales de cara a la solidaridad, pero también a salvar al Planeta de la esquilmación y la destrucción. La defensa de la Madre Tierra nos obliga a actuar conjuntamente.

Las clases trabajadoras y desposeídas, los pobres del mundo, debemos buscar y de hecho ya estamos en ello, pues existen ya instrumentos comunes como la Confederación Sindical Internacional o los ya citados Foros Sociales Mundiales que tejen la necesaria complementariedad.

Sepan todas y todos que vienen tiempos convulsos, pues el cambio que se está produciendo -y que es más rápido de lo que los “expertos” (permítanme que me ría cuando escribo esta palabra) occidentales reconocen- debe ser para beneficiar a la humanidad y repartir lo que hay entre todas y todos, porque un cambio puede ser a mejor o a peor. En cualquier caso, en lo malo ya estamos.

La solución no es el crecimiento. Eso es un mito. La solución es una vida digna y frugal, pero los que emergen ya no consentirán -y con razón- que nosotras y nosotros, los y las occidentales, nademos en el despilfarro a costa de su pobreza. Por tanto, la única solución razonable es el reparto y la dignidad.

Entrevista sobre las elecciones venezolanas en radio San Borondon

Afirma que en estas semanas previas a los comicios hemos asistido a una gran campaña de manipulación desde medios como RTVE, El Mundo, ABC o El País, que se han estrellado

ImageImageAudio de la entrevista

SB-Noticias.- Carlos Martínez, ex presidente de ATTAC España, valoró en los micrófonos de Radio San Borondón la victoria de Hugo Chávez en las elecciones presidenciales celebradas este domingo en Venezuela y, tras afirmar que ya era hora de tener alguna buena noticia, destaca la victoria incontestable de la Revolución Bolivariana y del pueblo venezolano que ha sabido estar a la altura ante la presión internacional para que la oposición venciera las elecciones.

Para Martínez, la victoria ha sido del Pueblo Patriótico, puesto que no debemos olvidar que Chávez no era el candidato del PSUV, sino de ese movimiento que daba cobertura a un entramado de organizaciones sociales, sindicales y políticas, que son en definitiva la base social de Venezuela que ha vuelto a dar su apoyo al presidente.

Opina que se ha demostrado que las encuestas realizadas en Occidente, sobre todo las realizadas en España, eran más que nada deseos de que Hugo Chávez no resultara reelegido por el pueblo. En este sentido, afirma que en estas semanas previas a los comicios hemos asistido a una gran campaña de manipulación desde medios como El Mundo, ABC o El País, este último un medio que aunque presume de ser serio en América Latina miente más que habla, sin olvidar el lamentable papel jugado por RTVE.

En este sentido, dijo que quien tenga conocimientos de cómo es Venezuela sabe que en los últimos días toda la información sobre los comicios ofrecida por el ente público esta grabada en barrios de la clase media-alta en donde reside la burguesía venezolana que apoyaba a Capriles, por tanto no estaban grabadas en los barrios o ciudades humildes, en donde residen las clases más populares que apoyan mayoritariamente al líder socialista.

“Esta prensa que tanto ha manipulado y mentido sobre estos comicios, se ha equivocado completamente porque los resultados han demostrado que las encuestas que ellos manejaban eran deseos y no realidades” insistió el economista, quien dijo que Capriles, el candidato de la oligarquía venezolana, que es gobernador del Estado de Miranda (en donde está situado gran parte de Caracas), no pudo vencer a Chávez ni en este Estado, puesto que ambos quedaron con el mismo porcentaje de votos pese a que estamos hablando de que en esa zona se sitúan importantes barrios de la gente adinerada que apoyaba a la oposición.

Carlos Martínez explica que otro dato muy interesante sobre las elecciones presidenciales en Venezuela es que en Zulia, que es el Estado petrolífero más importante del país y que tiene gobernador de las fuerzas de la derecha, Hugo Chávez ha ganado ampliamente, superando el 54% de los votos, con lo que se desmorona la teoría de que los Estado venezolanos ricos eran lugares en los que la oposición iba a cimentar su victoria.

“La victoria de Chávez en Zulia ha sido un esfuerzo de la población, incluso de aquella que no es de la misma ideología que el presidente, para evitar que la derecha, llegada al poder, volviera a privatizar los pozos de petróleo que ahora son de la República” dijo.

Gracias, pueblo de Venezuela

Hoy el mundo tal vez es un poco más justo. Las elecciones de Venezuela tenían un significado internacional. La posición antineoliberal y antiimperialista de Hugo Chávez, y el proceso Bolivariano y en tránsito hacia el Socialismo en y desde Venezuela, es un referente internacional y es un referente en América Latina en su construcción como patria grande con la que soñaran los libertadores.

El pueblo bravo y arrecho de Venezuela no se ha dejado vencer por las amenazas del imperio, el desprecio racista de la Europa neoliberal y decadente, y la propaganda mundial tan falsa como dura contra la democracia venezolana.

Tampoco las venezolanas y venezolanos se han dejado engañar por los cantos de sirena de su oligarquía local y su propia prensa y medios que, estando en manos privadas en más del 70%, son una pura constante y machacona propaganda anti-chavista. El inteligente pueblo venezolano no desea la vuelta atrás, y contempla los estragos que el neoliberalismo causa en las potencias centrales contra sus pueblos.

Tras esta nueva victoria, se deben consolidar el poder popular, los movimientos populares, patrióticos e internacionalistas, los derechos sociales cada vez mejores y más extendidos y la construcción de un modelo socialista en libertad. El pueblo de Venezuela sufrió antes que nosotras las políticas del FMI y las garras neoliberales, mediante la pérdida de derechos, los recortes y el hambre, pero supo reaccionar y ahora sabe defender sus conquistas.

Una mezcla de protesta popular, dura y valiente en el “Caracazo” y el triunfo electoral del Movimiento V República, permitieron elaborar una nueva y modélica Constitución. Solo alcanzando el poder político, los pueblos sabios de América Latina están conquistando el bienestar, la justicia y la transformación social.

Felicidades al Gran Polo Patriótico, pues su candidato Hugo Rafael Chávez Frias ha vencido. El socialismo venezolano y las clases populares aunados en este movimiento social han garantizado su triunfo y han sido lo suficientemente inteligentes como para saber que solo aunados en el GPP -es decir, no cegados por la lógica de partido y aparato- han derrotado al neoliberalismo mundial.

Ahora pedimos, desde el Reino de España en recesión, decadencia, sin soberanía popular ni nacional, su solidaridad activa, pues la necesitamos. Demandamos los socialistas antineoliberales y antiimperialistas su apoyo para construir la alternativa al tiempo que muchas personas llamamos a construir una alternativa política popular y social que nos haga recuperar la dignidad y los derechos sociales y democráticos.

De la misma forma que cientos de miles de españoles y españolas pobres marcharon a Venezuela entre los años cuarenta y sesenta para no morir de hambre y de miseria moral, ahora volvemos a necesitar de Venezuela. Gracias pueblo venezolano por haber reafirmado nuestra esperanza de que otro mundo es posible.

Que ninguna persona progresista, transformadora, socialmente avanzada y socialista vuelva a creer las mentiras de los medios europeos, de la prensa española, y en especial del grupo PRISA. El pueblo pobre, trabajador y digno de Venezuela está tras su presidente -y lo que significa- de forma libre y consciente.

Aprendamos que la política, yo diría la POLÍTICA es un elemento imprescindible para lograr frenar esta escalada de injusticia y recortes contra las clases populares. Que el socialismo es algo más que gestionar el capitalismo, es transformar, repartir, nacionalizar todos los sectores estratégicos, e impulsar el poder popular de forma descentralizada y participativa. El socialismo es construir justicia, lograr la igualdad y molestar profundamente a las oligarquías, distribuyendo sus riquezas, eliminando su poder y nacionalizando su banca. Lo demás son mentiras y engaños. Desde la pobre y decadente Europa tenemos mucho que aprender.

¿Porqué Chávez?

Yo no lo hubiera expresado mejor, por eso lo difundo. Chávez no solo es por ahora imprescindible en Venezuela. Es necesario para el antineoliberalismo internacional y para los pobres y las pobres del mundo.

Ignacio Ramonet
Presidente de la asociación Mémoire des luttes (Memoria de las luchas), presidente honorífico de Attac
Jean-Luc Mélenchon
Copresidente del Partido de izquierda, diputado europeo

Hugo Chavez es sin duda el jefe de Estado más difamado en el mundo. Al acercarse la elección presidencial del 7 de Octubre, esas difamaciones se tornan cada vez más infames. Tanto en Caracas como en Francia y en otros países. Atestiguan la desesperación de los adversarios de la revolución bolivariana ante la perspectiva (que las encuestas parecen confirmar) de una nueva victoria electoral de Chávez.

Un dirigente político debe ser valorado por sus actos, no por los rumores vehiculados en su contra. Los candidatos hacen promesas para ser elegidos: pocos son los que, una vez electos, las cumplen. Desde el principio, la promesa electoral de Chávez fue muy clara: trabajar en beneficio de los pobres, o sea -en aquel entonces-, la mayoría de los venezolanos. Y cumplió su palabra.

Por eso, este es el momento de recordar lo que está verdaderamente en juego en esta elección, ahora cuando el pueblo venezolano se alista para votar. Venezuela es un país muy rico, por los fabulosos tesoros de su subsuelo, en particular sus hidrocarburos. Pero casi todas esas riquezas estaban acaparadas por las élites políticas y las empresas transnacionales. Hasta 1999, el pueblo sólo recibía migajas. Los gobiernos que se alternaban, democrata-cristianos o social-democratas, corruptos y sometidos a los mercados, privatizaban indiscriminadamente. Más de la mitad de los venezolanos vivía por debajo del umbral de pobreza (un 70,8% en 1996).

Chávez hizo que la voluntad política prevaliera. Domesticó los mercados, detuvo la ofensiva neoliberal y posteriormente, mediante la implicación popular, hizo que el Estado se reapropiara los sectores estratégicos de la economía. Recuperó la soberanía nacional. Y con ella, ha procedido a la redistribución de la riqueza, en favor de los servicios públicos y de los olvidados.

Políticas sociales, inversión pública, nacionalizaciones, reforma agraria, casi pleno empleo, salario mínimo, imperativos ecológicos, acceso a la vivienda, derecho a la salud, a la educación, a la jubilación… Chávez también se dedicó a la construcción de un Estado moderno. Ha puesto en marcha una ambiciosa política del ordenamiento del territorio: carreteras, ferrocarriles, puertos, represas, gasoductos, oleoductos.

En materia de política exterior, apostó por la integración latinoamericana y privilegió los ejes Sur-Sur, al mismo tiempo que imponía a los Estados Unidos una relación basada en el respecto mutuo… El impulso de Venezuela ha desencadenado una verdadera ola de revoluciones progresistas en América Latina, convirtiendo este continente en un ejemplar islote de resistencia de izquierdas alzado en contra de los estragos del neoliberalismo.

Tal huracán de cambios ha volteado las estructuras tradicionales del poder y acarreado la refundación de una sociedad que hasta entonces había sido jerárquica, vertical, elitesca. Esto sólo podía desencadenar el odio de las clases dominantes, convencidas de ser los legítimos dueños del país. Son estas clases burguesas las que, con sus amigos protectores de Washington, vienen financiando las grandes campañas de difamación contra Chávez. Hasta llegaron a organizar –en alianza con los grandes medios que les pertenecen– un golpe de Estado el 11 de Abril del 2002.

Estas campañas continúan hoy en día y ciertos sectores políticos y mediáticos europeos se encargan de corearlas. Asumiendo -lamentablemente- la repetición como si fuera una demostración, los espíritus simples acaban creyendo que Hugo Chavez estaría encarnando «un régimen dictatorial en el que no hay libertad de expresión».

Pero los hechos son tozudos. ¿Alguién ha visto un «régimen dictatorial» ensanchar los límites de la democracia en vez de restringirlos? ¿Y otorgar el derecho de voto a millones de personas hasta entonces excluidas? Las elecciones en Venezuela sólo ocurrían cada cuatro años, Chávez organiza más de una por año (14 en 13 años), en condiciones de legalidad democrática, reconocidas por la ONU, la Unión Europea, la OEA, el Centro Carter, etc.

Chávez demuestra que se puede construir el socialismo en libertad y democracia. Y convierte incluso ese carácter democrático en una condición  para el proceso de transformación social. Chávez ha probado su respeto al veredicto del pueblo, renunciando a una reforma constitucional rechazada por los electores vía referendum en 2007. No es casual que la Foundation for Democratic Advancement (FDA), de Canadá, en un estudio publicado en 2011, situara entonces Venezuela en el primer lugar de los países que respetan la justicia electoral[i].

El gobierno de Hugo Chávez dedica el 43,2% del presupuesto a las políticas sociales. Resultado: la tasa de mortalidad infantil ha sido dividida por dos. El analfabetismo, erradicado. El número de docentes, multiplicado por cinco (de 65 000 a 350 000). El país presenta el mejor coeficiente de Gini (que mide la desigualdad) de América latina. En su informe de Enero de 2012, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPALC, un organismo de la ONU) establece que Venezuela es el país suramericano que – junto con el Ecuador-, entre 1996 y 2010, ha logrado la mayor reducción de la tasa de pobreza. Finalmente el instituto norteamericano de sondeos Gallup ubica al país de Hugo Chavez como la 6ta nación «más feliz del mundo»[ii].

Lo más escandaloso, en la actual campaña de difamación, es pretender que la libertad de expresión esté constreñida en Venezuela. La verdad es que el sector privado, hostil a Chávez, controla allí ampliamente los medios de comunicación. Cada cual puede comprobarlo. De 111 canales de televisión, 61 son privados, 37 comunitarios y 13 públicos. Con la particularidad de que la parte de la audiencia de los canales públicos no pasa del 5,4%, mientras que la de los privados supera el 61%[iii]… Mismo escenario para los medios radiales. Y el 80% de la prensa escrita está en manos de la oposición, siendo los dos diarios más influyentes –El Universal El Nacional–, adversos al gobierno.

Nada es perfecto, por supuesto, en la Venezuela bolivariana -¿Dónde existe un régimen perfecto?-. Pero nada justifica esas campañas de mentiras y de odio. La nueva Venezuela es la punta de lanza de la ola democrática que, en América Latina, ha barrido con los regímenes oligárquicos de nueve países, apenas caído el muro de Berlin, cuando algunos vaticinaban «el fin de la historia» y «el choque de las civilizaciones» como horizontes únicos para la humanidad. La Venezuela bolivariana es una fuente de inspiración de la que nos nutrimos, sin ceguera, sin inocencia. Con el orgullo, sin embargo, de estar del buen lado de la barricada y de reservar los golpes para el malévolo imperio de los Estados Unidos, sus tan estrechamente protegidas vitrinas del Oriente Próximo y donde quiera reinen el dinero y los privilegios. ¿Por qué Chávez despierta tanto resentimiento en sus adversarios? Indudablemente porque, tal como lo hizo Bolívar, ha sabido emancipar a su pueblo de la resignación. Y abrirle el apetito por lo imposible.

Por una huelga general europea contra las políticas neoliberales

 Comunicado de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción.

Ante las informaciones aparecidas en prensa sobre la última reunión de la Cumbre Social el pasado 1 de Octubre, las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción, tal y como manifestaron sus portavoces en dicha reunión, se muestra a favor de una Huelga General Ciudadana y global, es decir de toda la sociedad afectada por recortes, políticas neoliberales, y la primacía del pago de la mal llamada deuda pública a los bancos privados sobre las personas.

Creemos que una fecha indicada sería, a no más tardar, en el mes de noviembre. En este sentido, nos reiteramos en nuestra propuesta de coincidir con los pueblos griego y portugués siempre que esta sea su voluntad, y si es posible también el pueblo italiano.

Recordamos la necesidad perentoria de denunciar la represión que se está desatando contra los presuntamente implicados en la convocatoria del 25 de Septiembre a “rodear el Congreso”, y que no es sino una punta de lanza de una persecución social generalizada y una reducción constante, por parte del Gobierno derechista, de las libertades democráticas. Recordemos el rosario de multas ya impuestas, así como las detenciones y palizas a huelguistas y manifestantes en diversos puntos y lugares de todo el estado español. Dicha comunicación se debe hacer pública y la Cumbre Social fue en este aspecto tajante, lo que debe ser conocido.

Las Mesas Ciudadanas de Convergencia, no obstante, desean plantear que toda esta situación exige poner encima de la mesa dos temas claves que explican los recortes y el empobrecimiento de las clases populares, como son la construcción exclusivamente neoliberal de la Unión Europea y el problema de la deuda. La conocida como deuda pública en realidad es la excusa para refinanciar a bancos y grandes grupos empresariales, en detrimento de las personas, y con fondos públicos. Hay dinero, pero está en las SICAV, en el fraude fiscal, y en los Paraísos Fiscales.

La Cumbre Social ha adquirido gran responsabilidad en la reacción popular frente a los recortes y la represión sindical y política. La represión sindical incluye no solo la agresión y persecución a piquetes informativos, sino que se encuentra en los propios decretos de la reforma laboral, lo que obliga a responder constantemente a las provocaciones del poder o a los intentos de manipulación de los responsables de esta situación.

Solo pretendemos apoyar, impulsar y proponer, ante tanta y tan constante provocación. Solo pretendemos responder ante tanta agresión continuada y denunciar que la crisis sistémica es una oportunidad para los poderosos.

Promotora Estatal para las Mesas de Convergencia

Propuesta de las MESAS DE CONVERGENCIA

Consideramos que el conflicto y, a través del mismo, el fortalecimiento de los sujetos débiles y de los excluidos, ahora inmensa mayoría, es la única forma de refundar la política, de imponer el cambio y posibilitar el surgimiento de nuevos actores que recuperen la democracia, condenada ahora a una esterilización formal.

La respuesta nacional es importante. Sin embargo, las respuestas nacionales no son suficientes. El contexto: un mercado globalizado, la libertad de circulación de capitales y la liberalización completa de los mercados financieros, y la legislación impositiva emanada de la UE y del área EURO, limitan la eficacia de una respuesta nacional. El conflicto se debe articular en un doble nivel: nacional y europeo.

Somos conscientes de las resistencias que una respuesta europea suscita en el espacio sindical institucional: CES y de la distinta perspectiva que las organizaciones sindicales del centro y norte de Europa tienen en razón a la menor incidencia negativa (aunque existente) que las políticas neoliberales han ocasionado en las clases populares de tales países.

Nuestra propuesta es trabajar para organizar una respuesta general en el sur de Europa, una HUELGA GENERAL, en los países más afectados por la agresión social: Grecia, Portugal, España e Italia, sin descartar a Francia, que se debe plantear en un horizonte temporal cercano. El éxito de una respuesta como la que proponemos, estamos seguros que cambiaría el debate en el movimiento sindical europeo y abriría el camino a una respuesta europea general: la única que permite situar en otros términos la salida de la crisis. Esta reflexión va dirigida, fundamental aunque no exclusivamente, a los sindicatos, que son los que tienen capacidad de convocatoria y organizativa para una iniciativa de este tipo, que deberían iniciar los contactos, entre las organizaciones sindicales de estos países, para posibilitar esta convocatoria.