Página 8 de 156

Sin intervención económica estatal el bienestar es imposible

Carlos Martínez de Alternativa Socialista y politólogo

Uno de los objetivos fundamentales de la contrarrevolución conservadora iniciada en los 80 del siglo pasado y materializada tras la crisis de 2008 aprovechando el capitalismo la coyuntura, es decir haciendo de la crisis capitalista su oportunidad, es destruir el estado del bienestar y el sector público de la economía, privatizando bienes y servicios y avanzando de forma continua hacía la destrucción de la protección social y las pensiones públicas.

En el campo socialdemócrata y laborista la tercera vía supone la aceptación de las políticas neoliberales y la destrucción de las conquistas sindicales y socialistas en Europa Occidental desde 1945. González es en España un adelantado a Blair, totalmente influenciado por su maestro económico Miguel Boyer. La tercera vía pone a la socialdemocracia en el camino de la desaparición y traiciona sus luchas desde tiempos de la I Internacional y al movimiento obrero europeo en este caso.

El punto de partido de los programas laboristas y socialistas democráticos es sin duda el programa laborista de 1945 cuando por cierto todavía no había estallado la guerra fría y por tanto es un movimiento autónomo del socialismo Fabiano laborista que atiende a una población depauperada tras la II Guerra Mundial. Los laboristas nacionalizan sectores estratégicos, crean el sistema público de salud e intervienen en la economía. Los laboristas británicos construyen viviendas sociales a cientos de miles, pero también se hacen con siderúrgicas, puertos y ferrocarriles. Es seguramente y en democracia el programa y la acción política más a la izquierda realizada en el mundo en democracia. Hoy debe ser un referente y fuente de inspiración para la reagrupación y reconstrucción del socialismo democrático, consecuente y de clase. 1945 es sin duda nuestra seña de identidad, para comenzar a caminar.

Pero hay más, cuando se inician los programas de bienestar en Europa y ya no tan solo en Europa, se crean y/o nacionalizan bancos, apareciendo una poderosa banca pública. Energía eléctrica pública, transportes públicos, minería pública, telecomunicaciones públicas, sectores industriales públicos, que por cierto todavía siguen. Pero el neoliberalismo que además de ser una ideología política lo es cultural, cambia las mentes y hace creer que lo público es ineficiente, cuando resulta que las grandes crisis capitalistas mundiales se deben a ineficiencias e ineficacias del sector privado y los sectores privatizados. Las grandes corporaciones privadas viven, insisto viven, a costa de grandes inyecciones de capital público y de jugosos y corruptos contratos con los estados. Es decir lo que el capital quiere no es privatizar todo sino apropiarse de lo público, pero seguir recibiendo aportaciones públicas o teniendo el apoyo gubernamental para realizar sus tropelías como es el caso de las eléctricas en el Reino de España que cada vez son más ineficientes y a su vez saquean los bolsillos de las clases populares para obtener beneficios, gracias a las puertas giratorias y a la complicidad gubernamental.

La palabra mágica del programa de 1945 que hunde sus raíces en los orígenes del socialismo, nacionalización es decir hacer de todas y todos bienes que sirven a las personas, se vuelve maldita y muchas y muchos llamados socialdemócratas se asustan cuando la escuchan. Eso solo tiene una explicación, que no son socialistas. Dicho esto también afirmo que la economía social es transito hacía el socialismo, que no es el reino de la estatización ni el capitalismo de estado salinista o chino, sino la propiedad pública y social, la democracia económica.

Pero para mantener el bienestar los gobiernos deben intervenir en la economía. Hace falta una banca pública puesto que la banca es un servicio público y no hay mayor defensa de los y las trabajadoras consumidoras que competencia mediante bancos no especulativos y populares cual es el origen de las cajas de ahorros. La sanidad y la educación no son negocios, son servicios y además deben ser democráticos y plurales. La electricidad, la luz, no puede estar en manos de compañías privadas que mienten, estafan y cobran de forma abusiva según unos parámetros que ellas mismas crean. La luz es un servicio público. En reinoespaña que somos más papistas que el papa, desconocemos que en ¡Alemania! Hay empresas públicas eléctricas incluso municipales, que no solo distribuyen sino que generan, por cierto muchas de ellas mediante energías alternativas. Hay empresas eléctricas públicas en Francia, en Italia en… Menos en España, donde por cierto la ENI pública italiana propietaria mayoritaria de ENDESA viene a nuestro estado a hacer caja, dado el chollo que es en España tener una eléctrica.

Pero es que el sector público al generar empleos de más calidad que el privado provoca al tiempo más capacidad recaudatoria del propio estado, más consumo en el comercio y más necesidad de bienes y servicios que los y las empleadas públicas -no pensemos solo en funcionarios, sino en mineros, ferroviarias, mecánicos de mantenimiento o soldadores, informadoras, administrativas, conductoras…- demandan, a la vez que se promueve también la competencia que hoy por hoy en España no existe pues vivimos en una situación de monopolio perfecto del sector privado que organizado y sindicado se dedica a controlar nuestras vidas, vivir a costa de nuestro trabajo e impuestos y hacer política, dirigir la política. Ahora con el PP en el gobierno el expolio es total. Pero si quien sustituye al PP no tiene un programa valiente y decidido, nada de nada. Pero no solo programa, también ideas y valores.1945.

Veamos el mejor ejemplo posible en Europa: Jeremy Corbyn, por el que antes de las elecciones nadie daba un duro por él, ni siquiera su internacional socialista. Considerado un radical peligros y loco por PRISA y el gonzalismo, no digamos por los mercados y la City no solo consigue una subida exponencial de su partido, sino que con un programa laborista socialista es ahora el primero en intención de voto y se ha convertido este veterano en el líder de la juventud y ha recuperado la clase obrera británica para el Labour. Pues bien Corbyn tiene un programa de re-nacionalizaciones, nacionalizaciones, subida de impuestos a los ricos y mejora a ultranza de la sanidad y educación públicas. Entre otras cosas. Claro, no citemos a Sanders que hablando de socialismo y ecología en los ¡EEUU!es la única persona que podía frenar a Trump en lugar de la pija corrupta de la señora Clinton.

Sin control, un estado anoréxico, vendido a las multinacionales que promueve un precariado criminal, lamina el movimiento obrero a pesar de esperanzadoras resistencias y hunde bajo mínimos la recaudación, no puede sostener los servicios y las pensiones y por tanto debe privatizar aunque sea de forma encubierta. Pero no pensemos que esto es por favorecer amiguetes y hacer favores a los ricos, que también, esto es una estrategia política que aplicó ya Margaret Thatcher y el PP sigue a pie juntillas que consiste en “vacía las arcas, reduce las pensiones y crea pánico sobre ellas, reduce plantillas en la sanidad y la educación. Ratas en los hospitales… Así la gente verá lo privado como su salvación y todas y todos a hacer negocio en principio a costa de la pringada e inútil clase media y después a costa de toda la clase trabajadora derrotada y vencida. Todos cautivos al final”

Por eso si queremos construir socialismo hay que acabar con esto. Pero si de inicio queremos defender el estado del bienestar e ir hacía el estado social hay que intervenir en economía, sabiendo eso sí, que la Unión Europea, el FMI, la Troika en su conjunto pondrán el grito en el cielo. Y ahora es también cuando nos enteraremos de porque triunfo el Brexit, que no es por la extrema derecha como miente PRISA sino por hartazgo de las privatizaciones y la austeridad. También hay otras razones claro, pero solo con esas, no hubiera tenido tanto voto obrero británico.

Hay muchas cosas que cambiar, comenzando por nuestras mentes. Por lo pronto, este sistema no funciona.

Nacionalización de las compañías eléctricas: No es una consigna, es una necesidad

Carlos Martínez es co primer secretario de Alternativa Socialista/Socialistas y del Consejo Científico de Attac

La desigualdad que impera en el estado español, no tiene tan solo una motivación salarial, por más que el salario de las y los trabajadores lleve años depreciándose en favor de las patronales y las multinacionales que los explotan –no digamos si encima trabajan eventuales en la hostelería- en el precariado así como con la ausencia de subsidios de desempleo de más de dos millones de personas. Siendo todos estos factores muy importantes que incrementan la desigualdad, capitales diría yo, he incluyo en estos factores de desigualdad, el salario de las pensiones, pues son eso, debido a su generación mediante el trabajo y los años cotizados por los y las pensionistas-trabajadoras. Otro factor de la desigualdad son las cargas que de forma obligatoria las clases populares deben soportar quieran o no y de las que son esclavas.

Los copagos sanitarios, estarían dentro de esa obligatoriedad hacía las personas humildes. Otra es el precio de la energía eléctrica, la luz. Las gentes –todas- no pueden calentarse, conservar los alimentos, alumbrarse o refrigerarse aunque sea mediante ventiladores baratos, si no tienen luz. Si no les cortan la luz. Sino pagan el recibo de la compañía eléctrica de turno. En el Reino de España cinco compañías, comercializan el 90% de la electricidad y constituyen un oligopolio (Yo diría un monopolio perfecto, pues el oligopolio dicta las normas y controla el mercado en exclusiva a efectos prácticos). Además UNESA su patronal, es en realidad un lobby político con un inmenso poder político, valga la redundancia, que controla al gobierno del PP y tiene importantes tentáculos en otros partidos.

Pero veamos, como se produce esto. Desde 1997 (y no niego que antes no hubieran ya abusos de las eléctricas privadas) la Unión Europea, insta a España a liberalizar y desregular precios. La UE una vez más trabajando en favor del capital privado, el mercado y favoreciendo la desregulación. Nunca en favor de las personas. Pues bien desde 1997 el problema aparece y el Gobierno de turno deja de regular e incluso negociar con representaciones sociales y de consumidores los precios. Ya solo cuentan las empresas privadas del sector.

Saltando un poco en el tiempo, el ex ministro Soria y el secretario de estado de energía Alejandro Nadal con el impulso político de Aznar y de Rajoy, se convierten en los grandes valedores del negocio-timo-robo de los precios y de la especulación eléctrica.

Las políticas Soria-Rajoy nos han convertido en base a operaciones matemáticas tan complicadas como favorecedoras del interés privado no en consumidores, no, sino en deudores. Se idea un asunto llamado “déficit tarifario” con diversas excusas, como la de la moratoria nuclear al objeto de que en el recibo que se sube a capricho mediante unas subastas, tenga una justificación. Subastas de la luz que es un servicio público, en el que participan las eléctricas siempre. Que provocan las extrañas subidas de las que el personal jamás se entera. Solo cuando paga y como el recibo de la electricidad hay pagarlo si o si, pues las clases trabajadoras, el pueblo humilde y las personas pobres pagan y sufren. Pero si no pagan las consecuencias son terribles. Las empresas trafican con la necesidad imperiosa y el Gobierno de forma corrupta cubre y justifica al oligopolio eléctrico.

Estamos ante un inmenso caso de corrupción de la legitimidad. Puede ser legal, pero ni es legítimo, ni democrático, ni humano. Es la pura dictadura de los mercados, en este caso del mercado eléctrico.

Entonces, ¿cuál es la solución? Desde luego las medidas personales y el ahorro individual son una simpleza que no soluciona el problema y solo sirven para echar la culpa al pueblo acusándolo de despilfarro que es la cantinela para justificar la austeridad impuesta. Las iniciativas de cooperativas de consumidores son importantes e interesantes, pero no llegan a la inmensa mayoría de las clases populares, que cuando más pobres y necesitadas o precarias son, menos se enteran. Las soluciones deben ser colectivas, no individuales ni de incremento de una “competencia” que al final el oligopolio eléctrico acaba cooptando o marginando. La única solución realista es la nacionalización de las eléctricas. Convertir la electricidad en un servicio público y con control democrático, lo cual no quiere decir ineficaz. Para ineficacia la del oligopolio. La privada. Hay comarcas españolas con constantes cortes de luz, comarcas y barrios urbanos enteros donde hace más de treinta años que no se renuevan ni modernizan las infraestructuras eléctricas que sirven a la población. Redes anticuadas e incluso peligrosas. Apagones por cualquier tormentilla y viento racheado de media intensidad. Falta de atención. Mala educación, abuso y vejaciones contra los y las usuarias. Cortes de suministro a personas pobres, ancianas excluidas o familias en el paro que por pura necesidad no pueden hacer frente al recibo (luz o comer). Junto a un robo constante y encubierto a toda la población.

Para un socialista, que el asunto de los servicios públicos y lo público debiera estar meridianamente claro, la nacionalización de quienes cometen fraude constante es una obligación ética y moral. Para cualquier persona honrada y de bien no consentir este expolio ilegitimo es una obligación de primer orden.

Hasta ahora las compañías eléctricas nunca han sido auditadas. Nadie sabe a ciencia cierta de donde sale la deuda y el maldito déficit tarifario. La Unión Europea no puede ser lo que es y que no se si tiene solución (Desde luego para un obrero medio de Gales o del norte de Inglaterra, no), pero lo que está claro que su política de imponer privatizaciones es un fracaso para las personas. La UE es un factor muy activo en el incremento de las desigualdades y lo podemos comprobar no solo en este sector económico, sino en otros.

Por eso hemos de reclamar con fuerza por coherencia, por honradez y por inteligencia la nacionalización de la energía eléctrica. En cuanto a los pagos compensatorios que estas compañías reclamen, pues una auditoria sería y veraz y seguro nos deben dinero a todas y todos los ciudadanos y habitantes del estado español.

Ningún 18 de Julio en el olvido. Los nuestros siguen en la memoria

IN MEMORIAM:
Valero Martinez Blay brigada de complemento del Regimiento de Infantería Otumba de Valencia fiel a la República y que no se sublevó el 18 de Julio. Combatió en los frentes de Teruel, Granada, Córdoba y Madrid. Teniente del Batallón Otumba agregado a la XIII Brigada Mixta Internacional ( la mitad de sus componentes en esa y otras BI eran españoles, en este caso la mayoría procedentes de Valencia) tras haber participado en los combates de Córdoba y promovido a capitán pagador de la citada brigada mixta fue enviado al frente de Madrid. Desaparecido en combate en la Batalla de Brunete cuando la XIII rompió el frente en el ataque inicial, perdiendo en los combates cerca del 70% de sus efectivos. Valero Martinez recién licenciado en Derecho murió como militar profesional, oficial del Ejercito leal que el 18 de Julio siguió defendiendo la Constitución Republicana. Honor y gloria a él y a todos los caídos por culpa del golpe de estado de Julio del 1936 y sus consecuencias.

Cuando desde la nada se pretende inventar lo nuevo

Las olas de calor siempre llevan aparejado el sopor y la somnolencia. Pareciera que la fuerza de una canícula sofocante ha contagiado la política profesional a pesar del aire acondicionado que la mitiga en las instituciones así como en los departamentos universitarios o las redacciones.

La paz del verano reina. No es malo descansar y desconectar y no lo es si sirve para reflexionar y reemprender el camino, aquellos que nos podemos permitir el lujo de tener vaciones. Lo único que sacude el ambiente es la operación independentista catalana, a veces popular, siempre pequeño-burguesa, que purga a las y los tibios de espíritu y llama a arrebato sin fisuras y a seguir al abanderado, aunque no está claro cuál es. El PDeCAT es ya una marioneta de ERC y la CUP presta izquierdismo gratis a la burguesía catalana que gobierna desde los postulados Troika. Pero a pesar de los pesares son por ahora los únicos que le dan preocupaciones a la derecha y la corona. Pero fuera de eso los partidos del arco parlamentario nada nuevo proponen.

El PP cada vez más corrupto y chirlero busca con una descarada utilización de ciertas víctimas de ETA, esconder su mierda y sus vergüenzas, pero niega a las víctimas de Franco –por cierto muchos de cientos de miles más- cualquier homenaje digno y de Estado.

Podemos recoge el guante que le ofrece el susanista García Page en Castilla la Mancha para gobernar y poco más. Porqué las comisiones de investigación de la corrupción van a ser tan inútiles como necesarias son. Al PP ni agua y lo que hay que hacer es echarlo y esa debe ser la primera ocupación tras la ola de calor. Eso o la nada.

El PSOE de Pedro Sánchez debe aclararse y ya y prepararse para hacer lo de Portugal, pero de verdad y mientras tanto seguir el ejemplo Corbyn.

El socialismo dentro y fuera del PSOE creo debe hacer un serio intento de reagruparse y de aglutinar las clases trabajadoras al objeto de construir un frente electoral o no, -mejor no-, con el objeto prioritario, ahora, de re-movilizar al Trabajo y dar la cara ante la pobreza salarial, el precariado, la ofensiva contra las y los trabajadores jóvenes, los nuevos jornaleros jóvenes y el futuro o mejor dicho el no futuro de las pensiones públicas si los sinvergüenzas del PP siguen gobernando. Si los capitalistas y grandes familias poderosas y las multinacionales siguen imponiendo sus condiciones y chantajeando al Estado en beneficio propio peor para nosotros y lo malo se pueden afianzar, con una nueva operación keynesiana de Rajoy al objeto de inyectar más dinero público para favorecer al cemento y al conglomerado de las grandes constructoras de obra pública.

El pacto PP-Cs de reducción de impuestos, además de falaz es otro ataque al bienestar, lo público y las pensiones. Es imprescindible reaccionar ya y dejar de estar en este limbo que tan solo favorece a la corona y los banqueros.

Dirá alguien, este tipo es de ultra-izquierda, vaya ataques al sentido común y lo establecido. Pues bien este tipo es un laborista, un socialista democrático que pretende ser coherente y afirma que o le plantamos cara al sistema injusto que solo trabaja para beneficiar los intereses de capitalistas y gestores multinacionales o bien ni futuro para nuestros hijos, ni pensiones para nuestros mayores ni empleo digno para los trabajadores ni llegar a fin de mes nadie, bueno, casi nadie.

La reagrupación del socialismo en base a las ideas de clase y de cambio de régimen es imprescindible y luego juntar nuestra lucha con la de Corbyn, los socialistas portugueses o Sanders, imprescindible. Eso o tres cuatro veranos más y la próxima ola de calor nos pueden llevar al asadero final.

Pero para el cambio hacen falta ideas y propuestas políticas. Ideales y esperanzas en un futuro diferente porque si no creemos en un mundo nuevo socialista y libre, ¿Cómo vamos a poder enfrentarnos a la corrupción, la mafia política y los interese de los poderosos? De la nada no se puede construir algo nuevo y la cuestión no es defender, procurar, desear, es intervenir y conseguir.

Carlos Martínez co-primer secretario de Alternativa Socialista

« Siguientes entradas Recientes entradas »

© 2018 Portuario en Excedencia | Administrar

Desarrollo por Adigraf EstudioArriba ↑