Alegato contra lo políticamente correcto en tiempos de indignación

Ayer denunciaba que he sido expulsado de Facebook. Al tiempo, me entero que un amigo mio igualmente lo ha sido y el mismo día. Es José Coy y con el mismo “motivo”.

Vivimos tiempos peligrosos. Peligrosos porque estamos todas y todos, excepto los y las ricas, en peligro de exclusión social, alcanzar la pobreza y pasar una vejez dura, cruel y famélica. Pero también son peligrosos porque las redes sociales han puesto en nuestras manos, tanto la posibilidad de movilizar y organizar, como de confundir y hacer que lo perjudicial parezca bueno. La extrema derecha -camuflada- las utiliza a las mil maravillas y, camaleónica ella, se nos infiltra y alienta la confusión. Años de desideologización y de renuncias socioliberales hacen el resto.

Las convocatorias se multiplican. Los poseedores de la verdad absoluta, es decir las y los nuevos absolutistas pontifican y se está instaurando un nuevo discurso políticamente correcto, tan peligroso como falaz, que tiene los mismos resultados que los fuertes detergentes químicos al disolver todo lo que rozan, sea asumible o sea negativo. Pero lo peor es que, a quien disiente, se le atiza sin piedad tras el amparo de nombres falsos, motes o simplemente lo efímero del tiempo de publicación perceptible. Cada cual es la verdad, cada cual es el verdadero informador.

Gracias Facebook, ya me extrañaba a mi que los poderes capitalistas pusieran un arma tan buena en nuestras manos. Que ingenuos. Además, encima cuando quieren nos expulsan, pero eso parece genera poco escándalo.

Lo cierto es que las organizaciones, movilizaciones serias y consistentes y las revoluciones no se generan desde internet. Creo que en 1917 no había internet. En 1848, menos. La Asturias levantada de 1934 no fue convocada por una red social. Y ojo, Túnez, la reciente revolución tunecina en un país con una gran brecha digital, no triunfó hasta que no se declaró por parte de la UGTT la huelga general en la región central, pues en otras ya estaba declarada.

¿Quiere esto decir que las redes y nuevas tecnologías son malas? No, en absoluto. Al revés, hay que saber utilizarlas y hacerlo. Pero con esta frivolidad actual solo estamos logrando informar primero al enemigo, decirle los que somos, cuantos, donde encontrarnos y mil favores más. ¿Que yo también lo he hecho? Pues si.

Claro, cuando he llamado a movilizarnos y he hecho llamamientos políticos, huelguísticos o sociales, anticapitalistas, socialistas y altermundistas, he dado la cara y firmado con mi nombre y apellidos, o bien el de la organización que representaba y que, democrática y públicamente, había decidido denunciar y llamar a la acción. Porque tenemos derecho a saber quien y en nombre de quien se hacen las convocatorias. Es mentira que surjan sin más del pueblo, es mentira. En mi pueblo y en mi escalera no han habido reuniones para tomar por ejemplo el Congreso.

Por eso lo democrático es saber que si la Cumbre Social nos convoca el 15S a tomar Madrid, sepamos qué es la Cumbre Social y quien es la Cumbre Social y que personas -como por ejemplo yo- formamos parte de la estructuras sociales representadas en la misma y somos responsables de unos actos a los que convocamos. La UHP convocó la revolución de Asturias de 1934, la revolución más importante que ha habido en la historia social de la República Española. La convocaron UGT, CNT de Gijón, PSOE y PCE. Las personas sabían lo que hacían, lo que se pretendía, y que se quería frenar a la derecha que tenía el objetivo de acabar con todas las conquistas sociales y políticas de la República ¿Os suena?

Son por tanto momentos para dar la cara. No podemos ocultarnos por defender la libertad, la justicia, la democracia, el socialismo de reparto e igualdad y la República. Defender una nueva Constitución es legítimo. Lo ilegítimo es usurpar el poder con mentiras, como ha hecho la derecha. Lo ilegítimo es liquidar los derechos sociales y la libertad sindical y el derecho de vivienda que la Constitución del 78 reconocen. Lo ilegítimo es dar gato por liebre y engañar, robar al erario público o heredar un trono que te regaló un dictador. Para defender los derechos no hay que esconderse. Lo que siempre digo: VALORES Y VALOR.

Por eso es cada segundo que pasa más imprescindible una Convergencia Socio-Política. Hacen falta unas elecciones generales ya y la dimisión de este gobierno derechista y neoliberal. Hace falta construir con urgencia la alternativa a las fuerzas sistémicas que co-organice la resistencia junto con la Cumbre Social y las fuerzas sociales. Pero ojo, sin neofalangistas o anarcocapitalistas o liberales radicales y derechistas, es decir liberales-autoritarios infiltrados. No, no los necesitamos y sus objetivos son otros, no los del pueblo trabajador y harto, ni mucho menos los del pueblo de izquierdas y por la justicia social.

Nadie olvide que el partido nazi se autodenominaba nacional-socialista. Nadie olvide que los falangistas decían ser sindicalistas y ya sabemos lo que hicieron en los sindicatos verticales franquistas. Ah, que muchas y muchos no -puñeteras claudicaciones de los gestores de la Transición-. En esta situación los señuelos son otros, y se suelen distinguir por furibundos ataques indiscriminados a la política, los concejales o parlamentarios -insisto, indiscriminados- pero jamás atacan a banqueros, capitalistas, rentistas y especuladores financieros o la dictadura de los mercados. Claro como por ejemplo, Mario Conde, fue banquero.

Por eso damos la cara. No tenemos miedo a que nos la rompan y las personas tienen derecho a autoorganizarse públicamente y a organizar la resistencia antineoliberal y el cambio político ante un régimen podrido.

Pero tenemos la obligación de decir alto y claro lo que pensamos y que no nos callarán. Pero sobre todo hace falta que todas las clases populares sepan que tenemos alternativas y que las cosas se pueden hacer de otra forma, pues esta ha fracasado ya y solo pretende rescatar a los bancos y no a las personas.

Los intentos de silenciarnos. Facebook se suma

La represión en el Reino de España sube enteros en la medida en la que la democracia los baja. Vivimos en este estado monárquico una cada vez más reducida libertad. Por ejemplo, la contra-reforma laboral tiene el claro objetivo de dejar sin derecho alguno a los y las trabajadoras, pero sobre todo es un ataque y una eliminación de facto de la libertad sindical. Más del 50% de las clases trabajadoras hispanas, debido a la precariedad reinante, no tienen derecho de huelga, solo de despido. Los sindicatos, no pueden negociar convenios reales.

Los manifestantes son multados cada vez con más frecuencia y de forma abusiva. Por cierto el SUP, AUGC, etc, además de estar en la Cumbre Social, debieran hacer algo más que comunicados si es que quieren ser creibles; y por ejemplo, al menos no identificar o dejar de grabar en una represión en la que ellos, los cuerpos de seguridad del estado, son imprescindibles, y que recuerda cada vez más la conversión de este reino pobre y miserable al Gran Hermano, pero de Orwell (no me refería a ese embrutecedor programa televisivo).

Los Ayuntamientos quieren dejarlos en meros apéndices del subdelegado del gobierno de Madrid, es decir gobernador civil de turno. Con menos concejales para disminuir la representación democrática. Aquí la extrema derecha latente se frota las manos. Esa misma que siempre carga contra concejales y parlamentarios, pero jamás contra banqueros, obispos, consejeros de administración privados o especuladores capitalistas.

A esto se unen las redes sociales. Las redes sociales están desde siempre controladas por la CIA, los servicios de seguridad y las policías represivas de carácter político-social -¿veteranas y veteranos lo recordáis?- También sabemos que son peligrosas y manipulables, pero las utilizamos pues son una herramienta de difusión y convocatoria. Pero estos días a muchas personas, se nos están cerrando los muros además, a todas y todos con la misma excusa, reproduzco:

Tu cuenta fue inhabilitada.

Tu cuenta fue inhabilitada por infringir las Condiciones de Facebook que aceptaste al momento de registrarte. Estas infracciones pueden incluir:

  • Subir contenido sexualmente explícito
  • Enviar mensajes con lenguaje sexual explícito
  • Enviar demasiadas solicitudes de amistad o mensajes a personas que no conoces

A todos lo mismo.

Pretenden así silenciarnos y encima por pornógrafos. Que casualidad. Cualquiera sabe, cualquiera de mis más de 2.300 “amigos” de facebook, que solo utilizaba el muro para colgar movilizaciones, llamamientos y pensamientos políticos. PUES BIEN, FACEBOOK TAMBIÉN COLABORA CON LA REPRESIÓN.

La dictadura global de los mercados, cada vez es más dictadura. Pero, no nos callarán.

Por un poder ciudadano

POR UN PARLAMENTO SOCIAL
POR UNA HUELGA DEL EURO-SUR
POR UN PODER CIUDADANO

Grupos neoliberales y de derecha extrema salieron a la calle este 27 de julio con consignas confusas y mentirosas. Atacaron a los políticos y a la política, diciendo que todas y todos son iguales. Estas proclamas, además de ser falsas, dejan a la ciudadanía indefensa frente a la banca, los capitalistas, el PP y el resto de partidos sistémicos y dinásticos.

Desde Construyendo LA IZQUIERDA defendemos la necesidad de que se vayan todos los neoliberales y todos los corruptos, pero no todos los políticos. No es justo criticarlos a todos sin distinción, olvidando que los auténticos responsables de la crisis son los bancos, los fondos financieros especulativos y las grandes empresas y compañías trasnacionales. En el caso específico de España, es el gran capitalismo bancario, rentista e inmobiliario, quien nos gobierna. Así ha sido desde finales del siglo XIX hasta hoy, con la excepción del período republicano. Fueron, precisamente, esos poderes los que financiaron el golpe de Estado de Franco y los que sostuvieron después su régimen dictatorial, gracias al beneficio de sus oligopolios económicos.

Las políticas neoliberales, exacerbadas desde 2008 e incrementadas por el Gobierno del PP, están siendo un estrepitoso fracaso. Se anuncian todavía más recortes y privatizaciones, es decir, más pequeños y medianos empresarios y más autónomos quebrados; más funcionarios despedidos; más pobreza y menos servicios públicos y sociales; recortes aún mayores a pensionistas y desempleados. No nos van a rescatar, ya estamos en un duro e injusto rescate.

Creemos necesario que la Cumbre Social celebrada el 25 de julio debe:

– constituirse en un Parlamento Social, politizando la Cumbre Social;

– convocar una Huelga General, extensiva a Grecia, Portugal e Italia;

– pedir la dimisión del Gobierno;

– animar a la constitución de un amplio frente socio-político antineoliberal, defensor de la soberanía popular y del Estado español, en el que las distintas y plurales izquierdas, todas anti-neoliberales, converjan urgentemente de manera real y efectiva.

Los partidos sistémicos, asustados y sin alternativas, buscan un pacto nacional. Nosotros nos emplazamos junto a IU, las izquierdas nacionalistas, los ecologistas de izquierda, los movimientos sociales, los movimientos de convergencia y los sindicatos de clase, para construir ¡ya! un acuerdo, un pacto, un frente, que busque las mayorías suficientes al objeto de influir decisivamente en la toma de decisiones democráticas, para auditar la deuda y terminar con las políticas neoliberales, buscando un modelo económico distinto al actual, ya totalmente fracasado. Hay que posicionarse ante el cambiante sistema-mundo, pero no como quieren los capitalistas occidentales, que es empobreciéndonos y dejándonos sin derechos laborales, al objeto de poder ellos “competir” con los países emergentes.

O somos capaces de ponernos urgentemente manos a la obra o solo nos esperan más recortes, más desahucios, más quiebras, más sufrimiento y más pobreza, no para defender nuestro futuro –como nos cuentan- sino para salvar a los bancos privados y privatizar todo lo público para entregarlo a grandes corporaciones mercantiles, de las que muchos miembros de este Gobierno y del partido que lo sustenta fueron, son o serán accionistas, directivos o consejeros.

No podemos seguir con los espejismos del pacto social de la Transición o de la recuperación de tiempos pasados, pues desmontarán el Estado social, más de lo que ya está. Hay, pues, que proponer, inventar algo nuevo e ilusionante. Tenemos programa, tenemos ideas y tenemos alternativas. ¿Nos falta organización, iniciativa y valentía para acometer nuestra responsabilidad? Hay que pasar ¡ya! a proponer y a gritar en las calles y en los foros que hay alternativas.

Ya no hay opción social-liberal que valga. Ésta ya ha fracasado y a, pesar de ello, no va más allá de proponer una ligera reforma de la ya fracasada “Tercera Vía”. Por eso, entendemos que el papel de los socialistas transformadores, radicalmente democráticos, republicanos e igualitarios, no lo representan ya las cúpulas y los intelectuales social-liberales. Construyendo LA IZQUIERDA quiere aportar su esfuerzo para construir una alternativa enraizada en la clase obrera, en las clases populares y en los movimientos ciudadanos, que de verdad cuestione este injusto sistema y contribuya a cambiarlo.

Llamamos, pues, a agruparnos en tormo a la convergencia lanzada desde Grecia por el Partido de la Izquierda Europea(PIE). Construyendo LA IZQUIERDA, que estuvo presente en esa convocatoria, entiende que solo desde la generosidad y la unidad se puede forjar un espacio común y un programa común alternativo. Construyendo LA IZQUIERDA llama a crear un frente anti-neoliberal, ciudadano e incluyente que pueda optar a gobernar. Debemos ser alternativa real de gobierno frente a neoliberales y social-liberales. Las cosas se cambian desde el poder y, para ello, hay que articular un poder ciudadano.

Con los pueblos no se juega. Con la emergencia no se hacen cálculos

La última encuesta de “El País” señala que los pueblos del Reino de España, ni olvidan, ni perdonan.

La bajada del PP es el justo castigo y todavía merece más. El estancamiento-bajada del PSOE -que sube un pírrico poco más de un 1% con este panorama- quiere decir, interpreto, que no es de fiar, no ilusiona y ya ha ido tantas veces de la fuente, de predicar una cosa y en el gobierno hacer la contaria, que al final se le ha roto el cántaro. La gente no es tonta, profesionales sin sustancia, neoliberales de la dirigencia baja, media y alta del PSOE. Al menos podían pedir perdón.

Un gobierno de unidad nacional es la única salida que puede ser imponga el sistema, al objeto de salvar el podrido régimen de la transición y de la incumplida, burlada y convertida en papel mojado Constitución del 78.

El aparato del PCE y de IU será féliz con su 12%, a pesar de ¡¡bajar en intención de voto!! Pero mucha gente y militancia de izquierdas, no. Pueden optar entre ser el KKE o ser un posiblitador real de construir SYRIZA. Pero ojo, SYRIZA y no un invento descafeinado. Pues la IZQUIERDA ALTERNATIVA a construir, debe ser plural, realista, con un programa concreto y de emergencia, con voluntad de GOBERNAR. Si de gobernar, no de subir puntos, no de coalición, sino de gobierno. Por eso, muchos socialistas de izquierdas y socialdemocrátas consecuentes y obreristas, exigimos y ya, o un cambio y una construcción nueva, al objeto de poder desde el gobierno frenar la dictadura de los banqueros, los oligarcas económicos y políticos, posibilitando el gobierno de las clases populares y trabajadoras con empleo o no. Si no, estas serán traicionadas junto a las necesidades y urgencias del pueblo de izquierdas, que por cierto es mayoría o es al menos claramente determinante.

El ascenso de UPyD es el fruto del hundimiento del PP, pero también del engaño y de las campañas de imagen, alta peluquería y una clase media despistada y en búsqueda de otra cosa y limpieza POLÍTICA. Pero en realidad solo significa un cambio para que todo quede igual y siga el neoliberalismo rampante, con otros nombres y otros apellidos. Pero de sustancia nada.

Es el momento. La Cumbre Social marca un hito y lanza a las calles a los pueblos del estado español contra el neoliberalismo de forma contundente. Pero CCOO y UGT, el resto de los sindicatos y la Cumbre Social, deben saber que el Pacto Social se ha roto definitivamente. No hay ya Estado real del Bienestar y, por tanto, hay que construir una nueva opción socio-política que propicie un regimen distinto, de derechos, deberes, obligaciones y justicia social redistributiva. El reparto y la igualdad.

Construyendo LA IZQUIERDA es algo ilusionante en pos de fenecer en un frente amplio antineoliberal, democrático, constituyente y justiciero. No hay ya tercera vía posible, ni inventos asesinos de la memoria y la cultura de lucha de las personas transformadoras, regeneracionistas, socialistas, comunistas y republicanas. Solo necesitamos un programa cabal, que niegue el pago de la deuda privada como si fuera pública. La creación de una potente banca pública y la defensa de la soberanía popular de la soberanía del Estado. Pero también de una nueva alineación del Estado Español en el concierto mundial y económico que permita salir del tunel del desempleo, la pobreza y la desregulación económica, social y laboral.

Ahora o nunca. Basta de inventos, basta de cálculos, basta de perder tiempo. No lo tenemos y además hay un golpe de salón contra la democracia a la vuelta de la esquina. Hay un golpe de estado socio-económico y político gestándose. Muchas personas -y yo entre ellas- ni vamos a callar, ni vamos a estar cruzadas de brazos.

¿Cambio de fase? La democracia como desafìo

Cuelgo este magnífico articulo del sitio web de la asociación político-cultural, a la que me honro en pertenecer. Es un magnifico articulo-alegato de movilización que describe perfectamente la situación actual y un muy agudo análisis político.

No solo por ser de SOCIALISMO21 sino por su contenido, lo suscribo plenamente:

¿Cambio de fase? La democracia como desafio

“Por fin lo podemos decir: la fase destituyente se ha cumplido. Ya nadie cree que aquí hay democracia: sólo la dictadura financiera reforzada por el gendarme alemán y un gobierno pelele, preso de los mismos intereses financieros y alimentado por una clase política corrupta e incapaz. La cuestión es ahora ¿cuál es nuestra democracia?”

De http://madrilonia.org/

Días de vértigo. La prima alcanza nuevos récords cada semana, cada día. Los funcionarios desobedecen de forma cada vez más descarada. La manifestación del 19 de julio sobrepasa todas las movilizaciones pasadas. El gobierno impotente, a puntito de caer.¿Estamos ante un cambio de fase? Así parece apuntarse en la confluencia de las dos líneas fundamentales de esta coyuntura: los ataques financieros y las movilizaciones sociales.

Respecto a la primera, la deuda española crece en «subida libre» empujada por las apuestas por el «rescate» de las grandes agencias financieras. 580, 600, 620, 640. Se han superado ya los umbrales de los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal. El tipo de interés del bono a 10 años sobrepasa el 7.5 % y la deuda española incorpora 10 puntos porcentuales del PIB cada 8 o 9 meses (100.000 millones de euros). El Estado tiene problemas con el flujo de caja, esto es, tiene dificultades para hacer frente a los pagos inmediatos (pensiones, salarios, transferencias, etc). Es el escenario griego, al que se añaden los problemas declarados de las CCAA. Sin la improbable intervención del BCE o del MEDE por medio de la compra masiva de bonos, el escenario que puede ser el del impago o el de una profundización del rescate en curso. O, muy probablemente, una combinación de ambos. En breve, y al ritmo que marquen los momentos de agonía financiera del Estado, Alemania intentará mover ficha gestionando el impago desde arriba mediante una quita a los inversores en bonos. Eso sí, es muy posible que la prima de riesgo sea todavía demasiado baja como para que los agentes financieros acepten la reducción de sus rentabilidades. Así que muy posiblemente no tengan garantías de éxito hasta que la prima suba aún más. En todo caso, el horizonte de impago ya está frente de nosotros.

De la segunda, debemos reconocer un hecho que ha pasado casi de tapadillo en los principales medios de comunicación: la manifestación del 19 de julio fue la mayor desde al menos las manifestaciones contra la guerra de Irak. En Madrid, el recorrido permaneció colapsado desde Recoletos hasta Sol (donde, dicen, caben 30.000 personas). Dicho de otro modo, entre 400.000 y 800.000 participantes, una de las mayores manifestaciones de la historia de la ciudad; y entre 4 ó 6 veces la cantidad de participantes que convocaron las grandes concentraciones del 15M, 19Junio, 15O o el 12M. No se trata sólo de una cuestión cuantitativa, sino cualitativa. En el 19J había de todo: maestros y profesoras, sanitarios, bomberos, sindicalistas, profesionales, policías, etc. El 15M organizado fue sólo un segmento más entre los distintos cuerpos de funcionarios, la marea verde, los bloques sindicales y ocasionales de todo tipo. Una diversidad sorprendente que recorría todo el arco ideológico, etario, profesional, etc.

La manifestación hubiera sido, no obstante, un ejemplo cuantitativo importante, pero poco determinante, de no ser porque fue acompañada de otro fenómeno imprevisto: actos de desobediencia, sabotajes, cortes de vías públicas, desplantes a las autoridades…Todos ellos protagonizados por los hasta hace bien poco tímidos y obedientes cuerpos del Estado. Bomberos que se ofrecen como cuerpos de choque en las manifestaciones; policías que no obedecen o sabotean los medios necesarios para reprimir; militares que declaran su rebeldía a los recortes; funcionarios que denuncian a sus jefes y se plantan cada día a interrumpir el tráfico. Atención: ¿no es esto lo que ocurre en vísperas de una revolución?

¿Y el gobierno? Bloqueado por arriba debido a la presión financiera avalada por el gobierno alemán y el BCE, y presionado por abajo por unas movilizaciones que no logra moderar, sólo puede caer. El único interrogante es cuando y cómo. Seguramente cuando se declare el impago. Seguramente por medio de un gobierno de concentración que llame al PSOE, CIU y algunas otras agrupaciones de profesionales de la representación. En este sentido el PSOE ya está siendo presionado para posicionarse del lado del gobierno y así “impedir que la indignación en las calles se desborde”

¿Podemos sacar algunas conclusiones? Cuatro son las que se nos ocurren:

La primera es que la caída del gobierno es un éxito del movimiento. Los días precedentes nos han mostrado que la desobediencia no es un gesto ideológico sino nuestra táctica en la nueva situación: que no opere la represión, que no funcione la administración. Dicho de otro modo, se trata de que la crisis de legitimidad se convierta en una crisis de autoridad. Si realmente se consigue que la administración no funcione, que el gobierno no gobierne, éste (y todos los que le sigan) se verán forzados a la impotencia. La crisis política ya no la produce así tanto la agitación activista, las manifestaciónes, las acciones, como la desobediencia de los cuerpos del Estado. Bienvenido sea todo lo que ayude y colabore a ello.

La segunda es que a partir de ahora la prima de riesgo ya no trabaja únicamente sobre la extorsión de la deuda del Estado. Definitivamente entramos en una «fase política» o «agonística» del gobierno de la crisis. Los llamados mercados, esto es, el puñado de agencias financieras occidentales que dominan el mercado de deuda están tomando nota de las movilizaciones. Como en Grecia, los ataques sobre la prima de riesgo van a mostrar, y cada vez más, el riesgo de impago debido a las movilizaciones. Por primera vez, nos enfrentamos directamente a quienes verdaderamente detentan la soberanía económica: las grandes corporaciones financieras. Y esto es bueno.  En este terreno, nuestro objetivo político no parece que pueda ser otro más que el default español y la auditoría de la deuda, la supresión de la deuda ilegítima y la reestructuración, políticamente dirigida, de la deuda privada.

La tercera es que el movimiento está mutando, ya no se trata sólo del 15M, protagonizado principalmente por «jóvenes» de entre 25 y 40 años, universitarios en su mayoría, precarios y desempleados, sino algo cada vez más parecido al 99 %. Si atendemos a la composición del 19J habremos de reconocer a los funcionarios, a las generaciones que superan los 40 e incluso los 50, a los principales cuerpos profesionales del país, es decir, a todos aquellos que asintieron a las reivindicaciones del 15M, pero calladamente, y que ahora se han vuelto protagonistas de las protestas. Pero ¿acaso no son éstos los mismos que hasta hace poco eran el bastión electoral, político e ideológico del bipartidismo, de la Constitución de 1978 y de los logros de la Transición? ¿No es esto el acta de defunción de un cadáver?

Y ésta es la cuarta enseñanza, quizás la más interesante. La crisis económica y política apunta cada vez más al régimen político, a la «democracia» tal y como la conocemos. Es la materialización de los lemas del 15M: «No nos representan» y «Lo llaman democracia y no lo es».

Por fin lo podemos decir: la fase destituyente se ha cumplido. Ya nadie cree que aquí hay democracia: sólo la dictadura financiera reforzada por el gendarme alemán y un gobierno pelele, preso de los mismos intereses financieros y alimentado por una clase política corrupta e incapaz. La cuestión es ahora ¿cuál es nuestra democracia?

En Islandia echaron a los políticos y crearon una Asamblea Constituyente. En Grecia ya han acabado con el bipartidismo tradicional. Aquí estamos ante una situación absolutamnte inédita, una partida cuyo resultado está completamente abierto y en la que la pieza más importante somos nosotros y nosotras. Esto no es una democracia. Ya lo sabemos. Entonces toca, cuanto antes, ponernos a construir la democracia, una cuya arquitectura sea discutida y decidida por el 99 %. Un proceso constituyente plural, absolutamente abierto, absolutamente incluyente.

El desafio que afrontamos es cómo fundarla.