Llamamiento de amigas y amigos socialistas de Izquierdas y Antineoliberales

Que contrasentido que al llamarse socialistas las personas en el Reino de España, deban especificar que son socialistas de izquierdas y antineoliberales. Es una demostración palpable del profundo daño que el socioliberalismo ha hecho al SOCIALISMO y la Socialdemocracia obrerista y transformadora.

Lo cierto es que el socialismo, es algo fundamental en la conciencia política de este país. Creo que hay que apoyar estos movimientos que además se producen en el seno de la lucha de las clases populares contra los recortes y las estafas del sistema en su contra.

Deseo mucho éxito ha estos encuentros asamblearios y por la base. Deseo que todo sirva para construir la izquierda plural, participativa y antineoliberal que necesitamos y deseo que ningún interés mezquino trunque esta iniciativa llena de buenas intenciones, generosidad e incluso riesgos personales en ocasiones.

Se está fraguando la incorporación del mundo socialista a las propuestas de construir la SYRIZA española. Se está trabajando por rescatar el socialismo de frases huecas, engaños o de la caradura impresionante de llamar a la oposición de los recortes, de pretender criticar los recortes y haber sido el PSOE el principal responsable de la reforma exprés de la Constitución, que intruce el neoliberalismo en la Carta Magna, sacraliza y hace obligatorios los recortes y situa a los bancos por encima de las personas.

La Constitución del 78 ha reventado, no existe ya y el pacto social de la transición, corre la misma suerte, pues el PP ya se ha encargado de ello y ha desatado una feroz y cruel guerra de clases. Por eso las y los socialistas, que lo son, es decir que ni son neoliberales, ni liberales, ni pro-capitalistas, han reaccionado. Es un rosal rojo naciente, apoyémoslo :

 

HAGAMOS SOCIALISMO
CONSTRUYAMOS NUESTRO PRESENTE INMEDIATO
Este es el momento, nuestro momento, el de  nuestros hijos, padres, amigos y el de todas las personas. Es el momento de construir la alternativa plural, participativa, inclusiva y antineoliberal. No queremos estar al albur de las viejas cúpulas socioliberales, que han laminado cualquier rastro de un socialismo que pretenda construir una sociedad nueva y diferente de la capitalista. Vamos a luchar contra la dictadura de los mercados y acompañar en este empeño a todas y todos los que coincidimos en esa lucha.
Vamos a luchar  no para proteger los intereses políticos y profesionales de cansinas oligarquías retroalimentadas y carentes de cualquier vínculo con las victimas de la crisis. Sino Para abrir un nuevo mundo, nuestro mundo, un mundo en nuestras manos dirigido por sus legítimos y soberanos propietarios, todos nosotros y nosotras. Solo confiamos en la respuesta de los ciudadanos y ciudadanas.
Y desde el presente estamos construyendo una alternativa política de futuro con todas y todos los socialistas que materialice nuestro presente plural con un socialismo comprometido en la construcción de la izquierda social.
¡ESTE ES NUESTRO MUNDO Y NOSOTROS LO TOMAMOS!
Nos vemos en el Parque del Retiro, en las escaleras del lago, a las 15h, tras la concentración del 15 de Septiembre en Madrid, personas de todos los territorios, así como de expresiones ya organizadas en entes como Plataforma Socialistas de Izquierdas, Bases en Red, Construyendo la Izquierda y personas inquietas viviendo un nuevo presente.
Libertad : mano sol y cielo azul con copyspace  Libertad : Concepto del camino hacia el éxito Foto de archivo

 

Cuando lo viejo no sirve y lo nuevo no llega

Que vivimos tiempos de incertidumbre y desesperanza está claro. La crisis capitalista de Europa y el Reino de España va a más, es imparable, y eso al final se traduce en que millones de personas paradas no podemos dormir pensando en qué haremos con la hipoteca o con que llenaremos la nevera de seguir así. Pero es que tampoco tenemos ya para militar y luchar, siendo activistas, pues el dinero de la cuota social o sindical lo necesitamos para el recibo de la luz. No podemos ya viajar para acudir a reuniones o simplemente comprar el periódico, la cuota mensual del internet, comprar algún libro. Debemos ahorrar para sobrevivir.

Al mismo tiempo, la cabeza de las personas activas bulle y se proponen cien iniciativas a la vez para lograr la unidad de los cabreados y cabreadas, los desahuciados del sistema y la sobre-explotación de personas precarias. Anoche lo pensaba serenamente: hoy, todas y todos somos precarios. Si los planes de la Troika y del Gobierno se imponen y no se frenan, todos somos precarios, incluidos los funcionarios. Uno que ya va cumpliendo años, recuerda y contempla como inexorablemente volveremos a los tiempos del plato único, el ir andando a todos lados -cosa esta muy sana y sensata, un par de zapatos cada dos o tres años y la tortilla de patatas casi diaria. Vuelve la pobreza extrema.

Y pienso, si todas y todos, los digamos concienciados, estamos por frenar esto y por oponernos, no a una mayor austeridad y racionalidad de vida sencilla, sino al expolio y la estafa de las clases populares en beneficio de bancos y ricos ¿Por qué nos importa más señalar las diferencias que buscar la unidad, al menos en lo básico? Tanta plataforma unitaria y tanto referente ¿No es un contrasentido?

Siempre en las izquierdas hay alguien dispuesto a situarse a tu izquierda y decirte que no te enteras y que eres un vendido o un reformista, un socialdemócrata. Siempre hay un o una compañera dispuesto a darte una lección. Salvador Allende decía que, cuando comenzó a militar en el Partido Socialista de Chile -que ese si era socialista-, habían amigos que lo tildaban de moderado. Con los años, los izquierdistas -refería él- se hicieron ricos, mientras Allende siguió siendo socialista, lo pagó con la vida y fue consecuente hasta el final.

Ese es hoy nuestro triple problema, creo. Una sociedad preocupada y asustada por su futuro. Una izquierda fragmentada y, por contra, excesivas propuestas de unificarla y organizarla, incluso renunciando a sus valores. Y me pregunto, si todas las historias de buscar la unidad y la convergencia son para juntarnos ¿Por qué no lo hacemos ya y dejamos de organizar más foros, mesas, convocatorias…?

Lo que tengo claro es que el 15 de Septiembre a Madrid, y a seguir dándole a los poderosos y peleando. La Cumbre Social es por ahora el instrumento más unitario que tenemos, pero lo que no pueden hacer los dirigentes sindicales mayoritarios es que sigamos con una estructura poco participativa, o dejarnos en la estacada -si se diera el caso- tratando de salvar los muebles en alguna negociación de esas infumables, como antaño ocurrió. Digo esto yo, que estoy a tope por la Cumbre Social y por tanto, puedo exigir y advertir lealmente, pero con sinceridad.

El problema es que no tenemos una opción política clara. Seré todavía más transparente: una dirección política participativa y novedosa, pero identificable. El PSOE ha dilapidado su herencia. Además Iglesias, Prieto, Caballero o Negrín les resultan ya desconocidos. De hecho les estorban. Ya no son el partido ni siquiera de 1980. El PSOE ya no convence y ha defraudado profundamente al pueblo de izquierdas, incluso a los votantes del mal menor. Sus dirigentes no tienen credibilidad y la gente, sobre todo la más activa, informada y joven, los desprecia. IU no tiene fama de estar muy unida, pero ya comienza a tener también votos de mal menor o no entusiastas. IU sube aun sin entusiasmar a muchas personas dispuestas a votarle, pero a pesar de ello no se amplía su expectativa de voto lo suficiente como para ser la alternativa y no algo subsidiario o influyente, pero no gobernante. Además muchas personas de IU no han perdido el halo sectario o la costumbre del debate bronco de las izquierdas antiguas. Lo de la refundación debe ser la fundación, y en ese cesto no solo están ellos, los aparatos, los diputados. No lo quieren entender algunos y algunas. Un 12,4% es cierto que da de comer a bastantes niños, pero no se trata de eso y necesitamos más. Es urgente avanzar más.

También hay quien esto le sabe a poco. IU también es parte del sistema y eso no es cierto pero… La caza del político y la política está de moda. Mientras tanto, los banqueros tranquilos, con ellos no va la cosa. Lo fácil es exigirle a un alcalde, que no a un gran empresario, a un capitalista, eso no. Da miedo enfrentarse al poder del dinero. Es más fácil meterse con un concejal o pedir la rebaja de sueldo de un diputado, que de un banquero especulador, amo o futbolista. Esta sociedad cómoda y posmoderna ha encontrado ya su judío, su chivo expiatorio. Los que mandan realmente ya han lo han conseguido. El malo ya no es el inmigrante solo, comienza a ser el político, dejándose en paz al banquero, al rico defraudador, al corruptor. De hecho ellos que son los que mandan, han logrado casi ya su objetivo. Han provocado la crisis, nos están robando o estafando, pero el malo es la concejala de deportes de mi pueblo. Los ricos pueden dormir tranquilos, además saben que las trifulcas y divisiones por ideas sólo se dan en las izquierdas. El electorado de los partidos conservadores, derechistas y liberales, nunca falla. Vota por valores y le da igual todo.

El panorama no es muy alentador. Paro, empobrecimiento, más impuestos indirectos y menos libertad. Pese a ello, no aprendemos. Si se ha sido capaz de organizar la Cumbre Social ha sido porque los sindicatos mayoritarios se han visto obligados a hacerlo, pues en esto les va la vida. Pero también nos va a la inmensa mayoría de los ciudadanos y ciudadanas. También al objeto de buscar complicidades imprescindibles en los nuevos tiempos y por recuperar prestigio social. Los sindicatos además nos son necesarios. Pero la Cumbre Social solo es el inicio, y los creadores pueden tener un gran fracaso social de no ver lo que viene y lo que las clases trabajadoras exigen.

Pero en el panorama político hace falta ya de la misma forma un compromiso similar. Una herramienta parecida pero política.

IU sola no puede. Su alianza gallega, con los sectores que representa Beiras y otros, demuestra el camino. Pero también la que hubo en Aragón en las elecciones generales. Es necesaria una convergencia mayor de las distintas familias y tradiciones de las izquierdas. Esto en IU muchas personas lo saben, como las de Izquierda Abierta. En el Partido de la Izquierda Europea también lo saben. Lo sabemos. Pero aquí algunos no se han enterado todavía.

El PSOE ya abandonó la izquierda hace años. Sigue por la senda de la profunda crisis de la socialdemocracia europea. No representan ya los socioliberales más que un capitalismo de rostro humano. Pero esa fase ya no le sirva al sistema, y por tanto el sistema capitalista prescinde de la socialdemocracia europeista tipo tercera vía. Ya no le interesa. Ahora las oligarquías venden nuevamente un capitalismo duro, agresivo, feroz.

La confrontación frente al capitalismo financiero internacional y al nuevo imperialismo bancario, militar y neo-colonial globalizado, exige nuevas propuestas y cambios sociales. Herramientas ideológicas como el ecosocialismo y el socialismo del siglo XXI, además de democracia económica y economía sostenible y sana ambientalmente. Soberanía alimentaria y reparto. Ante estas únicas soluciones viables hoy y la nueva reordenación mundial, la socialdemocracia oficial actual no tiene respuestas, ya no están en su programa. Renunciaron al marxismo y por tanto no conocen ya ni el neomarxismo, ni el altermarxismo, ni siquiera el pensamiento crítico y alternativo. No tienen ya nada que proponer, salvo plagiar de aquí y de allá, pero para proponer o montar programas electorales, no para gobernar de forma diferente y menos para construir el socialismo.

Pero hay socialistas. Hay personas fieles a las ideas de democracia económica, democracia social, poder ciudadano y reparto de la riqueza. Esas personas se deben comprometer a luchar en algo diferente, útil a las clases obreras y populares y transformador. Muchas de esas personas estamos ya dispuestos a participar en la construcción de la izquierda.

Tenemos muy poco tiempo en el Estado Español. El mes de Noviembre hay que tener una confluencia organizativa en ciernes o en construcción. Las elecciones se pueden anticipar. Pero también la revuelta social. La respuesta en las calles de los precarios, las desahuciadas o las victimas de tanto atropello. Ante esto hace falta una estructura convergente político-social.

Respetuosos y reconociendo realidades, pero con los nuevos tiempos y las horizontalidades exigidas. No se trata de volver a los esquemas de Octubre de 1917 más que en aquello sea útil, y por cierto lo hay. Sino de la acción, democrática y coordinada, de las y los antineoliberales.

Tras el 15S, tras la marcha a Madrid hay que verse. Tras las acciones de Septiembre hay que comenzar a organizar ya la respuesta. La Cumbre Político-Social. Los poseedores de la verdad, los guardianes del fuego sagrado no les sirven a las víctimas que necesitan desesperadamente otra forma de entender la política y la economía.

La Unión Europea neoliberal, subsidiaria del imperialismo estadounidense y alejada del nuevo sistema-mundo que está emergiendo, tampoco es ya útil para los pobres, los pensionistas, los pequeños agricultores y empresarios, las clases obreras. Hay que ser radicales frente a tanta injusticia y hacer propuestas valientes y justas. El pacto social ya no volverá en el reino de España, hay que buscar otras alternativas y las tenemos.

Pero mientras lo caduco existe, y lo nuevo aún no ha llegado, luchemos. En el reino de España, que vive bajo la dictadura de los mercados, la única solución de empleo que la derecha conservadora y liberal ofrece es la prostitución, el juego, los casinos y ser sirvientes de ricos caprichosos y consumistas del imperio, de donde sea. Juego, servicio y nada de derechos. Es la nueva esclavitud. Esto hay que detenerlo y ya.

La cuestión no es soñar con ser SYRIZA, sino construir SYRIZA

Es ilusionante comprobar como una idea simple, sencilla y grande a la vez, se abre camino entre las izquierdas del estado español y es la de, siguiendo el ejemplo griego, construir SYRIZA. Es decir, una agrupación de izquierdas, unida, fuerte y con voluntad de ser gobierno, pero en la que se integran diversas fuerzas y tradiciones socialistas, eurocomunistas y radicales de izquierdas. En el caso español es imprescindible añadir los nacionalismos de izquierdas.

SYRIZA además ha tenido la suerte de encontrar un liderazgo común, una persona aceptada y además inteligente y dialogante. SYRIZA ha dado acomodo a eurocomunistas, su núcleo inicial, junto a antiguos maoístas, neotrostkistas y socialistas procedentes del PASOK, que hace ya tiempo se enfrentaban a las políticas neoliberales de su partido en el Gobierno y tuvieron la gallardía y honradez, en tanto que socialistas, de votar en contra de los recortes y las imposiciones de la Unión Europea.

SYRIZA es pues algo nuevo. No es SYNAPISMOS, su fuerza inicial, es SYRIZA. Por tanto, construir SYRIZA en España, sino se quiere hacer una operación de maquillaje, es construir algo diferente -partiendo de lo existente, claro- y reconociendo la realidad, pero buscando la credibilidad y las mismas caras y aparatos de siempre, no la dan precisamente.

Hace falta una gran dosis de generosidad, pero también un análisis social, sociológico y político de la realidad del reino de España, al objeto de estudiar el por qué fuerzas emergentes de la izquierda apenas alcanzarían el 12% de los votos. No se cambia la realidad ni siquiera con treinta diputadas y diputados, salvo que quiera construirse una fuerza de influencia y subsidiaria.

Hoy existe un discurso compartido en las izquierdas, que por cierto en gran parte ha sido construido desde los movimientos sociales y por los movimientos sociales (Vía Campesina, Ecologistas en Acción o ATTAC, por ejemplo), así como los movimientos feministas, antipatriarcado y por la igualdad sexual, que son fácilmente identificables en cualquier documento o declaración de principios. Luego al menos preguntemos, acompañemos y reconozcamos su importancia. El relato por un mundo nuevo ha sido construido por los nuevos movimientos sociales, y no hace falta citar autores y textos para dejar muy clara esta afirmación.

El Socialismo, como camino de justicia e igualdad, reparto y justicia, democracia económica y control público y político de la economía y profundamente democrático, es una aspiración compartida, una meta a la que pongamos apellidos como del siglo 21 o no, es una meta de radical igualdad y democracia real. Socialismo no es socioliberalismo, ni mucho menos tercera vía que asume el capitalismo. Socialismo es construir una sociedad nueva, con un concepto económico diferente y de todos, no de unos pocos. Socialismo es además una de las grandes tradiciones de la izquierda, y por cierto en este Estado muchas personas de izquierdas, sindicalistas, altermundistas o simplemente progresistas, se identifican con él. Insisto, hablo de Socialismo, no de engañabobos. Habrá pues militantes y activistas que tengan algo que decir ¿O no?

Creo que construir SYRIZA es para ir a por el 35% de los votos al menos. Es posible. Es imprescindible.

La crisis social y de régimen a la que está siendo sometido este Estado y las agresiones contra las clases populares, por parte de las oligarquías políticas y sobre todo las económicas, exige un esfuerzo de convergencia social de las izquierdas y los socialismos transformadores.

Hace falta reaccionar ya, con fuerza y contundencia en la calle. Pero también en la política. Urge una convergencia política. Es imprescindible, pero seria, verdadera, participativa y amable, respetuosa, educada. Guante de terciopelo interno y puño de hierro contra el neoliberalismo.

No quememos ideas. No estropeemos el futuro. Construyamos juntos y seamos otra cosa. Una cosa, con primarias, elecciones internas locales, liderazgos sociales de base y programas profundamente antineoliberales, pero también cogiendo el toro por los cuernos. Y eso pone encima de la mesa el problema-negocio de la deuda, la banca pública, la Unión Europea y el euro, así como el enfrentamiento a la dictadura del mercado y la dictadura oligárquica en la que se ha convertido el Reino de España.

Attac Andalucía ante la encrucijada social, económica y política. Ya no tenemos tiempo

Estamos viviendo una situación excepcional. Por un lado, una grave crisis financiera y del capitalismo en general y, por otra parte, una crisis de régimen en el Reino de España en particular. La gravísima crisis financiera, gracias a las políticas neoliberales que se ejercen para “resolverla”, está además generando una crisis social que se traduce en un alarmante incremento de la pobreza extrema -vuelve a haber hambre- y en una reducción genocida de prestaciones y servicios a las capas más humildes de la sociedad, junto a un empobrecimiento de las clases populares.

La ausencia de respuestas sociales organizadas, así como de alternativas políticas, que permitan vislumbrar un cambio o una mejor organización en las respuestas, es muy preocupante. Las agresiones contra los servicios y derechos sociales públicos son tan contundentes que exigen respuestas más continúas y una pedagogía popular que no se es capaz de aplicar, abrumados tal vez por la situación. Pero no hay tiempo. No podemos esperar más a reaccionar ya y con tanta contundencia como eficacia. No hay nada que perder. Los sueldos no llegan, las pensiones congeladas, el paro recortado, la educación y salud pública disminuidas, las tasas e impuestos a las capas populares al alza y el crédito, totalmente privatizado, ni llega ni se le espera ¿Qué más nos puede ocurrir? ¿Hasta cuando vamos a seguir aguantando? Solo las y los de abajo estamos sufriendo la crisis del capitalismo, soportando una de las mayores transferencias de rentas de los pobres a los ricos de los últimos decenios. En el colmo de la desfachatez, estamos subvencionando las clases trabajadoras a bancos y banqueros privados.

Andalucía sufre el paro y la pobreza con especial intensidad. El Gobierno de la Junta de Andalucía, también está despidiendo a trabajadores y trabajadoras del sector público: es mentira que no lo haga. Está aplicando recortes -cierto que obligada por el Gobierno de Madrid que está recortando transferencias en educación, sanidad, empleo, universidades e investigación y en prestaciones sociales- pero, al menos, sería de desear una mayor denuncia de la situación y nuevas e imaginativas propuestas para fortalecer lo público, incluido el crédito público como motor e impulsor de Andalucía.

Andalucía debe enfrentarse al ataque de los señoritos de derechas de Madrid, que desean acabar con nuestra autonomía y nuestros derechos. Una derecha cruel, falaz y cínica que, sin ninguna vergüenza, nos apalea desde el Gobierno central y, al mismo tiempo, reclama a la Junta. Pero también aquí se han cometido muchos errores y despilfarros. Todavía resulta inexplicable como se consintió la privatización de las cajas de ahorros andaluzas y nadie da cuentas de semejante atraco. Ni como parlamentarios y parlamentarias andaluzas votaron a favor de la reforma exprés de la Constitución de 1978, introduciendo en ella el germen neoliberal, y anteponiendo el pago de las deudas a bancos y un déficit limitado al gasto público. Ambas decisiones ahora resultan suicidas, y además les suministran razones jurídicas y legales a la derecha para ejecutar su plan injusto de recortes.

Sí hay dinero. Hay dinero de sobra, pero está en los Paraísos Fiscales y el capital desregulado, que circula por el mundo sin control y sin pagar impuestos. Esta en las SICAV, en las que los ricos de este Estado esconden su dinero y burlan legalmente sus beneficios, robándonos a todas y todos con amparo de la ley. A esto, hay que añadirle una escandalosa fuga de capitales, que antes era ilegal y punible y ahora se permite, fruto de las desregulaciones financieras y las leyes liberales impuestas por Gobiernos liberales -sean cuales sean sus siglas- que han creado indefensión para las y los ciudadanos y para los propios estados.

Andalucía debe reaccionar. El Gobierno andaluz, cuya composición Attac Andalucia apoyó, debe actuar con valor, valores y dejarse de paños calientes. No existe un liderazgo social andaluz, no se percibe. No se hace pedagogía, ni se informa lo suficiente. Las medidas socioliberales han dejado a Andalucía en una mala situación, y el apoyo a la burbuja inmobiliaria y el abandono del sistema de ahorro y crédito andaluces nos dejan en una situación crítica. Exigimos una reacción del Gobierno andaluz.

Ante esta situación, entendemos que solo un apoyo decidido a la economía social y cooperativa andaluza, un decidido apoyo a las Pymes y autónomos. Un mantenimiento del sector público andaluz y un enfrentamiento valiente a las imposiciones de Madrid y extranjeras y una respuesta dura a la burocracia de Bruselas, pueden comenzar a dar algo de luz. Sabemos que hay cuestiones que no son competencia del Gobierno autónomo, pero los paños calientes y las políticas tecnocráticas, ejecutadas por tecnocrátas, no nos han llevado a ninguna parte. Attac Andalucía exige un cambio de rumbo.

Attac Andalucia cree que hay que enfrentarse a las políticas públicas y económicas neoliberales que se nos imponen, y llama al Compromiso Social por el Progreso a ser exigente y defender los ciudadanos y ciudadanas andaluces y a todos los sindicatos de clase andaluces, los movimientos sociales y cívicos, el 15M andaluz y a todas las víctimas de la crisis a reaccionar. Muchos de nuestros recortes se imponen en Madrid, Bruselas y Berlín. Reaccionemos pues y preparemos una magna respuesta andaluza antineoliberal, con marchas en todas las provincias, ocupaciones pacificas y una resistencia civil organizada. Ya no hay tiempo.

Es necesario concretar más, es hora de definirse. Un llamamiento urgente

No, no hablo de autodefiniciones ideológicas, ni tácticas, ni estratégicas individuales. Hablo de conformar el actor político colectivo imprescindible en estos momentos gravísimos que atraviesa el, por ahora, Reino de España. Llamo encarecidamente a actuar ya como ciudadano libre y consciente. Llamo también en calidad de víctima de la crisis.

Hablo de actor político, no por deformación profesional de politólogo, sino por ser un término tan ambiguo como preciso y tan amplio como inclusivo. Es a la vez una propuesta de conformar una fuerza política plural y coaligada, pero de base social y popular a la vez.

Me atrevo humildemente a pedir a personas, fuerzas sociales, sindicales y políticas que sean capaces de ponerse de acuerdo en unos puntos básicos y en poner por encima de sus intereses personales y partidarios legítimos, los de la democracia, la justicia y la dignidad, frente al robo, la rapiña y el neoliberalismo, que sustenta las políticas de rescate de bancos y grandes fortunas a costa de las clases populares y trabajadoras.

Puede ser que todas y todos no coincidamos. No importa. Pero tal vez la mayoría social y política de lo que se mueve y llena las calles, sí. Con eso ya es suficiente, además no seré yo, quien reclame ni uniformidad, ni identificación ciega, ni que se repitan los errores de los viejos partidos.

Seguro que hay personas que aspiran a más y que creen que las clases populares les siguen –pero todavía no lo saben- además somos “reformistas”. Bien pues, con mi respeto a actitudes más extremas, pero mi denuncia de elementos neofascistas y pro-sistema capitalista afincados por esos lares -respetando a quién honradamente aspira a más- y por tanto, sin buscar unanimidades pero si a conformar mayorías sociales antineoliberales y con la aspiración de cambiar el rumbo de la actual situación. Ilusionemos a los pueblos, con una forma diferente de hacer la política y de construir una sociedad diferente. Sin llamar a construir un nuevo espacio de valores y la transmisión de los valores de la igualdad, el reparto, la república y el socialismo o la justicia fraterna, no lograremos ilusionar a nadie y seremos algo más como lo que ya existe y decepciona, incluso traiciona y vende unas ideas para gobernar al servicio de las contrarias.

Pero para conseguir este objetivo, no podemos estar montando estructuras unitarias y de todos los y las de abajo, cada poco o según se le ocurra a alguien en la red. Si de verdad queremos ser el referente de la convergencia, la mejor forma de demostrarlo es simplemente juntándonos en una sola cosa. Lo demás, y perdón por el atrevimiento, son ganas de enredar.

Lo primero, creo, es convocar una mesa con fecha y hora concreta. Lo propongo. Lo segundo es que todas y todos colaboremos si somos antineoliberales, antipatriarcales y defensores del medio natural y ambiental. Seamos más claros todavía, si alguien o algunos se conforman con un 12% de apoyo social, pues que lo digan claramente, y todas y todos -incluidos los miembros de su fuerza política- sepan a qué atenerse.

Si no manifestamos fe en nuestra capacidad de gobernar y de pedir sacrificios para cambiar esta sociedad injusta y cada día más en poder de las oligarquías, ni seremos creíbles, ni ilusionaremos. Ese y no otro ha sido el secreto de SYRIZA, o lo fueron en su momento los procesos de Latinoamérica, desde Brasil a Venezuela, pasando por Bolivia.

A los que no les interese conquistar los instrumentos democráticos para alcanzar el gobierno de las cosas y la férrea voluntad de empoderar a la ciudadanía creando instrumentos participativos de poder popular, tampoco les interesa la cosa. Los que no deseen cambiar la sociedad, modificando los instrumentos jurídicos del poder y democratizando la economía y las instituciones financieras y económicas, tampoco acudirán a la cosa. La democracia no puede sustentar solo el liberal estado de derecho, sino el estado SOCIAL y de derecho, que hoy es papel mojado, máxime tras introducir el neoliberalismo más doctrinario en la actual constitución.

El régimen está en crisis y Europa -mejor dicho, la Unión Europea- también, y cada vez más profunda.

Creo que se debiera partir de la premisa de que el Pacto Social, heredado de los Pactos de la Moncloa, ha desaparecido y se lo cargó la reforma exprés de la Constitución del 78, aprobado por los dirigentes y gobernantes socioliberales, el PP y las derechas nacionalistas, o una parte de ellas. El actual Gobierno, con el amparo de la reforma constitucional y el pacto fiscal y de estabilidad de la UE, apoyado por las cúpulas socioliberales del PSOE, está cumpliendo el objetivo de liquidar los derechos sociales, para dedicar los fondos de la educación, la salud y las pensiones-prestaciones a salvar los bancos y a los poderosos. Su premisa es primero pagar a los bancos y después ya veremos. Este gobierno títere de la Alemania, conservadora y cruel, del nuevo capitalismo germano, tan lejos ya del capitalismo renano, lo único que hace es actuar al dictado de mercados, mercaderes y poderes financieros centroeuropeos. Además, el pueblo del Reino de España desconfía profundamente de los dos partidos del turno, ambos muy tocados y alejados en sus cúpulas de los sufrimientos reales de las personas.

Los sindicatos mayoritarios no deben pues, creo, fiar su acción a la recuperación de lo que no volverá. El pacto del 78-79 del siglo pasado ya no existe, ni regresará. Ahora solo podemos luchar por derogar contrarreformas, si, pero para alcanzar nuevas metas y reconquistar, conquistando nuevos derechos. No metamos pues a nuestros compañeros y compañeras en un callejón sin salida de protestas, que sin una concreción política, no nos llevarán a ninguna parte.

Para construir el actor político nuevo y transformador, necesitamos de todas y todos, a saber, los socialistas que lo son. Las fuerzas procedentes de la tradición comunista y eurocomunista. Los anticapitalistas, los ecologistas sociales, los movimientos ciudadanos comprometidos con el antineoliberalismo y la democracia participativa y decisoria, las centrales sindicales, todas, todas las que estén dispuestas a ser actor político en beneficio de las clases trabajadoras y su empoderamiento y por supuesto las y los demócratas hartos de paños calientes, corrupción y deterioro democrático.

Se trataría de hacer la autentica transición y acabar de una vez con la sombra del franquismo, los restos de las instituciones franquistas y las oligarquías horadadas que siguen detentando el poder económico y condicionando hasta límites dictatoriales el político, haya gobernado quien haya gobernado hasta ahora.

Se trata de conseguir al menos el 35% de los votos. Colaborar e incluir si es posible a las izquierdas nacionales en este estado plurinacional y respetando los derechos de los pueblos.

Se trata de recuperar la soberanía popular burlada y de recuperar la soberanía nacional, perdida. Se trata de explorar y buscar nuevos tratados internacionales y propiciar nuevas formas de gobierno económico de Europa y del Mundo, contribuyendo a un nuevo sistema mundo, pasando por reclamar la construcción de otra Europa, la Europa de los pueblos y no la de los mercados.

Las crisis, dicen, son una oportunidad. Esta crisis sistémica está siendo la oportunidad de los bancos, los fondos financieros, las grandes empresas y fortunas. Los injustos, especuladores y defraudadores son los vencedores. En el Reino de España las injusticias son tan graves que vivimos un autentico golpe de estado. La doctrina del terror se impone contra las personas paradas, vulnerables y trabajadoras. Los jóvenes son expulsados ya no solo del sistema de protección social, sino del estado español mismo ¿Cuánto tiempo más lo vamos a consentir?

Solo juntándonos lograremos cambiar el rumbo al menos. Ningún partido, ni fuerza sola poseen la capacidad suficiente. Ningún liderazgo personal ha logrado captar el reconocimiento mayoritario. Ninguna alianza social es mayoritaria y exclusiva. La Cumbre Social debe concretar y profundizar sus demandas y acciones de lucha social continua. Este mes de Septiembre de convocatorias y movilizaciones debe ser aprovechado para reunirnos también y comenzar a tejer lo imprescindible.