No hay salida neoliberal. Los RESCATES son un negocio

Hay alternativas. Sabemos lo que hay que hacer. Tenemos ideas.

Los que han fracasado y nos están estafando no pueden sacarnos de la crisis. Ni nos sacan ni nos sacarán. No les interesa. ¿Para qué? Si se están solventando sus pérdidas privadas a base de dinero público conocido como RESCATE.

Los rescates son un negocio para la banca privada, que se re-capitaliza a base de caudales públicos. Al utilizar dinero del estado que el Banco Central Europeo, la UE y el FMI transfieren -aunque sea mediante un llamado rescate- y de este modo pasar a deuda pública el negocio bancario. Todo este tinglado provoca fundamentalmente dos consecuencias:

1. Los bancos se re-financian gratis y enjugan sus quiebras, pero no sacarán créditos ni a pymes ni a familias, pues ninguna formula jurídica, ni política, les obliga a ello desde las posiciones neoliberales de todas las instancias citadas.

2. Los bancos estaban quebrados y han sido rescatados con dinero público, luego los bancos son ya nuestros. Queremos los bancos, nos pertenecen. El dinero inyectado en estos bancos es nuestro, luego los bancos también. Nacionalización de la banca YA!!

Por eso no quieren acabar con la crisis. Están los capitalistas haciendo el negocio del siglo a nuestra costa y riéndose de nosotros.

Lo del déficit es otro engañabobos. No hay déficit, hay un bestial, criminal y gansteril trasvase de dinero público a los bancos privados y a los fondos de capitales privados. No podemos seguir consintiendo tanto robo.

Ante esto, nadie que se diga de izquierdas puede apoyar y colaborar con el PP en el Parlamento, ni a ir a Bruselas a apoyar a este gobierno represor.

Al final, esta crisis esta siendo el gran negocio de los de arriba. Pero claro, con el sistema en crisis y ante esta recesión, si se deben producir reacciones diferenciadas: o apostar por la injusticia, y apoyar la contención del déficit y los rescates, o bien, informar y movilizar.

Los partidos del sistema se están aliando para salvar el montaje neoliberal que nos hunde, pero que advirtamos también se está hundiendo.

Ante esta situación, veo las cosas muy claras y sencillas:

  • Hay que construir algo nuevo. Una fuerza cívica antineoliberal y social emergente, con una programa de gobierno y voluntad de nueva mayoría social.
  • Hay que decir basta ya.
  • Debemos movilizarnos todas y todos. Los sindicatos, los jóvenes, los movimientos, los y las paradas, las víctimas de la crisis, las y los antineoliberales. Este verano hay que permanecer movilizados y preparando nuevas e imaginativas respuestas. Pero también listos y listas a saltar como un muelle, si se siguen aplicando las mentirosamente llamadas reformas, es decir recortes y agresiones.

El pacto social y socialdemócrata ha saltado por los aires. Lo han dinamitado, no existe ya. Actuemos pues en consecuencia y digamos a las gentes sencillas y a las clases populares, de forma clara, lo que está pasando. Grecia con su fuerza de izquierdas unitaria y los mineros del carbón, nos señalan los únicos caminos posibles.

Notas para una estrategia de construcción del frente de Izquierdas

Armando Fernández Steinko y Carlos Martínez García
De las Mesas de Convergencia y Construyendo LA IZQUIERDA

 Notas para una estrategia de construcción del frente de Izquierdas.

1. La evolución de los acontecimientos financieros podría provocar a un cambio tectónico en la situación social, económica y también política del país, incluida la hegemonía de los partidos mayoritarios. Esto podría producir un vacío de poder impensable hasta ahora. Es necesario construir un espacio político amplio y unitario al margen del neoliberalismo con capacidad de aglutinar a sectores sustanciales de la población. Hay poco tiempo.

2. No es suficiente crear este espacio sólo utilizando argumentos racionales (explotación económica, desigualdad social) y argumentos morales (la insolidaridad de las oligarquías, el egoísmo de los ricos). Ambos son imprescindibles, pero hay que encontrar un aglutinante o catalizador emocional que una todas las reivindicaciones en un “discurso” comprensivo para sectores muy amplios de la población. Esto es esencial, sobre todo, para conectar son las clases populares. Hay varias alternativas que se barajan hoy (“República”, “Democracia”, “Pueblo”, “Los de abajo” etc.). No está claro el alcance real de cada una de ellas.

3. El agrupamiento de todos los espacios antineoliberales no va a producirse de forma espontánea. Los estallidos espontáneos de rebeldía e indignación no se pueden descartar, entre otras cosas porque forman parte de la cultura política española (ver recientemente el 15-M pero también las movilizaciones contra la guerra etc.). Tienen que existir actores organizados y coordinados con una relación lo más estrecha posible con el tejido ciudadano, incluido el mundo del trabajo. No siempre es necesario que estos actores sean “visibles”: no se trata tanto de banderas o siglas. Tal vez sea más apropiado hacer todo lo contrario: crear un esqueleto que estructure dicho movimiento, le de un rumbo político antineoliberal para que rebeldía se pueda transformar en avances hacia otro modelo social, político y económico. No parece realista apostar porque la indignación o la agudización de la situación social vaya a llevar espontáneamente a una salida por la izquierda, no es admisible “esperar acontecimientos”. Puede suceder todo lo contrario, que la salida sea por la derecha o que se creen espacios políticamente estériles como “Los Piratas” alemanes o algunos sectores del movimiento 15-M.

4. La forma más realista es avanzar de forma inductiva: partir de los espacios organizados o semiorganizados que ya existen, reforzándolos y coordinándolos pero también creando otros nuevos (“nuevas teselas” para un gran espacio tipo mosaico) destinados a ganar a sectores y ciudadanos aún reticentes para un proyecto unitario y antineoliberal. También es fundamental encontrar mecanismos de coordinación de las diferentes piezas del mosaico. Este espacio plural es el que podría generar una dinámica de incorporaciones y apoyos adicionales. No parece realista hacerlo sólo de arriba a abajo, es decir, lanzar un llamamiento más a la ciudadanía para que se “una” mucha gente. El llamamiento tiene que apoyarse tejido ya estructurado detrás, esté más o menos visible, incluido todo lo que se ha o está construyendo, que es bastante aunque insuficiente.

5. Izquierda Unida no tiene capacidad de cubrir todo ese espacio, aún cuando desde la incorporación de Izquierda Abierta o de los Ecosocialistas de Murcia se haya convertido efectivamente en una “coalición”. El espacio tiene que ser bastante más amplio e incluir lo que hoy representa Izquierda Unida como una de sus columnas. El resultado debe ser, en el plano electoral, más bien una coalición de tipo Front de Guache en Francia o Syriza en Grecia -con las particularidades españolas que habría que precisar-. Esta coalición tiene que solucionar varios problemas para conseguir generar a su alrededor un movimiento social que genere un apoyo continuado a la misma, estar respaldado por una ciudadanía todo lo activa y organizada posible. Algunos de ellos son ¿cómo elegir a los candidatos y cómo incorporar a los “no organizados” en ninguno de los partidos o espacios que lo integran?. En el plano de los movimientos sociales el objetivo es crear una plataforma de movimientos ciudadanos que, siendo autónoma de los partidos, avance en su articulación política en un sentido antineoliberal. La politización de los sindicatos es otra pieza clave de este proceso. No está claro cómo se puede integrar todo eso: las Mesas están intentándolo.

6. Las circunstancias están imponiendo un escenario de coordinación espontánea similar a este. Las Mesas son una pieza madrugadora de este mosaico: tienen que redoblar sus esfuerzos unitarios, reunir recursos para seguir funcionando y extender su propuesta. La creación de Izquierda Abierta pluraliza Izquierda Unida y la creación de un espacio socialista antineoliberal autónomo, que se recluta de militantes y votantes socialistas que no están dispuestos a pasarse a IU y que desde su nacimiento plantea la necesidad de crear una amplio frente de izquierdas, está dando frutos prometedores. Esta despertando el interés de sectores socialistas antineoliberales políticamente dormidos hasta ahora y que ahora se están activando con más fuerza de la esperada. Este es un hecho esencial pues el grueso del electoral de izquierdas sigue votando al PSOE. La Plataforma para la defensa de los servicios públicos y las diferentes “mareas” son espacios de acercamiento entre ONGs y sindicatos mayoritarios que también apunta en este sentido. Hay que impulsar este tipo de procesos: acelerarlo pero no partiendo de la nada sino de todo lo que ya está en marcha. El siguiente objetivo son aquellos sectores que se encuentran fuera de la órbita de los sindicatos, del 15-M/ONGs y de los partidos en general.

7. El esquema izquierda-derecha puede y debe estar en el núcleo de este espacio: la cultura política española y europea aún se sustenta en buena medida en él aún cuando estos hayan sufrido una erosión debido al desprestigio de los partidos y las promesas incumplidas. Pero el aglutinador debe ir más allá si aspira a extender su hegemonía por encima de los espacios progresistas tradicionales, preferentemente entre las capas urbanas ilustradas y los grandes sectores populares abstencionistas. Hay que precisar un escenario de cómo hacerlo, es decir, cómo incorporar a los sectores de la población que no vienen de la cultura política de la izquierda -muchos despolitizados- pero que sufren las consecuencias de la crisis (autónomos tradicionales, nuevos autónomos, clases medias desclasadas, trabajadores de las PYMES, pequeños empresarios etc.) a este bloque. Este espacio/bloque social no puede ser, en cualquier caso, sólo electoral: la lucha institucional (jurídica, política, mediática) no se puede ganar sólo con votos. Parece más prometedor inicial un contacto individualizado con estos espacios/sectores que hacer un llamamiento sin más en espera de que se sumen: no es tan fácil que acudan por mucho que se haya agudizado la situación (además: otros harán otros “llamamientos” competidores).

8. Un línea de trabajo podría ser la combinación entre dos estrategias coordinadas: una por abajo y otra por arriba. La estrategia “por abajo” consistiría en reforzar la creación de espacios nuevos en la izquierda alternativa con un programa antineoliberal. Aquí  resulta decisiva la consolidación de un espacio organizado socialista y antineoliberal. Si sigue así no se puede descartar la posibilidad de la celebración en España de un gran mitin internacional de los socialistas antineoliberales que cuente con la presencia de los pesos pesados del socialismo antineoliberal europeo El mantenimiento de la llama de las Mesas o su incorporación a un proyecto similar pero más amplio también se hace necesaria. Habría que ver qué otros “espacios” podrían irse ganando para un frente amplio

9. La estrategia “por arriba” consistiría en ir dándole un formato unitario a todo este conglomerado de espacios: los discursos a desarrollar, las formas de funcionamiento, los “grandes nombres”, el encaje del tema constituyente-republicano, etc. Tiene poco sentido intentar hacerlo sin la participación de los espacios creados “por abajo”: hay peligro de que se quede en un acto voluntarista. Aunque hay un trabajo propio que hay que hacer a este nivel: hay que crear un grupo de reflexión “por arriba”: un grupo de personas con buenos contactos que empiece a trabajar.

10. Hay que abordar ofensivamente la cuestión nacional: la crisis puede crear fuertes tendencias centrífugas que le den un respiro a la derecha españolista y a una gran coalición con participación de los socioliberales a costa de la izquierda alternativa estatal. Entre dos polos se abre una franja política relativamente indefinida: el del nacionalismo federalista o federalizante y el del independentismo de izquierdas. Este último tiene un objetivo estratégico: formar un Estado propio. Este es un objetivo antitético con el nuestro por mucho que la lengua, las identidades y la ambigüedad del concepto de “autodeterminación” sugieran lo contrario. Es urgente reforzar, o mejor: construir ofensivamente –y no sólo reactivamente como sucede ahora- el polo federalista para que se genere una nueva dinámica en relación con el tema nacional, su redefinición, un nuevo reparto de cartas. Esto no se va a conseguir emulando al segundo polo como se ha hecho hasta ahora, sino abordando de forma ofensiva cuestiones tales como la lengua (plurilingüismo), el contenido redistributivo de la solidaridad entre nacionalidades, la necesidad de reforzar el poder estatal frente a los mercados financieros y, naturalmente, la democratización del Estado en todas sus esferas. Es un programa que enlaza con la dinámica constituyente y con el tema republicano, que también tiene una dimensión emocional (ver arriba): hay que construir una identidad republicana y multinacional.

Mariano nos ataca en verano

Mucho ojo, Rajoy anuncia las nuevas medidas que la UE, el FMI y los “mercados” le exigen. Por tanto, el verano será aprovechado para subir el IVA, que nos afecta a todas las clases populares por igual y es injusto y no progresivo. También maquillará algo con respecto a los impuestos de patrimonio y empresas, y seguramente atacará a las prestaciones de paro y pensiones. Es decir, la derecha gobernante seguirá aplicando su antisocial programa de recortes.

Así pues, nadie de vacaciones. Lo siento, pero los 6 millones de parados no podemos, pero las y los que aún tienen empleo no deben, no sea que en Septiembre se les haya esfumado.

Este debe ser un verano caliente y vigilante. Todo sea por el deficit, el pago de la deuda, esa gigantesca estafa para que los bancos hagan negocio, y el rescate financiero. Todo sea contra las personas.

El cínico Presidente que sufrimos nos daba las gracias. Eso quiere decir que aún no nos hemos movilizado bastante. Con tanto paro, ruina y pobreza no hay vacaciones, solo lucha.

Se aprueba el Pacto Fiscal. PP, PSOE, UPyD y derechas nacionalistas o la coalición de facto

Esta mañana lo advertía, ahora lo constato. El Pacto Fiscal por la estabilidad presupuestaria ha sido aprobado por amplia mayoría en el Parlamento, siguiendo las instrucciones de Alemania y de la burocracia neoliberal de Bruselas.

Este pacto sacraliza el déficit contenido y promueve los recortes sociales. Este pacto es más política neoliberal, es decir más ruina, pobreza y humillación para las clases populares.

El PSOE rompe con Hollande y se alía con Rajoy y Merkel. El estado español renuncia a soberanía en aras de aplicar una contención del gasto, es decir menos gasto e inversión pública que profundizará la recesión.

Rubalcaba, junto con todos y todas las diputadas de su grupo socioliberal que han votado a favor del Pacto Fiscal, poco podrán decir ya. Afirman que les ha podido su sentido de la responsabilidad, pero ¿Qué sentido de ser responsables, al objeto de apoyar las clases populares y trabajadoras demuestra esto? Ninguno. Este pacto solo demuestra que la teología neoliberal y el poder de los mercados están por encima de las personas.

Ahora, todas y todos somos mineros. Solo una respuesta decidida, una movilización masiva de paradas y parados, pueden frenar esta deriva neoliberal y suicida. Un socialista que lo sea, no puede consentir este apoyo del PSOE al PP y sus medidas de Gobierno.

Solo las plataformas de resistencia y defensa de lo público, los sindicatos de clase y las fuerzas políticas antineoliberales, debieran tener nuestro apoyo. Hay que convertir todo el Reino de España en las cuencas mineras. Hay que volver a asustar a los mercados inventando una fuerza conjunta de resistencia antineoliberal y de ofensiva social tal y como el pueblo Griego ha hecho con SYRIZA.

Stop al Pacto de Estabilidad

Advierto: en estos momentos se está fraguando el pacto de estabilidad. Este pacto, que es una continuación de la reforma exprés de la Constitución, está siendo negociado por los partidos sistémicos, con el PP a la cabeza al tener el gobierno, pero la dirección del PSOE, CiU y Cia. están en el asunto.

Nuevamente el déficit se pone por encima de las personas, y este pacto supone una agresión más contra las clases populares y los derechos sociales.

Ayer volvimos a salir a la calle a exigir la reposición del estado del bienestar, que ya ha sido dinamitado. No tiene sentido esta lucha si tan solo es defensiva. Hay que pasar a la ofensiva. En el nuevo panorama que se abre y que el Pacto de Estabilidad PSOE-PP-CiU-PNV pueden firmar, impulsado por el Gobierno Rajoy y la UE, puede ser otra vuelta de tuerca en este disparate pro-capitalismo financiero que sufrimos.

Hace falta articular una nueva convergencia politica, que articule las clases populares y lo más progresista de las clases medias y con propuestas antineoliberales y en alianza con los sindicatos, que defienda e impulse un nuevo paradigma político-social y acabe con la dictadura del déficit y la deuda.