¿Cambio de fase? La democracia como desafìo

Cuelgo este magnífico articulo del sitio web de la asociación político-cultural, a la que me honro en pertenecer. Es un magnifico articulo-alegato de movilización que describe perfectamente la situación actual y un muy agudo análisis político.

No solo por ser de SOCIALISMO21 sino por su contenido, lo suscribo plenamente:

¿Cambio de fase? La democracia como desafio

“Por fin lo podemos decir: la fase destituyente se ha cumplido. Ya nadie cree que aquí hay democracia: sólo la dictadura financiera reforzada por el gendarme alemán y un gobierno pelele, preso de los mismos intereses financieros y alimentado por una clase política corrupta e incapaz. La cuestión es ahora ¿cuál es nuestra democracia?”

De http://madrilonia.org/

Días de vértigo. La prima alcanza nuevos récords cada semana, cada día. Los funcionarios desobedecen de forma cada vez más descarada. La manifestación del 19 de julio sobrepasa todas las movilizaciones pasadas. El gobierno impotente, a puntito de caer.¿Estamos ante un cambio de fase? Así parece apuntarse en la confluencia de las dos líneas fundamentales de esta coyuntura: los ataques financieros y las movilizaciones sociales.

Respecto a la primera, la deuda española crece en «subida libre» empujada por las apuestas por el «rescate» de las grandes agencias financieras. 580, 600, 620, 640. Se han superado ya los umbrales de los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal. El tipo de interés del bono a 10 años sobrepasa el 7.5 % y la deuda española incorpora 10 puntos porcentuales del PIB cada 8 o 9 meses (100.000 millones de euros). El Estado tiene problemas con el flujo de caja, esto es, tiene dificultades para hacer frente a los pagos inmediatos (pensiones, salarios, transferencias, etc). Es el escenario griego, al que se añaden los problemas declarados de las CCAA. Sin la improbable intervención del BCE o del MEDE por medio de la compra masiva de bonos, el escenario que puede ser el del impago o el de una profundización del rescate en curso. O, muy probablemente, una combinación de ambos. En breve, y al ritmo que marquen los momentos de agonía financiera del Estado, Alemania intentará mover ficha gestionando el impago desde arriba mediante una quita a los inversores en bonos. Eso sí, es muy posible que la prima de riesgo sea todavía demasiado baja como para que los agentes financieros acepten la reducción de sus rentabilidades. Así que muy posiblemente no tengan garantías de éxito hasta que la prima suba aún más. En todo caso, el horizonte de impago ya está frente de nosotros.

De la segunda, debemos reconocer un hecho que ha pasado casi de tapadillo en los principales medios de comunicación: la manifestación del 19 de julio fue la mayor desde al menos las manifestaciones contra la guerra de Irak. En Madrid, el recorrido permaneció colapsado desde Recoletos hasta Sol (donde, dicen, caben 30.000 personas). Dicho de otro modo, entre 400.000 y 800.000 participantes, una de las mayores manifestaciones de la historia de la ciudad; y entre 4 ó 6 veces la cantidad de participantes que convocaron las grandes concentraciones del 15M, 19Junio, 15O o el 12M. No se trata sólo de una cuestión cuantitativa, sino cualitativa. En el 19J había de todo: maestros y profesoras, sanitarios, bomberos, sindicalistas, profesionales, policías, etc. El 15M organizado fue sólo un segmento más entre los distintos cuerpos de funcionarios, la marea verde, los bloques sindicales y ocasionales de todo tipo. Una diversidad sorprendente que recorría todo el arco ideológico, etario, profesional, etc.

La manifestación hubiera sido, no obstante, un ejemplo cuantitativo importante, pero poco determinante, de no ser porque fue acompañada de otro fenómeno imprevisto: actos de desobediencia, sabotajes, cortes de vías públicas, desplantes a las autoridades…Todos ellos protagonizados por los hasta hace bien poco tímidos y obedientes cuerpos del Estado. Bomberos que se ofrecen como cuerpos de choque en las manifestaciones; policías que no obedecen o sabotean los medios necesarios para reprimir; militares que declaran su rebeldía a los recortes; funcionarios que denuncian a sus jefes y se plantan cada día a interrumpir el tráfico. Atención: ¿no es esto lo que ocurre en vísperas de una revolución?

¿Y el gobierno? Bloqueado por arriba debido a la presión financiera avalada por el gobierno alemán y el BCE, y presionado por abajo por unas movilizaciones que no logra moderar, sólo puede caer. El único interrogante es cuando y cómo. Seguramente cuando se declare el impago. Seguramente por medio de un gobierno de concentración que llame al PSOE, CIU y algunas otras agrupaciones de profesionales de la representación. En este sentido el PSOE ya está siendo presionado para posicionarse del lado del gobierno y así “impedir que la indignación en las calles se desborde”

¿Podemos sacar algunas conclusiones? Cuatro son las que se nos ocurren:

La primera es que la caída del gobierno es un éxito del movimiento. Los días precedentes nos han mostrado que la desobediencia no es un gesto ideológico sino nuestra táctica en la nueva situación: que no opere la represión, que no funcione la administración. Dicho de otro modo, se trata de que la crisis de legitimidad se convierta en una crisis de autoridad. Si realmente se consigue que la administración no funcione, que el gobierno no gobierne, éste (y todos los que le sigan) se verán forzados a la impotencia. La crisis política ya no la produce así tanto la agitación activista, las manifestaciónes, las acciones, como la desobediencia de los cuerpos del Estado. Bienvenido sea todo lo que ayude y colabore a ello.

La segunda es que a partir de ahora la prima de riesgo ya no trabaja únicamente sobre la extorsión de la deuda del Estado. Definitivamente entramos en una «fase política» o «agonística» del gobierno de la crisis. Los llamados mercados, esto es, el puñado de agencias financieras occidentales que dominan el mercado de deuda están tomando nota de las movilizaciones. Como en Grecia, los ataques sobre la prima de riesgo van a mostrar, y cada vez más, el riesgo de impago debido a las movilizaciones. Por primera vez, nos enfrentamos directamente a quienes verdaderamente detentan la soberanía económica: las grandes corporaciones financieras. Y esto es bueno.  En este terreno, nuestro objetivo político no parece que pueda ser otro más que el default español y la auditoría de la deuda, la supresión de la deuda ilegítima y la reestructuración, políticamente dirigida, de la deuda privada.

La tercera es que el movimiento está mutando, ya no se trata sólo del 15M, protagonizado principalmente por «jóvenes» de entre 25 y 40 años, universitarios en su mayoría, precarios y desempleados, sino algo cada vez más parecido al 99 %. Si atendemos a la composición del 19J habremos de reconocer a los funcionarios, a las generaciones que superan los 40 e incluso los 50, a los principales cuerpos profesionales del país, es decir, a todos aquellos que asintieron a las reivindicaciones del 15M, pero calladamente, y que ahora se han vuelto protagonistas de las protestas. Pero ¿acaso no son éstos los mismos que hasta hace poco eran el bastión electoral, político e ideológico del bipartidismo, de la Constitución de 1978 y de los logros de la Transición? ¿No es esto el acta de defunción de un cadáver?

Y ésta es la cuarta enseñanza, quizás la más interesante. La crisis económica y política apunta cada vez más al régimen político, a la «democracia» tal y como la conocemos. Es la materialización de los lemas del 15M: «No nos representan» y «Lo llaman democracia y no lo es».

Por fin lo podemos decir: la fase destituyente se ha cumplido. Ya nadie cree que aquí hay democracia: sólo la dictadura financiera reforzada por el gendarme alemán y un gobierno pelele, preso de los mismos intereses financieros y alimentado por una clase política corrupta e incapaz. La cuestión es ahora ¿cuál es nuestra democracia?

En Islandia echaron a los políticos y crearon una Asamblea Constituyente. En Grecia ya han acabado con el bipartidismo tradicional. Aquí estamos ante una situación absolutamnte inédita, una partida cuyo resultado está completamente abierto y en la que la pieza más importante somos nosotros y nosotras. Esto no es una democracia. Ya lo sabemos. Entonces toca, cuanto antes, ponernos a construir la democracia, una cuya arquitectura sea discutida y decidida por el 99 %. Un proceso constituyente plural, absolutamente abierto, absolutamente incluyente.

El desafio que afrontamos es cómo fundarla.

Es muy urgente!!

Desde 2008, los gobiernos del Reino de España han hecho lo contrario de lo que debían hacer y han gobernado para los mercados y contra los pueblos.

Desde antes de 2008 lo veníamos advirtiendo y denunciando. Los economistas críticos, ATTAC, la CSI y los Foros Sociales Mundiales, sobre todo los de Belem y Dakar, veníamos anunciado lo que venía y como, si se aplicaban medidas neoliberales, todo iría a peor y así ha sido. En el estado epañol, las Mesas de Convergencia, en su magna Asamblea de Febrero de 2011, lo dijeron alto y claro y propusieron ya alternativas, al igual que intelectuales vinculados al Consejo Cientifico de Attac España. Ahora que nadie venga a decir que no sabemos como hemos llegado hasta aquí y, por supuesto, nadie de este fraudulento Gobierno o todo lo relacionado con él, que le ha clavado la puntilla a ciudadanas y ciudadanos y encima no ha “calmado” ni a Alemania, ni a los “mercados”.

La exigencia de sacrificios a la ciudadanía de la centralista y ultraliberal presidenta la Comunidad Madrileña, la señora marquesa Aguirre, es de un cinismo aterrador, pero sobre todo es criminal porque justifica recortes sanitarios, del paro y privatizaciones, que perjudican a los de abajo. Por todo esto, también reivindico un populismo de izquierdas y antineoliberal, que explique con claridad la necesidad de cambio y la posibilidad de unirnos todos los pueblos del estado para defendernos y para hacer otra política y con otras personas diferentes de esta inutil y fracasada “clase política profesional”. Incluyendo convocar a redactar otra Constitución democrática, social y que se cumpla.

Pero esto no es un crisis, es una estafa y un atraco social. La deuda es privada y bancaria, los recortes actuales no la cubren, luego habrá más y pronto las privatizaciones y los despidos serán terribles, y el Reino de España perderá su independencia.

Ante esto, los grupos neofascistas se organizan y pronto saldrán a la calle -el 27 de este mes- con consignas confusas y mentirosas. Atacarán a los políticos y a la política diciendo que todas y todos son iguales, y esto no solo es incierto, es dejarnos inermes frente a la banca, los capitalistas, el PP y resto de partidos sistémicos y dinásticos.

Por lo que me gustaría y creo necesario que la Cumbre Social del día 25 de Julio, convocada por CCOO y UGT, entiendo, debe convocar una Huelga General y pedir la dimisión del Gobierno, animando a la constitución de un amplio frente socio-político antineoliberal y defensor de la soberanía popular y de la del Estado Español -CCOO y UGT, y toda la Cumbre Social, se deben politizar aún más. Así pues, las izquierdas políticas reales y antineoliberales deben iniciar un proceso urgente de convergencia.

Los partidos sistémicos, asustados y sin alternativas, buscan un pacto nacional. Nosotros, desde IU, las izquierdas nacionalistas, el espacio socialista y ecosocialista Construyendo la Izquierda y los ecologistas de izquierdas, así como movimientos sociales, movimientos de convergencia y sobre todo los sindicatos de clase, debemos construir ya un acuerdo, un pacto, un frente, que busque la mayoria y las mayorías suficientes al objeto de gobernar o de influir de forma tan decisiva que sea capaz de imponer democráticamente la auditoría de la deuda y el fin de las políticas neoliberales, buscando otras alianzas y otro comercio internacional distinto del fracasado modelo actual. Hay que posicionarse ante el cambiante sistema-mundo y no como quieren hacer los capitalistas occidentales, empobreciéndonos y dejándonos sin derechos laborales al objeto de poder “competir”, ellos, claro.
O somos capaces urgentemente ponernos manos a la obra, o solo nos esperan más recortes, desahucios, quiebras, sufrimiento y pobreza, pero no para defender nuestro futuro, sino para salvar a los bancos privados, las privatizaciones de lo público y a los ricos.

No podemos seguir con el espejismo del pacto social de la Transición o de la recuperación de tiempos pasados, pues el estado social lo desmontarán, de hecho ya comienza a ser su caricatura. Hay pues que proponer, inventar algo nuevo e ilusionante. Tenemos programa, tenemos ideas y alternativas. Nos falta organización, iniciativa y valentía para acometer con nuestra responsabilidad. No es cuestión de negar o ir a la contra, hay que pasar ya a proponer y comenzar a gritar ya en las calles, que hay alternativas.

Julio C. Gambina: La crisis mundial también se siente en la economía local

Me permito reproducir este magnífico articulo del argentino y por ello doblemente lúcido Julio Gambina, del Consejo Cientifico de Attac Argentina, cuyo seguimiento recomiendo.

Julio C. Gambina:
La crisis mundial también se siente en la economía local

Las autoridades de la zona euro aprobaron un rescate de la banca española por 100.000 millones de euros a cambio de un gravoso ajuste que supone aumentar el IVA del 18 al 21%, los mismos niveles que ese tributo tiene en la Argentina, y que como sabemos afecta en mayor medida a los sectores de menores ingresos de la sociedad.

Esa ofensiva contra el gasto social también se concentra en los trabajadores, ya que se presiona para profundizar las reaccionarias medidas que viene asumiendo el Partido Popular en la gestión del Estado Español, ahora reduciendo los subsidios al desempleo, el que se acerca al 25%, y si se considera solo la demanda laboral juvenil al 45%.

La decisión del ajuste está legitimada por el Parlamento, de una mayoría de derecha recientemente electa en castigo a la previa gestión de la socialdemocracia (¿izquierda?), gobernante durante las primeras manifestaciones de la crisis.

Tratamiento político sobre la crisis

Es importante destacar como la institucionalidad europea, con larga tradición democrática y puesta de ejemplo por su “Estado benefactor”, es la que aboga por el ajuste, más allá de declaraciones de fracciones que son corresponsables de la situación de crisis, y especialmente del ajuste, que tiene historia y no empezó ahora con la derecha en el gobierno.

Terminar con el Estado benefactor es la tarea del capitalismo contemporáneo, que solo se justificó mientras el mundo era bipolar, no ahora, luego de la caída del socialismo en el este europeo.

Vale destacar que el ajuste continúa siendo resistido en España con masivas movilizaciones que incorporan otra opinión política sobre el tratamiento de la crisis.

Los partidos del sistema, sean la derecha (PP) y la izquierda (PSOE), tanto como sus organizaciones sociales y sindicales vinculadas y/o asociadas, son responsables de la política que desemboca en la crisis actual. El otro actor es la movilización popular, que incluye por cierto a organizaciones políticas y sociales de izquierda.

Son elementos para considerar el carácter político de la crisis, la que no solo puede definirse por sus facetas económicas o financieras.

Las movilizaciones intentan llamar la atención sobre la crisis desde otra perspectiva, donde lo que predomina es el NO al ajuste, sin quedar muy en claro cuáles son los SI para sustentar un programa alternativo al hegemónico capitalista en curso.

El NO es algo que se generaliza en el movimiento de indignados que recorre el mundo. De hecho, presenta una situación similar a los NO del reclamo sustentado en las movilizaciones en torno al 2001 en nuestro país.

El interrogante es si esas movilizaciones pueden torcer el rumbo del ajuste y la regresiva reestructuración en Europa y encaminar un rumbo de cambio político, asunto esencial para pensar en otro desarrollo económico.

Las clases dominantes sugieren profundizar el rumbo neoliberal, de apertura y cambios estructurales del orden capitalista, contra el trabajo y a favor del capital y la seguridad jurídica de las inversiones. Otra variante es la “tercera vía”, que en su momento difundió el laborismo inglés y los demócratas estadounidenses, como rumbo entre el “salvajismo ortodoxo” y la socialdemocracia tradicional de los gloriosos treinta años (1945-1975).

Es interesante destacar la aparición del “otro” en la lucha política (de clases se decía en otra época). Ese otro es el sujeto movilizado. No solo hay disputa de proyecto en el marco del capitalismo, sino nuevas búsquedas sin precisiones, tal como ocurría en un largo ciclo que se reconoce desde la aparición del Manifiesto Comunista hasta la caída del socialismo en el este de Europa. He ahí el dato relevante de la época.

Una conclusión (muy rápida a mi criterio) que se venía construyendo en el último tiempo era que la salida de la crisis suponía una mayor ofensiva de las derechas, y con ella el restablecimiento del programa de apertura y liberalización de la economía, algo que se materializaba, por ejemplo, con los gobiernos tecnócratas en Grecia e Italia.

Se enfatizaba esa opinión luego de la reciente votación griega, que desplazó a un segundo plano a las expresiones electorales de la resistencia, el Syriza (la izquierda radical asociada al movimiento altermundialista) y el KKE (los comunistas, liderando buena parte del sindicalismo clasista).

Lo que no se vislumbra, más allá de los matices de las proposiciones de la resistencia griega, es que estas propuestas instalaron en el debate programático medidas como la auditoria de la deuda y el rechazo a los salvatajes con cláusula de ajuste, algo que recordó por estas horas el economista heleno Costa Lapavitsas, de paso por la Argentina. [1]

Pretendo enfatizar que no solo existe la mentada ofensiva de la derecha, sino también la irrupción de los NO y en forma emergente de los SI, los que comienzan a constituirse en programa de un sujeto transformador en formación.

Es un proceso que se desarrolla en un ciclo de luchas sociales y políticas que supone una nueva experiencia humana, que aprende del pasado y renueva la perspectiva, sin las certezas de otras épocas, pero en la búsqueda de nuevos horizontes emancipadores. De ello da cuenta la realidad nuestramericana de este comienzo del Siglo XXI.

El ejemplo regional, entre la producción y la política

El interés del profesor griego en el acontecer de la región latinoamericana se asocia al aprendizaje que puede obtenerse de los cambios políticos ocurridos, ya que es impensable repetir en cualquier territorio y condiciones, unas políticas, que están asociadas a determinada estructura económico-social y productiva.

Para ser concretos, Grecia no tiene soja, ni la diversidad y extensión de recursos naturales que nutre a Sudamérica. ¿Cuál es la base productiva para pensar políticamente una superación alternativa de la crisis griega, española o europea, e incluso mundial?

Queda claro con las movilizaciones que los pueblos rechazan el ajuste, y que muchos teóricos, políticos o militantes extra continentales miran hacia nuestramérica en búsqueda de inspiración, ya que nuestros países ofrecen una evolución macroeconómica que en apariencia la aleja de los problemas que hoy presentan países del norte desarrollado.

Digo en apariencia, porque el crecimiento económico esconde en el diagnóstico el fenómeno de la crisis. Buena parte del crecimiento regional está condicionado al alza de los precios de exportación de nuestros países, los que se explican por la crisis. [2]

Ni el oro, ni el petróleo o la soja expresan subas de precios por cambios en la productividad de sus ramas específicas, sino por imperio de multiplicidad de crisis, entre las que destaca la alimentaria, la energética o medio ambiental, los problemas financieros, especulativos y de mercado.

Es más, ahora empieza a sentirse en forma directa el impacto de la crisis, con la desaceleración de Brasil e incluso de China e India; tres motores del fenómeno “emergente” de los últimos años.

Las autoridades argentinas explican la caída de la producción local por la baja en la demanda brasileña, especialmente de automotores, adonde se dirige la mitad de la producción automotriz del país.

En efecto, el INDEC informa que en mayo 2012 la producción se retrajo un 0,5% contra el mismo mes del 2011. [3] un leve crecimiento del 0,2% contra el mes de abril del 2012, y una evolución del 3% para el año transcurrido, bastante menos que el crecimiento del 2011 y lo previsto en el Presupuesto para el 2012 en curso.

Los registros del INDEC, dan cuenta de 360.000 puestos de trabajo perdidos durante el semestre transcurrido desde octubre del 2011 a marzo del 2012, con la consecuente suba de la tasa de desempleo respecto del registro trimestral previo.

La situación más delicada, según las cifras oficiales, se presentan en la retracción industrial. La contracara es el agro, con precios record de las comodities, especialmente el maíz y la soja. Más allá de los datos del crecimiento o la desaceleración, se confirma el sentido del modelo productivo y de desarrollo extractivista, acompañando la tendencia de la demanda mundial. Se confirma una producción local para el mercado mundial, lo que condiciona a la baja los salarios.

Sea para aquellos que analizan desde afuera la realidad de cambio político en la región, o incluso para el pensamiento de nuestros pueblos, la mirada no debe colocarse solo en la producción, o en lo económico propiamente dicho, sino y principalmente en la política, en las condiciones subjetivas de lucha política que motorizan las mutaciones en la región.

Es un debate no cerrado, en especial sobre los beneficios, o no, de la orientación esencialmente extractivista del modelo productivo generalizado en nuestra región, más allá de definiciones a la derecha o a la izquierda de los gobiernos. [4]

Precisamente, en estas horas se discute en Paraguay la base económica y productiva (sojera) del golpe institucional, que a horas del ilegitimo acontecimiento de desplazamiento de Lugo, el viejo nuevo régimen aprobó trascedentes medidas para la difusión de los transgénicos en el agro y consolidó posiciones de transnacionales en la actividad económica.

La reflexión apunta a pensar que haber favorecido y fortalecido en Paraguay en estos años la economía extractivista, contra otras formas de producción agraria, sea campesina, indígena, cooperativa, o de producción familiar, es parte de la desmovilización popular en el sustento de un cambio estructural.

Nuestros comentarios apuntan a destacar el papel de la política y la construcción de sujetos organizados y movilizados por objetivos de cambio estructural, de modelo productivo y de desarrollo. No hay economía al margen de la política, ni viceversa.

El que no llora no mama, pero… ¿cuál es el rumbo del reclamo?

Quizá convenga, a propósito de lo dicho, reflexionar sobre el tema del pago del aguinaldo a los estatales de la Provincia de Buenos Aires.

Más allá de las disputas en el gobierno, entre CFK y Scioli, fue la movilización de estatales, judiciales, médicos o docentes los que indujeron una “solución”, la que se ejecutará con aportes de la ANSES y el endeudamiento del estado bonaerense.

Convengamos que es una solución a medias, porque en el camino queda el compromiso público de cancelar las nuevas deudas públicas, lo que puede significar nuevas propuestas de ajuste al salario de los estatales o al gasto social, ya que sería una gran sorpresa que el tema se resolviera con reformas progresivas del régimen tributario.

Se sugiere en discursos oficiales que el “modelo resuelve más que la protesta”. Lo reiteró la presidenta en varios discursos, especialmente con los sindicalistas empresarios de la “nueva CGT”. La realidad demuestra lo contrario, dando la razón que asiste al tango cuando frasea que “el que no llora no mama”.

La coyuntura mundial, regional y local evidencia que la crisis continúa y se profundiza, afectando a los sectores más desprotegidos, que son los mismos que salen a las calles reclamando en contra del ajuste, y que en algunos casos empieza a dotarse de un programa en otro sentido al hegemónico.

¿En qué sentido? Ese es uno de los problemas, ya que el rumbo alternativo a la crisis capitalista no está delineado a priori. Lo llaman socialismo en Cuba, en proceso de renovación; socialismo del siglo XXI en Venezuela, en situación de discusión permanente, especialmente ahora en época electoral; o socialismo comunitario en Bolivia, recogiendo la tradición de organización y cultura comunal en el altiplano.

No es tanto el problema sobre como se lo denomina, sino el sentido de las medidas que se asumen.

El problema no es crecer o no crecer, sino qué, cómo, con quién y para quién producir; qué necesidades se pretende satisfacer. La cuestión es el contenido y objetivo del orden económico, social, político y cultural que se propone.

La discusión es de orden civilizatorio.— Buenos Aires, 21 de julio de 2012

NOTAS:
[1] Lapavitsas destacó “el éxito de la renegociación de la deuda argentina luego del 2001” tal como puede leerse en el sitio en internet del Ministerio de Economía, con foto de Hernán Lorenzino y el profesor de Economía y Decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Londres.
[2] No es solo por el comercio internacional, ya que buena parte del crecimiento industrial (automotores, por ejemplo), de la construcción, o de los planes sociales, se asocian al superávit comercial o fiscal que genera la situación de elevados precios de los bienes de exportación. El consumo y la inversión en crecimiento no es ajena a la evolución extractivista del comercio exterior.
[3] INDEC. Estimador mensual de actividad económica, al 20/7/2012 (consultado el 21/7/12) en: http://www.indec.mecon.ar/.
[4] Venezuela o Colombia; Chile o Bolivia; Argentina, Brasil, Paraguay o Uruguay, con diferencias o matices políticos en sus gobiernos, todos definen en el extractivismo la base de la acumulación económica.

Julio Gambina es un analista económico argentino internacionalmente reconocido

Llegó el 20 de Julio. Avancemos

Y hoy es 20 de Julio

El 19 por la tarde, las calles del Reino de España se llenaron con la marea roja y multicolor de la indignación de las clases populares frente a las agresiones neoliberales, que ahora el PP y la Unión Europea –que no solo Alemania- ejercen contra nosotras y nosotros, los más.

El Gobierno de Rajoy, gracias a la reforma de la Constitución exprés, que fue el síntoma más claro del fracaso socioliberal personificado en Zapatero, puede -es más, según la Constitución reformada, debe- poner el pago de la deuda pública por encima de todo y exigir un determinado ratio de déficit, que ahora ahoga a las personas y lamina el estado del bienestar. Por eso, para las y los que defendemos políticas antineoliberales, la Constitución ha muerto. Pero claro, hay que tener el valor y la claridad de decirlo y explicarlo:

El Reino de España está obligado a pagar su deuda y como no se distingue entre deuda pública y privada. El PP afirma sin piedad y sin vergüenza que no hay dinero. El rescate de los bancos además incrementa ese déficit “publico” de forma exponencial, de manera que para pagar intereses en realidad privados hay que ahorrar, es decir recortar. Recortar pensiones, la dependencia, prestaciones de paro, sueldos y empleos públicos y también sanidad y educación. La reforma constitucional fue impuesta por Alemania y la Unión Europea, amén de “los mercados”, pero curiosamente sólo Italia y el Reino de España la aplicaron.

Los millones de personas que ayer fuimos convocados y salimos a la calle, reivindicativos y dispuestos a luchar, necesitamos saber la verdad, estar informados e informar a los que queriendo no pudieron estar con nosotras y nosotros o todavía dudan. Es necesario decir alto y claro que la burocracia de Bruselas y Alemania han decidido intervenir el Reino de España. El peaje que impone la troika, pues también el FMI tiene mucho que decir, será todavía más duro, se nos impondrán más recortes y se nos hará pagar al pueblo hasta el último céntimo de los préstamos a los bancos, grandes empresas y al estado. Pero lo podemos remediar -de hecho lo vamos a remediar- sabiendo que frenar estas políticas antisociales y antipopulares exigirá también sacrificios, luchas y esfuerzos.

Que esta crisis es una estafa lo sabemos ya todas y todos. Yo añadiría que esta crisis es un negocio. Un negocio para unos pocos, a saber banqueros privados, gestores de fondos financieros, especuladores, grandes corporativos de la industria médica y farmacéutica, grandes aseguradoras privadas, fondos de pensiones privados –por cierto ahora en muy mal estado de negocio, por lo que necesitan urgentemente que se desbaraten los sistemas públicos de jubilaciones- así como los que aguantan y defienden este corrupto sistema: desde los medios de comunicación, los centros de “pensamiento e ideas” neoliberales, los que desde parlamentos y gobiernos defienden el sistema de la injusticia institucionalizada, independientemente de la etiqueta que de forma comercial se cuelguen.

Todas las medidas que el Gobierno del PP ahora está imponiendo forman parte de la privatización de todo lo público para convertirlo en negocio. La eliminación de consorcios, mancomunidades, ayuntamientos, empresas públicas, transportes públicos y servicios sanitarios, asistenciales y de providencia, tiene el único objeto de que el Estado deje de prestarlos y sean “adjudicados” a empresas y consorcios de empresas privadas, aseguradoras privadas y fondos de pensiones e inversión privados.

Y este virus no es nuevo. La privatización es una consecuencia de la victoria de la Revolución Conservadora, la claudicación y la traición de la “Tercera Vía”, y en nuestro continente del acerbo comunitario y legislativo de la Unión Europea que es en sí todo un grueso e incomprensible tratado de economía neoliberal, neoclásica y capitalista. Esa es la Europa que nos han construido, y esto por respeto hay que decírselo y explicárselo a los millones de personas que en cuerpo o en espíritu ayer nos lanzamos a las calles a decir basta ya, hasta aquí hemos llegado.

¿Hay dinero para el estado social? ¿Hay dinero para construir una sociedad nueva, diferente y con reparto? Si. Esa es la otra gran mentira que debemos desmontar. Hay dinero. Pero está en los Paraísos Fiscales que ocultan un 28% aproximadamente del PIB mundial. Hay dinero, si, pero está en los fondos financieros y bancos que ni declaran ni tributan por los movimientos de capitales a escala internacional, bueno ya ni europea, ni estatal. Hay dinero, si, pero en el Reino de España y gracias a las SICAV -un amago de paraíso fiscal local y legal- los ricos y las ricas casi no pagan impuestos. Y ojo, las SICAV hace años existen y ni el gobierno anterior, ni este ha hecho nada por eliminar semejante y fraudulenta injusticia.

Así pues, hoy día 20 de Julio de 2012, podemos afirmar que hay todavía mucho que informar y organizar. Mucho que desbrozar y mucha y mucho vividor y sinvergüenza al que denunciar. Necesitamos la unidad de acción que ayer se dio entre todas y todos los de abajo, las clases populares, la clase obrera. Necesitamos saber que el enemigo son los bancos y sus amigos. El enemigo, pues, existe: son los poderosos no electos democráticamente, que son los que realmente mandan.

Los ricos, especialmente los ricos del occidente cristiano, tienen declarada una guerra de clases contra la clase trabajadora y, para reubicarse en el cambiante sistema-mundo, necesitan liquidar el estado social y los derechos laborales, pues para “competir” con las nuevas potencias emergentes, necesitan precarizarnos, empobrecernos, asustarnos y así esclavizarnos. Esa es la madre de todas las batallas sociales. Por eso, los agentes políticos que teorizaron que ya no había lucha de clases, nos anestesiaron y nos vendieron. Hay lucha de clases y los ricos lo tienen claro. Si ahora deseamos sobrevivir con dignidad y vencer, debemos saber que las clases obreras, populares, trabajadoras existimos y que debemos converger sindical, social y políticamente para hacer frente a los que nos quieren dominar y explotar. Sabiendo de la nueva segmentarización social, del nuevo precariado urbano con titulaciones, los autónomos -más esclavos todavía que muchos asalariados, y el gran grupo de trabajadoras y de trabajadores parados y paradas, de desempleados más numerosos cada vez, más excluidos y perseguidos y por tanto con más motivos para movilizarse.

El colchón social del bienestar está desapareciendo. El fascismo y el neo-españolismo y demás oportunistas, son un engaño. Necesitamos coherencia política y por tanto fuerzas socio-políticas de fiar, enraizadas con las y los de abajo, con las nuevas y viejas clases obreras. Gente que no haga una cosa en la oposición y la contraria en el gobierno. No fiarnos jamás de las derechas conservadoras, pues ellos sí tienen claro en qué lugar de la lucha de clases están, pero saben engañar y dividir muy bien, además de amedrentar, reprimir y asustar.

Por tanto, rebeldía, ilusión por el cambio real, defensa de la democracia y lo público. Lucha por una nueva Constitución para las personas, con un régimen que respete la soberanía popular y que busque el reparto y la justicia. Pero también, tengamos claro, que TODOS NO SOMOS IGUALES, esa es la consigna conservadora y neofascista para confundir, dividir y dominar. No todas y todos somos iguales.

Hay ya en marcha procesos de lucha, calendarios de movilizaciones que deben ser compartidos y codecididos. Hay procesos de reagrupamiento político muy interesantes. Comienza a haber un clamor por construir una SYRIZA en el Estado Español. Frentes cívicos, agrupaciones de constituyentes, etc. Todo es interesante y toda piedra hace pared, pero vamos a converger ahora pues es imprescindible. No son las encuestas las que marcan la política, es la lucha y la realidad y hoy y en este reino de opereta, la capacidad de generar la convergencia.

La Plataforma Estatal en Defensa del Estado del Bienestar y la defensa de lo Público, de la que sindicatos mayoritarios y muchos movimientos formamos parte, debiera ser más amplia y recoger más sectores sociales y recortar un poco su nombrecito. Ahora además no queda ya estado del bienestar que defender, sino soberanía popular que conquistar y reparto social que conseguir.

La Huelga General, que viene, debe ser global, de profunda movilización cívica, mayor duración y más combativa. Pero también este verano debemos explicar lo que hay y realmente ocurre y este humilde artículo es un intento.

Hablemos ya de parados y paradas. Luchemos contra los despidos!! Obrero despedido patrón públicamente denunciado

Este decretazo del Gobierno de España, con la ijusta y desproporcionada subida del IVA afecta a todo el pueblo. Lo más injusto, son este tipo de impuestos, que sobre todo gravan a las clases populares. Mientras los ricos recurren a las SICAV y a los paraísos fiscales.

A todas y todos nos perjudica -el IVA abusivo- y además dañará con especial saña a miles y miles de empresas familiares.

También castiga el decreto muy injustamente a los funcionarios y jubilados enfermos.

Pero el ensañamiento con las PERSONAS PARADAS es bestial. El decreto golpista se ceba con las y los parados y les priva de derechos a subsidios y pagas de subsistencia una vez agotado el paro. Eliminan subsidios a mayores de 45 años y de 52, además de dificultar el acceso a la prestación ordinaria. Todo esto responde a la concepción ideológica neoliberal del paro y al concepto anglosajón, de que cada uno es lo que se merece y el parado, lo es por culpa suya. Esta doctrina la ha implantado en el Reino de España, la Fundación FAES y sectas religiosas cristianas conservadoras.

Pero a las personas que sumen el paro, los despedidos y despedidas nuevos, los nuevos parados van a sufrir más todavía. Pues ellas y ellos a la tragedia que es hoy en día no tener empleo, se suma el perder derechos adquiridos en el desempleo, hasta el golpe de estado que dió el PP y la UE el 13 de Julio.

Por eso los parados nos debemos lanzar a la calle como los piqueteros argentinos hicieron. Hay que comenzar a visibilizar las las luchas de paradas y parados y reivindicar con orgullo la condición de desempleado, como yo lo soy. No es un estigma ser la victima del capitalismo o un despedido por una piara de desaprensivos.

Pero hay que luchar contra los nuevos despidos. Las personas que sean despedidas a partir del decreto son arrojadas, a un infierno todavía mayor, que los más veteranos. Por eso hay que denunciar con más fuerza si cabe a los nuevos despedidores y denunciarlos por criminales, salvo quiebras muy justificadas de pymes o empresas familiares victimas del decreto, el IVA y los bancos. Despedir ahora es aún más criminal.

No se puede consentir ningún despido en administraciones públicas. No se pueden consentir despidos en empresas públicas y empresas privadas con beneficios y mucho menos las deslocalizaciones. No pueden tolerarse despidos en empresas que obtienen beneficios, pero gracias a nuevas tecnologías despiden a trabajadoras y trabajadores.

Exijo a los sindicatos de clase y a las plataformas sociales y movimientos sociopoliticos antineoliberales, que se impliquen en la lucha contra los despidos. Pero también, que se defienda con fuerza el derecho a una subsistencia digna del parado o la desempleada, mediante un salario social garantizado y equivalente al salario mínimo interprofesional, con su correpondiente subida, -pues fué congelado- con catorce pagas extras.

La movilización de las personas paradas es imprescindible. Además debemos visibilizarnos y reivindicarnos. YO DESDE EL MES DE MARZO COBRO EL DESEMPLEO. ME DESPIDIÓ MI EMPRESA, QUE ADEMÁS ERA PÚBLICA. SOY UN DESEMPLEADO. Eso no me impide ser un activista social y un politólogo en ejercicio y al servicio de la causa de la clase obrera y de las ciudadanas y ciudadanos comprometidos contra tanta injusticia y frente a este capitalismo criminal.