HAY QUE CAMBIAR EL SISTEMA

descargaCarlos Martinez, politólogo y co-primer secretario de Alternativa Socialista/SOCIALISTAS
“No cuestionar al menos el actual marco de relaciones con la UE es no querer hacer nada por modificar las políticas de austeridad y recortes. La UE exige recortes que sumados a los ya pedidos, superan los 30.000 millones de euros. La deuda es un gran negocio y arma de las multinacionales de servicios y de los fondos privados tenedores de deuda e inversores en la misma, la mayor parte extranjeros”.
La revolución Sanders (Senador Barnie Sanders, candidato socialista a la Casa Blanca)  está siendo políticamente muy importante. Sanders ha logrado en pleno corazón del Imperio, en plenos EE.UU cuestionar el sistema y hacerlo desde el socialismo democrático. Ha conseguido movilizar a la izquierda y movilizar a los pequeños partidos socialistas del país, pero también y eso es muy importante, a numerosos sectores juveniles, sindicalistas y personas de las minorías étcnicas así como a obreros industriales, removiendo los cimientos del Partido Demócrata y poniendo en apuros a Hilary Clintón, que es la candidata del sistema.
Anteriormente otro socialista democrático, el laborista Jeremy Corbyn se hacía con las riendas del Partido Laborista, creando un gran problema al stablishment británico y a la City. Corbyn ha cuestionado temas sagrados como la austeridad, la politica de guerra y armamentística, los paraísos fiscales y muchos casos concretos de recortes educativos y sanitarios. Es un quebradero de cabeza para las élites tradicionales del poder y los restos del blairismo y la nefasta tercer vía. Corbyn es un laborista clásico que recupera las tradiciones laboristas, de los años cuarenta y cincuenta. Ambos son dos veteranos y experimentados luchadores en posiciones de izquierda alternativa. Ambos proceden del socialismo y son socialistas.
A ellos hay que unirles las aportaciones de Oskar Lafontaine, igualmente socialista, muy critico con la UE, el euro y sobre todo el Banco Central Europeo. O se modifica la UE y el BCE o no hay nada que hacer, pues el BCE es el eje y motor de la austeridad, esa maldita palabra prostituida, pues austeridad es una virtud, mientras que de lo que hablamos es de recortes, eliminación del estado del bienestar y de privatización de lo público.
Por tanto y trasladado a la España de nuestros días y en nuestro contexto, nada se podrá hacer sin cambiar el sistema. El sistema oligárquico, monárquico y en manos de élites económicas e inversores extranjeros. La monarquía es la cúspide del sistema, es la piedra angular que encaja el régimen y juega el papel de magno Consejo de Administración del Reino de España, con banqueros, grandes empresas del IBEX, fondos financieros e inversores de capital y de riesgo, junto a tenedores de la deuda. Es decir, nuestro 1% que manda. Por tanto observar que postura se tiene frente a la monarquía, es clave para saber, si ciertamente se quiere cambiar el sistema, o se es realista, del rey. Ahora y ya en periodo pre-electoral, hay que saber quienes si y quienes no, quieren cambiar el sistema y por tanto, las confluencias, coaliciones o partidos o se “retratan” en el programa o podemos vernos recortando y pagando deuda antes que pensiones y subsidios de paro incluidos los llamados progresistas y del cambio.
El sistema lo sostiene y dirige en lo económico, financiero y político la Unión Europea. Por tanto no cuestionar al menos el actual marco de relaciones con la UE es no querer hacer nada por modificar las políticas de austeridad y recortes. La UE exige recortes que sumados a los ya pedidos, superan los 30.000 millones de euros. La deuda es un gran negocio y arma de las multinacionales de servicios y de los fondos privados tenedores de deuda e inversores en la misma, la mayor parte extranjeros. Por tanto o el tema de la deuda o se plantea con crudeza o quien sea que nos pida sus votos, o si no lo advierte y fija claramente su posición, estará engañando a las clases populares y trabajadoras, comenzando por los segmentos más jóvenes de la clase trabajadora y las y los pensionistas. Ese es otro gran agujero. ¿Que pasa con el dinero de las pensiones? ¿Donde está? Por tanto es imprescindible, que pensemos cambiar el sistema.
Desde SOCIALISTAS unión de partidos iniciada por Alternativa Socialista (cli-as) e Iniciativa Socialista de izquierda (ISI) junto a otros partidos socialistas locales, entendemos que ahora la prioridad es construir el gran partido por el cambio de sistema, es decir socialista democrático que reme en esa dirección – la del cambio de sistema-. Ahora somos humildes, pero no vamos a engañar, vamos a hacer del programa nuestra bandera y de decir la verdad, aunque es incomoda, nuestra acción pública, sea cual sea nuestra posición electoral, pues no somos una fuerza electoralista. Sino para la construcción de otra realidad muy diferente.
Por tanto, deuda, planes de austeridad y sumisión a la UE y el Banco Central Europeo, son incompatibles con lo que a la gente le interesa. Que es: si va a tener pensión o seguir cobrándola sin más recortes. Si sus hijos van a tener trabajo, si los estudiantes van a tener futuro, si la sanidad y la educación van a seguir siendo públicas y van a ser de mejor calidad. Si los negocios familiares y las pequeños agricultores van a seguir teniendo acceso al crédito y van a haber créditos públicos. Conocer si la PAC y el TIIP no van a arrasar el mundo rural y arruinar más todavía nuestra agricultura y ganadería en beneficio de las transnacionales. Si nuestros pueblos van a desaparecer y nuestras ciudades van a ser habitables. Si las mujeres van a dejar de sufrir asesinatos. Si los salarios van a ser decentes y se va a recuperar la dignidad en el trabajo. Si las personas paradas no se van a ver sin subsidios y condenadas a la pobreza extrema, tal y como ya hay millones. Si el medio ambiente va a ser protegido, defendido y si todas las personas van a pagar los impuestos que les corresponden en justicia, sin permitir hacer trampas los ricos, encima amnistíandoles. Si estamos por la paz y no por la OTAN y las guerras.
Pero claro advertimos, con 30.000 millones de recortes para empezar a hablar de gobierno, no vamos a hacer nada. Con una gran crisis financiera mundial repuntando, que todos, todos, ocultan no se pueden hacer previsiones serias. Por tanto el problema no es como nos presentamos a las elecciones, sino para qué nos presentamos a las elecciones y con que programa, proyectos y que planes económicos y culturales.

El futuro del socialismo o ¿Tiene futuro el socialismo?

Ante el nacimiento de Unión Socialistas, unión de partidos entre AS(cli-as) e ISI, partidos socialistas de carácter alternativo e independiente del estado, junto a otros partidos locales surgidos como escisiones del PSOE tanto por su izquierda como por sus malas prácticas, es imprescindible aclarar algunas cuestiones. Haciéndolo forma clara y breve.

En primer lugar el hecho que lleva a este nacimiento político y dicho sin demagogia sino con rigor científico social, es que el PSOE no es socialista. No es ya un partido socialista y no lo es puesto que no se plantea la crítica al sistema capitalista y su cambio por una sociedad sin clases y con los trabajadores y trabajadoras como propietarios de los medios de producción y de consumo que pasaran a ser de propiedad social, sino que convive con él. Los socialistas proclaman la incompatibilidad con la clase burguesa y la aspiración al poder político de la clase trabajadora En todo caso se plantea (el PSOE de hoy en día) correcciones y reformas en el sentido clásico y real de la palabra reforma, del sistema de dominación, pero no su cambio. No hay pues ya ni incompatibilidades, ni lucha de clases, ni mucho menos aspiraciones a la propiedad social con carácter general. Siendo cierto que la sociedad evoluciona, también lo es que si se renuncia a crear la nueva sociedad socialista, se renuncia al socialismo. Así pues hace falta un partido socialista.

Sabiendo que estamos analizando unas actuaciones políticas, hemos de afirmar que si se abandonan los principios y las finalidades, al final se acaba sosteniendo y apoyando al sistema tal y como el PSOE hace. El fin deja de ser un objetivo y Pablo Iglesias de marxista pasa a ser un elemento decorativo de despachos, el canto de la Internacional tras los congresos un acto folclórico semejante a cantar la tarara. Al objeto todo ello se seguir con una liturgia de izquierdas y obrera, al objeto de continuar engañando o contentando a la parroquia.

Con todo y con eso el PSOE ha sido tradicionalmente el partido más votado por personas humildes, trabajadores manuales y paradas y parados. Partido que ha estado presente en todos los avances producidos en España desde 1871 al menos hasta el último cuarto del siglo XX. Pero la realidad es que se ha convertido en un partido de ciertas clases medias, que ahora compite con dos nuevos partidos emergentes de distinto cariz, pero también de clases medias dirigido por ellas y que a ellas se dirigen. En el fondo, nadie se plantea un cambio de sistema.

Claro, ahora pueden venir los comentarios descalificativos de arcaicismo, de pensamientos trasnochados, de falta de nuevas ideas o de pura y dura nostalgia. No es así, veamos, en este párrafo llegamos al segundo argumento y es la batalla cultural. Los socialistas tanto los que fundaron el PSOE como otros partidos obreros de Europa y América, se plantearon la creación y difusión de una cultura obrera y de la transmisión de saber y cultura a las clases trabajadoras. Ahora esa batalla cultural se ha abandonado por completo y nadie ejerce con eficacia la educación popular. En consecuencia la cultura imperante es la neoliberal y los valores conservadores y religiosos. No hay contra-cultura o cultura alternativa y menos medios poderosos de difusión de ideas transformadoras. En cualquier caso tan solo programas concretos en televisiones y medios privados propiedad de burgueses que ceden espacios al cliente indignado, al consumidor y consumidora alternativo, al que de paso se contribuye a desmovilizar, pues si en las tertulias televisivas ya se lanzan consignas y se alegran los oídos, para que hacer huelgas o manifestaciones o ocupar las plazas, más que de forma muy concreta y controlada. No hace falta crear cultura alternativa, el neoliberalismo ya le facilita a las personas antineoliberales medios de difusión, canalizados por supuesto. Y así se nos ha convencido de que clase obrera es un concepto arcaico que no existe. Las vendedoras de Zara o Mango son clase media; las y los camareros explotados y precarios con estudios, son clase media como sus padres; los informáticos a tiempo parcial y dados de alta como falsos autónomos son clase media o cuidadoras de guarderías o ancianos o… Son clase media. No hay proletariado hay precarios. Es lo mismo, pero el matiz roba la rebeldía que puede generar el concepto. Pues bien la sociedad de precarias y precarios, de sub-empleados y autónomas a la fuerza es la versión del siglo XXI de las clases obreras del XIX y mediados del siglo XX. Es la vuelta a ofrecerse en las plazas de los pueblos, solo que en ETTs o en internet. Por tanto vamos a no pelear por las palabras, los adjetivos, pero si por los principios, por las ideas, por los valores. Por el socialismo. Siendo las palabras determinantes a pesar de todo lo escrito, el hecho es que las cases subalternas siguen necesitando de una fuerza política propia.

Veamos pues las opciones históricas. Hay otras izquierdas. A partir de los años veinte del siglo XX, surgen las escuelas comunistas, los partidos comunistas y estos ocupan su espacio. Previamente los socialistas tan solo habían competido con el anarquismo y en el estado español, con el republicanismo burgués. Los comunistas también han tenido y siguen teniendo sus experiencias de gobierno, de poder. No es el objetivo de este artículo su descripción o critica. Pero si ha habido una voluntad de hegemonismo en las izquierdas.

De la misma forma que con toda justicia se puede hablar de anticomunismo, se debe hablar de antisocialismo. Antisocialismo que no solo se practica por parte de poderes y poderosos sino también se practicó y se sigue practicando en personas de las escuelas comunistas, tanto veteranas… Como jóvenes e incluso muy jóvenes. Confundiendo además de forma consciente socioliberlaismo y tercera vía con socialismo, con socialismo democrático. Negando los positivo de los avances de los estados sociales, construidos en democracia, pero con luchas, esfuerzos y sacrificios. Incluso las grandes aportaciones en Europa de las socialdemocracias obreras, traicionadas ahora por partidos que siguen afirmado ser socialdemócratas a pesar de todo, son puestas en cuestión. Claro, nadie se acuerda de otros muros. Dicho esto, construir la izquierda mosaico es muy importante, pero desde el respeto, el reconocimiento de las realidades y la pluralidad.

Deseando poner las cosas en su sitio, lo único que se desea aportar desde estas letras, sin rehuir la polémica, ni la claridad de ideas y la libertad de expresión, es que hay espacio para el socialismo en el futuro. El socialismo democrático ha hecho grandes aportaciones, pero debe seguir avanzando y el avanzar no es reconocer el triunfo del mercado. Eso es lo que ha llevado al naufragio a la socialdemocracia europea y a su perdida de apoyos. fin de la lucha de clases en un mundo cada vez más desigual y pobre es una profunda equivocación y un desastre para las clases trabajadoras. El convertirse en un partido dinástico y asumir las cargas de la oligarquía como propias, por aquello de la razón de estado, es la señal de sumisión al poder, que no el sentido de la responsabilidad de sesudos estadistas.

Pero ¿Qué futuro le queda al socialismo del siglo XXI? Precisamente el modernizar su lenguaje, que no sus principios sin renunciar a eso, el socialismo, lo que pasa tan solo por una cuestión clave: hay que cambiar el sistema.

Hoy de firma gráfica son dos socialistas son los que están dando la batalla, de la que saldrán triunfantes o no, pero la están dando, en pleno corazón del Imperio. Sanders y Corbyn, dos socialistas, que están creando problemas a la City y a Wall Sreet, Sanders además habla de socialismo y de revolución y de cambio del sistema en pleno Nueva York, pero también en la América profunda, en el sur, en el medio oeste. Es la revolución Sanders y es socialista democrática. Aunque no venza en las primarías , ya a dado una gran batalla política.

Las y socialistas, las organizaciones socialistas, jamás hemos escondido nuestro nombre, ni lo que somos, a lo sumo partido obrero o laborista que es una mala traducción del partido del trabajo o de los currantes, que sería una traducción muy afortunada. También de izquierda o la izquierda. No disimulamos. Cuando algunos nos decían que la palabra socialista estaba quemada al iniciar esta andadura, respondíamos que no, que lo que había que hacer era rescatarla y reescribir el socialismo, pero no abandonarlo. Sabemos de sobra que el socialismo ha sido constructivo, es democrático y no liquida libertades civiles ni de conciencia. Es la profundización en la democracia y por tanto es algo a disputar a quienes lo usurpan, desde la legalidad, si, pero no desde la legitimidad de las ideas. Es también la hora de decir a las personas socialistas que su lugar está entre socialistas construyendo una alternativa y no trabajar para otros, sino para las personas desde el socialismo democrático. Creo.

Por eso constituimos y legalizamos Alternativa Socialista y ahora junto con Iniciativa Socialista de Izquierdas y otros partidos, Unión SOCIALISTAS. SOCIALISTAS es el agua fresca que de forma abierta, sin cerrar, en construcción pretende rescatar el orgullo de ser socialistas y para demostrar orgullo y veracidad de principios socialistas, lo primero que uno debe hacer es gritarlo desde su denominación a los cuatro vientos. Para volver a acompañar al pueblo en su ideal emancipador y de profundo cambio social y reparto de la riqueza.

El socialismo es democrático, es de clase, es de los pobres y las desahuciadas, precarias o de las y los demócratas por la justa distribución. De las y los trabajadores de los servicios, la industria o autónomos, artesanos, creadores. Pero es de izquierdas, es izquierda, no es transversal, no lo puede ser y cuando se convierte en tal, surge un Felipe González o un Blair. Nosotras preferimos estar con Lafontaine, Corbyn o Sanders. Hay que cambiar el sistema, liquidar la corrupción privada, publica, acabar con el gobierno real de las empresas privadas multinacionales, de la sumisión a banqueros privados, financieros y grandes fortunas. Salvar de la destrucción al planeta y la sobre-explotación de la naturaleza suicida, pero inherente al propio sistema. Cambiaremos -permitirme la constante repetición- el sistema.

* Politólogo y primer secretario de Alternativa Socialista

Artículos de Opinión | Carlos Martínez García* | 20-04-2016 | facebook yahoo twitter Versión para imprimir de este documento

Ante el nacimiento de Unión Socialistas, unión de partidos entre AS(cli-as) e ISI, partidos socialistas de carácter alternativo e independiente del estado, junto a otros partidos locales surgidos como escisiones del PSOE tanto por su izquierda como por sus malas prácticas, es imprescindible aclarar algunas cuestiones. Haciéndolo forma clara y breve.

En primer lugar el hecho que lleva a este nacimiento político y dicho sin demagogia sino con rigor científico social, es que el PSOE no es socialista. No es ya un partido socialista y no lo es puesto que no se plantea la crítica al sistema capitalista y su cambio por una sociedad sin clases y con los trabajadores y trabajadoras como propietarios de los medios de producción y de consumo que pasaran a ser de propiedad social, sino que convive con él. Los socialistas proclaman la incompatibilidad con la clase burguesa y la aspiración al poder político de la clase trabajadora En todo caso se plantea (el PSOE de hoy en día) correcciones y reformas en el sentido clásico y real de la palabra reforma, del sistema de dominación, pero no su cambio. No hay pues ya ni incompatibilidades, ni lucha de clases, ni mucho menos aspiraciones a la propiedad social con carácter general. Siendo cierto que la sociedad evoluciona, también lo es que si se renuncia a crear la nueva sociedad socialista, se renuncia al socialismo. Así pues hace falta un partido socialista.

Sabiendo que estamos pues que estamos analizando unas actuaciones políticas, hemos de afirmar que si se abandonan los principios y las finalidades, al final se acaba sosteniendo y apoyando al sistema tal y como el PSOE hace. El fin deja de ser un objetivo y Pablo Iglesias de marxista pasa a ser un elemento decorativo de despachos, el canto de la Internacional tras los congresos un acto folclórico semejante a cantar la tarara. Al objeto todo ello se seguir con una liturgia de izquierdas y obrera, al objeto de continuar engañando o contentando a la parroquia.

Con todo y con eso el PSOE ha sido tradicionalmente el partido más votado por personas humildes, trabajadores manuales y paradas y parados. Partido que ha estado presente en todos los avances producidos en España desde 1871 al menos hasta el último cuarto del siglo XX. Pero la realidad es que se ha convertido en un partido de ciertas clases medias, que ahora compite con dos nuevos partidos emergentes de distinto cariz, pero también de clases medias dirigido por ellas y que a ellas se dirigen. En el fondo, nadie se plantea un cambio de sistema.

Claro, ahora pueden venir los comentarios descalificativos de arcaicismo, de pensamientos trasnochados, de falta de nuevas ideas o de pura y dura nostalgia. No es así, veamos, en este párrafo llegamos al segundo argumento y es la batalla cultural. Los socialistas tanto los que fundaron el PSOE como otros partidos obreros de Europa y América, se plantearon la creación y difusión de una cultura obrera y de la transmisión de saber y cultura a las clases trabajadoras. Ahora esa batalla cultural se ha abandonado por completo y nadie ejerce con eficacia la educación popular. En consecuencia la cultura imperante es la neoliberal y los valores conservadores y religiosos. No hay contra-cultura o cultura alternativa y menos medios poderosos de difusión de ideas transformadoras. En cualquier caso tan solo programas concretos en televisiones y medios privados propiedad de burgueses que ceden espacios al cliente indignado, al consumidor y consumidora alternativo, al que de paso se contribuye a desmovilizar, pues si en las tertulias televisivas ya se lanzan consignas y se alegran los oídos, para que hacer huelgas o manifestaciones o ocupar las plazas, más que de forma muy concreta y controlada. No hace falta crear cultura alternativa, el neoliberalismo ya le facilita a las personas antineoliberales medios de difusión, canalizados por supuesto. Y así se nos ha convencido de que clase obrera es un concepto arcaico que no existe. Las vendedoras de Zara o Mango son clase media; las y los camareros explotados y precarios con estudios, son clase media como sus padres; los informáticos a tiempo parcial y dados de alta como falsos autónomos son clase media o cuidadoras de guarderías o ancianos o… Son clase media. No hay proletariado hay precarios. Es lo mismo, pero el matiz roba la rebeldía que puede generar el concepto. Pues bien la sociedad de precarias y precarios, de sub-empleados y autónomas a la fuerza es la versión del siglo XXI de las clases obreras del XIX y mediados del siglo XX. Es la vuelta a ofrecerse en las plazas de los pueblos, solo que en ETTs o en internet. Por tanto vamos a no pelear por las palabras, los adjetivos, pero si por los principios, por las ideas, por los valores. Por el socialismo. Siendo las palabras determinantes a pesar de todo lo escrito, el hecho es que las cases subalternas siguen necesitando de una fuerza política propia.

Veamos pues las opciones históricas. Hay otras izquierdas. A partir de los años veinte del siglo XX, surgen las escuelas comunistas, los partidos comunistas y estos ocupan su espacio. Previamente los socialistas tan solo habían competido con el anarquismo y en el estado español, con el republicanismo burgués. Los comunistas también han tenido y siguen teniendo sus experiencias de gobierno, de poder. No es el objetivo de este artículo su descripción o critica. Pero si ha habido una voluntad de hegemonismo en las izquierdas.

De la misma forma que con toda justicia se puede hablar de anticomunismo, se debe hablar de antisocialismo. Antisocialismo que no solo se practica por parte de poderes y poderosos sino también se practicó y se sigue practicando en personas de las escuelas comunistas, tanto veteranas… Como jóvenes e incluso muy jóvenes. Confundiendo además de forma consciente socioliberlaismo y tercera vía con socialismo, con socialismo democrático. Negando los positivo de los avances de los estados sociales, construidos en democracia, pero con luchas, esfuerzos y sacrificios. Incluso las grandes aportaciones en Europa de las socialdemocracias obreras, traicionadas ahora por partidos que siguen afirmado ser socialdemócratas a pesar de todo, son puestas en cuestión. Claro, nadie se acuerda de otros muros. Dicho esto, construir la izquierda mosaico es muy importante, pero desde el respeto, el reconocimiento de las realidades y la pluralidad.

Deseando poner las cosas en su sitio, lo único que se desea aportar desde estas letras, sin rehuir la polémica, ni la claridad de ideas y la libertad de expresión, es que hay espacio para el socialismo en el futuro. El socialismo democrático ha hecho grandes aportaciones, pero debe seguir avanzando y el avanzar no es reconocer el triunfo del mercado. Eso es lo que ha llevado al naufragio a la socialdemocracia europea y a su perdida de apoyos. fin de la lucha de clases en un mundo cada vez más desigual y pobre es una profunda equivocación y un desastre para las clases trabajadoras. El convertirse en un partido dinástico y asumir las cargas de la oligarquía como propias, por aquello de la razón de estado, es la señal de sumisión al poder, que no el sentido de la responsabilidad de sesudos estadistas.

Pero ¿Qué futuro le queda al socialismo del siglo XXI? Precisamente el modernizar su lenguaje, que no sus principios sin renunciar a eso, el socialismo, lo que pasa tan solo por una cuestión clave: hay que cambiar el sistema.

Hoy de firma gráfica son dos socialistas son los que están dando la batalla, de la que saldrán triunfantes o no, pero la están dando, en pleno corazón del Imperio. Sanders y Corbyn, dos socialistas, que están creando problemas a la City y a Wall Sreet, Sanders además habla de socialismo y de revolución y de cambio del sistema en pleno Nueva York, pero también en la América profunda, en el sur, en el medio oeste. Es la revolución Sanders y es socialista democrática. Aunque no venza en las primarías , ya a dado una gran batalla política.

Las y socialistas, las organizaciones socialistas, jamás hemos escondido nuestro nombre, ni lo que somos, a lo sumo partido obrero o laborista que es una mala traducción del partido del trabajo o de los currantes, que sería una traducción muy afortunada. También de izquierda o la izquierda. No disimulamos. Cuando algunos nos decían que la palabra socialista estaba quemada al iniciar esta andadura, respondíamos que no, que lo que había que hacer era rescatarla y reescribir el socialismo, pero no abandonarlo. Sabemos de sobra que el socialismo ha sido constructivo, es democrático y no liquida libertades civiles ni de conciencia. Es la profundización en la democracia y por tanto es algo a disputar a quienes lo usurpan, desde la legalidad, si, pero no desde la legitimidad de las ideas. Es también la hora de decir a las personas socialistas que su lugar está entre socialistas construyendo una alternativa y no trabajar para otros, sino para las personas desde el socialismo democrático. Creo.

Por eso constituimos y legalizamos Alternativa Socialista y ahora junto con Iniciativa Socialista de Izquierdas y otros partidos, Unión SOCIALISTAS. SOCIALISTAS es el agua fresca que de forma abierta, sin cerrar, en construcción pretende rescatar el orgullo de ser socialistas y para demostrar orgullo y veracidad de principios socialistas, lo primero que uno debe hacer es gritarlo desde su denominación a los cuatro vientos. Para volver a acompañar al pueblo en su ideal emancipador y de profundo cambio social y reparto de la riqueza.

El socialismo es democrático, es de clase, es de los pobres y las desahuciadas, precarias o de las y los demócratas por la justa distribución. De las y los trabajadores de los servicios, la industria o autónomos, artesanos, creadores. Pero es de izquierdas, es izquierda, no es transversal, no lo puede ser y cuando se convierte en tal, surge un Felipe González o un Blair. Nosotras preferimos estar con Lafontaine, Corbyn o Sanders. Hay que cambiar el sistema, liquidar la corrupción privada, publica, acabar con el gobierno real de las empresas privadas multinacionales, de la sumisión a banqueros privados, financieros y grandes fortunas. Salvar de la destrucción al planeta y la sobre-explotación de la naturaleza suicida, pero inherente al propio sistema. Cambiaremos -permitirme la constante repetición- el sistema.

* Politólogo y primer secretario de Alternativa Socialista

El 23 de Abril se presenta el proyecto de transformación socialista

NACE UNIÓN SOCIALISTAS

Los partidos socialistas, Alternativa Socialista(cli-as) e Iniciativa Socialista de Izquierdas, reconociéndose como parte de la tradición socialista y del movimiento obrero español iniciada por Pablo Iglesias con las posteriores aportaciones de personas en búsqueda de la libertad y la igualdad, junto a otros partidos socialistas locales y regionales con presencia en municipios y territorios del Estado Español, deciden constituir una unión de partidos con el nombre de SOCIALISTAS, que dado que es una unión llevará el nombre de Unión SOCIALISTAS, al objeto de fomentar la creación de un partido socialista que no renuncie a su carácter de partido obrero y partido de clase, democrático, ubicado en la izquierda política de carácter federalista, feminista, ecologista, republicano y con el referente de los grandes maestros del socialismo democrático.

Con el objetivo de transformar la sociedad y promover la justicia social y el reparto, pretende reescribir el socialismo y rescatarlo de manos de oligarquías financieras, grupos de poder e influencia ligados a sectores poderosos y liberales, y por tanto crear el Partido Socialista que nos ha sido escamoteado. Somos una opción política socialista alternativa y no electoral, un proyecto de futuro que entiende que el socialismo es fuente de democracia. Un partido cuya estructura responde a las nuevas formas de acción política, basadas en la democracia participativa.

Perseguimos una sociedad libre de hombres y mujeres libres y felices, y a tal efecto llamamos a una obra colectiva a las personas y colectivos socialistas que coinciden en la preocupación por la falta de un partido socialista democrático de izquierdas que recoja las aspiraciones de cambio social con paz, pan, trabajo, techo y libertad.

La lucha por la igualdad por tanto frente a la austeridad es nuestro objetivo más primario. Pero no lo hacemos desde la transversalidad, sino desde la izquierda, desde el republicanismo y desde la lucha de clases del siglo XXI. La lucha contra el paro, la precariedad laboral, la emigración forzosa por motivos económicos y la exclusión social, con especial énfasis en la defensa de las mujeres oprimidas, la ausencia de futuro y la corrupción institucionalizada en las grandes empresas, ricos y muchas instancias de gobiernos, nos lleva a exigir el cambio del sistema.

Para todo esto creemos fundamental una herramienta socialista en el sentido transversal y liberador del concepto, y llamamos a las personas de izquierdas democráticas y a las socialistas y socialdemocrátas consecuentes, de clase y por el cambio, a apoyar la idea de crear el PARTIDO SOCIALISTA.

ACTO DE PRESENTACIÓN: CENTRO GALLEGO DE MADRID

C/Carretas 14 – 3ª

El IBEX puede dormir más tranquilo

Ahora todas y todos nuestros políticos institucionales, parlamentarios, andan a la gresca culpabilizando al otro de su fracaso e incapacidad para implementar un gobierno. Todos han cometido errores, han tenido cálculos puramente partidistas cortoplacistas y tacticistas, siendo todos sin excepción culpables de la situación. Aunque ahora sus fans en las redes se dediquen a culpabilizar a los demás menos a su jefe o lider, discutible o indiscutible y plenipotenciario, que siempre será perfecto.

Si no son capaces, tienen miedo, son autoritarios o autosuficientes o son prisioneros del IBEX lo más honrado es que se vayan. Ya han tenido su oportunidad y han fracasado. Mientras tanto, sigue el paro, los ERE, los desahucios, el terrorismo machista, los recortes y estamos en manos de un gobierno en funciones, golpista, irresponsable y corrupto.

Lo cierto es que esta batalla la está ganando el sistema. El sistema corrupto, injusto y no democrático, es el vencedor, al menos por ahora. Toda esta demostración de aferrarse al sillón presidencial como garantía de supervivencia, la prepotencia e impostación innecesaria con su dosis de falsa búsqueda del acuerdo o la chulería de los neoderechistas, me lleva a reafirmarme que solo el socialismo democrático y por un cambio de sistema, nos puede llevar al éxito, que será recuperar la senda de la lucha por el estado social, igualitario y republicano.

Pero si es por estos, el IBEX puede dormir tranquilo. No quería gobierno de cambio ni siquiera en su versión más suave y ligera y parece que lo ha conseguido.

LA PINZA INFERNAL

 

Vivimos una situación muy complicada en el tablero internacional y claramente bélica. Pero que vistas las reacciones y desinformaciones que pululan por doquier, hemos de simplificar para entender o tratar de dar a conocer lo que esta ocurriendo en Oriente próximo.

Traumatizados todavía por los atentados de Bruselas y ahora por el de Lahore en Paquistan, aunque este último proceda del talibanismo radical y tribal. Sin embargo hay un sustrato común fruto del imperialismo ciego que al objeto de cargarse la izquierda anti-imperialista y laica árabe del siglo XX, fomentó el islamismo radical político y confluyó con el islam rigorista y medieval de Arabia Saudita en una pinza infernal que trató de frenar a regímenes laicos -no democráticos, según los parámetros del liberalismo occidental y judeo-cristiano,- pero que sin embargo eran molestos para Israel, EE.UU y las antiguas potencias coloniales de la zona, es decir Gran Bretaña y Francia. Con origen todo ello en el cierre en falso de la desmembración del Imperio Otomano derrotado en la I Guerra Mundial y el engaño sufrido por los pueblos y tribus árabes a manos de dichas potencias europeas vencedoras.

La izquierda árabe nacionalista y anti-imperialista también ha sufrido como en el párrafo anterior citábamos la pinza infernal, pues combativa con Israel y critica con los EEUU, era un obstáculo muy serio, en sus diversas etapas y liderazgos -incluidos los corruptos- el satán, el demonio a aniquilar por parte de Hermanos Musulmanes, sauditas, monarquía jordana y reyes de la peninsula arábiga, más los talibanes afganos. No podemos olvidar, por poner un ejemplo cercano el atentado contra “Caharlie Hebdó” -de orientación progresista- entre otros. O las guerras contra la República Popular de Yemen del Sur y ahora Siria, entre otros muchos ejemplos.

Se ha conseguido que las frustraciones más que razonables de muchos árabes y musulmanes se conduzcan vía parámetros religiosos y en nombre de la religión, que es como mejor se asesina, prometiendo además en el cielo el paraíso que occidente niega a los jóvenes musulmanes marginados y en esto no podemos ignorar que el ISI es un califato con territorio. La pinza infernal, sabe además que las sociedades occidentales son miedosas y egoístas, están dominadas por el consumo y el miedo a perder privilegios y tranquilidad.

No conocer lo que de verdad está ocurriendo y recurrir a un buenismo de las clases medias “progres” europeas, peor informadas de lo que ellas creen, está de paso propiciando el fascismo, la extrema derecha y el miedo en Europa, al tiempo que no se ataja el problema social y encima se critica a a aquellos árabes que están luchando con armas en la mano, por su supervivencia contra el ISI y la teocracia saudita e incluso turca-islámica, de paso. Resumiendo, se culpabiliza del problema de los refugiados a Europa e incluso a una Grecia arruinada, pero se olvida que es el terror del ISI el que lo provoca, más las facciones “demócratas” que apoyadas por Arabia Saudita, Turquía, EEUU etc. etc. han financiado una guerra cruel y sin cuartel. Se ha jugado con pólvora, aunque sauditas,israelitas y turcos, más CIA y Mossad si sabían lo que iba a ocurrir. Es el resultado de la pinza infernal.

En el fondo el islam teocrático y reaccionario saudita, más las ansias de Turquía de Erdogan (que no de los kurdos turcos, laicos e izquierda turca) de controlar la zona y el beneficio de Israel y de la OTAN es lo que está generando una situación, en la que nadie pide ayuda económica para los refugiados a las oligarquías y plutocracias saudies y demás reyezuelos del del golfo, que si financian terroristas. Ni siquiera eso. Mientras tanto los comandos del ISI solo asesinan a gente común y trabajadora en metros, autobuses, parques y vuelos baratos. Por cierto, no solo en Europa.

http://portuarioenexcedencia.com/?p=1189 artículo de referencia