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El mundo no es lo que los medios europeos y el Instituto Real Elcano nos cuentan

Llevo tiempo escribiendo y afirmando (junto a personas de más alta categoría intelectual que yo) que el mundo ya no es lo que era hace tan solo diez años. Plantearse cambiar el mundo, creer que otro mundo es posible y no analizar la nueva correlación de fuerzas, o pensar que estamos todavía como por ejemplo en 1998, es una simpleza que nos puede llevar a cometer errores o vivir en una depresión constante, pensando que el imperio y el capitalismo anglosajón son invencibles.

Ni una cosa ni otra. Cierto es que el poder de las potencias centrales sigue siendo fuerte y arrogante, pero menos. Como diría el castizo “menos lobos, Caperucita”. Sin embargo, observo que a la hora de analizar estos hechos por parte de los pensadores y pensadoras europeas, y españoles en especial, no se presta a la observación geoestratégica la debida importancia de rigor y veracidad. Mientras que en nuestro Estado, por parte de la prensa empresarial del sistema, sí se le otorga gran audiencia a los escritos y opiniones de voceros del “Real Instituto Elcano”, cuyos derechistas y descaradamente pro-neoliberales e imperialistas análisis son ampliamente difundidos e impuestos como la verdad a pesar de sus constantes fracasos, como por ejemplo en sus predicciones y opiniones sobre Venezuela y sus elecciones. Al tiempo que se silencian y censuran otros puntos de vista contrastados, que no coinciden con la propaganda pro-imperialista.

Entre otras cosas ahí radica parte de la diferencia entre los politólogos/as pensadoras/es europeos y angloamericanos de izquierdas o de derechas, pues mientras estos analizan hasta el milímetro las evoluciones políticas y económicas de los BRICS y los estados no neoliberales -o en proceso de dejar de serlo- arrimando el ascua a sus necesidades propagandísticas, los pensadores de izquierdas europeos y europeas estamos todavía mayoritariamente abrumados por la fuerza de la dominación cultural, ideológica y económica del poder establecido en nuestro espacio vital e intelectual.

Sin embargo, muchos pensadores de izquierda latinoamericanos, asiáticos y africanos han adoptado ya otro visor de la realidad mundial, cierto que con reservas y prudencia, pues las dentelladas del viejo lobo imperial, aún en su decadencia, pueden ser peligrosas y dañinas; sin embargo, sí se atreven a analizar el declive imperial del norte.

El hecho es que, siguiendo a Wallerstein, podemos afirmar -y de hecho lo afirmo, basándome en su autoridad- que el sistema-mundo está cambiando.

La solución neoliberal

El hecho de vivir en el área regional más ultraliberal del mundo, la Unión Europea, no nos deja en ocasiones vislumbrar lo que ocurre a nuestro alrededor, abrumados tal vez por la metódica tarea de los gobiernos europeos y la burocracia de Bruselas en desmontar, destruir y desprestigiar precisamente la mejor aportación de la Europa contemporánea al mundo, según Susan George: el estado social.

Lo que realmente está ocurriendo es que la receta de las oligarquías político-económicas europeas para competir en el nuevo mundo que llega, es precisamente desmontar todas las cargas y controles democráticos de los capitales anglo-europeos, cercenando para conseguirlo los derechos sociales, y conducir a una “tercermundialización” de las clases populares y trabajadoras europeas. Es decir, ellos sí saben que esto cambia, luego su receta es desmontar todo obstáculo fiscal, social y democrático que impida al capitalismo “europeo” el ser “competitivo” frente al peligro asiático.

Por otra parte, los medios de comunicación de las potencias centrales siguen haciendo creer a sus clientes cautivos, a las masas narcotizadas por su desinformación, que la comunidad internacional de valores, la democracia y por tanto la cultura y la fuerza están en manos exclusivamente de angloamericanos y europeos. Para cualquier periódico o televisión de Europa occidental y del norte de América, la comunidad internacional no son más de diez estados, todos ellos blancos, cristianos y occidentales o bien aliados japoneses, israelíes, incluyendo como mucho a sátrapas a sueldo en el tercer mundo.

El racismo anti-islámico, la fobia y el miedo ante el chino, el oscuro objeto de deseo del mulato o mulata -bueno para la danza o el fútbol, pero incapaz para la política “democrática”, además de corrupto- nos hace vivir en un mundo tan irreal como ya inexistente. Será que, por estos lares, no hay corrupción y cientos de chorizos, sin oficio ni beneficio, metidos en política.

Se califica de dictadores a líderes electos democráticamente por porcentajes de voto que harían palidecer de envidia a cualquier dirigente europeo, y se quedan tan anchos.

¿Pero mientras tanto cual es la realidad y cuales los síntomas de la decadencia del Norte y su sistema mundial ante su “exportación de la democracia y la civilización”, aunque sea a tiros? Empantanadas las operaciones y expediciones militares de conquista, la estrategia se les vuelve más complicada. Los generales usamericanos y británicos saben que no pueden vencer y optan por la vieja técnica de los ejércitos coloniales de principios del siglo XX de comprar y pensionar a jefes territoriales y/o religiosos para no ser atacados, mientras sus colegas españoles le rezan a la Inmaculada -patrona de la Infantería española- para no sufrir emboscadas en Afganistán. Las aventuras coloniales, desde finales del siglo XIX, siempre han acabado en fracaso a medio plazo.

Así pues, al menos hay que controlar las retaguardias metropolitanas y para ello, la propaganda es clave. Los medios de comunicación se encargan de ello, atemorizando contra los chinos, mintiendo descaradamente sobre los procesos latinoamericanos, a pesar de que ni Fidel o Raúl Castro, Chávez o Evo Morales tengan absolutamente nada que ver con la crisis financiera del Norte y los abusos inmorales de su banca. Al revés, el único sitio donde los bancos españoles ganan algo de dinero es en Latinoamérica, para más “INRI”.

Europa versus BRICS

Pero resumiendo mucho esa es la situación: control sobre las clases trabajadoras y reducciones de sueldos y derechos, privatizaciones de servicios públicos, favoreciendo el negocio privado a costa de las clases subalternas, sosteniendo a los bancos subvencionándolos con abundantísimo dinero de la Hacienda pública, lo que incrementa la deuda y, para colmo de todo, rebajas impositivas a los más ricos. Justo lo contrario de lo que está ocurriendo en la mayoría de los BRICS.

El gasto social, los paulatinos incrementos salariales, las nacionalizaciones o re-nacionalizaciones, así como la existencia en todos ellos de poderosas bancas públicas y sectores de producción estratégicos en manos de las Repúblicas son las políticas dominantes en los BRICS y en potencias cercanas a ellos, como Argentina, Venezuela, Turquía entre otras. No olvidemos tampoco que la Sudáfrica creada por Mandela ya es BRIC -de ahí la S-.

Al igual que Brasil y China, que han hecho de la abandonada a su suerte África sub-sahariana objetivo prioritario de inversiones y comercio, pero también de penetración geoestratégica, no se olvide.

Se nos habla de su ausencia de democracia o la mala calidad de la misma en el resto del mundo no cristiano-occidental, cuando por ejemplo Brasil tiene un sistema electoral más moderno, transparente y eficaz que los Estados Unidos de América. Europa ha sufrido en los últimos diez años la mayor restricción de derechos democráticos, comenzando entre otros muchos ejemplos por la ley de partidos o la muy anterior ley electoral españolas, ejemplos tan poco edificantes como exportables. Por no decir las leyes represivas y racistas británicas o el estado autoritario que vive Italia, aunque claro, es un autoritarismo liberal y por tanto asumible por las y los poderosos judeocristianos.

Siendo justos, en todas partes cuecen habas. La democracia imperfecta y capitidisminuida campa por todo el mundo y esa es parte de nuestra lucha y denuncia.

Pero empecemos por enunciar como están las cosas, al menos:

– Estamos seguramente ya en la post-globalización y la actual guerra de divisas y monedas es un ejemplo de ello.

– Los emergentes -y los chinos en especial- practican un nacional-capitalismo. El Partido Comunista Chino, como afirma mi amigo Manuel Monereo, les dio definitivamente la independencia a chinas y chinos, pero no ha construido el socialismo. Tal vez lo primero era poder ser por fin independientes.

– Las alianzas indo-rusas en el aspecto tecnológico y militar. El creciente interés de Alemania por China y Rusia indican que en las oligarquías centroeuropeas algo comienza a olerse, y se sabe que Francia y la RFA se están resituando al mismo tiempo que nos hunden a España y Grecia.

Podría ser más prolijo, pero esto pretende ser un artículo de divulgación, con algunas alternativas.

Por lo que, ante la decadencia de los EE.UU., la Unión Europea, pero también su aliado japonés, está claro que unir nuestra suerte económica y mundial a la santa alianza entre la City de Londres y Wall Street de Nueva York, no solo es una torpeza, es que no conduce a nada. Además de los ataques constantes que el euro sufre del dólar y también de la libra, pero sobre todo de la moneda imperial, artificialmente creada y por todo el mundo sostenida. El dólar hace décadas que lo sostenemos en el resto del mundo y los EE.UU. basan su economía exclusivamente en su potencial militar, pero eso también comienza a estar en cuestión al menos en unos años.

Hay Alternativas

Que alternativas podemos dar desde la izquierda:

– En primer lugar, informar correctamente y hacer saber a todas las gentes los cambios económicos y políticos que están produciéndose en el mundo.

– Hacer ver como Latinoamérica y África fueron hundidas y arruinadas por imponerse planes tipo FMI, que son los que se están implementando en Europa, y en España de forma especial. Como las privatizaciones masivas condujeron a Argentina al corralito y también como la República Argentina, haciendo lo contrario, re-nacionalizando y rescatando de la privatización al sistema público de pensiones, entre otras medidas, está saliendo y rápidamente -cierto que con fallos, pero saliendo- de la postración a la que se le condujo.

– Hay que hacer ver lo sinvergüenzas y mentirosos que son los “expertos” que nos están llevando como corderos al matadero. Están defendiendo y vendiendo como soluciones prácticas neoliberales ya fracasadas.

– Hay Gobiernos amigos de las clases populares y trabajadoras del mundo, y esos Gobiernos ni son los europeos, ni los del Norte. Por eso nos mienten sobre todos aquellos que siguen políticas diferentes y que, sin ser perfectos ni mucho menos, al menos se enfrentan con gallardía a los mercados, a la banca occidental a los tratados comerciales injustos.

– El reino de España debe cambiar de política económica y exterior. La política exterior española no debe estar subordinada a una potencia decadente y económicamente en muy mala situación, con una abundantísima deuda externa como son los EE.UU., y aún más su fiel aliado la Gran Bretaña.

– Hay que buscar acuerdos con los BRICS y acercamiento a otras potencias. Hay que reivindicar en la Unión Europea un multilateralismo real. Hay que cambiar no solo el modelo económico interno, también el exterior y ser oposición a la Europa conservadora, nacionalista y egoísta, que vive en una vejez autista. Se debe exigir a Alemania que, si está cambiando de alianzas y busca nuevos ejes, nos haga participes, y en última instancia no ser “más papistas que el papa” con la UE, pues tanto Gran Bretaña en un sentido, como Alemania y Francia en otro, juegan sus cartas.

Políticamente, las izquierdas debemos trabajar en dos sentidos: el fortalecimiento de los Foros Sociales Mundiales y buscar su impulso transformador, así como en la construcción de una V Internacional participativa, puesto que las fuerzas del capitalismo actúan a niveles globales, así como las fuerzas conservadoras y derechistas. Esto también nos obliga a tejer alianzas mundiales de cara a la solidaridad, pero también a salvar al Planeta de la esquilmación y la destrucción. La defensa de la Madre Tierra nos obliga a actuar conjuntamente.

Las clases trabajadoras y desposeídas, los pobres del mundo, debemos buscar y de hecho ya estamos en ello, pues existen ya instrumentos comunes como la Confederación Sindical Internacional o los ya citados Foros Sociales Mundiales que tejen la necesaria complementariedad.

Sepan todas y todos que vienen tiempos convulsos, pues el cambio que se está produciendo -y que es más rápido de lo que los “expertos” (permítanme que me ría cuando escribo esta palabra) occidentales reconocen- debe ser para beneficiar a la humanidad y repartir lo que hay entre todas y todos, porque un cambio puede ser a mejor o a peor. En cualquier caso, en lo malo ya estamos.

La solución no es el crecimiento. Eso es un mito. La solución es una vida digna y frugal, pero los que emergen ya no consentirán -y con razón- que nosotras y nosotros, los y las occidentales, nademos en el despilfarro a costa de su pobreza. Por tanto, la única solución razonable es el reparto y la dignidad.

El G20 otra vez. Nada

Esto ya resulta cansino. Otro G20 y nada.

He escrito tras cada reunión del G20 y me resulta cansino, me aburre el volver a hacerlo. Cierto es que cada espectáculo o circo mediático en torno al selecto club de los países supuestamente más ricos del planeta tiene sus particularidades, y hay que analizarlas, pero de resultados positivos para los pueblos del planeta -en este caso y nuevamente- nada de nada. Ni un solo avance tangible, como no sean declaraciones, y esta vez ni siquiera en las mismas los jefes de estado reunidos han tratado de disimular sus profundas divergencias.

Veamos, la UE y los EE.UU. han acudido con la intención de que los emergentes invirtieran en sus maltrechas economías, pero no ha colado. Es más, China, Brasil, y Rusia, dicen claramente que no lo harán, que cada palo aguante su vela, o piden garantías difíciles de conceder o de ponerse de acuerdo los decadentes en aceptarlas. En cualquier caso, los emergentes esperan hacerse con gran parte del control del FMI y entonces verán.

Es la primera vez que estados imperialistas, antiguas potencias coloniales y que creen ser la “Comunidad Internacional” acuden a un G20 a pedir dinero a China, Brasil, Rusia, India o Argentina, por ejemplo.

Obama se ha paseado con las buenas intenciones de un supuesto programa social de empleo, pero ni dice como, ni tiene ya dinero para implementarlo, o seguramente prefiere gastárselo en bombardear cualquier lugar del mundo islámico antes que en combatir realmente el paro, y lanza a su perrito de lanas -el presidente de Méjico- a culpar a China de la crisis. De la crisis del capitalismo.

Cristina Fernández, presidenta de Argentina, ha sido la que más claro ha hablado y ha señalado a los verdaderos culpables de la crisis. Las palabras de Cristina, en ocasiones, parecían proceder de la cumbre alternativa de los pueblos. Aunque con una doble intención: también ha dicho a los capitalistas que, si quieren salvar su sistema, deben actuar de otra forma y volver a la regulación financiera. Son las claves del peronismo de izquierdas.

Tan deprimente ha sido el G20 que el articulo al respecto de Stiglitz ha versado sobre la cumbre alternativa, y cuanta razón tienen los movimientos indignados y sociales. La verdad es que en eso está la clave.

Las ITF siguen fuera de los acuerdos, pero están en la agenda, y varios estados están comprometidos a seguir trabajando por aplicarlas: Argentina, Brasil, Francia, Alemania y España (no sabemos por cuanto tiempo) están, entre otros, comprometidos en una llamada “comunidad de creyentes”. Esto es positivo, pues pone las ITF en la agenda cada vez de forma más clara, con la oposición de los EE.UU. y Gran Bretaña, y la exclusión de China que, por otro lado, posee ya un control cambiario y fuertes tasaciones de carácter nacional a los flujos de capitales en su territorio. Por tanto, su postura es la de que se apañen los otros. La verdad es que Brasil también la tiene, pero apoya a las ITF, lo que es de destacar.

Lo cierto es que los pueblos no tiene voz en el G20 y se la buscan por su cuenta, en contra-cumbres y cumbres alternativas, cuyas propuestas están tan claras, como ya definidas, pero también aquí es más de lo mismo -y siento ser políticamente incorrecto- porque o bien las fuerzas sociales y populares nos coordinamos más, buscamos más alianzas y profundizamos en nuestras movilizaciones, o acabaremos siendo parte del circo mediático sin más de cualquier cumbre.

Las bienintencionadas ONGs del sistema -no todas lo son- no pueden marcar la agenda de las y los que consideramos que otro mundo es imprescindible. Que no se trata de recaudar dinero para desarrollo de zonas y pueblos muy pobres (aunque también), sino de denunciar y cambiar el sistema que produce y genera la pobreza, se lucra de ella y la extiende. Porque ahora, y gracias a la crisis capitalista, el tercer mundo igualmente está ya en barrios de Sevilla, Barcelona, Bilbao, Londres, Manchester, Berlín, Madrid o Nueva York.

Frente al G20 la propuesta es G190, todos los pueblos. Pero también un Foro Social Mundial que debe pasar a la acción y a la coordinación de luchas serias y de verdad frente a este capitalismo asesino, y una Internacional de las y los que creemos imprescindible implementar otras políticas frente a las capitalistas y cortoplacistas.

Hay que escuchar al MST, a Vía Campesina, más y mejor desde Europa. Hay que converger con los Movimientos en lucha contra el imperialismo. Hay que poner la lucha por la paz otra vez en el candelero, ahora que poderosos locos racistas con mucho poder quieren volver a bombardear, esta vez en Irán.

¿Será acaso la guerra, otra vez, la solución capitalista a la crisis?

El otoño que nos espera. El mundo comienza a cambiar de base

Hay un tema que nos produce a veces cierto miedo, y es la anticipación o predicción científica del futuro más o menos próximo. Para esto hay que tener datos, bucear en los de los centros de pensamiento del poder, las derechas y las finanzas o saber interpretar sus mensajes -siempre crípticos y nunca veraces- cuando los hacen públicos, pero que en ocasiones sus expertos publican a título personal. Nos parece, a la izquierda plural y a los altermundistas y transformadores sociales, ser como una especie de Nostradamus o, peor aún, videntes en los que cara a la galería no creemos, o simplemente nos burlamos de sus prácticas.

Lo cierto es que hacer propuestas de anticipación elaboradas no solo es necesario, es que es imprescindible y de hecho bastantes intelectuales del pensamiento crítico las hacen -incluso a veces sin proponérselo-, pero predicen. Lo que ocurre en el campo contrario es evidente: que fallan y se equivocan, pues los poderosos y sus instrumentos de coerción o de salvaguardia de “ganancias” nos llevan la delantera, cierto, pero nos juzgan según su lógica, que no es la nuestra. Por ejemplo, los círculos de pensamiento del PP o del Gobierno, de la Unión Europea y los bancos a estas horas, están analizando ya cual será el próximo futuro del Movimiento 15M y sus próximas propuestas, así cómo y de qué manera neutralizarlo y/o absorberlo y, tonterías aparte de lo que difunda Intereconomía, la extrema derecha o tertulianos pirados conservadores, ellos si lo ven y estudian y predicen con seriedad sus próximas jugadas al respecto.

La anticipación como instrumento de lucha

Otra cuestión que muchos nos planteamos, es ¿cómo pretendemos hacer la revolución pacífica y democrática en el Reino de España y no analizar lo que ahora está ocurriendo en el mundo? Pero lo que está ocurriendo a todos los niveles, incluidos en los centros de represión y ocupación, centros de alienación cultural y centros de poder político que se autodefinen de influencia. No es cuestión tan solo de saber si en tal o cual país hay manifestaciones, sino que ocurre con la actual situación geoestratégica mundial y si podemos tener o no aliados no pensados en las plazas, incluso denostados por algunos puristas, pero cuya concepción del sistema-mundo nos puede ser útil para nuestros objetivos de cambio y revolución democrática y económica.

Las y los tunecinas pillaron por sorpresa a Occidente y a la OTAN. Egipto también, pues la confianza de los USA, la Unión Europea y la OTAN en Mubarak era inmensa. Pero tras el 15M -que fue otra sorpresa- el 19J lo fue menos, de forma que ahora el estado español, Grecia y Portugal están en el punto de mira, en el objetivo. Queda claro que la primera opción es mediante planes de “austeridad”: acabar con el bienestar y lo que de estado social quede, y avanzar hacia el capitalismo salvaje, pero las resistencias populares y cómo combatirlas también están en la agenda. Está claro que las revueltas árabes les pillaron por sorpresa, y que el 15M no lo vislumbraron tal y como está resultando. Está más claro todavía que son tan engreídos, autosuficientes y estúpidos (todos y todas, todos ellos, incluidos los partidos del sistema), que aún no han sido capaces de ver que su mundo se les está moviendo bajo los pies y creen que, de grado o por fuerza, lo podrán controlar.

Hay que perderles el miedo, que no el respeto. Fallaron con las predicciones sobre su crisis económica y financiera, fallaron con el reventón de la burbuja inmobiliaria. Están fallando y produciendo, lo que es peor, mucho sufrimiento con sus planes de rescate y de contención y superación de su crisis. A pesar del auge económico, político, comercial e incluso militar de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), siguen pensando que son la comunidad internacional y controlan el mundo. Solo Alemania por ahora parece haberse dado cuenta. Pero siguen jugando a salvar los Bancos, todos ellos (Occidente) -incluida Alemania- aún a costa de machacar y asfixiar a los pueblos de nuestro estado y de toda Europa.

A pesar de sus fallos, fruto de su incompetencia y sobre todo de su autosuficiencia, los gobiernos occidentales y las potencias centrales no se resignarán a que las revoluciones populares logren sus objetivos. Será pues imprescindible no sólo seguir movilizados, sino sobre todo coordinados y teniendo en cuenta lo que puede pasar. El primer, o más conocido, vaticinador del futuro fue Marx, que predijo de forma magistral las crisis del capitalismo y las causas de lo que será su crisis terminal. Otros economistas marxistas como Kondratieff, igualmente fueron capaces de forma científica de ver lo que iría ocurriendo, para sufrimiento de las clases populares. Ya en estos tiempos, Ignacio Ramonet tiene artículos que anuncian de forma clara lo que ocurrirá con la economía financiarizada. No hacía falta ser un gurú, con tan solo ser un observador preparado, sensato e imparcial para poder vislumbrar lo que podía ocurrir. Pero es que el mismo Ramonet y Cassen no solo anunciaron la crisis que la nueva fase del capitalismo llevaba en sí misma, sino que también denunciaron que el neoliberalismo no necesitaba la democracia, sino que le sobraba; y efectivamente, no solo sufrimos la dictadura de los mercados, sino que en aras de la “seguridad” nunca la democracia formal occidental había sido de tan baja calidad, ni sufrido tantos retrocesos.

Vuelven a haber prohibiciones de partidos, leyes electorales restrictivas, paro también campos de concentración y leyes policiales de excepción. No demos pues lecciones a nadie por favor, y mucho menos a los países árabes que están buscando su propio modelo democrático, colocando al frente de la misión, por parte de Europa (UE) para “apoyar la democracia en el mundo árabe”, a una persona vinculada y atada al club Bildelberg. Resulta tragicómico. En el Estado español pocas personas hay que, viendo y estudiando los temas, se atrevan a predecir: el economista y presidente de ATTAC Andalucía, Fernando Moreno, es uno de ellos; otro es Manolo Monereo, politólogo y hombre de confianza de Anguita cuando este era coordinador de IU, y actual miembro de la Coordinadora de Socialismo 21 y de las Mesas de Convergencia. Hace poco incluso Juan Torres y Vicenç Navarro lo han hecho. En nuestros ámbitos está claro algo que podemos advertir lo siguiente, tras haber leído a todos estos autores citados, así como a Institutos de Avance que trabajan para financieros e inversores y siguiendo la propia lógica y observación personal: que la crisis financiera se agravará y mucho, y septiembre puede representar un nuevo estallido económico similar al de 2008, pues los planes de “rescate” están fallando uno tras otro.

Que podemos tener un “otoño caliente” desde todos los puntos de vista. Las rebeliones cívicas continuarán en Europa y se pueden agravar en los USA, donde los planes Obama están fallando -y fallarán aún más-. Hay varios Estados de la Unión ya con grandes conflictos.

El presente y el próximo futuro

Mientras tanto, los BRICS, que pueden tener algunos problemas -como China, que está frenando su crecimiento actual-, si bien siguen poco a poco su estrategia inteligente de avance no agresivo y de dominio comercial, pero mediante la economía productiva al revés que Occidente. Todo ello combinado con su rearme militar, si bien sin ser agresivos, pues no se plantean -a diferencia de Occidente y de las potencias centrales- ninguna intervención militar ofensiva ni guerra de ocupación. El paradigma mundial cambiante tendrá muchas consecuencias. Pero para que sea positivo y no un cambio de capitalismo por otro necesitamos fortalecer la coordinación mundial de las fuerzas de los pueblos, democráticas y sociales, mediante el Foro Social Mundial, así como en una estructura internacional política de las izquierdas revolucionarias o transformadoras pero de carácter participativo y superador del capitalismo.

Inmanuel Wallerstein señala que estamos ya ante el cambio del sistema-mundo y Samir Amin habla del capitalismo senil. Estamos en la post-globalización y seguramente en el post-altermundismo también. Los BRICS practican un nuevo capitalismo nacional, como el propio Bernard Cassen defiende. Necesitan los BRICS para consolidarse una nueva unidad monetaria, de ahí su interés por el euro, puramente instrumental, pero que existe. Ese mismo euro que a nosotros nos está perjudicando en muchas ocasiones, otras nos puede, si no beneficiar, sí al menos frenar situaciones peores. En cualquier caso, los emergentes plantean la creación de una nueva unidad monetaria y combaten, de forma blanda pero contundente, al dólar. Así pues este otoño, con un rebrote de la crisis, las luchas sociales en Europa pueden incrementarse y crecer en intensidad y a escala de la Unión Europea.

También puede haber un incremento de la extrema derecha, pues la búsqueda de elementos que favorecen finalmente a la derecha es su especialidad,-la de la Unión Europea- cargando la culpabilidad de la crisis contra los inmigrantes, en lugar de señalar a los auténticos culpables: los bancos y la especulación financiera. La deuda “soberana” servirá para seguir atacando a los pueblos y favoreciendo a los bancos, pero un nuevo colapso financiero los pondrá en grandes dificultades nuevamente y los estados, ya muy debilitados, poco podrán hacer para inyectarles más capital, además tal vez comiencen a temer las revueltas. Ante esto, intentarán nuevamente la criminalización del Movimiento 15M y seguirán las campañas contra los sindicatos de trabajadores, que se opondrán a las medidas anti libertad sindical y contra la negociación colectiva, pues no tienen otro remedio. Caminamos pues hacia una nueva Huelga General, y esto nos obliga a buscar puentes y entendimiento con la clase obrera organizada, que además de forma personal está ya muy vinculada al movimiento de los movimientos. Todo esto puede acabar bien o mal, todo depende de las fuerzas que seamos capaces de agrupar pues, gobierne quien gobierne, la calle se agitará.

Construyendo alternativas colectivas

Todavía están muy verdes las alternativas políticas, pero las vanguardias centralizadas están -y ya era hora- muy mal vistas. Por tanto, hay que buscar nuevas formulas y generar confianza entre las personas activas y concienciadas y un programa sencillo de regeneración democrática y valores republicanos, que defienda y acreciente la soberanía popular y proponga exactamente lo contrario de lo que ahora están haciendo los gobiernos y los poderes financieros.

La gobernanza mundial que está cambiando también exige un cambio de política exterior de la Unión Europea, supeditada al imperio decadente de los Estados Unidos y a la visión anglosajona del mundo cada vez más agotada. No podemos más que defender la multipolaridad y la búsqueda de nuevas alianzas comerciales y productivas con los emergentes, buscando el cambio del paradigma económico, saliendo de la falacia del crecimiento ya imposible y mentiroso a un desarrollo armónico y sustentable, y sabiendo que el principal reto de la humanidad ahora es frenar el cambio climático y salvarnos de las hambrunas que, de no hacerlo, nos asolarán en pocos años.

Perdamos también el miedo a los BRICS. No creamos las campañas contra las potencias emergentes y las revoluciones o procesos de cambio en Latinoamérica que el grupo PRISA, por intereses económicos, financia u otros grupos de la prensa corporativa, por interés también económico e ideológico, denigran. En este mundo nada es perfecto, no hay modelos a copiar, sino inventar y ver lo que es lo mejor para las clases populares y para asentar y defender una democracia verdadera partiendo de nuestras propias experiencias y haciendo converger luchas y voluntades.

El futuro próximo ante las movilizaciones del verano y otoño

Hay un tema que nos produce a veces cierto miedo y es la anticipación o predicción científica del futuro más o menos próximo. Para esto hay que tener datos, bucear en los de los centros de pensamiento del poder, las derechas y las finanzas o saber interpretar sus mensajes siempre crípticos y nunca veraces cuando los hacen públicos, pero que en ocasiones sus expertos publican a título personal.

Nos parece, a la izquierda plural y a los altermundistas y transformadores sociales, ser como una especie de Nostradamus o -peor aún- videntes en los que cara a la galería no creemos, o simplemente nos burlamos de sus prácticas. Lo cierto es que hacer propuestas de anticipación elaboradas no solo es necesario, es que es imprescindible y de hecho bastantes intelectuales del pensamiento crítico las hacen- incluso a veces sin proponérselo-, pero predicen.

Lo que ocurre en el campo contrario es evidente. Que fallan y se equivocan, pues los poderosos y sus instrumentos de coerción o de salvaguardia de “ganancias” nos llevan la delantera, cierto, pero nos juzgan según su lógica, que no es la nuestra. Por ejemplo, los círculos de pensamiento del PP o del Gobierno, de la Unión Europea y los bancos a estas horas, están analizando ya cual será el próximo futuro del Movimiento 15M y sus próximas propuestas, así cómo y de qué manera neutralizarlo y/o absorberlo y, tonterías aparte de lo que difunda Intereconomía, la extrema derecha o tertulianos pirados conservadores, ellos si lo ven y estudian y predicen con seriedad sus próximas jugadas al respecto.

La anticipación como instrumento de lucha

Otra cuestión que muchos nos planteamos, es ¿cómo pretendemos hacer la revolución pacífica y democrática en el Reino de España y no analizar lo que ahora está ocurriendo en el mundo? Pero lo que está ocurriendo a todos los niveles, incluidos en los centros de represión y ocupación, centros de alienación cultural y centros de poder político que se autodefinen de influencia. No es cuestión tan solo de saber si en tal o cual país hay manifestaciones, sino que ocurre con la actual situación geoestratégica mundial y si podemos tener o no aliados no pensados en las plazas, incluso denostados por algunos puristas, pero cuya concepción del sistema-mundo nos puede ser útil para nuestros objetivos de cambio y revolución democrática y económica.

Las y los tunecinas pillaron por sorpresa a Occidente y a la OTAN. Egipto también, pues la confianza de los USA, la Unión Europea y la OTAN en Mubarak era inmensa. Pero tras el 15M -que fue otra sorpresa- el 19J lo fue menos, de forma que ahora el estado español, Grecia y Portugal están en el punto de mira, en el objetivo. Queda claro que la primera opción es mediante planes de “austeridad”: acabar con el bienestar y lo que de estado social quede, y avanzar hacia el capitalismo salvaje, pero las resistencias populares y cómo combatirlas también están en la agenda.

Está claro que las revueltas árabes les pillaron por sorpresa, y que el 15M no lo vislumbraron tal y como está resultando. Está más claro todavía que son tan engreídos, autosuficientes y estúpidos (todos y todas, todos ellos, incluidos los partidos del sistema), que aún no han sido capaces de ver que su mundo se les está moviendo bajo los pies y creen que, de grado o por fuerza, lo podrán controlar. Hay que perderles el miedo, aunque no el respeto.

Fallaron con las predicciones sobre su crisis económica y financiera, fallaron con el reventón de la burbuja inmobiliaria. Están fallando y produciendo, lo que es peor, mucho sufrimiento con sus planes de rescate y de contención y superación de su crisis. A pesar del auge económico, político, comercial e incluso militar de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), siguen pensando que son la comunidad internacional y controlan el mundo. Solo Alemania por ahora parece haberse dado cuenta. Pero siguen jugando a salvar los Bancos, todos ellos (Occidente) -incluida Alemania- aún a costa de machacar y asfixiar a los pueblos de nuestro estado y de toda Europa.

A pesar de sus fallos, fruto de su incompetencia y sobre todo de su autosuficiencia, los gobiernos occidentales y las potencias centrales no se resignarán a que las revoluciones populares logren sus objetivos. Será pues imprescindible no sólo seguir movilizados, sino sobre todo coordinados y teniendo en cuenta lo que puede pasar.

El primer, o más conocido, vaticinador del futuro fue Marx, que predijo de forma magistral las crisis del capitalismo y las causas de lo que será su crisis terminal. Otros economistas marxistas como Kondratieff, igualmente fueron capaces de forma científica de ver lo que iría ocurriendo, para sufrimiento de las clases populares.

Ya en estos tiempos, Ignacio Ramonet tiene artículos que anuncian de forma clara lo que ocurrirá con la economía financiarizada. No hacía falta ser un gurú, con tan solo ser un observador preparado, sensato e imparcial para poder vislumbrar lo que podía ocurrir. Pero es que el mismo Ramonet y Cassen no solo anunciaron la crisis que la nueva fase del capitalismo llevaba en sí misma, sino que también denunciaron que el neoliberalismo no necesitaba la democracia, sino que le sobraba; y efectivamente, no solo sufrimos la dictadura de los mercados, sino que en aras de la “seguridad” nunca la democracia formal occidental había sido de tan baja calidad, ni sufrido tantos retrocesos. Vuelven a haber prohibiciones de partidos, leyes electorales restrictivas, paro también campos de concentración y leyes policiales de excepción. No demos pues lecciones a nadie por favor, y mucho menos a los países árabes que están buscando su propio modelo democrático, colocando al frente de la misión, por parte de Europa (UE) para “apoyar la democracia en el mundo árabe”, a una persona vinculada y atada al club Bildelberg. Resulta tragicómico.

En el Estado español pocas personas hay que, viendo y estudiando los temas, se atrevan a predecir: el economista y presidente de ATTAC Andalucía, Fernando Moreno, es uno de ellos; otro es Manolo Monereo, politólogo y hombre de confianza de Anguita cuando este era coordinador de IU, y actual miembro de la Coordinadora de Socialismo 21 y de las Mesas de Convergencia. Hace poco incluso Juan Torres y Vicenç Navarro lo han hecho. En nuestros ámbitos está claro algo que podemos advertir lo siguiente, tras haber leído a todos estos autores citados, así como a Institutos de Avance que trabajan para financieros e inversores y siguiendo la propia lógica y observación personal:

Que la crisis financiera se agravará y mucho, y septiembre puede representar un nuevo estallido económico similar al de 2008, pues los planes de “rescate” están fallando uno tras otro.

Que podemos tener un “otoño caliente” desde todos los puntos de vista. Las rebeliones cívicas continuarán en Europa y se pueden agravar en los USA, donde los planes Obama están fallando -y fallarán aún más-. Hay varios Estados de la Unión ya con grandes conflictos.

El presente y el próximo futuro

Mientras tanto, los BRICS, que pueden tener algunos problemas -como China, que está frenando su crecimiento actual-, si bien siguen poco a poco su estrategia inteligente de avance no agresivo y de dominio comercial, pero mediante la economía productiva al revés que Occidente. Todo ello combinado con su rearme militar, si bien sin ser agresivos, pues no se plantean, a diferencia de Occidente y de las potencias centrales, ninguna intervención militar ofensiva ni guerra de ocupación.

El paradigma mundial cambiante tendrá muchas consecuencias. Pero para que sea positivo y no un cambio de capitalismo por otro necesitamos fortalecer la coordinación mundial de las fuerzas de los pueblos, democráticas y sociales, mediante el Foro Social Mundial, así como en una estructura internacional política de las izquierdas revolucionarias o transformadoras pero de carácter participativo y superador del capitalismo.

Inmanuel Wallerstein señala que estamos ya ante el cambio del sistema-mundo y Samir Amin habla del capitalismo senil.

Estamos en la post-globalización y seguramente en el post-altermundismo también. Los BRICS practican un nuevo capitalismo nacional, como el propio Bernard Cassen defiende. Necesitan los BRICS para consolidarse una nueva unidad monetaria, de ahí su interés por el euro, puramente instrumental, pero que existe. Ese mismo euro que a nosotros nos está perjudicando en muchas ocasiones, otras nos puede, si no beneficiar, sí al menos frenar situaciones peores.

En cualquier caso, los emergentes plantean la creación de una nueva unidad monetaria y combaten, de forma blanda pero contundente, al dólar.

Así pues este otoño, con un rebrote de la crisis, las luchas sociales en Europa pueden incrementarse y crecer en intensidad y a escala de la Unión Europea. También puede suponer un incremento de la extrema derecha, pues la búsqueda de elementos que favorecen finalmente a la derecha es su especialidad, cargando la culpabilidad de la crisis contra los inmigrantes, en lugar de señalar a los auténticos culpables: los bancos y la especulación financiera.

La deuda “soberana” servirá para seguir atacando a los pueblos y favoreciendo a los bancos, pero un nuevo colapso financiero los pondrá en grandes dificultades nuevamente y los estados, ya muy debilitados, poco podrán hacer para inyectarles más capital, además tal vez comiencen a temer las revueltas. Ante esto, intentarán nuevamente la criminalización del Movimiento 15M y seguirán las campañas contra los sindicatos de trabajadores, que se opondrán a las medidas anti libertad sindical y contra la negociación colectiva, pues no tienen otro remedio. Caminamos pues hacia una nueva Huelga General, y esto nos obliga a buscar puentes y entendimiento con la clase obrera organizada, que además de forma personal está ya muy vinculada al movimiento de los movimientos.

Todo esto puede acabar bien o mal, todo depende de las fuerzas que seamos capaces de agrupar pues, gobierne quien gobierne, la calle se agitará.

Construyendo alternativas colectivas

Todavía están muy verdes las alternativas políticas, pero las vanguardias centralizadas están -y ya era hora- muy mal vistas. Por tanto, hay que buscar nuevas formulas y generar confianza entre las personas activas y concienciadas y un programa sencillo de regeneración democrática y valores republicanos, que defienda y acreciente la soberanía popular y proponga exactamente lo contrario de lo que ahora están haciendo los gobiernos y los poderes financieros.

La gobernanza mundial que está cambiando también exige un cambio de política exterior de la Unión Europea, supeditada al imperio decadente de los Estados Unidos y a la visión anglosajona del mundo cada vez más agotada.

No podemos más que defender la multipolaridad y la búsqueda de nuevas alianzas comerciales y productivas con los emergentes, buscando el cambio del paradigma económico, saliendo de la falacia del crecimiento ya imposible y mentiroso a un desarrollo armónico y sustentable, y sabiendo que el principal reto de la humanidad ahora es frenar el cambio climático y salvarnos de las hambrunas que, de no hacerlo, nos asolarán en pocos años.

Perdamos también el miedo a los BRICS. No creamos las campañas contra las potencias emergentes y las revoluciones o procesos de cambio en Latinoamérica que el grupo PRISA, por intereses económicos, financia u otros grupos de la prensa corporativa, por interés también económico e ideológico, denigran. En este mundo nada es perfecto, no hay modelos a copiar, sino inventar y ver lo que es lo mejor para las clases populares y para asentar y defender una democracia verdadera partiendo de nuestras propias experiencias y haciendo converger luchas y voluntades.

2011, el mundo no es ya lo que era

Llevo tiempo escribiendo y afirmando (junto a personas de más alta categoría intelectual que yo) que el mundo ya no es lo que era hace tan solo diez años. Plantearse cambiar el mundo, creer que otro mundo es posible y no analizar la nueva correlación de fuerzas, o pensar que estamos como en 1998, es una simpleza que nos puede llevar a cometer errores o vivir en una depresión constante, pensando que el imperio y el capitalismo anglosajón son invencibles.

Ni una cosa ni otra. Cierto es que el poder de las potencias centrales sigue siendo tan fuerte como arrogante, pero menos. Como diría el castizo “menos lobos, Caperucita”. Sin embargo, observo que a la hora de analizar estos hechos por parte de los pensadores y pensadoras europeas y españoles en especial, no se presta a la observación geoestratégica la debida importancia. Mientras que en nuestro Estado, por parte de la prensa empresarial del sistema, si se le otorga gran importancia de forma especial a los escritos de un llamado “Real Instituto Elcano”, cuyos derechistas y descaradamente pro-neoliberales e imperialistas análisis son ampliamente difundidos e impuestos como la verdad. Al tiempo que se silencian y censuran otros puntos de vista contrastados.

Entre otras cosas ahí radica parte de la diferencia entre los politólogos/as pensadoras/es europeos y angloamericanos tanto de izquierdas como los de derechas, pues mientras estos analizan hasta el milímetro las evoluciones políticas y económicas de los BRICS y los estados no neoliberales o en proceso de dejar se serlo, los pensadores de izquierdas europeos y europeas estamos todavía mayoritariamente abrumados por la fuerza de la dominación cultural, ideológica y económica del poder establecido en nuestro espacio vital e intelectual.

Sin embargo, muchos pensadores de izquierda latinoamericanos, asiáticos y africanos han adoptado ya otro visor de la realidad mundial, cierto que con reservas y prudencia, pues las dentelladas del viejo lobo imperial, aún en su decadencia, pueden ser peligrosas y dañinas, sin embargo si se atreven a analizar el declive imperial del norte.

El hecho es que, siguiendo a Wallerstein podemos afirmar, y de hecho lo afirmo basándome en su autoridad, que el sistema-mundo está cambiando.

La solución neoliberal

El hecho de vivir en el área regional más ultraliberal del mundo, la Unión Europea, no nos deja en ocasiones vislumbrar lo que ocurre a nuestro alrededor, abrumados tal vez por la metódica tarea de los gobiernos europeos y la burocracia de Bruselas en desmontar, destruir y desprestigiar precisamente la mejor aportación de la Europa contemporánea al mundo, según Susan George, el estado social.

Lo que realmente está ocurriendo es que la receta de las oligarquías político-económicas europeas para competir en el nuevo mundo que llega, es precisamente desmontar todas las cargas y controles democráticos de los capitales anglo-europeos, cercenando para conseguirlo los derechos sociales, y conducir a una “tercer mundialización” de las clases populares y trabajadoras europeas. Es decir, ellos sí saben que esto cambia, luego su receta es desmontar todo obstáculo fiscal, social y democrático que impida al capitalismo “europeo” el ser “competitivo” frente al peligro asiático.

Por otra parte, los medios de comunicación de las potencias centrales siguen haciendo creer a sus clientes cautivos, a las masas narcotizadas por su desinformación, que la comunidad internacional de valores, la democracia y por tanto la cultura y la fuerza están en manos exclusivamente de angloamericanos y europeos. Para cualquier periódico o televisión de Europa occidental y del norte de América, la comunidad internacional no son más de diez estados, todos ellos blancos, cristianos y occidentales o bien aliados japoneses, israelíes, o sátrapas a sueldo en el tercer mundo.

El racismo anti-islámico, la fobia y el miedo ante el chino, el oscuro objeto de deseo del mulato o mulata, bueno para la danza o el fútbol, pero incapaz para la política “democrática”, además de corrupto, nos hace vivir en un mundo tan irreal como ya inexistente. Será que, por estos lares, no hay corrupción y cientos de chorizos, sin oficio ni beneficio, metidos en política.

Se califica de dictadores a líderes electos democráticamente por porcentajes de voto que harían palidecer de envidia a cualquier dirigente europeo, y se quedan tan panchos.

¿Pero mientras tanto cual es la realidad y cuales los síntomas de la decadencia del Norte y su sistema mundial ante su “exportación de la democracia y la civilización”, aunque sea a tiros? Empantanadas las operaciones y expediciones militares de conquista, la estrategia se les vuelve más complicada. Los generales usamericanos y británicos saben que no pueden vencer y optan por la vieja técnica de los ejércitos coloniales de principios del siglo XX de comprar y pensionar a jefes territoriales y/o religiosos para no ser atacados, mientras sus colegas españoles le rezan a la Inmaculada -patrona de la Infantería española- para no sufrir emboscadas en Afganistán, o ser copados entre dos fuegos en Líbano. Las aventuras coloniales, desde finales del siglo XIX, siempre han acabado en fracaso a medio plazo.

Así pues, al menos hay que controlar las retaguardias metropolitanas y para ello, la propaganda es clave. Los medios de comunicación se encargan de ello, atemorizando contra los chinos, mintiendo descaradamente sobre los procesos latinoamericanos, a pesar de que ni Fidel o Raúl Castro, Chávez o Evo Morales tengan absolutamente nada que ver con la crisis financiera del Norte y los abusos inmorales de su banca. Al revés, el único sitio donde los bancos españoles ganan algo de dinero es en Latinoamérica.

Europa versus BRICS

Pero resumiendo mucho esa es la situación: control sobre las clases trabajadoras y reducciones de sueldos y derechos, privatizaciones de servicios públicos, favoreciendo el negocio privado a costa de las clases subalternas, sosteniendo a los bancos subvencionándolos con abundantísimo dinero de la Hacienda pública, lo que incrementa la deuda y para colmo de todo rebajas impositivas a los más ricos. Justo lo contrario de lo que está ocurriendo en la mayoría de los BRICS.

El gasto social, los paulatinos incrementos salariales, las nacionalizaciones o re-nacionalizaciones, con la excepción de Rusia (si bien no en todos los sectores), así como la existencia en todos ellos de poderosas bancas públicas y sectores de producción estratégicos en manos de las Republicas, son las políticas dominantes en los BRICS y en potencias cercanas a ellos, como Argentina, Venezuela, Turquía entre otras. No olvidemos tampoco que la Sudáfrica creada por Mandela ya es BRIC -de ahí la S-.

Al igual que Brasil y China han hecho de la abandonada a su suerte África sub-sahariana, objetivo prioritario de inversiones y comercio, pero también de penetración geoestratégica, no se olvide.

Se nos habla de su ausencia de democracia o la mala calidad de la misma en el resto del mundo no cristiano-occidental, cuando por ejemplo Brasil tiene un sistema electoral más moderno, transparente y eficaz que los Estados Unidos de América. Europa ha sufrido en los últimos diez años la mayor restricción de derechos democráticos, comenzando entre otros muchos ejemplos por la ley de partidos o la muy anterior ley electoral españolas, ejemplos tan poco edificantes como exportables. Por no decir las leyes represivas y racistas británicas o el estado autoritario que vive Italia, aunque claro, es un autoritarismo liberal y por tanto asumible por las y los poderosos judeocristianos.

Siendo justos, en todas partes cuecen habas. La democracia imperfecta y capitidisminuida campa por todo el mundo y esa es parte de nuestra lucha y denuncia.

Pero empecemos por enunciar como están las cosas, al menos:

– Estamos seguramente ya en la post-globalización y la actual guerra de divisas es un ejemplo de ello.

– Los emergentes y los chinos en especial, practican un nacional-capitalismo. El Partido Comunista Chino, como afirma mi amigo Manuel Monereo, les dio definitivamente la independencia a chinas y chinos, pero no ha construido el socialismo. Tal vez lo primero era poder ser por fin independientes.

– Las alianzas indo-rusas en el aspecto tecnológico y militar. El creciente interés de Alemania por China y Rusia indican que en las oligarquías centroeuropeas algo comienza a olerse, y se sabe que Francia y la RFA se están resituando.

Podría ser más prolijo, pero esto pretende ser un artículo de divulgación, con algunas alternativas.

Por lo que, ante la decadencia de los EE.UU., la Unión Europea, pero también su aliado japonés, está claro que unir nuestra suerte económica y mundial a la santa alianza entre la City de Londres y Wall Street de Nueva York, no solo es una torpeza, es que no conduce a nada. Además de los ataques constantes que el euro sufre del dólar y también de la libra, pero sobre todo de la moneda imperial, artificialmente creada y por todo el mundo sostenida.

Hay Alternativas

Que alternativas podemos dar desde la izquierda:

– En primer lugar, informar correctamente y hacer saber a todas las gentes los cambios económicos y políticos que están produciéndose.

– Hacer ver como Latinoamérica y África fueron hundidas y arruinadas por imponerse planes tipo FMI, que son los que se están implementando en Europa y en España, de forma especial. Como las privatizaciones masivas condujeron a Argentina al corralito y también como la Republica Argentina, haciendo lo contrario, re-nacionalizando y rescatando de la privatización al sistema público de pensiones, entre otras medidas, está saliendo y rápidamente -cierto que con fallos, pero saliendo- de la postración a la que se le condujo.

– Hay que hacer ver lo sinvergüenzas y mentirosos que son los “expertos” que nos están llevando como corderos al matadero. Están defendiendo y vendiendo como soluciones prácticas neoliberales ya fracasadas.

– Hay Gobiernos amigos de las clases populares y trabajadoras del mundo, y esos Gobiernos ni son los europeos, ni los del Norte. Por eso nos mienten sobre todos aquellos que siguen políticas diferentes y que sin ser perfectos ni mucho menos, al menos se enfrentan con gallardía a los mercados, a la banca occidental a los tratados comerciales injustos.

– El reino de España, debe cambiar de política económica y exterior. La política exterior española no debe estar subordinada a una potencia decadente y económicamente en muy mala situación, con una abundantísima deuda externa como son los EE.UU. y aún más su fiel aliado la Gran Bretaña.

– Hay que buscar acuerdos con los BRICS y acercamiento a otras potencias. Hay que reivindicar en la Unión Europea un multilateralismo real y una sincera alianza de civilizaciones no castrada por el miedo al que dirán los jefes. Hay que cambiar no solo el modelo económico interno, también el exterior y ser oposición a la Europa conservadora, nacionalista y egoísta, que vive en una vejez autista. Se debe exigir a Alemania que, si está cambiando de alianzas y busca nuevos ejes, nos haga participes, y en última instancia no ser “más papistas que el papa” con la UE, pues tanto Gran Bretaña en un sentido, como Alemania y Francia en otro, juegan sus cartas.

Políticamente, las izquierdas debemos trabajar en dos sentidos: el fortalecimiento de los Foros Sociales Mundiales y buscar su impulso transformador, así como en la construcción de una V Internacional participativa, puesto que las fuerzas del capitalismo actúan a niveles globales, así como las fuerzas conservadoras y derechistas. Esto también nos obliga a tejer alianzas mundiales de cara a la solidaridad, pero también a salvar al Planeta de la esquilmación y la destrucción. La defensa de la Madre Tierra nos obliga a actuar conjuntamente.

Las clases trabajadoras y desposeídas, los pobres del mundo, debemos buscar y de hecho ya estamos en ello, pues existen ya instrumentos comunes como la Confederación Sindical Internacional o los ya citados Foros Sociales Mundiales que tejen la necesaria complementariedad.

El G20 es la historia de un gran fracaso. Debiéramos volver la vista al G192, es decir una Asamblea General de la ONU, sin coacciones de socios especiales con derecho a veto, que busque una gobernanza global de la aldea tierra. El G20, nada solucionará pues nada puede solucionar entre intereses muy encontrados y contrapuestos.

Sepan todas y todos que vienen tiempos convulsos, pues el cambio que se está produciendo -y que es más rápido de lo que los “expertos” (permítanme que me ría cuando escribo esta palabra) occidentales reconocen- debe ser para beneficiar a la humanidad y repartir lo que hay entre todas y todos, porque un cambio puede ser a mejor o a peor. En cualquier caso, en lo malo ya estamos.

La solución no es el crecimiento. Eso es un mito. La solución es una vida digna y frugal, pero los que emergen ya no consentirán y con razón que nosotras y nosotros, los y las occidentales nademos en el despilfarro, a costa de su pobreza. Por tanto, la única solución razonable es el reparto y la dignidad.