Archivo sobre "corrupción"

Sed felices, amigos y amigas, a pesar de sufrir una monarquía ridícula y clasista

Deseo vuestra felicidad y merecido descanso y paz. Tras el insulso discurso del Borbón ayer, tratando de invadir obligatoriamente nuestros hogares, hoy sabemos que no dijo nada serio, ni que nos pueda interesar a las empobrecidas clases populares españolas. Nada de reparto, de impuestos progresivos y redistributivos, nada de meter en cintura a los bancos y de acabar con la mafia de las eléctricas.

Nada. Claro que qué va a decir un personaje corrupto que vive de chupar del bote a nuestra costa. Padre de una familia inmodélica donde las haya. Si quiere algo bueno para nosotros y nosotras, que se jubile, nos deje en paz y se marchen él y toda su familia a la idílica Suiza, donde su hija mayor ya les guarda sitio. Junto a su heredero militarote y su hiper-operada de estética -a nuestra costa- estúpida y chula esposa, también.

Esto es desear un feliz 2014 con una República, el reparto fiscal y la nacionalización de las eléctricas y los servicios estratégicos. La libertad para ser felices. Ser monárquico y dinástico hoy, no solo es una ridiculez y una cursilada, es apoyar la corrupción, la injusticia y a las oligarquías gansteriles y rentistas del reino de España.

Ser monárquico hoy es apoyar tanta injusticia que sacraliza la reforma constitucional del artículo 135 y poner los derechos de los bancos por encima de las personas. Es defender la liquidación del aborto libre y gratuito, dentro de un estado con una monarquía oficialmente católica y profundamente clasista.

Es aceptar que unos monigotes de cera, que no hablan con nadie, hieráticos y crecidos en su convicción de ser seres superiores, nos gobiernen sin haber sido elegidos democráticamente.

Por eso en estos días os deseo felicidad, es decir, libertad, democracia, reparto y República. Sed felices.

Reino corrupto. Renace la dictadura

Vivimos tiempos oscuros de involución, autoritarismo y corrupción. Corrupción es que un político se venda o a cambio de dinero para su partido le otorgue un contrato y/o una obra pública o le recalifique un terreno a un privado o empresa.

Pero también es corrupción que un grupo de capitalistas privados controle a su voluntad y de forma opaca la electricidad de un país, o que desde su banco dirija la política económica. Corrupción también es que un constructor compre un concejal de urbanismo o que un fiscal proteja a la hija del rey de que sea juzgada, o que el rey sea inviolable ante la ley siempre, porque no se somete a elecciones, y por tanto su mandato es vitalicio.

Corrupción es que un partido salpicado por la corrupción pueda ser sustituido por otro con muchos casos de corrupción a sus espaldas. Pero ojo, eso sería también corrupción social y resignación pública.

Corrupción es violar los derechos humanos en forma de desahucios y cortes de luz, de perseguir parados y sin embargo rescatar bancos y privatizar los servicios, amparados por una constitución fraudulentamente modificada. El PP ahora, el PP repito, es el nuevo tirano y frente a la tiranía si no hay corrupción social, se tiene la obligación de rebelarse. Protestar y movilizarnos frente al Gobierno, contra el sistema y este Régimen corrupto no es un acto de voluntad, es una obligación moral de las gentes honradas, trabajadoras y humildes, es la obligación de los intelectuales y de la clase obrera. Rebelarse contra tanta agresión es un acto de dignidad. Por eso hay que clamar y ya por la rebelión, por el alzamiento ciudadano y democrático.

Ayer 21 de Diciembre, cientos, miles de ciudadanas y ciudadanos nos manifestamos en todo el estado, exigiendo una ley de aborto que reconozca la libertad de las mujeres y su derecho a decidir. Ayer mismo ya hubieron movilizaciones frente a oficinas de las compañías eléctricas y hay convocado una apagón de la luz el día 30 del corriente en protesta por la mafia corrupta que es propietaria de la luz de todo un Estado. El 22 se reúne Suma (Encuentro socio-político de partidos y colectivos sociales y sindicales) y estudiará medidas y propondrá acciones o las apoyará. En Granada el 26 nos reunimos la Plataforma Social por el progreso o Cumbre Social, al objeto de movilizarnos. No hay Navidad posible cuando tanta gente tiene hambre y frío y la solución no es la caridad, es la solidaridad de clase y la lucha social y democrática.

En un contubernio público-privado mezclado y confuso, están construyendo una dictadura y lo están haciendo para repartirse el botín y poder robarnos a gusto, y el que proteste multa, despido o cárcel. Manguerazo y tentetieso, eso es lo que le espera al pueblo del corrupto y cruel Reino de España, si no nos rebelamos.

Todo tiene su sencilla explicación. Las mismas familias que constituyeron las oligarquías económicas y políticas durante el reinado de Alfonso XIII y la dictadura de Franco, siguen gobernado -con las lógicas incorporaciones- hoy en día. Su proyecto de Estado caciquil, dinástico, autoritario, mojigato y tremendamente injusto es el vigente. Sus intenciones no han variado. Se está viendo a pasos agigantados. Por eso el cinismo de los y las ministras del PP cuando hablan de libertad y democracia es asqueroso.

Todo esto a pesar de su rotundo fracaso y estar hundiendo y vendiendo España. Por eso no podemos seguir callados, ni quietos, debemos rebelarnos y ya.

La Marca Malaya. Este reino huele a podrido

Uno de los hechos que más contundentemente manifiestan lo que es la “marca España” del PP y su Estado de café con leche en la Plaza Mayor -de Madrid, por supuesto- es el caso Malaya. Desde sus inicios con las mayorías absolutas de un mafioso autoritario llamado Jesús Gil, varias veces condenado y que llegó a la ciudad -ya en esos momentos con una gran población de aluvión- de Marbella a hacer negocios, especular con el ladrillo y de paso construirse un mini-estado a su medida.

Marbella vivió previamente a nivel local una crisis de sus agrupaciones políticas locales, con el desmembramiento de la izquierda y el centro-izquierda motivado por un plan de urbanismo atascado y “tele-dirigido”, y adobado todo ello con una mala gestión, lo que facilitó el acceso en olor de multitudes de un personaje vergonzoso para cualquier persona medianamente normal y con algo de cultura, ya sea popular o política. Marbella votó en varias ocasiones a Gil e incluso a su ridículo sucesor por amplias mayorías absolutas. El GIL de hecho no fue derrotado en las urnas sino por un juez justiciero, atípico y valiente que instruyó el sumario e inició el caso Malaya. Eso es la marca España.

Pero hay más. La marca España también nos deja una sentencia para este caso conocido como Malaya, que demuestra que la justicia española y la practicada en Sicilia, Regio Calabria, Zelaya o Ciudad Juárez, bajo las metralletas de la mafia o el narcotráfico, están al mismo nivel. A personajes como Roca o Julián Muñoz les ha salido muy barato delinquir. Aunque no solo a ellos, sino a su corte de los milagros, constituida por constructores afines y ex-concejalas cómplices. Daba rabia y vergüenza ver salir de los juzgados a un tipo conocido como Sandokán celebrando su triunfo.

El condenado Roca, feliz y su mujer con una sonrisa de oreja a oreja, pues su marido no estará ya más de tres años en la cárcel, y luego a disfrutar de lo ocultado bajo las losetas y en los paraísos fiscales, que para eso están. Las multas no las pagarán, pues son insolventes y lo que les queda “legalmente” no da para nada.

Ese es el panorama de la cutre burbuja inmobiliaria que ha dejado en el Reino de España un montón de especuladores chulos, incultos y cutres enriquecidos y millones de parados y paradas. Así como los mismos bancos y cajas de ahorros que les prestaron un dinero que, seguramente, también pagó extorsiones a políticos y políticas. Y asimismo creó un gran agujero que ahora los ciudadanos y ciudadanas, burlados por una sentencia injusta, miedosa y parcial, pagando la quiebra bancaria y con la deuda de impresentables, ladrilleros y bancarios sin escrúpulos convertida en deuda pública, deben pagarla a base de recortes, despidos y pensionazos varios.

No quiero olvidar que Marbella está en Andalucía. A todos los efectos lo recuerdo.

Este reino de la corrupción está podrido. Huele mal y el régimen del 78, que no fue capaz de depurar a la Justicia -como carrera- franquista, está igualmente putrefacto. Nada en este sistema es capaz de regenerarse. Pero la corrupción también es capaz de manchar al pueblo, engañarlo, darle migajas y hacerlo feliz con un puñado de higos. No me meto con la gente y a como escape a la incapacidad manifiesta de las izquierdas y los sindicatos, así como los movimientos sociales a conectar con ella. Me refiero a que un pueblo al que le quitan las becas de sus hijos, le suben la tarifa eléctrica de forma abusiva y ladrona, paga la gasolina más cara de su historia, le roban sus pensiones y no ha reaccionado ya con contundencia, perdonen ustedes pero algo de responsabilidad tiene.

Franco hizo una guerra civil lenta y de exterminio. Practicó una cruel limpieza étnica y dejó el miedo metido en el cuerpo para generaciones. Esto que digo, ni es mentira, ni es una tontería. La derecha heredera de Franco, toda ella, sea política o económica, lo sabe y por eso aquí siguen habiendo muertos en las cunetas y varios gobiernos socialistas no tuvieron el valor, ni la vergüenza para destruir el mausoleo de Franco en el valle de Cuelgamuros. Franco cambió sociológicamente al pueblo y ahora hemos de reaccionar y rebelarnos ya de una vez. En la transición casi lo conseguimos, pero nos frenaron nuestros dirigentes y encima los militares de Franco dieron un golpe de estado de advertencia. Golpe de estado, por cierto, tampoco nunca clarificado.

De esos polvos, estos lodos. Ladrillazos, corrupción, favoritismos judiciales y gubernamentales para la familia real y el partido de la derecha. Esa es la marca España.

Por eso hemos de reaccionar. Hemos de construir el sujeto político amplio, popular y social, profundamente social que nos libere de la oligarquía rentista y cutre que nos domina. Los banqueros que hace más de cien años que nos atracan y los herederos de Franco.

No apostar ahora por frentes sociales para la resistencia y la regeneración. Amplios, convergentes y con un programa que acabe con la reforma laboral, la reforma financiera, la justicia corporativa y conquiste la democracia, la banca pública, defienda y extienda lo público y el sector público, haga una reforma fiscal progresiva y proponga una nueva ley electoral, el derecho a decidir y una nueva Constitución, es un suicidio colectivo. Muchas y muchos, no estamos dispuestos a suicidarnos. Algunos y espero cada vez más incluso propugnamos el tránsito hacía el socialismo en una nueva sociedad más justa, verde y defensora de la madre tierra.

Las olimpiadas de la miseria y la corrupción no serán posibles

El PP cree que en el mundo no saben que es un partido corrupto, que además roba a pensionistas y personas paradas, cierra hospitales y quita las becas de estudios e investigación, pero que en cambio quiere organizar unos juegos olímpicos para derrochar.

Estos ladrones derechistas confunden a Madrid con todo el estado español, sus intereses y los de sus amigos con los de los pueblos de España, incluido el pueblo madrileño, al que le están cerrando y privatizando la sanidad.

Vaya, que hasta en el COI lleno de pajaritos de cuentas y tipos también corruptos o millonarios sin escrúpulos y familias reales, se han dado cuenta de que el PP tiene sitios mejores para gastar su dinero -es decir, el nuestro, el de los pobres- porque en esta monarquía bananera y de risa los ricos no pagan impuestos.

Ha quedado claro, que ni el principito y la hiperoperada de estética -a nuestra cuenta- princesita venden ni un alfiler, y el miserable de Rajoy y su Botella, menos.

Hay que echar al PP de una vez

La desvergüenza del PP y su Gobierno estatal o los autonómicos que domina exige, por limpieza democrática y salud pública, que les echemos. Llegó al poder mediante engaños, financiado corruptamente según sus tesoreros, y no ha cumplido sus compromisos electorales. Además de que cada vez somos más pobres los de abajo, naturalmente. No solo están deslegitimados por ser un partido corrupto -en ese aspecto y si bien no a su nivel recaudatorio, no está solo por desgracia y todos los grandes partidos sistémicos tienen excesivos casos en su haber-. Aunque llegados a este punto hay que advertir que no todos los partidos se han corrompido, pero PP, PSOE, CiU figuran en el cuadro de honor junto a otros, aunque más alejados. Pero no solo hablamos de librarnos de esta franquicia política de la derecha por corrupta, sino también por cruel para con las clases populares y trabajar solo en beneficio de los bancos y las grandes compañías y fondos de inversión, mientras que engaña y manipula a las clases populares.

Las políticas del PP solo buscan salir de la crisis capitalista -es decir la de sus clientes- empobreciendo a las y los trabajadores, liquidando derechos laborales, sociales, educativos y sanitarios. Ahorrando a costa de las personas humildes y trabajadoras o desempleadas. Con un ejército de paradas y parados que supera ampliamente los seis millones y favorece el miedo, la sumisión y la precariedad de unas clases trabajadoras asustadas, sin referentes de ningún tipo y embrutecidas en muchos casos, por canales de televisión basura tanto públicos como privados y una información en todos los medios corporativos, tendenciosa, falsa y preñada de ideología neoliberal o directamente conservadora y autoritaria.

Una población hipotecada, engañada por años de falso crecimiento económico. Además los partidos con opciones a gobernar la han burlado de forma sistemática, lo que ha conducido a pensar que todos son iguales y que fuera del sistema -de su sistema- no hay alternativas. El estallido de la burbuja inmobiliaria inició una subida feroz del paro. Siendo el estado español un desierto industrial, puesto que el precio de su ingreso en la Unión Europea a cambio de migajas en forma de autovías fue desmantelar su industria y convertirse en país-balneario que sin ladrillo es incapaz de crear empleo. A ello se suma una oligarquía incapaz, rentista, reaccionaria y nada imaginativa, de carácter especulativo, así como profundamente retrógrada, y que sigue siendo la misma que domina el país desde hace más de cien años, con alguna anecdótica adición. Por tanto, y no lo olvidemos, tenemos unas élites económicas que han cooptado a élites políticas y que por tanto son las culpables por su chantaje económico constante, sus golpes de estado o sus imposiciones, siempre. Pero también de de nuestra nula capacidad productiva y la baja calidad democrática.

A ello se une un pueblo desorientado, que tras la dura derrota de la clase obrera y la democracia en 1939, ha sido incapaz todavía de generar una respuesta de clase y una alternativa democrática frente a la plutocracia tradicional y el neofranquismo activo que el PP representa de forma clara y convencida. Al fin y al cabo el PP es el partido de los ricos, al que votan demasiados pobres engañados, perdidos o sin dignidad. Pero también fruto de la incapacidad de las izquierdas políticas y sindicales de generar la respuesta que la reaccionaria oligarquía española y españolista merece. Una falta de valores y de valor de algún partido formado de aluvión y con miedo en sus moderados dirigentes, a que sus bases reclamaran demasiado o no olvidaran tanta miseria, represión, miedo y hambres. Una ley electoral tramposa y divisiones sectarias en las izquierdas, hicieron el resto.

La gigantesca operación del ser Europa, como muy bien señala uno de los politólogos más lúcidos, Manuel Monereo, fue el gigantesco señuelo que ahora nos tiene atascados.

En el País Valenciano hay un deporte tradicional llamado el tiro y arrastre o “Tir i Arrastre”, que consiste en pasar un carro cargado sobre una pista de tierra, blanda y arenosa en la que el carro se estaca si el conductor y el “aca” o caballo no tienen pericia. Están conjuntados y saben que deben hacer. Además y afortunadamente el uso del látigo está mal visto e incluso penalizado. Luego por analogía, las izquierdas sociales, sindicales y políticas, caminamos sobre una senda blanda, embarrada y sin consistencia debajo, con un carro cargado de cientos de kilos de sectarismo, división, miedo, egoísmo, falta de visión y estrategia política, en el que todos además queremos ser el carretero y nadie el noble e imprescindible caballo o yegua. El aca de los huertanos valencianos. Nadie para tirar sobre un camino lleno de barro, cieno y hojas muertas, olvidando que el caballo de las clases populares es imprescindible y que los carreteros no pueden ser los que a cualquier aparato se le ocurran o los que la prensa digital progresista invente. Además caballo o “aca” y carretero deben quererse, estar unidos y conocerse. Y ojo cualquiera no sabe conducir el carro y amar al caballo, sabiendo transmitir ese amor.

La lección del 15M es la respuesta a tanto engaño y el inicio de la crisis de régimen. Pero renuncia a plantear formulas organizativas políticas, que por otro lado no podía plantear. Si bien, pone el dedo en la llaga lo cual es muy importante. Gracias al 15M se reactivan además respuestas y plataformas ciudadanas y surgen novedosas fórmulas de denuncia. Ha habido varias huelgas generales, pero sin embargo vivimos una apatía generalizada en este ocaso del verano y las agresivas propuestas de la gran patronal la CEOE, no han tenido la contundente respuesta que merecen.

No encuentro otra vía de acción que conquistar nuevamente la ilusión, los valores, el valor y las emociones que nos inflamen y permitan crear un ambiente alternativo y de sí se puede.

Todo este esfuerzo exigirá un nuevo formato organizativo plural de movimientos, sindicatos y fuerzas políticas antineoliberales. Un sujeto como lo fuera “Activos contra la Crisis”, que llegó a juntar en una mesa a todos los actores sociales, excepto aquellos a los que sus compromisos con el poder no les permitían estar con las gentes de la calle. Por tanto, nada se podrá reemprender con éxito sin ese sujeto que ya se experimentó con éxito y nos permitió hacer un programa sencillo y consensuado frente a la crisis capitalista.

No se trata de reeditar nada, pero si tal vez de volver a poner en marcha estructuras similares y que además surgieron desde los movimientos sociales, aunque se dio entrada a partidos políticos incluso a personas.

Pero para echar al PP, también se nos abre otra oportunidad y es derrotarlo en las elecciones europeas. Aprovechar un proceso electoral para manifestar nuestro rechazo al PP y al neoliberalismo en su conjunto. Este momento, exige, contundencia, seguridad en nosotras mismas y generosidad, pero también inteligencia y ver qué es lo mejor para las clases populares, no para unos profesionales o para un sector determinado, sino para el conjunto de las víctimas de la crisis. Además ¿No se le dice al pueblo humilde y trabajador que la Unión Europea impone recortes? Pues bien vamos a decirle a la burocracia autoritaria y no electa democráticamente de Bruselas, que no queremos recortes, ni más subvenciones a la banca privada y más dinero para los poderosos a costa de los de abajo.

Para lograr esto, humildemente y como activista social y político, propondría:

-La creación de un frente socio-político de movilización popular contra la forma de enfrentar la crisis de los neoliberales en general y el PP en particular, consistente en fortalecer a la gran banca privada y a la patronal CEOE, rebajando sueldos, derechos y servicios. Es decir, ROBAR A LOS POBRES Y DARSELO A LOS RICOS.

-Elaboración de un programa político, sencillo y comprensible, al objeto de marcarnos todo los más diez objetivos que nos permitan vencer en las urnas europeas y poder a partir de ese triunfo reorganizar la ofensiva antineoliberal, democrática y anti-oligárquica, de carácter político.

– Una candidatura de convergencia política de todas las fuerzas antineoliberales, de clase, las izquierdas transformadoras y reales y los sectores democráticos, sociales y culturales que nos permita la victoria y por tanto la preparación para lograr transformar a este Estado en un ente democrático, justo y representativo de los intereses de las clases populares y no solo de los de las oligarquías políticas y económicas.

Si cuando acabe Septiembre esto no está ya en marcha y organizándose, pienso que habremos sido una vez más derrotados.