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Comunicado Urgente de Construyendo La IZQUIERDA

Construyendo la IZQUIERDA manifiesta de urgencia que en muy poco espacio de tiempo, las clases populares y trabajadoras han ocupado las calles de Madrid. En 15 de Septiembre y el 25 de Septiembre. En ambos casos la protesta contra los recortes y las medidas neoliberales que oprimen al pueblo en beneficio de los banqueros ha sido contundente y numerosa. El Estado Español, solo está preocupado por pagar la deuda mal llamada pública, puesto que un porcentaje muy elevado de la misma, es privada, al tiempo que ataca a pensionistas, personas paradas y con empleo, jóvenes y estudiantes.

Construyendo La IZQUIERDA, manifiesta su solidaridad con las personas que rodean al Congreso y tratan de rescatarlo para la soberanía popular y denuncia que el PP y los partidos del sistema no cumplen con su obligación de defender la soberanía nacional.

Construyendo La IZQUIERDA llama a seguir las luchas y a profundizarlas uniendo las diferentes plataformas de lucha y abriendo la Cumbre Social.

Pensamos que la Cumbre Social debe denunciar la represión tanto en torno al 25S, como las detenciones de sindicalistas, huelguistas y las restricciones a los derechos de reunión, huelga y manifestación y declararse claramente en contra de las políticas neoliberales que ejerciéndose desde 2010, están empobreciendo a las clases populares.

Construyendo La IZQUIERDA de forma clara y contundente exige a los políticos del turno monárquico, que si no son capaces y están demostrando no lo son, se vayan todos. El Congreso es el templo del pueblo, de la soberanía popular y no de los mercaderes. Tal y como se describió en el evangelio, el pueblo deberá echar a los mercaderes del templo. Basta de represión!! Ya no le tememos!!

Prensa y Medios
prensa@construyendolaizquierda.com

Cuando lo viejo no sirve y lo nuevo no llega

Que vivimos tiempos de incertidumbre y desesperanza está claro. La crisis capitalista de Europa y el Reino de España va a más, es imparable, y eso al final se traduce en que millones de personas paradas no podemos dormir pensando en qué haremos con la hipoteca o con que llenaremos la nevera de seguir así. Pero es que tampoco tenemos ya para militar y luchar, siendo activistas, pues el dinero de la cuota social o sindical lo necesitamos para el recibo de la luz. No podemos ya viajar para acudir a reuniones o simplemente comprar el periódico, la cuota mensual del internet, comprar algún libro. Debemos ahorrar para sobrevivir.

Al mismo tiempo, la cabeza de las personas activas bulle y se proponen cien iniciativas a la vez para lograr la unidad de los cabreados y cabreadas, los desahuciados del sistema y la sobre-explotación de personas precarias. Anoche lo pensaba serenamente: hoy, todas y todos somos precarios. Si los planes de la Troika y del Gobierno se imponen y no se frenan, todos somos precarios, incluidos los funcionarios. Uno que ya va cumpliendo años, recuerda y contempla como inexorablemente volveremos a los tiempos del plato único, el ir andando a todos lados -cosa esta muy sana y sensata, un par de zapatos cada dos o tres años y la tortilla de patatas casi diaria. Vuelve la pobreza extrema.

Y pienso, si todas y todos, los digamos concienciados, estamos por frenar esto y por oponernos, no a una mayor austeridad y racionalidad de vida sencilla, sino al expolio y la estafa de las clases populares en beneficio de bancos y ricos ¿Por qué nos importa más señalar las diferencias que buscar la unidad, al menos en lo básico? Tanta plataforma unitaria y tanto referente ¿No es un contrasentido?

Siempre en las izquierdas hay alguien dispuesto a situarse a tu izquierda y decirte que no te enteras y que eres un vendido o un reformista, un socialdemócrata. Siempre hay un o una compañera dispuesto a darte una lección. Salvador Allende decía que, cuando comenzó a militar en el Partido Socialista de Chile -que ese si era socialista-, habían amigos que lo tildaban de moderado. Con los años, los izquierdistas -refería él- se hicieron ricos, mientras Allende siguió siendo socialista, lo pagó con la vida y fue consecuente hasta el final.

Ese es hoy nuestro triple problema, creo. Una sociedad preocupada y asustada por su futuro. Una izquierda fragmentada y, por contra, excesivas propuestas de unificarla y organizarla, incluso renunciando a sus valores. Y me pregunto, si todas las historias de buscar la unidad y la convergencia son para juntarnos ¿Por qué no lo hacemos ya y dejamos de organizar más foros, mesas, convocatorias…?

Lo que tengo claro es que el 15 de Septiembre a Madrid, y a seguir dándole a los poderosos y peleando. La Cumbre Social es por ahora el instrumento más unitario que tenemos, pero lo que no pueden hacer los dirigentes sindicales mayoritarios es que sigamos con una estructura poco participativa, o dejarnos en la estacada -si se diera el caso- tratando de salvar los muebles en alguna negociación de esas infumables, como antaño ocurrió. Digo esto yo, que estoy a tope por la Cumbre Social y por tanto, puedo exigir y advertir lealmente, pero con sinceridad.

El problema es que no tenemos una opción política clara. Seré todavía más transparente: una dirección política participativa y novedosa, pero identificable. El PSOE ha dilapidado su herencia. Además Iglesias, Prieto, Caballero o Negrín les resultan ya desconocidos. De hecho les estorban. Ya no son el partido ni siquiera de 1980. El PSOE ya no convence y ha defraudado profundamente al pueblo de izquierdas, incluso a los votantes del mal menor. Sus dirigentes no tienen credibilidad y la gente, sobre todo la más activa, informada y joven, los desprecia. IU no tiene fama de estar muy unida, pero ya comienza a tener también votos de mal menor o no entusiastas. IU sube aun sin entusiasmar a muchas personas dispuestas a votarle, pero a pesar de ello no se amplía su expectativa de voto lo suficiente como para ser la alternativa y no algo subsidiario o influyente, pero no gobernante. Además muchas personas de IU no han perdido el halo sectario o la costumbre del debate bronco de las izquierdas antiguas. Lo de la refundación debe ser la fundación, y en ese cesto no solo están ellos, los aparatos, los diputados. No lo quieren entender algunos y algunas. Un 12,4% es cierto que da de comer a bastantes niños, pero no se trata de eso y necesitamos más. Es urgente avanzar más.

También hay quien esto le sabe a poco. IU también es parte del sistema y eso no es cierto pero… La caza del político y la política está de moda. Mientras tanto, los banqueros tranquilos, con ellos no va la cosa. Lo fácil es exigirle a un alcalde, que no a un gran empresario, a un capitalista, eso no. Da miedo enfrentarse al poder del dinero. Es más fácil meterse con un concejal o pedir la rebaja de sueldo de un diputado, que de un banquero especulador, amo o futbolista. Esta sociedad cómoda y posmoderna ha encontrado ya su judío, su chivo expiatorio. Los que mandan realmente ya han lo han conseguido. El malo ya no es el inmigrante solo, comienza a ser el político, dejándose en paz al banquero, al rico defraudador, al corruptor. De hecho ellos que son los que mandan, han logrado casi ya su objetivo. Han provocado la crisis, nos están robando o estafando, pero el malo es la concejala de deportes de mi pueblo. Los ricos pueden dormir tranquilos, además saben que las trifulcas y divisiones por ideas sólo se dan en las izquierdas. El electorado de los partidos conservadores, derechistas y liberales, nunca falla. Vota por valores y le da igual todo.

El panorama no es muy alentador. Paro, empobrecimiento, más impuestos indirectos y menos libertad. Pese a ello, no aprendemos. Si se ha sido capaz de organizar la Cumbre Social ha sido porque los sindicatos mayoritarios se han visto obligados a hacerlo, pues en esto les va la vida. Pero también nos va a la inmensa mayoría de los ciudadanos y ciudadanas. También al objeto de buscar complicidades imprescindibles en los nuevos tiempos y por recuperar prestigio social. Los sindicatos además nos son necesarios. Pero la Cumbre Social solo es el inicio, y los creadores pueden tener un gran fracaso social de no ver lo que viene y lo que las clases trabajadoras exigen.

Pero en el panorama político hace falta ya de la misma forma un compromiso similar. Una herramienta parecida pero política.

IU sola no puede. Su alianza gallega, con los sectores que representa Beiras y otros, demuestra el camino. Pero también la que hubo en Aragón en las elecciones generales. Es necesaria una convergencia mayor de las distintas familias y tradiciones de las izquierdas. Esto en IU muchas personas lo saben, como las de Izquierda Abierta. En el Partido de la Izquierda Europea también lo saben. Lo sabemos. Pero aquí algunos no se han enterado todavía.

El PSOE ya abandonó la izquierda hace años. Sigue por la senda de la profunda crisis de la socialdemocracia europea. No representan ya los socioliberales más que un capitalismo de rostro humano. Pero esa fase ya no le sirva al sistema, y por tanto el sistema capitalista prescinde de la socialdemocracia europeista tipo tercera vía. Ya no le interesa. Ahora las oligarquías venden nuevamente un capitalismo duro, agresivo, feroz.

La confrontación frente al capitalismo financiero internacional y al nuevo imperialismo bancario, militar y neo-colonial globalizado, exige nuevas propuestas y cambios sociales. Herramientas ideológicas como el ecosocialismo y el socialismo del siglo XXI, además de democracia económica y economía sostenible y sana ambientalmente. Soberanía alimentaria y reparto. Ante estas únicas soluciones viables hoy y la nueva reordenación mundial, la socialdemocracia oficial actual no tiene respuestas, ya no están en su programa. Renunciaron al marxismo y por tanto no conocen ya ni el neomarxismo, ni el altermarxismo, ni siquiera el pensamiento crítico y alternativo. No tienen ya nada que proponer, salvo plagiar de aquí y de allá, pero para proponer o montar programas electorales, no para gobernar de forma diferente y menos para construir el socialismo.

Pero hay socialistas. Hay personas fieles a las ideas de democracia económica, democracia social, poder ciudadano y reparto de la riqueza. Esas personas se deben comprometer a luchar en algo diferente, útil a las clases obreras y populares y transformador. Muchas de esas personas estamos ya dispuestos a participar en la construcción de la izquierda.

Tenemos muy poco tiempo en el Estado Español. El mes de Noviembre hay que tener una confluencia organizativa en ciernes o en construcción. Las elecciones se pueden anticipar. Pero también la revuelta social. La respuesta en las calles de los precarios, las desahuciadas o las victimas de tanto atropello. Ante esto hace falta una estructura convergente político-social.

Respetuosos y reconociendo realidades, pero con los nuevos tiempos y las horizontalidades exigidas. No se trata de volver a los esquemas de Octubre de 1917 más que en aquello sea útil, y por cierto lo hay. Sino de la acción, democrática y coordinada, de las y los antineoliberales.

Tras el 15S, tras la marcha a Madrid hay que verse. Tras las acciones de Septiembre hay que comenzar a organizar ya la respuesta. La Cumbre Político-Social. Los poseedores de la verdad, los guardianes del fuego sagrado no les sirven a las víctimas que necesitan desesperadamente otra forma de entender la política y la economía.

La Unión Europea neoliberal, subsidiaria del imperialismo estadounidense y alejada del nuevo sistema-mundo que está emergiendo, tampoco es ya útil para los pobres, los pensionistas, los pequeños agricultores y empresarios, las clases obreras. Hay que ser radicales frente a tanta injusticia y hacer propuestas valientes y justas. El pacto social ya no volverá en el reino de España, hay que buscar otras alternativas y las tenemos.

Pero mientras lo caduco existe, y lo nuevo aún no ha llegado, luchemos. En el reino de España, que vive bajo la dictadura de los mercados, la única solución de empleo que la derecha conservadora y liberal ofrece es la prostitución, el juego, los casinos y ser sirvientes de ricos caprichosos y consumistas del imperio, de donde sea. Juego, servicio y nada de derechos. Es la nueva esclavitud. Esto hay que detenerlo y ya.

Es necesario concretar más, es hora de definirse. Un llamamiento urgente

No, no hablo de autodefiniciones ideológicas, ni tácticas, ni estratégicas individuales. Hablo de conformar el actor político colectivo imprescindible en estos momentos gravísimos que atraviesa el, por ahora, Reino de España. Llamo encarecidamente a actuar ya como ciudadano libre y consciente. Llamo también en calidad de víctima de la crisis.

Hablo de actor político, no por deformación profesional de politólogo, sino por ser un término tan ambiguo como preciso y tan amplio como inclusivo. Es a la vez una propuesta de conformar una fuerza política plural y coaligada, pero de base social y popular a la vez.

Me atrevo humildemente a pedir a personas, fuerzas sociales, sindicales y políticas que sean capaces de ponerse de acuerdo en unos puntos básicos y en poner por encima de sus intereses personales y partidarios legítimos, los de la democracia, la justicia y la dignidad, frente al robo, la rapiña y el neoliberalismo, que sustenta las políticas de rescate de bancos y grandes fortunas a costa de las clases populares y trabajadoras.

Puede ser que todas y todos no coincidamos. No importa. Pero tal vez la mayoría social y política de lo que se mueve y llena las calles, sí. Con eso ya es suficiente, además no seré yo, quien reclame ni uniformidad, ni identificación ciega, ni que se repitan los errores de los viejos partidos.

Seguro que hay personas que aspiran a más y que creen que las clases populares les siguen –pero todavía no lo saben- además somos “reformistas”. Bien pues, con mi respeto a actitudes más extremas, pero mi denuncia de elementos neofascistas y pro-sistema capitalista afincados por esos lares -respetando a quién honradamente aspira a más- y por tanto, sin buscar unanimidades pero si a conformar mayorías sociales antineoliberales y con la aspiración de cambiar el rumbo de la actual situación. Ilusionemos a los pueblos, con una forma diferente de hacer la política y de construir una sociedad diferente. Sin llamar a construir un nuevo espacio de valores y la transmisión de los valores de la igualdad, el reparto, la república y el socialismo o la justicia fraterna, no lograremos ilusionar a nadie y seremos algo más como lo que ya existe y decepciona, incluso traiciona y vende unas ideas para gobernar al servicio de las contrarias.

Pero para conseguir este objetivo, no podemos estar montando estructuras unitarias y de todos los y las de abajo, cada poco o según se le ocurra a alguien en la red. Si de verdad queremos ser el referente de la convergencia, la mejor forma de demostrarlo es simplemente juntándonos en una sola cosa. Lo demás, y perdón por el atrevimiento, son ganas de enredar.

Lo primero, creo, es convocar una mesa con fecha y hora concreta. Lo propongo. Lo segundo es que todas y todos colaboremos si somos antineoliberales, antipatriarcales y defensores del medio natural y ambiental. Seamos más claros todavía, si alguien o algunos se conforman con un 12% de apoyo social, pues que lo digan claramente, y todas y todos -incluidos los miembros de su fuerza política- sepan a qué atenerse.

Si no manifestamos fe en nuestra capacidad de gobernar y de pedir sacrificios para cambiar esta sociedad injusta y cada día más en poder de las oligarquías, ni seremos creíbles, ni ilusionaremos. Ese y no otro ha sido el secreto de SYRIZA, o lo fueron en su momento los procesos de Latinoamérica, desde Brasil a Venezuela, pasando por Bolivia.

A los que no les interese conquistar los instrumentos democráticos para alcanzar el gobierno de las cosas y la férrea voluntad de empoderar a la ciudadanía creando instrumentos participativos de poder popular, tampoco les interesa la cosa. Los que no deseen cambiar la sociedad, modificando los instrumentos jurídicos del poder y democratizando la economía y las instituciones financieras y económicas, tampoco acudirán a la cosa. La democracia no puede sustentar solo el liberal estado de derecho, sino el estado SOCIAL y de derecho, que hoy es papel mojado, máxime tras introducir el neoliberalismo más doctrinario en la actual constitución.

El régimen está en crisis y Europa -mejor dicho, la Unión Europea- también, y cada vez más profunda.

Creo que se debiera partir de la premisa de que el Pacto Social, heredado de los Pactos de la Moncloa, ha desaparecido y se lo cargó la reforma exprés de la Constitución del 78, aprobado por los dirigentes y gobernantes socioliberales, el PP y las derechas nacionalistas, o una parte de ellas. El actual Gobierno, con el amparo de la reforma constitucional y el pacto fiscal y de estabilidad de la UE, apoyado por las cúpulas socioliberales del PSOE, está cumpliendo el objetivo de liquidar los derechos sociales, para dedicar los fondos de la educación, la salud y las pensiones-prestaciones a salvar los bancos y a los poderosos. Su premisa es primero pagar a los bancos y después ya veremos. Este gobierno títere de la Alemania, conservadora y cruel, del nuevo capitalismo germano, tan lejos ya del capitalismo renano, lo único que hace es actuar al dictado de mercados, mercaderes y poderes financieros centroeuropeos. Además, el pueblo del Reino de España desconfía profundamente de los dos partidos del turno, ambos muy tocados y alejados en sus cúpulas de los sufrimientos reales de las personas.

Los sindicatos mayoritarios no deben pues, creo, fiar su acción a la recuperación de lo que no volverá. El pacto del 78-79 del siglo pasado ya no existe, ni regresará. Ahora solo podemos luchar por derogar contrarreformas, si, pero para alcanzar nuevas metas y reconquistar, conquistando nuevos derechos. No metamos pues a nuestros compañeros y compañeras en un callejón sin salida de protestas, que sin una concreción política, no nos llevarán a ninguna parte.

Para construir el actor político nuevo y transformador, necesitamos de todas y todos, a saber, los socialistas que lo son. Las fuerzas procedentes de la tradición comunista y eurocomunista. Los anticapitalistas, los ecologistas sociales, los movimientos ciudadanos comprometidos con el antineoliberalismo y la democracia participativa y decisoria, las centrales sindicales, todas, todas las que estén dispuestas a ser actor político en beneficio de las clases trabajadoras y su empoderamiento y por supuesto las y los demócratas hartos de paños calientes, corrupción y deterioro democrático.

Se trataría de hacer la autentica transición y acabar de una vez con la sombra del franquismo, los restos de las instituciones franquistas y las oligarquías horadadas que siguen detentando el poder económico y condicionando hasta límites dictatoriales el político, haya gobernado quien haya gobernado hasta ahora.

Se trata de conseguir al menos el 35% de los votos. Colaborar e incluir si es posible a las izquierdas nacionales en este estado plurinacional y respetando los derechos de los pueblos.

Se trata de recuperar la soberanía popular burlada y de recuperar la soberanía nacional, perdida. Se trata de explorar y buscar nuevos tratados internacionales y propiciar nuevas formas de gobierno económico de Europa y del Mundo, contribuyendo a un nuevo sistema mundo, pasando por reclamar la construcción de otra Europa, la Europa de los pueblos y no la de los mercados.

Las crisis, dicen, son una oportunidad. Esta crisis sistémica está siendo la oportunidad de los bancos, los fondos financieros, las grandes empresas y fortunas. Los injustos, especuladores y defraudadores son los vencedores. En el Reino de España las injusticias son tan graves que vivimos un autentico golpe de estado. La doctrina del terror se impone contra las personas paradas, vulnerables y trabajadoras. Los jóvenes son expulsados ya no solo del sistema de protección social, sino del estado español mismo ¿Cuánto tiempo más lo vamos a consentir?

Solo juntándonos lograremos cambiar el rumbo al menos. Ningún partido, ni fuerza sola poseen la capacidad suficiente. Ningún liderazgo personal ha logrado captar el reconocimiento mayoritario. Ninguna alianza social es mayoritaria y exclusiva. La Cumbre Social debe concretar y profundizar sus demandas y acciones de lucha social continua. Este mes de Septiembre de convocatorias y movilizaciones debe ser aprovechado para reunirnos también y comenzar a tejer lo imprescindible.

De vuelta, aunque no me fui. Crónica de un raro Agosto

Las dos primeras semanas de Septiembre serán frenéticas. Reuniones, asambleas, llamamientos, preparaciones de todo tipo de actos… Pero este raro agosto, de crisis, paro y debates en la red, ha sido -espero- la antesala de un otoño caliente. Lo que más me ha dañado no es el no haber podido ir de vacaciones como antes, cuando tenía trabajo remunerado. Ha sido comprobar lo dañina y simple que puede ser la red –el internet– cuando nos supera. Los malentendidos que crea y la agresividad política que en ocasiones destila. No es buen lugar para una asamblea o un debate una habitación en penumbra, sin sentir otra respiración, olor, sabor o matices que no sean los tuyos. Un acto tan individualista no es bueno para poner nada en común.

No así para trabajar, escribir -ya no utilizamos el bolígrafo y emborronamos cuartillas-, o bien leer, convocar, gritar, llamar, proponer. Todo lo que antes hacíamos sin pantalla y ahora disponemos de teclado y, la verdad, llegamos -por ahora- más lejos y a más personas.

Pero la red posibilita también que quince amigas y amigos en un subidón -o pensando que los demás somos tontos y no nos enteramos, o bien somos unos reformistas vendidos- de propia iniciativa o a “sugerencia de alguien” la líen y nos tengan a todas y todos los de la red; es decir, los no más de 20.000 frikis que en todo el estado estamos enganchados a esto, revueltos e incluso enfrentados. Así ha sido y en este mes de agosto, en el que una convocatoria masiva de quince nos ha tenido en una discusión bizantina en lugar de estar cortando calles (por cierto en Granada y desde la Cumbre Social lo hemos hecho). Quien dice cortando calles, dice expropiando en supermercados o haciendo marchas como el SAT, o preparando, con trabajo y participación social, inclusiva y con el tejido social, las fuertes movilizaciones que la campaña de extorsión, amedrentamiento, robo y estafa a la que la dictadura de los mercados -que en este Reino por ahora gestiona el PP- nos tiene sometidos.

Si de algo estoy tras este agosto convencido es de que la red no es democrática. Puede ser que lo acabe siendo pero ahora no.

Si al final, por seguir lo políticamente correcto en el mundo alternativo, por no quedar mal o por si acaso, la red y quince personas nos acaban metiendo en un berenjenal, es que algo está fallando. Y lo que falla, en mi opinión, es muy grave.

Todo señala a que están todavía fraguándose las formas más oportunas de coordinar la resistencia frente al neoliberalismo y la dictadura capitalista. No hay todavía estructuras de coordinación y por tanto somos presas fáciles para cualquier aventura o aventurero.

Por lo pronto, la decisión de acudir a Madrid el 15 de Septiembre -que convoca la Cumbre Social en la que, además de CCOO y UGT, están desde ATTAC a Ecologistas en Acción, pasando por la Confederación Intersindical, las Mesas de Convergencia o Socialismo21 entre más de cien organizaciones- sí tiene consenso social. Pero no solo se trata de ir a tomar Madrid el 15, se trata de deslegitimar las políticas neoliberales y dar un golpe de efecto que junte a más personas cada vez, y nos permita plantarle cara al Gobierno y dejar claro que carece de mandato popular para hacerlas. Pero el Gobierno este, y también los que las han introducido -como el anterior-, o las imponen como la Unión Europea o Alemania.

Queda aún mucho trabajo por hacer y si no, cuando sean las elecciones gallegas hablamos. Queda mucho por informar y educar, también en la acción o si mañana hubieran elecciones generales en este reino Borbón, hablaríamos. A veces quemar etapas es contraproducente. Pero lo que siempre es negativo es no extender las luchas entre todo el mundo víctima de la crisis, y no contar con quienes han demostrado que lo pueden hacer.

El 15 de Septiembre solo debe ser el comienzo. No tenemos nada que perder. Vamos a tener que acabar montando también redes sociales y solidarias y no dejando ese trabajo a la Iglesia Católica, Cruz Roja o la Caixa. Vamos a tener que establecer sólidos vínculos de apoyo con los barrios empobrecidos y marginalizados y luchar y salir a la calle a la vez. Eso va ha exigir mucho más esfuerzo y organización que juntarse quince en la red, llamar a rebato, y el que no me siga es un traidor.

Pero también -y lo he dicho ya en alguna ocasión, y perdón por autocitarme- tenemos hasta Noviembre, todo lo más Diciembre, para construir una coalición política antineoliberal y creíble, para unas clases populares tan machacadas como desorientadas. Solo un frente de los pueblos en lucha del Estado Español puede dar miedo al sistema desde un punto de vista político. Sin reapropiarnos de la política las y los ciudadanos no podemos hacer nada.

Todas y todos los antineoliberales y anti-recortes -pero de verdad y no por coyuntura política-, tenemos una gran responsabilidad.

Feliz Septiembre movilizador. La lucha social continúa. Es nuestra única solución y nuestra única tarea. El poder no quiere negociar, no le hace falta. Pero el poder sí quiere nuestra desunión, y además nos pone un juguete en las manos que controla total y absolutamente, la red. Saben que muchos pobres, la mayoría y muchas y muchos empobrecidos y humildes, no tienen internet -al menos con frecuencia- y cuando entran, pues la mayoría lo hace donde lo hace.

La acción también es educación popular.

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