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La traici贸n y el enga帽o de la deuda

La principal causa del PARO es el pago de la mal llamada deuda p煤blica. La deuda espa帽ola, que supone ya un 90% del PIB, es impagable. Pero a nosotras y nosotros nos estafan y roban para pagar a los bancos privados los intereses de la deuda. La deuda es su negocio y su arma para destruir el bienestar: ese es su verdadero objetivo. Mientras tanto y a nuestra costa generar intereses que engorden los beneficios de los bancos y los ricos.

Si quieres saber quien es de izquierdas, quien desea cambiar las cosas y quien no, preguntadle su posici贸n ante la llamada deuda. Preguntadle a Madina y a Rubalcaba 驴Por qu茅 votaron hace poco en el Parlamento contra la auditoria de la deuda y no pagar la deuda ileg铆tima? La deuda hay que dejar de pagarla y entonces volver谩 el empleo y los derechos.

Necesitamos un gobierno valiente, del pueblo y por el pueblo y patri贸tico, es decir no vendido al capital financiero y a la derecha alemana. El negocio de de la deuda p煤blica es su plan secreto contra el bienestar. El pago de la deuda es su principal beneficio.

El pulpo capitalista del que habla el maestro Lafontaine ha envuelto y engullido con esa mentira a los partidos din谩sticos y sist茅micos que reformaron la Constituci贸n solo para garantizar el beneficio de la banca privada. Pero tambi茅n a mucha gente enga帽ada por los medios de comunicaci贸n, los chulos y mentirosos se帽oritos del PP y los liberales que dominan todo el espectro pol铆tico del r茅gimen.

Hay que decir alto y claro que la 煤nica soluci贸n pasa por negarse a seguir pagando la deuda y auditarla, PUES ESTAMOS PAGANDO LOS PUFOS DE LOS CAPITALISTAS y de las grandes fortunas ladrilleras y especuladoras.

En el Reino de la corrupci贸n y la exclusi贸n social. Espa帽a monarqu铆a bananera

La Constituci贸n de 1978 fue聽violada con la reforma expr茅s, que la convirti贸 en un texto neoliberal y que聽sit煤a聽los derechos de los bancos y el pago de la deuda ileg铆tima por encima de las personas, recortando otros derechos聽constitucionales聽para ello.

Pero la Constituci贸n mon谩rquica del 78 es incumplida sistem谩ticamente de igual forma, otorg谩ndole a la familia reinante -y digo familia y no solo el jefe del estado, pues tal y como se est谩 demostrando no son iguales ante la ley- no solo el irresponsable del rey, sino sus聽v谩stagos e incluso cortesanos pr贸ximos. Una censura fascistoide les protege y una adulaci贸n聽medi谩tica聽rid铆cula聽e inculta, pues los medios le otorgan a los herederos de Franco prerrogativas que la Constituci贸n no les confiere, haci茅ndoles una propaganda聽vergonzosa.

Las corrupciones, regalos de yates por parte de empresarios, operaciones en聽cl铆nicas siempre privadas,聽cacer铆as聽de osos borrachos y elefantes, las amantes y queridas con derecho a hacer negocios a costa de la horterada esa de la “marca Espa帽a”, e incluso las聽m煤ltiples聽operaciones de cirug铆a聽est茅tica聽de la heredera Leticia Ortiz, son sufragadas a nuestra costa o bien realizadas con total impunidad ante nuestras narices.

Mientras tanto el Gobierno, el rey y los partidos聽din谩sticos del turno -o sus colaboradores necesarios como CiU o UPyD- toman medidas de聽recorte聽social聽y empobrecimiento ciudadano para, a costa de pensionistas, personas paradas y excluidas, pagar la deuda de forma indiscriminada. Hace pocos d铆as casi todo el arco parlamentario -PSOE incluido- vot贸 contra una moci贸n de las izquierdas plurales al objeto de auditar la deuda 隆隆Ha pasado desapercibida semejante traici贸n a los pueblos de Espa帽a!! Resulta adem谩s que solo el 30% del total de la deuda es p煤blica, con lo que esta votaci贸n refleja el verdadero cariz del PP, PSOE, CiU, UPyD y otros. Claro que no de todos. El rey siempre ha apoyado las聽medidas聽de recorte y a las grandes empresas.

Ya el colmo, es que los medios corporativos y los empresarios, pero tambi茅n las instituciones del poder, son felices porque los sueldos y salarios de las clases trabajadoras en el estado bananero espa帽ol, est谩n bajando como nunca. Se est谩 produciendo una bestial rebaja salarial y en聽derechos聽sociolaborales como nunca y todos tan felices.

Vivimos ya en una perfecta dictadura mon谩rquica, pues tiene la apariencia de una democracia. Con reyes con queridas y negocios familiares la mayor parte de ellos ocultos. Un heredero cuarent贸n, alto y聽ultra-conservador聽en la reserva del poder y en medio de un golpe de sal贸n preparado. Un heredero militar y militarista, pro-imperio聽yanqui聽y educado para despreciar al pueblo soberano. Pero聽cerrando聽el circulo, el poder de la banca y los grandes empresarios聽control谩ndonos聽a todos y a todo.

Hay que reaccionar. Pero sobre todo hay que conectar con los estafados, arruinados, enga帽ados y burlados. Mientras en los barrios la gente siga tan solo paseando sus perritos y quej谩ndose en las barras de los bares, pero no en las calles, ellos, los de arriba, nos dominar谩n.

Tienen preparado un plan diab贸lico. Van a por nosotros y nosotras. Es la guerra de clases. A pesar de ello, todav铆a hay ilusos o traidores que piensan que es posible la marcha atr谩s, el volver a 1999. No. No ser谩 posible.

Las respuestas y las propuestas ya est谩n hechas. Por lo pronto, ser铆a muy bueno que este 14 de Abril fuera unitario, nada simb贸lico y muy activo. Un 14 de Abril contra la corrupci贸n y por la soberan铆a popular. Un 14 de Abril sonado.

La Gran Recesi贸n, la crisis de la deuda soberana y las alternativas de la izquierda europea

Reflexi贸n y propuesta a meditar e implementar. Recomiendo聽este聽magn铆fico聽art铆culo-propuesta聽de G. Buster. Lo hago m铆o.

La Gran Recesi贸n, la crisis de la deuda soberana y las alternativas de la izquierda europea

Gustavo BusterSin Permiso.

El FMI y la OCDE han anunciado que, tras cinco a帽os de la mayor recesi贸n desde la d茅cada de 1930, la prevista recuperaci贸n de 2013 鈥搈as d茅bil, lenta y sin creaci贸n de empleo que ninguna anterior- simplemente se aplazar谩.

En el caso del Reino de Espa帽a hasta el 2018. Ello es consecuencia de a) La crisis de la deuda soberana de la eurozona y la recesi贸n que ha provocado; b) la retirada de est铆mulos en EE UU en 2010 y la debilidad de su reintroducci贸n en 2012 por la situaci贸n electoral; c) el enfriamiento de las econom铆as de China e India. El paro, por lo tanto, aumentar谩, sobre todo en los pa铆ses desarrollados; los precios de las materias primas, con algunas excepciones temporales (energ铆a, oro, alimentos), tienden a caer con consecuencias graves para los pa铆ses emergentes y en v铆as de desarrollo; y la falta de cr茅dito ahogar谩 a muchas econom铆as. Solo EE UU y Alemania hab铆an recuperado los niveles de crecimiento anteriores a 2007. Ahora, con el resto de la econom铆a mundial 鈥揷on muchos pa铆ses que simplemente no hab铆an salido de la recesi贸n- vuelven a caer por debajo de ese umbral. El comercio mundial, que tras cinco a帽os de contracci贸n parec铆a volver a crecer en 2010, vuelve tambi茅n a los niveles de 2006. Los ritmos de la crisis de las distintas zonas econ贸micas del mundo cada vez son m谩s sim茅tricos y sus efectos negativos se retroalimentan.

La explicaci贸n marxista de las causas estructurales de la crisis sigue siendo validas: la tendencia a la ca铆da de la tasa de ganancias en el sector industrial. La recuperaci贸n neoliberal de los a帽os 80 y 90 se situ贸 por debajo de la media de los a帽os 45-70. Y ello a pesar de la utilizaci贸n masiva del cr茅dito privado y la deuda p煤blica, que mantuvieron el consumo al mismo tiempo que ca铆an los salarios y aumentaba el paro. La burbuja del “capital ficticio”, como lo llamaba Marx, la “financiarizaci贸n” 鈥搖no de cuyos aspectos ha sido la burbuja inmobiliaria- permiti贸 una tasa de ganancia del conjunto del capital muy por encima de la del sector industrial, una situaci贸n insostenible a medio plazo al estar sustentada en los sectores no productivos de la econom铆a. La din谩mica de crecimiento de la V Onda Larga del Capitalismo (1983-2007 驴?), la 茅poca del neoliberalismo, se ha agotado porque estaba basada no en un aumento de productividad gracias a nuevas tecnolog铆as u organizaci贸n y sistemas productivos, sino en la sobreexplotaci贸n relativa y absoluta de la fuerza de trabajo (jornada, salario directo e indirecto, derechos laborales), la expansi贸n del mercado mundial (exURSS, China..) y la creaci贸n sin precedentes de “capital ficticio”, de la聽 “financiarizaci贸n”, a trav茅s del cr茅dito y la deuda p煤blica.

Esta interpretaci贸n marxista de la crisis implica comprender la fase en la que estamos: la crisis es un mecanismo de reestructuraci贸n para recuperar la tasa de ganancias del capital en todos los sectores, pero especialmente en el industrial, a trav茅s de un cambio estructural de la correlaci贸n de fuerzas entre capital y trabajo. Porque mientras las crisis del capitalismo se producen por su propia l贸gica interna como consecuencia de la competencia de m煤ltiples capitales, la recuperaci贸n solo es posible a trav茅s de mecanismos ex贸genos resultado de la lucha de clases, avances tecnol贸gicos o nuevas formas de organizaci贸n de la producci贸n.

En este sentido, los programas de resistencia, de reforma en el marco del sistema聽 capitalista, que son imprescindibles para la defensa inmediata de los intereses de la mayor铆a de la poblaci贸n, se agotan en un periodo m谩s o menos corto de tiempo en el que son capaces de frenar la tendencia general de la crisis. Pero su importancia a medio y largo plazo es sobre todo como act煤an en la correlaci贸n de fuerzas entre las clases, si refuerzan la conciencia y la organizaci贸n de clase de los trabajadores, en un proceso acumulativo no lineal.

Esta experiencia de autoorganizaci贸n de clase, de aprendizaje de los mecanismos de gesti贸n institucional democr谩ticos, solo son posibles en periodos largos de crisis y de lucha de clases, de resistencia y de reformas, de experiencias unitarias y colectivas que permitan que la clase obrera se conciba como una alternativa a la clase dominante, con su propio proyecto democr谩tico y republicano de organizaci贸n econ贸mica y social. Y estos periodos, en los que esta en juego la correlaci贸n de fuerzas, que dependen de la intervenci贸n pol铆tica en la lucha de clases y que son m谩s o menos largos dependiendo de las victorias o derrotas en la resistencia social, se inician en la fase de agotamiento de las ondas largas, como la que vivimos actualmente. De ah铆 la importancia de comprender el periodo en el que vivimos, sus contradicciones y desaf铆os.

II

Aunque la crisis tiene muchos frentes y todos ellos son fundamentales -como podemos ver en el ejemplo de la importancia de las exportaciones e inversiones financieras de China, su efecto electoral en la campa帽a presidencial norteamericana y el impacto internacional de la creciente conflictividad laboral en China y la India, que contrarresta directamente la pol铆tica de recortes salariales neoliberal en todo el mundo- el eslab贸n d茅bil de la crisis 2007-200驴?鈥e sit煤a en Europa y, m谩s en concreto, en la Eurozona. La聽 profundidad de la recesi贸n en Europa, como consecuencia de la crisis de la deuda soberana y las contradicciones de la zona monetaria del euro, es el factor m谩s importante, aunque no el 煤nico, de la prolongaci贸n de la crisis econ贸mica mundial.

La profundidad de la crisis de la zona euro es el resultado combinado del efecto de la recesi贸n que contrae el crecimiento; del estallido de la burbuja inmobiliaria en Irlanda y Espa帽a por la ca铆da de la demanda; de la activaci贸n de los mecanismos de estabilizaci贸n autom谩ticos (subsidio de desempleo, est铆mulos econ贸micos), que aumentan la deuda p煤blica si no van acompa帽ados de reformas fiscales progresistas cuando caen los ingresos p煤blicos; de la crisis de impagos del sector bancario; y, adem谩s, de un dise帽o institucional neoliberal de la unidad monetaria entre unos estados miembros de mayor productividad y super谩vit comercial, que forman el centro del sistema, y aquellos otros que, por su menor productividad en la divisi贸n de trabajo europea, est谩n condenados a transferir valor a帽adido al centro y al d茅ficit comercial.

Los distintos tratados de construcci贸n neoliberal de la UE, desde Maastricht en 1991, hasta el Pacto de Estabilidad Fiscal de 2011, que hace ley el equilibrio fiscal, mantienen este entramado semi-colonial de divisi贸n del trabajo en la zona euro regulado por las instituciones europeas. En las 茅pocas de crecimiento anteriores, la transferencia ha operado del centro a la periferia en forma de cr茅dito-“capital ficticio”- para mantener el consumo interno del mercado 煤nico y con los fondos estructurales del presupuesto de la Comisi贸n, que no llega al 1% del PIB de la UE. Cuando el apalancamiento de esta deuda privada en la deuda p煤blica, a trav茅s del rescate de la banca europea, se ha combinado con la deuda soberana de los estados de la periferia, el trasvase ha cambiado de direcci贸n y a comenzado a operar sobre todo de la periferia al centro, disminuyendo el plusvalor por la ca铆da de la producci贸n y aumentando el del capital a trav茅s del pago de intereses de la deuda soberana, y tambi茅n de la deuda privada.

El BCE es el instrumento regulador de los flujos financieros de este trasvase centro-periferia en la zona euro. Y lo es como 煤nico banco emisor de la moneda en la zona euro, con el mandato exclusivo de mantener un flujo monetario antiinflacionista -a diferencia de la Reserva Federal de EE UU cuyo mandato es tambi茅n anti-c铆clico-. Su independencia de las otras instituciones de la UE,聽 le dejan en manos de las aportaciones de capital de los estados miembros, que imponen l贸gicamente sus intereses y subordinan los de los otros estados miembros de acuerdo con el volumen de sus aportaciones, que dependen en 煤ltima instancia del volumen de sus econom铆as y sus propias pol铆ticas monetarias. El mejor ejemplo de las contradicciones de este mecanismo regulador es que estatutariamente el BCE no puede financiar directamente los d茅ficits fiscales de los estados miembros 鈥揷omo la Reserva Federal de EE UU- llegando al extremo de intervenir en la crisis de la deuda soberana prestando el dinero que crea como emisor a los bancos privados al 1%, para que estos compren a su vez deuda soberana que renta al 5% e interviniendo, adem谩s, en el mercado secundario para recomprar esa deuda soberana en manos privadas. Mucho m谩s sencillo y barato seria comprar directamente deuda soberana a los estados miembros o, aun mejor, emitir eurobonos de deuda soberana europea con la que financiar fiscalmente a los estados miembros.

La pol铆tica neoliberal de gesti贸n de la crisis de la deuda soberana consiste ante todo en forzar una “devaluaci贸n interna” en los estados miembros que permita a la vez un aumento de la tasa de beneficios y un mayor trasvase de plusval铆a de la periferia al centro, en una espiral competitiva hacia abajo que aumente la competitividad exportadora del conjunto de la zona euro, pero sobre todo del centro. Esa “devaluaci贸n interna” -combinaci贸n de recortes y de contrarreformas de derechos como los aplicados por el Gobierno Zapatero en 2010 y despu茅s por Rajoy- condiciona la intervenci贸n del BCE para mantener la deuda soberana dentro de los l铆mites considerados “disciplinarios” en una primera fase y despu茅s, cuando la banca privada y los estados miembros ya no pueden acceder al mercado privado de capitales, financiar directamente la recapitalizaci贸n de la banca privada y p煤blica y la deuda soberana. Lo que antes era un trasvase de plusval铆a regulado a trav茅s del mercado se convierte ahora en una regulaci贸n directa institucional del trasvase de plusval铆a y activos v铆a pago de la deuda. Pero esta pol铆tica neoliberal es insostenible por sus efectos recesivos, la huida de dep贸sitos聽 y capital, y su bloqueo del flujo crediticio y de la econom铆a real, por una parte, y, por otra,聽 la conflictividad social que implica en sociedades con sindicatos m谩s o menos fuertes y derechos sociales extendidos o universales.

Por eso, la salida neoliberal de la crisis va acompa帽ada de propuestas a medio y largo plazo que pasan por una reforma institucional de la UE y la zona euro, creando los mecanismos de financiaci贸n necesarios para la gesti贸n de la deuda soberana en un contexto de “devaluaci贸n interna” (FEEM, MEDE), limitando la capacidad de intervenci贸n del BCE en los mercados secundarios o interbancarios solo a “situaciones extraordinarias” e imponiendo el protectorado econ贸mico de la Troika, que supone un recorte m谩s de soberan铆a en pol铆tica econ贸mica de los estados miembros. Creadas las condiciones que aseguren el 茅xito de la “devaluaci贸n interna” en toda la eurozona, Francia ha propuesto, y Alemania estar铆a dispuesta a estudiar, pasos progresivos de uni贸n fiscal (que institucionalizar铆an el protectorado de la troika a toda la eurozona), formas de comunitarizaci贸n limitada de la deuda soberana, regulaci贸n com煤n bancaria etc鈥n resumen, se proceder铆a a una regulaci贸n 煤nica del proceso de financiarizaci贸n neoliberal en toda la eurozona, apalancado y garantizado por la capacidad de emisi贸n de moneda del BCE. Este proyecto, que esta aun en fase de borrador con varias opciones, no cuenta aun con el consenso de las oligarqu铆as europeas, en especial de la alemana, que sigue manteniendo abiertas otras alternativas, como la ruptura de la eurozona en dos zonas monetarias, y/o la expulsi贸n del euro de los pa铆ses de la periferia聽 que no acaten o puedan llevar a cabo satisfactoriamente las “devaluaciones internas”.

En definitiva, la cuesti贸n pendiente es si ser谩 posible resistir a las “devaluaciones internas” en los estados miembros, cambiar la agenda pol铆tica, construir alianzas y movilizar a nivel de la eurozona para modificar la correlaci贸n de fuerzas donde se producen las decisiones de pol铆tica econ贸mica determinantes. Sin esa resistencia, sin cambios electorales pol铆ticos como los que han permitido entrever los ascensos de Syriza en Grecia, del Partido socialista holand茅s o del Front de Gauche franc茅s, sin coordinaci贸n y movilizaci贸n sindical europea, sin cambios en la opini贸n p煤blica de las clases dominadas no solo en la periferia, sino en el centro de la eurozona, la evoluci贸n de la crisis estar谩 dominada y dirigida por los intereses y la hegemon铆a de las oligarqu铆as europeas. La expulsi贸n del euro o la obligaci贸n de salir de 茅l de un estado miembro supondr铆a una brutal devaluaci贸n externa que multiplicar铆a el volumen de la deuda, empobrecer铆a a la poblaci贸n y provocar铆a la venta de activos al exterior, sin por ello cambiar el nivel de integraci贸n en la divisi贸n de trabajo europea por falta de alternativas reales ni poder controlar en realidad la emisi贸n de la nueva moneda, que tendr铆a que ser financiada por la banca europea y, en 煤ltima instancia por el BCE, como hoy ocurre con los pa铆ses b谩lticos. No existen “soluciones en un solo pa铆s” a la crisis de la eurozona despu茅s del largo proceso de integraci贸n comunitario, ni “alternativas revolucionarias en un solo pa铆s” sostenibles a corto y medio plazo. El 煤nico marco posible de la crisis en Europa pasa por un cambio en la correlaci贸n de fuerzas a nivel de la UE y el desarrollo de un modelo alternativo federal, democr谩tico y social, de construcci贸n europea.

Es desde esta perspectiva que hay que juzgar las propuestas de reforma alternativas聽 a corto plazo de la eurozona, as铆 como las propuestas de movilizaci贸n social y pol铆ticas en los estados-miembros y en la eurozona. Como la “Propuesta Modesta” de Yanis Varufakis y Stuart Hollande, los programas econ贸micos de Syriza, el Bloco de Esquerda portugu茅s o el Front de Gauche franc茅s. La “Propuesta Modesta”, por ejemplo, es un programa de resistencia inmediato a nivel europeo para acompa帽ar la renegociaci贸n radical聽 por futuros gobiernos de izquierda de los t茅rminos de las “devaluaciones internas” impuestas a los pa铆ses rescatados. De manera muy esquem谩tica, consiste en la transformaci贸n del MEDE en un mecanismo de recapitalizaci贸n directa de la banca europea (un “banco malo” europeo); la refinanciaci贸n autom谩tica de la deuda soberana de los estado miembros hasta el 60% de su PIB (limite fijado en Maastricht) y su conversi贸n en bonos del BCE; y un programa europeo de crecimiento financiado por el BEI a trav茅s de eurobonos, que actuar铆a como un Plan Marshall europeo. Programas de este tipo tienen que聽 combinarse con propuestas de reforma estructural de la eurozona, el BCE y la UE en el marco de un aut茅ntico proceso constituyente europeo, recuperando el espacio abandonado por la izquierda tras el No franc茅s y holand茅s a la pseudo constituci贸n neoliberal europea, para plantear un modelo constitucional de construcci贸n europea para los pueblos y los ciudadanos desde la izquierda.

III

La verdadera conexi贸n entre el programa de resistencia (m铆nimo) y el programa de alternativa hegem贸nico (m谩ximo) no es la “l贸gica interna” del propio programa, sino la experiencia colectiva que permite acumular a trav茅s de la movilizaci贸n, de los avances y retrocesos t谩cticos, de la unidad de clase y popular forjada; en definitiva, de los cambios en la correlaci贸n de fuerzas as铆 conquistados. Lejos de ser una “hoja de ruta” prefijada, la construcci贸n de una alternativa hegem贸nica es un proceso vivo de experimentaci贸n y acumulaci贸n de fuerzas por los propios sujetos sociales que van emergiendo. Esa es la mejor lecci贸n que podemos concluir de la lucha contra el fascismo en los a帽os 30 y 40, que creo las bases del estado social y de derecho en Europa en el dif铆cil entorno geopol铆tico de la Guerra Fr铆a.

En 1981 Reagan derrot贸 a los controladores a茅reos en EE UU y en 1984 Thatcher a los mineros brit谩nicos. Fueron los inicios de una larga ofensiva neoliberal contra las organizaciones sindicales en los pa铆ses desarrollados, que continua hasta hoy con el objetivo de limitar o acabar con la negociaci贸n colectiva, reducir sustancialmente los derechos laborales y sociales conquistados, como el llamado “estado del bienestar”, privatizar los servicios p煤blicos, y recortar los salarios. Este aumento de la explotaci贸n relativa y absoluta de la fuerza de trabajo ha sido el principal mecanismo de la recuperaci贸n de la tasa de ganancias en el neoliberalismo.

De 1981 hasta las huelgas generales del sector p煤blico franc茅s en 1995-96, que abrieron un nuevo ciclo de movilizaciones en Europa hasta el 2003, el 煤nico 茅xito sindical importante en el mundo desarrollado a la hora de frenar la desregulaci贸n del mercado de trabajo fue la huelga de la Uni贸n Internacional de Estibadores y Marineros de 1992-93. El ciclo de huelgas generales europeas de 1995-2003, en el que el sector p煤blico tuvo un papel decisivo, a pesar de su importancia no pudo frenar los ataques de las pol铆ticas neoliberales. Sin embargo, fue decisivo para crear el clima pol铆tico de deslegitimaci贸n y resistencia, del que dieron testimonio los Foros Sociales Europeos, como el de Genova (2001), que bloque贸 con el NO franc茅s y holand茅s el pseudo Tratado Constitucional neoliberal europeo en 2005, una importante derrota pol铆tica de las oligarqu铆as europeas, que abri贸 un espacio potencial para iniciar la construcci贸n de una alternativa de izquierdas. Lamentablemente, y este es un error pol铆tico que aun pagamos y que no se puede repetir, el sectarismo de sectores importantes de la izquierda europea bloque贸 la construcci贸n de frentes pol铆ticos electorales amplios capaces de condicionar por la izquierda a la socialdemocracia y a las direcciones sindicales europeas, resistiendo y acumulando fuerzas. El periodo de 2003 a 2010, ante la falta de peque帽os 茅xitos de la fase de resistencia anterior, la divisi贸n sectaria de las izquierdas y el desconcierto de las direcciones sindicales europeas, supuso una fase de desmovilizaci贸n intensa y de giro electoral a la derecha, que solo se ha roto a partir de 2009 en respuesta a las pol铆ticas de choque de la “devaluaci贸n interna”.

Una vez m谩s, el nuevo ciclo de resistencias abierto en Europa, y que vivimos con especial intensidad en los dos 煤ltimos a帽os por no hablar en los 煤ltimos cinco meses, plantea todos los problemas descritos: gran radicalidad de huelgas generales defensivas en muchos pa铆ses, 13 en Grecia por ejemplo, que no han sido capaces de frenar hasta el momento el ritmo de los ajustes impuestos por la UE y solo la combinaci贸n de los movimiento sociales y sindical portugu茅s ha supuesto hace unas semanas un cambio parcial en este sentido; la subordinaci贸n de la socialdemocracia a la pol铆tica de salida de la derecha europea; crisis aun limitadas de los PS por escisiones de alas izquierdas (creaci贸n de Die Linke, escisiones del PASOK, candidatura alternativa presidencial del PS portugu茅s, creaci贸n del PdG y el FdG franc茅s); estancamiento cuando no crisis de sectores de la izquierda alternativa (Bloco portugu茅s, NPA, Alianza Roja- Verde danesa, Rifondazione) y de los viejos PCs鈥.

Comenzar a resolver estos problemas exige una metodolog铆a distinta:

  • En primer lugar, partir de la resistencia real de abajo a arriba sobre la base de la unidad de acci贸n m谩s amplia de los movimientos sociales y de los sindicatos. Evitar el sectarismo movimentista y superar el frentismo sindical (nacional y alternativo) excluyente. Las grandes movilizaciones capaces de cambiar la correlaci贸n de fuerzas y resistir de manera real los ritmos de los recortes solo pueden tener 茅xito implicando al conjunto de la izquierda social y sus aparatos, tanto a las vanguardias como a los sectores con mayor miedo y menor conciencia de clase.
  • Plantear y construir Frentes Amplios electorales con todos los sectores de la izquierda implicados en la resistencia anti-neoliberal, tanto reformista como revolucionaria, tanto federal como soberanista y, si no es posible antes de las elecciones, dejar la puerta abierta para incorporaciones posteriores, alianzas o colaboraci贸n com煤n en los distintos niveles institucionales. Construir una, dos, tres, muchas Syrizas鈥.
  • Mantener la presi贸n sobre la socialdemocracia y otras opciones pol铆ticas interclasistas con propuestas de movilizaci贸n social antineoliberales y por el derecho a decidir (autodeterminaci贸n). Sin rupturas importantes, evoluciones condicionadas de sus pol铆ticas y giros a la izquierda o trasvases de sus bases sociales no es posible construir la mayor铆a necesaria, ni cambios sustanciales en la correlaci贸n de fuerzas y construir alternativas con vocaci贸n hegem贸nica.
  • Ampliar la coordinaci贸n de la izquierda social y sindical, con especial inter茅s en los comit茅s de empresa europeos y la CES, hoy muy desarticulada, renovar el Foro Social Europeo鈥
  • Construir y reforzar los lazos de las distintas izquierdas a nivel del Reino de Espa帽a y de la Uni贸n Europea, como el PIE y otras instancias de coordinaci贸n pol铆tica, poniendo el 茅nfasis en campa帽as comunes y en el debate de una alternativa de izquierda a la UE neoliberal.

La asfixia social es el precio del rescate. El FMI impone sus condiciones al Reino de Espa帽a

Nada nuevo. El FMI no cambia. Por 茅l pasan los a帽os, pero no las ideas. Pero gracias al 煤ltimo informe del FMI con respecto al reino de Espa帽a podemos afirmar, desmintiendo al mentiroso de Rajoy, que hemos sido rescatados. Si bien el rescate afecta a la banca en principio -nada m谩s y nada menos- al tiempo que el se帽or De Guindos afirma que todav铆a har谩 falta mucho m谩s dinero, incluso el doble, para tapar el agujero provocado por la ruinosa burbuja inmobiliaria, a la que yo a帽adir铆a igualmente las irresponsables fusiones y la privatizaci贸n de las Cajas de Ahorros.

El FMI deja claro, muy claro, que el estado espa帽ol rescatado debe aplicar, para salir de la recesi贸n brutal que sufre, novedosas recetas ya aplicadas en Am茅rica Latina hace m谩s de catorce a帽os y en 脕frica desde que dicho organismo existe:

–聽Rebaja de las cotizaciones sociales. Es decir, puesta en crisis de los sistemas de protecci贸n social y pensiones. Rebajas en las prestaciones de desempleo.

– Privatizaciones que, como en Espa帽a y en Europa queda ya gracias a las imposiciones de la UE y las pol铆ticas socioliberales muy poco sector p煤blico, pues ahora lo privatizable es, adem谩s de RENFE-ADIF, la sanidad, la educaci贸n y las pensiones.

– Rebajas salariales a los funcionarios, es decir m谩s rebajas y m谩s contrarreforma laboral. Menores sueldos a las y los que a煤n tienen trabajo. En este sentido, ser铆a muy bueno que las y los funcionarios entendieran que son trabajadores, clase trabajadora y comprendieran que el gremialismo es suicida, as铆 como el resto de las clases populares entendi茅ramos que las campa帽as contra lo p煤blico y los y las empleadas p煤blicas son una patra帽a mentirosa, con el objeto de dividirnos y privatizarlo todo.

Entre otras consideraciones, esas son las propuestas fundamentales que los “sabios y expertos” del FMI y del Banco Mundial llevan obligando a aplicar al mundo desde hace cuarenta a帽os, a cambio de ayudas, pr茅stamos, y rescates.

La conclusi贸n de esto es m谩s pobreza, ruina y crisis. El ejemplo paradigm谩tico de esta pol铆tica son las consecuencias del corralito Argentino. Llevamos mucho tiempo advirti茅ndolo pero, ante la potencia de los medios p煤blicos y privados -todos ellos, sin excepci贸n- intoxicando y mintiendo, poco podemos hacer sino nos implicamos todas y todos los activistas sociales y personas sindicalistas, indignadas, precarizadas y desempleadas con algo de conciencia y dignidad.

Ahora que nos llevan de cabeza a la miseria, y tienen el plan de saquear lo que de p煤blico todav铆a quede; y que ojo, es todav铆a muy apetitoso,聽pues entre los bienes privatizables se encuentran los pingues negocios de la salud y las pensiones 驴Qu茅 podemos hacer?

La respuesta debe ser conjunta, com煤n y convergente. Pero desde luego no pasa por la 鈥淯nidad Nacional鈥. Eso de la unidad nacional ahora, aunque suene a dislate, es una ignominia el plantearlo y adem谩s es de una candidez y simpleza mental espeluznante. La unidad de ricos y pobres, banqueros y sindicalistas, paradas y parados y especuladores, aut贸nomos arruinados y rentistas, es imposible. Solo sirve al final a los intereses de los ricos, banqueros, especuladores y rentistas, que adem谩s son los 煤nicos culpables y responsables de la crisis capitalista, junto a pol铆ticas y pol铆ticos profesionales que jam谩s les han frenado o simplemente controlado, al menos desde los a帽os setenta del siglo pasado.

El pacto social de la Transici贸n ha saltado hecho a帽icos. No existe. Una nueva edici贸n de un pacto socialdem贸crata en la actualidad, y en estas condiciones pol铆ticas, es imposible. La unidad nacional ser铆a admitir retrocesos incalculables a cambio de alguna migaja. Pero es que ni el FMI, ni la UE-Alemania lo van a consentir. Defender ahora la unidad nacional es suplicar de facto la gran coalici贸n PP-PSOE, advierto. Recomiendo a las poco brillantes c煤pulas socioliberales que mediten sobre una palabra, una sola palabra: 鈥淧ASOK鈥.

CCOO y UGT deben estar inflexibles junto a las clases populares y recordar -especialmente UGT- que hoy ser socialdem贸crata cabal es ser de izquierdas, es ser antineoliberal, es luchar frente a esta situaci贸n. La reforma expr茅s de la Constituci贸n del 78 que propici贸 Zapatero acaba con cualquier posible salida socialdem贸crata en estos momentos. El camino a los sindicatos se lo marcan ahora, 煤nica y exclusivamente, los mineros del carb贸n.

Bien, pues se puede decir 驴Y este qu茅 propone?:

– En primer lugar, hay que tener claro que las y los pol铆ticos profesionales, sin experiencia laboral, sin haber sufrido necesidad jam谩s y sin haberse esforzado m谩s que en vivir un mundo virtual y endog谩mico del aparatismo pol铆tico, no nos sirven. Que se vayan todos. Los de la derecha y la extrema derecha, por supuesto ni los nombro, pues sabemos lo que son y representan, es decir al frentismo franquista, neofranquista y a los sectores m谩s cavernarios de las oligarqu铆as patrias.

– En segundo lugar, entender que la alternativa a la nada actual, es pol铆tica y la Pol铆tica. La pol铆tica de los ciudadanos y ciudadanas, como fuerza auto organizada y consecuente. La convergencia de sindicatos, movimientos, asambleas e izquierdas sociales transformadoras, junto a todas aquellas personas dispuestas a enfrentarse al neoliberalismo.

– Un programa m铆nimo que defienda lo p煤blico y que destine los ingentes fondos p煤blicos que, gracias al rescate bancario, sabemos que existen a crear empleo, apoyar a la econom铆a social y las pymes y a potenciar una nueva econom铆a sustentable. Tambi茅n a apoyar a todas las personas que ahora est谩n sufriendo la crisis con dureza y sin esperanza.

– La auditoria de la deuda, separando la deuda privada, la deuda de los especuladores del ladrillo y de la mala gesti贸n bancaria, de la deuda p煤blica porque, como muchas y muchos sabemos, no es lo mismo. La nacionalizaci贸n de toda la banca procedente de las extintas Cajas de Ahorros, pero nacionalizaci贸n de verdad y con criterios 茅ticos y participativos. Una reforma fiscal en profundidad y la persecuci贸n inmisericorde de todo fraude fiscal. Negarse a pagar y exigir moratoria tras la auditor铆a.

– Una nueva y convergente fuerza pol铆tica, popular, democr谩tica, constituyente y decidida que le plante cara a la burocracia de Bruselas y Frankfurt. Un alianza pol铆tica de las clases populares, que les diga que no a los banqueros y que esa ni es su funci贸n, ni nos hacen falta. Una coalici贸n pol铆tica amplia que frene las pol铆ticas neoliberales y busque otras alianzas y acuerdos internacionales, con el mundo que emerge y no con el imperio y la UE decadente. Un nuevo frente pol铆tico, que luche por otra Europa.

Y dicho esto, yo a帽ado que el capitalismo no es la soluci贸n, sino el problema. El capitalismo es injusto, duro, solo favorece a muy pocas personas. No se puede ser socialista sin defender lo contrario de lo que es el capitalismo. El capitalismo es un fracaso para la humanidad.

Pero lo importante ahora, es no quedarse cruzados y cruzadas de brazos, o simplemente tocando el pito delante de una sede bancaria o institucional. Con eso solo no vamos ya y ahora a ninguna parte. Es la hora de la decisi贸n

El techo de gasto o como despistar para acabar recortando servicios p煤blicos

Creo que debemos comenzar a ridiculizar muchas de las afirmaciones que se escuchan de boca de tertulianos, 鈥渆xpertos鈥, y de pol铆ticas y pol铆ticos profesionales. Sobre todo por que todas ellas poseen una clara intencionalidad聽propagand铆stica y un objetivo 煤ltimo, generalmente oculto.

Repite hasta la saciedad el profesor Navarro -entre otros- que una de las causas de la repercusi贸n de la crisis financiera sobre las personas es el adelgazamiento de los estados en Occidente, en las potencias centrales y en Europa en especial, fruto entre otras cosas de las rebajas de impuestos generalizados a las fortunas, especuladores y detentadores de la riqueza en general. Igualmente en el endeudamiento de los estados, dado el esfuerzo hecho por estos para tratar de salvar a los bancos.

Esto anterior es cierto y es una de las m谩s claras consecuencias de la REVOLUCI脫N CONSERVADORA. El origen de esta crisis, que no son solo las hipotecas basura, es de origen pol铆tico.

Las ideas ultraconservadoras de Ronald Reagan y Margaret Thatcher eran, como dir铆amos ahora, globales, pues conten铆an aspectos para casi todas las facetas de la vida del planeta, siendo las que han tra铆do estos lodos. Sus principales enemigos a batir fueron el estado del bienestar y los sindicatos, al objeto de lograr la desregulaci贸n econ贸mica y laboral y de esta forma iniciar una nueva era de crecimiento econ贸mico para el capitalismo, llevando al extremo las ideas liberales.

Las derechas conservadoras iniciaron una exitosa ofensiva ideol贸gica, que contamin贸 a la socialdemocracia y dobl贸 el espinazo a los sindicatos de las potencias centrales, insisto.

Creo por tanto que, si no iniciamos la lucha de las ideas, caeremos en un simple debate econ贸mico y de m茅todos, pero no iremos a la raiz del problema. Mientras que los ide贸logos y centros de pensamiento derechistas y conservadores s铆 que han ido a imponer su visi贸n del mundo. Que est茅n triunfando es otra cosa, porque los relativos fracasos de sus cruzadas en el mundo 谩rabe o los BIRCS -entre otros asuntos- son parte de sus fallos. Ni pueden imponer totalmente por la fuerza sus ideas, ni han podido imponer su total dominio mundial, al menos en la medida por ellos deseada.

Insisto en lo de las ideas, por que el neoliberalismo es una ideolog铆a pol铆tica, de la que su gesti贸n econ贸mica es parte. El objetivo final, era el pensamiento 煤nico y esto se traduc铆a en la supremac铆a cristiana conservadora y sectaria, exportar la democracia representativa de muy baja calidad vigente y desregular los mercados. En suma el mundo era lo que era y por tanto propiedad de los imperios centrales y su visi贸n de la vida.

Eliminada la URSS creyeron que el virus del comunismo y del socialismo y de las revueltas sociales finalizar铆a. Fracasado el mal llamado socialismo real -yo dir铆a capitalismo de estado-, ya nada volver铆a a ser igual.

Pero los pueblos tienen capacidad de resistencia, de caer y levantarse, reorganizarse y nuevas formulas para volver a defenderse. Desde Seattle a Portalegre surgi贸 una nueva rebeld铆a, con nuevos c谩nones, nuevas propuestas y nuevas formulas organizativas, contando adem谩s con un importante aliado (por ahora) en la Red.

La respuesta pol铆tica est谩 presente por parte de los pueblos y as铆 del Caracazo a los piqueteros argentinos, G茅nova, de las revueltas del agua de Cochabamba a la defensa de las pensiones francesas, de la revoluci贸n tunecina a la egipcia, de las plazas de Catalunya, el Carmen, las setas o Sol a la plaza Sintagma, todo es parte de una lucha global frente a la agresi贸n mundial contra las personas y la madre tierra. Todo naci贸 en la City, la Universidad de Chicago o Wall Street. Todo comenz贸 a tener respuesta entre los y las oprimidas de los barrios de Caracas, Buenos Aires, o las personas con dignidad de Europa, 脕frica, Asia. Todas nos abrazamos en Portalegre y comenzamos a caminar, respetando los tiempos, las fuerzas y las posibilidades de cada cual, as铆 como su inventiva, su propio origen, tan diverso como plural.

En mi opini贸n todo se contagia y el virus de la red ha sido decisivo, pero ojo, tambi茅n sin 茅l se ha reaccionado. Algunas os preguntareis a que viene esto con el titulo; pues viene a que tenemos armas mentales e ideas para rebatirles, no solo las ideas centrales, sino tambi茅n lo cotidiano y que el neoliberalismo es un gran fracaso. Es la historia de una gigantesca estafa mundial.

Estos d铆as en el estado espa帽ol el debate es el gasto p煤blico, tambi茅n la nueva estafa, ADVIERTO. Es la excusa de una nueva batalla entre las distintas fuerzas pol铆ticas y econ贸micas que detentan el poder en el estado espa帽ol y yo me pregunto 驴Por qu茅 la discusi贸n es cuanto gastan los gobiernos locales, auton贸micos y el central y no cuanto y de donde ingresan fondos para mantener los servicios y prestaciones p煤blicas? La excusa de los coches oficiales es un enga帽abobos. Pensad que un cami贸n de bomberos,聽una ambulancia, un cami贸n de la basura o un autob煤s de l铆nea pueden ser coches oficiales (de hecho en su inmensa mayor铆a lo son), el problema es si se gasta bien o no, y si se recauda con justicia y de forma redistributiva o no.

La transparencia en el gasto exige democracia participativa, es su 煤nica garant铆a y a煤n as铆鈥 Luego o se cambian las reglas del juego o a estas alturas ya nada es de fiar. Durante a帽os el PP y el PSOE, desde el gobierno, han rebajado impuestos que han beneficiado a las grandes fortunas y transnacionales. Hemos participado y participamos en guerras neocoloniales costos铆simas, que no nos podemos permitir y hemos vivido gobernados de facto por los bancos privados y oligarqu铆as tradicionales en el reino de Espa帽a. Ha sido el imperio del frentismo.

驴Qu茅 es lo que se nos est谩 inculcando?, Pues la disminuci贸n de la salud, la educaci贸n, las pensiones p煤blicas聽y despidos masivos en el sector p煤blico. Esa es la traducci贸n de todo y cuando uno de los gritos m谩s coreados en las marchas y manifestaciones de las personas indignadas y activistas sociales ha sido 鈥渆sta crisis no la pagamos鈥 el llamado techo de gasto es la nueva f贸rmula, para que si la paguemos y encima a gusto. Todo con la excusa de sanear las cuentas p煤blicas, que ciertamente hace falta, pero como y a costa de quienes.

驴Cu谩ndo se van a exigir cuentas a los bancos y banqueros privados?驴Cuando se perseguir谩n a los operadores privados con operaciones en Para铆sos Fiscales?驴Cuando se suprimir谩n las SICAV? Y finalmente 驴Qui茅n pide un techo de gasto para tanto delincuente financiero? Los y las tertulianas no se ocupan de ellos. Que no nos enga帽en m谩s.