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Con Ricardo Patiño

El viernes pasado un grupo de personas tuvimos la suerte de estar y luego departir con Ricardo Patiño, canciller -ministro de asuntos exteriores- de la República del Ecuador, y uno de los máximos exponentes de la Revolución Ciudadana.

Patiño, con convencimiento y fundamento realizó un discurso comprometido, socialista, antiimperialista, mediambientalista y por tanto ecosocialista, frente al crimen ecológico y contra la humanidad de la petrolera TEXACO, hoy CHEVRON. La CHEVRON -en el estado español CEPSA- ha contaminado, envenenando durante años la amazonía ecuatoriana y a sus habitantes, derramando crudo y productos tóxicos.

Hemos constituido diversas personas, yo entre ellas, así como y organizaciones y partidos ecosocialistas como CLI-Alternativa Socialista junto a otros de las izquierdas y asociaciones y redes como ATTAC Andalucía y varias más, un comité de apoyo a la causa de los pobladores amazónicos ecuatorianos en su lucha contra la multinacional CHEVRON (CEPSA).

Ricardo Patiño es una persona afable, agradable y cercana. Un socialista cabal y no como la mayoría de los y las que aquí se reclaman de ese nombre, confundiendo a la ciudadanía y manchando el buen nombre de unas ideas transformadoras, humanistas y de cambio radical de sociedad. Patiño es un ejemplo de mandatario leal a su país y denunció el neoliberalismo y las maniobras de los EE.UU. en su intervención, por lo que también demostró que sí se puede y que puede haber un gobierno y unos gobernantes que antepongan los intereses de su pueblo frente a potencias extranjeras y poderosas multinacionales.

Los procesos latinoamericanos, sobre los que tanto se miente, burla y desinforma en el estado español por todos los medios públicos y privados sin excepción, son un ejemplo a seguir. Sus alianzas políticas socialistas y transformadoras son un acicate que nos anima e inspira a muchos de nosotros en nuestra lucha. Por eso, si recaban nuestra solidaridad como Ecuador frente a CHEVRON (CEPSA en España) la tienen toda.

Da lástima que, desde un Estado en crisis, carcomido por la corrupción y aliado perruno de un imperio decadente -los EE.UU.- con unos mandatarios derechistas, mentirosos y vendidos a potencias extranjeras, nadie, ni ningún periodista o político, se atrevan a dar lecciones a nuestros hermanos de la América hispana. Dan lástima, repito, pero provocan más asco.

Acabo con una sugerencia, cuando vayáis a repostar en una gasolinera de CEPSA pasar de largo. Por la defensa de la madre tierra. Por poner un grano de arena para conseguir un mundo limpio, sostenible y justo.

El ciudadano Correa

Ecuador y su Revolución Ciudadana es una de las respuestas latinoamericanas más contundentes al neoliberalismo mundial. A esta afirmación debemos añadirle que también lo es exitosa. El gobierno de Correa, parte esencial del ALBA, ha logrado importantes victorias frente al conservadurismo y al capitalismo mundial entre las que, de forma paradigmática, se sitúa su auditoria de la deuda y la nueva Constitución, que fue la primera en introducir un concepto tan importante, como el del buen vivir frente al consumismo, destructor de mentes y espíritus como genocida del planeta tierra.

Pero si algo hay que agradecer a los mandatarios y mandatarias progresistas latinoamericanos desde el resto del mundo, y desde Europa en especial, es su claridad de ideas y de acciones. Correa es muy claro y además posee la autoridad de su doctorado en economía y su profundo conocimiento del funcionamiento del capitalismo financiero. También la de sus victorias electorales frente a la oligarquía ecuatoriana. Por eso en su reciente gira por la vieja Europa se ha permitido dar lecciones -afirma que sin pretenderlo- a unos mandatarios torpes, reaccionarios y neoliberales, que nos conducen irremisiblemente al abismo social.

Escuchando al presidente Correa en Valencia, no pude sino sentir envidia del pueblo ecuatoriano. Lo que Correa afirmó es lo mismo que, desde el estado español, llevamos tiempo afirmando y denunciando todos y todas las activistas sociales antineoliberales y anticapitalistas, y es sencillamente que para el neoliberalismo imperante en Europa lo importante son los bancos privados, no las personas. La mal llamada deuda pública -la mayor parte de ella privada en realidad- cuyo pago a costa de recortes y austeridad contra los de abajo se ha situado en el Estado Español, incluso con rango constitucional por encima de los derechos humanos.

Latinoamérica advierte con contundencia: Están cometiendo los mismos errores que cometieron las oligarquías derechistas en su continente en los años ochenta y noventa del siglo pasado. La crisis, en consecuencia, se profundizará y el empobrecimiento de las clases populares producirá mucho sufrimiento.

Se puede salir de la crisis capitalista, claro. Correa lo afirma a voz en grito desde los distintos escenarios de encuentro con Latinoamericanos, y ecuatorianos en particular, que ha tenido estos días de gira por tierras de este bananero Reino. Pero haciendo justo lo contrario de lo que se está imponiendo desde todos los gobiernos europeos, lacayos todos del capitalismo financiero.

Lo que Correa no podía hacer, en calidad de jefe de estado extranjero de visita, es llamar a la revolución ciudadana en nuestro Reino corrupto y empobrecido por sus gobernantes y sus banqueros. Pero nosotras y nosotros sí podemos, es decir sí se puede.

La crisis tiene soluciones, si. Pero la solución ni es más neoliberalismo, ni es menos democracia. La crisis capitalista tiene un origen político y solo tiene una solución política. Esto muchas y muchos llevamos tiempo afirmándolo, pero es de agradecer que el presidente ecuatoriano lo recalque también en el desierto europeo de forma alta y clara.

Como recientemente ha afirmado Ignacio Ramonet, Europa tiene mucho que aprender de Latinoamérica y yo añadiría de forma especial, esencial, de los estados del ALBA.

El fraude de la deuda “pública”

Cuando Correa llegó al poder tras vencer las elecciones en Ecuador, se encontró con el regalo de una deuda acumulada inmensa que le reclamó el FMI por cuenta del mismo y de la banca privada anglosajona. Correa y su ministro de Economía Pedro Páez- al que tengo la suerte de conocer y reclamar una cierta amistad-, no se arrugaron y exigieron una auditoria de la deuda. El resultado fue que Ecuador era el acreedor, no el deudor. El pequeño gran país latinoamericano no se arredró y comprobó que parte de esa deuda era privada, otra parte estaba hinchada y parte compensada; es decir, una estafa.

El FMI ahogó a Argentina igualmente con la deuda y también esta, si bien pagó una parte de la misma, lo hizo a su manera, impuso sus condiciones y plazos, auditando igualmente.

Ahora es Europa el blanco del negocio de la deuda, en especial el sur de Europa, aunque no únicamente. Se nos hace creer que nuestros estados están terriblemente endeudados y que se debe primero devolver aún a costa de la educación, salud y pensiones públicas, pues lo prioritario es rebajar la deuda. Se están haciendo grandes campañas de intoxicación en los medios haciendo creer que si no se rebaja la deuda -a base de apretarse el cinturón las clases populares, evidentemente- no se saldrá de la crisis económica.

Los estados europeos en general, y España en particular, están efectivamente muy endeudados, pero ¿cuánta de esta deuda es privada y cuánta pública?. ¿Cuál es la cantidad de la deuda que corresponde a los bancos y a los grandes constructores y promotores inmobiliarios privados?. También podemos preguntarnos: ¿Cuánta sería la cantidad de dinero no recaudado por el estado y las comunidades autónomas debido a irresponsables e injustas rebajas de impuestos a las clases pudientes y bancos?

Lástima que en Europa por ahora no tengamos ministros de Economía como Pedro Páez, miembro también del Consejo Científico de ATTAC España y del Foro de las Alternativas y del FSM.

Los estados europeos han hecho caja según recetas neoliberales, es decir a base del IVA e IRPF de los trabajadores por cuenta ajena y propia, de la privatización del sector público y de la externalización de servicios.

La enajenación de lo público y malvender empresas y bancos públicos, amén de las rebajas de impuestos -tal y como magníficamente han investigado y difundido economistas críticos como Vicenç Navarro y Juan Torres, entre otras y otros-, han posibilitado la aparición de estados profundamente anoréxicos y debilitados pero que, sin embargo como en el caso español, deben sostener una salud pública hasta ahora eficiente y de calidad. Esto ha conducido inexorablemente al endeudamiento, y la solución que ahora se plantea no es instituir los ITF o impuestos sobre transacciones especulativas, impuestos a grandes fortunas -suicidamente eliminados-, o la supresión de los paraísos fiscales y la persecución de la delincuencia financiera. Más al contrario, las soluciones se buscan en medidas como el copago o la reducción de servicios.

No soy economista, además hay buenos y muy didácticos economistas que entienden de esto más que yo. Mi propuesta por tanto es política, por lo que apoyo que es imprescindible una auditoria de la deuda pública, europea y del estado español.

Uno de los temas abordados en la reciente Conferencia Social Europea -organizada por Transform Europa y ATTAC Francia, entre otras muchas organizaciones sociales y sindicales en la Sede del Parlamento Europeo- fue el de la deuda y su negativo impacto sobre los pueblos de Europa, al ser la excusa más utilizada para favorecer las llamadas políticas de austeridad que están liquidando el estado del bienestar de nuestro continente. El presidente de CADTM, Eric Toussaint, fue ponente de este tema en el que llevan trabajando muchos años en África y América Latina, y que ahora se traslada a Europa.

El FMI lleva años imponiendo la misma política económica profundamente neoliberal, calcada de unos a otros países y que ahora se nos está imponiendo en Europa.

Las organizaciones sociales europeas, como la red ATTAC Europa, Transform, diversos sindicatos, foros sociales y en España, Socialismo21, ATTAC y las Mesas Ciudadanas de Convergencia, han firmado un documento en el que la lucha contra el fraude de la deuda pública y la exigencia de una auditoria sobre ella, por organismos públicos e independientes, es ahora también, junto a la lucha contra el Pacto por el Euro-plus, la prioridad en las luchas sociales a nivel europeo.

El 1 de Octubre nos reuniremos en Londres y sería muy interesante la presencia en dicha conferencia -auspiciada por la activa y bien organizada Coalition of Resistance británica- de las diversas plataformas de resistencia social de estado español (la red ATTAC, DRY, las Mesas de Convergencia, Plataforma de afectados por la Hipoteca, Ecologistas y Verdes, sindicatos y ONGs de carácter solidario y progresista), debemos coincidir y tratar de articular resistencias y convocar una Huelga General Europea de carácter socio-político.

Por ahora la única respuesta está en la movilización y la creación de conciencia ciudadana y de denuncia del gran fraude y la gran mentira con la que están atenazando y dominando a la ciudadanía. La solución, insisto, es negarse a pagar, auditar previamente, e imponer un sistema fiscal justo y redistributivo. Los gobernantes europeos debieran aprender de algunos latinoamericanos, y ojalá Elena Salgado supiera la mitad que Pedro Paez y le fuera la mitad de leal a su pueblo de lo que él le fue.

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