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Hace falta un Partido Socialista

En este pa√≠s el despiste ideol√≥gico y la quemaz√≥n pol√≠tica a la que los aparatos y c√ļpulas de los partidos nos han arrastrado es demencial. Poca, muy poca gente se f√≠a de los partidos, de todos ellos. Por un lado se han renunciado no ya tan solo a las ideolog√≠as, sino a cumplir los programas electorales, de los que se dec√≠a con absoluta tranquilidad hasta hace poco -pues ahora es pol√≠ticamente incorrecto- que se hacen para no cumplirse. Al mismo tiempo, unos medios supuestamente informativos, pero todos ellos en las manos de grandes empresas y bancos, han lanzado sutilmente una campa√Īa anti pol√≠tica que a la postre solo beneficia a la derecha, aunque en ocasiones parezca que con esta iniciativa, perfectamente orquestada, se preocupan de la gente com√ļn.

La organización en política es clave, así como más todavía lo son los adherentes y simpatizantes, pero también y no en forma menor la confianza popular. Pero sin ideas, nada se puede. Tampoco sin medios, al menos humanos. Si bien el concepto y método interno de los partidos progresistas y de cambio social debiera cambiar profundamente.

Las derechas jam√°s han renunciado a sus principios, pero sin embargo el centro-izquierda espa√Īol, al haber renunciado a la ideolog√≠a transformadora y de clase, por parte de los dirigentes del PSOE ya en los inicios de la transici√≥n, la √ļnica idea real paso a ser la l√≥gica del poder, mantenerlo o recuperarlo. Con ideas modernizadoras ciertamente, pero no por ello necesariamente de izquierdas. Si bien, y es justo reconocerlo, con dos ideas fuerza: la actualizaci√≥n administrativa y la descentralizaci√≥n, junto a la europeizaci√≥n del estado, lo cual tambi√©n conduc√≠a a reforzar el bienestar. Estado moderno, descentralizado y con un estado del bienestar semejante al europeo, si bien sin su base industrial.

La factura pagada por los gobiernos del PSOE para ingresar en Europa ha sido la deslocalizaci√≥n y el cierre de la industria pesada a cambio de infraestructuras de transporte e inversiones de fondos FEDER con el precio de dejar de construir barcos o extraer carb√≥n. Es simplificar mucho, lo s√©, pero no es el objetivo de estas l√≠neas explicar esto. Si a√Īadir√© que el estado espa√Īol, al carecer de una base obrera industrial s√≥lida y extendida territorialmente, se vio obligado a financiar las conquistas sociales del bienestar en los Gobiernos de Felipe Gonz√°lez en base al endeudamiento y las privatizaciones del sector p√ļblico bancario, energ√©tico e industrial. Y quiero se√Īalar esto, al objeto de que no se me diga que solo resalto negatividades al objeto de arrimar el ascua a mi sardina. Pero lo cierto es que el desmantelamiento minero e industrial a la larga ha resultado profundamente negativo. Tambi√©n para la izquierda. Se ha profundizado pues incluso aunque sea de forma involuntaria en el capitalismo rentista, el ladrillo y el turismo como √ļnicas salidas a crear empleo y en fortalecer el sector servicios, pero con unos servicios ‚Äďvalga la redundancia- de muy bajo valor a√Īadido.

Lo cierto es que el PSOE se transform√≥ en una partido modernizador y progresista en materia de derechos civiles, excepto en cercenar la excesiva influencia y dominio de la Iglesia Cat√≥lica, pero dif√≠cilmente homologable a un partido socialdem√≥crata obrerista y de clase. Ni siquiera intervencionista en econom√≠a. Felipe Gonz√°lez es un adelantado a la tercera v√≠a. Una v√≠a social-liberal novedosa ciertamente en esos momentos,-principios de los ochenta del siglo pasado- que adem√°s se construy√≥ gracias al voto de las capas m√°s humildes y obreras de la sociedad. Se pact√≥ con la clase media y esta aport√≥ su dirigencia, pero se recab√≥ el voto de los pobres ‚Äďaunque no solo- para acabar siendo un partido real de clases medias y populares. No disponemos en Espa√Īa de regiones homologables a las industriales de centro-Europa, tan solo algunas comarcas, lo cual tiene sus servidumbres.

La fidelidad ideológica a un partido obrero, democrático y de izquierdas, se sustituyó por el clientelismo y la fidelidad familiar, la simplificación impuesta por los medios informativos o el apoyo al mal menor, frente a la derecha cavernícola que dominó el estado en el franquismo y que sin solución de continuidad desembarcó en la UCD para encontrar su justo acomodo en el PP, que es su lugar natural.

Del Felipismo a Aznar y del Aznarato a Zapatero. Tras la reforma exprés de la Constitución, Rajoy. Era lógico, para una fotocopia mejor el original.

El problema que trata de abordar este artículo, no es tampoco el relato histórico de un régimen lastrado por la ley electoral, partidos mayoritarios bien estatales o nacionalistas con una amplia base clientelar, la represiva ley de partidos de Aznar-Zapatero o bien el fiasco legal de la modificación exprés del artículo 135 de la Constitución, no, es proponer como podemos encontrar alguna salida digna y coherente a esta situación política. Solución que pasa por la recuperación para la ciudadanía de la política y de las decisiones sobre la política. Comenzaré por la mayor, el régimen del 78 ha colapsado. Lo corroe la corrupción que comenzando por el rey, alcanza a los partidos mayoritarios que sufren de un desprestigio supino.

Pero a pesar de ello, la cosa no acaba de caer o de cuajar una nueva alternativa ¬ŅPor qu√©? En primer lugar la derecha se piense lo que se piense por parte de muchos ingenuos, no va a dar lugar a otras formaciones pol√≠ticas de car√°cter liberal, diferentes y modernas, el mismo PP es intocable en sus principios y adem√°s le funciona bien. La derecha espa√Īola con mucho m√°s de un siglo de existencia en su versi√≥n liberal, es profundamente conservadora, tiene una m√°s que centenaria tradici√≥n caciquil y es inmune a la corrupci√≥n, desde siempre. De hecho caciques corruptos son muy importantes en su base territorial. De convicciones mon√°rquicas y centralista excepto en su parte fuerista o de origen carlista que con el tiempo contribuye a alumbrar los nacionalismos llamados por cierto con prejuicios centralistas, perif√©ricos. Si bien en el caso catal√°n pasando el tamiz liberal moderado de Camb√≥ y evolucionado hacia una derecha moderna.

No me preocupa  en absoluto la derecha. Esta ni tiene solución desde un punto de vista progresista ni siquiera intentos regeneradores como lo es la UPyD pierden sus tics centralistas y autoritarios.

Las Izquierdas

Las izquierdas son el problema. En la transici√≥n se pens√≥ por parte de la oligarqu√≠a franquista de car√°cter aperturista que para consolidar una democracia a la europea, lo que hab√≠a que hacer era moderar la izquierda. Esto pasaba por dos premisas, aceptar la monarqu√≠a y la inevitabilidad del sistema capitalista. Ambos supuestos fueron aceptados ¬†por el PSOE renovado de Gonz√°lez y Guerra. El PCE aunque fuera por imposici√≥n al objeto de legalizarse hubo de transigir con la monarqu√≠a. A pesar de ello, la ley electoral fue el instrumento y lo sigue siendo, m√°s depuradamente anti-democr√°tico del sistema, al objeto de garantizar el turnismo, es decir dos grandes partidos sist√©micos gobernando con el comod√≠n de los nacionalismos conservadores, vasco y catal√°n. Esto √ļltimo ha fallado al menos por el momento pues el independentismo de CiU ha contribuido a la crisis del r√©gimen de 1978 y de forma no menor.

A todo esto hay que a√Īadir que el centro-izquierda y la izquierda espa√Īola, personificados en su momento en PSOE y PCE son proyectos aut√≥nomos y que pueden gobernar juntos un ayuntamiento o una autonom√≠a, pero el Estado, no, eso son palabras mayores y es otra cosa. Desde la transici√≥n Felipe Gonz√°lez hizo del PSOE algo total y absolutamente al margen de cualquier veleidad frentepopulista. El modelo de Gonz√°lez era el alem√°n del momento. Los intentos de Santiago Carrillo de buscar la unidad de las izquierdas, fueron in√ļtiles, de hecho el PCE de Carrillo, propuso en varias ocasiones gobiernos de concentraci√≥n nacional. Estas negativas a la unidad gubernamental de las izquierdas ‚Äďy no solo ellas- consagro al PCE como un proyecto aut√≥nomo tambi√©n. Es m√°s el PSOE en m√°s de una ocasi√≥n trato de absorber o laminar el PCE y a tal fin Alfonso Guerra invent√≥ aquello de la casa com√ļn de la izquierda, que por supuesto era el PSOE. Cuando aparece Izquierda Unida, el perfil de autonom√≠a del proyecto se agudiza y alg√ļn intento en sentido contrario hay como ocurri√≥ con el PASOC espa√Īol o la teor√≠a del ‚Äúsorpasso‚ÄĚ. El hecho de que ambos intentos fracasaran debiera hacer pensar a los herederos de aquellas direcciones pol√≠ticas.

Pero dando un salto y resaltando cuales son las circunstancias actuales, nos circunscribimos a ellas y en cómo pienso que podemos actuar.

El problema m√°s grave que vivimos es la profunda despolitizaci√≥n por no decir anti pol√≠tica que han generado tanto la corrupci√≥n y el clientelismo, como la profunda oligarquizaci√≥n de la pol√≠tica espa√Īola, profundamente profesionalizada en el peor sentido del t√©rmino, en todas las fuerzas institucionales y muy poco participativa. Esto dificulta tanto las nuevas incorporaciones a los partidos pol√≠ticos de izquierdas especialmente, as√≠ ¬†como lo dif√≠cil que es ‚Äúrepescar‚ÄĚ o volver a activar para la acci√≥n pol√≠tica a personas muy cualificadas y generosas pol√≠ticamente, pero que sin embargo han sufrido profundas decepciones y desenga√Īos e incluso persecuciones, expulsiones injustas o disoluciones, por mantener criterios propios, ser inteligentes o creer en la libertad en el seno de su partido pol√≠tico.

Es muy grave comprobar como las oligarqu√≠as de hierro de los partidos han quemado, dilapidado y arrojado a personas v√°lidas,¬† con sentido com√ļn y criterio, carentes en absoluto de la ‚Äú√©tica acomodaticia‚ÄĚ que predomina en demasiados aparatos.

Puestas as√≠ las cosas y dif√≠ciles de negar o bien montamos una causa general, lo cual no es mi intenci√≥n, o bien reconocemos que la militancia pol√≠tica no es atractiva para mucha gente inteligente y/o con su vida personal profesionalmente resuelta, pero que podr√≠a aportar y mucho. Todo esto, es la pescadilla que se muerde la cola, por lo que al final las personas en general no se interesan en militar en un partido, lo cual salvo honrosas excepciones acaba generando la endogamia pol√≠tica y el aislamiento de esta vida, de personas que debieran hacer parte de su vocaci√≥n el solucionarla. Es el ejemplo ese que hace referencia de c√≥mo ¬†va hablar un cura de matrimonios, o que sabe de eso ‚Äďel matrimonio- para aconsejar. Como va a saber algo del paro, la desesperanza, las estrecheces del pueblo, quien ni las sufre o lo que es peor, no las ha sufrido nunca, no tiene contacto cotidiano con quien las sufre o hace tanto que ya ni se acuerda.

Ante estos problemas lo primero de lo que hay que ser conscientes en el seno de la izquierda, es que nosotros, aunque m√°s luchadores, incluso √©ticos y horrados, somos m√°s de lo mismo en el sistema pol√≠tico para el com√ļn de los mortales. Si no somos conscientes de esto, nada que hacer.

Esto nos lleva a plantearnos el dilema de c√≥mo lo podemos hacer, para que las ciudadanas y los ciudadanos, sean conscientes de que la pol√≠tica, les es imprescindible y sin su participaci√≥n activa en la misma, siempre ser√°n dominados por unas √©lites. Lo cual nos conduce de forma inexorable en primer lugar a defender las diferentes opciones pol√≠ticas, las ideolog√≠as y los posicionamientos de clase. Pero tambi√©n a que instrumentos pol√≠ticos concretos nos referimos. Mi primera consideraci√≥n es que en el Estado Espa√Īol, es necesario un partido socialista.

¬ŅPor qu√© un Partido Socialista? Primero porque existe en Europa y muchos puntos de Am√©rica Latina, una profunda tradici√≥n socialista ya centenaria, con un c√ļmulo de derrotas y conquistas, pero que ha conformado una forma de vivir y de entender la pol√≠tica por parte de la clase obrera y las clases populares. En el estado espa√Īol, son las tradiciones socialista y la anarco-societaria primero luego anarcosindicalista, las m√°s antiguas. Hay todo un poso innegable. En segundo lugar las tradiciones socialistas han sido siempre muy plurales en su interno y los juegos de corrientes y familias constantes y ello favorece la democracia interna y la sensaci√≥n de libertad. Desde el primer marxismo ortodoxo de Pablo Iglesias, a la conjunci√≥n republicano-socialista pasando por Largo Caballero, Indalecio Prieto o Besteiro, terminado por Negr√≠n, tenemos toda una gama de colores y posibilidades, que alguien puede pensar que pudieran ser contraproducentes, pero tienen algo muy importante, ninguno de ellos dejo de creer jam√°s en la libertad y en el papel central de la clase obrera y al mismo tiempo permitieron agrupar en el socialismo a distintas gentes bajo unos principios en los que la centralidad de la clase obrera era la clave de b√≥veda y el socialismo, el socialismo real y democr√°tico, -que no socialdem√≥crata todav√≠a-, el objetivo, que entend√≠an, no lejano, sino alcanzable en tiempos pr√≥ximos y es era la diferencia fundamental, los socialistas de entonces cre√≠an y las y los socialistas de hoy hemos de creer en la posibilidad ya, del tr√°nsito hacia el socialismo. No hay ning√ļn escrito de ninguno de ellos-Iglesias, Largo incluso Besteiro- que pueda llevar a pensar que sucumbieran jam√°s a los cantos de sirena del capitalismo. Solo y ya con todos ellos fallecidos la socialdemocracia espa√Īola comienza a romper con sus ra√≠ces o a aceptar el capitalismo.

Los procesos transformadores latinoamericanos en los casos de Venezuela, Ecuador o el MAS Boliviano, entre otros, -no as√≠ en el caso cubano, dicho esto con respeto-, est√°n protagonizados en estos momentos, por partidos socialistas, por tanto que nadie piense que cuando hablo de socialismo y de libertad, estoy pensando tan solo en el pasado. Desde Pepe M√ļgica a Lula, pasando por Correa o Ch√°vez, hay toda una serie de matices a veces importantes, pero todos ellos eran y son amigos, en primer lugar y en segundo est√°n construyendo una Am√©rica Latina diferente,¬† conjugando amplias movilizaciones y movimientos sociales con elecciones democr√°ticas y libertades totales en sus rep√ļblicas.

El socialismo hoy

Pero no nos quedamos ahí, también en Europa de nuestros días hay dos personajes claves que representan un liderazgo personal fuerte e incómodo, pues siempre dicen lo que piensan y tratan de ser consecuentes y son Oskar Lafontaine y Jan Luc Mélenchon. Estas dos personas son los más claros antecedentes de una profunda renovación ideológica de la socialdemocracia, conectándola con otras fuerzas de izquierdas, construyendo alianzas con los comunistas y volviendo a darle color y alegría a la izquierda europea, que centra ahora en otra fuerza multicolor y novedosa, la SYRIZA griega, sus esperanzas de reconquista del espacio social y del poder político.

Por tanto con esas premisas, las ense√Īanzas del Socialismo del siglo XXI latinoamericano de Rafael Correa, Pepe M√ļgica o de Evo o Ch√°vez en sus claves de poder popular y revoluci√≥n ciudadana y tambi√©n de estado plurinacional ‚Äďcaso Bolivia- as√≠ como las aportaciones imprescindibles de la izquierda alemana Die Linke y el Partido de Izquierda franc√©s, hay que construir un Partido Socialista en el Reino de Espa√Īa, de car√°cter verdaderamente federalista y republicano. Sin Rep√ļblica en el estado espa√Īol, jam√°s habr√° federalismo.

Pero no nos quedemos en Francia, Alemania o Venezuela y Uruguay, veamos Holanda. Si he dicho Holanda. En los Países Bajos existe un Partido Socialista, el SP que es el tercer partido más votado. Tiene por ahora el 15% de los votos y está en alza. Cuenta con quince diputados en el Parlamento de 150, más dos eurodiputados y en las pasadas elecciones estuvo a punto de una victoria espectacular. Es un partido que en 1971 se constituyó como maoísta es decir fue un partido de carácter marxista leninista pero que en 1993 se transformó en socialista y además recibió la aportación de muchos militantes del Partido del Trabajo o Laborista de carácter socialdemócrata, hartos de su deriva socioliberal y sus prácticas neoliberales. Pero el SP o Partido Socialista de Holanda, no ha renunciado a su contacto personal con la clase obrera y el pueblo holandés y a sus ideas transformadoras del capitalismo. Es un partido voluntariamente con status de observador en el PIE o Partido de Izquierda Europea y con una base muy crítica para con la Unión Europea, digamos que es euro-escéptico y apoyó el voto NO a la Constitución Europea que por cierto, fue rechazada en Francia y Holanda.

El Partido Socialista holand√©s es un partido nuevo y moderno, con unos cargos p√ļblicos que est√°n obligados a tener un gran contacto con sus electores y el pueblo en general y con unas premisas claramente de izquierdas, pero asamblearias a la vez, pues constantemente organizan y se organizan de forma muy participativa y adem√°s son¬† muy activos en f√≥rmulas de participaci√≥n democr√°tica directa y de acci√≥n social y asistencial para con los m√°s desfavorecidos. De hecho su √ļnica equivocaci√≥n en un momento determinado, fue moderar su discurso, lo cual les cost√≥ muchos votos. De forma que su mensaje de izquierdas y sus formas muy populares y de clase en la acci√≥n pol√≠tica y su profunda cercan√≠a son las bases de su √©xito. Sus dirigentes adem√°s, est√°n convencidos de que pronto ser√°n la fuerza pol√≠tica m√°s votada de Holanda.

El SP ha crecido a pesar de existir un poderoso partido de origen socialdem√≥crata y de ser un partido socialista, con lo cual al igual que en Grecia SYRIZA con sus nuevos modos pol√≠ticos, ha quedado claro que tras la crisis de la socialdemocracia tornada en liberalismo progresista no ocupa el espacio del socialismo de clase y del ecosocialismo. En SYRIZA hay fuertes componentes ecologistas de izquierdas y socialistas de militantes que abandonaron el PASOK desde el a√Īo 2010 hasta el 2012. Esto nos demuestra que una fuerza socialista pero con nuevas aportaciones y nuevas formas, no solo es posible, sino necesaria.

¬ŅQu√© Partido Socialista?

Evidentemente no puede ser un partido simplemente regenerado. Un PSOE maquillado. La cuesti√≥n no es tan solo primarias s√≠ o no y oligarqu√≠as internas si o no. Tampoco consiste tan solo en recuperar las esencias de los cl√°sicos del socialismo como Jaures, Iglesias, Kaustky, el important√≠simo legado del austro-marxismo o la tradici√≥n obrerista de lucha, que tambi√©n y tal vez de forma no menor en el caso del austro-marxismo, insisto. Sino nuevas aportaciones como la ecolog√≠a anticapitalista y liberadora del MAS boliviano, el ecologismo de izquierdas y sobre todo el concepto ecosocialista que tanto interesa a los amigos del Part√≠ de Gauche, entre otros, pero tambi√©n a los movimientos de recuperaci√≥n y de regeneraci√≥n del socialismo del estado espa√Īol, como es el caso de Alternativa Socialista. Hoy cualquier tr√°nsito hacia el socialismo, pasa por la defensa de la Madre Tierra, el territorio y los mares o la oposici√≥n decidida a la mercantilizaci√≥n del ox√≠geno, el carbono, el agua o las energ√≠as naturales. La naturaleza es de todas y todos, por tanto su gesti√≥n es colectiva, es socialista y el mundo est√° siendo destruido por un capitalismo depredador venga de donde venga.

Por tanto el socialismo debe recuperar su tradici√≥n societaria y cooperativa, su apoyo en creencia en la potencialidad de la econom√≠a social. Tambi√©n en las conquistas de los partidos de masas hoy destruidas o en trance de destrucci√≥n. Los grandes logros socialdem√≥cratas de pensiones, educaci√≥n p√ļblica, seguridad social de alta calidad, asistencia sanitaria universal y becas universalizadas, junto a los logros de la revoluci√≥n feminista como el derecho a decidir, la total igualdad jur√≠dica entre hombres y mujeres, el aborto o la sexualidad libre y formada, educada y liberadora. Junto con un medio ambiente que no sea el negocio privado de nadie, ya sean grandes constructoras, empresas extractivas, modernos latifundios agrarios de empresas multinacionales de alimentaci√≥n o compa√Ī√≠as privadas de agua potable.

Se trata de un socialismo alcanzado por m√©todos democr√°ticos, en libertad y con libertad tal y como ya existe en fase de tr√°nsito y reformas en varios pa√≠ses de nuestra Am√©rica a pesar de las mentiras que se publican, escuchan y ven en medios ‚Äúinformativos‚ÄĚ corporativos espa√Īoles.

Se trata de estudiar seriamente el modelo holandés y actuar en consecuencia.

Se trata de construir un partido, donde la aspiración de igualdad, no solo sea de género, sino de clase. La igualdad no sea un Instituto especializado o una profesión, sino la superación del capitalismo y por tanto la total igualdad entre hombres y mujeres y el control por parte de ellas y ellos de la economía y la naturaleza.

Para lograrlo y el mientras tanto ¬ŅQu√©? Pues asambleas decisivas y decisorias en cada espacio de competencia. Cargos de responsabilidad con mandatos limitados y revocables en cualquier momento y obligaciones de contacto e informaci√≥n a las personas interesadas y afectadas.

Volver a crear espacios alternativos de vida y convivencia, cultura y ejemplaridad.

Democracia y libertad. Libertad como elemento integrador y por tanto decisorio. Reglas de participación colectiva y no solo para militantes.

Bueno, no voy a definirlo yo, ser√≠a una gran contradicci√≥n despu√©s de lo que he escrito. Pero si puedo resumir en que no se puede afirmar que se es socialista y defender los oligopolios privados como por ejemplo en el¬† Reino de Espa√Īa, las compa√Ī√≠as el√©ctricas o la banca privada sin ning√ļn tipo de intervenci√≥n contundente y la existencia de una poderosa y activa banca p√ļblica, por ejemplo, repito. Tampoco se puede afirmar que se es socialista y defender un r√©gimen que consagra la desigualdad pol√≠tica al reservar la jefatura del estado a una casta familiar hereditaria, carente de todo m√©rito y capacidad, sobre todo carente de legitimaci√≥n democr√°tica. Producen nauseas personas que afirman ser socialistas en Espa√Īa y que critican a rep√ļblicas americanas como autoritarias y de baja calidad democr√°tica, mientras gozan de jefes y jefas de estado electos democr√°ticamente que trabajan por la justicia. Mientras, esas mismas personas est√°n ligadas a fundaciones anti-socialistas y pro-capitalistas. Sencillamente producen n√°useas y por tanto es imprescindible rescatar el socialismo de la boca de esas personas creando un partido donde esas contradicciones no se puedan producir.

Pero hay más y es importante también rescatar importantes tradiciones de la izquierda como la que supuso el euro-comunismo. Hay que reconocer que las aportaciones al bienestar europeo de los partidos comunistas de Francia e Italia fueron fundamentales y sus aportaciones teóricas en el caso italiano, plenamente vigentes.  Así como las de muchos teóricos de la escuela trotskista y documentos de partidos de dicha tendencia.

La democracia es algo m√°s que elecciones cada cuatro a√Īos. Eso sirve para dentro y para fuera de la pol√≠tica, es decir para el interno de los partidos y para la gesti√≥n de la sociedad.

La ejemplaridad personal es imprescindible. Nuevas personas, nuevas ideas, nuevos partidos. Los partidos no son un fin en s√≠ mismo y son √ļtiles si construyen en la l√≠nea para la que fueron fundados. Por tanto un partido socialista ni puede permitir la puerta giratoria, ni el enriquecimiento ilegitimo y mucho menos corrupto, ni el apoyo a un Sistema, el capitalismo, aunque se le llame el mercado, que es injusto y que sacrifica millones de vidas de mujeres, ni√Īos y hombres en su propio beneficio. Destruye el planeta para acumular capital, ganancias y poder y origina guerras para mantenerlo.

Finalmente, un partido socialista que propicie las alianzas políticas y de clase para vencer a la injusticia y la insolidaridad. Para acabar con el negocio asqueroso de la deuda, la destrucción del tejido solidario y el dominio de las oligarquías económicas. La mercantilización de la política y de la vida.

Un partido que luche por la felicidad. Pero para eso hay que procurar ser felices y no construir fuerzas políticas hoscas  y antipáticas, donde el debate se torna bronco y hostil, donde en realidad muy pocos deciden.

No hay un partido en el estado espa√Īol hoy, con tales premisas. No soy ingenuo, s√© que toda obra de personas tiene problemas y el partido socialista que imperiosamente necesitamos, las tendr√° e incluso en su gestaci√≥n las tiene, pero vale la pena intentarlo.

Hay hoy una realidad en este reino corrupto y con una democracia de p√©sima calidad, por no decir autoritaria y es que hay millones de personas que no se sienten reflejadas en nada de lo existente y la prueba es que la izquierda emergente no acaba de cuajar y de subir en votos lo necesario para gobernar incluso por razones psicol√≥gicas y culturales y que surgen fuerzas confusas del ni de derechas ni de izquierdas, que al final no cuestionan la injusticia ni a las oligarqu√≠as econ√≥micas y financieras que son las que realmente mandan, ni a un estado centralista, autoritario y con una jefatura de estado corrupta. Todo esto exige la emergencia de fuerzas diferentes que ayuden a acabar con esta situaci√≥n y acompa√Īen en el tr√°nsito hac√≠a una democracia real a la ciudadan√≠a y que lo hagan tambi√©n con ideas y principios. En el caso socialista, principios de igualdad, reparto as√≠ como la existencia de un poderoso sector p√ļblico estrat√©gico y de servicios que oriente la econom√≠a hacia el bien com√ļn y no hac√≠a los oligopolios y monopolios capitalistas. Con una tradici√≥n de libertad, democracia, libertad de expresi√≥n y vocaci√≥n de alianza y unidad con las otras familias de las izquierdas transformadoras al objeto de sumar en una suerte de SYRIZA del estado espa√Īol salvando las distancias nacionales y de los nacionalismos de izquierdas y solidarios.

Finalmente hay que construir una opci√≥n para gobernar, para vencer en unas elecciones democr√°ticas. Los socialistas y las socialistas tenemos vocaci√≥n de un gobierno c√≠vico y democr√°tico, de un poder popular que venza y gobierne y se dirija a las y los ciudadanos con la voluntad de hacer otras cosas porque se pueden hacer y si no se han hecho, ha sido por que no ha habido ni valor ni voluntad pol√≠tica.¬†Pero insisto, en compa√Ī√≠a, en alianza com√ļn, en suma pol√≠tica.

La cosa es así de simple

Creo que estamos condenados a buscar acuerdos. En estos momentos, hay una situación en este país que es que el PP, a pesar de lo que está robando y de estar ejecutando un programa de manera autoritaria, sigue siendo el partido más votado en todas las encuestas. El PSOE está en un estancamiento del que no sale porque no tiene ideas y no tiene la confianza de la gente. IU ha crecido de una manera espectacular en intención de voto, pero parece que ya ha llegado a su techo. Eso es una explicación de que la gente está esperando otra cosa. Tenemos que ser capaces de romper con los proyectos autónomos y acercarnos todos, incluidos los nacionalismos de izquierdas a quienes les diría que, entre la cuestión nacional y la cuestión de clase, hagan prevalecer la cuestión de clase, sin olvidar el derecho a decidir. En este momento, lo importante es defender la democracia.

Las personas que aspiramos a ser sensatas tenemos la obligaci√≥n de decir lo que pensamos, al margen de aparatos, dedos se√Īalando silencio o el buscar nuestro propio inter√©s.

Si queremos el bien com√ļn y defender a las personas, contribuir a auto-organizarnos, resistir y vencer al autoritarismo, el fascismo, el neoliberalismo y a los vendidos al sistema capitalista, lo hemos de demostrar y estos tiempos exigen valent√≠a y tomar iniciativas.

‚Äú‚ÄėSuma, la gente primero‚Äô puede ser el germen de la Syriza espa√Īola‚ÄĚ

Entrevista en Cuarto Poder

Carlos Mart√≠nez es actualmente presidente de Attac Andaluc√≠a y desde el pasado 30 de noviembre forma parte del secretariado federal de Construyendo La Izquierda ‚Äď Alternativa Socialista, un nuevo partido pol√≠tico, que como se√Īala el propio Mart√≠nez, pretende ser mitad partido y mitad movimiento social. ‚ÄúTratamos de crear una alternativa diferente, atractiva y que recupere el socialismo como un elemento de liberaci√≥n y de reparto‚ÄĚ, asegura el polit√≥logo. Esta nueva formaci√≥n est√° inmersa en el proyecto de convergencia pol√≠tico y social‚ÄėSuma, la gente primero‚Äô. De hecho, Mart√≠nez considera que este proyecto, a pesar de sus problemas, puede convertirse en la Syriza espa√Īola porque, a su juicio, Izquierda Unida no lo es ni puede serlo.

Hace unas semanas se celebr√≥ la asamblea constituyente de Construyendo la Izquierda-Alternativa Socialista en el que usted participa como miembro del secretariado. La primera pregunta es obligada: ¬Ņpor qu√© es necesario fundar este nuevo partido y qu√© objetivo se marca esta formaci√≥n?

Construyendo la Izquierda- Alternativa Socialista aparece como una necesidad por dos temas. Por un lado, queremos recuperar un socialismo transversal de lucha, un socialismo transformador, un socialismo conectado con los movimientos obreros, ciudadanos y sociales. Además, queremos crear un nuevo espacio ecosocialista y un nuevo espacio político que, fundamentalmente, se organice de otra manera. Nosotros estamos creando algo nuevo. Es una mezcla de partido y de movimiento. Tratamos de crear una alternativa diferente, atractiva y que recupere el socialismo como un elemento de liberación y de reparto.

¬ŅEn qu√© se diferencia CLI-AS de un partido pol√≠tico tradicional?

Nosotros trabajamos en red y damos una especial importancia a los n√ļcleos locales. Adem√°s, participamos activamente en los movimientos sociales y sindicales pero no para tratar de llevarnos el gato al agua, que ser√≠a la f√≥rmula antigua, sino para estar integrados completamente en el movimiento que sea. Por otro lado, la novedad que aportamos es una nueva forma y visi√≥n de ver el socialismo que yo traducir√≠a en rescatar el socialismo del neoliberalismo.

¬ŅC√≥mo se toman las decisiones en CLI-AS?

Todas las decisiones de CLI-AS son tomadas en asamblea. Tenemos una coordinadora y un secretariado que se encarga de coordinar pero desde punto de vista administrativo. Lo político se decide en las asambleas locales y en la asamblea federal. Estamos experimentando en el trabajo en red y en la red. Trabajamos con listas de correo, que nos permite estar conectados todos los días y también tenemos reuniones virtuales para abaratar costes y aumentar participación. El modelo en el que nos vemos es el partido ecosocialista de Mélenchon en Francia, aunque nosotros somos incluso más abiertos.

En la declaraci√≥n de principios que hacen en su p√°gina web y que se debati√≥ en la asamblea constituyente, llaman a recuperar el lenguaje de la lucha de clases y aseguran que ‚Äúla clase capitalista est√° aprovechando la deuda y las nuevas formas de trabajo precario como herramientas de dominaci√≥n‚ÄĚ. ¬ŅLa lucha de clases dej√≥ de existir en alg√ļn momento?

Los ricos siempre han tenido muy claro que son una clase y han sabido articularse. Son los ricos los que nos est√°n empujando a la lucha de clases otra vez. Eso s√≠, el concepto de clase obrera es mucho m√°s amplio ahora. El proletariado de hoy es el precariado. Son los chicos j√≥venes con carrera y m√°ster que est√°n trabajando de camareros o repartiendo pizzas. Tambi√©n los chavales de los barrios que viven en precario, que est√°n 15 d√≠as de reponedores en un supermercado, despu√©s en el paro y luego repartiendo folletos por la calle. Prueba de que la lucha de clase nunca dej√≥ de existir es la famosa frase del multimillonario norteamericano Warren Buffett, que dice: ‚ÄúHay una guerra de clases y por ahora la estamos ganando nosotros‚ÄĚ. Por lo tanto, son ellos los que nos han recordado que la lucha de clases existe y que es algo que no deber√≠amos haber abandonado nunca porque eso es lo que ha llevado a la socialdemocracia a convertirse en social-liberalismo.

¬ŅEl gran √©xito del sistema ha sido que la clase obrera pierda la solidaridad de clase y el sentimiento de pertenencia a una clase social?

Ha habido una transformaci√≥n del capitalismo en Europa y Estados Unidos. Lo que posibilitaba la solidaridad de clase era la existencia de grandes centros obreros y grandes n√ļcleos de minas con miles de mineros, f√°bricas textiles con miles de trabajadores, etc. Eso ahora ha desaparecido porque el capitalismo europeo se ha transformado y ya no es productivo sino financiero. Esta transformaci√≥n ha roto la clase obrera. Ahora, el gran elemento de dominaci√≥n es la deuda. Con la excusa de la deuda p√ļblica, que todos sabemos que la mayor parte de ella corresponde a empresas del IBEX 35, nos est√°n recortando nuestros derechos. La deuda, un gran negocio para los bancos, es el gran chantaje contra las clases populares.

Tenemos que hacer una pol√≠tica diferente para que la gente tenga conciencia que o hace pol√≠tica o no venceremos nunca a la derecha. La derecha ha vencido en la batalla cultural y tenemos que recuperarnos de esa derrota y darle la vuelta a la situaci√≥n. En cualquier pa√≠s latinoamericano o, incluso en Turqu√≠a, si se estuvieran aplicando leyes como las que se hacen en Espa√Īa, que est√°n acabando con democracia, la gente hubiera saltado ya. Hemos perdido la dignidad. Si tuvi√©ramos m√°s dignidad ya hubi√©ramos saltado contra el PP. Nuestros par√°metros democr√°ticos est√°n muy por debajo de pa√≠ses como Uruguay. Nuestra democracia est√° al nivel de Ruman√≠a o Bulgaria.

Usted ha defendido reiteradamente que el ataque a los derechos de los ciudadanos no es casual sino que es un plan premeditado para destruir el Estado del Bienestar.

No s√≥lo lo digo yo. Tambi√©n otra mucha gente como Vicen√ß Navarro. Todo comenz√≥ con la revoluci√≥n conservadora de Reagan, Tatcher y los militares en Latinoam√©rica a base de golpes de Estado. En aquel momento se trat√≥ de robar todas las conquistas obreras que hubo desde mediados del siglo XIX hasta el √ļltimo tercio del siglo XX y volver a un capitalismo primitivo. Es decir, existe todo un plan establecido desde hace unos cuarenta a√Īos que se est√° cumpliendo de forma milim√©trica.

Frente a este plan premeditado que sufre la ciudadan√≠a, ¬Ņexiste capacidad de respuesta? ¬ŅHay marcos d√≥nde actuar? ¬ŅSe puede frenar este ataque?

Claro que los hay y la movilizaci√≥n ciudadana en las protestas es fundamental, as√≠ como el movimiento sindical. Pero al final, la soluci√≥n a esta crisis pasa por la pol√≠tica y lo importante ahora es establecer nuevas f√≥rmulas pol√≠ticas que enganchen a la gente. Todos los pol√≠ticos no son iguales. El hecho de que el PP sea una piara de corruptos, ladrones y sinverg√ľenzas no quiere decir que todos los pol√≠ticos lo sean. La derecha est√° haciendo la antipol√≠tica para alejar a la gente de la pol√≠tica y de los colegios electorales. Sin embargo, el 30% de los votos que tiene esta extrema derecha que gobierna en Espa√Īa va a seguir votando al PP por mucho que robe.

En este momento, las √ļltimas encuestas indican que el 52% de la juventud acudir√≠a a votar. ¬ŅQu√© hace falta para que una nueva forma pol√≠tica consiga conectar con esta juventud que ve la pol√≠tica cada vez m√°s lejos?

Necesitamos trabajar para construir un nuevo sujeto pol√≠tico. Lo llamo de esta forma neutra porque creo que es algo que hay que construir entre todas y todos. Hay un intento ilusionante, que es el de ‚ÄėSuma,la gente primero‚Äô, con sus problemas eso s√≠. Hay que construir algo parecido a los sujetos pol√≠ticos creados en Latinoam√©rica, salvando las distancias, o como Syriza en Grecia. Un sujeto pol√≠tico que est√© dispuesto a tomar partido hasta mancharse. Hay que estar en la calle y eso significa contaminarse de muchas cosas buenas y a lo mejor otras no tan buenas. A la gente joven que no piensa votar yo le digo que ol√© sus narices porque eso es lo que quiere el PP.

Este nuevo sujeto pol√≠tico que se√Īala, ¬Ņqu√© programa de m√≠nimos y qu√© rasgos estructurales deber√≠a tener?

En primer lugar, debería frenar radicalmente el austericidio, los recortes sociales y los ataques al Estado del bienestar. Esto no quiere decir volver al pasado sino construir un nuevo bienestar. Por otro lado, debe frenar todos los ataques a la democracia y plantear una nueva ley electoral, abrir un proceso constituyente, con todo lo que esto significa, y acabar con el régimen corrupto. Las medidas anticorrupción y contra la corrupción solo se pueden implementar si creamos sujetos políticos nuevos porque la corrupción ha penetrado en gran parte del aparato institucional de forma que ya es consustancial a él.

Ha hablado del proyecto ‚ÄėSuma‚Äô como un ‚Äúproyecto ilusionante‚ÄĚ. La pregunta que surge muchas veces es si Izquierda Unida, como partido que proviene del sistema del 78 y que ha pactado en numerosas ocasiones con el PSOE, genera la suficiente confianza para poder liderar este cambio. IU ya se autoproclam√≥ como la Syriza espa√Īola.

Lo primero que quiero aclarar es que IU no es la Syriza espa√Īola.

Cayo Lara lo dijo.

Y yo digo que no lo es. No quiero lanzar ning√ļn dardo contra IU, pero s√≥lo tenemos que ver la composici√≥n de Syriza para ver que IU no es la Syriza espa√Īola. A lo mejor esta Syriza podr√≠a surgir de Suma, pero tambi√©n quiero aclarar que Izquierda Unida no es el √ļnico impulsor de ‚ÄėSuma‚Äô. Se trata de una operaci√≥n colectiva en la que no s√≥lo hay partidos, sino que hay tambi√©n movimientos sociales, asambleas y sindicatos, como el Sindicato de Estudiantes. Es mucho m√°s amplio de lo que significar√≠a IU e incluso hay personas que est√°n en ‚ÄėSuma‚Äô y que militan en otros partidos pol√≠ticos. Por lo tanto, lo que hay que construir es esa Syriza, y que sea una combinaci√≥n de comunistas, socialistas, ecologistas, ecosocialistas y de personas que est√°n hasta las narices de todo esto y que tienen muy claro que hay que acabar con la corrupci√≥n, que hay que crear una banca p√ļblica y que hay que acabar con el negocio de la deuda. Tambi√©n ser√≠a un error dirigirse s√≥lo a la izquierda, hay que recuperar el concepto de pueblo y ciudadan√≠a y el pueblo se construye porque significa una voluntad colectiva. En estos momentos, lo m√°s hermoso ser√≠a ser capaces de comenzar un pueblo de izquierdas que sea capaz de impulsar esto.

¬ŅCrees que Suma puede ser el germen de esta nueva fuerza pol√≠tica?

Lo creo.

Sin embargo, en las √ļltimas asambleas de ‚ÄėSuma‚Äô est√°n surgiendo discrepancias sobre la hoja de ruta a seguir. ¬ŅSe pueden resolver estas discrepancias o el futuro de Suma se presenta gris?

Creo que estamos condenados a buscar acuerdos. En estos momentos, hay una situación en este país que es que el PP, a pesar de lo que está robando y de estar ejecutando un programa de manera autoritaria, sigue siendo el partido más votado en todas las encuestas. El PSOE está en un estancamiento del que no sale porque no tiene ideas y no tiene la confianza de la gente e IU ha crecido de una manera espectacular en intención de voto, pero parece que ya ha llegado a su techo. Eso es una explicación de que la gente está esperando otra cosa. Tenemos que ser capaces de romper con los proyectos autónomos y acercarnos todos, incluidos los nacionalismos de izquierdas, a quienes les diría que entre la cuestión nacional y la cuestión de clase hagan prevalecer la cuestión de clase, sin olvidar el derecho a decidir. En este momento, lo importante es defender la democracia.

‚ÄúCLI-AS pretende rescatar el socialismo de las garras del neoliberalismo‚ÄĚ

Entrevista en Radio San Borondón sobre el socialismo y la unidad de la izquierda.

Explicó que CLI-AS pretende seguir la estela de organizaciones como el partido de Jean-Luc Mélenchon (Francia) o Die Linke en Alemania

ImageAudio de la entrevista

SB-Noticias.- Carlos Martínez, miembro de Construyendo la Izquierda (CLI-AS), reflexionó en el programa La Trapera de Radio San Borondón sobre la primera Asamblea Federal de la organización celebrada en Madrid este pasado fin de semana y dijo que se ha dado un gran paso adelante al construir ya una estructura organizativa, que se caracteriza por ser participativa y en red.

En este sentido, el portavoz de CLI-AS explicó que hay un secretariado permanente que se va a encargar de las funciones de administración, pero además se cuenta con un órgano político muy amplio, denominado Comité Federal de Coordinación, que estará en cargado de mantener la tensión y las discusiones.

Explic√≥ que la organizaci√≥n surgi√≥ como ocurriera en Francia con el partido de Jean-Luc M√©lenchon, con quien Construyendo la Izquierda tiene muchos puntos en com√ļn, o como surgi√≥ Die Linke en Alemania cuando rompieron con el Partido Socialdem√≥crata porque estaban hartos del viraje hacia el centro derecha, o como muchos socialistas griegos que est√°n trabajando en Syriza.

De este modo, a CLI-AS le mueven dos valores fundamentales, por un lado rescatar el socialismo de las garras del neoliberalismo o de ‚Äúun liberalismo progresista ligero, flaco y d√©bil‚ÄĚ, as√≠ como tratar de colocar al socialismo en donde se merece, es decir, como un elemento no solo de lucha y transformaci√≥n, sino como una organizaci√≥n que trabaja por construir una nueva sociedad.

Carlos Martínez explica que una de las ponencias que se pusieron en marcha fue de carácter teórico-práctico, puesto que si dicen que son socialistas, en su sentido más amplio y transversal, pero no hablan de cómo transitar hacia la construcción de una sociedad más socialista, es como tener un jardín sin flores, ya que entiende que un socialista tiene que decir y tiene que defender que quiere construir una sociedad socialista.

‚ÄúA un socialista no le puede gustar una sociedad capitalista, por lo que se tiene que proponer a la sociedad, a las clases trabajadoras y populares, una ruta, una senda, por la que caminar hacia el socialismo‚ÄĚ dijo el polit√≥logo, quien a√Īade que en esta Asamblea se estuvieron tratando diferentes enmiendas sobre la situaci√≥n econ√≥mica actual, sobre qu√© alternativas ofrecer, pero tambi√©n sobre qu√© hacer en pol√≠tica para tratar de enfrentarse con claridad y con √©xito al neoliberalismo que nos est√° dominando.

¬ŅQu√© est√° pasando en este Estado?

La crisis social y pol√≠tica est√° claro que nos afecta a todos y todas. Nos abruma y nos asusta, o al menos esa impresi√≥n se da. Ninguna iniciativa pol√≠tica y social nos parece clara, todo tiene problemas y nos hemos vuelto hura√Īos, desconfiados y desconfiadas. La solidaridad ante los poderosos es lo √ļnico que nos puede salvar. Si no hay apoyo mutuo entre los d√©biles estamos perdidos. Si no nos damos cuenta de que somos pobres, a causa de que los ricos quieren serlo todav√≠a m√°s, poco podemos avanzar.

Estamos en contra de los liderazgos, pero sin embargo somos manifiestamente incapaces de construir el liderazgo colectivo. Las asambleas de barrio o de pueblo en realidad, y de no ser por luchas puntuales, tan solo agrupan a minor√≠as activas. Hemos perdido el contacto con la mayor parte de la ciudadan√≠a sufriente, de la clase obrera cada d√≠a m√°s explotada, con los excluidos condenados a la m√°s pura supervivencia. Las personas empobrecidas, agobiadas por el recibo de la luz o la hipoteca, el desempleo que se acaba, antes ven el f√ļtbol o programas de tele-basura que leen nuestras soflamas o bienintencionadas propuestas.

La cultura neoliberal se ha impuesto. La desconfianza en la pol√≠tica est√° causando un da√Īo terrible entre las izquierdas reales y transformadoras, m√°s incluso, mucho m√°s que entre las derechas reaccionarias y ladronas. La corrupci√≥n es tan grave que nos hace a todas y todos iguales ante mucha, demasiada gente y yo me pregunto ¬ŅQu√© hacemos para remediar esto?

El sectarismo es un mal consejero. Pero la autocomplacencia o la satisfacci√≥n chata tambi√©n. El conformarse con el mal menor es volver a las andadas. La claudicaci√≥n socioliberal ha sido suicida para los propios partidos y sindicatos que fueron socialdem√≥cratas, pero ya no lo son, pero lo m√°s preocupante es el da√Īo que les han provocado a las clases trabajadoras con su renuncia y su miedo a la lucha de clases, su aburguesamiento y su adaptaci√≥n al mercado. Si bien tampoco el contentarse con 25 diputadas y diputados Izquierda Unida, nos sacar√° de pobres. Menos si tienen que pactar con quienes respetan las imposiciones de la Troika y gobernar con el objetivo de d√©ficit.

Por eso hace falta algo nuevo y diferente. Nada relacionado con el régimen sirve. El ser el mal menor solo conduce a la resignación. Pero el tener miedo a las palabras, a la palabra, solo conduce a aceptar la derrota y el sistema de antemano.

Pero estamos en una dictadura medi√°tica y como los medios ‚Äúinformativos‚ÄĚ solo los pueden montar quienes tienen el dinero, pues estamos simplemente ante la dictadura neoliberal. Ya lo saben bien los capitalistas, como la pol√≠tica es palabras, propuestas y programas, raz√≥n, coraz√≥n y sentimiento, pues nos quitan la palabra y ya no llegamos a la gente. Desaparecemos. Nos conformamos con la red, la red de redes, el internet, pero eso no llega a los nuestros y los nuestros son los pobres, los excluidos, los y las obreras, las cajeras de supermercado, las limpiadoras, las secretarias o los j√≥venes precarios de los barrios sin luz y sin futuro, en ocasiones violentos o mal educados, pero en otras ocasiones generosos y siempre amedrentados por una sociedad que no entienden y de la que solo les llega un mensaje ‚Äúo tienes dinero o eres un pringado o una pringada‚ÄĚ. Esos son los nuestros, aunque ellos no lo sepan, a causa de nuestra ineptitud para llegarles a su coraz√≥n.

Por eso nuestras peleas de aparto, de lista, de familia mal avenida, me hastían tanto ya. Hemos de recuperar la palabra y ser capaces de emocionar y si no, no hay nada que hacer.

Los primeros socialistas, como Pablo Iglesias (en el que ahora se mean y manchan muchos de los y las que se amparan en las siglas que el inventó, al objeto de medrar a su costa) fueron educadores de multitudes. Pedagogos de lo sencillo, pero claro los parias nos hemos de organizar y luchar frente a la opresión y el robo de los de arriba. Pero para ello la política y la lucha son imprescindibles. La dignidad de clase es un tesoro perdido a recuperar.

Hemos de saber que el pueblo de izquierdas se construye. No se hace solo desde un esca√Īo parlamentario pueblo de izquierdas, ni en una conferencia para personas que ya est√°n convencidas. Se construye en la calle, en los centros de trabajo o en los bares. Se construye con gente pr√≥xima. Se construye con un lenguaje fuerte y que sea convincente. Se construye transmitiendo emociones y vivencias.

Tras dos a√Īos de cada vez m√°s paro, menos derechos sociales y educativos, copago de medicamentos, subidas el√©ctricas ladronas, corrupci√≥n y desprecio de esas derechas chulas, crueles y fascistas, el PP sigue siendo el partido m√°s votado y los votos que pierde se los lleva la nueva extrema derecha espa√Īolista de la UPyD, as√≠ como otras opciones confusas. El PSOE se sigue cociendo en su crisis, pero ojo, sigue siendo el mal menor e IU -seg√ļn ella misma reconoce en rueda de prensa- no sube m√°s all√° de los 34 diputados y diputadas. Con la que est√° cayendo, algo falla.

Quien se conforme con doblar el porcentaje de votos, nos traiciona. Hace falta un nuevo impulso y un nuevo liderazgo social y político. Hace falta algo que ilusione y levante los corazones de las gentes que sufren, pero son incapaces todavía de rebelarse salvo luchas concretas y sectoriales. Hace falta echarle valor.

Hemos de construir una nueva mayor√≠a popular. Un imaginario y unos s√≠mbolos que nos unan y nos emocionen. Personas que digan algo alto, claro y fuerte. Me importa una higa -como dec√≠a Don Indalecio Prieto- que alguna o alguno diga que as√≠ no, que solo su grupo o su mini-asamblea de ‚Äúenteraos y enter√°s‚ÄĚ tras siete meses de discutir de m√©todo saben lo que hay que hacer. En momentos de tanta desconfianza esta solo se vencer√° con la palabra alta y fuerte y con el ejemplo personal, pero tambi√©n con el valor, con la valent√≠a.

Basta ya de falsos dirigentes, en realidad intrigantes de aparato. Necesitamos personas capaces de organizar, pensar, escribir, gritar y al mismo tiempo capaces de ocupar una oficina, un banco, una fábrica o manifestarse ante la sede de los corruptos de la calle Génova.

Necesitamos personas que se crean que podemos ganar, no pactar con los obedientes de la Troika, no, sino que les podemos y debemos vencer.

Necesitamos convencer a los que sufren y no tienen futuro para vencerles a los amos inmisericordes y chorizos que nos dominan.

Pero claro, los peri√≥dicos, las radios nunca nos ayudar√°n y si alguna vez se cuela algo, pues a aprovecharlo. No hacen falta ratones de biblioteca, es la hora del activismo. Adem√°s sabemos de sobra lo que hay que hacer, que es justo lo contrario de lo que hacen y dicen los neoliberales, los amos y sus ‚Äúexpertos‚ÄĚ.