Archivo sobre "pensiones"

Manifiesto por un sistema público de pensiones o desmontado las mentiras de los “sabios” neoliberales

Manifiesto en Defensa de un Sistema Público de Pensiones

“Descuélgalo” y firma, difunde y lucha. Pensionistas y futuros pensionistas a la calle y a la movilización.

O nos temen o nos aplastarán.

Esto no es una crisis, es la guerra de clases de los ricos y poderosos contra las clases populares, para recuperar los espacios que el capitalismo perdió desde el siglo XIX.

El informe de los “expertos” es un alegato a favor de los fondos de pensiones privados ¿Hasta cuando?

La banca privada del Reino de España, muy poderosa política y mediáticamente, hace años acaricia varios botines. Con razón el banquero jefe y hombre políticamente más poderoso del estado español se llama Botín. El primer botín de la Banca en la burbuja neoliberal fue el mercado hipotecario y endeudar fuertemente a las familias para esclavizarlas. El segundo botín de la Banca fueron las Cajas de Ahorros, bancarizándolas al objeto de quitarse un competidor, y apoderarse por ese sistema de ahorro popular que opera fundamentalmente en esas entidades, y que en su momento fueron las únicas suministradoras también de crédito a las clases populares. El tercer botín son los servicios públicos, a través de empresas interpuestas aseguradoras. Y el botín de honor, desde hace años, es el sistema público de pensiones.

Las pensiones públicas españolas llevan ya años siendo atacadas y puestas en cuestión por los “expertos” mercenarios de la banca y de sus fundaciones como FEDEA, con un rápido y constante acceso a la Casa Real y a los Gobiernos -todos los Gobiernos-.

Hace años ya que desaprensivos catedráticos y economistas neoliberales afirman que el sistema está en peligro, y de hecho los argumentos del informe presentado al Gobierno y a la “Virgen del Rocío” en el día de hoy, son los mismos que muchas personas inquietas, preocupadas y alternativas llevamos años escuchando y rebatiendo. Estos personajes desaprensivos ni quieren el bien del sistema público de pensiones -del que son ideológicamente enemigos- ni mucho menos les preocupa la suerte de las clases trabajadoras y que tengamos una vejez digna. Solo les preocupa el negocio de las grandes aseguradoras privadas, en las que los bancos a su vez tienen muchos intereses.

Esto es el reparto de las rentas de las clases populares por los ricos, los capitalistas y los banqueros que, tras la salud, el ahorro público y la sanidad, ahora le corresponde el turno a las pensiones. Es la historia de un robo anunciado, que todavía estamos a tiempo de frenar si somos rápidos y deseamos vivir todos y todas, pero en especial los más jóvenes -con contundencia- si deseamos vivir una madurez y vejez dignas.

El fondo de pensiones públicas está saneado. Son los fondos de pensiones privados los que han tenido grandes quebrantos con motivo de la crisis financiera actual. Yo acuso que nos quieren robar nuestro fondo de pensiones públicas para sanear los fondos privados, y convertir a las empobrecidas pero asustadas clases populares y medias en clientes cautivos de sus fondos privados -insisto-, los cuales a su vez son propiedad fundamentalmente de los bancos.

Yo no soy un demagogo, digo la verdad. Ellos son unos corruptos intelectuales defendiendo el negocio asegurador privado, en contra de un sistema público que hasta ahora ha funcionado muy correctamente. Nuestras pensiones les importan una higa.

También CCOO debe repudiar de inmediato –si no lo ha hecho ya- al “listo” -perdón, “experto”- vinculado al sindicato que ha aparecido por esa comisión de comerciales de empresas aseguradoras.

¿Qué esperamos? ¿Qué más nos deben hacer? Esto no se puede tolerar más. Hay que llamar a la insumisión y la rebelión obrera y ciudadana. Esto es ya intolerable. Nos están causando un gran sufrimiento y, si no lo frenamos en seco, seguirán.

Agradable conversación con Cesar: “Temo cada día más por el futuro de las pensiones”

Carlos Martínez (Construyendo la Izquierda): “Temo cada día más por el futuro de las pensiones”

Dijo que los jóvenes de ahora puede que se hagan mayores y no disfruten de pensiones, algo que depende del nivel de lucha y resistencia a las actuales políticas

ImageImageAudio de la entrevista

SB-Noticias.– Carlos Martínez, miembro fundador de Construyendo la Izquierda y presidente de ATTAC en Andalucía, se mostró muy preocupado en declaraciones al programa La Trapera de Radio San Borondón por la deriva de las políticas del Gobierno de Rajoy, que sigue arrodillándose ante las imposiciones de la troika (BCE, FMI y CE) hasta el punto de que las pensiones están más que nunca en la picota.

Al respecto, el politólogo dijo que una de las mayores preocupaciones que debiera tener hoy en día la ciudadanía es el futuro de las pensiones en España, una preocupación lógica en nuestros mayores porque temen que su nivel de vida de deteriore radicalmente, dado que en muchos casos con sus escasos recursos tienen que tirar la economía familiar, pero se trata de un problema que debería preocupar mucho también a quienes todavía hoy son jóvenes, porque la idea del neoliberalismo es acabar con ellas.

Los mayores de hoy en día aunque se las recorten, podrán seguir teniendo pensiones, pero si las cosas no cambian, y todo apunta a que esa es la intención de los grandes poderes económicos, los jóvenes de ahora puede que se hagan mayores y no disfruten de pensiones, algo que depende del nivel de lucha y resistencia a las actuales políticas.

Martínez advierte a los ciudadanos que no deben tener ni un ápice de dudas de que van a quitarnos todo, como queda demostrado con que todos los recortes tengan como objetivo socavar los cimientos del Estado de bienestar.

“Veo a hijos de amigos míos, muy bien preparados y formados, con currículos excelentes a los que no les queda otra vía que irse de España”. Esta ha sido la radiografía que ha hecho el dirigente de ATTAC sobre el panorama al que se enfrentan nuestros jóvenes en todo el país, por muchos brotes verdes que desde el Gobierno de Rajoy se quieran dibujar.

Es lamentable que los españoles mejor preparados de la historia tengan que emigrar del país para irse a Francia o Alemania a trabajar de camareros, algo que debería provocar una rebeldía entre la sociedad que no acaba de llegar, dijo en La Trapera.

Sobre los estudios demoscópicos y las encuestas que se están publicando últimamente, llamó la atención sobre el hecho de que demuestran que la mayor parte de la gente suspende a la Monarquía, evidencian que el bipartidismo no solo está cada vez peor visto, como igualmente los dirigentes de esos partidos dinásticos, sino que cada vez es menor la intención de voto a esas opciones.

Recomendado. Como perjudicado me adhiero

La lucha de clases en España: Asalto neoliberal contra las pensiones.

Pedro González de Molina – Construyendo la Izquierda.

La TROIKA, en connivencia con el gobierno alemán y la oligarquía financiera europea “obligó” al gobierno socialista en 2010, a virar el timón de la política económica y social, con el resultado que todos conocemos. Un año más tarde, el partido en el gobierno perdió las elecciones frente al PP, que fue aupado al poder, avanzando de forma radical en el camino que fue marcado por la TROIKA en 2010, conjunto a su planteamiento “clásico” de la derecha española, que pasa por la re-centralización estatal, marcado en la última Reforma de las administraciones locales casi calcada de la reforma de los moderados isabelinos, y el recorte de derechos tratando de cancelar las conquistas históricas logradas en la Transición y en las legislaturas posteriores.

El PP lleva un año en el gobierno protagonizando el mayor ataque, desde la Dictadura, contra los derechos de todo tipo, contra el Estado del Bienestar, y contra la democracia en nuestro país. El último ataque protagonizado por la alianza entre la oligarquía financiera, la TROIKA y el establishment español ha sido dirigido contra las pensiones, tal y como veníamos denunciando en el artículo “El síndrome de Estocolmo” hace casi un año1, y como han denunciado otros tantos intelectuales y periodistas. El objetivo está claro, apoyar una contrarreforma de las pensiones a la chilena, y facilitar la conversión de las pensiones en un negocio rentable para las todopoderosas Empresas de seguros, tal y como también están haciendo con la Sanidad Pública. El problema de raíz con el que se encontraban las grandes aseguradoras en España es que el modelo de Sanidad y Pensiones español funcionaba y funcionaba muy bien, la única forma de poder “obligar” a los ciudadanos españoles a contratar seguros privados era a través de la vieja estrategia neoliberal de realizar, en primer lugar, una ofensiva mediática contra el sector público tachándolo de insostenible, recordemos la ofensiva mediática denunciada por Vicenç Navarro2 cuando se quería aprobar la jubilación a los 67 años, en segundo lugar, empeorar el sistema público hasta casi el colapso, mientras se desvían fondos y se legisla en favor del lobby correspondiente. En ese justo momento se declara la ruina y en nombre de la “sostenibilidad” del sistema se acomete una contrarreforma profunda. Pasemos a ver en que consiste:

La jubilación a los 67 fue una imposición de Bruselas y fue aprobada en 2011 por todo el arco parlamentario, excepto por IU-ICV, que votó en contra, por el PP que se abstuvo, y logró el apoyo de la Patronal y de los Sindicatos. En contra de lo propuesto por Bruselas se introdujo, a petición de los sindicatos CCOO y UGT, una modificación que consistía en el retraso paulatino de la edad legal de jubilación hasta que en 2027 se alcancen los 67 años. Pero a la Comisión Europea le parecía insuficiente, y quería que se aplicase dicha contrarreforma para “ayer”. El gobierno del PP se comprometió precisamente con lo propuesto por Bruselas e hizo entrar en vigor la normativa aprobada por Zapatero, excepto la modificación propuesta de los sindicatos, lo que ha producido un choque directo con los firmantes del “Pacto de Toledo” y con los sindicatos y la patronal (por diversos motivos). Como el objetivo de Bruselas es reducir el gasto por jubilaciones (públicas), el gobierno ha realizado la siguiente contrarreforma, tal y como hemos comentado antes:

¿En qué consiste esta contrarreforma?

1º) El Consejo de Ministros decretó el endurecimiento del acceso a la jubilación anticipada y parcial: desde abril se va a exigir más edad y más años cotizados, y, además, se pagarán menores pensiones. Por otro, respetará la legislación vigente —más favorable para el trabajador— para los prejubilados procedentes de despidos colectivos firmados antes del próximo 1 de abril, aunque, eso sí, tendrán fecha de caducidad: 2019. Lo que demuestra que es una cruzada contra las prejubilaciones, para hacer “efectiva” la edad de jubilación de 67 años “promovida” desde Bruselas y aprobada por el gobierno socialista.

2º) El gobierno ha decidido desguazar la enmienda “Telefónica” que buscaba que las grandes empresas con beneficios no abusasen de realizar EREs con un claro objetivo de deslocalización empresarial hacía países con un coste salarial más reducido. La enmienda “Telefónica” obligaba a las empresas con beneficios de más de 100 trabajadores a pagar el desempleo de los despedidos en ERE mayores de 50 años. Ahora las empresas solo tendrán que asumir este coste si, entre los afectados, el porcentaje de mayores de 50 años supera el porcentaje de la empresa. Además, también se creará la obligación si la compañía encadena dos años con beneficios en el periodo comprendido entre el ejercicio anterior al ERE y los cuatro posteriores.

3º) El gobierno ha decidido endurecer el acceso al subsidio por desempleo a las personas mayores de 55 años. En la actualidad, tienen derecho al subsidio por desempleo los trabajadores mayores de 55 años, aun cuando no tengan responsabilidades familiares, que hayan agotado la prestación por desempleo, hayan cotizado por desempleo al menos durante seis años a lo largo de su vida laboral y acrediten que, en el momento de la solicitud, reúnen todos los requisitos, salvo la edad, para acceder a cualquier tipo de pensión contributiva de jubilación en el sistema de la Seguridad Social. El gobierno introducirá la siguiente norma nueva, un nuevo requisito según el cual, aunque el parado mayor de 55 años carezca de rentas no podrá cobrar el subsidio si tiene cónyuges o hijos menores de 26 años, “cuando la suma de las rentas de todos los integrantes de la unidad familiar así constituida, incluido el solicitante, dividida por el número de miembros que la componen, no supere el 75 por ciento del salario mínimo interprofesional, excluida la parte proporcional de dos pagas extraordinarias”, según la redacción del decreto ley, que está pendiente de su aprobación por el Consejo de Ministros y, por tanto, sujeto a posibles cambios hasta ese momento.

En cualquier caso, se empezará a aplicar de forma no retroactiva, o sea a los nuevos jubilados, a las prejubilaciones que se traten de hacer a partir de la salida en el BOE de la contrarreforma, o a los nuevos trabajadores de 55 años que intenten cobrar el subsidio por habérsele acabado el paro.

4º) Se está introduciendo en la Seguridad Social española la posibilidad compatibilizar salario y pensión.

5º) Por último, la norma que ayer vio la luz abre la puerta a la siguiente contrarreforma: la introducción del factor de sostenibilidad. Para definir este índice, que se traducirá en una reforma automática y periódica del sistema según la esperanza de vida y otros factores, el Gobierno designará una comisión de expertos antes de un mes.

Consecuencias: El dificultar el acceso al subsidio producirá una mayor competencia por el trabajo en nuestro país, y como es obvio, los mayores de 55 años tendrán todas las papeletas para caer en la exclusión social. Con toda probabilidad, al no alcanzar grandes estratos de la población una jubilación digna, y al permitirse compatibilizar salario y pensiones, obligará a muchos pensionistas a trabajar por encima de la edad de jubilación (que ya es bastante alta) para poder subsistir de forma precaria, tal y como pasa en Alemania. Es muy cínico por parte de Dolores de Cospedal que diga que la contrarreforma garantiza que “se permite que los mayores puedan seguir trabajando” mientras sientan que tienen “la capacidad y la fuerza suficientes”, por lo que “no se discrimina por razón de edad a aquél que quiere trabajar”. Dicho de otra forma, muchos españoles trabajaran de por vida hasta su muerte, volviendo al siglo XIX.

Una mayor competencia por el trabajo traerá, por la Ley de la oferta y la demanda, una bajada aún mayor de salarios, que es lo que busca el empresariado español, ganar competitividad por deflación salarial, en vez de por inversión en I+D+I o en formación de sus trabajadores. Con lo cual deprimirá aún más la economía real y producirá mayores tasas de desempleo y pobreza.

El desguace de la enmienda “Telefónica” rompe una de las pocas trabas que tienen las grandes empresas “españolas” (aunque recordemos que el capital no tiene patria ni entiende de fronteras), y de otros países, para despedir masivamente a trabajadores en nuestro territorio nacional teniendo beneficios en su empresa.

Se abre la veda al negocio de las compañías aseguradoras de planes de pensiones, curiosamente muchas de ellas bancos como Caixabank, y del sistema sanitario, siguiendo el modelo “Alzira” y teniendo como laboratorios de pruebas de estas medidas a Valencia, Cataluña y Madrid.

Todo esto demuestra que el PP es el partido de la Patronal, y que legisla en favor de ellos todo lo que puede. Es necesario iniciar la construcción de ese Frente de izquierdas que muchos reclaman para parar esta agresión continuada a la población española, al Estado de Bienestar y a la democracia que amenaza con dejar este país irreconocible y empobrecido, mientras unos pocos se enriquecen a costa de todos los demás.

Construyendo la Izquierda – La alternativa Socialista.

Notas:
(1). “El síndrome Estocolmo”: http://www.construyendolaizquierda.com/2012/06/el-sindrome-de-stocolmo.html
(2). Vincenç Navarro: “Las pensiones son viables”: http://www.vnavarro.org/?p=3839 Además el autor tiene numerosa literatura hablando sobre este tema, que recomiendo su lectura.

Del calor al cabreo. Reflexiones de un agosto sin vacaciones

Lo que soy ya es un cabreado. Estoy muy enfadado por que los gobiernos europeos sin excepción, nos están hundiendo a las personas, con unas políticas de ajuste, de ahorro, o de techo de gasto que solo provocan más paro y recesión. Se les está advirtiendo pero ni tienen valor para más, ni hay valores para saber que la política no es gestión, y a quien ellas y ellos representan es al pueblo soberano y no a los mercados o a los bancos.

Estoy cabreado por tanto engaño y renuncia. Pero no sólo en lo económico -del Gobierno- pues hace años que en este terreno solo aplica recetas neoliberales. Estoy más cabreado todavía por la dureza policial que alguien ha debido ordenar, y por la persecución del laicismo y de la concepción moderna, igualitaria y no confesional de un estado. La suerte es que la gente, por su cuenta, le está plantando cara al nacional-catolicismo rampante.

Estoy muy enfadado de que muchas personas no vean alternativa al avance de las derechas nacional-católicas y neofranquistas del PP, cuando la única forma de pararles es implementando políticas alternativas. Y las hay, de verdad que las hay. También plantándole cara a la resignación y buscando la unión de los indignados e indignadas, de los y las oprimidas, y de las y los antineoliberales.

Pero también me tiene mosqueado el paro y el futuro de las pensiones públicas. De que nuestras propias pensiones y derecho a un desempleo digno no estén en la centralidad de las reivindicaciones. Esto es muy grave, pues las fuerzas neoliberales y la gran coalición de facto están de acuerdo en “ahorrar” por ese lado, poniendo en grave riesgo el derecho a una supervivencia, digamos digna de millones de personas paradas, pero también de futuras y futuros pensionistas.

En medio del calor sofocante hay que alumbrar esperanza del zambullido refrescante en un mar de ilusión de personas que reaccionan. De miles y miles de jóvenes -y no tanto- que han salido ya a las calles a respirar el aire fresco y a los que ya nadie podrá volver a engañar, ni doblegar.

Hay alternativas, están en nuestros corazones y nuestras mentes, por eso el 15 de Octubre volveremos a demostrar que estamos. Estamos y ni nos resignamos, ni los poderosos pueden ya estar tranquilos. El 15-O Las calles se volverán a llenar.

Pero sobre todo, que hay y ha venido para quedarse una nueva forma de hacer y entender la política. No sirven ya las viejas recetas profesionales. Los programas no los hacen ya asesores y ”creativos”, que igual venden detergente o un refresco, que un candidato o un partido. Los programas están surgiendo en la red, en las plazas, en los Movimientos Sociales y ciudadanos, en las resistencias frente al neoliberalismo.