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Las intenciones neoliberales las descubre la publicidad en TV. Los “anuncios” desvelan la mentira

Las agresiones neoliberales contra el bienestar y las privatizaciones de los servicios públicos se nos venden como una mejora en la gestión -más barata- y una asistencia más personalizada. También se nos aconseja igualmente por el sistema a través de múltiples medios, el reforzar nuestra garantía de jubilación, complementando con un plan de pensiones privado.

Se dice que es por necesidades económicas para hacer frente a la crisis que las clases populares hemos generado “por vivir por encima de nuestras posibilidades”, por ahorrar y de esta forma garantizar la asistencia universal, eso si mediante sistemas mixtos o bien de gestión empresarial. Es decir, por nuestro bien.

Las órdenes de la Troika (FMI-BCE-Unión Europea) más las órdenes de Alemania y la propia ideología liberal dominante que el PP impulsa ahora que gobierna, obligan a privatizar la gestión sanitaria y ahorrar en salud, pero también en endurecer las condiciones para conseguir una jubilación, la edad mínima para lograrla y las percepciones. Todo esto se hace por hacer viable el sistema e incluso se tiene la desfachatez por parte de los mandatarios y mandatarias derechistas de afirmar que es por defender el estado del bienestar, haciéndolo viable.

Hay personas, asociaciones y movimientos que llevamos ya unos años denunciando que las privatizaciones de los servicios de salud y protección pública (Llevamos al menos 10 años anunciando y clamando en el desierto lo que ya ha llegado) no son sino una fórmula más al objeto de ampliar el negocio de grandes empresas, bancos y aseguradoras privadas a costa de las clases populares europeas y de otras potencias centrales. Así como tratar de impedir que las y los ciudadanos de los países empobrecidos accedan al bienestar público.

Desde la OMC -Organización Mundial del Comercio- con un invento llamado ACGS o Acuerdo General para el Comercio de los Servicios, se trató de hacer OBLIGATORIO mediante un Tratado Internacional la privatización de los Servicios de Sanidad, Educación, Pensiones, Agua, etc etc, por lo que desde ATTAC, pero no solo, se denunció infructuosamente todo lo que venía. Vivíamos bien en el reino de la mentira mediática y política, y todavía no le habíamos visto las orejas al lobo.

Si el AGCS no alcanzó el rango de Tratado Internacional, a pesar del fuerte apoyo e incluso el chantaje por parte los EE.UU. y la Unión Europea, fue por la resistencia de muchos estados latinoamericanos -ya se sabe…-, pero también asiáticos y africanos. El AGCS no obstante vive todavía en cajones y mentes de políticos liberales, socioliberales y conservadores que lo apoyaron, siguiendo las instrucciones de poderosas transnacionales. No esta cerrado -advierto- solo contenido gracias entre otros a unos setenta estados del mundo, entre ellos por cierto a una Venezuela muy activa en su contra.

Pero ya que el AGCS no se pudo imponer a los pobres o a los “locos” en Europa si que se tuvo una victoria parcial por parte de los neoliberales y las grandes empresas, y se aprobó una directiva de servicios de interés general y otras medidas desreguladoras -por cierto todavía recuerdo palabras de María Teresa Fernández de la Vega, defendiendo estas medidas antisociales y privatizadoras por buenas, pues esa era la política de la Unión Europa- que ignorancia como mínimo. Pues bien, todos estos esfuerzos de los poderosos no fueron en vano.

En la vieja e “inteligente” Europa de la Unión, los gobiernos mediante un plan diseñado, elaborado y pensado hace ya más de diez años, están aprovechando estupendamente su “crisis” al objeto de desmontar los “caducos servicios públicos y estatales”, privatizándolos. Lo hacen única y exclusivamente porque hay negocio. No hay otra razón. Aprovechan la coyuntura para enriquecerse grandes empresas, fondos de inversión y bancos.

Cuando hace ya al menos diez años escribíamos esto -y se puede comprobar perfectamente- prácticamente nadie captó el calado tan profundo de lo que afirmábamos y que personas creíbles ya y con mucho prestigio como Susan George anunciaron. Si tuvo todo mucho eco en los Foros Sociales Mundiales, así como entre algunos sindicalistas -pocos- y algún dirigente político, pero poco más -Latinoamérica aparte- y para realizar sus gobiernos progresistas lo contrario. Pero se nos llamó demagogos o se nos miró con suficiencia condescendiente de que eramos buenos chicos pero muy utópicos.

Pero ahora ya está. Nadie lo niega, es evidente y cuando el Gobierno de España, los asesores de la banca o los “economistas” ortodoxos y del sistema tratan de desmentirnos o simplemente de burlarse de nosotros, pues no hay más que enchufar la televisión, cualquier canal, al objeto de comprobar la multiplicación de anuncios de mutuas y aseguradoras privadas, de diversos seguros médicos y de bucólicas clínicas, inexistentes en la realidad dada la precariedad casi general de los medios sanitarios que poseen. Aunque no solo de aseguradoras médicas, sino también de fondos de pensiones, e incluso ya de colegios y universidades privadas. Ante esta oleada de publicidad yo me pregunto ¿Si no fuera un negocio la sanidad privada, los fondos de pensiones privados o la enseñanza privada se anunciarían en televisión? ¿Es acaso casualidad que sea precisamente en estos momentos cuando esa publicidad se dispara?

La publicidad capitalista de un concepto capitalista, y por tanto liberal de la salud y las pensiones, demuestran que se quiere privatizar para adquirir una grandísima cuota de negocio al objeto de enriquecerse más las empresas y accionistas que hay tras ellas.

Hay que multiplicar la riqueza para los más ricos, convirtiendo derechos sociales conquistados en negocios y eso nos perjudica a la mayoría. No solo porque se resiente la calidad, cantidad y dotación de los medios técnicos, sino que se juega con nosotros y nosotras demagógicamente, pues la salud no son gratuitos, ya los pagamos y es un reparto solidario de ventajas a las que contribuímos todos y todas, pues hasta las personas paradas con prestaciones pagamos impuestos y cuotas de seguridad social.

Como veis, esta crisis solo es una estafa y una reorganización capitalista para ganar más y hacerlo a nuestra costa.

Todas estas políticas ademas son fruto de una ideología determinada: el neoliberalismo. Son fruto de años de lucha política liberal extrema en contra de lo público y de la creencia de que todo lo resuelve el mercado. Hace ya años que están detrás del gran negocio de robar derechos sociales y alcanzar beneficios privados. Hay muchos documentos, libros, estudios pagados por grandes bancos y empresas farmacéuticas, sanitarias, de seguros, pagados generosamente a profesores y profesoras mercenarias, pero también documentos y acuerdos de partidos políticos liberales y del sistema con todas estas propuestas. Por tanto esto no es por su crisis. Los ataques a todo lo publico, es simplemente una oportunidad. La próxima vez a la hora de votar, si deseáis hacerlo, mejor pensáis un poco en vuestros hijos o en cuando os hagáis mayores. Por lo pronto a la calle que nos roban miserablemente y encima piensan que no somos inteligentes. La lucha social, las huelgas, las resistencias es el único lenguaje que ellos entienden. Hay alternativas y hay otro mundo posible.

Quien iba a decir que su propia publicidad les podía descubrir. Ah, ni te hagas un seguro médico privado -tienen menos medios y menos atención para casos graves-, ni un fondo de pensiones -por cierto muchos de ellos, están en quiebra, así que ojo-. Sal a la calle y defiende tu dignidad.

El techo de gasto o como despistar para acabar recortando servicios públicos

Creo que debemos comenzar a ridiculizar muchas de las afirmaciones que se escuchan de boca de tertulianos, “expertos”, y de políticas y políticos profesionales. Sobre todo por que todas ellas poseen una clara intencionalidad propagandística y un objetivo último, generalmente oculto.

Repite hasta la saciedad el profesor Navarro -entre otros- que una de las causas de la repercusión de la crisis financiera sobre las personas es el adelgazamiento de los estados en Occidente, en las potencias centrales y en Europa en especial, fruto entre otras cosas de las rebajas de impuestos generalizados a las fortunas, especuladores y detentadores de la riqueza en general. Igualmente en el endeudamiento de los estados, dado el esfuerzo hecho por estos para tratar de salvar a los bancos.

Esto anterior es cierto y es una de las más claras consecuencias de la REVOLUCIÓN CONSERVADORA. El origen de esta crisis, que no son solo las hipotecas basura, es de origen político.

Las ideas ultraconservadoras de Ronald Reagan y Margaret Thatcher eran, como diríamos ahora, globales, pues contenían aspectos para casi todas las facetas de la vida del planeta, siendo las que han traído estos lodos. Sus principales enemigos a batir fueron el estado del bienestar y los sindicatos, al objeto de lograr la desregulación económica y laboral y de esta forma iniciar una nueva era de crecimiento económico para el capitalismo, llevando al extremo las ideas liberales.

Las derechas conservadoras iniciaron una exitosa ofensiva ideológica, que contaminó a la socialdemocracia y dobló el espinazo a los sindicatos de las potencias centrales, insisto.

Creo por tanto que, si no iniciamos la lucha de las ideas, caeremos en un simple debate económico y de métodos, pero no iremos a la raiz del problema. Mientras que los ideólogos y centros de pensamiento derechistas y conservadores sí que han ido a imponer su visión del mundo. Que estén triunfando es otra cosa, porque los relativos fracasos de sus cruzadas en el mundo árabe o los BIRCS -entre otros asuntos- son parte de sus fallos. Ni pueden imponer totalmente por la fuerza sus ideas, ni han podido imponer su total dominio mundial, al menos en la medida por ellos deseada.

Insisto en lo de las ideas, por que el neoliberalismo es una ideología política, de la que su gestión económica es parte. El objetivo final, era el pensamiento único y esto se traducía en la supremacía cristiana conservadora y sectaria, exportar la democracia representativa de muy baja calidad vigente y desregular los mercados. En suma el mundo era lo que era y por tanto propiedad de los imperios centrales y su visión de la vida.

Eliminada la URSS creyeron que el virus del comunismo y del socialismo y de las revueltas sociales finalizaría. Fracasado el mal llamado socialismo real -yo diría capitalismo de estado-, ya nada volvería a ser igual.

Pero los pueblos tienen capacidad de resistencia, de caer y levantarse, reorganizarse y nuevas formulas para volver a defenderse. Desde Seattle a Portalegre surgió una nueva rebeldía, con nuevos cánones, nuevas propuestas y nuevas formulas organizativas, contando además con un importante aliado (por ahora) en la Red.

La respuesta política está presente por parte de los pueblos y así del Caracazo a los piqueteros argentinos, Génova, de las revueltas del agua de Cochabamba a la defensa de las pensiones francesas, de la revolución tunecina a la egipcia, de las plazas de Catalunya, el Carmen, las setas o Sol a la plaza Sintagma, todo es parte de una lucha global frente a la agresión mundial contra las personas y la madre tierra. Todo nació en la City, la Universidad de Chicago o Wall Street. Todo comenzó a tener respuesta entre los y las oprimidas de los barrios de Caracas, Buenos Aires, o las personas con dignidad de Europa, África, Asia. Todas nos abrazamos en Portalegre y comenzamos a caminar, respetando los tiempos, las fuerzas y las posibilidades de cada cual, así como su inventiva, su propio origen, tan diverso como plural.

En mi opinión todo se contagia y el virus de la red ha sido decisivo, pero ojo, también sin él se ha reaccionado. Algunas os preguntareis a que viene esto con el titulo; pues viene a que tenemos armas mentales e ideas para rebatirles, no solo las ideas centrales, sino también lo cotidiano y que el neoliberalismo es un gran fracaso. Es la historia de una gigantesca estafa mundial.

Estos días en el estado español el debate es el gasto público, también la nueva estafa, ADVIERTO. Es la excusa de una nueva batalla entre las distintas fuerzas políticas y económicas que detentan el poder en el estado español y yo me pregunto ¿Por qué la discusión es cuanto gastan los gobiernos locales, autonómicos y el central y no cuanto y de donde ingresan fondos para mantener los servicios y prestaciones públicas? La excusa de los coches oficiales es un engañabobos. Pensad que un camión de bomberos, una ambulancia, un camión de la basura o un autobús de línea pueden ser coches oficiales (de hecho en su inmensa mayoría lo son), el problema es si se gasta bien o no, y si se recauda con justicia y de forma redistributiva o no.

La transparencia en el gasto exige democracia participativa, es su única garantía y aún así… Luego o se cambian las reglas del juego o a estas alturas ya nada es de fiar. Durante años el PP y el PSOE, desde el gobierno, han rebajado impuestos que han beneficiado a las grandes fortunas y transnacionales. Hemos participado y participamos en guerras neocoloniales costosísimas, que no nos podemos permitir y hemos vivido gobernados de facto por los bancos privados y oligarquías tradicionales en el reino de España. Ha sido el imperio del frentismo.

¿Qué es lo que se nos está inculcando?, Pues la disminución de la salud, la educación, las pensiones públicas y despidos masivos en el sector público. Esa es la traducción de todo y cuando uno de los gritos más coreados en las marchas y manifestaciones de las personas indignadas y activistas sociales ha sido “esta crisis no la pagamos” el llamado techo de gasto es la nueva fórmula, para que si la paguemos y encima a gusto. Todo con la excusa de sanear las cuentas públicas, que ciertamente hace falta, pero como y a costa de quienes.

¿Cuándo se van a exigir cuentas a los bancos y banqueros privados?¿Cuando se perseguirán a los operadores privados con operaciones en Paraísos Fiscales?¿Cuando se suprimirán las SICAV? Y finalmente ¿Quién pide un techo de gasto para tanto delincuente financiero? Los y las tertulianas no se ocupan de ellos. Que no nos engañen más.

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