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Solidaridad con el pueblo humilde y trabajador y los socialistas de Venezuela

No me gustan los panegíricos, no me gusta adular. Pero no soporto la violencia fascista y racista de la oligarquía venezolana.

Tampoco soporto las mentiras de sus amigos los grupos de presión y comunicación, y la derecha y extrema derecha española, que sin excepción están silenciando los asesinatos y violencia del caprilismo y la derecha venezolana.

Las elecciones han demostrado que Maduro y el PSUV tienen mucho trabajo por delante, y que además muchos sociólogos y politólogos coincidimos en que se ha diseñado una mala campaña. Maduro tenía que haber sido más él mismo y no la sombra de Chávez. El presidente Chávez es irrepetible y único. Ahora sigue el proceso y el tránsito hacia el socialismo. Ahora se trata de un proceso colectivo, y eso es más difícil.

El Presidente Maduro tiene potencial, pero lo debe desarrollar y demostrar. Nunca un cambio -y más si es frente a los poderosos- es fácil. Recordemos a Salvador Allende o a la II República Española.

Las socialdemocracias europeas nunca han molestado a las oligarquías, por eso han tenido gobiernos más tranquilos. E incluso a pesar de ello, por ejemplo en el reino de España se han gastado muchos millones en derribarlas. Pero si algo está demostrando la oligarquía venezolana es que es fascista y que ya tenía preparada de antemano esa reacción. No triunfarán a pesar de sus algaradas y crímenes.

Cuando lo que se cuestiona es el poder y el poder económico, es decir la democracia económica y avanzar hacia el reparto, entonces las burguesías amenazadas reaccionan con violencia, dando golpes de estado si hace falta. En Venezuela había uno preparado, pero ha fracasado. Una Venezuela gobernada por socialistas es una garantía para los pobres del mundo, por eso todas las derechas y oligarquías se han volcado en EE.UU. y en Europa a defender a la derecha pro-imperialista venezolana. Pero ¿Que pueden hacer un grupo de potencias decadentes y con una profundísima crisis capitalista, además de causar dolor? Nada ya, mal que les pese.

Por todo esto, todas las izquierdas mundiales deben apoyar con decisión a sus hermanos y hermanas venezolanas.

Esto también es una lección en el estado español, para los que afirman que ya no existen las izquierdas y las derechas. Esa falacia la han desmontado del todo siete crímenes en Venezuela. Siete personas asesinadas por ser socialistas -eso si, socialistas, no socioliberales, ni terceras-vías ni otras zarandajas. También ha demostrado que las oligarquías harán cualquier cosa por defender sus privilegios de casta y de clase. Esto forma parte de la lucha de clases mundial.

Lo que nos hace falta es recuperar en nuestro estado español la esperanza, la ilusión por el cambio, los valores y crear una amplia convergencia de los de abajo.

En Venezuela, las clases altas desprecian a los humildes -a los de abajo- hasta limites insospechados. La mayor parte de los periódicos y canales de televisión son privados y antichavistas: Que se deje ya mentir, pues esa es la fuerza de la oligarquía incluso por allí. Televisiones y periódicos de la oposición capitalista que intoxican diariamente y a pesar de ello, de no estar ya el llorado Chávez, Maduro ha ganado.

En Europa, en el reino de España también nos desprecian. Nos roban y agreden. Pero también hay personas humildes, pobres que votan a las derechas y se creen sus mentiras por miedo, por ignorancia, por sumisión, aunque también por falta de alternativas y de mensajes claros, comprensibles e ilusionantes.

Mirad la que están liando con los escraches. Son pacíficos, pero no soportan a la chusma ante sus casas cómodas y calientes, sin amenaza de desahucios, o con una hipoteca que les pagamos entre todas y todos. Pues si eso pasa con los escraches, cuando los de abajo, los progresistas, las izquierdas, los y las socialistas que lo son y creen en el reparto y están dispuestos a enfrentarse a los bancos, ganemos las elecciones y gobernemos, el camino también será duro, difícil y complicado. Por eso las izquierdas transformadoras políticas y sociales del sur de Europa nos hemos de unir y coordinar para las luchas y para alcanzar los gobiernos.

Mi solidaridad con el pueblo trabajador y bolivariano de Venezuela. Mi solidaridad con la democracia y el socialismo venezolanos. Mi deseo de que Nicolás Maduro sea él mismo. Los hijos de Chavéz somos todos, por lo cual le pido fuerza, reparto, afianzamiento del poder popular y participativo y de un proceso de cambio colectivo.

Articulo publicado en Construyendo la Izquierda. Llamamiento a la reflexión y la acción

¿A dónde vas, PSOE?

Cuando alguien tan sagaz y poco sospechoso como Iñaki Gabilondo, a raíz del caso Ponferrada, avisa de que el PSOE camina hacia la deriva, es porque algo hay, o mucho. Esto es parte de lo que muchas llevamos ya tiempo advirtiendo. De hecho, el propio Iñaki Gabilondo advirtió recientemente en su vídeo-blog en El País digital, que la “Tercera Vía”, que llegó de la mano de Felipe González, pero sobre todo con Zapatero, suponía un camino directo hacia la derecha, tal y como se ha demostrado de forma fehaciente aquel día del lejano 2010, cuando Zapatero dio el golpe de timón tras una llamada del Presidente Obama y del BCE.

Esa deriva, no es nueva. El PSOE comenzó su calvario con Felipe González ya. Pero ahora, con la crisis generalizada de la socialdemocracia europea, debida entre otras cuestiones a la crisis del capitalismo a partir de 2006, todo se ha agudizado.

El PSOE es víctima de su atadura con los grandes conglomerados energéticos, bancarios y de ciertos medios de comunicación. El PSOE ha cometido muchos errores que ahora en estos momentos de guerra de clases contra los de abajo y de asalto contra el estado del bienestar, le están saltando a la cara. En un estado en recesión, la carencia de músculo industrial es gravísima, y recordar a Carlos Solchaga ahora no es una venganza, es una constatación histórica. El PSOE inició la privatización de REPSOL, la del Banco Exterior de España y el grupo Argentaria con Felipe y Solchaga, seguido por Solbes. Y la puntilla contra el sistema financiero público la clavó Rodríguez Zapatero promoviendo la privatización de las Cajas de Ahorros.

Cierto es que el PSOE propició avances, pues viniendo de una dictadura éstos eran imprescindibles para lograr consolidar la democracia y el consenso de la post-guerra, al que llegamos con varias décadas de retraso, y eso, por supuesto, lo tenemos en cuenta. Cierto que al PSOE le tocó hacer el cambio burgués que se necesitaba en el hasta entonces vetusto estado español. Pero se quedó ahí. No son los derechos civiles –tanto los clásicos como los de última generación– lo que define a un socialista, ni una praxis socialista.

Un partido que se proclama socialista, por supuesto, los debe apoyar (los cambios sociales) e imponer frente al oscurantismo y la reacción. Pero lo que nos hace ser socialistas hoy es controlar los capitales y sus movimientos especulativos. Poner freno a los poderes oligárquicos y defender e incrementar lo público. Y lo público no consiste sólo en una red de guarderías o la sanidad, que también y de forma esencial, sino en defender en ese sector la energía, el agua, la banca y el ahorro o el transporte aéreo, ferroviario y de personas en general. No consentir el dominio de los poderosos sobre las clases trabajadoras y humildes, haciendo a todos iguales ante la ley. Es transitar hacia el socialismo no sólo construyendo bienestar, sino propiedad social, y eso conlleva dos cuestiones: la primera, empoderar al pueblo trabajador, y la segunda enfrentarse a la burguesía dominante y poseedora. En caso contrario, lo que uno se autodenomine o cómo se defina, da lo mismo: no se es socialista.

Pero el PSOE es un partido que jamás ha consentido la disidencia seria más allá de cosas de poca monta, o solo en momentos puntuales. Ciertas resistencias que circunstancias muy especiales propiciaban, como el único proceso de primarias que tuvo, no es la norma, sino la excepción. El hecho es que la oligarquía dominante del PSOE se ha transformado en endógena, endogámica y no “pisa la calle”, luego cada vez la situación va a peor. Además, al capitalismo la socialdemocracia ya ni le sirve ni le interesa más que como recurso último. Un por si acaso muy triste.

Ahora precisamente que la crisis del capitalismo alcanza la categoría de crisis financiera y al mismo tiempo moral y política, el PSOE se encuentra atrapado en la crisis gravísima del régimen de 1978. y la reforma exprés de la Constitución que propició lo involucra totalmente. Esa crisis y su sometimiento al régimen borbónico es lo que le resta frescura y capacidad de respuesta al partido que fundara Pablo Iglesias y en el que seguro que él no militaría en estos tiempos. De hecho la contrarreforma Constitucional, que ha instaurado el déficit 0 y sacralizado el pago de las deudas como prioritarias en los presupuestos generales, al haberse hecho sin debate, con prisas y corriendo, y de espaldas a la sociedad, ha producido una quiebra del sistema democrático parlamentario constituido con mucho esfuerzo en 1978, y de eso han sido muy responsables Zapatero y el PSOE, al plegarse a los deseos de los “Mercados” (y de la TROIKA) contra los ciudadanos y dejar en papel mojado las “líneas rojas” del discursos rubalcabiano.

¿Pero es justo confundir el socialismo que en el estado español introdujera Paul Lafargue, el yerno de Marx, y marxistas socialistas como Pablo Iglesias con esta deriva hacía la “pasokización” y la derechización? Ciertamente no. Lo que ahora hay que tener es valores, es decir ideas y valor.

¿Hay respuestas socialistas articuladas y comenzando a organizarse? Sí. Basta con leer, por ejemplo, Socialistas a la Izquierda o Construyendo la Izquierda, organizándose con quienes el día 2 de marzo, en el Ateneo de Madrid, invitamos a Oskar Lafontaine y Dimitris Touskalas (el primero ex secretario general del SPD actualmente en Die Linke y ex miembro del PASOK, el segundo actualmente diputado por SYRIZA en Grecia) y ofrecimos nuestras propuestas, opiniones y anhelos.

Desde CONSTRUYENDO LA IZQUIERDA-ALTERNATIVA SOCIALISTA, nos hemos propuesto rescatar el socialismo español para que vuelva a haber un espacio socialista, pero transversal y actual, es decir ecosocialista, feminista, altermundista y republicano, propiciando una República Federal en igualdad.

Con el objeto de trabajar y construir por un frente social unitario, de las y los de abajo, frente a los recortes, la austeridad y la defensa del capitalismo especulativo y depredador. Junta a socialistas de las diversas escuelas de pensamiento y acción, así como con personas de los movimientos sociales.

Por tanto, con entusiasmo os llamamos a trabajar junto con nosotras y nosotros y construir algo que, coincidiendo con las nuevas formas de hacer y entender la política, nos permita ser protagonistas regidos por las máximas de “cada militante un voto” y “todos los puestos de representación revocables”.

Lo importante no es el contenedor, sino el contenido. Estamos convencidas de que no se puede ser socialista y apuntalar el capitalismo.

Artículo firmado por:

Daniel Puerto García
Francisco Jesús Barba Viruel
Javier Hernández Padilla
Isabel Rodríguez Domenech
Pedro González de Molina
Victoriano Fernández Fernández
Carlos Martínez García

Ese hombre llamado Hugo Rafael

Era cariñoso y simpático. Sin embargo, la derecha, la oligarquía y la inmensa mayoría de los medios de comunicación -que son propiedad de ambas- le presentaron como a un dictador. Dieron una imagen de él cual si fuera mitad déspota y mitad inculto sargento chusquero. Hugo Rafael Chávez Frías, militar de carrera y diplomado en Estado Mayor, era licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y poseía una gran cultura, siendo un lector empedernido.

Chávez era un llanero, como le escuché decir docenas de veces mientras trabajé para él durante unos breves pero intensos meses, hace ahora un año. Un llanero es un hombre de Los Llanos de Venezuela, con mentalidad agraria, pero también de jinete rebelde, de lancero de Bolívar. Por eso cantaba, bailaba y era sencillo. Sencillo como los lugareños, alegre y con algo de sangre negra, por parte de su abuela paterna. Chávez hablaba como el pueblo venezolano, por eso le entendían tan bien. Chávez heredó el espíritu libre y rebelde de los llanos.

La burguesía venezolana siempre le despreció, le llamaban “el negro” como mote despectivo. Él siempre habló orgulloso de sus gotas de sangre negra.

Hugo Chávez no era como los políticos y políticas al uso en el estado español. Hablaba con convicción, contundencia y frases rotundas, entendibles por y para su pueblo. Chávez no hablaba para las élites, mucho menos para contentar a las oligarquías. Hablaba para su gente, para los pobres de Venezuela, de América y del mundo. Por eso no sentía vergüenza de cantar en público canciones llaneras, los cantos populares de su tierra, que en varias ocasiones le contemplé desgranar. Era la vida, era tremendamente vitalista. Se desbordaba en palabras, pero sobre todo en acciones, en hechos, en programas.

Chávez visitaba obras, interpelaba en público a directores, alcaldes o ministros, y si hacía falta les reprendía. Hugo Chávez, presentado en Europa Occidental como un machista, tenía sin embargo a numerosas ministras en su Gabinete, así como el PSUV contaba con un gran número de diputadas y numerosas mujeres, al menos tantas como hombres, ocupando los altos cargos de la Administración. También los Consejos Comunales están llenos de mujeres activistas, yo diría que más que hombres.

En ocasiones, Hugo Chávez hacía retransmitir en directo por TV los consejos de ministros. Se comentaba en Miraflores (la sede presidencial) que ponía en serios aprietos a sus ministros solicitándoles datos, acciones en marcha y fechas concretas de ejecución. Era infatigable sencillamente. Trabajar a su servicio eran horas de trabajo, seguimiento y duras jornadas de reflexión, lectura e informes diarios. Otras y otros en condiciones todavía más duras que el autor.

Pero lo que aquí me interesa resaltar -pues ya habrá cientos de artículos mucho más eruditos- era su carácter humano y su compromiso altermundista.

A Chávez lo vi por primera vez en el Foro Social Mundial de Belem en Brasil. Allí en medio del éxtasis de los militantes jóvenes del Movimiento de los Sin Tierra, nos habló con su sencillez y profundidad. Se declaró feminista y tuvo palabras de aprecio para Ignacio Ramonet y otros intelectuales europeos y latinoamericanos del pensamiento crítico allí presentes. Cuando finalizó, las muchachas y los muchachos latinoamericanos presentes -en especial brasileños- se abalanzaron al escenario y Hugo, cual un cantante de rock, se desprendió de una toallita que llevaba para enjugarse el sudor y la arrojó al público, a su público, que era parte de la juventud revolucionaria latinoamericana. Chávez volvió a sellar su compromiso con el Foro Social Mundial. En ese mismo acto, organizado por el MST cuyos activistas sencillamente lo amaban y lo aman, junto a Evo Morales, Rafael Correa y Fernando Lugo -el presidente electo derrocado en Paraguay- afirmó que allí estaban, comprometidos con la causa de la revolución y el socialismo internacional “Un doctor de Harvard, un indio, un obispo y un soldado juntos“, que había de todo en esa banda del nuevo internacionalismo: un cura, un intelectual, un indio cocalero y un soldado del pueblo.

Después, ya en Venezuela, tuve la suerte de participar en el acto de constitución del Gran Polo Patriótico. En Caracas, cerca de Miraflores y en la calle, desgranó la gran aventura del frente antineoliberal: amplio, participativo y popular en el que un líder carismático ponía todas sus esperanzas. Porque Hugo Chávez, y eso debe servirnos de ejemplo, potenció un gran movimiento unitario popular y amplio, el Gran Polo Patriótico, de forma que aun teniendo la fuerza electoral suficiente junto con los socialistas del PSUV, llevó en sus listas a comunistas del PCV -que eran minoritarios- y a socialdemócratas antineoliberales del MEP y del PTT Maneiro. Ojalá la lección se aprenda por estos lares.

Deseo finalizar manifestando mi repulsa por muchas falsedades que sobre el presidente Chávez se están diciendo en el estado español, con un jefe de estado vitalicio e impuesto por un dictador, y a pesar de ello muchos periodistas se atreven a cuestionar su “pureza democrática” afirmando la dificultad de los medios de información, la mayoría en manos públicas. Esta afirmación es una monstruosa mentira. La mayoría de las cadenas de televisión venezolanas son privadas y la mayor parte de los periódicos también. Basta con viajar a Venezuela y comprobarlo. Pero afirmaré más: con menos ataques de lo que los periódicos y cadenas privadas constantemente profieren contra el que era su jefe del estado, si estas afirmaciones se hicieran aquí en España para criticar al monarca vitalicio y no electo heredado de Franco, muchos medios ya hubieran sido cerrados y/o procesados sus directivos. Por esto, al dolor que sufro por la muerte de un gran hombre de estado, gran socialista y humanista, lo veo incrementado por tener que escuchar tanta falsedad de tipos que jamás han estado en Venezuela, ni contrastado sus informaciones. Pero la mentira tiene las patas muy cortas y el cariño de su pueblo no se podrá ocultar.

Hugo Chávez nos hizo mucho bien a toda la humanidad. Los verdes europeos debieran ahora recordar y en especial los centro-europeos su decidida actuación junto a Evo Morales en la cumbre de Copenhague, cuando la abandonaron y se solidarizaron con las reivindicaciones ecologistas y en defensa de la Madre Tierra, en lugar de criticarle con criterios eurocentristas y racistas.

Termino pidiendo a las personas de izquierdas e informadas que puedan leer este artículo que, cuando analicen las actitudes y la obra de Hugo Chávez, piensen como latinoamericanos. A nosotras y nosotros tanta supuesta pureza y muy supuesta horizontalidad, no nos ha servido ni para hacerle cosquillas al sistema, mientras que los líderes latinoamericanos y sus pueblos sí que están creándole problemas al capitalismo depredador.

Carlos Martinez
Politólogo. Ha trabajado en una Unidad de Análisis al servicio de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela

Se siente! Se siente! Chávez está presente!!!

Hugo-Chavez
Hugo Rafael Chávez Frías, el amigo de los pobres del mundo. Hugo, el compañero primero de la revolución socialista mundial. Chávez el hombre, el socialista. Sigues presente. Mi pésame al pueblo de Venezuela y mi profunda tristeza, porque tú eras imprescindible. Chávez, presidente, sigues presente. No te olvidamos, no te fallaremos. Tu sí eras socialista.

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