Etiqueta: Unión Europea (página 2 de 8)

Llamamiento de urgencia ante las próximas elecciones europeas

CLI“No somos políticos y políticas profesionales. Somos personas que creen en la voluntad de hacer política y de que es imprescindible la convergencia cívica y antineoliberal. Que su voz se escuche. Las elecciones europeas serían una oportunidad de oro. Si somos capaces de conformar una coalición ciudadana de las izquierdas sociales y políticas, las venceremos.”

Así comenzaba un articulo que escribí para el sitio web de Construyendo la Izquierda.

Un grupo de personas de toda edad y condición, muchas de las cuales hemos hecho el mismo camino que Lafontaine y que Dimitris Touskalas ex miembros del SPD y del PASOK respectivamente y que nos acompañarón el día 2 de Marzo en el Ateneo de Madrid: os convocamos y llamamos. Pero es que en Galicia ese camino ya lo han andado gracias a Alternativa Galega de Esquerda. Por tanto, ya no hablamos solamente de Grecia a la hora de poder ofrecer ejemplos de acción y coherencia política, para con los momentos que vivimos en Europa . Hablamos pues también de Pontevedra o de Ferrol o de …

Ante una situación grave y de descomposición del régimen de 1978, podrido por la corrupción así como por los graves asaltos contra los derechos laborales, sociales y la democracia, hecho este que lo ha deslegitimado, los y las socialistas antineoliberales, anticapitalistas, ecosocialistas y republicanos no podemos permanecer cruzados de brazos. Hemos de perder el miedo al vacío.

Hay que ver, estudiar, recoger y hacer reales las nuevas formas de acción y de coordinación social, que están surgiendo desde las asambleas populares, las mareas y los nuevos movimientos sociales. Esas nuevas formas de hacer y entender la política  son la respuesta de futuro, son la izquierda con futuro y Construyendo la Izquierda- la alternativa socialista- debe acompañar en ese camino. SYRIZA lo ha hecho. Sin el discurso y la acción–reacción de los nuevos movimientos sociales, ahora no seríamos nada. Por eso muchas y muchos de nosotros que somos activistas sociales, estamos también en esto, en hacer y construir los referentes políticos desde la base, desde abajo.

Por todo esto creemos, creo, que las elecciones europeas son un momento esencial para construir una Coalición de Convergencia Ciudadana y Popular, que además si se construye de forma participativa y transparente sería el éxito, que tanto necesitamos frente a los recortes, el paro masivo y los atentados constantes contra los derechos y libertades básicos.

A esto hay que sumarle el desprestigio merecido de las políticas y los políticos profesionales o más bien los profesionales metidos en política y de los propios partidos del turno dinástico.

Por tanto sería muy interesante construir un Frente Social Unitario, muy amplio e inclusiva que concurra a las próximas elecciones europeas y que agrupe (aunque no solo) a toda la izquierda real y que no apoyó la reforma exprés de la Constitución de 1978, origen de todas las políticas de austeridad posteriores a las que brinda soporte constitucional.

Frente Social Unitario, que puede concurrir con un programa de regeneración democrática, por otras políticas europeas: Contra la Austeridad, por el control democrático del Banco Central Europeo, contra las privatizaciones y por la denuncia de los tratados neoliberales de la Unión, es decir prácticamente todos.

Si no somos capaces de impulsar y alcanzar ese acuerdo y los partidos dinásticos vuelven a ganar o se conforma un frente del derechas populista, los responsables deberán ser denunciados políticamente.

Por una SYRIZA en el estado español

Los poderes oligárquicos tienen un plan

Las crisis siempre alumbran cambios. Pero estos pueden ser positivos o negativos. La derecha y la oligarquía española tienen su hoja de ruta y su proyecto de estado. Tienen sus cartas en la bocamanga. Algunos se han adelantado y se les ha escapado alguna posible alternativa, como le ha ocurrido a Pere Navarro. Uno de los planes pasaría por dimitir a Rajoy cuando este ya no de más de si, quemado por la corrupción y la ineficacia también para con los poderes fácticos.

La segunda -o primera- parte del plan “continuidad” sería hacer abdicar al Borbón heredero de Franco, en favor de su hijo -todavía más de derechas si cabe- que junto a su mujer, la princesa hiper-operada de estética a nuestra costa -escándalo del que nunca se habla-, se está urdiendo a su alrededor toda una campaña propagandística que sustenta esa intención. Al tiempo que tratar de lograr algún cambio cosmético y seguir empujando -con la excusa de la competitividad- en la destrucción de derechos sociales y laborales. Si Rajoy cae, la solución la pondrán ellos. Por eso hemos de lograr que tengan lugar unas nuevas elecciones generales, previa dimisión del Gobierno. Pero si no acudimos a ellas con una “SYRIZA” del estado español, el plan de las oligarquías políticas y económicas puede triunfar.

¿Puede tener problemas la oligarquía financiera que manda, y el bipartito que nos gobierna, para imponer su programa? Si y muchos, al menos en el camino. El bipartito está desprestigiado y el nacionalismo catalán de derechas, su aliado, también. La falta de credibilidad es tremenda y se agudiza. Además, el PP está muy preocupado -digan lo que digan- por el terrible desgaste del PSOE, pues ellos sí conservan una suelo conservador y ultra-católico firme, aunque en retroceso, y tienen ya el recambio de UPyD. Pero el PSOE esta noqueado e incapaz, sin sustitutos en su dirección. Los posibles relevos en sus cúpulas socioliberales son tan poco creíbles como su liderazgo actual, pero están mucho menos preparados. El PSOE, a base de cargarse toda disidencia interior, ha destilado finalmente una dirigencia de pésima calidad, sumisa y liberal y totalmente desligada de la calle y de sus problemas. Autistas profesionales de otro mundo ya desaparecido. Pero lo grave es que siguen creyéndose los mejores e imprescindibles ¡Pobre gente! A donde han llegado.

Tiempos revolucionarios

Las movilizaciones ciudadanas son muy positivas y cada vez más numerosas y contundentes, pero hace falta precisamente ahora algo de análisis y de sosiego para, sin abandonar las calles, seguir movilizando en Marzo y proponer una nueva huelga general verdaderamente total y contundente. Estudiar cuales son los próximos pasos a seguir. Dado que el proceso que vivimos, tal y como afirman diversos autores como Manuel Monereo entre otros, es un proceso destituyente, la conclusión sería que estamos viviendo tiempos revolucionarios. Pero o lo hacemos bien, con inteligencia, y sobre todo siendo muy inclusivos, o los que si saben ya lo que quieren -las oligarquías- vencerán. Son tiempos convulsos y de constante sobresalto, pero en los que necesariamente se ha de forjar una alianza antineoliberal sobre la marcha. No tenemos mucho margen ya. No podemos seguir divagando. El problema que vislumbro es que todas y todos creemos tener razón y la solución en nuestras manos. Surgen movimientos como churros, plataformas como setas y en casi todas ellas, con pocas diferencias, los actores sociales son los mismos. Hay incluso quienes son el perejil de todas las salsas. Pero esto es lógico en estos meses de cambio profundo. Por lo que sabiendo lo que sociológicamente está ocurriendo, habrá que pensar que hacemos al objeto de no malograr tanta energía y tanta ilusión. Es decir, hay que dotarse de una estrategia política.

Tampoco pensemos que será posible una unidad total. Hay quienes afilan cuchillos para clamar traición. Hay quién habla en nombre de las clases populares o del pueblo, como un cura de los feligreses de su parroquia. Pero eso no obsta para buscar la mayor coalición posible de ideas y de personas. Además no será fácil. Hay factores internos que conocemos, como los grupos empresariales, los banqueros, los oligarcas, el bipartito, que se opondrán. También el odio por la política que las derechas y los oligarcas apoyan y hacen fluir, pues saben que eso a ellos jamás les afectará. Pero también factores externos como la Unión Europea, Alemania, los EE.UU, Gran Bretaña, etc que tratarán de influir -cuando no de intervenir directamente- asfixiando cualquier iniciativa verdaderamente progresista y constituyente.

Es por ello que insisto con pesadez. Pero junto a los ejemplos latinoamericanos de qué y cómo hacer -todos ellos muy interesantes y útiles-, también hay un ejemplo europeo, el de SYRIZA, que conviene conocer y tal vez seguir. Porque no hay nada semejante en el estado español, aunque la Alternativa Galega de Esquerda se le aproxime mucho (a ver si desde Galicia se puede hacer algo que influya en Madrid, porque en la Villa y Corte no paran de inventar). Tal vez sería bueno que los “periféricos”, que es la nueva forma de llamar los alternativos a los que somos de provincias, podamos desde nuestras naciones y nacionalidades aportar y bastante, puesto que estamos construyendo y mucho. Por tanto, sería bueno también estudiar numerosos experiencias locales que se están dando, muy positivas e inclusivas y de las que se habla poco, como por ejemplo las que se desarrollan en Murcia.

Qué hacemos con Europa y qué Europa queremos

Emplazo a que pensemos, pero con mucha rapidez, en la construcción de un programa tan destituyente como constituyente, y tan democrático como social y de reparto. Pensemos que hacemos con Europa y que Europa queremos. Europa es determinante en nuestras vidas, seamos o no partidarios de la UE, pero siempre sus víctimas. Por tanto ¿Qué vamos a hacer ante las próximas elecciones europeas? ¿Lograrán imponer los aparatos su división basada en encuestas? ¿Podremos impulsar una candidatura popular y antineoliberal que nos permita ganarlas, e incluso ser la fuerza política más votada?

No solo escribo. Muchas personas estamos actuando en esta dirección, pero no somos más que activistas. Por lo menos podemos sugerir y tenemos la obligación de proponer y advertir. También de exigir, aunque solo sea por sentido de la responsabilidad. Necesitamos que la calle sea nuestra y frenar las estafas, atracos y engaños que estamos sufriendo. Pero también necesitamos un triunfo político. Demostremos que sí se puede.

Llamamiento al acto del Ateneo de Madrid del 2 de Marzo. La alternativa socialista

Construyendo la izquierda: la Alternativa Socialista

Deseamos contribuir al debate abierto en muchos sectores de ciudadanas y ciudadanos inquietos, acerca de la necesidad de constituir una alternativa amplia, inclusiva y social. Hay un debate que bulle con fuerza en movimientos cívicos, grupos políticos, sindicatos y las redes sociales acerca de la conveniencia de crear una coalición de las fuerzas socio-políticas de izquierdas y de acción ciudadana, con un programa que agrupe a amplias capas de la sociedad todas ellas, excepto los de arriba, golpeadas sin piedad por las políticas neoliberales y la recomposición del capitalismo, para superar su crisis financiera.

Pero la gravedad de la crisis institucional y de régimen en el estado español, nos obliga a reaccionar con mucha rapidez. Primero el gobierno de España debe dimitir. La corrupción y sus políticas contra las clases populares y trabajadoras convierte en ilegítimo este gobierno. En segundo lugar unas nuevas elecciones generales con carácter constituyente y profundamente renovador son imprescindibles. Todo esto obliga a la urgente unidad de las fuerzas socialistas y populares tal y como la Plataforma por el Socialismo exige.

Es nuestra intención acompañar la constitución de un frente amplio. Pero también nuestra voluntad manifiesta trabajar activamente por que seamos capaces de organizarnos y reaccionar con valor e inteligencia. No tenemos más atadura que la fidelidad a unas ideas de transformación social y superación del capitalismo, es decir somos socialistas en lo que esto significa de reparto, cambio social y democracia. Democracia no solo liberal, democracia económica y empoderamiento popular.

En el estado español, el régimen del 1978, está podrido. La derecha y personas formalmente no adscritas a ella, están dispuestas a mantener a cualquier precio lo que a todas luces hace aguas y se hunde fustigado por la corrupción y la ausencia de leyes electorales justas y de transparencia. La monarquía es un peso muerto que no aporta absolutamente nada, además de ser anacrónica, no controlable y por tanto opaca, lo que significa no democrática.

La tradición socialista en el Estado Español es muy importante en la historia contemporánea e ignorar este extremo o tratar de manipularlo con cuatro frases es no solo un error sino que lo es imperdonable. Reconocemos que la familia socialista, en estos momentos está desgarrada y falta de garra e ilusión, secuestrada en lo que fuera su partido más grande, por el pensamiento y las prácticas liberales. Simplemente constatamos un hecho. También que las familias socialistas de origen marxista son diversas y no todas ellas han abandonado sus ideas. Pero también sabemos que una nueva forma de ver y ejercer la política surge desde los movimientos sociales y ciudadanos y con razón reclama transparencia, democracia, participación total en las decisiones y el fin de las burocracias y las oligarquías políticas. Desde la Alternativa Socialista, apoyamos decididamente todas estas reivindicaciones sociales.

La crisis económica, financiera y política que sufrimos es pagada por aquellas y aquellos que no la hemos provocado. El capitalismo, en su fase actual neoliberal, está acabando con todas las conquistas sociales, sindicales y democráticas y ordenando una de las mayores transferencias de rentas de la clase obrera y de las clases populares, incluidos autónomos, pequeños empresarios y cooperativistas en favor de los ricos, los poderosos y los bancos privados. La Unión Europea es pieza clave en el diseño de estas políticas destacándose en el impulso privatizador y de desmontar los derechos sociales. La UE con su acerbo legislativo obliga a los estados a privatizar y a liquidar el bienestar.

Ante esta situación es necesario reaccionar y organizarse ya. También cotejar experiencias de éxito al menos en la respuesta, ya producidas en Europa. Es muy importante conocer las aportaciones de la Izquierda alemana, en su análisis y en el trabar fuertes lazos con ella para coordinar luchas entre el sur y el centro. También conocer la experiencia fresca y novedosa griega y las posiciones de los socialistas griegos que han contribuido y se han sumado en SYRIZA a que podamos conocer de primera mano, como se han articulado y resisten el ataque combinado de su oligarquía propia y de la alemana. También experiencias de éxito político en este caso como es la producida en Galicia.

Por todo lo dicho y porque no nos sobra tiempo, pues la derecha y el régimen si tienen ya los mecanismos de recambio preparados para que nada cambie en favor de la democracia social y transparente, en favor de las clases peoplares, desde CONSTRUYENDO LA IZQUIERDA te convocamos el día 2 de Marzo a las 11,30h en el Ateneo de Madrid a escuchar a Oskar Lafontaine de Die Linke y ex -Secretario General del SPD a Dimitrys Tousukulas diputado de SYRIZA y ex militante del PASOK expulsado por oponerse a los planes de la Troika y a un representante de Alternativa Galega de Esquerdas.

Europa ya no es democrática. Europa o el supermercado decadente

La Unión Europea es una construcción neoliberal. El objetivo europeo, desde el punto de vista de la Unión, es favorecer sus mercados, sus bancos privados, sus empresas transnacionales, y hacer negocio con lo que fueran sus estados del bienestar.

La Europa de la Unión está gobernada por un colegio de comisarios y comisarias fieles tan solo a los poderes financieros y a los que no puede controlar ningún parlamento. Estos comisarios/as, nombrados a propuesta de sus Gobiernos, solo tienen la función de privatizar lo público, impedir que los estados puedan ayudar a sus tejidos económicos públicos o salvar sectores nacionales estratégicos y comarcas en peligro. Los comisarios son eso: comisarios políticos de la ideología neoliberal, comenzando por el español Joaquín Almunia, que el lunes 16 de Diciembre instaba a recortar más, eso sí con un cinismo socioliberal impresentable, y proponía hacerlo “contando con la gente”. Su objetivo –el del colegio de comisarios- es garantizar la destrucción de todo lo social y de todo lo que sea de propiedad colectiva o protección social, instaurando el negocio privado en lo que fueron servicios públicos. Cerrando durante años los astilleros, las siderurgias, las minas o las industriales nacionalizadas; con una Europa casi sin industrias, excepto Alemania y algún estado más, han convertido al viejo continente en un parque temático y un centro de especulación financiera. Pero ya ni eso comienza a funcionar. Sin base industrial, sin ideas nuevas de economía verde y sostenible, sin soberanía alimentaria, sin investigación.

Pero todo lo enumerado, que es el origen de la actual decadencia y crisis europea financiera, económica, social y política, no es fruto del fracaso de las hipotecas basura. Es fruto de años de legislar un acervo comunitario de leyes confusas, difíciles de interpretar, profundamente crípticas al objeto de ser ininteligibles, con el solo objetivo de crear un mercado -que no un ente político supranacional-, una dictadura cuasi continental de banqueros, financieros, grandes empresarios y ricos caraduras evasores fiscales. Todo un engranaje de burócratas y técnicos muy bien pagados al objeto de imponer una ideología, una sola: la del negocio de los poderosos.

Este continente ha sido arruinado por brokers sin escrúpulos, directivos financieros mafiosos y un puñado de corruptos y de malversadores; eso sí, magníficamente bien pagados y que siguen conservando sus puestos de trabajo y sus privilegios, a pesar de ser los culpables de tantas quiebras, desgracias, padecimientos y sufrimientos de personas arrojadas al paro, la pobreza y sin futuro o con empleos precarios, sueldos mínimos y sin derechos sociales, sindicales, laborales o humanos. Esta es la Europa que ese colegio de comisarios, burócratas, lobistas y también ministras y ministros de economía, presidentes de Gobierno o primeros ministros -tanto liberales, como conservadores, socialdemócratas o demócrata-cristianos- han construido. Porque la gestación de esta Europa decadente y anti popular arrancó hace décadas. Este tinglado no lo han montado en cinco años. No. Lo han hecho en décadas.

Cuando los pueblos han reaccionado, como hicieron tanto franceses como holandeses rechazando la mal llamada Constitución Europea, -en realidad un tratado comercial-, se les escamoteó su voluntad y se sustituyó la constitución derrotada por un tratado internacional que, además, nunca fue votado en ningún estado miembro excepto en el caso de Irlanda, que lo rechazó y de nuevo se le obligó a votar para que el pueblo irlandés fuera nuevamente colonizado y ahora sufra una aguda crisis, solventada a base de esquilmar a sus gentes, tras sufrir un chantaje que tan solo el servilismo católico de muchos de sus habitantes puede explicar, en un país europeo en el que el aborto sigue siendo ilegal.

Europa, cuyas potencias más agresivas bombardean a otros pueblos para imponerles su “democracia” a tiros, está gobernada por un grupo de burócratas sin control democrático y por un Parlamento sin competencias. Un Parlamento carísimo e inútil que se dedica a definir qué es el chocolate, pero que no impide las agresiones que sufren los pueblos de Europa o la creciente falta de libertades, o ni siquiera puede apoyar a pueblos controlados por gobiernos corruptos de origen mafioso de muchos de sus recientes miembros.

Esa es, entre otras lindezas, la Europa que nos han construido y que entre todas y todos pagamos de nuestros bolsillos. Esa es la Europa destructora de las conquistas de las clases obreras vencedoras del fascismo, que no tiene otro objetivo que “chinizar” a las clases trabajadoras al objeto de competir en el nuevo mundo que emerge a su pesar y haciendo justo lo contrario.

Por eso hay que decir basta ya. Los pueblos de Europa no podemos seguir callando. Los sindicatos actuales, leve sombra de los que con sus mismas siglas conquistaron el bienestar, no pueden decir a sus afiliadas y afiliados que solo haciendo manifestaciones contra las políticas de austeridad vamos a volver al pacto social. La férrea voluntad de las oligarquías europeas es aniquilar todas las conquistas sociales y punto. Nada volverá a ser igual. Por eso, si los resistentes, los rebeldes y las indignadas, los obreros y las trabajadoras dignas, los sindicatos de clase y los movimientos triunfamos sobre la dictadura mercantil que nos roba y oprime -y lo haremos- deberemos construir algo nuevo. Deberemos inventar una nueva sociedad justa y solidaria. Conquistar la democracia plena, lo que incluye la democracia económica.

La Alter Summit o Cumbre Alternativa, lanzada en el Foro Social de Florencia que recientemente ha tenido lugar en la ciudad toscana, surge como una alianza de sindicatos, movimientos sociales y redes de economía critica. Busca la coordinación de las luchas, establecer puentes con las Confederación Europea de Sindicatos, pero también con las redes y foros sociales y los movimientos cívicos, así como con las redes de pensamiento y acción critica. La Alter Summit denuncia la austeridad tan nociva que sufrimos, pero también denuncia la estafa de la deuda, exige su auditoria y moratoria, el impago de la deuda ilegitima y defiende un modelo de banca pública y democráticamente controlada, lo que incluye al otro gran núcleo de poder totalitario que sufrimos: el Banco Central Europeo que, alimentado con fondos públicos del IVA que pagamos, los presta a los bancos privados al 1% para que estos hagan negocio a su vez con los estados cobrando no menos de un 4%; lo cual es no solo un atraco gigantesco, sino una burla democrática y un genocidio social contra las clases populares.

Las izquierdas europeas son débiles todavía. La gigantesca UE de 27 estados, muchos de ellos antiguas repúblicas que sufrieron el estalinismo, son ahora feudos conservadores, ultranacionalistas, derechistas y corruptos que garantizan una mayoría conservadora a pesar del empobrecimiento de sus pueblos y la liquidación de los servicios públicos que la mayoría padecen. La mayoría derechista y reaccionaria está garantizada. Hasta en eso han hecho trampa los constructores de la UE y la socialdemocracia ha sido cómplice imprescindible de todo este ataque a la soberanía popular, y también nacional, de los pueblos de Europa.

Los partidos de izquierdas no están en condiciones de cambiar esto a nivel continental, excepto que las izquierdas pudieran vencer por medio de alianzas convergentes democráticas y transformadoras en Grecia, Portugal y España -o al menos en dos de esos estados- y ello permitiera una política diferente, garantizada por la alianza del resto de los pueblos a través de sus movimientos y sindicatos. También sus minorías de izquierdas. Pero mientras sí o no, los pueblos debemos alzarnos y mediante huelgas generales y luchas sociales, manifestaciones masivas y ocupaciones, impedir la consumación del modelo dickensiano de explotación que nos están construyendo.

No nos sobra el tiempo ya. Las normas de liberalización y desregulación avanzan imparables, la próxima será, atentos y atentas: La Unión Fiscal y Económica Europea. No olvidemos este confuso y falso nombre de lo que es una vuelta de tuerca más contra las soberanías nacionales y populares mediante la reforma, es decir el cambio de todas las leyes y normas de protección social y la privatización masiva. Estas normas ponen el pago de la deuda, impagable tal y como llevamos tiempo advirtiendo, por encima de cualquier derecho social. Pero esto en el Estado Español nos suena. Lo estamos viviendo ya, sin embargo todavía será peor. Portugal, Grecia, Italia y el Reino de España, somos la avanzada y el laboratorio.

Por todo esto, la exigencia de frenar la Europa neoliberal debe estar en nuestras agendas. Las alternativas frente a estas políticas existen. Pero que nadie se engañe: vivimos una lucha exclusivamente política. El neoliberalismo es político y la resistencia al mismo también. La UE es un arma política contra sus pueblos, y no reconocerlo es tontería, es perder el tiempo, es confundir o es ser cómplice. Podemos estar a favor de Europa, pero no de esta Europa y por desgracia no hay otra. Luego la unidad, la solidaridad y la acción conjunta por parte de todas y todos son imprescindibles. El sectarismo es traidor y los deseos hegemonistas en el seno de las izquierdas, suicidas. Es momento de cumbres de lucha social. Son necesarios los frentes de salvación y las convergencias antineoliberales. El neoliberalismo es el nuevo fascismo totalitario que recorre y esclaviza Europa, que vive una guerra de clases sin cuartel. Los análisis ya están hechos. Sabemos las causas y tenemos las alternativas. Dejemos de discutir y salgamos a ocupar las calles, a luchar contra el nuevo fascismo, a defender la democracia y el derecho a una vida digna y justa. Al reparto.

La Alter Summit puede ser una buena herramienta. Juntemos las herramientas y digamos alto claro que nosotros somos el pueblo. Construyamos la alternativa convergente y además sabemos lo que hace falta para hacerlo y como hacerlo.

Antiguas entradas Recientes entradas

© 2018 Portuario en Excedencia | Administrar

Desarrollo por Adigraf EstudioArriba ↑